Curso de reproducción de cactáceas en el Bosque Urbano, Ciudad Victoria, Tamaulipas

El pasado 6 se septiembre tuvimos la oportunidad de asistir a un curso súper didáctico de cómo podemos reproducir cactáceas desde semilla de una manera muy rápida, barata y sobre todo sencilla. Tan sencilla que un niño puede hacerlo e ir viendo crecer sus cactus. 
Antes de explicarles un poco acerca del proceso los pongo en contexto. La ONG Tonantzin Tlalli venerable madre tierra A. C. con sede en Ciudad Victoria, Tamaulipas a la orilla de la hermosa sierra madre oriental, se dedica a la difusión de temas medio ambientales a través de la impartición de talleres, eventos, campañas culturales etc. en toda la ciudad pero especialmente en un espacio natural llamado El Bosque Urbano. Éste sitio es en realidad un remanente de matorrales submontanos que quedaron en medio de la urbanización y que aún conserva las especies nativas, sin embargo algunas zonas han estado sujetas a la remoción del suelo e incendios,  quedando desnudas y las cuales están siendo reforestadas con otras especies de árboles no necesariamente nativos pero que de igual manera protegen el suelo y fomentan la atracción de fauna. En éste espacio hay una palapa y una explanada grande en donde se hacen los eventos y el taller de reproducción de cactáceas junto con otros talleres del sábado 6 de septiembre fueron en conmemoración de los 13 años de creada la A.C. Tonantzin Tlalli. 

Además del taller de propagación de cactáceas hubo un taller básico de fotografía de la naturaleza, modelado de arcilla, alimentación sana, trueque de libros y plantas etc. 

Trueque de Libros. Fotografía de Tonantzin Tlalli venerable madre tierra A. C.
Trueque de libros. Foto de Nelly R. de López.

Modelado de arcilla. Fotografía de Tonantzin Tlalli venerable madre tierra A. C.
El taller de reproducción de cactáceas que corrió a cargo del Sr. Sergio Niebla consistió en crear un micro ambiente cerrado para la germinación de semillas de tres especies nativas: Echinocactus grusonii, Echinocactus texensis y Astrophytum myriostigma
Se comenzó extrayendo directamente del fruto las semillas de cada una de las especies. Éstos frutos son parte de la colección que hay en el jardín botánico y UMA: El jardín de las Piedras que se ubica junto a la Tequilera La Picota, una mezcla muy especial de cactus y buen tequila justo a 12km del centro de Ciudad Victoria por la carretera nacional 85 con destino a Monterrey, muy recomendable de visitar.
Frutos de cactácea barril de oro (Echinocactus grusonii). Foto de Diana Arredondo.

Extracción de las semillas. Foto de Nelly R. de López.

Semillas de cactácea barril de oro (Echinocactus grusonii). Foto de Diana Arredondo.
Después de obtener las semillas se procedió a preparar el sustrato dentro de los frascos que nos pidieron para reproducir las cactáceas, nuestra compañera llevó para todas frascos de vidrio de miel, mayonesa, mermelada etc. Primero se agregó grava gruesa, después un poco de agua, pero tan poca como para no cubrir la grava y después una mezcla de tierra, arena y peat moss o materia argánica.
Frasco con grava gruesa. Foto de Diana Arredondo.

La grava solo debe tener el grosor de uno o dos dedos y se le agrega una cantidad mínima de agua. Foto Diana Arredondo.

Posteriormente se agrega sustrato de tierra+arena+peat moss. Foto Diana Arredondo.
 Finalmente dependiendo de la capacidad de cada frasco se colocaron cuidadosamente las semillas repartidas de las tres especies sobre el sustrato, literalmente dejándolas caer y posteriormente se cerró el frasco para no abrirlo hasta que las cactáceas alcancen un buen tamaño para ser transplantadas a una maceta.
 
 El frasco cerrado con agua y sustrato creará un microhábitat en donde la evaporación del agua y posterior condensación en las paredes creará la humedad necesaria para que germinen las semillas. Apenas y un periodo de luz de sol indirecta al día creará la temperatura idónea para que germinen y es fecha de que al menos en mi frasco ya germinaron 5 semillas aparentemente de Echinocactus grusonii. Cuando terminó el taller se nos dio a elegir como obsequio un pequeño bonete de obismpo (Astrophytum myriostigma), una pata de elefante (Beucarnea gracilis) o una cactácea sudamericana (Cereus hildmannianus).
Pata de elefante (Beucarnea gracilis) de obsequio. Foto Diana Arredondo.

