Viaje etnobotánico a la sierra Otomí-Nahua-Tepehua del norte de Veracruz

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de aventurarme en un viaje etnobotánico a la parte norte del estado de Veracruz, más específicamente a la sierra donde convergen tres culturas: la Otomí de las sierras orientales, la Nahua de la Huasteca y la Tepehua.

Anduve visitando los municipios de Ixhuatlán de Madero, Chicontepec de Tejeda, Zontecomatlán de López y Fuentes, Huayacocotla, Zacualpan y Texcatepec. Algunos de manera fugáz, pero llevándome gratos recuerdos y valiosísima información en cada uno de ellos, brindada cordialmente por sus habitantes Otomíes.
El primer día llegué de Linares a Álamo Veracruz en un autobús de la línea Futura de Estrella Blanca, a las 5 de la mañana, de ahí tomé un autobús local de Álamo a la comunidad de Llano de Enmedio municipio de Ixhuatlán de Madero, ahí llegó por mi mi Maestro Otomí el Dr. Luis Pérez Lugo, su primo Don Mayolo y su sobrino Omar, para posteriormente dirigirnos a la cabecera del municipio de Chicontepec y después a la comunidad de Limontitla, en el municipio de Zontecomatlán. Se habló con unas cuantas personas y se levantó el registro de las especies útiles más conspicuas. El tipo de vegetación en Limontitla es Selva Alta Perennifolia, o lo que queda de ella…

Palacio municipal de Chicontepec de Tejeda, El Balcón de las Huastecas, Veracruz.

Calles de Limontitla, Zontecomatlán, Veracruz, y pensar que alguna vez todas estas laderas estuvieron cubiertas de Selva Alta Perennifolia.

Chinche transmisora de la enfermedad de Chagas.

Un amigo muy fresco.
 Después de ahí nos dirigimos a Zontecomatlán donde cenamos, para después partir hacia Huayacocotla, cruzando prácticamente la sierra por todo el espinazo, viendo desde selvas tropicales hasta bosque mesófilo de montaña. De Huayacocotla, donde por cierto hacía mucho frío aquella noche, partimos a la comunidad de Atixtaca por una brecha sinuosa que baja desde Huaya hasta un valle amplio con bosques de niebla y varias plantaciones forestales, ahí pernoctamos en una hermosa cabaña con el mejor de los anfitriones: Doña Clarencia, la madre de mi Maestro Otomí. Ahí conocí a demás a Reyna, la hermana menor del Dr. Lugo, quién me sorprendió que también sea bióloga y se encuentre estudiando la vegetación de la Sierra de Otontepec, una  hermosa serranía aislada en el centro norte de la llanura veracruzana. Aquí hice otro levantamiento de información.

La cabañita donde dormí. De verdad que es un lujo dormir en esta casa en medio del bosque de niebla.

El patio de la casa de Doña Clarencia.

Una yegua.

Aquí las personas suelen criar borregos.

La casa donde me hospedé. Atixtaca, Zacualpan, Veracruz. Tipo de vegetación: bosque mesófilo de montaña.
 Posteriormente partimos en la camioneta hacia la comunidad de Agua de la Gallina, tambien en Zacualpan, pero de ahí bajamos a pie a un rancho privado en la congregación de la Guayaba en donde me mostrarían los famosos Pezmones, helechos arborecentes del género Cyathea, que alguna vez fueron bastante abundantes en toda la franja nubosa de la sierra madre oriental desde Veracruz hasta Oaxaca y que ahora se encuentran en peligro de extinción principalmente por el cambio de uso de suelo. Aquí pude observar uno de los mejores bosques de niebla que he visto en mi vida, pero muy a mi pesar, es solo un pequeño cañón fragmentado de unos cuantos cientos de hectáreas.
Pezmon, helecho arborescente del género Cyathea. Zacualpan, Veracruz.

Bosques de niebla de Zacualpan, Veracruz. Los helechos más pequeños se llaman pezmas.

Pezmas y pezmones, bosques de niebla, Zacualpan, Veracruz.
 Si hay algo que abunda en los bosques húmedos de Veracruz son los hongos, sin embargo, son organismos bastante desconocidos y desafortunadamente no cnozco sus nombres, pero si alguien quiere colaborar para identificarlos, se los vamos a agradecer todos quienes nos interesa conocer más acerca de la diversidad micológica mexicana. 

 Fue aquí donde he visto los liquidámbares más corpulentos y longevos de la sierra, aquí son llamados mirras, y los lugares donde abundan se les denomina mirrales.

Mi maestro Otomí, el Dr. Luis Pérez Lugo al lado de los liquidpambares más grandes del área.

El cayado de un helecho arborescente.

Helechos por todas partes. Nunca había visto tantos, sin embargo los más altos los vi en los bosques de niebla de  Tlanchinol, Hidalgo.

Se dice que aquí manda una mafia maderera lidereada por un solo dueño que no aprovecha, más bien explota la madera sin importar la integridad de los bosuques más biodiversos de la Sierra Madre Oriental. Desafortunadamente la CONAFOR está de acuerdo y premia las horribles plantaciones forestales sin dilucidar que éstas son un simple huerto de árboles, sin un ápice de biodiversidad como la tendría un bosque natural maduro.
 Después de ver los mejores bosques de niebla de la zona, partimos a la comunidad precisamente de la Pezma. Aquí también pude recavar mucha información y especies diferentes que la gente usa en su devenir cotidiano y además varias de ellas con un significado ritual. Esa tarde en la Pezma cayó un fuerte aguacero que al sonar sobre el techo de lámina en la casa de Doña Victoria, nuestra anfitriona, creaba un fuerte estruendo que sobresaltaba, sin contar que un gato noviero que nunca pude ver, se la pasó maullando incesantemente después de la tormenta y aún en las primeras horas de la mañana. Aquí además pude ver una gran variedad de animales domésticos que conviven de diaro con los habitantes de la Pezma.
La comunidad de la Pezma en un límpido amanecer de julio.

Vista desde la comunidad de la Pezma.

Lana secándose al sol.

Borregas.

Marranos bebés que para impedir que escapen entre las cercas, se les amarran al cuello horcones de diferentes tipos de madera.

De los compañeros más antiguos que tiene nuestro pasado indígena, el guajolote.

Una postal bizarra.

En ningún rincón de México pueden faltar las gallinas, que sin bien son asiáticas, se han adaptado perfectamente a nuestro entorno.

El Piojo, perro campero, raza criolla común en la zona.
Las vacas tampoco faltan en la geografía mexicana, desafortunadamente la dependencia a la carne traída por los españoles ha resultado en la apertura de muchos potreros para mantener hatos de ganado, que ha resultado en un intenso cambio de uso de suelo. Se acaba la salud humana y se acaban los bosques por creer que consumir carne a diario es saludable…

Y con los excrementos vacunos llegan más hongos.

Con los españoles también llegó el ganado equino.

Y deambulando por ahí, un montón de gatitos.
Las flores abundan ambién en los solares de las casas, en los caminos vecinales, las milpas y las brechas, la gran mayoría nativas y algunas malezas.

Orquídea.
Flor sin id.
Una huele de noche del género Mirabilis.

No me olvides, sin id.

Florifundio, Brugmansia sanguinea.

Hierba del zopilote, Ageratina sp.

Salvia sp.
Flor sin id.
Flor sin id.
La siguiente comunidad muestreada fue Cerro Chato, al pie de un imponente cerro de roca caliza que se considera sagrado.
El cerro Chato.
Vista desde Cerro Chato.
Parvadita de guajolotes en la comunidad de Cerro Chato.

Un gallo solitario en la comunidad de Cerro Chato.

