Encinares tropicales del norte de San Luis Potosí, México

Los encinares tropicales son ecosistemas escasos con características similares a un bosque típico de encinos, pero con la particularidad de estar ubicados muy cerca del mar y solamente del lado del Golfo de México donde reciben las aguas de los vientos alisios. Según estudios se cree que son las reminicencias de bosques templados durante la última glaciación, que al témino de la misma quedaron aislados y se adaptaron a las nuevas condiciones cálidas y húmedas.

Sus especies características en el dosel arbóreo son el Quercus oleoides, Q. glauscecens y Q. sororia. De acuerdo al libro Árboles Tropicales de México de Pennington y Sarukhán los bosques se encuentran desde el sur de Tamaulipas en una pequeña fracción de la Reserva de la Biósfera El Cielo, pasando por las sierras de Nuevo Morelos, Antiguo Morelos y Ocampo, para después surgir en una franja continua en el municipio de El Naranjo, Ciudad del Maíz, Tamasopo, Santa Catarina y Lagunillas en San Luis Potosí, posteriormente aparece un fragento pequeño en la Sierra de Otontepec al norte de Veracruz y una franja aislada y pequeña en la Sierra Norte de Puebla cercano al río Pantepec, se interrumpe después hasta los famosos encinares tropicales de Alto Lucero y Actopan (que por cierto están en riesgo por la apertura de una mina a cielo abierto), más al sur se ubican otros grandes fragmentos en los Tuxtlas y finalmentepequeños vestigios en los Chimalapas, la selva del Ocote, El Triunfo y la porción suroriental de Tabasco.

Para ubicarlos de una manera más entendible, anexo el mapa que tomé de dicha literatura a continuación:

Mapa de los encinares tropicales de México, tomado de Pennington y Sarukhan (2005).
Ciertamente desconozco en qué literatura se basaron para realizar dicho mapa, me supongo que en los mapas de Uso de suelo y vegetación de México realizado por la CONABIO o el INEGI. Sin embargo, me sigue pareciendo un mapa incompleto, puesto que en la Reserva de la Biósfera Sierra de Tamaulipas también hay una franja de bosques en unas serranías casi pegadas al mar en la Sierra Las Pitas y la Sierra de Maratines, incluso la misma CONABIO maneja tal sitio como la Región Terrestre Prioritaria 92, en los municipios de Aldama y Soto la Marina. Textualmente la CONABIO describe el lugar así: 

“La importancia de esta RTP radica en la presencia de encinares tropicales (Quercus oleoides) sobre afloramientos de basalto desde Aldama hacia la Boca del Tordo, en el Golfo, hasta las cercanías de La Zamorina. Se estima que estos encinares se desarrollaron a bajas latitudes y altitudes como consecuencia de abatimientos de la temperatura durante la última glaciación. En la región también se presentan restos de selva mediana, así como selva baja caducifolia y pastizales. Es una zona importante para mamíferos como los jaguares.”
Por ello a ese mapa le hace falta la parte de la Sierra de Tamaulipas para quedar completo.

No obstante, en esta entrada me enfocaré a describir de manera muy somera y en ningún momento con el afán de ser exhaustiva, los encinares tropicales del norte de San Luis Potosí, más precisamente en la comunidad de El Puerto, al norte del municipio de El Naranjo, en donde hemos estado acudiendo a hacer investigaciónes florísticas y etnobotánicas y en donde pronto contaremos con una pequeña estación de campo.

Encinas tropical del norte de San Luis Potosí.

Recorriendo la zona.
Estos encinares se ubican en el faldeo oriental de la llamada Sierra Grande, que no es más que un brazo de la Sierra Madre Oriental que viene desde Tula, Tamaulipas y corre de norte a sur de manera ininterrumpida hasta llegar a la comunidad potosina de El Salto del Agua, donde se ubican las famosas cascadas de El Meco (por Chichimecos), y El Salto, cuyo cauce desafortunadamente es interceptado por la hidroeléctrica Camilo Arriaga.

Cascada El Salto del Meco, municipio de El Naranjo, San Luis Potosí.

Cascada El Salto, seca por las actividades de la Hidroeléctrica

En las cercanías de la comunidad de El Salto del agua se ubica El Puerto a 600 msnm y aquí pudimos ver un encinar moderadamente denso, con un estrato arbóreo de hasta 12 m de altura, con un estrato herbáceo bastante cerrado y la particularidad de encontrarse en codominancia con palmares de Sabal mexicana. 
Sabal mexicana inmersa entre el encinar tropical.

Encinares tropicales de San Luis Potosí se extienden desde El Naranjo, Ciudad del Maíz, Valles, Tamasopo, Rayón, Lagunillas hasta Santa Catarina por la Sierra Madre Oriental.

Nacimiento de agua.

Una interesante combinación de elementos neotropicales y neárticos, últimos relictos de la glaciación.

Además en los alrededores hay densos bosques tropicales caducifolios, y en los valles planos verdes cañaverales que se mantienen solo en las partes bajas, respetando casi intactas las vegetaciones de las sierras alargadas circunvecinas como Tanchipa, Tamalave, Colmena y de Enmedio, entre El Mante, Tamaulipas y Valles, San Luis Potosí. 

Terreno de caña, solo pas partes planas sirven para este propósito, de las sierras se aprovechan recursos como el agua, la leña, plantas medicinales y plantas forrajeras.

El valle del Naranjo visto desde la carretera Salto del agua, al fondo la Sierra La Colmena.

Despeinadas cargadas de caña.
Cañaverales jóvenes y en flor, al fondo la Sierra Grande en cuyas faldas se distribuyen los encinares tropicales.

