Tipos de suelo de México

El suelo en su conjunto es un organismo vivo. Ya había hablado de ello en entradas anteriores en el blog de la gallina de la sierra aunque de manera muy poética y reflexiva. Ésta vez dejo información del INEGI acerca de los tipos o unidade de suelo oficiales que hay en la república mexicana. 
Existe también en su página, el Conjunto de datos vectorial Edafológico escala 1: 250 000 Serie II (Continuo Nacional) totalmente gratuito y fácil de descargar, que si bien no es tan fino, es un excelente comienzo para conocer los suelos de la región de nuestro interés, esperando que este interés sea siempre en pro de la conservación y restauración del mismo.

A continuación transcribo fielmente las Unidades de suelo según el INEGI y la FAO-UNESCO:

Acrisol
Del latín acris: agrio, ácido; y solum: suelo. Literalmente, suelo ácido. Son suelos que se encuentran en zonas tropicales o templadas muy lluviosas como las sierras orientales de Oaxaca, llanura costera veracruzana, sierra lacandona y Altos de Chiapas. En condiciones naturales tienen vegetación de selva o bosque. Se caracterizan por tener acumulación de arcilla en el subsuelo, muy ácida y pobre en nutrientes. En México se usan en la agricultura con rendimientos muy bajos, salvo los fruta­ les tropicales como cacao, café o piña, en cuyo caso se obtienen rendimientos de medios a altos; también se usan en la ganadería con pastos inducidos o cultivados; sin embargo, el uso más adecuado para la conservación de estos suelos es el forestal. Son moderadamente susceptibles a la erosión y su símbolo en la carta es (A).
Acrisoles en la selva Lacandona en Chiapas. Tomada de aquí.

Acrisoles en la sierra de Juárez, Oaxaca. Foto de Javier Crespo.
Andosol  
De las palabras japonesas an: oscuro; y do: tierra. Literalmente, tierra negra. Suelos de origen volcánico, constituidos principalmente de ceniza, la cual contiene alto contenido de alófano, que le confiere ligereza y untuosidad al suelo. Se ex­ tienden territorialmente en las regiones de Mil Cumbres y la Neo volcánica Tarasca, en el estado de Michoacán, en las Sierras Neo volcánicas Nayaritas, Sierra de los Tuxtlas en Veracruz y en la región de Lagos y Volcanes de Anáhuac, en el centro del país. Son generalmente de colores oscuros y tienen alta capacidad de retención de humedad. En condiciones naturales presentan vegetación de bosque o selva. Tienen generalmente bajos rendimientos agrícolas debido a que retienen considerablemente el fósforo y éste no puede ser absorbido por las plantas. Sin embargo, con programas adecuados de fertilización, muchas regiones aguacateras de Michoacán, por ejemplo, consiguen rendimientos muy altos. Tienen también uso pecuario espe­cialmente ovino; el uso más favorable para su conserva­ción es el forestal. Son muy susceptibles a la erosión eólica y su símbolo es (T).
Andosol en el volcán Paricutín en Uruapan, Michoacán.Foto tomada de aquí.

Andosoles en el volcán Ceboruco en Nayarit. Foto tomada de aquí.

Arenosol

Del latín arena: arena. Literalmente, suelo arenoso. Suelos que se localizan principalmente en zonas tropicales o templadas muy lluviosas del sureste de México. La vegetación que presentan es variable. Se caracterizan por ser de tex­tura gruesa, con más del 65% de arena al menos en el primer metro de profundidad. En México son muy escasos, y su presencia se limita principal­ mente a las llanuras y pantanos tabasqueños y del norte de Chiapas. Estos suelos tienen una alta permeabilidad pero muy baja capacidad para re­tener agua y almacenar nutrientes. La susceptibilidad a la erosión en los Arenosoles va de moderada a alta. Su símbolo cartográfico es (Q).

Arenosol en los pantanos de Centla, Tabasco. Foto de Alejandro Guzmán Robles.
Cambisol

Del latín cambiare: cambiar. Literalmente, suelo que cambia. Estos suelos son jóvenes, poco desarrollados y se pue­den encontrar en cualquier tipo de vegetación o clima excepto en los de zonas áridas. Se caracterizan por presentar en el subsuelo una capa con terrones que presentan vestigios del tipo de roca subyacente y que además puede tener pequeñas acumulaciones de arcilla, carbonato de calcio, fierro o manganeso. También pertenecen a esta unidad algunos suelos muy delgados que están colocados directamente encima de un tepetate. Son muy abundantes, se destinan a muchos usos y sus rendimientos son variables pues dependen del clima donde se encuentre el suelo. Son de moderada a alta susceptibilidad a la erosión. Su símbolo es (B).

Cambiosol cerca de Atolinga Zacatecas. Foto de Noticias de la cicádea.

Castañozem

Del latín, castaneo: castaño; y del ruso zemljá: tierra. Literalmente, tierra castaña. Suelos alcalinos que se encuentran ubicados en zonas semiáridas o de transición hacia climas más lluviosos como las sierras y llanuras del norte de Zacatecas, parte del Bolsón de Mapimí y las llanuras occidentales de San Luis Potosí. En condiciones naturales tienen vegetación de pastizal, con algunas áreas de matorral. Frecuentemente tienen más 70 cm de profundidad y se caracterizan por presentar una capa superior de color pardo o rojizo obscuro, rica en materia orgánica y nutrientes, con acumulación de caliche suelto o ligeramente cementado en el subsuelo. En México se usan para ganadería extensiva median­ te el pastoreo o intensiva mediante pastos cultivados con rendimientos de medios a altos; en la agricultura son usados para el cultivo de granos, oleaginosas y hortalizas con rendimientos generalmente altos, sobre todo si están bajo riego, pues son suelos con alta fertilidad natural. Son moderadamente susceptibles a la erosión. Su símbolo es (K).

Castañozems en el pico de Teyra, Zacatecas. Foto de hbberaldi.
Castañozems en el bolsón de Mapimí. Foto de chabochi.
Chernozem

Del ruso cherna: negro; y zemljá: tierra. Literalmente, tierra negra. Suelos alcalinos ubicados en zonas semiáridas o de transición hacia climas más lluviosos. En condiciones naturales tienen vegetación de pastizal, con algunas áreas de matorral como las llanuras y lomeríos del norte de Veracruz o parte de la llanura costera tamaulipeca. Son suelos que sobrepasan comúnmente los 80 cm de profundidad y se caracterizan por presentar una capa superior de color negro, rica en materia orgánica y nutriente, con alta acumulación de caliche suelto o ligeramente cementado en el subsuelo. En México se usan para ganadería extensiva mediante el pastoreo o intensiva mediante pastos cultivados con rendimientos de medios a altos; en la agricultura son usados para el cultivo de granos, oleaginosas y hortalizas con rendimientos generalmente altos, sobre todo si están bajo riego. Se consideran en estado natural un poco más fértiles que los Castañozems. Son moderadamente susceptibles a la erosión y el símbolo para representarlo en la carta edafológica es (C).