Milpa al borde del abismo. Comunidad de El Tundó.
La siguiente comunidad fue Zacualpan, bajando por Agua Blanca en el estado de Hidalgo. Aquí hay varias minas de caolín y la extracción maderera es sumamente intensa, el tipo de vegetación es bosque de coníferas en su mayoría. El plan original era bajar de nuevo a Atixtaca y de ahí a las comunidades con selva tropical, pero un derrumbe adelante de la comunidad de Tzocohuite nos lo impidió, así que rodeamos por la cabecera de Zacualpan. Realmente pensaba que todas las cabeceras municipales de México tenían acceso pavimentado, me di cuenta de mi error, pues Zacualpan carece de carretera, solo se accede por brecha. Algunas comunidades por las que pasamos fueron Cruz de Ataque, Monte Obscuro (que de obscuro no tiene nada, solo hay plantaciones jóvenes de Pinus patula, muy deprimente, la verdad), Canalejas de Otates y El Manzanal. 
Deslave hacia Atixtaca adelante de la comunidad del Tozocohuite. En verdad que mis respetos al Dr. Lugo quien se sabe todos los caminos de la zona y sobre todo maneja muy bien de noche. Nada lo detiene.
Tiendita de paso en la comunidad de Tzocohuite.
Barranca cerca de la comunidad Tzocohuite. De las pocas zonas con bosques conservados debido principalmente a la inaccecibilidad para aprovechar la madera.

Tan cerca y tan lejos, Atixtaca se ve en el fondo de las barrancas pero debido al deslave tuvimos que rodear por la cabecera de Zacualpan.

Desafortunadamente en esta parte del municipio de Zacualpan hay muchísima extracción maderera, a mi parecer, bastante inadecuada.

Camino por la comunidad de Monte Obscuro.

La piedra parada, curioso mogote de roca caliza.

Monte Obscuro, de las pocas partes con bosques más o menos maduros.
Hornos para hacer carbón.
Riscos casi llegando a la comunidad de Zacualpan.

Pinguiculas sp. pequeñs plantas carnívoras creciendo en una pared por donde escurre agua durante la temporada de lluvias.
Pasamos Zacualpan y dimos vuelta por el camino que va para Atixtaca, pero antes de eso pasamos por un vivero que la CONAFOR tiene en la comunidad de Pueblo Viejo, donde realmente quedé impactada y decepcionada de lo que los cargos forestales del país son capaces de hacer. Pues a grandes rasgos resulta que el vivero produce una especie de pino que ni siquiera es de la zona: Pinus chiapensis, que si bien es una especie nativa de México y América Central y está asociado al bosque mesófilo de montaña, no se distribuye naturalmente tan al norte de Veracruz, más bien se ubica en los estados de Oaxaca y como su nombre lo indica: en Chiapas, y de ahí hacia Centroamérica. ¿Entonces porqué la CONAFOR siembra y distribuye esta especie en lugar de usar especies nativas? Son preguntas cuya respuesta solo atiende al mercado y al bolsillo…Pues por lo general a CONAFOR le resulta molesto investigar qué especies son las que crecen naturalmente en la zona, y además, mucho menos o nada les importa lo que los antiguos y originales pobladores Otomíes y Tepehuas de estas sierras tengan para decirnos acerca de cuáles son los árboles o las plantas que ellos más valoran y además son excelente candidatos para hacer reforestaciones, restauraciones e incluso plantaciones.

Vivero Forestal en Pueblo viejo, Zacualpan, Veracruz.
De hecho de eso versará el capítlo II de mi tesis de Doctorado, y el motivo de este viaje, expresamente para conocer los árboles nativos y valorados por los Otomíes que tengan potencial para la restauración de las zonas degradadas, y que, de lograrlo, sirva como guía para que la CONAFOR se acostumbre a escuchar la opinión de los pobladores locales y biólogos y aprenda a hacer los proyectos adecuadamente usando especies nativas desde el principio.
Además, me comentaban los forestales que atienden el vivero, que ellos tampoco no comprenden las órdenes de sus superiores, debido a que las personas acudían al vivero en busca de especies como el tlacuilo (Ulmus mexicana) y el palo escrito (Dalbergia palo-escrito), árboles de maderas que podrían considerarse preciosas y que en la actualidad son extremadamente escasos en la sierra de la región. 
Tallado en madera de talcuilo. Tlacuilo quiere decir en náhuatl: el que pinta escribiendo, el veteado de esta dura madera tropical es extraordinario y parece precisamente que está pintado.
Semillas de Palo escrito.
Aunque, he de aceptar que hubo gratas sorpresas. En la misma zona hay una cabaña muy confortable para que vengan a quedarse los investigadores, al lado corre un arroyo entre helechos arborescentes y mirras (Liquidambar stryraciflua) y además hay un hermoso orquidario obra de un biólogo investigador orgullosamente originario de Zacualpan, que logró colectar más de 70 especies de orquídeas, bromelias y helechos epífitos. Espero pronto ponerme en contacto para leer detenidamente su tesis que debe ser una joya única en esta zona de Veracruz. Por lo pronto les dejo las fotos para que se animen a conocer este interesante orquidario. 

Después de dejar Pueblo viejo, pasamos al recorrido que va de Atixtaca a bajar de nuevo a la llanura costera veracruzana a Llano de Enmedio y de ahí de nuevo a Álamo – Linares. Todas las localidades tuvieron lo suyo, pero este recorrido en especial que baja desde el bosque de niebla  a la llanura, me resultó espectacular. Tuve la oportunidad de ver desde arriba los bosques de niebla con helechos en donde estuve unos días antes, desde un puerto donde se divisan los relictos mejor conservados en el Rancho Las Guayabas, un poco antes del atardecer.

Vista del Rancho de Las guayabas, con los mejores bosques de niebla de la zona.
Desde Atixtaca hasta el punto donde pernoctamos pasamos las siguientes localidades por el lomo de los cerros: Las Mesillas, El Mezquite, El Manzano, El Batda, Agua Linda, El Tomate, El Capulín, Texcatepec (Cabecera municipal del mismo nombre que tampoco tiene carretera pavimentada para acceder), Las Canoas y finalmente Pie de la Cuesta a donde llegamos a dormir en medio de un tremendo aguacero. Aquí nos atendió de lo lindo una familia allegada al Dr. Lugo, he de aceptar que  en la sierra después de un viaje ajetreado es donde mejor se duerme. Bajamos de 1874 msnm en Atixtaca a 1446 en Pie de la Cuesta.

Pie de la Cuesta, Texcatepec, Veracruz. Los cerros calizos me recurdan mucho a Xilitla, S. L. P. Al fin Huasteca, todo es carso.
Aquí trabaje parte de la mañana y seguimos bajando, descubriendo por mi parte que estábamos cruzando por en frente de los cerros en donde se ubica el Cerro Chato, localidad en la que habíamos estado días antes y en medio una cañada profundísima por donde escurre el río Vinazco. Más abajo pasamos por La Mirra, Ayotuxtla, El Jabal, Cumbre del lindero y finalmente nuestro otro objetivo de ese día: Tzicatlan, totalmente de vuelta al sofocante clima del trópico que tanto amo.

El Cerro Chato visto desde “en frente”, y en medio la cañada por donde escurre el río Vinazco.

Señora Otomí de la comunidad de Ayotuxtla recargada en un cedrito rojo, que amablemente nos compartío del desayuno que aquel día le llevaba a su esposo a la labor.

