Subprovincias Fisiográficas de México según el INEGI

A la fecha, hay más de quince trabajos orientados hacia la clasificación biogeográfica del territorio mexicano en provincias bióticas. Los grupos más utilizados para la clasificación biogeográfica de México son mamíferos, aves, reptiles y plantas vasculares, así como sus características morfotectónicas. Uno de estos trabajos es el sistema del INEGI. El mapa anterior  representa los límites de las Subprovincias y Discontinuidades Fisiográficas. El total de éstas es de 88. El criterio de división se basa en rasgos morfotectónicos como lo son sierras, depresiones, llanuras, islas etc. 
En una mirada más profunda a dicho mapa, la división de las subprovincias que componen la Sierra Madre Oriental quedaría de la siguiente manera: 
Suprovincias fisiográficas de la Sierra Madre Oriental, según el sistema del INEGI (1990).
Yo en lo personal, es el sistema en el cual me gusta basarme para forjar los límites de la Sierra Madre Oriental debido a que profundiza en los importantes e ineludibles rasgos morfotectónicos los cuales brindan a este macizo montañoso una mayor extensión en contraste con otros sistemas que se basan solamente en la distribución de los elementos bióticos.  
Les recomiendo buscar también a Ferrusquía-Villafranca, l. 1990. Provincias biogeográficas con base en rasgos morfotectónicos. Mapa IV. S.10. Atlas Nacional de México. Vol. III. Instituto de Geografla, UNAM. México.

Este mapa se basa en Cervantes-Zamora, Y., Cornejo-Olgín, S. L., Lucero-Márquez, R., Espinoza-Rodríguez, J. M., Miranda-Viquez, E. y Pineda-Velázquez, A, (1990)

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Cascada el Caracol, Iturbide N. L.

Iturbide se localiza al sudeste del estado, en la región denominada Sierra Madre Oriental ubicado en los 24º44′ de latitud norte y 99º53′ de longitud oeste, se encuentra a 1,850 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el municipio de Galeana; al sur con Aramberri; al este con Linares y con el estado de Tamaulipas; al oeste con Galeana.

Kiosko en la plaza de Iturbide por la mañana.

Vista desde la plaza.
Iturbide es un municipio perteneciente al estado de Nuevo León, cuya geografía es accidentada en un 100%. Todo el municipio se halla inmerso en la biorregión de la Sierra Madre Oriental y tiene variados climas y tipos de vegetación que van de los semiáridos hasta los subhúmedos, pasando por los templados y hasta los fríos en las cumbres más altas.

La geografía de Iturbide es accidentada en su totalidad, aquí una vista al cañón de la Escondida.
La Sierra Madre Oriental cruza casi todo el municipio formando valles y cañones como el de Peña Colorada, Las alazanas y La Muralla. El río San Antonio que nace en el rancho La Tinaja, atraviesa el municipio de norte a sur. Los ríos Pablillos y Hualahuises, recorren el territorio de oeste a este. Asimismo al norte del municipio se encuentra el río La Muralla. Todos estos de corriente permanente. El clima es (CW), templado con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 19ºC, la precipitación es de 560 mm. El régimen de lluvias es de septiembre a diciembre. Los vientos dominantes son del norte.

Sierra La Muralla.

Biológicamente hablando no ha sido lo suficientemente descrito, por lo tanto no es de sorprenderse encontrar una que otra especie de flora rara o no común, como el caso de la recientemente descrita Yucca angustifolia.

Yucca angustifolia, especie recientemente descrita en el año del 2004.

En esta ocasión nos encaminamos a la cascada del Caracol, que afortunadamente por su difícil acceso a pie, pocos son los turistas que se aventuran a conocerla.

Camino sinuoso a pie por entre las laderas para llegar a la Cascada El Caracol.
En este recorrido avanzas por las laderas rocosas cubiertas de bosques ralos de encinos, nogales, cedros, uno que otro pino, granjeno, diferentes acacias, monillas, ceanothus, palo santo y otras especies asociadas a los bosques de encino y chaparrales.

Granjeno. Sus frutos son de un sabor agridulce bastante agradable. Se dice que hay quienes hacen mermelada con sus frutos.
Frutos de Monilla Ungnadia speciosa en su cápsula trilobada, usados para hacer artesanías como collares.