Chernozems en los pastizales de Chihuahua.Foto de Ricardo Aguirre.
Feozem

Del griego phaeo: pardo; y del ruso zemljá: tierra. Literalmente, tierra parda. Suelos que se pueden presentar en cualquier tipo de relieve y clima, excepto en regiones tropicales lluviosas o zonas muy desérticas. Es el cuarto tipo de suelo más abundante en el país. Se caracteriza por tener una capa superficial oscura, suave, rica en materia orgánica y en nutrientes, semejante a las capas superficiales de los Chernozems y los Castañozems, pero sin presentar las capas ricas en cal con las que cuentan estos dos tipos de suelos. Los Feozems son de profundidad muy variable. Cuando son profundos se encuentran generalmente en terrenos planos y se utilizan para la agricultura de riego o temporal, de granos, legumbres u hortalizas, con rendimientos altos. Los Feozems menos profundos, situados en laderas o pen­dientes, presentan como principal limitante la roca o alguna cementación muy fuerte en el suelo, tienen rendimientos más bajos y se erosionan con más facilidad, sin embargo, pueden utilizarse para el pastoreo o la ganadería con resultados aceptables. El uso óptimo de estos suelos depende en muchas ocasiones de otras características del terreno y sobretodo de la disponibilidad de agua para riego. Su símbolo en la carta edafológica es (H).

Feozems en Túxpam de Bolaños, Jalisco. Foto de Oscar Figueroa.

Feozems en Teúl de Gonzáles Ortega, Zacatecas. Foto de Tugo.
Fluvisol
Del latín fluvius: río. Literalmente, suelo de río. Se caracterizan por estar forma­ dos de materiales acarreados por agua. Son suelos muy poco desarrollados, mediana­ mente profundos y presentan generalmente estructura débil o suelta. Se encuentran en todos los climas y regiones de México cercanos siempre a lechos de los ríos. Los ahuehuetes, ceibas y sauces son especies típicas que se desarrollan sobre estos suelos. Los Fluvisoles presentan capas alternadas de arena con piedras o gravas redondeadas, como efecto de la corriente y crecidas del agua en los ríos. Sus usos y rendimientos dependen de la subunidad de Fluvisol que se trate. Los más apreciados en la agricultura son los Fluvisoles mólicos y calcáricos por tener mayor disponibilidad de nutrientes a las plantas. El símbolo para representarlos dentro de la carta edafológica es (J).

Fluvisoles en el río Frío, Tamaulipas. Foto de Mané Salinas.
Fluvisoles en el río Ramos, Nuevo León. Foto de Alfredo Alanís.
Gleysol

Del ruso gley: pantano. Literalmente, suelo pantanoso. Suelos que se encuentran en zonas donde se acumula y estanca el agua la mayor parte del año dentro de los 50 cm de profundidad, como las llanuras costeras de Veracruz y Campeche, así como en las llanuras y pantanos tabasqueños donde son los suelos más importantes por su extensión. Se caracterizan por presentar, en la parte donde se saturan con agua, colores grises, azulosos o verdosos, que muchas veces al secarse y exponerse al aire se manchan de rojo. La vegetación natural que presentan generalmente es de pastizal y en algunas zonas costeras, de cañaveral o manglar. Son muy variables en su textura pero en México predominan más los arcillosos, esto trae como consecuencia que presenten serios problemas de inundación durante épocas de intensa precipitación. Regularmente estos suelos presentan acumulaciones de salitre. Se usan en el sureste de México para la ganadería de bovinos con resultados moderados a altos. En algunos casos se pueden destinar a la agricultura con buenos resultados en cultivos como el arroz y la caña que requieren o toleran la inundación. Su símbolo es (G).

Gleysoles en La Mancha, Veracruz. Foto de HARL2009.

Manglares con gleysoles en Campeche. Foto tomada de aquí.

Histosol

Del griego histos: tejido. Literalmente suelos de tejidos orgánicos. Son suelos con muy alto contenido de materia orgánica (más del 20% en peso), general­ mente de color negro, esponjosos, ligeros y con alta capacidad de retención de humedad. Se encuentran restringidos a sitios donde se acumulan desechos orgánicos y agua, tales como pantanos y le­chos de antiguos lagos. Xochimilco es un ejemplo representativo en el país. Frecuentemente tienen olor a podrido y una importante acumulación de salitre. La vegetación típica de estos suelos es el pastizal o popal. En nuestro país estos suelos se aprovechan en la agricultura de hortalizas con resultados de aceptables a muy buenos, dependiendo del grado de sales, capacidad de drenaje y fertilidad natural del suelo. Los que se hallan en zonas costeras y tienen vegetación de popal generalmente no se utilizan. Prácticamente no son susceptibles a la erosión. El símbolo para representarlos en la carta edafólogica es (0).

Histosoles en Tabasco. Foto de Alejandro Guzmán Robles.

Histosoles en Xochimilco, México Distrito Federal. Foto tomada de aquí.
Litosol
Del griego lithos: piedra. Literalmente, suelo de piedra. Son los suelos más abundantes del país pues ocupan 22 de cada 100 hectáreas de suelo. Se encuentran en todos los climas y con muy diversos tipos de vegetación, en todas las sierras de México, barrancas, lomeríos y en algunos terrenos planos. Se caracterizan por su profundidad menor de 10 centímetros, limitada por la presencia de roca, tepetate o caliche endurecido. Su fertilidad natural y la susceptibilidad a la erosión es muy variable dependiendo de otros factores ambienta­les. El uso de estos suelos depende principalmente de la vegetación que los cubre. En bosques y selvas su uso es forestal; cuando hay matorrales o pastizales se puede llevar a cabo un pastoreo más o menos limitado y en algunos casos se destinan a la agricultura, en especial al cultivo de maíz o el nopal, condicionado a la presencia de suficiente agua. No tiene subunidades y su símbolo es (I).
Litosoles en la Sierra San Marcos y Pinos, Coahuila. Foto tomada de aquí.
Litisoles en un cenote en Quintana Roo. Foto tomada de aquí.
Luvisol