Sí te interesa conocer estas zonas, la Organización Civil Potosina La Tierra Respira A. C. está organizando un campamento los días 2, 3 y 4 de agosto, precisamente para ver la problemática de la Hidroeléctrica Camilo Arriaga. En éste enlace podrás encontrar toda la información detallada del viaje.

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El Jaguar en la Sierra Madre Oriental de San Luis Potosí

Un estudio interesantísimo sobre el jaguar en la Sierra Madre Oriental del estado de San Luis Potosí, desafortunadamente cuesta bajarlo en PDF, así que por lo pronto les dejo el resumen:

La distribución geográfica del jaguar (Panthera onca) en México ha disminuido debido a la cacería furtiva, la disminución de sus presas y la pérdida de hábitat. En el estado de San Luis Potosí no se han realizado muestreos recientes desde el 1953, a pesar de que existe hábitat adecuado en la sierra Madre Oriental. Durante mayo 2006-marzo 2008, realizamos 22 salidas al campo, incluyendo entrevistas con oficiales, residentes, dueños de terrenos y cazadores locales en 42 comunidades, y buscamos huellas cerca de cada lugar donde se habían reportado de la zona Huasteca de San Luis Potosí. Obtuvimos 34 registros de jaguar, 28 considerados actuales y abarcando de ≥12 individuos y 6 históricos. Los registros de jaguares se encontraron asociados a bosque de encino (31.3%), selva baja caducifolia (28.1%), bosque mesófilo de montaña (12.5%), selva mediana (12.5%), matorral submontano (9.4%), bosque de pino-encino (3.1%), y borde de caña de azúcar con selva mediana (3.1%). Los registros se ubicaron desde los 150–2,400 msnm. Se documentaron la presencia de una base de presas diversas y la existencia de otras cuatro especies de felinos. Se realizó un mapa de distribución del jaguar y se estimó el hábitat perdido de 1970 al 2000. La distribución geográfica del jaguar en San Luis Potosí está comprendida al norte (22°30′) en el municipio de El Naranjo, al sur (21°24′) en el municipio de Xilitla, al este (98°54′) en el municipio de Ciudad Valles y al oeste (99°34′) en el municipio de Rayón. Su distribución comprende la sierra Madre Oriental dentro de la subprovincia de la Gran Sierra Plegada, Carso Huasteco y sierra del Abra Tanchipa. Dado el número de registros obtenidos y la calidad de hábitat restante, la sierra Madre Oriental dentro de San Luis Potosí debería ser considerada como sitio prioritario para la conservación del jaguar a largo plazo.
Estudio realizado por: J. Agustín Villordo-Galván, Octavio C. Rosas-Rosas, Fernando Clemente-Sánchez, J. Felipe Martínez-Montoya, Luis A. Tarango-Arámbula, Germán Mendoza-Martínez, Manuel D. Sánchez-Hermosillo, and Louis C. Bender
Fotografía de Noé Vargas

¿Flojera o estrategia?

Una reflexion para mis adentros y para el mundo entero, en la obertura del verano ¿Será flojera o será estrategia? Desde niña y durante los meses cálidos de primavera y verano, a eso de la una de la tarde, se me quitan las ganas de trabajar y me da por dormir, para volver a reactivarme como a las 4 de la tarde. No me puedo imaginar desgastándome en esas horas tan pesadas con estos soles de la zona intertropical mexicana. 
Ahora bien, en una sociedad en la que todos viven tan a prisa, soy el ejemplo vivo de la ineficacia, la pereza y la improductividad, pero si miro hacia atrás en mis ancestros cazadores-recolectores, no creo que ellos tampoco estuvieran tatemándose la cabeza a las 3 de la tarde en pleno matorral, a esa hora ni las lagartijas, entonces, estratégicamente duermo una o dos horas después de comer para levantarme llena de energía, con ideas creativas y la mente descansada y así seguir investigando el mundo en el que vivo, y hasta ahorita me ha funcionado. 
Esto lo vi en los Pames de San Luis Potosí, en donde sus vecinos mestizos de Querétaro, no hacían más que relegarlos por “perezosos”, pero los Pames se levantan a las 5 de la mañana a sembrar, para a las 11 o 12 desayunar y echarse a dormir toda la tarde y comenzar la faena cuando baje el sol. 
Por ello agradezco el tener una vida con un ritmo suave que me permite disfrutar a razon de los ciclos que sigue la naturaleza y no la loca carrera de  las sociedades humanas actuales corren sin parar diecto hacia una muerte prematura de tanto estrés. 

