Encinares tropicales del norte de San Luis Potosí, México

Los encinares tropicales son ecosistemas escasos con características similares a un bosque típico de encinos, pero con la particularidad de estar ubicados muy cerca del mar y solamente del lado del Golfo de México donde reciben las aguas de los vientos alisios. Según estudios se cree que son las reminicencias de bosques templados durante la última glaciación, que al témino de la misma quedaron aislados y se adaptaron a las nuevas condiciones cálidas y húmedas.

Sus especies características en el dosel arbóreo son el Quercus oleoides, Q. glauscecens y Q. sororia. De acuerdo al libro Árboles Tropicales de México de Pennington y Sarukhán los bosques se encuentran desde el sur de Tamaulipas en una pequeña fracción de la Reserva de la Biósfera El Cielo, pasando por las sierras de Nuevo Morelos, Antiguo Morelos y Ocampo, para después surgir en una franja continua en el municipio de El Naranjo, Ciudad del Maíz, Tamasopo, Santa Catarina y Lagunillas en San Luis Potosí, posteriormente aparece un fragento pequeño en la Sierra de Otontepec al norte de Veracruz y una franja aislada y pequeña en la Sierra Norte de Puebla cercano al río Pantepec, se interrumpe después hasta los famosos encinares tropicales de Alto Lucero y Actopan (que por cierto están en riesgo por la apertura de una mina a cielo abierto), más al sur se ubican otros grandes fragmentos en los Tuxtlas y finalmentepequeños vestigios en los Chimalapas, la selva del Ocote, El Triunfo y la porción suroriental de Tabasco.

Para ubicarlos de una manera más entendible, anexo el mapa que tomé de dicha literatura a continuación:

Mapa de los encinares tropicales de México, tomado de Pennington y Sarukhan (2005).
Ciertamente desconozco en qué literatura se basaron para realizar dicho mapa, me supongo que en los mapas de Uso de suelo y vegetación de México realizado por la CONABIO o el INEGI. Sin embargo, me sigue pareciendo un mapa incompleto, puesto que en la Reserva de la Biósfera Sierra de Tamaulipas también hay una franja de bosques en unas serranías casi pegadas al mar en la Sierra Las Pitas y la Sierra de Maratines, incluso la misma CONABIO maneja tal sitio como la Región Terrestre Prioritaria 92, en los municipios de Aldama y Soto la Marina. Textualmente la CONABIO describe el lugar así: 

“La importancia de esta RTP radica en la presencia de encinares tropicales (Quercus oleoides) sobre afloramientos de basalto desde Aldama hacia la Boca del Tordo, en el Golfo, hasta las cercanías de La Zamorina. Se estima que estos encinares se desarrollaron a bajas latitudes y altitudes como consecuencia de abatimientos de la temperatura durante la última glaciación. En la región también se presentan restos de selva mediana, así como selva baja caducifolia y pastizales. Es una zona importante para mamíferos como los jaguares.”
Por ello a ese mapa le hace falta la parte de la Sierra de Tamaulipas para quedar completo.

No obstante, en esta entrada me enfocaré a describir de manera muy somera y en ningún momento con el afán de ser exhaustiva, los encinares tropicales del norte de San Luis Potosí, más precisamente en la comunidad de El Puerto, al norte del municipio de El Naranjo, en donde hemos estado acudiendo a hacer investigaciónes florísticas y etnobotánicas y en donde pronto contaremos con una pequeña estación de campo.

Encinas tropical del norte de San Luis Potosí.

Recorriendo la zona.
Estos encinares se ubican en el faldeo oriental de la llamada Sierra Grande, que no es más que un brazo de la Sierra Madre Oriental que viene desde Tula, Tamaulipas y corre de norte a sur de manera ininterrumpida hasta llegar a la comunidad potosina de El Salto del Agua, donde se ubican las famosas cascadas de El Meco (por Chichimecos), y El Salto, cuyo cauce desafortunadamente es interceptado por la hidroeléctrica Camilo Arriaga.

Cascada El Salto del Meco, municipio de El Naranjo, San Luis Potosí.

Cascada El Salto, seca por las actividades de la Hidroeléctrica

En las cercanías de la comunidad de El Salto del agua se ubica El Puerto a 600 msnm y aquí pudimos ver un encinar moderadamente denso, con un estrato arbóreo de hasta 12 m de altura, con un estrato herbáceo bastante cerrado y la particularidad de encontrarse en codominancia con palmares de Sabal mexicana. 
Sabal mexicana inmersa entre el encinar tropical.

Encinares tropicales de San Luis Potosí se extienden desde El Naranjo, Ciudad del Maíz, Valles, Tamasopo, Rayón, Lagunillas hasta Santa Catarina por la Sierra Madre Oriental.

Nacimiento de agua.

Una interesante combinación de elementos neotropicales y neárticos, últimos relictos de la glaciación.

Además en los alrededores hay densos bosques tropicales caducifolios, y en los valles planos verdes cañaverales que se mantienen solo en las partes bajas, respetando casi intactas las vegetaciones de las sierras alargadas circunvecinas como Tanchipa, Tamalave, Colmena y de Enmedio, entre El Mante, Tamaulipas y Valles, San Luis Potosí. 

