Los últimos Chichimecas vivos en México

Sierra Gorda de Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.

La Sierra Gorda de Guanajuato es una región montañosa perteneciente a la Sierra Madre Oriental en la subprovincia del Carso Huasteco. El área abarca la zona Noreste del municipio de San Luis de la Paz, Victoria, Xichú, Atarjea y Santa Catarina.

Presa El Realito rumbo a Río Verde, San Luis Potosí. Foto de Víctor Ildefonso.
Alberga hacia el occidente áreas propias del semidesierto en buen estado de conservación, mientras que en los cañones colindantes con San Luis Potosí y Querétaro podemos hallar bosques templados así como bosques tropicales y matorrales submontanos. 
Matorral crasicuaule, Santa Catarina, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Debido a su naturaleza cárstica el área representa una esponja que funciona como receptora del agua de lluvia, recargando así los mantos acuíferos del subsuelo, que asimismo ha condicionado la morfología de su paisaje, caracterizado por la abundancia de dolinas hacia Xichú y Atarjea (conocidas localmente como “sótanos”), impresionantes mogotes kársticos, así como la presencia de sierras de laderas abruptas con una secuencia estratigráfica de rocas de alta permeabilidad y drenajes principalmente endorréicos y subterráneos, además de la presencia de laderas de pronunciadas pendientes.

Cerro de las Letras-Mesa Escalante, San Luis de la Paz, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Cerro de los Picachos camino al Realito. Foto de Víctor Ildefonso.
Fue recientemente promovida como Área Natural Protegida Reserva de la Biósfera Sierra Gorda de Guanajuato.

Xichú, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Aunque su biodiversidad es variada e interesante por tratarse de un municipio cuya vegetación natural ha sido transformada casi en su totalidad, hay en la Sierra Gorda de Guanajuato otras cuestiones de interés sobre todo antropológico, etnológico, histórico y social. 

Los Chichimecas

 
En realidad los Chichimecas es una palabra acuñada por los pueblos mesoaméricanos para denominar de forma despectiva a todos aquellos grupos humanos de nómadas que habitaron aridoamérica. Se les rechazaba por el hecho de vivir “en el monte”, de no hacer centros de población, de ser rudimentarios cazadores-recolectores y por su puesto por su reputación de bárbaros guerreros. Ahora sabemos que los Chichimecas no fueron en realidad tan salvajes como los pintan. 

En el estado de Guanajuato la historia de los chichimecas parece remontarse al año 1200 d.C., cuando los chichimecas de Xólotl procedentes del norte sometieron a los antiguos pobladores de la región: los chupicuaros y otomíes. Poblaron los territorios de Nattahí (Celaya) y Xidoo (Salamanca) numerosas tribus chichimecas y teochichimecas. Según algunos antropólogos estos grupos eran belicosos y crueles.
Su manera de cazar se basaba en el uso del arco y la flecha. Toda su indumentaria, herramientas, chozas, alimento etc. era obtenido directamente de los recursos que obtenían de su entorno circundante, aunque también comienzan a surgir vestigios de que ciertos grupos de Chichimecas practicaron el intercambio de bienes con otros grupos vecinos como los Huastecos y los Otomíes, éstos últimos emparentados a los Chichimecas. 
Como recolectores, los cactus y los mezquites les proporcionaban otra parte importante de su alimentación, ya que comían tunas crudas, secas o en licor (colonche). Las hojas, flores y corazón de cactus los cocían en hornos subterráneos. Con los mezquites hacían un pan que aguantaba mucho tiempo y elaboraban a su vez un licor. Otros alimentos eran el agave, el maguey, el zapote, las pitayas, la borrachita. Asimismo comían raíces parecidas a las papas o a la yuca, semillas de una planta llamada cimatl (frijol rojo). En algunos sitios se cultivaba rudimentariamente el maíz y las calabazas. Es conocido que consumían además la miel que producen la avispa, la hormiga y el jicote. 
Estos grupos en general no construyeron ningún tipo de viviendas permanentes; se limitaron a utilizar cuevas naturales o a edificar sencillos albergues hechos de lodo, pencas de maguey, palma o zacate. En la época prehispánica, los Chichimecas eran sumamente temidos por su belicosidad y fiereza por los demás pueblos. Nunca pudieron ser sometidos por nadie, ni aún por los poderosos aztecas. Al arribar los españoles, tampoco ellos lograron vencerlos por las armas. 
Sin embargo, su indómita libertad y alma belicosa, prefirió la muerte antes que la conquista por parte de los españoles.
Es así que los conquistadores se enfrentaron a la más larga y cruenta lucha en América, la cual duró cuatro décadas, de 1550 a 1590. Casi todos los Chichimecas de aridoamérica fueron prácticamente exterminados, no obstante algunos grupos fueron finalmente pacificados, a través de tratados en los que se intercambiaban favores a cambio de un territorio para que su cultura no se extinguiese del todo.
Fue aquí en la Sierra Gorda de Guanajuato en donde hasta nuestros días sobrevive la última población de Chichimecas en todo México, específicamente en la localidad Misión de Chichimecas, en el municipio de San Luis de la Paz, muy cerca de la cabecera municipal. 