En los mogotes de roca caliza hay magueyes huastecos de la especie Agave bracteosa cuyas poblaciones se distribuyen ampliamente en las paredes calizas de la Sierra Madre Oriental y es una especie marcada como Amenazada por la NOM ECOL 059.

Mogotes de roca caliza con poblaciones de Agave bracteosa.

Agave bracteosa.
    

 Además de interesantes especies leñosas y de hábitos rupícolas, hay especies herbáceas asociadas a zonas húmedas y umbrosas, lo cual les ha permitido desarrollar hojas carnosas y les ha brindado una predilección especial por ser plantas que además tienen un gran valor ornamental en los jardines de muchos hogares neoloneses como las llamadas begonias y la barca de la niña.

Begonia uniflora con un par de botones a punto de abrir.

Barca de la niña Tradescantia crassifolia.
Otros de los habitantes carismáticos que observamos en estos bosques son sin duda los insectos, como una mosca ladrona y un saltamontes en etapa juvenil.

Mosca ladrona de la familia Asilidae.
Saltamontes de la familia Acrididae en etapa juvenil, pues nótese que sus alas no se han desarrollado totalmente.

Entre las oquedades de las paredes calizas se abren paso interesantes sistemas de cavernas y cuevas. Durante el recorrido hacia la cascada está la llamada “Cueva oscura”, a la cual solo es prudente acceder con un buen equipo espeleológico por poseer peligrosas simas en su interior de hasta 7 m de profundidad. Aparentemente no ha sido estudiada del todo y hasta la fecha se desconoce su profundidad total o si conecta hacia otros sistemas cavernarios. Nosotros solo accedimos al primer recinto a unos 10 m de profundidad y aún sin haber avanzado mucho nos fue posible observar su franca belleza pétrea.

Mogotes de piedra caliza, es común encontrar poblaciones de flora rupícola y gran variedad de oquedades, cavernas y hasta cuevas.

El letrero hacia la Cueva Oscura.

Entrada a la Cueva Oscura.
Columna hecha a partir de la unión de una estalactita con una estalagmita, proceso que conlleva millones de años para formarse.

La cueva oscura vista de adentro hacia afuera.

Antes de llegar a la cascada, ya es perceptible el rumor que provoca el agua al estrellarse sobre las rocas, aún así uno no puede abstraerse del todo por el sonido, pues en un recoveco anterior se abre paso una enorme oquedad en la pared, la cual no es lo suficientemente profunda como para formar ni siquiera una caverna, pero si impacta su tamaño y forma de cúpula. Esta es llamada la Cueva del Muerto.

El nombre deja mucho a la imaginación y como cualquier oquedad, caverna, cueva o sima  inspira un misterioso deseo y respeto en cualquiera que se interne en ellas.

Aunque su negrura asombra y estremece, realmente no hay mas que unos cuantos metros antes de que termine en una pared.

Unos metros más adelante por una vereda sinuosa y húmeda vamos acercándonos a la cascada, ya el frescor es ineludible y una gran cantidad de nogales provocan una umbría deseable, la brisa se levanta y los helechos se multiplican a cada paso que damos. Un letrero nos indica que estamos por llegar y en una rinconada agreste, el agua corre y se precipita de una lado a otro, figurando dar vueltas como un caracol y formando así una impresionante cascada de unos 50 m de altura, otra joya más de la Sierra Madre Oriental.

Letrero que nos indica la llegada a la Cascada El Caracol.


Cascada El Caracol, Iturbide N. L.

Arroyo abajo no podemos dejar pasar la oportunidad de refrescarnos a la sombra de los álamos de río y los nogales. La vegetación que aquí se concentra está asociada a las corriente de agua y las cañadas protegidas y es notoriamente más frondosa y exuberante que en el recorrido por el chaparral de la ladera.

Álamo de río, habitante común de los arroyos de la sierra, esta especie es Platanus rzedowskii, en honor a este prominente botánico.

Nogales y álamos adornan el cauce del arroyo.

Arroyo abajo la abundancia de vegetación y la fisionomía del bosque cambia totalmente en contraste a las laderas de chaparrales.