Asuencias y novedades

Este 2012 he escrito muy poco en el Blog. La verdad que ha estado muy abandonado, pero las horas de trabajo de la tesis de Maestría han valido mucho la pena, y me he abstraído casi por total en ellas, bueno y en informarme acerca de la política, ya saben, con eso de que el 1 de julio se acerca…
Uno de los problemas principales que nos encontramos para proteger la biodiversidad mexicana es sin duda que ni siquiera sabemos lo que tenemos, ¿cómo vamos a proteger lo que ni siquiera sabemos que está ahí?. 
Ya muchos trabajos de investigación se han hecho en México, sobre todo respecto a los grupos más carismáticos de las ciencias naturales, como los grandes mamíferos, las aves, los reptiles, etc.; muchos de los biólogos que conozco son zoólogos, pocos botánicos, y si a eso le sumamos que los pocos botánicos que hay suelen inclinarse por algún grupo de plantas ya sean los zacates, las leguminosas, las plantas útiles, además ni se diga de los botánicos entisiastas de las cactáceas, las orquídeas y los árboles de las selvas tropicales, pues al final quedamos muy pocos los que hemos decidido especializarnos en una biorregión. Y al final, a eso he decidido dedicarme, al estudio y conservación de la flora que hay en la biorregión montañosa de la Sierra Madre Oriental, especialmente la porción de la Gran Sierra Plegada y el Carso Huasteco.
Actualmente me he ido estudiándola por partes, es imposible humana y economicamente halando, estudiarla toda a la vez, estudiar una porción montañosa de más de 800 km en 4 o 5 estados dividida por zonas es la meta que persigo. Obviamente por mi orígen, actualmente estudio porciones de la franja de montañas que cruza el estado de Nuevo León. Hace 3 años estudié la Sierra Gorda en Querétaro, y ahora tengo planes de pasarme a Tamaulipas, San Luis Potosí, y quizá Guanajuato e Hidalgo, todo a su tiempo. 
Además, siempre he creído que las mejores investigaciónes se logran en zonas que han sido poco exploradas, y con la cercanía con la ciudad de México, muchos bosques de Hidalgo, Veracruz y Puebla, ya están más que estudiados, y además tristemente están llenísimos de comunidades rurales que imposibilitan el desarrollo normal de la vida silvestre y se han vuelto ecosistemas muy humanizados. Por ello no me he animado del todo a lanzarme para allá.
Prefiero sin duda, Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, estados que por mucho, conservan áreas serranas aún prístinas. Actualmente me encuentro en espera de presentar el exámen que me permita seguir llevando a cabo una investigación de Doctorado con acentuación en Ciencias y el Manejo de los Recursos Naturales, y por obvias razones he elegido a la zona culturalmente denominada Huasteca, para continuar con la investigación de la flora de la Sierra Madre Oriental.
Fruto de todo este esfuerzo que comenzó desde el 2008, es la creación de nuestra ONG, que lleva por nombre Rumbo a la Sierra Madre Oriental A. C., y la cual ya está en visperas de ser dada de alta y próximamente abriremos nuevos proyectos no solo de flora, sino también de fauna. Esperemos que la segunda mitad del 2012 traiga consigo muchos proyectos. Si desean conocer más acerca de las actividades que estaremos realizando no duden en darle una leída a la pestaña del menú prinpal del blog: ¿Qué hacemos?

Como sea, todo esto apenas comienza, pero esperamos comenzar con muchas investigaciones, aunque tengamos como siempre, que estirar el presupuesto. Con todas las ganas y eso es lo que cuenta. ¡¡¡Un saludo cordial a todos!!!

Zamia fischeri, chamalillo

Los chamales o cycadas son integrantes ineludibles de la flora serrana, se encuentran creciendo en suelos calizos y son característicos de los matorrales submontanos, los encinares y los bosques tropicales caducifolios. Las semillas provenientes de los conos femeninos de la especie Dioon edule, fueron usadas antiguamente por las etnias de origen Chichimeca que habitaron la Sierra Madre Oriental, siendo aún más importante como alimento que el propio maíz, especialmente en los estados de San Luis Potosí y el norte de Querétaro.
Aunque con la introducción del maíz como alimento básico, el uso de las semillas de chamal ha ido en desuso, en algunas partes del estado de Nuevo León y Tamaulipas la gente aún sabe cocinar tamales, panes y tortillas con la harina que se obtiene de las semillas, sobre todo en época de escasez cuando ni siquiera la milpa da buena cosecha, y más en estos tiempos de sequía en el noreste de México.
A continuación les dejo la descripción de una especie de chamal que conocí cuando vivía en la Sierra Gorda de Querétaro, que hasta donde yo sé no se consume, pero es un chamal enano de porte muy ornamental y que actualmente se encuentra amenazada no solo por su saqueo sino por ser tóxico para las vacas que lo consumen, así que es extirpado como maleza no deseada de los potreros donde crece en grandes cantidades. 
Nombre común registrado en la zona: chamalillo.
Nombre común registrado fuera de la zona de estudio: amigo del maíz.
Planta pequeña, semejante a un helecho, de 30 a 100 cm de alto; tronco hipógeo, de 10 a 20 cm o más de largo, de 4 a 6 cm o más de diámetro; hojas de 15 a 90 cm de largo, de 8 a 20 cm de ancho, ascendentes, erectas o descendentes, pecíolo y raquis inermes, foliolos 20 a 32 o más, oblanceolados a ovados, de 5 a 14 cm de largo, de 1.5 a 4.5 cm de ancho, ápice agudo, margen denticulado, nervaduras inconspicuas en el envés, de textura papirácea, glabros; microstróbilos 1, 2 o más, cilíndricos a cónicos, de 4 a 6 cm de largo, de 1.5 a 2 cm de diámetro, tomentosos, cafés, microsporofilos cuneiformes, sus caras externas hexagonales, truncadas, con una ranura horizontal; megastróbilos 1 ó 2, cilíndrico-ovoides, hasta de 7 cm de largo y 4.5 cm de diámetro, cafés oscuros en la juventud, volviéndose verdes oscuros al madurar, época en que pierden el tomento, megasporofilos cuneiformes, peltados, sus caras externas hexagonales en la juventud, volviéndose escutiformes al madurar; semillas ovoides, de 1.6 cm de longitud, de 1.3 cm de diámetro, sarcostesta rosada en la juventud, roja al madurar.
Elemento poco frecuente que habita en el bosque de encino, en el tropical caducifolio y en el mesófilo de montaña del extremo noreste de Querétaro. Alt. 250- 950 m. Época de producción de conos de abril a diciembre. Especie distribuida a lo largo de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León a Veracruz. N.L., S.L.P., Qro., Ver. (Tipo procedente de un individuo cultivado en Europa: F. A. W. Miquel s. n. (U)). Como otras Cycadales, la planta se extrae y comercia para fines ornamentales y está considerada como amenazada con la extinción.
Tomado del fascículo 71- Zamiacaeae, de Flora del bajío y de regiones adyacentes.

