Muerte de un cachorro de jaguar en Linares, Nuevo León

 

El día 14 de noviembre del 2013 se dio a conocer la noticia en Televisa Monterrey de que un grupo de personas habían matado y cocinado en discada (platillo típico) a un jaguar en el municipio de Linares, Nuevo León, México. La noticia trascendió en muchos medios de comunicación nacionales e internacionales después de que fueran publicadas unas fotografías en la red social de facebook donde el jaguar era exhibido y cocinado  mientras un grupo de personas, entre ellos menores de edad, disfrutaban la presa obtenida en la cacería.
El jaguar es una especie bajo protección por la Norma Oficial Mexicana 059 donde se exponen aquellas especies de flora, fauna y hongos que se encuentren bajo amenazas de extinguirse, el jaguar tiene la máxima categoría: en peligro de extinción.
En México existe un grupo de expertos encargados de darle seguimiento a todos los temas relacionados con la conservación del jaguar, su presidente,  Rodrigo Núñez, afirma que México tiene apenas una población aproximada de cuatro mil jaguares y que los estados que tienen menos población de jaguares son precisamente los del norte: Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Sonora; las poblaciones más grandes las encontramos en Campeche, Yucatán, Chiapas y Oaxaca, y después de la selva amazónica brasileña, las selvas de la península de Yucatán son las que más jaguares albergan en el mundo.

Ha sido un hecho lamentable. La noticia causó revuelo en su momento con el trendig topic en twitter: #JusticiaParaJaguarNL y como todo lo mediático, se ha ido apagando debido a que las autoridades como la PGR y la PROFEPA, no han hallado a los responsables de tan lamentable hecho.
Este felino es sumamente críptico, es decir que es muy difícil que se deje ver por los humanos y cabe destacar que por este espacio había estado hablando de su escasa presencia en el estado de Nuevo León en años anteriores, desde las investigaciónes que se han realizado, hasta los últimos reportes de su presencia, los cuales habían figurado como una luz de esperanza para volver a tener poblaciones residentes de jaguar en la sierra madre oriental, sin embargo la ignorancia de las personas se impuso de nuevo y un jaguar cachorro de sexo desconocido tuvo que pagar las concecuencias de que no conozcamos, valoremos y mucho menos respetemos la fauna de Nuevo León.
No se sabe nada de dónde fue cazado, aunque rumores presumen que fue en el municipio de Hualahuises, contiguo a Linares y muy cerca de la falda de la sierra madre oriental; tampoco se sabe nada de los responsables quienes siguen prófugos de la justicia debido a que podrían ser acreedores de hasta 9 años de prisión y 3 millones de pesos en multas. El saber la verdad del acontecimiento arrojará luz acerca de hacia dónde se han movido sus poblaciones, pues por lo general son machos adultos los que más se mueven, pero habiendo hembras y mejor aún, cachorros, podrían ser indicativos de que se están reproduciendo y eso es un hecho memorable para la biodiversidad del noreste de México y de la Sierra Madre Oriental.
Esperemos que este hecho sirva para informarnos, para reflexionar de hacia donde queremos ir como sociedad, por lo pronto ya se ha levantado una carta al presidente de la república mexicana para que tome cartas en el asunto lo más pronto posible. 

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Nuevos reportes de Jaguar en Nuevo León