Hermoso río Vinazco. De vuelta al magnífico clima tropical del faldeo de las sierras.
En Tzicatlan, hice más búqueda de información, ese día fue día de plaza y el mercado estaba lleno de comerciantes Otomíes y Nahuas con sus productos de todos lados y muchos de ellos cultivados en sus propios solares, además aquí la vegetación ofrecía otras posibilidades y otros nombres de plantas distintos. Pude ver una especie de “pata de cabra” (Bauhinia sp.) en floración que nunca había visto y además conocí un médico-curandero otomí, quedando a ratos inmersa en una conversación castellano-otomí que me hubiese encantado comprender. Aquí conocí también los cacahuates crudos sin tostar, bastante sabrosos. Y no faltó la foto a un pollito solitario que de no ser porque no me dejan subir con animales al autobús, me lo hubiese traído desde Veracruz a Linares 🙂

Bauhinia sp. en floración. Nueva para mi.
Polluelo solitario en la comunidad de Tzicatlan, Texcatepec, Veracruz.
Desde Tzicatlan son aproximadamente hora y media hasta la carretera que va de Llano de Enmedio hasta Chicontepec, para bajar pasamos las comunidades de Agua Fría, El Cuayo, La Esperanza, La Pahua, El Naranjal, Otlayo, Escuatitla, Tepetzintla, Rancho Nuevo, Ixtacahuayo, Tlaltzintla, Hueyhuatl, El Crucero, Azoquitipa, Tlamaya, Otlatempa, Huexoco, El Puente y El Paraje en donde se  acaba la terracería y comienza la carretera, de ahí nos fuimos hasta Llano de enmedio en donde la travesía continuaría al municipio de Tlachichilco y después al vecino estado de Hidalgo a los municipios de Huehuetla y San Bartolo Tutotepec, pero que desafortunadamente a causas ajenas a mi interés no pude seguir el viaje, pero prometí volver el diciembre. Así será…

Algo que me dejó profundamente desilusionada fue la gran devastación que ha sufrido esta parte de Veracruz, no es novedad que dicho estado de la república sea de los que menos vegetación primaria conservan, pero es muy triste debido a que irónicamente es uno de los más biodiversos.
Comunidad de La Pahua, rumbo a Ixtacahuayo y la Carretera de Chicontepec a Llano de Enmedio, Veracruz.
Al final del viaje tomé el último autobús que sale de Llano de enmedio en Ixhuatlán de Madero a las 7 de la tarde con destino a la cabecera del municipio de Álamo y de ahí el autobús a Monterrey de las 9 y media de la noche, llegando a las 5 de la mañana a Linares, Nuevo León. El próximo viaje será en vehículo propio saliendo de Linares y tendré la posibilidad de llevar 2 pasajeros extras que estén realmente interesados en conocer estos parajes desde su bioculturalidad. 
Sin embargo, si desean conocer esta zona de Veracruz por su parte, no duden en contactarme para proporcionarles la información y los contactos necesarios para llegar. Eligan hacer etno, agro y ecoturismo.

Le agradezco infinitamente a todos quienes colaboraron para que mi visión etnobotánica otomí se enriqueciera, pero especialmente al Dr. Luis Pérez Lugo por llevarme con él y tenerle la suficiente paciencia a mi inquisitiva, inexperta y débil persona, por eso  y mucho más es un gran maestro.

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Plantas ornamentales y nativas que se encuentran en la Sierra Madre Oriental de Nuevo León

Buenas tardes. He andado ausente debido a cuestiones académicas, pero eso si, muy satisfecha con la labor que realizo colectando datos de la flora en la sierra. Aún así me he dado el tiempo para mostrarles unas láminas que contienen fotografías de algunas de las especies nativas de la sierra más bonitas que pueden ayudar a decorar, atraer polinizadores y fauna, además de verdear, ser especies alimenticias o medicinales, proteger y regrescar nuestros patios y jardines en un clima como la ciudad de Saltillo, Coahuila, Monterrey, Nuevo León o Ciudad Victoria, Tamaulipas. 
Muchas de ellas ya se consiguen en viveros, otras las cultiva la gente serrana, varias tienen algún estatus de conservación pero habiéndolas conseguido en viveros certificados nos aseguramos de no estar dañando sus poblaciones y al contrario, tenemos la oportunidad de reproducrilas y dispersarlas desde nuestras casas para familiares, amigos y vecinos.
Les dejo aquí la información y espero se animen a sembrar estas especies en sus hogares.

La foto de la anacua y el colorín son de internet debido a que los que tengo aquí en la casa no tenían su flor.

Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí- Segundo día de viaje etnobotánico.

Vista poniente de Pilateno, El Abra, abertura en la sierra por donde escurre agua. Se dice que es imposible llegar hasta este lugar y el que lo logra se pierde para siempre.
Pilateno es una comunidad Náhuatl de la Huasteca que se ubica al sur de la cabecera municipal de Xilitla, en el estado de San Luis Potosí.
La expresión Pilateno se deriva de dos voces: pill que significa “pequeño” y ateno que significa brocal de pozo, es decir: brocal pequeño. El brocal es la parte sólida que rodea a un pozo de agua que está al nivel de la superficie, con la finalidad de evitar accidentes, esas estructuras que comunmente llamamos “norias” y que por lo general tienen encima un arco que sujeta una polea con una cuerda y una tina para sacar agua de su pozo. 
Al bajar por la terracería que va de Xilitla a Pilateno, aproximadamente unos 9 km de distancia, lo primero que te topas es eso: un pozo donde la gente va por agua. Aunque en la comunidad no hay agua potable, se abastece de agua de los pozos y de los arroyos, aún así las personas la hierven o la cloran para evitar enferemedades gastrointestinales.
 

Terracería rumbo a Pilateno (Fotografía del Dr. E. Estrada).
En la comunidad habitan unas 600 personas de orígen Náhuatl cuyas principales actividades de subsistencia son el cultivo de café, la agricultura, la ganadería extensiva y la venta de artesanías hechas con semillas de plantas  exóticas y nativas. Desafortunadamente aquí también se ve mucho el fenómeno de la migración hacia las ciudades o a Estados Unidos.

Semillas orgánicas para sembrar. Se almacenan en botellas para evitar humedad y roedores.

Maíz criollo (Fotografía del Dr. E. Estrada).

La tarea de la escuela. Los niños de primaria asisten a la escuela rural de la localidad.
La primaria.

La secundaria.

Los alimentos que se preparan son a base de tortillas de maíz, calabazas, frijoles, huevo, papas arróz, chile, semillas y ocasionalmente carne de pollo, cerdo y res, sobre todo cuando hay fiestas. Debemos destacar que Pilateno es una comunidad productora de café de sombra el cual se bebe a diario en la comunidad y se vende en los alrededores.

Tostando café.
Vista desde la cocina.

Vainas tostadas (Fotografía del Dr. E. Estrada).
Existe un grupo de mujeres llamadas “Artesanando juntas” que colaboran en esta actividad guiadas por una asociación civil que reside en el Distrito Federal y que cada cierto tiempo les surte de los materiales necesarios para que puedan seguir elaborando sus artesanías de semillas entre las que destacan collares, aretes, pulseras, rosarios, llaveros y adornos.

Bisutería de semillas.

Artesanando juntas.

Aretes de semillas (Fotografía del Dr, E. Estrada).

Maceta vegetal.
 
En las cercanías pasa el arroyo, en donde las personas lavan su ropa y se van a bañar. Es difícil concebir que envenenen de esta forma el precioso cauce, pero desafortunadamente la falta de una concientización así como de la estructura necesaria para dichas actividades, orilla a las personas a utilizar los recursos disponibles de esta manera tan dañina, pero de fortuna que para eso estamos nosotros, para proponer nuevas técnicas y cambiar el paradigma.

El abra de Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí.

Bañandose en el arroyo.

Cortina de vegetación.

Arroyo de Pilateno, Xilitla, San Luis Potosí.
La vegetación del área es bosque tropical subperennifolio (Rzedowski, 1979) o selva mediana subperennifolia (Miranda y Hernández X. 1963), o como lo llamase Henry Puig (1991)  bosque tropical mediano subperennifolio, aquel botánico francés que describió la Vegetación de la Huasteca. Este tipo de vegetación se caracteriza en l sitio por presentar un estrato arbóreo que va de los 15 a los 25 m de altura moderadamente denso, con especies que presentan contrafuertes, un estrato arbustivo denso de hasta 10 m de altura, múltiples epífitas, enredaderas y hongos. En pocas palabras es la vegetación más exuberante del noreste de México.

En el bosque tropical mediano subperennifolio son comunes las epífitas, aquellas plantas que crecen sobre otras plantas sin aprovecharse de sus recursos. Simplemente se anclan y aprovechan la poscición en sus ramas y troncos como puede verse en la imágen.

