Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal 2012-2030

El extenso capital natural de México incluye una riqueza florística que comprende entre 22 mil y 31 mil especies, según diversas estimaciones. En la obra Capital Natural de México se informa que existen 23 424 plantas vasculares. En el caso de las plantas con flores, México ocupa el quinto lugar mundial en riqueza de especies (y el sexto en número de endemismos), ya que cerca de 40% de la flora vascular que hay en el planeta es propia o endémica del territorio mexicano.
Además, cerca de cuatro mil especies vegetales tienen atributos medicinales (aproximadamente 17% de la flora total). Nuestro país es centro de origen, diversidad genética y centro de diversificación de especies cultivadas, como los amarantos y quelites, los chiles, las calabazas y chayotes, los algodones, xoconostles, aguacate, tomate verde, cempasúchil, vainilla, maíz y frijol. Con diversos estudios y análisis, la Conabio ha registrado hasta el momento 73 géneros y 158 especies de plantas domesticadas en México.
Paradójicamente, en la NOM-059-SEMARNAT-2010 se protegen solo 987 especies vegetales, de las cuales 536 son especies endémicas, 340 se encuentran bajo la categoría de amenazadas, 458 bajo protección especial, 183 en peligro de extinción y seis están prácticamente extintas del medio natural. Esta situación refleja lo que hoy se considera, junto con el cambio climático, uno de los más graves problemas que enfrenta la humanidad: la pérdida de la biodiversidad.
Cuando México firmó el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en 1992, y lo ratificó en 1993, adquirió el compromiso internacional de conservar y promover el uso sustentable de su biodiversidad. A través de su Estrategia Global para la Conservación Vegetal (GSPC por sus siglas en inglés), adoptada en 2002, el CDB propone detener la pérdida actual y futura de la diversidad vegetal, mediante su conservación, su restauración, su uso sustentable, el reparto de beneficios que deriven de éste y el fortalecimiento de capacidades para realizar estas acciones.
El sector ambiental asumió este compromiso y la Semarnat, con sus órganos desconcentrados y descentralizados como la Conanp, el INE, la Conafor y la Conabio, participaron en la elaboración de una estrategia que incorporara los nuevos lineamientos emanados del Convenio sobre Diversidad Biológica en los últimos años, ajustados al contexto nacional.
En el 2008 México presentó la publicación Objetivos y Metas de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal, donde quedaron asentadas las bases para la elaboración de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal (EMCV) con la finalidad de establecer objetivos, líneas de acción, acciones y metas identificadas como prioritarias para fortalecer el conocimiento, la conservación y el uso sustentable de la diversidad vegetal en nuestro país.
 Para establecer la relación entre la EMCV y su antecedente más inmediato, a continuación se presentan los cinco objetivos marco de la Estrategia Global para la Conservación Vegetal:
METAS 2011‑2020
Objetivo I Comprender, documentar y reconocer adecuadamente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 1 Lista de flora disponible en Internet que incluya todas las especies vegetales conocidas.
  • Meta 2 Una evaluación del estado de conservación de todas las especies vegetales conocidas, en la medida de lo posible, para guiar las medidas de conservación.
  • Meta 3 Desarrollar y compartir información investigaciones y resultados conexos, y los métodos necesarios para aplicar la Estrategia.
Objetivo II Conservar urgente y eficazmente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 4 Se asegura por lo menos el 15 por ciento de cada región ecológica o tipo de vegetación mediante una gestión o restauración eficaz.
  • Meta 5 Se protege por lo menos el 75 por ciento de las áreas más importantes para la diversidad de las especies vegetales de cada región ecológica mediante una gestión eficaz para conservar las especies vegetales y su diversidad genética.
  • Meta 6 Se gestiona de manera sustentable por lo menos el 75 por ciento de los terrenos de producción de cada sector, en consonancia con la conservación de la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 7 Se conserva in situ por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas conocidas.
  • Meta 8 Se conserva por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas en colecciones ex situ, preferentemente en el país de origen, y por lo menos el 20 por ciento está disponible para programas de recuperación y restauración.
  • Meta 9 Se conserva el 70 por ciento de la diversidad genética de los cultivos, incluidas las especies silvestres emparentadas y otras especies vegetales de valor socioeconómico, al tiempo que se respetan, preservan y mantienen los conocimientos indígenas y locales asociados.
  • Meta 10 Se han puesto en práctica planes de gestión eficaces para evitar nuevas invasiones biológicas y gestionar áreas importantes para la diversidad de las especies vegetales que estén invadidas.
Objetivo III Utilizar de manera sustentable y equitativa la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 11 Ninguna especie de flora silvestre se ve amenazada por el comercio internacional.
  • Meta 12 Todos los productos derivados del aprovechamiento de especies vegetales silvestres se obtienen de manera sustentable.
  • Meta 13 Se mantienen o aumentan, según proceda, las innovaciones en conocimientos y prácticas indígenas y locales asociadas a los recursos vegetales, para prestar apoyo al uso consuetudinario, los medios de vida sustentables, la seguridad alimentaria local y la atención de la salud.
Objetivo IV Promover la educación y la concienciación sobre la diversidad de las especies vegetales, su papel en los medios de vida sustentables y su importancia para toda la vida en la Tierra.
  • Meta 14 Incorporación de la importancia de la diversidad de las especies vegetales y de la necesidad de su conservación en los programas de comunicación, educación y concienciación del público.
Objetivo V Desarrollar las capacidades y el compromiso público necesarios para aplicar la Estrategia.