Ya hace unos meses subí una entrada acerca de los Jaguares en Nuevo León. Pero hace unas semanas recibí una notificación por Facebook, acerca de un jaguar que andaba en las faldas de la Sierra Madre Oriental, muy al norte de la distribución donde se le vió por última vez. Más omitiremos el sitio exacto con la finalidad de evitar que personas indeseables lo molesten. 
La persona que me envió el dato es cazador y me sorprendió muchísimo que una persona con tales intereses se acercara a dejarnos ver la presencia de este felino tan llamativo en los alrededores su  rancho. Hace algunos años quizá esta persona o cualquier cazador hubiese visto una gran oprtunidad de trofeo en este animal tan especial, pero esta vez, no fue así y me quedo tranquila sabiendo que está en buenas manos.
Nuestra A. C. en lo particular se queda corta con las expectativas de estudiar los pasos de este gato, debido a que no es cosa fácil, es costoso y requiere muchísimo tiempo. Es cosa de expertos, afortunadamente tenemos contactos biólogos que laboran para la conservación del jaguar que ya tienen el dato y próximamente estarán tomando cartas en el asunto. 
No hay que creer que por andar ahí tenemos que llegar con cámaras y reflectores a buscarlo, como si fuera una celebridad, al contrario, hay que darle su espacio y únicamente basta con que los investigadores en la materia averiguen por dónde se mueve, quienes lo estudian saben de sobra que muy raras veces verán a sus sujetos de estudio, salvo cuando se requiere ponerles un radio collar como casi todos los jaguares de la Reserva de la Biósfera de Calackmul en Campeche (podría decirse el mayor reservorio de jaguares en México), en todas las demás áreas donde se estudia, rara vez se llega a ver, solo por cámaras trampa, como las siguientes imágenes que reafirman la importancia de los cuerpos de agua para toda la fauna y para nosotros mismos:
Jaguar en cámara infrarroja. 13 de Septiembre del 2012.
27 de Septiembre del 2012.
4 de Octubre del 2012.
Se ve un jaguar bajando al arroyo, eran las 5:21 pm del 19 de abril del 2013.
Baja al arroyo.
Bebiendo agua.
De regreso al monte alto, después de aproximadamente 5 minutos de beber agua.
Se puede ver que es un adulto, y posiblemente sea una hembra, lo cual es mucho más interesante porque las hembras no son tan errabundas como los machos.
Nos deja un buen augurio.
 Las cámaras trampa son una maravillosa herramienta de muestreo, son relativamente baratas y se pueden conseguir en tiendas especialiadas en Estados Unidos. Lo que nos queda a nosotros es alertar a los pobladores que guarden a su ganado y que no le pongan tentaciones a este gran felino, el no atacará al ganado a menos que esté libre y desprotegido y no haya más que comer, habiendo venados y no teniendo oportunidad de matar una res, no lo hará, es desconfiado y suele tener hábitos crípticos, es decir que se oculta todo el tiempo e incluso puede estar frente a nosotros sin darnos cuenta. Es un animal viajero que se mueve en grande zonas por eso es primordial crear áreas libres de amenazas como el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, para que su genética fluya hacia Gómez Farías, Tamaulipas, Tamasopo y Xilitla S. L. P., Jalpan, Querétaro, y la Misión en Hidalgo, municipios en donde se ha reportado su presencia en los últimos años.
Es una tarea de todos cuidar este felino, no se necesita mucho, solo dejarlo en paz, no tener ganado suelto, no cazar sus presas desmedidamente, respetar su espacio y sobre todo: NO EXPANDIR LA CIUDAD Y BAJAR NUESTRO CONSUMO DE BIENES Y SERVICIOS, decrecer nuestra existencia en este planeta, para permitir que otros también puedan vivir en paz entre nosotros.
Mis felicitaciones al Sr. que amablmente me proporcionó los datos, él sabe quién es y se lo agradezco. Les ruego a todos quienes lean esta entrada que se sumen a la conservación del jaguar y se sientan orgullosos de tener este mamífero tan imponente viviendo feliz entre las sierras de Nuevo León.
Si desean más información sobre el tema, pueden visitar la página del compañero Biólogo Juan Luis Peña Mondragón, egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL y actual integrante del CIECO en la UNAM.

Nueva AICA Cerro El Viejo- Puerto Purificación

Esta entrada de la dedico al ornitólogo Coahuilense Javier Cruz Nieto de Pronatura Noroeste. Que sin él y sus anécdotas de atávicas montañas con jaguares, cícadas y magnolias, no me hubiera sido posible conocer a fondo esta maravillosa zona de la SMOr.
Recientemente un compañero biólogo especializado en ornitología logró elevar a la categoría de Área de Importancia para la Conservación de las Aves la zona serrana colindante de los municipios de General Zaragoza y Aramberri en el estado de Nuevo León en donde se encuentra el Cerro del Viejo, una de las prominencias más altas del Estado con aproximadamente 3500 metros sobre el nivel del mar, así como los municipios de Guémez e Hidalgo en el Estado de Tamaulipas en donde nace el Río Purificación y están los relictos de bosque mesófilo de montaña más desconocidos de la Sierra Madre Oriental. El AICA se denominó como Cerro del Viejo-Puerto Purificación.
El lado Neolonés

Explanada en la base del Cerro del Viejo, cara oriente. Un sitio ideal para acampar y nótese la predominancia de los bosques mixtos, de un lado pinos y del otro encinos
Cerro del Viejo en temporada seca. Estas cumbres son el sitio donde se congregan las cotorras serranas orientales en enero y febrero.

También hay manera de escalarlo, de hecho Hinton, un botánico reconocido por ser especialista en la flora de Nuevo León acampó solo en la cima muchas veces
Existen dos maneras de acceder a la zona, por Nuevo León y por Tamaulipas. Ambas poco accecibles por lo quebrado del terreno. Yendo de la parte alta hacia las partes bajas, se accede por el pueblo de General Zaragoza en el estado de Nuevo León, subiendo por la terracería que va a la localidad de Dulces Nombres. Aquí, en cuanto comenzamos a subir podemos percatarnos de la imponencia del Cerro del Viejo.
Cerro del Viejo, una de las montañas más altas de Nuevo León y de la Sierra Madre Oriental.
En esta parte del AICA podemos encontrar bosques mixtos así como también franjas de bosques de coníferas. Una de estas coníferas emblemáticas es la Picea martinezii, una especie de pinácea sumamente rara y escasa, que viene a inyectarle tintes de floras neárticas a una zona que conforme nos acercamos a la llanura de Tamaulipas, presenta rasgos netamente tropicales. Esta  planta es endémica del estado de Nuevo León y hasta la fecha solo se le conoce en dos localidades aisladas: El Bútano, en las faldas de la Sierra La Cebolla en el municipio de Montemorelos, y aquí en el Cerro del Viejo, en varias localidades a su alrededores, una de ellas en Aramberri y la otra en Zaragoza.
Material para la colecta botánica: Prensa, GPS, pluma y libreta.
Estróbilo de Picea martinezii en el Cerro del Viejo, Zaragoza, Nuevo León.