Los troncos de las especies de árboles que mueren sirven de sustrato para los hongos saprobios.

Pequeños hongos que comienzan su crecimiento. En estos ecosistemas con abundante humedad ambiental es muy común encontrarlos.

Los arroyos concentran gran variedad de especies del bosque que están adaptadas a las corrientes de agua y forman los llamados bosque sde galería, que no son más que bosques adaptados al agua y que son únicos en cada ecosistema.

Especies como el mamey (Pouteria sapota), aguacate (Persea sp.), frijolillo (Cojoba arborea), chaca (Bursera simaruba), higuerón (Ficus cotinifolia), copal (Protium copal), chalahuite (Inga paterno), tzocohuite (Lucuma glauca), puam (Trema micrantha), isip (Chrysophyllum oliviforme), ojite (Brosimum alicastrum) son comunes en el estrato arbóreo.

Atardecer en Pilateno.

La visita que nosotros realizamos fue con el objetivo de conocer más acerca de cómo las comunidades indigenas hacen uso frecuente de los recursos naturales que les ofrece el bosque, específicamente de las esécies arbóreas y nativas del bosque tropical mediano subperennifolio, que además puedan ser usadas para restaurar la gran planicie Huasteca que ha sido devastada a lo largo de los años, convertida en potreros de ganado cebú, cultivos de naranja y caña, llanos sin uso aparente, pozos de petróleo y muchas otras actividades humanas que comenzaron a la llegada de los españoles.


Entrevistas etnobotánicas.

¿Cómo se usan los recursos vegetales? (Fotografía del Dr. E. Estrada).

Entrevista rápida con Don Aristeo, el comisariado ejidal de Pilateno.

Todo el equipo de la materia de Etnobotánica de la Facultad de Ciencias Forestales con las compañeras de Artesanando juntas.
Al término del día salimos de nuevo a Xilitla y nos fue posible observar por último el imponente abra, esa garganta atrayente que se abre entre las montañas en medio de un hálito enervante de la vegetación siempre sumida en eterna humedad. Esperemos que los habitantes de la región sepan usar con sabiduría sus recursos vegetales y que el público en general se anime a conocer estos rincones Xilitlenses con la finalidad de apoyar el ecoturismo y la economía de las familias que habitan estos ecosistemas tan hermoso y vulnerables.

La perfecta sintonía entre orografía, vientos, humedad marítima, temperatura cálida y suelos calcáreos formaron estas selvas que aún cubren el faldeo oriental de una de las sierras más biodiversas de México.

Día de Plaza en Xilitla- Día dos del viaje etnobotánico

El sábado 1 de junio amaneció preocupantemente nublado y con ligera llovizna, típica del clima tropical Af ecuatorial de Kopen, que se caracteriza por temperaturas altas con la media anual siempre superior a 27 °C a nivel del mar y casi constante durante todo el año con amplitud térmica anual inferior a 3 °C, además de lluvias abundantes y regulares siempre superiores a 1500 o 2000 mm por año, y Xilitla es, el punto más norteño con tanta humedad dentro de la Sierra Madre Oriental, los otros picos de precipitación se encuentran en la Sierra Norte de Puebla en la comunidad de Cuetzalan, puesto que está más cerca al mar y sus formidables vientos alisios.

Clima Af Ecuatorial.

Típica mañana de temporada húmeda, justo el primero de junio, a veces las aguas llegan desde mayo y a veces se restrasan hasta julio.
Como la mencioné en el anterior post, pernoctamos en el Hotel Guzmán. Un sitio cómodo, econímico y un tanto pintoresco, pero definitivamente complicado para encontrar estacionamiento.

Hotel Guzmán atiborrado de plantas de ornato, la mayoría exóticas.

El loby tiene un tragaluz en medio desde donde las plantas se estiran hacia la los rayos solares que por ahí se cuelan.

La combinación de sus balcones, madera, puedra, luz y vegetación le dan un toque bastante agradable y acogedor.
 Ese día desayunamos en el Restaurant Cayos, a espaldas del hotel, desde cuyo balcón se puede divisar con amplitud las sierras del norte de la cabecera.

Balcón del restaurant Cayos, debido a la llovizna aún no se encontraba arreglado.

Las casas sobre la ladera nublada.
Caminamos un poco por la plaza para esperar a que la llovizna se disipara y en unas horas más se levantó la neblina y la gente comenzó a llegar desde las comunidades con sus múltiples productos, especialmente verduras.
Ilgesia de Santiago Apostol, Xilitla, San Luis Potosí.

Callejuela empedrada.

Ya habiéndose disipado la llovizna nos reunimos en la plaza principal para realizar las entrevistas etnobotánicas a las personas que cada sábado y domingo bajan de las comunidades aledañas en Xilitla como Nuevo miramar, Miramar viejo, Cerro quebrado, Ixtacamel, Buenavista y San Pedro Huitzquilico, así como personas Teenek de los barrios cercanos a Aquismón y también de la Sierra Gorda de Querétaro como Valle de Guadalupe y Tres Lagunas, a vender sus productos.
Productos orgánicos cosechados en las huertas de patio de las comunidades aledañas (Foto del Dr. E. Estrada).
Las mujeres tienen un papel fundamental en la trasnferencia del conocimiento etnobotánico.

Variedad de parte de plantas con fines medicinales principalmente, traídas de la Sierra Gorda de Querétaro (Foto del Dr. E. Estrada).
La mayoría de las personas del ámbito rural confían más en los tratamientos naturales, debido a que los tienen al alcance de su espacio y su presupuesto, y por herencia cultural (Foto del Dr. E. Estrada).
Frijoles (Foto del Dr. E. Estrada).
Estropajos del género Luffa. Me ha tocado ver en repetidas ocasiones que en los mercados los venden ya sin semillas, por lo que resulta de importancia, conseguir estropajos asilvestrados con la finalidad de seguirlos propagando. Su enredadera puede dar sombra si se le guía correctamente y sus frutos sirven para lavar trastes o exfoliar el cuerpo (Foto del Dr. E. Estrada).
Una “medida” de 10 pesos de coyoles, pequeños tomatillos que crecen silvestres y se usan para hecr deliciosas salsas (Foto del Dr. E. Estrada).
Coyoles (Solanum sp.).
Y para acompañar la salsa de coyol, unos chiles pico de pájaro (Capsicum sp.).
Pareja Teenek que asiste los días de plaza a Xilitla a vender sus productos. La dama con su tradicional petob (Foto del Dr. E. Estrada).
Vendiendo tamales y yuca (Manihot esculenta) natural y con piloncillo (Foto del Dr. E. Estrada).
Capulines (Prunus serotina) (Foto del Dr. E. Estrada).
Zarzamoras (Rubus sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).
Calabacitas redondas (Cucurbita moschata) (Foto del Dr. E. Estrada).
Miel con su pedazo de colmena (Foto del Dr. E. Estrada).
Miel, calabacitas y quelites. Los quelites son cualquier parte “tierna” o inmadura que se consume de una planta (Foto del Dr. E. Estrada).
Jobos (Spondias sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).
Vendiendo quelites, los nopales también pueden ser considerados como tales (Foto del Dr. E. Estrada).
Las plantas ornamentales no pueden faltar y las hay de muchas especies la mayoría exóticas (Foto del Dr. E. Estrada).
Los productos se colocan sobre hojas de papatla (Heliconia sp. y Canna indica) (Foto del Dr. E. Estrada).
Cebollines (Allium sp.), café (Coffea arabiga) y chile (Capsicum sp.) (Foto del Dr. E. Estrada).
Quelites y chile ciruelo.
Totomoxtle, hojas de maíz para hacer tamales.
Jaca (Artocarpus heterophyllus), mango criollo (Manguifera indica), canela (Cinnamomum zeylanicum), pomo, chile pico de pájaro (Capsicum sp.).
Fruto de pomo.
Variedad: mango criollo, pomo, duraznos, verdolagas, plátano, tamarindos y vainas de efez.
Fruto de Jaca (Artocarpus heterophyllus), el más grande del mundo, originario de nuestra maravillosa Antípoda: La India, pero cultivado en la sierra de Xilitla.
Chile ciruelo y variedad de acodos de plantas ornamentales, listas para plantar.
Calabazas, cebollas, zanahorias, maíz y cilantro sobre hojas de papatla.