Terreno de caña, solo pas partes planas sirven para este propósito, de las sierras se aprovechan recursos como el agua, la leña, plantas medicinales y plantas forrajeras.

El valle del Naranjo visto desde la carretera Salto del agua, al fondo la Sierra La Colmena.

Despeinadas cargadas de caña.
Cañaverales jóvenes y en flor, al fondo la Sierra Grande en cuyas faldas se distribuyen los encinares tropicales.

Sí te interesa conocer estas zonas, la Organización Civil Potosina La Tierra Respira A. C. está organizando un campamento los días 2, 3 y 4 de agosto, precisamente para ver la problemática de la Hidroeléctrica Camilo Arriaga. En éste enlace podrás encontrar toda la información detallada del viaje.

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Encinares tropicales en riesgo por la minería a cielo abierto

Les comparto la información referente a la Mina Caballo Blanco, que pretende explotar un par de cerros en la parte central del estado de Vreacruz, en Actopan y Alto Lucero, área de sumo interés por la concentración de encinares tropicales, un ecosistema raro y escaso que tiene varios manchones interesantes en la Sierra Madre Oriental, relictos vivientes de un pasado de clima cambiante.

Con la consigna “Consulta pública ya” y la premisa “El agua vale más que el oro, no a la mina Caballo Blanco”. La Asamblea de Iniciativas y Defensa Ambiental (LaVida, http://www.lavida.org.mx/ ) está impulsando la petición a la Semarnat para que realice una consulta pública, preocupada no sólo por los riesgos a la vida y el medio ambiente que, de suyo, implica el proceso de explotación de una mina de oro a tajo abierto, sino por la peligrosa cercanía de escasos tres mil metros respecto a la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde, en el municipio de Alto Lucero, Ver. De aprobarse, la mina usaría un promedio de 5 toneladas diarias de explosivos, situación que pone en riesgo nuclear a todo México. Las voces que, de por sí, después del desastre nuclear de Fukushima, Japón, se han alzado para señalar la obsolescencia y peligrosidad de la planta nuclear en Laguna Verde, ahora se preocupan por el caso, inédito en el mundo, de que una mina pretende extraer oro, usando explosivos y cianuro, en las cercanías de la planta.
Estas y otras preocupaciones explicó en entrevista Emilio Rodríguez Almazán, de LaVida:
Desde el punto de vista ambiental, hay dos maravillas que nos han asombrado. Una se llama el río de aves. Otra es el santuario de cícadas y de encinos tropicales.
Estos dos factores nos han hecho considerar el valor que tienen realmente el Cerro de La Paila y el Cerro de La Cruz. No es un valor minúsculo, es mayúsculo. Las actividades económicas y los veracruzanos nos hemos encargado de deforestar a un nivel realmente crítico.
Hay manchones o lagunas de vegetación suficientes, hasta el momento, para hacer un repoblamiento en la región de las plantas endémicas de la zona, lo cual puede permitir un crecimiento económico, por supuesto, encaminado en un verdadero desarrollo sustentable y en el desarrollo local de las personas.
Este santuario de cícadas, le llamamos, es una maravilla, pues quedan pocas regiones en donde hay esta planta que se llama Cícada Dioon Edule, una planta realmente importante no sólo en un sentido ambiental. Es importante en un sentido arqueológico porque se ha encontrado sus semillas en tumbas junto a las semillas más antiguas de maíz. Quiere decir que los olmecas y los totonacas consumían estas plantas, su semilla la cocían junto con el maíz. Era su alimento.
Estamos hablando de que si biológicamente tienen un crecimiento promedio de un metro cada mil años, y hay ejemplares de tres metros, podemos afirmar que hay ahí ejemplares de tres mil años que convivieron con nuestros ancestros, con los totonacas. Este es un valor incuantificable, no es equiparable ni siquiera con todo el oro que se va a extraer en ese lugar.
Lo mismo ocurre con losencinos tropicales, pues los encinos son especies que habitan en las zonas boreales, frías. Sin embargo en la última glaciación bajaron hasta el trópico y se quedaron ahí encerrados unos después del descongelamiento, y tenemos encinos tropicales que han estado en coevolución con las cícadas, con orquídeas y con los animales de la región. Es una maravilla realmente, que tiene otro potencial que no es el minero. Tiene un potencial increíble en el sentido turístico. Si se explotara esa región con un ecoturismo, las comunidades tendrían una mayor derrama económica que sería constante. No sólo seis años.
Es preocupante el hecho de que se pretenda instalar a la minería como la panacea del desarrollo económico en México y en nuestro estado. Pretensión que es falsa. Nada más por dar un ejemplo, las empresas mineras dicen que dejan mucha derrama económica en las regiones. Sin embargo, legalmente, lo único que se podría comprobar como derrama económica es el pago de las concesiones, de cinco a cien pesos por cada hectárea. Y eso es un pago anual para tener el derecho de la concesión. Esa es la única derrama económica comprobable.