 En México existen dos especies de Piceas, la martinezii en la Sierra Madre Oriental de Nuevo León y la chihuahuana en la Sierra Madre Occidental del estado de Chihuahua. Es decir, cada sierra tiene su Picea, lo curioso es que la Oriental, es mucho más jóven que la Occidental, lo que nos hace pensar en que quizá al principio solo era una sola especie en los bosques antiguos que tuvo que viajar de alguna manera hasta las serranías orientales en alguna etapa de la historia natural del planeta, cuando obviamente la sierra ya había emergido del mar y cuando las condiciones climáticas de frío permitieron a la picea conquistar nuevos espacios.

Picea martinezii.
Pequeña Picea martinezii. Un atisbo de esperanza para la sobrevivencia de la especie.
Las poblaciones de esta especie se encuentran dispersas entre las cañadas húmedas, no es sencillo verlas todas y creemos que existan muchos más individuos que aún no han sido descubiertos ni mucho menos estudiados. Hay que meterse por cañones oscuros y angostos y franquear piedras y relices verticales que están cubiertos de plantas rupícolas

Bosques mixtos de Quercus, Abies, Pinus, Pseudotsuga y Picea en las faldas del Cerro del Viejo, Zaragoza, N. L.

Piedras monolíticas de orígen kárstico cubiertas de plantas rupícolas.

Agave celsii, maguey de hábitos rupícolas, bastante común en las sierras kársticas de la Sierra Madre Oriental y endémico de México.
Una de sus múltiples sinonimias es Agave rupícola (Regel), así como también uno de sus nombres vulgares es maguey de las peñas por su hábito de crecer sobre los mogotes calizos.

 En los alrededores del bosque donde se hallan las Piceas también hay bosques mixtos de coníferas y latifoliadas, además también se encuentra como flora acompañante del dosel especies como los madroños (Arbutus xalapensis), cuya característica principal es su corteza papirácea de color rojo intenso, mostrando su madera tersa y de color pálido, la cual tiene múltiples usos.

Arbutus xalapensis en un bosque mixto de coníferas y latifoliadas en las faldas del cerro del Viejo, Zaragoza, N. L.

Conforme rodeamos al “Viejo” llegamos a un aserradero abandonado en un sitio que le denominan La Escondida. Aquí hay unas cuantas casitas rurales en estado de aparente abandono, aunque poseen propietarios que muy posiblemente vienen a habitarlas por temporadas.

Antiguo Aserradero en las faldas del Cerro del Viejo. Las casas tienen luz gracias a un programa de gobierno para adquirir celdas solares.

Aunque la zona tiene un buen grado de conservación, cerca a las localidades siempre hay potreros bastante erosionados.

 Más adelante, rumbo a la ranchería Paso del Niño y Garza hay divisaderos desde donde se puede ver la serranía colindante con el estado de Tamaulipas. Un oleaje de sierras interminables que no dejan ver aún hasta la llanura, aunque posiblemente desde la cima del Cerro del Viejo eso si sea posible. Hay ocasiones, sobre todo durante la época de lluvias, que las nubes provenientes del Golfo de México chocan con las sierras bajas de la parte de Puerto Purtificación y pareciera como si la punta de las sierras flotara en un mar blanco de nubes.

AICA Cerro del Viejo- Puerto Purificación, México.

Mar de nubes. Del lado neolonés, el más alto y con especies de orígen neártico, se puede ver el mar de nubes bajas que cubren las sierras del lado tamaulipeco, el lado bajo y cálido, donde están los relictos de bosque de niebla y las especies tropicales del AICA.
En general la zona representa un área clave en la distribución de elementos florísticos de orígenes heterogéneos, debido a que por un lado representan el límite sur de muchos taxones de origen neártico, así como el límite norte de otros taxones de ascendencias neotropicales que se distribuyen hacia el sur del país.
Del lado neolonés podemos encontrar bosques mixtos, bosques de coníferas, chaparrales y matorrales submontanos. En todos los ecosistemas se hace presenta además la flora mexicana como los magueyes.
También está presente el elemento endémico mexicano, como lo denominara Rzedowski, al definir el orígen de las floras que hay en el territorio nacional. En resumen, el AICA, tiene una gama amplia de biodiversidad.
 El lado Tamaulipeco

Para acceder por el lado de Tamaulipas, es necesario entrar por la Carretera Nacional 85 a la altura del entronque a la comunidad de Santa Engracia unos km al noroeste de Ciudad Victoria, donde está la vieja hacienda. Siguiendo la brecha que se interna en la sierra se llega a la comunidad de Guayabas, ahí hay que subir hasta la comunidad de los Mimbres, y más adelante atravesar el llamado “Paso de la muerte”.
 