Bonete de obispo (Astrophytum myriostigma) de obsequio. Foto Diana Arredondo.
Al término del taller fuimos a conocer el Jardín de ls Piedras y la Tequilera La Picota en donde el instructor y además propietario nos dio un recorrido. Es increíble como éste tipo de sitios recreativos tan interesantes en un país como México en donde está la mayor concentración de cactáceas en el mundo sea a menudo tan poco conocido incluso por los habitantes de Ciudad Victoria.

Tequilera La Picota. Foto de Nelly R. de López.

Cuenco prehispánico. Foto de Nelly R. de López.

El jardín de las piedras. Foto de Nelly R. de López.
Foto de Diana Arredondo.

Foto de Diana Arredondo.

Foto de Diana Arredondo.

Bonete de obispo Astrophytum myriostigma floreciendo. Foto de Diana Arredondo.

Foto de Diana Arredondo.

Foto de Diana Arredondo.

Foto de Diana Arredondo.
Les dejo a término una noticia que anda circulando en las redes de México en donde un cargamento de 297 ejemplares de peyote (Lophophora williamsii) fue incautado por PROFEPA antes de llegar a su destino: Suecia y China.

Valoremos nuestra biodiversidad, nuestra flora, conozcámosla. Éstos talleres son un acercamiento al valor que tienen nuestras plantas, veamos que en otros lados del mundo trafican con nuestras cactáceas y aquí solemos desdeñarlas. Los invito a visitar el jardín de las piedras y sentir el orgullo de vivir en una región del mundo tan diversa.
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Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí- Segundo día de viaje etnobotánico.

Vista poniente de Pilateno, El Abra, abertura en la sierra por donde escurre agua. Se dice que es imposible llegar hasta este lugar y el que lo logra se pierde para siempre.
Pilateno es una comunidad Náhuatl de la Huasteca que se ubica al sur de la cabecera municipal de Xilitla, en el estado de San Luis Potosí.
La expresión Pilateno se deriva de dos voces: pill que significa “pequeño” y ateno que significa brocal de pozo, es decir: brocal pequeño. El brocal es la parte sólida que rodea a un pozo de agua que está al nivel de la superficie, con la finalidad de evitar accidentes, esas estructuras que comunmente llamamos “norias” y que por lo general tienen encima un arco que sujeta una polea con una cuerda y una tina para sacar agua de su pozo. 
Al bajar por la terracería que va de Xilitla a Pilateno, aproximadamente unos 9 km de distancia, lo primero que te topas es eso: un pozo donde la gente va por agua. Aunque en la comunidad no hay agua potable, se abastece de agua de los pozos y de los arroyos, aún así las personas la hierven o la cloran para evitar enferemedades gastrointestinales.
 

Terracería rumbo a Pilateno (Fotografía del Dr. E. Estrada).
En la comunidad habitan unas 600 personas de orígen Náhuatl cuyas principales actividades de subsistencia son el cultivo de café, la agricultura, la ganadería extensiva y la venta de artesanías hechas con semillas de plantas  exóticas y nativas. Desafortunadamente aquí también se ve mucho el fenómeno de la migración hacia las ciudades o a Estados Unidos.

Semillas orgánicas para sembrar. Se almacenan en botellas para evitar humedad y roedores.

Maíz criollo (Fotografía del Dr. E. Estrada).

La tarea de la escuela. Los niños de primaria asisten a la escuela rural de la localidad.
La primaria.

La secundaria.

Los alimentos que se preparan son a base de tortillas de maíz, calabazas, frijoles, huevo, papas arróz, chile, semillas y ocasionalmente carne de pollo, cerdo y res, sobre todo cuando hay fiestas. Debemos destacar que Pilateno es una comunidad productora de café de sombra el cual se bebe a diario en la comunidad y se vende en los alrededores.

Tostando café.
Vista desde la cocina.

Vainas tostadas (Fotografía del Dr. E. Estrada).
Existe un grupo de mujeres llamadas “Artesanando juntas” que colaboran en esta actividad guiadas por una asociación civil que reside en el Distrito Federal y que cada cierto tiempo les surte de los materiales necesarios para que puedan seguir elaborando sus artesanías de semillas entre las que destacan collares, aretes, pulseras, rosarios, llaveros y adornos.