Del latín luvi, luo: lavar. Literalmente, suelo con acumulación de arcilla. Son suelos que se encuentran en zonas templadas o tropicales lluviosas como los Altos de Chiapas y el extremo sur de la Sierra Madre Occidental, en los estados de Durango y Nayarit, aunque en algunas ocasiones también puede encontrarse en climas más secos como los Altos de Jalisco o los Valles Centrales de Oaxaca. La vegetación es generalmente de bosque o selva y se caracterizan por tener un enriquecimiento de arcilla en el subsuelo. Son frecuente­ mente rojos o amarillentos, aunque también presentan tonos pardos, que no llegan a ser obscuros. Se destinan principalmente a la agricultura con rendimientos moderados. En algunos cultivos de café y frutales en zonas tropicales, de aguacate en zonas templadas, don­ de registran rendimientos muy favorables. Con pastizales cultivados o inducidos pueden dar buenas utilidades en la ganadería. Los aserraderos más importantes del país se encuentran en zonas de Luvisoles, sin embargo, debe tenerse en cuenta que son suelos con alta susceptibilidad a la erosión. En México 4 de cada 100 hectáreas está ocupada por Luvisoles. El símbolo para su representación cartográfica es (L).

Luvisoles en el Madroño, Querétaro. Foto de elpatrino.
Luvisoles en Mazamitla, Jalisco. Foto de Armando Sánchez Santillán.
Nitosol

Del latín nitidus: brillante. Literalmente, suelo brillan­te. En México se localizan principalmente en los Carsos de Yucatán y Campeche que son regiones cálidas y con vegetación natural de selva. Los Nitosoles son suelos de color rojizo muy brillante y enriquecido de arcilla en todo su espesor, por lo menos hasta 150 cm de profundidad. Son suelos muy profundos pero con una capa superficial muy delgada de color oscuro, don­de la parte orgánica está bien mezclada con la parte mineral. Su fertilidad natural es alta. En las costas de Nayarit se destinan al cultivo del tabaco y mediante pastizales inducidos dan buenos resultados en la cría de bovinos. Sin embargo, su uso óptimo es el forestal pues conserva mejor la potencialidad natural de estos suelos. Tienen susceptibilidad a la erosión de baja a moderada y el símbolo para su representación cartográfica es (N). 

Nitosoles en la milpa maya, península de Yucatan. Foto de Meredith VanVelsor.
Planosol

Del latín planus: plano, llano. Connotativo de suelos generalmente desarrollados en relieves planos que en alguna parte del año se inundan en su superficie. Son medianamente profundos en su mayoría, entre 50 y 100 cm, y se encuentran principalmente en los climas templados y semiáridos de nuestro país. Las regiones donde se han registrado con mayor frecuencia son los Altos de Jalisco, llanuras de Ojuelos Aguascalientes, los valles zacatecanos y algunas porciones de las planicies tarahumaras. Su vegetación natural es de pastizal o matorral. Se caracterizan por presentar debajo de la capa más superficial, una capa infértil y relativamente delgada de un material claro que generalmente es menos arcilloso que las capas tanto que lo cubren como las capas que la subyacen. Debajo de esta capa se presenta un subsuelo muy arcilloso, o bien, roca o tepetate, todos impermeables. En otros países se les conoce como suelos duplex, por el contraste en su textura. En el centro norte de México, se utilizan con rendimientos moderados en la ganadería de bovinos, ovinos y caprinos. Su rendimiento agrícola depende de la subunidad de Planosol que se trate. Son muy susceptibles a la erosión, sobre todo en las capas superficiales. El símbolo para su representación cartográfica es (W). 

Planosoles en los pastizales de Ojuelos, Aguascalientes-Jalisco. Foto de Fernando Colín.
  
Ranker
Del austriaco rank: pendiente fuerte. Literalmente, suelos de pendiente fuerte. Suelos de climas templados húmedos o semifríos húmedos, con una vegetación natural típica de bosque. Algunas regiones típicas de estos suelos son la Gran Meseta Duranguense y Mil Cumbres, ésta última región en el estado de Michoacán. Se caracterizan por ser ácidos, con espesor menor a los 25 cm, color oscuro por el alto contenido de materia orgánica y porque descansan directamente sobre roca no carbonatada. Su principal uso en México es el forestal. Su susceptibilidad a la erosión es alta cuando sufren desmonte debido a que se encuentran por lo general en laderas. Su símbolo es (U).

Rankers en mil cumbres, Michoacán. Foto de julyoboy82.
Bosques con rankers en La Cebollita, Durango. Foto de elmarquezz.
Regosol

Del griego reghos: manto, cobija o capa de material suelto que cubre a la roca. Suelos ubicados en muy diversos tipos de clima, vegetación y relieve. Tienen poco desarrollo y por ello no presentan capas muy diferenciadas entre sí. En general son claros o pobres en materia orgánica, se parecen bastante a la roca que les da origen. En México constituyen el segundo tipo de suelo más importante por su extensión (19.2%). Muchas veces están asociados con Litosoles y con afloramientos de roca o tepetate. Frecuentemente son someros, su fertilidad es variable y su productividad está condicionada a la profuididad y pedregosidad. Se incluyen en este grupo los suelos arenosos costeros y que son empleados para el cultivo de coco y sandía con buenos rendimientos. En Jalisco y otros estados del centro se cultivan granos con resultados de moderados a bajos. Para uso forestal y pecuario tienen rendimientos variables. El símbolo cartográfico para su representación es (R).

 

Regosoles en San Martín de Bolaños, Jalisco. Foto tomada de aquí.

Regosoles en Tapias Viejas, Aguascalientes. Foto de cesar_marquez.


Rendzina

Del polaco rzedzic: ruido. Connotativo de suelos someros que producen ruido con el arado por su pedregosidad. Estos suelos se presentan en climas semiáridos, tropicales o templados. Se caracterizan por tener una capa superficial abundante en materia orgánica y muy fértil que descansa sobre roca caliza o materiales ricos en cal. Generalmente las rendzinas son suelos arcillosos y poco profundos por debajo de los 25 cm pero llegan a soportar vegetación de selva alta perennifolia. En el estado de Yucatán se utilizan también para la siembra de henequén con buenos rendimientos y para el maíz con rendimientos bajos. Si se desmontan se pueden usar en la ganadería con rendimientos bajos a moderados pero con gran peligro de erosión en laderas y lomas. El uso forestal de estos suelos depende de la vegetación que presenten. Son moderadamente susceptibles a la erosión, no tienen subunidades y su símbolo es (E).

Rendzinas cerca del manantial de Chanchopa, Colima. Foto de mexicanaso_1.
Rendzinas en Quintana Roo.Foto tomada de aquí.