La Misión de Chichimecas

El “Rancho Uza” comunidad indígena “Misión de Chichimecas”, es reconocido por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) como el último asentamiento indígena Chichimeca Jonaz del país en el Estado de Guanajuato, en el municipio de San Luis De La Paz en honor de San Luis Rey de Francia y la Paz por el tratado de pacificación entre otomíes y Chichimecas

Establecida en un terreno semiárido de 1818 km2 conformado por valles y lomas que habitan aproximadamente 600 familias (4000 habitantes, de acuerdo con el ultimo diagnóstico realizado por la CDI Local) conservando su idioma Ézar, sus costumbres y sus tradiciones.

En abril del 2012, tuve la oportunidad de conocer la Misión de Chichimecas, y no solo eso, sino que también conocí a varios de sus habitantes, personajes inigualables, que llevan con orgullo el matiz de su estirpe, apropiado además con una mezcla de sabores regionales como el gusto por el huapango.
Aquí les dejo unas fotos. 
Don Gonzalo Alvarado, originario de Los Naranjos, Guanajuato, es autor de canciones inéditas con la quinta Huapanguera, guitarra y la armónica, un verdadero artista que incluso llegó a grabar un cassette en la ciudad de México pero que aún sigue en el anonimato. ¿Algúna persona inmersa en el tema de la música folklórica que recomiende qué hacer antes de que estas melodías se queden en el olvido?

 
Don Trinidad González, otro personaje inconfundible de la Misión de Chichimecas, un verdadero tesoro, toca el violín, sabe muchas historias  y hasta hizo un “cinito”,  con ayuda de una tira de dibujos hechos por el, atados a una varilla e iluminados por una vela, mientras narra la historia.
Música que alegra el alma.

El guardían de la casa de Don Gonzalo.
Atardecer en la Misión de Chichimecas.

Fuente: Bautista, A. Socialización y apropiación de tecnologías mediáticas en el ámbito familiar y comunitario chichimeca en San Luis de la Paz, Guanajuato. Tesis Doctoral. Posgrado en Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa, D. F. Más información del trabajo del autor aquí. 
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Asuencias y novedades