Encinares tropicales de la Sierra Madre Oriental

Generalidades
Puig lo llama bosque esclerófilo tropical haciendo alusión a la textura rígida de las hojas de los encinos, el término esclerófilo proviene de los vocablos griegos sclero (duro) y phyllon (hoja) y se usa para dirigirse a las plantas de hojas “tiesas”, coriáceas, de cutícula gruesa y el término tropical hace alusión al régimen bioclimatico de esta comunidad vegetal sumamente interesante.
El término de encinar se justifica por el hecho de que una especie de encino, el Quercus oleoides, raras veces dos (Q. sororia y Q. glaucescens), es dominante. 

La vertiente del Golfo de México es conocida por su exuberante vegetación conformada por selvas, manglares, vegetación riparia, palmares y pantanos, ecosistemas típicos del trópico, sin embargo también se encuentra un tipo especial de bosque de encinos, vegetación típica neártica, de climas templados pero aquí sobre la llanura costera, en clima cálido y rodeados de selvas y otras comunidades tropicales.

Este ecosistema tan especial de la sierra madre oriental se presenta en forma de fragmentos desde Tamaulipas hasta Puebla, siempre como comunidades aisladas a menos de 800 metros sobre el nivel del mar y no esta representado más que en la vertiente Atlántica. Hasta el presente Q. oleoides no ha sido señalado en la costa pacífica. En la Huasteca, los bosques de Q. oleoides son doscontinuos y se encuentran en condiciones ecológicas muy diversificadas. Es posible reagruparlos en cuatro conjuntos geográficos:
1. El más importante esta situado al borde inmediato de la costa, y se extiende de manera mas o menos continuoa, de Punta Jerez, Tamaulipas a Tuxpan, Veracruz. Después de una interrupcion se vuelve a encontrar este mismo bosque en torno a Tecolutla y hasta Nautla, Veracruz. constituye una franja mas o menos paralela a la costa del Golfo, con un máximo de unos 10km de ancho. En Veracruz se encuentran pequeños bosques aislados al norte de Tepetzintla, una franja discontinua de mayor importancia cercana a Comapa, Xalapa, Actopan y Laguna Verde, un relicto entre el Puerto de Veracruz y Alvarado, y como pequeños manchones aislados entre Acayucan y Soteapan hasta Playa Vicente. Gómez Pompa (1966) describe los encinares de Misantla, Colipa y Nautla, en Veracruz, desarrollándose en la costa sobre suelos arcillosos y derivados de rocas basálticas.
2. El segundo conjunto comprende los bosques del norte de la sierra de Puebla, unicamente situados sobre las mesas basálticas y no sobre las colinas calcáreas que ocupan afloramientos ígneos que se presentan en forma intermitente y de pequeñas islas biogeográficas en medio de la selva mediana perennifolia en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla; estos bosques incluyen especies de selva tales como Ficus glaucescens, Sapium lateriflorum, Tapirira macrophyla y Alchornea latifolia. Están unidos al substrato, de modo que son discontinuos. Es posible relacionar los bosques esclerófilos de las mesetas basálticas de  Huautla, Huazalingo, Calnali y San Felipe Orizatlan del norte de Hidalgo, con los de los alrededores de  Tamazunchale, al sur de San Luis Potosí.  
3. Otros bosques de Q. oleoides están situados al este de la pequeña sierra de Tansabaca, en los límites de los municipios de Tamasopo y Aquismón, del estado de San Luis Potosí sobre suelos arcillosos rojos o amarillos que en ciertas condiciones pueden incluir especies típicas de selva como Brosimun alicastrumBursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Ceiba pentandra, Dendropanax arboreus, Tabebuia rosea, Zinowiewia integerrima y Zuelania guidonia.
4. Finalmente, el último conjunto de bosques esclerófilos tropicales esta situado al norte de Aldama, Tamaulipas, sobre rocas volcánicas del Cuaternario. Q. oleoides tiene una fisionomía y una ecología muy diferentes  de las que posee en las anteriores regiones.
A pesar de las diferencias estructurales, fenológicas, florísticas y ecológicas que existen entre esos cuatro conjuntos, la gran dominancia de Q. oleoides  permite que se reagrupe en una misma formación. Un estudio más profundo debería permitir distinguir en esta formación agrupaciones  particulares (xérico, higrófilo, etc.); sin embargo, la realidad de los bosques de Q. oleoides permanece en su complejidad.
Origen
El bosque tropical esclerófilo (Quintero, 1974) o encinar tropical se considera que es un tipo de vegetación de origen templado que logró ajustarse a las condiciones climáticas cálido húmedas de las zonas bajas de latitudes tropicales. Es posible que estos encinares tuvieran un papel relevante como refugio florístico y faunístico durante el Pleistoceno (Prance, G.T. 1982 ). Estas comunidades arbóreas sobrevivientes del Pleistoceno, se comprende que debido a las bajas temperaturas durante la última glaciación se pudieron desarrollar a bajas altitudes y latitudes, inclusive hasta Costa Rica, pero al término de la glaciación solo sobrevivieron comunidades aisladas, las cuales se terminaron adaptando al clima cálido de la planicie costera del Golfo. Cabe notar que Sarukhán (1968) y Sousa (1968) señalaron esta posibilidad debido a la conexión que presentan estos encinares tropicales con encinares de zonas más altas, donde también se presentan las especies de Quercus de los bosques tropicales.
Ecología
La amplia distribución del bosque tropical esclerófilo entre los paralelos 20° y 23°, en variadas condiciones edáficas y bioclimáticas, indica que no son estrictas sus exigencias  ecológicas. 
Los Bioclimas
Los blioclimas de los bosques de Q. oleoides presentan afinidades con los del bosque tropical medio subperenifolio, del bosque tropical bajo caducifolio, del bosque espinoso bajo caducifolio. No parece necesario detallar todos los bioclimas, pero conviene indicar los tipos bioclimáticos extremos entre los que podría desarrollarse.
Al norte, o sea en la región mas seca, el bioclima es tropical subseco, muy cálido en la llanura, con temporada seca larga. Corresponde al clima de la estación de Aldama, Tamps. alt. 90 m, T=23°5, P=620mm, tf=18°, Ms=8. Al sur, en condiciones más húmedas, hay un bioclima tropical subhúmedo, muy cálido de llanura, con temporada seca corta: estación de Tuxpan, Ver., alt. 14 m, P=1320 mm, T=24°5, tf=19°; Ms=3. Los caracteres bioclimáticos generales de este bosque van a oscilar entre los siguientes valores:

a) Temperatura media anual de 23 a 25° C
b) Temperatura del mes más frio de 18 a 20°C
c) Precipitaciones promedio anuales de 600 a 1500 mm
d) Número de meses secos de 2 a 8

De ello se pude concluir que Q. oleoides es poco sensible a las variaciones estacionales  de las precipitaciones y de la duracion de la temporada seca. En cambio la temperatura del mes más frio puede ser el factor bioclimático limitante pues en todos los casos es superior a 18°C.
Suelos
En efecto, el factor edáfico es el que determina el cambio de vegetación, cuando bajo un mismo clima se encuentran los bosques medios subperennifolios, bajo caducifolio y esclerófilo. Los suelos del bosque esclerófilo pertenecen a cuatro tipos principales: arenosos, vertisoles, ligeramente ferralíticos, litosoles; pero en realidad, presentan siempre condiciones extremas de hidromorfía o de xericidad, que limitan la competencia de las demás especies.
Los suelos donde pueden presentarse estos bosques pueden ser suelos aluviales muy antiguos, formados del arrastre de cenizas volcánicas, con abundante grava cuarzosa en forma de cantos rodados, y se sitúan en las partes altas de lomeríos donde el drenaje superficial es muy fuerte. También se establecen en suelos derivados de materiales ígneos rocosos o cenizas, de tipo extrusivo o intrusivo, que se presenta en forma de mesas emergidas entre material calizo frágil, como puede observarse en la planicie costera del norte de Veracruz y las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, así como en San Luis Potosí e Hidalgo. En estas circunstancias los suelos pueden ser negros, arcillosos, someros, que sobreyacen a rocas basálticas o lateralíticos indiferenciados profundos y rojos, igualmente derivados de ceniza volcánica, el otro tipo es arenoso y de origen reciente, en planicies costeras de la zona de Tampico, Tecolutla y Nautla, en la zona del Golfo Norte (Pennington y Sarukhán, 1998).
Estructura y fisionomía
La estructura y la fisionomía del bosque tropical esclerófilo dependen principalmente de dos factores, antrópico y edáfico. Muchos de estos bosques densos y pluristratas están, en efecto, frecuentemente perturbados por la acción del hombre, y transformados en bosques claros.
Si no se consideran más que las formaciones climáticas, con exclusión de los bosques secundarios perturbados, se distinguen dos tipos:
1. Por una parte, los bosques claros, situados en la región 4 sobre los litosoles bien drenados. su recubrimiento varía del 40 al 60%. No hay más que un solo estrato arbóreo bajo (de 5 a 7 m), un estrato arbustivo y un estrato herbáceo; muy pocas lianas y epífitos. En este tipo, Q. oleoides no es la unica especie dominante, Bursera simaruba es codominante. La flora comprende elementos del bosque bajo espinoso caducifolio. Se trata de un grupo ecológico xérico.
2. Por otra parte, los bosques densos localizados en las demás regiones, principalmente en la primera, sobre suelos mas o menos hidromorfos. Tienes dos estratos arbóreos: alto (20 – 25 m) y bajo (8-12m), un estrato arbustivo, un estrato herbáceo, lianas y epífitos. El recubrimiento es de un 80 a un 100%. Q. oleoides es frecuentemente el único dominante. Las demás especies arbóreas tienen un coeficiente de abundancia – dominancia francamente menos elevado. Son comunes a los bosques tropicales caducifolios y a los subperenifolios. 
El 55% de las especies arbóreas de rellenos son perennifolias y el 45% son caducifolias. La floración se produce en el 60% de los casos antes o a principios de la temporada de lluvias es decir entre diciembre y junio. Para el resto, la floración se produce durante la temporada de lluvias.
Importancia
Debe destacarse también su papel ecológico preponderante, pues los bosques de encino resultan ser excelentes biomejoradores edáficos, ya que propician el desarrollo y el rejuvenecimiento del suelo a causa de la incorporación constante de hojas y permiten un control natural así como eficiente de la erosión, siendo también buenos retensores de suelo evitando desplazamientos en las pendientes. Asimismo, evitan el abatimiento de los mantos acuíferos, la desecación y azolve de presas, así como tolvaneras, entre otros aspectos de índole ecológica. Poseen resistencia como barrera ante huracanes y vientos fuertes, ya que son árboles muy robustos y fuertemente anclados al suelo. Y por si eso fuera poco, estos árboles constituyen un alto potencial de atractivo paisaje escénico, en donde numerosas epifitas como las orquídeas, las bromelias, anturios, peperomias e inclusive hasta cactáceas crecen en los encinos del bosque, además de mantener en el sotobosque otras especies interesantes como cícadas (Dioon edule, Zamia inermis y Z. loddigesii, las dos primeras en peligro de extinción), palmas (Sabal mexicana, Acrocomia aculeata, Chamaedorea elegans) y dioscoréas; en suma, en los encinos se conforman importantes nichos ecológicos de los ecosistemas.
Los encinares tropicales son muy importantes para la fauna, son fuente de alimentación ya que sus bayas son devoradas por una gran cantidad de mamíferos como cotuzas, pecaríes, venados, ardillas, ratones, cerdos, etc., y por las aves, algunos de estos animales también encuentran en los encinos sitios ideales para anidación, reproducción y caza. Al estar inmersos entre ecosistemas tropicales exuberantes mantienen estrecha relación con la ecología de dichos ecosistemas, funcionando como corredores y hábitat de la fauna. Una característica peculiar de estos bosques es que suelen mantener humedad en el suelo durante todo el año, además la humedad obtenida de la niebla en épocas de sequía mantiene el sotobosque con gran variedad de hierbas y epífitas, excelentes microhábitats para anfibios y reptiles, por tanto la mayoría de las especies faunísticas (inclusive aves) no tienen que migrar a otros sitios, manteniendo una abundancia y diversidad relativamente constante a lo largo del año a causa de la disponibilidad de especies base de la cadena trófica (Prance, 1982).
Problemática
Por las características de su madera, los bosques de encino han sido muy explotados con fines forestales para la extracción de madera, para la elaboración de carbón y tablas para el uso doméstico, lo cual provoca que este tipo de vegetación tienda a fases secundarias las que a su vez sean incorporadas a la actividad agrícola y principalmente pecuaria (Rezedowski, 1978). Una vez talado el bosque de encinos, su recuperación es difícil puesto que al ser de crecimiento lento suelen establecerse primero las especies ruderales y de rápido desarrollo de las selvas o pastizales aledaños, impidiendo la recuperación del bosque original. En el caso de incendios forestales o quemas periódicas debido a la roza la recuperación del bosque es aún más difícil ya que aparte de los problemas anteriores, el fuego destruye los hongos micorrízicos del suelo dificultando el crecimiento de nuevos encinos o la regeneración de árboles a partir de los tocones, además de reducir la fertilidad natural del suelo al volatilizar los compuestos nitrogenados. Esta pérdida promueve que en encinares deforestados se formen acahuales de selvas, este cambio afecta gravemente a poblaciones faunísticas vulnerables, con baja movilidad y alta dependencia del encinar tropical, como algunos reptiles y los anfibios del bosque en general. En otros casos, la perturbación intensa de los encinares tropicales produce una vegetación típicamente sabanoide con una drástica degradación de suelos.
En la Huasteca, los suelos de encinares tropicales se han utilizado para cultivos extensivos de caña de azúcar. Actualmente la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO) ha determinado dos importantes regiones terrestres prioritarias que presentan este tipo de bosques, una en la región tamaulipeca y la segunda en el centro de Veracruz, las cuales presentan problemas comunes de deforestación y transformación a pastizales o sabanas debido principalmente a la actividad agrícola y ganadera.
Siendo México el país con mayor diversidad de encinos en el mundo, poco conocemos sobre la biología, ecología, etnobotánica, y menos aún, sobre el aprovechamiento sustentable de este útil y valioso ecosistema que es el bosque tropical de encino.