Solonchak

Del ruso sol: sal. Literalmente suelos salinos. Se presentan en zonas donde se acumula el salitre, tales como lagunas costeras y lechos de lagos, o en las partes más bajas de los valles y llanos de las regiones secas del país. Tienen alto contenido de sales en todo o alguna parte del suelo. La vegetación típica para este tipo de suelos es el pastizal u otras plantas que toleran el exceso de sal (halófilas). Su empleo agrícola se halla limitado a cultivos resistentes a sales o donde se ha disminuido la concentración de salitre por medio del lavado del suelo. Su uso pecuario depende del tipo de pastizal pero con rendimientos bajos. Su símbolo es (Z).

Pastizales halófilos con solonchack en Nuevo León. Foto de Antonio Niño.

Laguna de Sayula con solonchack en Jalisco.Foto tomada de aquí.

Solonetz

Del ruso sol: sal, etz: fuertemente expresado. Connotativo de suelos con altas concentraciones de sales. Se caracterizan por tener un subsuelo arcilloso con terrones duros en formas de columnas o prismas debido al alto contenido de sales de sodio. Estos suelos se localizan en zonas donde se acumulan sales, en particular, el álcali de sodio. Su vegetación natural es muy escasa y cuando existe es de pastizal o matorral. No tienen uso agrícola y su recuperación es difícil y costosa. Su símbolo es (S).

Valle de las monjas, una antigua laguna salada en Coahuila. Foto de Mané Salinas.

Laguna salada de Alchichica con acumulación de suelos salados en Puebla. Foto de Edgar Vargas.
Vertisol

Del latín vertere, voltear. Literalmente, suelo que se revuelve o que se voltea. Suelos de climas templados y cálidos, especialmente de zonas con una marcada estación seca y otra lluviosa. La vegetación natural va de selvas bajas a pastizales y matorrales. Se caracterizan por su estructura masiva y su alto contenido de arcilla, la cual es expandible en húmedo formando superficies de deslizamiento llamadas facetas, y que al ser colapsables en seco pueden formar grietas en la superficie o a determinada profundidad. Su color más común es el negro o gris oscuro en la zona centro a oriente de México y de color café rojizo hacia el norte del país. Su uso agrícola es muy extenso, variado y productivo. Ocupan gran parte de importantes distritos de riego en Sinaloa, Sonora, Guanajuato, Jalisco, Tamaulipas y Veracruz. Son muy fértiles pero su dureza dificulta la labranza. En estos suelos se produce la mayor parte de caña, cereales, hortalizas y algodón. Tienen baja susceptibilidad a la erosión y alto riesgo de salinización. Su símbolo es (V).

Vertisoles en los bosques tropicales secos en  Aguascalientes-Zacatecas. Foto de Luis Enrique Landero.

Vertisoles en las selvas secas de Sonora. Foto tomada de aquí.

Xerosol

Del griego xeros: seco. Literalmente, suelo seco. Se localizan en las zonas áridas y semiáridas del centro y norte de México. Su vegetación natural es de matorral y pastizal y son el tercer tipo de suelo más importante por su extensión en el país (9.5%). Tienen por lo general una capa superficial de color claro por el bajo contenido de materia orgánica. Debajo de esta capa puede haber un subsuelo rico en arcillas, o bien, muy semejante a la capa superficial. Muchas veces presentan a cierta profundidad manchas, aglomeraciones de cal, cristales de yeso o caliche con algún grado de dureza. Su rendimiento agrícola está en función a la disponibilidad de agua para riego. El uso pecuario es frecuente sobre todo en los estados de Coahuila, Chihuahua y Nuevo León. Son de baja susceptibilidad a la erosión, salvo en laderas o si están directamente sobre caliche o tepetate a escasa profundidad. Su símbolo es (X).

Xerosoles en el desierto chihuahuense. Foto tomada de Erin Strasser.

Xerosoles en el desierto de Coahuila. Foto tomada de aquí.


Yermosol

Del español yermo: desértico, desolado. Literalmente, suelo desolado. Son suelos localizados en las zonas más áridas del norte delpaís como los Llanos de la Magdalena y Sierra de la Giganta en Baja California Sur, Llanuras Sonorenses, Bolsón de Mapimí y la Sierra de la Paila en Coahuila. Ocupan el 3% del territorio nacional y su vegetación típica es el matorral o pastizal. En ocasiones presentan capas de cal, yeso y sales en la superficie o en alguna parte del subsuelo. La capa superficial de los Yermosoles es aún más pobre en humus y generalmente más clara que los Xerosoles (Fig. 59). Su uso agrícola está restringido a las zonas donde se puede contar con agua de riego. Cuando existe este recurso y buena tecnología los rendimientos esperados normalmente son muy altos. La explotación de especies como la candelilla, nopal y lechuguilla son comunes en estos suelos. Su símbolo es (Y).

Yermosoles en Chihuahua. Foto de Roberto Cisneros.

Yermosoles en el desierto de Sonora. Foto de Anton Foltin.

SUBUNIDADES DE SUELO

Álbico

Del latín albus: blanco. Suelos con una capa de suelo donde se ha perdido la arcilla hacia las capas inferiores. Es de color claro, infértil y más arenosa que el resto del suelo. Unidades de suelo: Arenosol, Luvisol y Solonetz.

Calcáneo

Del latín calcareum: calcáreo. Suelos ricos en cal y nutrientes para las plantas. Unidades de suelo: Feozem, Fluvisol, Gleysol y Regosol.

Cálcico

Del latín ca/x: cal. Suelos con una capa de color blanco, rica en cal, y que se encuentra en forma de polvo blanco o caliche. En los Chernozems y Castañozems esta capa tiene más de 15 centímetros de espesor. Los suelos con esta subunidad tienen fertilidad que va de moderada a alta. Unidades de suelo: Cambisol, Castañozem, Chernozem, Luvisol, Xerosol y Yermosol.

Cámbico

Del latín cambiare: cambiar. Subunidad exclusiva de los Arenosoles . Indica una textura gruesa pero con algunos terrones claramente formados en el subsuelo, por lo que ya no se consideran como suelos de arena suelta.

Crómico

Del griego kromos: color. Suelos de color pardo o rojizo, en algunas ocasiones amarillento. Son de fertilidad moderada y con alta capacidad para proporcionar nutrientes a las plantas. Unidades de suelo: Cambisol, Luvisol y Vertisol.

Dístrico

Del griego dys: malo, enfermo. Suelos ácidos, ricos en nitrógen,o, pero pobres en otros nutrientes importantes para las plantas como el calcio, magnesio y potasio. Unidades de suelo: Cambisol, Fluvisol, Histosol, Nitosol, Planosol Gleysol y Regosol.