Y como no queriendo, pasó aquel día una virgen muy milagrosa con los enfermos, proveniente de Soriano, munucipio de Colón, Querétaro.

Ruega por los dolores de los enfermos. Parte del sincretismo espiritual de la región huasteca, con profundo arraigo católico.

La cantidad de plantas usadas es impresionante, van desde las alimenticias, medicinales, forrajeras, para lavar, para construír, como utensilio, como adorno, como amuleto y hasta para hacer bisutería y artesanías, en verdad que la vida sin las plantas no sería posible para nadie.
A veces estando en las ciudades se nos olvida por completo la importancia que tienen para nuestra vida, en cambio quienes viven en estos entornos rodeados de ellas, saben muy bien su valor, aunque desafortundamente también a veces abusan, sobre todo los más jóvenes que no comprenden la magnitud con la que cada día se merman los recursos naturales de las montañas.

Plantas útiles en el Centro-Sur de Nuevo León, México

Buenas tardes compañeros. Hago se su conocimiento que el herbario de la Facultad de Ciencias Forestales a través de la UANL, tiene a la venta el libro sobre las plantas útiles del centro sur de Nuevo León (Galeana, Aramberri y Zaragoza). Abarca aproximadamente 200 especies con su descripción general y los usos etnobotánicos, además de fotografías a todo color. Tiene un costo de $350 pesos y por lo pronto solo está disponible en la FCF en Linares, pero si a alguien le interesa y no puede venir por él, contácteme por inbox para ver la forma de hacérselo llegar. Un saludo y que viva la diversidad florística de Nuevo León y toda la Sierra Madre Oriental.

El uso de la madera de madroño (Arbutus xalapensis)


INTRODUCCIÓN

Michoacán es y ha sido una región maderera muy reconocida y el uso de la madera en las artesanías es una tradición que se ha practicado desde tiempos remotos, y que actualmente es fuente de ingresos para una gran parte de la población. Una de las problemáticas mas grandes en relación al uso de estas maderas nativas, ha sido la explotación irracional y que no existe ningún medio de propagación, para conservar estas especies, y que cada vez la gente tiene que ir mas lejos para poder encontrarlas, como por ejemplo; el aile (Alnus arguta ) especie usada insustituible para la elaboración de las tradicionales bateas de Michoacán, decoradas al maque e incrustado; el cirimo ( Tilia mexicana ) y el granadillo (Platymiscium lasiocarpum ) que se usan y aprecian para la confección de guitarras. El madroño ( Arbutus xalapensis ) el cual es la especie de interés en el presente trabajo el cual tiene magnificas características para la elaboración de artículos torneados, las cuales están siendo sustituidas por los artesanos por especies que son mas abundantes y mas fácil de adquirirlas y son mucho mas comunes en sus comunidades y en sus huertas, como varias especies de Pinus, el aguacate ( Persea americana ), El fresno (Fraxinus uhdei) e inclusive algunas especies de Quercus.
ANTECEDENTES
Existe realmente poca información publicada sobre las especies que se utilizan en la elaboración de artesanías en nuestro estado. Pero existen trabajos a nivel nacional o de otros estados sobre la utilización de especies nativas en las cuales se comenta la utilización de Arbutus.
Un trabajo realizado para el estado de Michoacán por Guridi C. sobre la Madera en las artesanías del estado de Michoacán, en 1980, mencionan su uso y características estéticas de su madera.
Es mencionado por Niembro Rocas en un trabajo de Árboles y Arbustos útiles de México en 1986, y también hablan de su utilización para artesanías y recalca algunos otros usos como para curtir pieles, o su función curativa
Otro trabajo es un Inventario de especies vegetales y animales de uso artesanal realizado Por Carlos Bravo Marentes y Ana M. López Gómez (Asociación Mexicana de Arte y Cultura Popular A.C.)”Otras especies maderables importantes son los madroños, Arbutus glandulosa y A. xalapensis usados en Chihuahua y Michoacán para tallar figuras y artículos de cocina”.
También se menciona en un trabajo realizado para la región de Tamaulipas realizado por Hernández S. L., Romo C. y Gonzales M.en el 1991. “ Arbutus xalapensis, Kunth, madroño , árbol, Madera para construcción, Herramientas y artesanías, Fruto comestible; Matorral Esclerófilo del sureste, Bosque de pino en sierras.”
DESCRIPCIÓN, DISTRIBUCIÓN Y TAXONOMIA DE LA ESPECIE
Descripción de la Familia ERICACEAE (J.Miguel Medina C.)
Plantas arbustivas, arborescentes, ocasionalmente hierbas perennes, subarbustivas o enredaderas; hojas simples, alternas, rara vez opuestas o verticiladas, generalmente persistentes y coriaceas, con o sin estípulas, pecioladas, enteras o aserradas; flores solitarias y axilares, o bien, en racimos o paniculas; flores hermafroditas, actinomorficas o ligeramente zigomorficas; cáliz por lo general gamosépalo, de 4 a 5 (7) lóbulos, rara vez los sépalos separados; corola casi siempre gamopétala, urceolada, campanulada o infundibuliforme, de 4 a 5 (7) lóbulos, rara vez los pétalos separados, imbricada, contorta o raramente valvada en el botón; estambres del doble del numero de los lóbulos de la corola, emergiendo de un disco basal, filamentos libres o rara vez connados, anteras frecuentemente apendiculadas, dehiscentes; ovario súpero a ínfero, sobre un disco anular o abultado, con 2 a 12 lóculos, con frecuencia5, placentación axilar, estilo u estigma sencillos; fruto drupaceo o en forma de baya o cápsula, semillas una a numerosas encada celda, angulosas o comprimidas, can embrión central y endosperma carnoso. Con unos 70 géneros y alrededor de 1900 especies, distribuidas ampliamente en las regiones montañosas del mundo. Algunas de sus especies se utilizan como ornamentales, medicinales, o bien sus frutos se comen por su agradable sabor.
Descripción del Genero ARBUTUS L. 
Arbustos o árboles, tronco y ramas con corteza amarillento-rojiza, delgada, lisa y frecuentemente exfoliante; hojas alternas, persistentes, pecioladas, enteras o aserradas, coriáceas; panículas terminales; cáliz de 5 lóbulos; corola urceolada, pentalobada; estambres 10, inclusos, filamentos dilatados hacia la base, anteras con dos apéndices dorsales y dirigidos hacia abajo, con dehiscencia poricida; ovario súpero, 5-locular, con numerosos óvulos en cada loculo, estilo columnar, estigma entero, baya globosa, con el pericarpio granular, 5-locular y con varias semillas, Unas 20 especies en México, Estados unidos y La región mediterránea. En el valle de México existen 2 especies muy afines, que según algunos autores corresponden a una sola (Arbutus xalapensis ).
  • Nombre Común: Madroño, manzanita
  • Familia: Ericaceae
  • Nombre Botánico: Arbutus xalapensis H.B.K.
  • Sinonimias: Arbutus rubescens, Bertol., A. varians, Benth.,A. donnell-smithii, Small., A. densiflora, H.B.K., A. mollis, H.B.K., A. petiolaris, H.B.K., A. lauridofolia, Lindl., A. Floribunda, Mart. y Gal., A. Paniculata, Mart. y Gal., A. Prunifolia, Klotcsch., A. Texana, Buckl., Arctotaphylos rubescens, Hemsl.
A. xalapensis Arbol de 10 a 20 metros de altura, perennifolio, distribución: Chihuahua, Nuevo León, Durango, Sinaloa, Jalisco; Oaxaca, Michoacán, San, Luis Potosí, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala y Veracruz. Forma parte del Matorral serófilo, de los bosques de Quercus y de Confieras.
Requieren un suelo que retenga humedad bien drenado rico en materia orgánica cal-libre en sol o semi-sombra y el abrigo de los vientos de sequía fríos, especialmente cuando joven. Las plantas no son robustas en las áreas más frías del país, tolerando temperaturas abajo alrededor a -10°c
PRINCIPALES PRODUCTOS Y UTILIZACIÓN DE A. xalapensis
Su principal producto es la madera, muy apreciada para la fabricación de artesanías como ensaladeras, dulceros, especieros, floreros, platos, saleros, juguetes, cofres, licoreras, etc
La madera se recomienda para la fabricación chapa, muebles, decoración de interiores y carbón. La corteza contiene tanino y se utiliza para curtir pieles. 
La infusión que se obtiene de su cocimiento se emplea en medicina casera como astringente en casos de diarrea.
Los frutos tienen propiedades narcóticas. Aunque realmente no se le emplea realmente para nada este atributo. En algunos lugares se cultiva como planta de sombra y ornato en parques y jardines por la belleza de sus flores blancas y por lo atractivo de sus pequeños frutos rojos. Estos frutos son recolectados y vendidos en los diferentes tianguis y mercados de la ciudad de Morelia, para la alimentación de aves canoras en cautiverio.
Características estéticas de la madera: La albura es de color rosa y el duramen castaño rojizo, no presenta olor ni sabor característico, brillo alto, veteado suave, textura media e hilo recto.
En Michoacán particularmente se le utiliza por sus excelentes características para toda clase de artículos torneados, Es una madera muy apreciada por los artesanos de la región pero que por desgracia es uno de los árboles que se están agotando cada vez mas, aparte de que en su hábitat natural no es un árbol muy abundante, siempre esta relacionado con bosques de Pino-encino o de encino solo, pero aparte de este problema la deforestación es el tipo de deterioro ambiental que implica en México mayor gravedad, no sólo por la pérdida que representa sino también por los procesos que desencadena. Además de determinar la desaparición del recurso forestal propiamente dicho, la deforestación reduce el potencial biológico de las áreas forestales, altera los ciclos hidrológicos y las condiciones de estabilidad de los suelos, contribuyendo por último a agravar el cambio climático global.
Los lugares representativos en donde usan el Madroño aquí en Michoacán son:
  • Paracho: se usa en la fabricación de ensaladeras, platos, azucareras, saleros, portavasos, especieros, cucharas y tenedores.
  • Quiroga: la utilizan para el mismo fin, además de baleros, lamparas, licoreras, alhajeros decorados con pirógrafo.
  • Pamatacuaro, Paracho y Cheran la utilizan para molinillos decorados por fricción.
  • San Juan Nuevo: es muy usada en la elaboración de cuentas para hacer bolsas, collares, gargantillas, aretes, rosarios y pulseras combinadas de madera de trueno.
 