Trayectoría de un huracán

 

Ni a pedir de boca el clima en Nuevo León ha sido bastante favorable desde mediados de la primavera. Cielos nublados y lluvias ligeras han puesto un verdor intenso en nuestras montañas, desde principios de abril se respiran aires diferentes, aires frescos y húmedos provenientes del golfo, los vientos alisios a diferencia del año anterior tórrido y monótono, han traído consigo la dicha de la lluvia, más sin embargo como todo en el planeta, la lluvia y las tormentas siguen ciclos y porcesos y este año vendrá mas cargado de agua que otros años y sin sospechar, pronto caerá tanta agua del cielo que sobrepasará por muchísimo las expectativas no solo de la década, sino de toda la historia conocida para el estado de Nuevo León.
El huracán Alex fue el primer ciclón tropical de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2010. Formado a partir de una potente onda tropical, se desarrolló lentamente en el mar Caribe y se desplazó hacia el Oeste mientras se organizaba e intensificaba hasta tocar tierra al Norte de la Ciudad de Belice.
El 12 de junio, una onda tropical proveniente de África Occidental se desplazó a lo largo de la Zona de convergencia intertropical. El 20 de junio, fue monitoreada por el Centro Nacional de Huracanes (CNH) por primera vez mientras cruzaba las Islas de Barlovento y en un ambiente marginalmente propicio para su desarrollo, debido a la cizalladura del viento en los niveles altos de la atmósfera. Al día siguiente, se organizó y el CNH pronosticó una posibilidad del 50 por ciento del desarrollo en una depresión tropical dentro de dos días siguientes mientras esparcía abundante convección sobre Puerto Rico, La Española, Jamaica y el Este de Cuba. Perdió organización al día siguiente. Sin embargo, las condiciones en los niveles atmosféricos altos todavía eran favorables para el desarrollo. El 24 de junio, el sistema nuevamente recobró fuerza hacia el Sur de Jamaica, aunque aún con poca organización. Hacia las últimas horas de ese día, la actividad eléctrica del sistema fue en aumento y comenzó a bajar la presión atmosférica en la zona afectada. Los cazadores de huracanes volaron sobre la área al día siguiente y encontraron una circulación bien definida, y basado en los datos que recolectaron, el CNH comenzó a emitir boletines sobre la formación de la Depresión Tropical Uno, el primer ciclón tropical de la temporada 2010 en el Atlántico. El 26 de junio el CNH elevó el sistema a intensidad de tormenta tropical, bautizándoselo Alex.
Es sábado 26 de junio, el Gobierno del Estado de Quintana Roo emitió la Alerta Azul de peligro mínimo (aviso), y pidió a la población estar atenta a la evolución del fenómeno. De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH), se ha emitido aviso de tormenta tropical para la costa de Belice y la costa Este de la Península de Yucatán, desde Chetumal hasta Cancún. Este aviso significa que condiciones de tormenta tropical (vientos y lluvias intensas) se pueden registrar en algunos de los lugares dentro del área en las próximas 36 horas.
Aquí se muestran las primeras investigaciones sobre el huracán:
A las 20:00 horas del mismo sábado, la tormenta se degradó a depresión tropical 9 cuyo centro e encontraba cerca de la latitud 16.6 Norte, longitud 83.7 Oeste, y se mueve hacia el Oeste-Noroeste a 17 km/h. Se esperaba que continuara así los próximos días, y con esta trayectoria llegaría a las costas de Quintana Roo, ese sabdo por la tarde-noche.  El fenómeno presentaba vientos máximos sostenidos cercanos a 55 km/h y ráfagas más intensas: se esperaba su fortalecimiento hasta convertirse de nuevo en tormenta tropical esa noche de sábado. De acuerdo con los pronósticos, generaría lluvias de 20 a 70 milímetros, con la posibilidad de precipitaciones más intensas en algunas partes de la Península de Yucatán. Esa misma noche y durante las primeras horas del domingo, la tormenta cruzó la península sin mayores daños. Se esperaron fuertes lluvias para todo el estado de Quintana Roo durante el domingo.
El lunes 28 de junio, a las 4:00 am hora de México, el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos reportó la presencia de la tormenta tropical a unos 115 km al oeste de campeche y a unos 710 km al este- sureste de Tampico, la cual continuó ganando fuerza durante todo el lunes mientras se alejaba lentamente de la península de Yucatán, la cual cruzó durante el fin de semana, dijeron meteorólogos.