Eútrico

Del griego eu: bueno. Suelos ligeramente ácidos a alcalinos y más fértiles que los suelos dístricos. Unidades de suelo: Cambisol, Fluvisol, Gleysol, Histosol, Nitosol, Planosol y Regosol.

Ferrálico

De los símbolos químicos Fe y Al, hierro y aluminio. Suelos con manchas rojas o amarillentas muy notables causadas por altas concentraciones de hierro o aluminio. Su capacidad de liberar nutrientes a la planta es muy baja. Unidades de suelo: Arenosol y Cambisol.

Férrico

Del latín ferrum: hierro. Suelos con manchas o nódulos de color rojo a negro cuyo origen se debe a las altas concentraciones de hierro. Son muy ácidos e infértiles. Unidades de suelo: Acrisol y Luvisol.

Gléyico

Del ruso gley: suelo pantanoso. Suelos con una capa saturada de agua al menos alguna época del año. Esta capa es de color gris, verde o azuloso y se mancha de rojo cuando se expone al aire. Se localizan generalmente en depresiones o llanuras y son poco susceptibles a la erosión. Unidades de suelo: Acrisol, Cambisol, Feozem, Fluvisol, Luvisol, Solonchak y Solonetz.

Gypsico

Del latín gypsum: yeso. Suelos de zonas áridas o semiáridas que presenta una capa de yeso acumulado en forma de crista­ les. En ocasiones esta capa es de color rosado claro. Unidades de suelo: Xerosol y Yermosol.

Háplico

Del griego haplos: simple. Suelos que no presentan características de otras subunidades existentes en ciertos tipos de suelo. Unidades de suelo: Castañozem, Chernozem, Feozem, Xerosol y Yermosol.

Húmico

Del latín hummus: tierra. Suelos con una capa superficial obscura y rica en mate­ ria orgánica, pero ácida y pobre en algunos nutrientes importantes para las plantas. Unidades de suelo: Acrisol, Andosol, Cambisol, Gleysol, Nitosol y Planosol.

Lúvico

Del latín luvi, luo: lavar. Suelos con acumulación de arcilla en el subsuelo. Son generalmente de color rojizo o pardo oscuro. Unidades de suelo: Chernozem, Castañozem, Feozem, Xerosol, Yermosol y Arenosol.

Mólico

Del latín mollis: suave. Suelos con una capa superficial suave, obscura, fértil y rica en materia orgánica. Unidades de suelo: Andosol, Gleysol Solonetz, Planosol, Solonchak y Solonetz.

Ócrico

Del latín ocris: claro. Subunidad exclusiva de los Andosoles. Indica una capa de color claro y pobre en materia orgánica.

Órtico

Del griego orthos: recto, derecho. Suelos que no presentan características de otras subunidades existentes en ciertos tipos de suelo. Unidades de suelo: Acrisol, Luvisol, Solonchak y Solonetz.

Pélico

Del griego pellos: grisáceo. Subunidad exclusiva de los Vertisoles. Indican un color negro o gris oscuro.

Plíntico

Del griego plinthos: ladrillo. Suelos con una capa de color blanco o amarillo con manchas rojas muy notables que se endurecen si quedan expuestas permanentemente al aire. Unidades de suelo: Acrisol, Gleysol y Luvisol.

Solódico

Del ruso solad: suelos sódicos. Subunidad exclusiva de los Planosoles. Indica que existen concentraciones moderadamente altas de sodio en el subsuelo.

Takirico

Del uskebistano takyr: llano estéril. Suelos con una superficie arcillosa que se rompe en forma de polígonos cuando está seca. Unidades de suelo: Solonchak y Yermosol.

Vértice

Del latín verto: voltear. Suelos que cuando están secos presentan grietas notables en alguna parte del subsuelo. Son de fertilidad moderada a alta. Unidades de suelo: Cambisol, Gleysol y Luvisol.

Vítrico

Del latín vitrum: vidrio. Subunidad exclusiva de los Andosoles. Indica textura arenosa con un alto contenido de vidrio volcánico del tipo obsidiana.

Fuente:

INEGI. Guía para la interpretación de la Cartografía Edafológica. 

El Cañón del Río Pilón

El río pilón nace en las profundidades  encañonadas de la sierra madre oriental del estado de Nuevo León, en el municipio de Rayones y sus aguas son afluentes del río San Juan, el más caudaloso del estado que a su vez forma parte de la cuenca del Río San Fernando.

Al bajar por la sierra ha creado otro cañón que desemboca en el municipio de Montemorelos, junto a la comunidad de Puerta de la Boca. Desde aquí se puede realizar un recorrido ameno entre el cauce, aunque debido a los huracanes Alex en el 2010 e Ingrid en el 2013 las aguas han dejado en malas condiciones los caminos, que definitivaente es algo positivo pues evita la circulación masiva de vehículos 4 x 4 que maltratan el cauce del agua.
Entrada al cañón del río pilón desde la comunidad Puerta de la Boca.

La vegetación que domina en ésta zona que se ubica a 600 msnm es de matorral submontano.

Aunque también podemos ver que al lado del cauce hay manchones de vegetación riparia la cual está representada por los hermosos sabinos o ahuehuetes (Taxodium mucronatum) el árbol de México.

El agua baja cristalina desde el municipio de Rayones.
El recorrido comienza a un lado del cauce, donde es posible ver una gran biodiversidad, desde plantas en floración tanto rupícolas como acuáticas, insectos, aves y rastros de otros organismos. Se puede ir a un lado del agua observando la vida asociada al agua que corre así como a las laderas rocosas que enmarcan el cauce del agua como lo son plantas asociadas a taludes rocosos y de piedra conglomerada.
Egagrópila de tecolote o lechuza, se puede observar la carcasa de un insecto de color verde brillante.

Grilleta Pterophylla beltrani.

Crasa que es muy utilizada como ornamental en las casas. Sedum palmeri.

Otra crasa que también es muy usada como ornamental. Sedum wrigthii.

Un microecosistema de las rocas: lechuguillas, crasas y siemprevivas entre los atisbos de suelo entre litosoles.

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Pata de vaca Bauhinia machranthera, la planta más ampliamente distribuída en la sierra madre oriental.

Un saltamontes inmaduro, se le pueden observar sus pequeñas alas sin desarrollar del todo.

Una Mascagnia macroptera, una planta característica del matorral submontano.

Frutos de Mascagnia macroptera.