Hongos del género Coriolus localmente llamados orejitas de palo, cubren profusamente un tronco caído beneficiados por la humedad y la sombra.
De vuelta al camino, solo unas valientes se atreven a ramonear en las laderas más abruptas y las cimas más altas de las vértebras rocosas, andan libres y nunca se cansan, no tienen más casa que la misma sierra y en cualquier día la majada de cabras parece fundirse entre las rocas y los magueyes.

Litografía de la Sierra Madre Oriental

La litografía, del griego lithos (piedra), es la rama de la geología que estudia el origen y composición de las rocas, especialmente en sus aspectos descriptivos y clasificatorios. Nació como una rama de la mineralogía en el siglo XVIII, adquiriendo enseguida categoría de ciencia independiente gracias a los trabajos de Werner, Humboldt y otros autores. Recientemente, el análisis químico, la observación microscópica y el empleo de la luz polarizada han permitido establecer la clasificación de las rocas y minerales sobre bases verdaderamente científicas.

A continuación se muestran las imágenes litográficas que distinguen cada tipo de rocas a través del tiempo, comenzando con las mas antiguas, hasta llegar a las mas recientes que conforman la sierra:

Rocas del precámbrico, las más conspicuas están en la Formación Novillos al suroeste de Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Al poniente de Ciudad Victoria, en el paraje denominado Cañón el Novillo, se localizan afloramientos de las rocas más antiguas de la Sierra Madre Oriental, llamadas gneises, depositadas desde la era precámbrica y constituidas por rocas metamórficas. Tales gneis han quedado expuestas debido a ventanas erosionales formadas por profundos cañones como los de El Huizachal-Peregrina y El Novillo, dándole asi una oportunidad a los geólogos de asomarse por una ventana a los tiempos mas arcaicos.

Existen además otros afloramientos de rocas antiguas, por ejmplo en Nuevo León las rocas mas antiguas son esquistos del Precámbrico. Hay afloramientos de areniscas y asociaciones de lutitas y areniscas intercaladas pertenecientes al Triásico, en San Luis Potosí están ubicadas en el centro de anticlinales erosionados (Sierra de Catorce) dónde afloran las rocas más antiguas, como las filitas del Triásico, interestratificación de lutita-arenisca.

Rocas del jurásico de color verde en la Gran Sierra Plegada.

Las rocas que precedieron son provenientes del Jurásico Superior, y se hallan dispersas en Nuevo León, dónde hay afloramientos masivos de caliza, de yeso y de yeso asociado con caliza.

Rocas del cretácico en color verde olivo.

Finalmente, aparecen los estratos de rocas sedimentarias marinas (del Cretácico y del Jurásico Superior), entre las que predominan las calizas y, en segundo término, las areniscas y las lutitas, perfilandose como las mas abundantes y gruesas de la Sierra Madre Oriental que además conforman a casi a todas las sierras de esta región tal como puede apreciarse en el mapa anterior.

Fuentes:

La curvatura de Monterrey, ejemplo tangible de su fuerza

Curvatura de Monterrey.

Un ejemplo de la fuerza con la que la Orogenia plasmo la figura de la sierra durante la etapa tardía de la deformación Laramide, es la llamada Curvatura de Monterrey que gracias al esfuerzo de una compresión tectónica con orientación NNE – SSW que fue transformada a una compresión aproximada E -W , deformó el cinturón plegado y cabalgado de la SMOr. Si se observa el mapa regional del área circundante a la ciudad de monterrey, se observa claramente como la SMOr viene orientada del SSE a NNW, no obstante al llegar a Monterrey, sufre una curvatura tremenda que hace que la orientación de la Sierra se desvié hacia el oeste, precipitándose hacia las sierras del sur del estado de Coahuila (Sierra de Parras, Sierra El Pinal, Sierra La Concordia, Sierra de Patagalana) y el norte del Estado de Zacatecas (Sierra de Zuloaga, Sierra El Mascaron, Sierra Las Bocas, Sierra El Astillero, Sierra Santa Rita).

Mapa a detalle de la curvatura de Monterrrey.