La tormenta sostuvo vientos de 85 kilómetros por hora, y se esperaba que alcanzara el grado de huracán el lunes por la tarde o en la noche o durante el martes. En la noche del mismo lunes 28 de junio se emitió una advertencia de huracán para la costa de Texas al Sur de Bahía de Baffin hasta el Río Grande, al aproximarse Alex a la costa. El gobierno de México también emitió una advertencia de huracán la frontera en la desembocadura del Río Grande al Sur hasta La Cruz, en el estado de Tamaulipas. Se emitieron también advertencia de tormenta tropical para Texas, desde Port O’Connor al Sur hasta Bahía de Baffin y en México, desde La Cruz hasta el Cabo Rojo. Además, Rick Perry, gobernador de Texas proclamó 19 condados como zona de desastre, en vistas a las repercusiones que el ciclón podía tener en su estado. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama también declaró el estado de emergencia y liberó fondos federales para 25 condados de Texas. 
Durante el martes 29 de junio los pronósticos pusieron al entonces huracán Alex, alcanzando la categoría 3 de la escala Saffir-Simpson, con vientos superiores a los 175 kilómetros por hora y con ráfagas de hasta 210, para el próximo jueves.  El Huracan Alex 2010 se movió al oeste noroeste a 9 kilómetros por hora, y se esperaba que se moviera en dirección noroeste por los próximos dos días para comenzar a acercarse peligrósamente a las costas de Tamaulipas el jueves. Para entonces giraría hacia el oeste, pero no suciedió asi, pues siguio firme en su trayectoria hacia el noroeste. El mismo 29 de junio las autoridades de Tamaulipas comenzaron a evacuar los residentes de las áreas costeras de los municipios de Soto la Marina, Matamoros y San Fernando.
El 30 de junio, la Secretaría de Educación y la Agencia de Protección Civil del estado anunciaron el cierre de las escuelas durante la tormenta. Se abrieron 13 refugios en Reynosa, 22 en Matamoros y 10 en San Fernando, a donde se trasladaron unas 3.000 personas. En todo el estado, se solicitó la evacuación de unas 20.000 personas a áreas más seguras. Ese mismo día, las escuelas de Nuevo León fueron cerradas por al menos 24 horas, y más tarde lo hicieron la Universidad Regiomontana, la Universidad de Monterrey y la Universidad Autónoma de Nuevo León. En Monterrey se ordenaron evacuaciones obligatorias a lo largo del Río Santa Catarina, así como el traslado de 5.000 familias de las partes más altas de la ciudad. Se abrieron en el estado más de 100 refugios. En Coahuila no se suspendieron las clases, ya que se esperaba el debilitamiento de Alex.
El Servicio Meteorológico Nacional (Estados Unidos) en Brownsville, Texas, publicó un aviso de inundación para la región sur del estado, ya que se preveían intensas lluvias por hasta 18 horas con potencial de inundaciones, especialmente en áreas de drenaje lento como las afectadas por el huracán Dolly de 2008. Se abrieron refugios y se organizaron evacuaciones voluntarias en la Isla del Padre , donde al menos unas 1.000 personas buscaron protección.
Alex se convirtió esa noche en huracán y se pronosticó que su centro tocaría tierra la tarde o noche de este miércoles en la costa noreste de Tamaulipas, México, o el sur de Texas, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. Alex tuvo vientos máximos de 120 kilómetros por hora y fue el primer huracán de la temporada del Atlántico. A las 03:00 GMT su centro se ubicaba a 315 kilómetros al sureste de La Pesca, México, o a 415 kilómetros del sureste de Brownsville, Texas. El huracán se desplazó en dirección oeste a una velocidad de 15 kilómetros por hora, pero se esperaba un movimiento general oeste-noroeste en las próximas 24 horas. 
El huracán Alex entró a tierra el miércoles en el noreste de México, provocando tornados en Texas, obligando a desalojos de la población en ambos lados de la frontera y ocasionando olas que frustraron los trabajos por limpiar un colosal derrame petrolero. Alex entró por la costa del estado nororiental mexicano de Tamaulipas, en una franja costera escasamente poblada, unos 177 kilómetros (110 millas) al sur de Brownsville, Texas, con vientos cercanos a los 169 kilómetros por hora (105 mph).