Frutos ya secos, adentro contiene su semilla. La especie macroptera se refiere al ala grande que cubre la semilla.

Otra vista de los frutos de Mascagnia macroptera.

Una planta muy asociada a los cuerpos de agua: Lobelia cardinalis.
Más adelante como a 1km de distancia de Puerta de la Boca se encuentra un venero. Los veneros son salidas de agua a través de la roca, esto se debe al proceso geológico a través del cual el agua de lluvia que cae sobre las montañas se filtra entre las grietas de la misma llegando por gravedad a los huecos subterráneos que hay en ellas, especialmente las montañas de orígen sedimentario que son de rocas muy porosas y permeables, cuando el agua que se junta dentro de los montañas llena las cavidades se forman acuíferos que buscan filtrarse por alguna grieta más abajo por gravedad, el agua se sigue acumulando y la presión aumenta busca salir por las zonas más blandas de roca creando así los veneros que escurren hacia la libertad, brindándonos del agua limpia. En el recorrido está un venero impresionante, el más impresionante que hayamos presenciado. 
Venero en el cañón del río Pilón.

Un venero es un escurrimiento de agua que escapa de las parte subterráneas de la roca que compone las montañas.

El agua brota.

El agua permite el desarrollo de especies asociadas a los cauces de agua como el lampazo u oreja de elefante Xanthosoma robustum.

El venero su ubica sobre un talud de roca en la parte sur del cañón.

El crecimiento de lampazos crea umbría que sirve de refugio a especies asociadas al agua, princopalmente anfibios.

Puee verse el crecimiento de helechos y lampazos por la cantidad de agua que brota del venero.

Se forman pequeñas cascadas de agua cristalina y helada por venir de las profundidades de la roca.

Junto al venero se halla un altar a la virgen de Guadalupe.
Conforme vamos avanzando a menudo el camino se interna en las laderas del cerro, alejándose del agua y permitiendo ver el matorral submontano más de cerca con otro tipo de plantas, aunque en repetidas ocasiones el camino de nuevo baja y no en pocas veces cruza el cauce, por lo que si viene crecido el paso se torna imposible en vehículos o a pie, estas características hacen que este tipo de lugares se conserve a salvo de las actividades humanas debido a la inaccecibilidad.

Siguiendo el río. Sobre las laderas se pueden observar matorrales submontanos y bosques de encino.
Hay partes donde el río hace recovecos y se hace más profundo.
Matorral submontano, un lugar muy umbroso.

El río adquiere tonalidades turquiesa debido al agua limpia y los minerales que arrastra.

Camino por entre el matorral sumbontano.

Cerca con postes de madera y alambre de púas que delimita los ranchos.

Conforme se avanza en el matorral submontano podemos apreciar otro tipo de especies interesantes, algunas de ellas como la parra silvestre, inimaginables para muchísimas personas que creen que en nuestras sierras no hay alimentos comestibles. En las zonas serranas hat también muchos sitios que sirvieron posiblemente de cobertizos para los antiguos chichimecas, eran lugares con agua, con cuevas y con plantas y animales comestibles. Atrás del venero encontramos una agradable oquedad muy fresca y húmeda donde además encontramos plantas de la familia Piperace que se distribuyen en las zonas más húmedas del estado y son raras, apenas 5 Peperomias y una del género Piper que es la que encontramos: Piper auritum.

Oquedad tras el venero.

Un cobertizo lleno de vida.

Piper auritum.

Parra silvestre: Vitis berlandieri.

Parra comestible y nativa.

Chapulines que también pueden ser comestibles.

Granjeno, Celtis pallida, su fruto es agridulce y se puede elaborar mermelada.

Una papaya que aunque es silvestre en México no se distribuye naturalmente en el estado de Nuevo León, esta fue quizá producto de un descuido.

Papaya.

Ha sabido sobrevivir bien las heladas de la sierra.

Además de las plantas comestibles hay también muchas herbáceas interesantes que componen el estrato bajo del matorral submontano. Debemos señalar que este tipo de vegetación caracterizado por cubrir el faldeo de la sierra entre el matorral espinoso Tamaulipeco y los bosques de encino de la sierra es endémico, es decir es un ecosistema único en el mundo. Es subinerme, que quiere decir que algunas de sus especies son espinosas y la mayoría no lo son, es denso y tiene un porte que llega hasta los 8 metros o más de altura, caracterizado por especies como la barreta (Helietta parvifolia), la anacahuita (Cordia boissieri), el granjeno (Celtis pallida), la palma yuca (Yucca treculeana), el palmito (Brahea berlandieri), la anacua (Ehretia anacua), el chamal (Dioon angustifolium), la acacia (Acacia berlandieri), la monilla (Ugnadia speciosa), el fresno (Fraxinus sp.) y muchas otras especies arboreas, arbustivas y herbáceas.

Charrasquillo (Paintheria elachystophylla).

Gallito (Centrosema virginiana).

Tenaza.

Tenaza (Havardia pallens).
Catácea creciendo (Echinocactus hamatacanthus) con siemprevivas (Selaginella pilifera).

Oenothera sp.

Barreta (Helietta parvifolia) una planta característica del matorral submontano.
 Sobre el sendero hay un falsete que indica la entrada a un rancho. La sierra entera tiene dueño, ya sean propietarios particulares, ejidales o propiedad de la nación toda la tierra está fraccionada. Afortunadamente muchos de estos terrenos son vírgenes todavía, en la parte norte de la sierra madre oriental en los estados de Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas y Tamaulipas es mucho más fácil ver la sierra conservada que en San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato, Hidalgo, Veracruz y Puebla debido a que en los primeros los propietarios suelen vivir en las ciudades y no abundan los ejidos, mientras que en los últimos abunda la sobrepoblación rural. Si de conservación se trata, es preferible que no existan personas en la sierra para que los procesos naturales sigan su curso. 
Entrada a un rancho privado.

Los ranchos privados muchas veces son beneficiosos para la conservación de la vida silvestre.

Vista del rancho Las Pintas.
 El cañón sigue su curso río arriba. Se pueden observar oquedades horadadas por acció del agua y muchos relieves en la roca caliza que nos demuestran la antiguedad de ls rocas y la paciencia del agua para cincelrlas. Estas paredes además son hogar de muchas especies que se han adaptado a vivir en el suelo somero que sobresale de entre las grietas de la roca, muchas otras son acuáticas y otras más son tan versátiles que colonizan el lecho rocoso hasta que una crecida del río ls arrastra cada temporada de huracanes.
Oquedades horadadas por el paso del agua.

El cañón tiene paredes verticales sobre el lecho desde donde se aferran una amplia variedad de especies rupícolas.