Paso de la muerte visto hacia el sur.

Este paraje de la brecha es llamado así porque cuando ésta se realizó cortando la piedra viva, quedó el camino al lado de un reliz vertical que se abre hacia el fondo de un cañón bastante profundo, imposiblitando hacia ambos lados, cualquier intento de ampliarla, por lo que si un vehículo se topa de frente con otro, alguno de los dos tendrá que irse de reversa para poder abrir el paso. Se necesita suma pericia y sangre templada para no equivocarse.

El paso de la muerte es una parte de la brecha que conecta Tamaulipas con Nuevo León, en donde el camino se estrecha y de un lado hay un reliz vertical y del otro el desfiladero hacia un cañón profundo.

Solo cabe una vehículo y si se topan dos de frente, uno tendrá que volver de reversa para abrir el paso.

Después del paso de la muerte se prosigue hacia el poblado de Puerto Purificación, de ahí el nombre del área, además de que en las profundidades de las montañas nace el río Purificación que más tarde será tributario del Río Soto La Marina e irá a perderse al mar. Son estas montañas un reservorio de agua kárstica que se guarda dentro de las montañas y brota de cuando en cuando en pequeños nacimientos o manantiales.

Estas montañas guardan agua kárstica que dependiendo de la temporada del año, aflora en pequeños nacimientos que salen de entre las paredes de roca.

Aunque en época de lluvias, y especialmente como pasó en julio del año 2010 cuando el huracán Alex pasó justo por encima del AICa y fue a desvanecerse en Charcas, S. L. P, los caminos y brechas se vuelven ríos, imposibilitando aún más el acceso a estas montañas.

Las brechas se convierten en bajadas de agua después de las tormentas y los huracanes.

 Más adelante comienzan los relictos de bosques de niebla, pero nuestro objetivo es primero llegar a comer al paraje conocido como Los Caballos, ahí hay una cabaña y una mesa ampliaque usan los madereros para comer y descansar cuando les agarra la noche en la serranía.

Comiendo en Los Caballos, Tamaulipas.
Después de comer hay que llegar a la comunidad de Conrado Castillo, un ejido de vocación forestal que se ubica en el municipio de Hidalgo, Tamaulipas. muchas de las actividades del estado de Tamaulipas están bajo la tutela del presidente de la Unión de Silvicultores y Empresarios Forestale, Carlos Diez Gutiérrez Coleman, quien dicen por ahí, es una aguzado maderero que ha mermando insaciablemente los bosques mixtos de la Sierra Madre Oriental a lo largo de los años. 
Afortunadamente, el pago de servicios ambientales ha resguardado un poco la integridad de estos bosques, debido a que las comunidades ham comenzado a ver más redituable que se les pague por proteger y seguir así proveyendo de agua a los campos de sorgo y los naranjales que hay en la llanura, que por la ingrata faena de talar árboles y terminar malbaratando su madera.

Pago por servicios ambientales hidrológicos en el ejido Conrado Castillo, Hidalgo, Tamaulipas.

Finalmente se llega al ejido. De ahí sigue el camino sinuoso que conecta hacia las comunidades de Nuevo León, pero en sus alrededores están los bosques de niebla, los cuales se limitan solo al estado de Tamaulipas y por ende, aunque muy cercanos, privan del gozo de ostentar estos bosques tan raros a los neoloneses.

Acampando en el Ejido Conrado Castillo, Hidalgo, Tamaulipas.

 La comunidad de Conrado Castillo está a 1958 msnm y tiene aproximadamente 36 habitantes. Su clima es el templado subhúmedo, aunque en enero es común que se presenten heladas. Es aquí donde se pernocta para proseguir con las labores de detectar las rutas migratorias de las cotorras serranas.

Joya con vestigios de hielo debido a las bajas temperaturas de enero.

Cristales de hielo en la hierba.

Musgos y herbáceas cubiertas de hielo. Este fenómeno se le denomina “candelillear”, en donde solo baja unas horas la temperatura abajo de los cero grados y es suficiente para cristalizar el agua de rocío nocturno.

En las cercanías de Conrado Castillo hay zonas sumamente interesantes desde el punto de vista fitogeográfico. Son zonas desnudas entre las peñas, donde la insolación es directa y se yergue un laberinto de rocas calizas horadadas por el paso de las lluvias sobre el suelo rocoso de las montañas. Aquí hay especies más bien de hábitos rupícolas como cactáceas, magueyes y flores de peña, acostumbrados a sustratos pobres y a fuertes expociciones de sol, viento y frío.