Reportando desde la Pesca Tamaulipas:

La dependencia de protección civil en Matamoros, ciudad mexicana fronteriza con Brownsville, informó que las lluvias causadas por Alex habían inundado ya unos 30 vecindarios ahí. El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que Alex entró a tierra alrededor de las 0200 GMT y siguió hacia el poniente, avanzando a unos 16 kph (10 mph). Cientos de personas fueron trasladadas a un albergue, dentro de un auditorio en el poblado de San Fernando, a unos 128 kilómetros (80 millas) del punto por donde ingresó Alex, para después desviar su trayectoria hacia el Centro de la Entidad.
Las intensas lluvias comenzaron a hacerse presentes en Nuevo León a partir del miércoles 30 de junio, mientras que unos 193 mil usuarios quedaron sin electricidad en Ciudad Victoria, Matamoros y San Fernando, por lo que los servicios bancarios, los semáforos y las distribuidoras de gasolina se colapsaron. El transporte quedó paralizado. Un recuento preliminar de daños dado a conocer por el gobernador tamaulipeco, Eugenio Hernández Flores, indicó que los municipios más afectados fueron los de Soto la Marina, San Fernando, Villa de Casas, Varilla, Llera, Jaumave, Miquihuana y Ciudad Victoria, en esta última se paralizó la actividad económica, además de que todas las radiodifusoras locales dejaron de transmitir.
En Nuevo León reportaron cinco muertos y tres desaparecidos en la zona metropolitana de Monterrey, donde se suspendieron las clases en cinco mil 300 planteles, con más de un millón 100 mil alumnos; hubo inundaciones en avenidas y el desalojo de cientos de familias. Según un primer balance, fueron desalojadas más de cuatro mil personas de zonas inundadas, 61 mil 320 usuarios se quedaron sin luz y suspendieron el abasto de agua a 70 mil usuarios del municipio de Santa Catarina y a 40 mil de García. En la zona metropolitana de Monterrey unos 25 mil trabajadores no acudieron a laborar y 50 empresas suspendieron sus actividades. En el sector productivo se registró un ausentismo de 20% y 25%; los pequeños comercios cerraron.
Desde el río Santa Catarina en Monterrey, Nuevo León.

Informaron el cierre a la circulación por corrientes de agua en las carreteras Saltillo-Monterrey, Ciudad Victoria-Monterrey, Linares-San Roberto, que dejaron colapsadas las vias de comunicación del estado de Nuevo León.
Durante el miércoles y de pasar sobre Ciudad Victoria, el huracán cambió su curso inicial al noreste hacia el sureste, pocicionándose a 85 km al oeste de dicha ciudad sobre la Sierra Madre Oriental, causando la crecida de los ríos de la sierra, dejando incomunicadas a las poblaciones serranas.
 
Durante la mañana del jueves se encontraba cerca de la latitud 24,3 grados norte y de la longitud 97,8 grados oeste. El fenómeno se mueve hacia el oeste a 17 kilómetros por hora. Durante el jueves la lluvia no cesó. En las zonas más críticas de Nuevo León, como La Estanzuela, se llegaron a registrar 700 mm, la cantidad de agua que cae en todo un año en el estado. Basta hacer la comparación: hace 22 años, el 17 de septiembre de 1988, el Gilberto dejó una estela de destrucción y muerte en Nuevo León con 300 milímetros de lluvia en unas cuantas horas, principalmente sobre el sur y centro del estado. 

 Todavía no llegaba el mediodía del jueves cuando el río Santa Catarina ya lucía a su máxima capacidad.
Sin embargo, había una diferencia abismal con el meteoro de hace 22 años: cuando Gilberto golpeó en Monterrey su fuerza se sintió en unas cuantas horas, una noche larga que regaló a los nuevoleoneses una mañana lluviosa para dejar después una tarde apenas nublada y nada más. En esta ocasión el comportamiento del huracán fue muy distinto, y a pesar de que había dejado sentir su efecto desde la noche del miércoles, habían pasado 30 horas y la lluvia no aminoraba: en momentos tendía a agravarse.  Democrática, la lluvia cayó no sólo en la zona metropolitana, sino en todo el estado y especialmente las zonas montañosas que alimentan los cañones de la zona de La Huasteca, y con ello, dan vida al río Santa Catarina.

El viernes y después de seguir una trayectoria que cruzó la Sierra Madre Oriental rumbo al altiplano potosino, Álex desaparece cercano a Zacatecas con un rastro de lluvias torrenciales y ríos desbordados que han arrastrado todo lo que han encontrado a su paso. El nordeste de México ha sido el más castigado por el primer huracán de la temporada, que se ha disipado hace tan sólo unas horas en las montañas del interior del país. Sus efectos, lejos de las fuertes rachas de viento que se esperaban, han sido los de una tormenta tropical que ha ocasionado una fuerza inusual de las aguas que bajan de las partes altas de la sierra destrozando todo a su paso en la ciudad de Monterrey.

Así quedó la Huasteca, por dónde baja el agua de la Sierra a Monterrey:

El aguacero ha anegado calles y ha dejado sin luz y agua potable a más de 60 mil personas tan sólo en Monterrey. Otras 4.500 han tenido que ser evacuadas de emergencia a pabellones deportivos donde han tenido que pasar la noche mientras se cuantifican las casas afectadas.
El sábado 3 de julio por la tarde salió un poco el sol. Después de la muerte del meteoro, vendría el catastrófico recuento de los daños que sin duda alguna pudieron haberse prevenido de no ser por la terquedad de las personas a vivir en donde no se debe.

Como alguna vez pasó, la Huasteca volvió a ser un río: 

Fuentes:
Periódico Milenio
The Associated Press April Castro en Austin contribuyó a este despacho. Copyright © 2010 Associated Press.

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