Este 2012 he escrito muy poco en el Blog. La verdad que ha estado muy abandonado, pero las horas de trabajo de la tesis de Maestría han valido mucho la pena, y me he abstraído casi por total en ellas, bueno y en informarme acerca de la política, ya saben, con eso de que el 1 de julio se acerca…
Uno de los problemas principales que nos encontramos para proteger la biodiversidad mexicana es sin duda que ni siquiera sabemos lo que tenemos, ¿cómo vamos a proteger lo que ni siquiera sabemos que está ahí?. 
Ya muchos trabajos de investigación se han hecho en México, sobre todo respecto a los grupos más carismáticos de las ciencias naturales, como los grandes mamíferos, las aves, los reptiles, etc.; muchos de los biólogos que conozco son zoólogos, pocos botánicos, y si a eso le sumamos que los pocos botánicos que hay suelen inclinarse por algún grupo de plantas ya sean los zacates, las leguminosas, las plantas útiles, además ni se diga de los botánicos entisiastas de las cactáceas, las orquídeas y los árboles de las selvas tropicales, pues al final quedamos muy pocos los que hemos decidido especializarnos en una biorregión. Y al final, a eso he decidido dedicarme, al estudio y conservación de la flora que hay en la biorregión montañosa de la Sierra Madre Oriental, especialmente la porción de la Gran Sierra Plegada y el Carso Huasteco.
Actualmente me he ido estudiándola por partes, es imposible humana y economicamente halando, estudiarla toda a la vez, estudiar una porción montañosa de más de 800 km en 4 o 5 estados dividida por zonas es la meta que persigo. Obviamente por mi orígen, actualmente estudio porciones de la franja de montañas que cruza el estado de Nuevo León. Hace 3 años estudié la Sierra Gorda en Querétaro, y ahora tengo planes de pasarme a Tamaulipas, San Luis Potosí, y quizá Guanajuato e Hidalgo, todo a su tiempo. 
Además, siempre he creído que las mejores investigaciónes se logran en zonas que han sido poco exploradas, y con la cercanía con la ciudad de México, muchos bosques de Hidalgo, Veracruz y Puebla, ya están más que estudiados, y además tristemente están llenísimos de comunidades rurales que imposibilitan el desarrollo normal de la vida silvestre y se han vuelto ecosistemas muy humanizados. Por ello no me he animado del todo a lanzarme para allá.
Prefiero sin duda, Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, estados que por mucho, conservan áreas serranas aún prístinas. Actualmente me encuentro en espera de presentar el exámen que me permita seguir llevando a cabo una investigación de Doctorado con acentuación en Ciencias y el Manejo de los Recursos Naturales, y por obvias razones he elegido a la zona culturalmente denominada Huasteca, para continuar con la investigación de la flora de la Sierra Madre Oriental.
Fruto de todo este esfuerzo que comenzó desde el 2008, es la creación de nuestra ONG, que lleva por nombre Rumbo a la Sierra Madre Oriental A. C., y la cual ya está en visperas de ser dada de alta y próximamente abriremos nuevos proyectos no solo de flora, sino también de fauna. Esperemos que la segunda mitad del 2012 traiga consigo muchos proyectos. Si desean conocer más acerca de las actividades que estaremos realizando no duden en darle una leída a la pestaña del menú prinpal del blog: ¿Qué hacemos?

Como sea, todo esto apenas comienza, pero esperamos comenzar con muchas investigaciones, aunque tengamos como siempre, que estirar el presupuesto. Con todas las ganas y eso es lo que cuenta. ¡¡¡Un saludo cordial a todos!!!