Paredes de roca y deslaves.
Oquedad y vista hacia el sur.

Vista de la oquedad desde afuera.

Pared de roca caliza colonizada por miles de plantas rupícolas.

También pudimos observar  especies asociadas al cauce del agua, algunas de ellas invasoras muy agresivas como el carrizo (Arundo donax).

Lobelia cardinalis.

Cyperus sp.

Fruta de la rana, Phyla nodiflora.

Astracea sin id.

Carrizo (Arundo donax) una especie invasora de cuerpos de agua.
Sin id.
El día estuvo soleado y fresco, pudimos conocer otro cañón más de la sierra madre, otro proverbial camino de agua entre la parte alta y la parte baja de una cuenca hidrográfica y ver la magnitud que el agua tiene en la vida de todos los organimos incluyéndonos a nosotros. La sierra madre oriental propicia la captación de agua en sus mantos acuíferos y nos las devuelve en forma de los múltiples ríos que alimentan la llanura costera del Golfo.
Hasta aquí llegó nuestro viaje.

Vista del ecosistema del cañón del Río Pilón.

El cañón del Alamar, Municipios de Linares-Galeana, Nuevo León

En la franja de montañas que ciñen el centro del estado de Nuevo León, existe una serie de cañones estrechos que interrumpen la continuidad del macizo montañoso y son un pasaje entre la llanura costera del Golfo Norte de fisiografía plana, climas cálido-subhúmedos y matorrales espinosos tamaulipecos y el altiplano mexicano de fisiografía ondulada, climas templados-secos y matorrales xerófilos.
El acordeón de serranías se imponen plegadas en anticlinales y sinclinales, o crestas y valles que aglomeran tipos de roca, suelos, climas, altitudes, exposiciones, insolaciones, umbrías y por su puesto flora y fauna uy diversos. Son los cañones, los pasadizos que irrumpen y hacen que las aguas que caen en la parte alta de la cuenca puedan bajar de manera muy rápida hacia la llanura. 
La Sierra Madre Oriental está llena de ellos. Hace unos meses visitamos el del Alamar, por donde escurre el río Potosí (llamado así en la parte alta de la cuenca en el municipio de Galeana)-Cabezones (en la parte baja en Linares y Montemorelos), parte de la cuenca de San Fernando-Soto la Marina, cuya altura máxima es el cerro del Potosí con 3700 msnm y la altura mínima es de 0 m en el municipio de Soto La Marina, desembocando en el Golfo de México en el estado de Tamaulipas. 
El cañón es sinuoso, está rodeado de altas paredes verticales, roca expuesta y pequeños bosquetes de encinos, pero en su mayoría podemos ver matorrales submontanos y la corriente perene del río Potosí. El nombre de Alamar hace referencia a los álamos de río (Platanus rzedowskii) que también abundan.

En la entrada se ubica la localidad de Loma Alta, del municipio de Linares, posteriormente Las Caleras, Temporales, Canoas, La Boquilla, Los Sabinos, El Alamar, El Mezquite, Los Americanos, Guadalupe, después sigue Galeana con Los Chorros, Las Palmas, Protrero Prieto de Abajo, Potrero Prieto de Arriba, El Nopal, Molino de Higueras y Brownsville, el cañón se abre justo en la entrada a la cabecera municipal de Galeana, incluso se puede ver desde la carretera y es posible andarlo a pie o en un vehículo todo terreno. En esta entrada solo llegamos hasta Los Americanos, pero ya tenemos otra entrada de la parte que corre de Potrero Prieto de Abajo, con el manantial de aguas azufrosas.

Entrada al cañón del Alamar en la comunidad de Boquillas. Aquí a menudo se transportan en carretas jaladas por bueyes debido a la gran cantidad de piedra bola o cantos rodados que impiden el paso a los vehículos, sobre todo en temporada de lluvias.

Salimos muy temprano y dejamos nuestro vehículo en la comunidad de La Boquilla para caminar y poder hacer un reconocimiento a fondo de la biodiversidad que hay en el cañón. Desde muy temprano estuvimos oyendo el canto del tinamú canelo (Crypturellus cinnamomeus) un ave parecida a una pequeña gallina que es muy críptica, es decir que se la pasa oculta entre la maleza y es muy fácil escucharla pero muy difícil verla. De hecho hasta hace pocos años se extendió la dsitribución de esta ave a zonas centrales del estado de Nuevo León. En éste artículo de unos colegas de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, encontraron al tinamú canelo en el Cerro de la Silla y la sierra del mismo nombre apenas en el 2011, además se menciona:

“En Nuevo León, Sutton (1951) considera la especie como la mejor conocida de la familia y establece una distribución desde el norte de Linares hacia el sur. Por otro lado, Contreras-Balderas et al. (2008) proporcionan un registro fotográfico en un bosque de Quercus en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, mientras que el registro fotográfico más reciente es el de A. Hidalgo en 2010 en el Área Natural Protegida Parque La Estanzuela (com. pers.)”.
Tinamú canelo. Fotografía de Dave Irving.

Por lo que haber escuchado el canto del tinamú en el cañón del Alamar confirma que podría estar bien establecida y usar la sierra madre oriental desde Tamaulipas hasta Nuevo León. A continuación les dejo un video de su canto captado ya cuando veníamos bajando del cañón:

Vista del cañón en la comunidad de Boquillas, hábitat del tinamú canelo, bosques de encino y matorrales submontanos.

El paisaje es majestuoso, la sierra se abre en una garganta profunda pero muy amplia rodeada de montañas altas y escarpadas con matorrales submontanos que van poco a poco pasando a bosques de encino, pudimos registrar variadas especies de plantas como el ébano, anacua, jaboncillo, panalero, barreta, nopal, salvia, poleo, chicalote, potro, anacahuita, tenaza, vara dulce, chile piquín, y en ésta época del año es posible hallarlas floreciendo o fructificando.

Matorrales submontanos en el cañón El Alamar.

Eucnide lobata
Anagallis arvensis.

Havardia pallens. Tenaza.

Especie herbácea sin identificar (flor azul), Calyptocarpus vialis (flor amarilla) y líquen.

Ehretia anacua. Anacua.

Ebenopsis ebano. Ébano.

Echinocereus sp. Alicoche.

Salvia ballotaeflora. Salvia.

Mascagnia macroptera. Vid mariposa amarilla.
Capsicum annuum var. glabriusculum. Chile piquín.

Cordia boissieri. Anacahuita.
Anacahuita en flor.

Forestiera angustifolia. Panalero.

Opuntia sp. Nopal.