Mammillaria sp. encontrada en las cercanías de un afloramiento rocoso en el ejido Conrado Castillo.

Echeveria sp. Hermosas plantas crasas que se desarrollan entre las grietas de las rocas calizas.
Abertura hacia las profundidades de un sótano. En esta ladera hay muchos de ellos, unos realmente impresionantes pero que por seguridad es necesario no acercarse si no se tiene el equipo necesario para introducirse en ellos.
Y a porpósito de sótanos y cavernas, hay que poner especial mención en el sistema cavernario purificación. Este es un sistema de ríos que corren por cavernas que bajan desde la parte alta de Nuevo León hasta las sierras de Tamaulipas. Hasta donde se  ha sondeado es el segundo sistema de cavernas más extenso de México con 94,889 m después del de Ox Bel Ha en Quintana Roo con 96, 800 m. Son los espeleólogos texanos quienes han estudiado más a fondo el ramaje subterráneo de este sistema e incluso tienen una organización no lucrativa que se dedica enteramente a su investigación a través del Proyecto Espeleológico Purificación.
Proyecto Espeloelógico Purificación.

Ahora si, lo que para mi es lo más espectacular son los bosques de niebla. Los cuales se distribuyen en manchones irregulares en las laderas barlovento de las sierras de la parte tamaulipeca, entre 1300 y 1500 m de altura en contacto con bosques de pino y encino.

Bosques de niebla de Puerto Purificación, Tamaulipas.
El trabajo más reciente que hace mención de los bosques de Puerto Purificación esta publicado en el libro “El Bosque Mesófilo de Montaña en México, Amenazas y Oportunidades para su Conservación y Manejo Sostenible” de León, L., Luna, I., Martínez, M. y Trejo, D. (2010).

Pinguicula moranensis, una plantita carnívora que busca las áreas húmedas para crecer.

Una particularidad de los bosques de niebla o bosques mesófilos de montaña es su abundancia de helechos y epífitas.

Los autores realizaron un análisis que dividió a la subprovincia de la Gran Sierra Plegada en función de la división estatal, la hidrografía y el nivel de aislamiento o distancia entre los bosques mesófilos de montaña en tres subregiones: El Cielo, Vestigios de San Luis Potosí y Cañadas de Nuevo León y Tamaulipas, ésta última incluyendo por su puesto a los bosques de Puerto Purififación correspondiendo además a la distribución más septentrional de este tipo de vegetación en México, debido a que los bosques de niebla de la Sierra de San Carlos, así como los del Bútano en Montemorelos no tienen todos los elementos florísticos para considerarlos verdaderos bosques de niebla con toda su estructura y correlaciones climáticas.

Bosques de niebla de Puerto Purificación, Tamaulipas, México.
Y por si fuera poco, estos bosques también albergan a la rara magnolia de Tamaulipas, una especie arbórea de suma belleza y gran porte, de una historia que deleita a cualquier fitogeógrafo por ser de las primeras plantas con flor que existieron sobre la tierra, la gran abuela de las flores podría decirse. Para mi, la planta más rara de esta zona, solo equiparable con la Picea martinezii y ambas confluyendo a menos de 25 km en línea recta desde las alturas de Nuevo León, hasta las sierras húmedas de Tamaulipas.

 Magnolia tamaulipana.
De lado izquierdo un liquidámbar y de lado derecho una magnolia. La verdad que ver estas cosas me hacen muy dichosa.

Magnolia de Tamaulipas en Puerto Purificación.

Los autores mencionan que estos bosques están restringidos a las cañadas y zonas húmedas del bosque de encino y coníferas, donde las comunidades de flora y fauna están bien conservadas, por ende reafirman el hecho de que los bosques de esta subregión presentan un valor de calidad alto debido principalmente a su inaccesibilidad, pero además a que la densidad humana es baja así como las actividades turísticas.

Además hay muchas especies de hongos, siendo una de ellas la carismática Amanita muscaria.

Amanita muscaria en Puerto Purificación. Una compañera bióloga oriunda de Ciudad Victoria, Tamaulipas realizó su tesis de licenciatura acerca de la micofagia de pequeños mamíferos como ratones y musarañas en esta zona de la SMOr.

El primordio de una nueva vida, por cierto, bastante efímera.

Además presenta la distribución más norteña de Liquidambar stryraciflua en México, un árbol característico de estos bosques y que le confieren por lo tanto el honor de ser los bosques de niebla más norteños.

Bosque de Liquidambar styraciflua en la zona de Puerto Purificación, Tamaulipas.

Los bosques de niebla más norteños de México.

Con base a los criterios anteriormente descritos, los autores consideraron a la subregión de prioridad alta y recomendaron que es importante emprender estudios sistemáticos en los bosques de la zona debido a que los trabajos publicados son escasos y no recientes.