En general la orogenia Laramide que es reconocida en México como episodio de deformación geológica que ocurrió en limite Cretacico – Terciario, inicio en el Turoniano y provocó el levantamiento de las plataformas calcáreas que posteriormente emergieron para dar origen a la SMOr.

La deformación fue de tal magnitud que creo toda una provincia geológica compuesta por una cadena montañosa de origen sedimentario marino, formada por una serie de plegamientos alargados paralelos, hechos de roca caliza de origen cálcareo, separados por valles profundos con suelos de origen aluvial, que después de emerger sufrieron el modelado a causa del intemperismo causado por acción del agua y el viento.

Actualmente la SMOr es una cadena de sierras orientadas al NNW-SSE, que se extienden desde el sur de Texas, en el Parque nacional Big Bend, que conecta hacia el Área Natural Protegida de la Sierra de Maderas del Carmen al Noroeste del estado de Coahuila extiendiéndose hacia el SSE, tocando parte noreste del estado de Durango y la parte norte del estado de Zacatecas, después se interna en Nuevo León atraviesándolo por la mitad, domina el SW de Tamaulipas, atraviesa el este de San Luis Potosí, alcanza una porción de la parte Norte del estado de Guanajuato y la Sierra Gorda de Querétaro, de ahí pasa por el NNE de Hidalgo, para posteriormente avanzar por la Sierra Norte de Puebla, y dominar el occidente del estado de Veracruz, para finalmente chocar literalmente con la faja volcánica transmexicana a la altura del Cofre de Perote, dónde finalmente se precipita hacia las zonas costeras, rematando ahí su aparición.

Sierra del Medio Día, Rayones, Nuevo León.

Fuente: Imágenes de Digital Geodata of México Blogspot.

La colosal orogenia que dio origen a la SMOr (Cretácico superior hace 70 ma, hasta la era Cenozoica terciaria hace 40 ma)

Mientras que en el sur, la deformación comenzó hace 93,5 hasta 89,3 millones de años atrás, aproximadamente, la deformación en el noreste fue hace 65 millones de años, en la cual la región dio inicio a un evento tectónico de deformación y convergencia hacia el noreste que se expresó a través de levantamientos y plegamientos del fondo marino, llamado Orogenia Laramide, el cual se prolongó hasta la era cenozoica terciaria hace unos 40 o 50 millones de años, culminando en aquel entonces la formación de la Sierra Madre Oriental.

La llamada Orogenia Laramide, fue un movimiento tectóncio tan violento que provocó una deformación tremenda la cual se manifiestó como un plegamiento y cabalgamiento en la corteza superior con dirección este-noreste del lecho marino. Dicha orogenia provocó consecuentemente la emersión de toda la Sierra Madre Oriental ocasionando las deformaciones, fracturas y fallas (ej. La Falla de San Marcos la cual es un lineamiento estructural regional de mas de 300 Km. de longitud, con un rumbo general WNW que se observa a decenas de kilometros al sur de la ciudades de Monclova y Cuatrocienegas, en la parte central de Coahuila. Se manifiesta como un rasgo topografico sinuoso que coincide con el límite entre el bloque de Coahuila y el Cinturon Plegado de Coahuila, es una falla de basamento con una historia de desplazamiento compleja). Después de la emersión, se volvió a sumergir parte de la meseta central y de la sierra madre oriental debajo del agua con la gran inundación llamada ‘La garra del oso’ (Bear paw). Donde el protogolfo de México se unió a los mares del norte de Europa, ocasionando así los vestigios aun existentes de agua salada y fósiles de animales marinos provenientes de los mares de Europa en el el valle de Cuatrociénegas, tal como lo muestran las imagenes siguientes, dicho lugar es llamado el Valle de la monjas, hace tiempo fue una laguna salda, actualmente es una extensión seca con enormes concentraciones de sal y en cuyas inmediaciónes aún es posible hallar vestigios de pequeñas lagunas salinas dónde habitan crustáceos diminutos llamados Artemias, únicos por su resistencia al calor y la salinidad del agua.

Laguna hipersalina donde habitan los crustáceos llamados Artemias en medio del Gran Desierto Chihuahuense.
Valle de las Monjas, antigua laguna salada, Valle de Cuatrociénegas, Coahuila.