Zamia fischeri, chamalillo

Los chamales o cycadas son integrantes ineludibles de la flora serrana, se encuentran creciendo en suelos calizos y son característicos de los matorrales submontanos, los encinares y los bosques tropicales caducifolios. Las semillas provenientes de los conos femeninos de la especie Dioon edule, fueron usadas antiguamente por las etnias de origen Chichimeca que habitaron la Sierra Madre Oriental, siendo aún más importante como alimento que el propio maíz, especialmente en los estados de San Luis Potosí y el norte de Querétaro.
Aunque con la introducción del maíz como alimento básico, el uso de las semillas de chamal ha ido en desuso, en algunas partes del estado de Nuevo León y Tamaulipas la gente aún sabe cocinar tamales, panes y tortillas con la harina que se obtiene de las semillas, sobre todo en época de escasez cuando ni siquiera la milpa da buena cosecha, y más en estos tiempos de sequía en el noreste de México.
A continuación les dejo la descripción de una especie de chamal que conocí cuando vivía en la Sierra Gorda de Querétaro, que hasta donde yo sé no se consume, pero es un chamal enano de porte muy ornamental y que actualmente se encuentra amenazada no solo por su saqueo sino por ser tóxico para las vacas que lo consumen, así que es extirpado como maleza no deseada de los potreros donde crece en grandes cantidades. 
Nombre común registrado en la zona: chamalillo.
Nombre común registrado fuera de la zona de estudio: amigo del maíz.
Planta pequeña, semejante a un helecho, de 30 a 100 cm de alto; tronco hipógeo, de 10 a 20 cm o más de largo, de 4 a 6 cm o más de diámetro; hojas de 15 a 90 cm de largo, de 8 a 20 cm de ancho, ascendentes, erectas o descendentes, pecíolo y raquis inermes, foliolos 20 a 32 o más, oblanceolados a ovados, de 5 a 14 cm de largo, de 1.5 a 4.5 cm de ancho, ápice agudo, margen denticulado, nervaduras inconspicuas en el envés, de textura papirácea, glabros; microstróbilos 1, 2 o más, cilíndricos a cónicos, de 4 a 6 cm de largo, de 1.5 a 2 cm de diámetro, tomentosos, cafés, microsporofilos cuneiformes, sus caras externas hexagonales, truncadas, con una ranura horizontal; megastróbilos 1 ó 2, cilíndrico-ovoides, hasta de 7 cm de largo y 4.5 cm de diámetro, cafés oscuros en la juventud, volviéndose verdes oscuros al madurar, época en que pierden el tomento, megasporofilos cuneiformes, peltados, sus caras externas hexagonales en la juventud, volviéndose escutiformes al madurar; semillas ovoides, de 1.6 cm de longitud, de 1.3 cm de diámetro, sarcostesta rosada en la juventud, roja al madurar.
Elemento poco frecuente que habita en el bosque de encino, en el tropical caducifolio y en el mesófilo de montaña del extremo noreste de Querétaro. Alt. 250- 950 m. Época de producción de conos de abril a diciembre. Especie distribuida a lo largo de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León a Veracruz. N.L., S.L.P., Qro., Ver. (Tipo procedente de un individuo cultivado en Europa: F. A. W. Miquel s. n. (U)). Como otras Cycadales, la planta se extrae y comercia para fines ornamentales y está considerada como amenazada con la extinción.
Tomado del fascículo 71- Zamiacaeae, de Flora del bajío y de regiones adyacentes.

El Bosque tropical bajo caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro

Bosque tropical caducifolio  en época húmeda cerca de la localidad de
Tancoyol, en Jalpan de Serra, Qro.
Biogeografía: El bosque tropical caducifolio del área corresponde a la región floristica que el denomina como “Llanura semihúmeda” en la que coexisten las especies con afinidades meridionales y otras, endémicas del noreste de México, pero emparantadas con las familias tropicales, en la que el elemento con afinidades neotropicales meridionales es dominante (Puig, 1991). 
Caracteristicas del Bosque tropical caducifolio: El bosque tropical caducifolio tambien denominado selva baja caducifolia por otros autores (Gentry, 1942; Miranda y Hernández – X, 1963, Rzedowski, 1978; Challenger, 1998; Pennigton y Sarukhán, 1998), es una comunidad floristica del régimen tropical con una estacionalidad de eventos muy característicos que definen las variaciones en la vegetación a lo largo del año, estos eventos se definen como temporada lluviosa (junio – octubre) y temporada de sequía (noviembre – mayo), dónde las lluvias se presentan en el periodo del año cuando los días son largos y hay una predominancia de los vientos alisios, mientras que durante la temporada de sequía vemos un cambio radical en el ecosistema, la cual se produce en días cortos, y la vegetación se torna apagada y de colores grisáceos, las hojas perdidas quedan rezagadas en el sotobosque formando gruesas capas de material inflamable, haciendo al ecosistema muy vulnerable a incendiarse.
Estructura y fisionomía: En primera instancia es una comunidad decidua dónde los diámetros de los troncos es de menos de 50 cm, presentando cortezas lisa a veces papiráceas (como las especies del género Bursera ), fisuradas o escamosas, las copas son redondeadas, convexas, raramente densas, con follajes más anchos que altos, las hojas son compuestas, pinnadas o bipinnadas, abundan las leguminosas. Es una formación caducifolia muy densa y cerrada durante 3 a 6 meses, presenta 3 estratos que a veces se confunden, hay poca abundancia de especies trepadoras y epifitas, aunque en lagunas áreas suele haber poblaciones acentuadas de orquídeas, dentro del área existen promontorios rocosos, así como relices verticales dónde se distribuye una variada gama de especies con afinidades rupícolas, especialmente crassicaules y rosetofilas de gran porte. 
Cobertura densa a menudo impenetrable.
El estrato arbóreo presenta un promedio de altura de entre 8 y 12 m, con valores extremos que varían de los 4 a los 15 m, la cobertura en este estrato es casi continua y la cobertura foliar es del 80%. Los arboles de esta comunidad tienen un porte característico: el tronco es corto, torcido, y se ramifica pronto entre los 3 y 4 m. En el bosque tropical caducifolio puede haber dos estratos arbóreos, en el área de estudio solo se presenta uno, no hay tampoco la presencia de eminencias aisladas, no obstante hay especies que irrumpen en la uniformidad de la vegetación y sobresalen por su característica forma candelabriformes como el órgano (Neobuxbaumia polylopha) y forma rosetófila como el izote (Yucca sp.) y la lechucguilla (Agave lechuguilla).

Las especies más abundantes halladas en estrato arbóreo fueron el Palo corral (Lonchocarpus rugosus), Higuerón (Ficus sp.), Palo de arco (Lysiloma microphylla), Vidrioso (Crotton niveus), Guajillo (Acacia coulteri) y Chaca (Bursera simaruba). El desarrollo del estrato arbustivo varía dependiendo del estrato arbóreo, cuando el dosel arbóreo es denso, el estrato arbustivo se cierra creando mucha sombra en el suelo, sobre todo en la temporada lluviosa. El estrato arbustivo mide de 3 a 6 m y presenta especies jóvenes del estrato arbóreo, así como plantas exclusivas de dicho estrato. Especies halladas en el estrato arbustivo: Cihuapatle (Pluchea odorata), Mezquitillo (Acacia micrantha), Arrayán (Myrcianthes fragrans), Aguacatillo (Garrya laurifolia), Palo hediondo (Senna atommiana), Granjeno (Celtis pallida), Tepozán (Buddleia cordata) y chaya (Chaya multilobus). Debido a las condiciones de nula perturbación , el estrato herbáceo esta poco desarrollado y su excesiva densidad solo se da en área de disturbio leve o zonas con mucha luz como en los alrededores de los jagüeyes. Especies registradas en este estrato: Pilea microphylla, Chamal (Dioon edule), Hierba del pollo (Commelina diffusa y Commelina erecta), Lantana (Lantana involucrata), Otate (Bambusa sp.). 

Cañón cerca de la comunidad de Sabino Chico,
Jalpan de Serra, Querétaro.
En este tipo de vegetación podemos hallar también la presencia de especies con hábitos trepadores, y aunque son mucho menos abundantes y sus tallos son delgados en comparación a los de ecosistemas más húmedos, en el predio son abundantes en cañadas protegidas, y registramos especies como: Fideo (Cissus sp.), (Hippocratea celastroides), Pitajaya (Hylocereus undatus), Bejuco (Callaeum septentrionale) y Trepadora (Heteropteris beecheyana).