Como vemos, es un tremendo logro el haber consolidado la importancia que estos bosques no solo para la conservación de las poblaciones de aves, sino por toda su herencia florística. Felicidades al Biol. René Valdés Peña.

En lo personal estas sierras son otro motivo de ímpetu por la investigación de la flora mexicana, porque aunque la inseguridad de los alrededores me impidieron realizar mi tesis de maestría en ellos hace dos años, pronto reanudaremos las investigaciones.

Reserva Forestal Nacional; Porción Boscosa del Estado de San Luis Potosí.

En el Municipio de Xilitla se encuentra la mayor parte de la superficie de la “Reserva forestal Nacional, Porción Boscosa del Estado de San Luis Potosí” (RPC), la cual tiene la superficie total de 29 mil 885 hectáreas, según el acuerdo dado el día 2 de octubre de 1923 Diario Oficial de la Federación del 3 de noviembre de 1923.
El 4 de octubre de 1923, fue decretada el Reserva Forestal Nacional Porción Boscosa del Estado de San Luis Potosí -Región Prioritaria para la Conservación (RPC)-, con carácter de inalienable e irrevocable siendo los propios habitantes los que se ocupan de conservar la vida silvestre de la Reserva.
Así mismo especies prioritarias han sido identificados en la RPC como es: el jaguar (especie prioritaria) entre otras especies de mamíferos -CENJAGUAR 2008-, oso negro y observados anfibios, reptiles, aves y vegetales como helechos arborescentes -en peligro de extinción-, orquídeas y cactáceas como la pitahaya. Estos elementos además de ser importantes en los ecosistemas, ofrecen un gran atractivo al mercado del turismo alternativo local, nacional y extranjero por la gran disposición de la comunidad de poder mostrarle a los visitantes el gran valor natural que poseen.
Fuente: Turismo Alternativo en la Reserva Forestal Nacional “Porción Boscosa del Estado de San Luis Potosí”.
Importancia Ecológica de la RPC
La importancia ecológica de la RPC radica en la importante recarga de agua que se lleva a cabo gracias a su paisaje kárstico de 600 dolinas, la hidrología subterránea de la región que es posible debido a diversa geología local y a la precipitación de la región. Se tiene una recarga anual mayor a los 3500 millones de metros cúbicos de agua que alimentan al acuífero de la región proporcionándolo a la vez a los habitantes de la región. (Las Áreas Naturales Protegidas del estado de San Luis Potosí. Evolución y situación actual.)
Por otra parte la región tiene una impresionante variedad de ecosistemas donde abunda gran biodiversidad característica de cada ecosistema, por ejemplo el bosque mesófilo de montaña que junto a los de la sierra de Alaquines, Catorce y Álvarez, representan el 1% de la vegetación natural del Estado de San Luis Potosí; además se pueden encontrar los siguientes ecosistemas en la región, selva baja caducifolia, selva mediana subperenifolia, bosques templados y bosques de coníferas y plantas altas. (Las Áreas Naturales Protegidas del estado de San Luis Potosí. Evolución y situación actual.)

Fuente: Las Áreas Naturales Protegidas del estado de San Luis Potosí. Evolución y situación actual, 2003.

El Jaguar en la Sierra Madre Oriental de San Luis Potosí

Un estudio interesantísimo sobre el jaguar en la Sierra Madre Oriental del estado de San Luis Potosí, desafortunadamente cuesta bajarlo en PDF, así que por lo pronto les dejo el resumen:

La distribución geográfica del jaguar (Panthera onca) en México ha disminuido debido a la cacería furtiva, la disminución de sus presas y la pérdida de hábitat. En el estado de San Luis Potosí no se han realizado muestreos recientes desde el 1953, a pesar de que existe hábitat adecuado en la sierra Madre Oriental. Durante mayo 2006-marzo 2008, realizamos 22 salidas al campo, incluyendo entrevistas con oficiales, residentes, dueños de terrenos y cazadores locales en 42 comunidades, y buscamos huellas cerca de cada lugar donde se habían reportado de la zona Huasteca de San Luis Potosí. Obtuvimos 34 registros de jaguar, 28 considerados actuales y abarcando de ≥12 individuos y 6 históricos. Los registros de jaguares se encontraron asociados a bosque de encino (31.3%), selva baja caducifolia (28.1%), bosque mesófilo de montaña (12.5%), selva mediana (12.5%), matorral submontano (9.4%), bosque de pino-encino (3.1%), y borde de caña de azúcar con selva mediana (3.1%). Los registros se ubicaron desde los 150–2,400 msnm. Se documentaron la presencia de una base de presas diversas y la existencia de otras cuatro especies de felinos. Se realizó un mapa de distribución del jaguar y se estimó el hábitat perdido de 1970 al 2000. La distribución geográfica del jaguar en San Luis Potosí está comprendida al norte (22°30′) en el municipio de El Naranjo, al sur (21°24′) en el municipio de Xilitla, al este (98°54′) en el municipio de Ciudad Valles y al oeste (99°34′) en el municipio de Rayón. Su distribución comprende la sierra Madre Oriental dentro de la subprovincia de la Gran Sierra Plegada, Carso Huasteco y sierra del Abra Tanchipa. Dado el número de registros obtenidos y la calidad de hábitat restante, la sierra Madre Oriental dentro de San Luis Potosí debería ser considerada como sitio prioritario para la conservación del jaguar a largo plazo.
Estudio realizado por: J. Agustín Villordo-Galván, Octavio C. Rosas-Rosas, Fernando Clemente-Sánchez, J. Felipe Martínez-Montoya, Luis A. Tarango-Arámbula, Germán Mendoza-Martínez, Manuel D. Sánchez-Hermosillo, and Louis C. Bender
Fotografía de Noé Vargas