CONCLUSION
La problemática que existe alrededor de la utilización de esta maderas, es que simplemente se están agotando, y están siendo sustituidas por otras especies. De alguna manera se necesita hacer estudios sobre las propiedades de este y de otros árboles que son tan importantes en la elaboración de artesanías, como por ser especies únicas, y por ser parte de nuestros ecosistemas, creo que se podrían implementar de alguna manera como recomendación, plantaciones de aquellas especies mas importantes y amenazadas, que por sus características los artesanos las encuentran insustituibles, como es el caso del madroño. Aunque en otros tiempos muchos de los artículos que llamamos artesanías hoy en día eran artículos que se implementaban en las tareas diarias del hogar, como artículos de cocina, etc., pero que poco a poco han sido sustituidos por otros artículos electrodomésticos, Las artesanías son vistas como eso, como piezas de arte y de colección, así como adornos y centros de mesa por así decirlo. Y pues claro son mucho mas apreciadas por gente de fuera, como extranjeros. Creo que tenemos que apreciar mucho mas las cosas que se producen en Michoacán y por artesanos michoacanos. Otra cosa de la que me di cuenta, es de que muchas de las artesanias que son vendidas en Morelia y en muchos otros lugares de la republica, pasa por algunos intermediarios, y el precio se dobla muchas veces, y yo pienso que deberia ser inmediatamente vendido por los mismos artesanos y no a esos precios tan bajos que pagan los intermediarios, mucha gente paga miles de pesos por artesanias mexicanas, claro que este dinero no es para los artesanos.
BIBLIOGRAFÍA
A.Niembro Rocas.Árboles y Arbustos útiles de México
Ed. Limusa, Universidad Autónoma de Chapingo. México 1986.
Luis Hernández Sandoval, Claudia Romo y Francisco Gonzáles Medrano, Plantas útiles de Tamaulipas., Botánica, Anales. Instituto de biología UNAM G2(1), 1991.
Guridi L. C. , La Madera en las artesanías del estado de Michoacán, Boletín divulgativo
Nº 50 Subsecretaria Forestal y de la Fauna, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales. SARH. Diciembre 1980.
Rzedowski y Rzedowski, Flora fanerogamica del Valle de México, Instituto Nacional de ciencias biológicas, Instituto de Ecología, México D.F. 1985.
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLAS DE HIDALGO

Las tradiciones navideñas mexicanas y el uso de la biodiversidad

La navidad es una tradición religiosa de orígenes cristianos celebrada en nuestro país desde la época de la conquista espiritual, cuando los evangelizadores llegaron a la Nueva España, y en su afán de difundir la religión católica buscaron aprovechar puntos de contacto que facilitaran la conversión de las etnias nativas de habitaban las latitudes de lo que ahora es México.
Los integrantes de todas las etnias, se vieron influenciados por la doctrina católica debido a que según las enseñanzas de Jesucristo, en todos los rincones de la tierra debían conocer el evangelio para ser portadores de la fe y la civilización, lo cual resultó ventajoso para el despótico Imperio Español quienes justificaron en todo momento sus acciones expansivas en el derecho divino y la enseñanza de la fe católica para que ellos denominaban erróneamente “infieles”.

Las primeras órdenes evangelizadoras en arribar fueron la Orden de los Franciscanos en 1523, llegaron 200 dirigidos por Pedro de Gante, Juan de Tecto y Juan de Aora. Los Franciscanos se establecieron en lo que ahora es Michoacán, Puebla y la Sierra Gorda de Querétaro. Un Franciscano digno de mención fue Juan de Zumárraga, el primer obispo de México, quien impunemente destruyó las creencias de los pueblos autóctonos, así como muchos templos y códices, jugando un papel crucial en la aparición de la Virgen de Guadalupe. 

Escudo Franciscano

Escudo Dominico.
Escudo Agustino
En seguida, en 1526 arribó la Orden de los Dominicos y establecieron sus misiones en Oaxaca y Chiapas.

Posteriormente en 1534 llegó la tercera orden en importancia, la Orden de los Agustinos, quienes se extendieron por la Mixteca, Guerrero, la Huasteca Potosina y Veracruzana y unos años después a Michoacán.

La imposición de las creencias católicas en una latitud multicultural y biodiversa dio como resultado un sincretismo que no tiene igual en el mundo, el intercambio cultural colisionó dejándonos un legado digno de admirar y preservar.

Por ejemplo, el día que los aztecas celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli coincide con la época de Navidad. Estos días los tenochcas llevaban invitados a sus casas y les ofrecían tzóatl lo que hoy conocemos como “alegría” (dulce de amaranto). Así, de alguna manera, “fusionaron” tradiciones cristianas con costumbres festivas que dieron un buen resultado.