Bisutería de semillas.

Artesanando juntas.

Aretes de semillas (Fotografía del Dr, E. Estrada).

Maceta vegetal.
 
En las cercanías pasa el arroyo, en donde las personas lavan su ropa y se van a bañar. Es difícil concebir que envenenen de esta forma el precioso cauce, pero desafortunadamente la falta de una concientización así como de la estructura necesaria para dichas actividades, orilla a las personas a utilizar los recursos disponibles de esta manera tan dañina, pero de fortuna que para eso estamos nosotros, para proponer nuevas técnicas y cambiar el paradigma.

El abra de Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí.

Bañandose en el arroyo.

Cortina de vegetación.

Arroyo de Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí.
La vegetación del área es bosque tropical subperennifolio (Rzedowski, 1979) o selva mediana subperennifolia (Miranda y Hernández X. 1963), o como lo llamase Henry Puig (1991)  bosque tropical mediano subperennifolio, aquel botánico francés que describió la Vegetación de la Huasteca. Este tipo de vegetación se caracteriza en l sitio por presentar un estrato arbóreo que va de los 15 a los 25 m de altura moderadamente denso, con especies que presentan contrafuertes, un estrato arbustivo denso de hasta 10 m de altura, múltiples epífitas, enredaderas y hongos. En pocas palabras es la vegetación más exuberante del noreste de México.

En el bosque tropical mediano subperennifolio son comunes las epífitas, aquellas plantas que crecen sobre otras plantas sin aprovecharse de sus recursos. Simplemente se anclan y aprovechan la poscición en sus ramas y troncos como puede verse en la imágen.

Los troncos de las especies de árboles que mueren sirven de sustrato para los hongos saprobios.

Pequeños hongos que comienzan su crecimiento. En estos ecosistemas con abundante humedad ambiental es muy común encontrarlos.

Los arroyos concentran gran variedad de especies del bosque que están adaptadas a las corrientes de agua y forman los llamados bosque sde galería, que no son más que bosques adaptados al agua y que son únicos en cada ecosistema.

Especies como el mamey (Pouteria sapota), aguacate (Persea sp.), frijolillo (Cojoba arborea), chaca (Bursera simaruba), higuerón (Ficus cotinifolia), copal (Protium copal), chalahuite (Inga paterno), tzocohuite (Lucuma glauca), puam (Trema micrantha), isip (Chrysophyllum oliviforme), ojite (Brosimum alicastrum) son comunes en el estrato arbóreo.

Atardecer en Pilateno.

La visita que nosotros realizamos fue con el objetivo de conocer más acerca de cómo las comunidades indigenas hacen uso frecuente de los recursos naturales que les ofrece el bosque, específicamente de las esécies arbóreas y nativas del bosque tropical mediano subperennifolio, que además puedan ser usadas para restaurar la gran planicie Huasteca que ha sido devastada a lo largo de los años, convertida en potreros de ganado cebú, cultivos de naranja y caña, llanos sin uso aparente, pozos de petróleo y muchas otras actividades humanas que comenzaron a la llegada de los españoles.


Entrevistas etnobotánicas.

¿Cómo se usan los recursos vegetales? (Fotografía del Dr. E. Estrada).

Entrevista rápida con Don Aristeo, el comisariado ejidal de Pilateno.

Todo el equipo de la materia de Etnobotánica de la Facultad de Ciencias Forestales con las compañeras de Artesanando juntas.
Al término del día salimos de nuevo a Xilitla y nos fue posible observar por último el imponente abra, esa garganta atrayente que se abre entre las montañas en medio de un hálito enervante de la vegetación siempre sumida en eterna humedad. Esperemos que los habitantes de la región sepan usar con sabiduría sus recursos vegetales y que el público en general se anime a conocer estos rincones Xilitlenses con la finalidad de apoyar el ecoturismo y la economía de las familias que habitan estos ecosistemas tan hermoso y vulnerables.

La perfecta sintonía entre orografía, vientos, humedad marítima, temperatura cálida y suelos calcáreos formaron estas selvas que aún cubren el faldeo oriental de una de las sierras más biodiversas de México.