Padhum

Yo lo vi, estaba parado allá en la punta de aquel risco grande, el que sale más. Estaba quieto mirando todo el valle que pega con la montaña, pero como era mañana de octubre, había mucha neblinita, de esa que se levanta suave entre los encinos, y como a esa hora ya esta todo mundo haciéndose el café y las gordas, pues la humareda de las casas tampoco me ayudó mucho a verlo bien, pero te lo juro que ahí estaba, estaba paradito viendo hacia el valle, solo, tan ausente y presente a la vez, como buscando su valle perdido, porque seguramente aquí vivía antes de que llegaramos, por alla por la cañada honda seguramente iba a refrescarse cuando el calor arreciaba, y los palos esos altos de hualul y volantín, qué va!!! esos han de haber sido sus tapancos, bien cómodos, y en la cueva de los remolinos, uy, ahí debió haberse hecho el nido para que su mujer pariera a sus hijillos, sí, seguramente extraña el valle, sus cerros enmontados, ahorita ya poco queda, todo se lo ha llevado el diablo progreso, pero fíjate,  nada más pasó una nube ligera y se tapó todo el risco y después, como un soplo el tigre se había ido.

Mané Salinas 

APOTEOSIS
La Apoteosis, en la entrada a San Vicente Tancuayalab, fotografía de Angel Yael de Panoramio.
La palabra padhum, viene de la voz Teenek, y quiere decir jaguar, por ello, lugares como Tampasito, en el municipio de San Vicente Tancuayalab en la Huasteca Potosina, que es un palabra hibridizada del castellano y el Teenek Tam-“lugar de”, padhum- “jaguar” e ito- “sufijo castellano que indica diminutivo”, quiere decir “Lugar del jaguarcito”, prueba inequívoca de la herencia cultural y linguística que nos habla un poco de lo que algún día fue la zona de la Huasteca, cuando los jaguares en aquel entonces se paseaban entre los Teenek, y quien sabe cuantos años fue así, antes de que les llegara “el progreso”.

Jaguares en la sierra de Nuevo León

El jaguar es el felino más grande que habita en América. Su distribución actual se extiende desde Arizona (suroeste de Tucsón), México, Centroamérica, Sudamérica hasta el norte de Argentina. Aunque las poblaciones de Estados Unidos fueron casi totalmente extirpadas a principios de los años 1900.

Aunque aún es tema de discusión, Seymour relaciona ocho subespecies reconocidas:
P. onca arizonensis † (Goldman, 1932), sur de Arizona a Sonora, México.
P. onca centralis (Mearns, 1901), Panamá y norte de Colombia.
P. onca goldmani (Mearns, 1901), península de Yucatán a Belice y Guatemala.
P. onca hernandesii (J. E. Gray, 1857), oeste de México.
P. onca onca (Lineo, 1758): entre las cuencas del río Orinoco y el Amazonas.
P. onca paraguensis (Hollister, 1914), sur de Brasil hasta la Pampa central de Argentina, incluyendo además a Paraguay y parte de Uruguay.
P. onca peruviana (de Blainville, 1843), bosque tropical de Tumbes (costa) Perú y Ecuador.
P. onca veraecruscis (Nelson y Goldman, 1933), Texas central al sudeste de México.

Panthera onca cuenta con dos subespecies extintas: Panthera onca augusta y Panthera onca mesembrina, ambas del Pleistoceno, habitaban América desde la Patagonia hasta Estados Unidos, a estas dos subespecies se une Panthera onca arizonensis que fue erradicada en tiempos modernos.

El jaguar podría sin duda ser el mamífero más carismático de las selvas húmedas del sureste de México, sin embargo, a menudo nos olvidamos que la Sierra Madre Oriental es también el hábitat de este gran felino.

En este caso me gustaría hacer mención de su presencia especialmente en la sierra plegada de Nuevo León, quizá porque al ser neolonesa de nacimiento y bióloga además, el hecho de siquiera imaginarme que en las coyunturas arrugadas de la sierra merodeaba “el tigre”, logró que me apasionara hace algunos años atrás cuando estaba decidida (como muchísimos biólogos amateurs) a dedicarme al estudio de este magnífico ser.