Alegrías de amaranto.
Las posadas surgieron de las celebraciones de las Iglesias para instalarse en las calles y plazas durante el período virreinal, haciendo alusión a los sitios donde los peregrinos y andantes tomaban asilo al caer la noche. Por ende, al anochecer se recreaba la situación de angustia por la que pasaron José y su esposa María cuando venían huyendo del ejército de Herodes rumbo a Egipto precisamente buscando posada en el camino, en dónde fueron rechazados varias veces hasta que finalmente se les permitió quedarse en un establo en donde nació su hijo Jesús. Por ende la tradición dicta que un grupo de personas representando a los “Santos peregrinos” debe recrear la historia pidiendo “posada” con una letanía católica a base de coros y cantos acompañados de velas, en dado caso en varias casas les niegan la posada, pero previamente electa debe estar la casa en donde se les dará asilo y habrán de realizar la celebración con piñata, dulces, ponche y tamales. 
La celebración de la Posada.
Por su parte la piñata fue traída de China a Europa en el siglo XII gracias a Marco Polo, donde los catequistas aprovecharon esta costumbre depurándola y adornándola con símbolos bíblicos como la lira de David, la estrella de Belén o la rosa de Jericó, todo con vistosos colores.

De Europa, la piñata fue traída a México, en dónde su colorida figura representa a satanás quién embauca y atrae, además se le añadieron los siete picos o siete pecados capitales, la venda en los ojos que representa la fe con la que se lucha y el palo de colores para romperla representa la virtud que vence al mal para recibir la recompensa de los dulces. Dentro de ella se colocaban dulces, frutas y semillas, atrayendo de forma particular a los niños indígenas en las festividades religiosas.

Las frutas mayormente usadas para dicho propósito han sido la mandarina, la naranja y la caña, por su parte las semillas de cacahuate también han sido cruciales. Las tres primeras son de origen hindú, mientras que los cacahuates son de orígen sudamericano y antes de la llegada de los Españoles ya eran consumidos por los habitantes locales quienes lo llamaban con el nombre náhuatl de cacahuatl. 

El nacimiento es una tradición excepcional y merece una mención a parte. La representación de Jesús, María, José, el pesebre resguardado por el burro y el buey, los pastores que traen obsequios humildes, los reyes que llegan del lejano oriente con regalos para el niño Jesús, es una tradición que se celebra desde la llegada de los primeros misioneros cuando trajeron sus finas figuras de Europa para representar el Nacimiento de Jesús, no obstante las manos artesanas mexicanas le dieron un toque especial convirtiéndolo en un arte popular que perdura hasta nuestros días pues en cada región de México se le elabora de manera particular.
Aquí en México se le han agregado elementos únicos que lo han convertido en un arte propio.

El paixtle 

Es bien sabido que el nacimiento debe de ir sentado sobre una cama de paixtle, pashte o simplemente heno, el cual proviene de una planta que nace abundantemente en los bosques de encino-pino de la Sierra Madre Oriental y por su puesto en muchas sierras de México. Pertenece a la familia de las bromeliaceas y su nombre científico es Tillandsia usneoides, y es una epífita, esto significa que su ciclo de vida ocurre creciendo sobre otra planta pero sin aprovecharse de sus recursos, como sería el caso de las parásitas. El paixtle crece sobre los troncos de los encinos y sus ramitas van colgando como barbas que le dan un toque especial a los árboles en donde crece. Es fácil de obtener y actualmente hay leyes que regulan su aprovechamiento, sobre todo en estas fechas decembrinas que se cotiza muy bien para adornar los nacimientos de todo México.

Las siemprevivas

Tambien llamadas uña de la virgen o flor de peña, las crasuláceas son un grupo de plantas pertenecientes al género Echeveria con 393 especies, es nativo de México hasta el noroeste de Sudamérica y fue nombrado en honor del artista botánico mexicano del siglo XVIII, Atanasio Echeverría y Godoy.

Estas plantas son sumamente populares como plantas ornamentales y se les puede ver creciendo en abundancia en los patios de muchas casas mexicanas. Por su particular forma arrosetada, en estas fechas las siemprevivas en macetas pequeñas inmersas en el paxtle engalanan muchos nacimientos figurando el toque mexicano al asemejar magueyes miniatura. No faltan tampoco al rededor de los altares a la Virgen de Guadalupe y son vendidas en cantidad en los mercados durante la época navideña.

Estas especies crecen en la sierra y se asocian a las paredes rocosas en donde se enclavan y obtienen sus nutrientes, son fáciles de ver y en muchas zonas rurales se extraen directamente del medio para adornar los nacimientos. Es fácil reproducirlas y son especialmente susceptibles a la humedad excesiva, por lo cual son bastante resistentes a la hora de servir como adornos.

Los nopalitos y cactus

Otro toque especial de los nacimientos mexicanos es sin duda la presencia de los cactus y los llamados nopalitos. Es bien sabido que las cactáceas tienen su origen en América, por ende, aunque Belén se ubica en una zona desértica, no hay presencia de cactáceas. Dicha situación no fue suficiente para impedir que la fusión de culturas permitiera darle rienda suelta al imaginario local, añadiendo magueyitos y cactus a los nacimientos que hoy adornan nuestros hogares.

En cualquier mercado es posible hallarlos, no solo especies mexicanas, sino sudamericanas, la mayoría de ellos los venden en la mitad de una lata de aluminio y les colocan florecillas secas pintadas de vivos colores fosforescentes que atrapan la atención de cualquiera, y quién no quiere uno de estos vistosos adornos en el nacimiento?

La fauna mexicana

Es también cuestión hilarante la añadidura de fauna mexicana a la recreación de una noche en los desiertos de medio oriente. No falta pues encontrar por ahí el guajolote, el venado y hasta el armadillo.

El guajolote en la cena de noche buena

Actualmente la cena de noche buena ha tenido un repunte en la elección de la carne de pavo como la protagonista. El pavo o mejor dicho cócono o guajolote, es un ave americana cuyo nombre científico es Meleagris gallopavo que habita en el bosque de pino-encino en las sierras templadas del norte de México. Es un ave que fue domesticada por nuestros ancestros americanos y su carne ya era consumida incluso antes de la conquista española e inglesa pues los aztecas y los tarascos criaban muchas de estas aves y las usaban para pagar tributo a sus reyes y la economía de los habitantes de la sierra se basaba en el cultivo del maíz y en la cría de guajolotes. El guajolote era también una de las presas más codiciadas por los cazadores, pues realmente ponía a prueba su habilidad.

En 1521, cuando Hernán Cortés llegó a México, los indígenas ya habían domesticado el ave y la denominaron pavo en razón de su semejanza con el pavo real, originario de Asia, fue entonces que el guajolote viajó a Europa en donde hacia 1531 ya se veían prosperar las primeras granjas de pavos en Europa, que por su tamaño y fácil preparación se convirtió en el platillo principal de estas fechas.

La flor de noche buena

Esta especie del género Poinsettia y de nombre Cuetlaxochitl, del náhuatl Cuetlahui que significa marchitrse y Xóhitl, flor ” flor que se marchita” es originaria de México y fue cultivada por los antiguos mexicanos y actualmente simboliza la Navidad, ya que florece únicamente en esta época. En el México prehispánico se usaba como planta medicinal que ayudaba a las madres a tener suficiente leche, o en forma de cataplasmas para aliviar enfermedades cutáneas. También era el símbolo de la “nueva vida” a la que ingresaban los guerreros muertos durante una batalla. Desde el siglo pasado fue adoptada en Europa, cuando en diciembre de 1899 la Basílica de San Pedro en El Vaticano fue adornada con encarnadas flores de Nochebuena.
 La nueva navidad
Las anteriores tradiciones surgieron a partir de una fusión de culturas que perduraron a través de darle valor a lo propio. Quizá antes de la llegada de los españoles los antiguos sufrieron la pérdida de sus propias visiones espirituales y vieron reemplazadas sus costumbres por esta fusión de la que hemos hablado, que si bien mezcló elementos de muy distintos orígenes, resaltaron la diversidad natural y cultural de la que goza México,  utilizándola de muy distintas formas. 
Sin embargo, la nueva cultura navideña capitalista basada en las reglas de consumo que dicta el sistema mercantil,  ha estado bombardeando nuestras raíces mestizas con la misión de fomentar el intercambio masivo de obsequios con la promesa de demostrar cuanto amor sentimos hacia los demás, sin importar si el obsequio se da por simple compromiso, si el obsequio no acierta en los gustos del que lo recibe, o si el obsequio no es más que un objeto cuya producción involucró grandes cantidades de energía, de mano de obra o de recursos naturales. La nueva navidad es comprar, comprar y comprar…
Esta nueva oleada navideña global, vestida de rojo, millones de foquitos de colores y derroche garrafal, está dejando de lado nuestras antiguas costumbres, que si bien resultaron de un choque cultural tremendo, permanecieron inmutables y nunca fomentaron el consumo desmedido de los recursos, hasta ahora, donde todo está susceptible a ser parte del sistema de mercado…

Cascada el Caracol, Iturbide N. L.