Aunque escasas, también se registra la presencia de epífitas, algunas muy carismáticas como las orquídeas, más comunes como las bromelias, entre las especies halladas están la Oreja de burro (Oncidium cebolleta), Oreja de marrano (Catasetum integerrimum), Bromelia (Tillandsia schiedeana), Bromelia (Tillandsia sp.). 

Mariposa en la comunidad de Pétzcola cerril, Jalpan de Serra, Qro.

Requerimientos edáficos:
Este bosque prefiere vivir sobre lomeríos y laderas bajas con suelos someros, pedregosos de buen drenaje, derivados de rocas sedimentarias (principalmente calizas-lutitas) y algunas rocas ígneas, en altitudes desde 300 hasta 1,400 m. Son suelos jóvenes con características de la roca madre y de textura arcillosa o arenosa, el pH de ácido a ligeramente alcalino, son pobres en materia orgánica y de color café oscuro. Los tipos de suelos en los que suele desarrollarse son Rendzinas, Vertisoles y Litosoles. 
Clima: Presenta un clima cálido-subhúmedo con lluvias en verano Aw0 y Aw1 (Köppen mod. por García,1973). Dónde la temperatura media anual se halla entre 22°5 a 25°5 mientras que la precipitación media anual varía entre 500 y 1,100 mm y la mayor parte (alrededor del 90%) de las lluvias se concentra en un periodo de 5 a 6 meses, de mayo a octubre. La distribución de la humedad es francamente desigual a lo largo del año, dividiéndose en dos estaciones bien marcadas: la seca y la húmeda. No se presentan heladas.

Distribución: Como se muestra en el mapa, este tipo de ecosistema cubre grandes extensiones casi continuas desde el sur de Sonora y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, así como parte de baja California Sur. En la vertiente del Golfo se presenta en Tamaulipas, San Luis Potosí y norte de Veracruz y norte de Querétaro, posteriormente se extiende en el centro de Veracruz y finalmente en los estados de Yucatán y Campeche. Es en la Sierra Gorda donde se encuentran las mayores áreas cubiertas por estos bosques en el estado de Querétaro, principalmente en el municipio de Jalpan, y en áreas contiguas de Arroyo Seco, Landa de Matamoros y Pinal de Amoles.

Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en México
Estado actual de conservación: El bosque tropical caducifolio en México representa el ~ 60% de la vegetación tropical. Sin embargo, alrededor del 30% de estas selvas presenta algún tipo de perturbación. Para 1980 el 44% de su superficie original había sido transformada a cultivos, matorrales y sabanas, por lo que cada año se pierden 650 mil ha (2% anual) (García, Mendoza y Galicia 2005). 
Importancia económica: El hecho de que los suelos someros y pedregosos, característicos de este tipo de ecosistema, no son muy recomendables para la agricultura, únicamente en las zonas dónde la presión demográfica es demandante se someten a cultivo las áreas de bosque que están en las partes planas, pero en las laderas, dónde la pedregosidad aumentan, los bosques se encuentran más conservados; en cuanto a la extracción forestal no es de mucha importancia ya que los arboles no tienen las características que se necesitan para la comercialización, no obstante la madera de muchas especies es usada localmente para la construcción de muebles, para elaborar artesanías, postes, viviendas, así como para usarse como leña. Las cortezas de algunas especies de leguminosas contienen taninos que se usan para curtir pieles. La actividad más requerida en esta vegetación es la ganadería a base de ganado vacuno que pasta libremente, lo cual podemos observar en muchas áreas de la reserva, dónde los bosques sirven como área de apacentamiento para el ganado de los pobladores.