Fue por ahí de agosto del 2001 cuando entré a Biología, y para el 2002-2003 yo ya traía todo el entusiasmo y los ojos puestos en estudiar al susodicho felino, no obstante poco a poco me fui dando cuenta que las condiciones nunca fueron idóneas para desarrollar un tema de tesis con la presencia de este felino en las sierras. Muchos nos topamos en seco con el hecho de que estudiar al felino no es tan sencillo y simple cuestión de ganas, se requiere mucho tiempo, mucho esfuerzo y sobre todo mucho capital, pero aunque mueras de ganas por salir en su búsqueda, no hay camionetas, no hay equipo y no hay motivación suficiente…Además, muchos soñamos con el día de salir a fotografiar jaguares, capturarlos, sedarlos, pesarlos, contemplarlos de cerca, hasta tocarlos (al estilo de los jaguares del Dr. Ceballos de Calakmul), pero solo pocos tendrán esa oportunidad que al menos yo, antes consideraba un privilegio, la gran mayoría a lo mucho llegará a recoger sus excretas para ver qué come, seguir sus rastros o tomar muestras de yeso de sus huellas. Así es la realidad en México, el que tiene dinero, será quien tenga acceso al estudio más profundo de las poblaciones del felino. Y les seré sincera, en cuanto me dijeron que me olvidara del jaguar y me propusieron trabajar con la dieta del puma, (sin querer ofender a los presentes lectores), caí en la cuenta de que los mamíferos no son lo mío… Eso de corretearlos por las noches, pon y quita trampas con avena y crema de cacahuate, pon redes, quita redes, recoge excretas… no es para todos.

No obstante, dentro de lo que pude rescatar como las anécdotas que en aquellos años me marcaron en mi formación, están las hazañas del biólogo Octavio Rosas del laboratorio de Mastozoología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, quién por los años noventas el sí cruzó el umbral tan deseado por muchos, su tesis de licenciatura se dedicó a desmentir el hecho de que en Nuevo León no había jaguares. Se contaba que anduvo por las escarpadas murallas serrananas de Aramberri y Zaragoza, donde hasta donde me contaron sus contemporáneos, tuvo la fortuna de encontrar un cachorro cuya madre había sido muerta a tiros por andar comiéndose las vacas de los ejidatarios. Así es, un cachorro de jaguar en Aramberri, N. L.

Para que ustedes lean con calma los registros del felino en Nuevo León les dejo estos dos archivos que fueron desarrollados precisamente por el lab. de Mastozoología hace algunos añitos:

Rosas-Rosas, O. C. y J. H. López – Soto. 2002. Distribución y estado de conservación del jaguar en Nuevo León, México. Pp. 393- 401 en El Jaguar en el nuevo milenio (R. A. Medellín et al. eds.) Fondo de Cultura Económica – Universidad Autónoma de México México – Wildlife Conservation Spciety. 647 pp.


López- Soto, J. H., O. C. Rosas- Rosas y J. A. Niño- Ramírez. 1997. El jaguar (Panthera onca veraecrucis) en Nuevo León, México. Revista Mexicana de Mastozoología 2: 126 – 128, 1997.

Ya en años más recientes, en el 2007 si mal no recuerdo. Varios colegas biólogos, andando en búsqueda de las cotorras serranas en el Cerro El Viejo en Zaragoza, N. L. Se toparon con una noticia bastante interesante durante su estadía en lo profundo de la sierra: un becerro había sido muerto unos días antes supuestamente en manos de “el tigre”, obviamente con cierta incredulidad, pensaron que era obra del puma, pero por no dejar pasar la oportunidad colocaron trampas cámara al rededor de los restos del becerro. Y al día siguiente de haber colocado las cámaras, su sorpresa fue mayúscula al descubrir que efectivamente las imágenes del felino que había regresado al los restos correspondían sin duda al de un jaguar macho joven. Y esta fue la foto:

Jaguar capturado con “fototrampeo” en el municipio de Zaragoza, Nuevo León, México. 2007.


Después de conocer los registros del felino en el estado, caeremos en la cuenta de que la Sierra Madre Oriental esconde más sorpresas de las que siquiera nos hemos atrevido a imaginar. En los albores del 2012 a 5 años de este último encuentro, es imperativo plantearnos: será que aún andan estos jaguares merodeando las sierras neolonesas? cómo le está afectando la sequía?, por dónde vienen y hacia dónde van?; y la más importante: está protegido su hábitat como para asegurar su permanencia en el estado?… o el jaguar pasará de nuevo a ser solo un mito entre los rancheros de las zonas serranas, tal como pasó con el lobo?.

Se los dejo de tarea. Y cuando deseen, soy materia disponible para unirnos e idear la mejor estrategia para proteger el hábitat del felino más carismático de América.