Iturbide se localiza al sudeste del estado, en la región denominada Sierra Madre Oriental ubicado en los 24º44′ de latitud norte y 99º53′ de longitud oeste, se encuentra a 1,850 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el municipio de Galeana; al sur con Aramberri; al este con Linares y con el estado de Tamaulipas; al oeste con Galeana.

Kiosko en la plaza de Iturbide por la mañana.

Vista desde la plaza.
Iturbide es un municipio perteneciente al estado de Nuevo León, cuya geografía es accidentada en un 100%. Todo el municipio se halla inmerso en la biorregión de la Sierra Madre Oriental y tiene variados climas y tipos de vegetación que van de los semiáridos hasta los subhúmedos, pasando por los templados y hasta los fríos en las cumbres más altas.

La geografía de Iturbide es accidentada en su totalidad, aquí una vista al cañón de la Escondida.
La Sierra Madre Oriental cruza casi todo el municipio formando valles y cañones como el de Peña Colorada, Las alazanas y La Muralla. El río San Antonio que nace en el rancho La Tinaja, atraviesa el municipio de norte a sur. Los ríos Pablillos y Hualahuises, recorren el territorio de oeste a este. Asimismo al norte del municipio se encuentra el río La Muralla. Todos estos de corriente permanente. El clima es (CW), templado con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 19ºC, la precipitación es de 560 mm. El régimen de lluvias es de septiembre a diciembre. Los vientos dominantes son del norte.

Sierra La Muralla.

Biológicamente hablando no ha sido lo suficientemente descrito, por lo tanto no es de sorprenderse encontrar una que otra especie de flora rara o no común, como el caso de la recientemente descrita Yucca angustifolia.

Yucca angustifolia, especie recientemente descrita en el año del 2004.

En esta ocasión nos encaminamos a la cascada del Caracol, que afortunadamente por su difícil acceso a pie, pocos son los turistas que se aventuran a conocerla.

Camino sinuoso a pie por entre las laderas para llegar a la Cascada El Caracol.
En este recorrido avanzas por las laderas rocosas cubiertas de bosques ralos de encinos, nogales, cedros, uno que otro pino, granjeno, diferentes acacias, monillas, ceanothus, palo santo y otras especies asociadas a los bosques de encino y chaparrales.

Granjeno. Sus frutos son de un sabor agridulce bastante agradable. Se dice que hay quienes hacen mermelada con sus frutos.
Frutos de Monilla Ungnadia speciosa en su cápsula trilobada, usados para hacer artesanías como collares.

En los mogotes de roca caliza hay magueyes huastecos de la especie Agave bracteosa cuyas poblaciones se distribuyen ampliamente en las paredes calizas de la Sierra Madre Oriental y es una especie marcada como Amenazada por la NOM ECOL 059.

Mogotes de roca caliza con poblaciones de Agave bracteosa.

Agave bracteosa.
    

 Además de interesantes especies leñosas y de hábitos rupícolas, hay especies herbáceas asociadas a zonas húmedas y umbrosas, lo cual les ha permitido desarrollar hojas carnosas y les ha brindado una predilección especial por ser plantas que además tienen un gran valor ornamental en los jardines de muchos hogares neoloneses como las llamadas begonias y la barca de la niña.

Begonia uniflora con un par de botones a punto de abrir.

Barca de la niña Tradescantia crassifolia.
Otros de los habitantes carismáticos que observamos en estos bosques son sin duda los insectos, como una mosca ladrona y un saltamontes en etapa juvenil.

Mosca ladrona de la familia Asilidae.
Saltamontes de la familia Acrididae en etapa juvenil, pues nótese que sus alas no se han desarrollado totalmente.

Entre las oquedades de las paredes calizas se abren paso interesantes sistemas de cavernas y cuevas. Durante el recorrido hacia la cascada está la llamada “Cueva oscura”, a la cual solo es prudente acceder con un buen equipo espeleológico por poseer peligrosas simas en su interior de hasta 7 m de profundidad. Aparentemente no ha sido estudiada del todo y hasta la fecha se desconoce su profundidad total o si conecta hacia otros sistemas cavernarios. Nosotros solo accedimos al primer recinto a unos 10 m de profundidad y aún sin haber avanzado mucho nos fue posible observar su franca belleza pétrea.

Mogotes de piedra caliza, es común encontrar poblaciones de flora rupícola y gran variedad de oquedades, cavernas y hasta cuevas.

El letrero hacia la Cueva Oscura.

Entrada a la Cueva Oscura.
Columna hecha a partir de la unión de una estalactita con una estalagmita, proceso que conlleva millones de años para formarse.

La cueva oscura vista de adentro hacia afuera.

Antes de llegar a la cascada, ya es perceptible el rumor que provoca el agua al estrellarse sobre las rocas, aún así uno no puede abstraerse del todo por el sonido, pues en un recoveco anterior se abre paso una enorme oquedad en la pared, la cual no es lo suficientemente profunda como para formar ni siquiera una caverna, pero si impacta su tamaño y forma de cúpula. Esta es llamada la Cueva del Muerto.

El nombre deja mucho a la imaginación y como cualquier oquedad, caverna, cueva o sima  inspira un misterioso deseo y respeto en cualquiera que se interne en ellas.

Aunque su negrura asombra y estremece, realmente no hay mas que unos cuantos metros antes de que termine en una pared.

Unos metros más adelante por una vereda sinuosa y húmeda vamos acercándonos a la cascada, ya el frescor es ineludible y una gran cantidad de nogales provocan una umbría deseable, la brisa se levanta y los helechos se multiplican a cada paso que damos. Un letrero nos indica que estamos por llegar y en una rinconada agreste, el agua corre y se precipita de una lado a otro, figurando dar vueltas como un caracol y formando así una impresionante cascada de unos 50 m de altura, otra joya más de la Sierra Madre Oriental.

Letrero que nos indica la llegada a la Cascada El Caracol.


Cascada El Caracol, Iturbide N. L.

Arroyo abajo no podemos dejar pasar la oportunidad de refrescarnos a la sombra de los álamos de río y los nogales. La vegetación que aquí se concentra está asociada a las corriente de agua y las cañadas protegidas y es notoriamente más frondosa y exuberante que en el recorrido por el chaparral de la ladera.

Álamo de río, habitante común de los arroyos de la sierra, esta especie es Platanus rzedowskii, en honor a este prominente botánico.

Nogales y álamos adornan el cauce del arroyo.

Arroyo abajo la abundancia de vegetación y la fisionomía del bosque cambia totalmente en contraste a las laderas de chaparrales.

Hongos del género Coriolus localmente llamados orejitas de palo, cubren profusamente un tronco caído beneficiados por la humedad y la sombra.
De vuelta al camino, solo unas valientes se atreven a ramonear en las laderas más abruptas y las cimas más altas de las vértebras rocosas, andan libres y nunca se cansan, no tienen más casa que la misma sierra y en cualquier día la majada de cabras parece fundirse entre las rocas y los magueyes.