En el sur de la Sierra Madre Oriental la deformación a causa de la orogenia Laramide se llevo a cabo de manera progresiva mientras que en el norte fueron provocadas por la reactivación de estructuras pre-existentes en el basamento en una fase tardía de la deformación.

Mas aún, en el noreste y alrededor de un nucleo de basamento pre-Mesozóico del sur de México, las salientes en el cinturon de pliegues y cabalgaduras fueron influenciadas por el despegue gravitacional de la cobertura sobre estratos blandos (como las llamadas evaporitas o secuencias arcillosas sometidas a grandes presiones). Además de manera general se presentaron complejidades estructurales tales como salientes y vergencias en sentidos diferentes al sentido general de transporte tectónico.

Fuentes:

La historia Geológica de la Sierra Madre Oriental

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La historia geológica de la SMOr es sumamente interesante y cuya edad va desde el Paleozóico con la explosión de vida marina que promovió la formación de las llamadas plataformas calcáreas, pasando por el Cretácico dónde las plataformas calcáreas sufrieron movimientos violentos a causa de la orogenia Laramide, hasta el Eoceno inferior con la culminación de dicha orogenia, para finalmente formar la impresionante cadena de montañas que actualmente domina la orografía del noreste mexicano.

La SMOr durante la Era Paleozoica (hace 542 a 251 millones de años)

Comprende el periodo Cámbrico (542 – 488 ma), Ordovicico (488 – 443 ma), Silurico (443 – 416 ma), Devóncio (416 – 359 ma), Carbonífero (359 – 299 ma). Durante todo ese tiempo la vida marina florecía y los invertebrados provistos de conchas de material cálcico habitaban la zona tal como lo demuestra la existencia de fósiles; en el área que abarcaría la sierra. Por ejemplo los amonites fueron abundantes durante el Ordovícico-Silúrico (488- 416 ma), además en el Ordovícico aparecen los formadores de arrecifes como los corales tabulados, rugosos y crinoideos; pero no fue hasta el devónico cuando se convirtieron en los principales formadores de arrecifes, fue en ese mismo periodo que los gasterópodos y braquiópodos alcanzaron su máxima diversidad, por su parte los belemnites ancestros de los calamares y las jibias actuales surgieron en el Carbonifero y se extinguieron en el cretácico, los inoceramidos cuyas conchas medían casi 1,8 metros de longitud aparecieron durante el silúrico, mientras que durante el carbonífero aparecen por primera vez los foraminíferos, animales microscópicos perteneciente a los protozoarios que tenían conchas o caparazones calcáreos o silicosos, los cuales ahora forman parte de los microfósiles marinos. En ese mismo periodo hubo gasterópodos, caracterizados por desplazarse sobre un pie musculoso, portando la concha encima del cuerpo blando, también hubo bivalvos que se enterraban cada vez más profundamente en el sedimento para escapar los depredadores, o bien desarrollaron conchas muy macizas o espinas para disuadirlos, igualmente los braquiópodos quienes se parecían algo a las almejas, pero su anatomía era muy diferente, también foraminíferos y briozoarios, animales microscópicos principalmente coloniales, que crecían sobre las plantas sumergidas; su esqueleto estába formado de carbonato de calcio, construido con aspecto de pequeños hexágonos, también hubo crinoideos, llamados lirios de mar, fueron animales sésiles (que viven fijos en el fondo marino) que formaron auténticas praderas en los mares de la era Paleozoica, donde fueron muy abundantes.

Todo este tipo de fauna marina descrita , al morir, se precipitaban al fondo del lecho marino; su material blando se descomponía, no obstante sus conchas y caparazones formados de material calcáreo fueron depositadas sobre un basamento Paleozoico y Precámbrico, formando capas interminables de calcio y carbonatos que lentamente se sedimentaba, conformando así las plataformas calcáreas. Aún es posible encontrar aquellos vestigios que dejaron los animales marinos; se encuentran dispersos en toda la Sierra Madre Oriental, como por ejemplo:

Fuente:

  • Vega y Perrilliat. 1989. La presencia del Eoceno Marnino en la Cuenca de la Popa (Grupo difunta), Nuevo León, Orogenia Postypresiana. Instituto de Geología, UNAM.
  • The Paleontology Portal.