Caesalpinia mexicana. Potro.
Flor del potro.
Sapindus saponaria. Jaboncillo

Árbol de jaboncillo.

Vista del cañón del Alamar a la altura de la comunidad de Los Sabinos. Se pueden observar bosques de encino en las montañas.
El camino tiene secciones que van por sobre el cauce seco y secciones que van en el faldeo de la sierra, en general está en buenas condiciones después del huracán Alex en julio del 2010 y el huracán Ingrid en septiembre del 2013, pero hay partes donde hay que cruzar el río y es donde puede haber problemas debido a la piedra suelta. También se desembocan veredas que se meten a la sierra, algunas entre el matorral bastante intrincado.
Camino por entre la sierra en el cañón del Alamar. Ideal para los ciclistas y excursionistas.
Vereda que se interna entre los matorrales de la sierra.
El cuidador de la entrada.
Hay partes del camino entre el cauce seco y otras más entre el río, sin un vehículo de doble tracción es imposible acceder, el paseo es agradable a pie y hasta en bicicleta. 

El río Potosí-Cabezones es un cuerpo de agua perenne y ha permitido que se desarrolle una gran cantidad de ambientes riparios en donde pulula la vida, especialmente de artrópodos como caballetes, libélulas, mariposas, arañas cazadoras, zapateros, nadadores de dorso y carritos de agua, así como peces y ranas.

Cauce del río Potosí-Cabezones, de tipo permanente lo cual permite el desarrollo de ambientes riparios en aguas cristalinas.
Pececitos Astyanax mexicana, sus poblaciones solo se confinan a cauces de aguas muy limpias, lo cual nos indica la calidad de las aguas del río.

Vista del cañón del Alamar pasando Los Sabinos y antes de llegar al la ranchería del Alamar.

Vista del Cañón del Alamar desde la ranchería de Los Americanos.

A la altura de la ranchería Los americanos pueden verse veras fértiles donde se siembra maíz, nogales y se alimentan rebaños de cabras.

El agua atrae mucha fauna, variadas especies de odonatos como éste caballete o caballito del diablo.

El agua también es propicia para el desarrollo de especies asociadas a ambientes riparios como los álamos de río o también llamados sicomoros (Platanus rzedowskii), de ahí el nombre del cañón: el alamar, que alude a la concentración de ésta especie en sus riberas.
Álamo de río (Platanus rzedowskii) en las riberas del cañón, de ahí su nombre.
Otra especie asociada a los cauces de los ríos son los sauces llorones o sauz (Salix bonplandiana).
Sin duda un elemento que no puede faltar en los ecosistemas mexicanos son los agaves, aquí un par de agaves escabrosos (Agave scabra) por su textura rasposa.

Una rana del género Lithobates.

En algunas partes, sobre todo en las rancherías se pueden observar este tipo de puentes rústicos que la gente usa para pasar de una ribera a otra, aunque en cualquier venida fuerte de agua estos puentes desaparecen, pues se los lleva la fuerte corriente.
Un renacuajo.

En algunas zonas el río adquiere tonalidades turquesa por la acumulación de minerales, en otras, tonalidades verdes por la acumulación de algas.

Incluso entre la ranchería de Los Sabinos y Los Americanos hay un pequeño manantial que brota de la sierra y alimenta al cauce en forma de afluente, no sabemos si es perene o temporal, pero suponemos que por su pequeño tamaño debe ser temporal y solo existe en época de lluvias.

Nacimiento de agua.

Pequeño nacimiento de agua entre las rocas, debido a la coloración amarillenta de las rocas, podria tratarse de una acumulación de agua azufrosa como ocurre en otros nacimientos río arriba.

El agua nace de entre las rocas y alimenta el afluente del río Potosí-Cabezones.

Un álamo ha crecido en la base del nacimiento.

Cascada pequeña que se forma por el nacimiento de agua.

Tras el nacimiento se extiende una cañada con bosques de encino.

La coloración amarillenta delata posible filtración de azufre en el agua.

Éste tipo de ambientes genera microecosistemas donde convergen gran cantidad de fauna artrópoda, incluso si existiera la posibilidad de colocar cámaras infrarrojas podríamos captar animales nocturos que bajan a abrevar al nacimiento y el estanque que se forma, ese día solo vimos una interesante concentración de microfauna asociada al agua.

Mariposa.

Zapateros en la superficie del agua.

Araña cazadora.

Libélula.

Has secciones del cañón en donde la roca caliza deja ver su angustiosa geomorfología, la cual indica un fuerte empuje que en tiempos pasados los procesos geológicos provocaron a los macizos que emergieron del lecho marino.

Paredes verticales con capas comprimidas, se puede ver la fuerza con la que la roca literalmente fue doblada hasta en 90 grados.

Toda una caja de pandora para los geólogos, ¿qué nos dirían las rocas si hablaran?.

El cañón es un caleidoscopio entre diversidad geológica, biológica e hidrológica. 
Ese día volvimos hasta donde dejamos el vehículo estacionado en la ranchería de Las Boquillas por no arriesgarnos a quedarnos varados, la tarde fue calurosa y bien aprovechada hasta por los perros.

La Picea disfrutando del cauce del río y atrás capas y capas del cañón del Alamar.


En la segunda ocasión nos aventuramos hasta más adelante de la ranchería de los Sabinos, pero lamentablemente nos quedamos varados en medio de la pasada del río y estuvimos a punto de que el agua entrara a la camioneta. Desesperados comenzamos a hacer palanca a las llantas enterradas entre las piedras para tratar de des atascar la camioneta pero como por mera treta del destino, un grupo de biólogos conocidos que casualmente se encontraban de paseo aquel domingo nos remolcaron con su vehículo doble tracción. Este post lo dedico afectuosa y respetuosamente al Dr. Jorge Verduzco y el Dr. Manuel Nevárez de la Facultad de Biología de la UANL, así como al Dr. Raúl De la Torre Lillingston, su esposa la Dra. Clauda Plata de la UNAM y demas colegas amantes de las cactáceas cuyos nombres torpemente olvidé por habernos ayudado amablemente a salir literalmente del atolladero aquel día. Les dejo aquí la fotografía que muestra el momento después de salir haciendo la inconfundible señal de un cactus candelabriforme que los compañeros de la UNAM llaman la “compaseñal” y para los amantes de los cactus les dejo su página de facebook. 

Bien atascados en el río.
Con el Dr. Manuel Nevárez y el Dr. Jorge Verduzco de la FCB de la UANL.
La compañseñal con el Dr. Raúl De La Torre Lillingston y su esposa la Dra. Claudia Platas de la UNAM.