  • Meta 15 La cantidad de personas capacitadas y con instalaciones adecuadas resulta suficiente, de acuerdo con las necesidades nacionales, para alcanzar las metas de esta Estrategia.
  •  Meta 16 Se han establecido o fortalecido instituciones, redes y asociaciones para la conservación de las especies vegetales a nivel nacional, regional e internacional con el fin de alcanzar las metas de esta Estrategia.
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Flora y fitogeografía del cañón de Iturbide, Nuevo León, México

Últimamente no se ha escrito mucho en este espacio. 
Ello se debe a que me encuentro en el proceso de terminar por completo el proyecto denominado: Flora y fitogeografía del cañón de Iturbide, Nuevo León, México. Aunque como requisito para la obtención de grado la investigación está finalizada, aún tengo salidas por realizar, como la del próximo 28 de septiembre a un paraje denominado “La Muralla” a orillas del río Hualahuises, en el cañón de la Escondida, muy adentro en la sierra.
No obstante, como un préambulo les comparto un resúmen breve de lo que fue esta grata investigación que duró un año y medio, y que estoy segura dará pie a que esta Región Terrestre Prioritaria (CONABIO, 2000), sea declarada en algún momento próximo, como Área Natural Protegida. Les comparto pues, el resumen y algunas fotografías de nuestro trabajo.
El Cañón de Iturbide es el nombre con el que la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (2000), ha identificado como la Región Terrestre Prioritaria Número 82 siendo un conjunto de sierras plegadas de origen sedimentario situadas en la región fisiográfica de la Sierra Madre Oriental al sureste del estado de Nuevo León, la cual abarca los municipios de Iturbide, Galeana y Linares; dicha área destaca por su orografía accidentada lo cual ha permitido la permanencia de un corredor de bosques bien conservados que sirven de refugio para la fauna silvestre y en la generación de servicios ambientales hidrológicos. Partiendo de la premisa de que no existen estudios formales acerca de la diversidad florística de la mencionada área, el presente trabajo se basó en el reconocimiento taxonómico de las especies de flora vascular que componen sus comunidades vegetales a través de 15 recorridos sistematizados de exploración dentro de un polígono de aproximadamente 42,200 ha, los cuales sirvieron para llevar a cabo colectas botánicas e inventario fotográfico en 30 puntos de muestreo con el objetivo primordial de conformar su listado florístico. Los resultados de la investigación fueron divididos en tres partes, la Primera, hace alusión a la diversidad florística del área registrando 104 familias, 405 géneros y 805 especies, de los cuales 47 son categorías intraespecíficas. La Segunda se refiriere a la fitogeografía de la flora del área, que corresponde principalmente a tres vertientes: elementos de origen neotropical, de origen neártico y elementos endémicos de las zonas áridas mexicanas. Finalmente, la Tercera, se refiere a la afinidades florísticas dentro del área y respecto a otras cinco diferentes zonas montañosas previamente inventariadas ubicadas dentro de biorregión de la Sierra Madre Oriental en el noreste de México: Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Sierra de San Carlos, San Antonio Peña Nevada, Área Natural Protegida Altas Cumbres y Reserva de la Biósfera El Cielo, a partir de la elaboración de una matriz de presencia-ausencia y análisis de conglomerados, usando el índice de similitud de Sörensen, resultando que bosques templados son dominantes y son los que más afinidades presentan entre sí, mientras que los sitios Parque Nacional Cumbres de Monterrey y Sierra de San Carlos, resultaron ser entre sí los que más especies comparten.
Palabras clave: cañón de Iturbide, flora, fitogeografía.