Importancia ecológica: Los vínculos geográficos de su flora son predominantemente neotropicales, mientras que los holárticos están ausentes, por lo tanto el número de endemismos a nivel de especie es notable (60% de las especies de selva; Rzedowski, 1991; Trejo y Dirzo 2000), concentrándose en los bosques de la cuenca del balsas, la península de Yucatán y el noreste de México.

Durante un viaje.
Función del ecosistema: Debido a su nulo potencial agrícola y forestal, las funciones del bosque tropical caducifolio son más bien ecológicas y paisajísticas: su función es generar múltiples servicios ambientales como captura de carbono, generación de agua y oxigeno, conservación de suelos, creación de microclimas y regulación del clima entre muchos otros, además de tener un gran valor paisajístico y ser de interés para el desarrollo de actividades eco turísticas.

Situación del ecosistema dentro del área de estudio:
Dentro de la RBSG la cual mide un total de 383,567-44-87.5 ha, el bosque caducifolio tiene una extensión de 145,250 ha aprox., de las cuales 122,445.75 ha se encuentran conservadas, las 22, 804.25 restantes están en zonas de amortiguamiento y han sido sometidas a la presión de actividades antropogénicas, especialmente el establecimiento de centros de población, y consecuentemente a partir de la apertura de poblados, sobrevienen el trazado de brechas, caminos, el desmonte para tierras de labor o potreros etc. Dentro del predio abarca un 90% de la vegetación lo que equivale a 142 ha aproximadamente y su estado de conservación es bueno, principalmente debido a la inaccecibilidad del terreno y la incapacidad para cultuvar. 
Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro.
El ecosistema ocupa y determina funcionalidad de espacios: Este ecosistema se distribuye a manera de una faja transicional al pie de monte, entre los ecosistemas de tierra caliente y los ecosistemas de las mesas altas, como los bosques de encino, además en la región llega a estar vinculado con los matorrales submontanos, sean estos inermes o espinosos, formando espesas masas de vegetación durante la temporada de lluvias.

Bosque Tropical Caducifolio en la Sierra Madre Oriental

Esta imagen fue tomada por ahí de agosto del 2008
en un predio cercano a la localidad de Sabino Grande, al noreste de la Cabecera
Muncicipal del Jalpan de Serra, Querétaro.

Una de las tantas productivas salidas que Juan y yo realizamos en la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda donde vivimos durante el 2008 y 2009, fue al predio de Don Hilarión, un habitante de la sierra quién amablemente nos condujo a sus predios y hasta me prestó uno de sus caballo,s pues le resultaba un tanto incómodo ver una mujer andando por veredas, entre malezas y pedreríos.
Aquel día nos vimos inmersos en un hermoso Bosque Tropical Caducifolio al noreste de Jalpan de Serra, donde me dispuse como siempre a realizar una pequeña pero significativa exploración botánica en aquellas sierras tan desconocidas para algunos y fascinantes para otros.

La imágen muestra como la singularidad de las candelabriformes enmarca de manera especial el unísono perfecto de los follajes en forma de paraguas que conforman el bosque durante la temporada lluviosa, la época mas productiva del año, pues aqui durante el invierno, más de la mitad de las especies arbóreas pierden sus hojas para asegurar las reservas que los mantendrán con vida hasta que las lluvias regresen despues de casi 8 largos meses de espera, de noviembre a junio.

Los bosques caducifolios mexicanos son sitios espectaculares colmados de endemismos, son el sello que representa a muchas de las sierras del occidente y manchones dispersos de las sierras orientales, son también hogar de miles de especies que dependen del intrincado tejido de sus comunidades para sobrevivir, y como era de esperarse, es un ecosistema amenazado en México debido principalmente al cambio de uso de suelo, debido a que las especies que ahí habitan no son consideradas como buenas especies forestales, por lo que para algunos resulta mas redituable convertir estos bosques o selvas caducifolias a potreros o parcelas, que aprovechar los recursos forestales maderables y no maderables, que podrían contarse en cientos…