Las demás tienen que ver con las “minalimosnas”, les decimos, que les dan tanto al gobierno federal, como al estatal y el municipal, para que les alienten este tipo de proyectos y les ayuden a que se instauren.
Cosa que no ocurre en sus países, en Canadá y en Estados Unidos, donde este tipo de proyectos son tan regulados desde el punto de vista ambiental, por toda la catástrofe que generan, que no es un negocio para ellos, tener una mitigación ambiental tan fuerte que realmente pueda decirse que estás equiparando el nivel de destrucción con la mitigación que podrías brindar. No les resulta rentable. Por eso vienen a países como el nuestro a hacer ese tipo de proyectos.
Las minas son responsables en gran medida del cambio climático. Por año consumen cerca de noventa y tres megakilowatts de energía, quince millones de litros de diesel, son fábricas de un consumo energético increíble y son fábricas de contaminación, y también de dinero, pero para el bolsillo de las empresas canadienses que vienen hacia acá.
Hoy día el oro se encuentra a mil ochocientos dólares la onza. En internet todo mundo puede consultar el precio del oro, lo puede corroborar. Y todo va apuntando a que el oro, a mitad de este año, va a subir a dos mil quinientos dólares la onza. En Caballo Blanco, dicen en su estudio, pueden obtener 600 mil onzas de oro, con cuatrocientas mil más, probables. Si nos ponemos a lo mínimo, digamos seiscientas mil onzas de oro por mil ochocientos dólares dan más de mil millones de dólares, una cantidad realmente grande (la pantalla de la calculadora dice: 1,080,000,000). Cantidad que hace poner a cualquiera con los ojos atentos a nuestro territorio.
Y no es la excepción de GoldGroup Mining, que tiene ya otras dos minas en nuestro país. Y este es su proyecto más ambicioso, dicen ellos. No van a pagar impuestos. Van a generar empleos de alto riesgo.
Van a generar empleos pero para sus propios operadores. Ya quiero ver a un habitante de Palma Sola o de Villa Rica que sepa ocupar una de esas maquinarias enormes que usan, o quiero ver que saquen de ahí a un ingeniero minero o un ingeniero químico. Esos son los empleos realmente fructuosos, que dan más dinero, el resto de los empleos son de alto riesgo.
Precisamente hace unos días, en Colombia, acaba de estallar una mina de oro y murieron tres trabajadores. En México, han ocurrido algunos accidentes con los barrenos y la empresa no se ha hecho responsable por los daños a la salud de manera directa con los trabajadores. Y si no lo hace con los trabajadores, muchos menos con los afectados. Hay una irresponsabilidad total de estas minas hacia la sociedad y al medio ambiente.
Estamos conscientes de ello y sabemos que no va a ser una batalla fácil. Porque estamos enfrentando a la mina Caballo Blanco, a través de la minera Cardel, que acaban de meter la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la explotación. Cabe destacar que ingresan este trámite por segunda ocasión, lo hicieron una vez el año pasado, a principios de diciembre, pero no cumplieron un trámite administrativo que tenían que hacer, entonces quitaron el trámite, porque sabían que les podía derrumbar su proceso y ambiciones. Luego vuelven a ingresar la MIA en el Distrito Federal, pensando que no íbamos a estar atentos de esta situación y lo meten. Meten el “sabadazo” (la meten el jueves 14 de diciembre, un día antes de la primera posada y el inicio de fiestas de fin de año, por eso el entrevistado se refiera al “sabadazo”, por analogía con detenciones policiacas de luchadores sociales en fin de semana, desde el viernes, para que solamente puedan salir hasta el siguiente lunes. Los luchadores sociales han llamado a eso “sabadazo”), corren los términos a partir de enero.
Ya ingresamos solicitudes de consulta pública en el Distrito Federal, en temporada decembrina. Ahora estamos pidiendo apoyo de la sociedad, de los veracruzanos, de los habitantes de Alto Lucero y Actopan, para que juntos pidamos la consulta pública y la reunión informativa.
Preguntamos a Emilio Rodríguez ¿quiénes pueden solicitar esta consulta?
Explica que por una reforma a las leyes relativas a los amparos, recién del año 2011, ya vigente, son de interés colectivo este tipo de proyectos, los proyectos y la Manifestaciones de Impacto Ambiental, son sujetas de interés colectivo, entonces cualquier habitante de este país, si de manera organizada se junta con otros, puede solicitar una consulta pública. Nosotros hemos hecho algunos borradores o formatos para la sociedad, organizaciones o los científicos que nos quieran apoyar. Porque cada uno de los sectores de la sociedad tiene una modalidad distinta para ingresar estas solicitudes de consulta.
Vamos por la consulta, por la reunión informativa y les vamos a demostrar con argumentos, como lo quieren la Semarnat y la minera, que es un proyecto no sustentable. Y la única forma en que se llevaría cabo, es a través de la ilegalidad, la mentira. Porque tenemos los argumentos científicos, técnicos y sociales que demuestran su imprudencia como desarrollo.
En la última parte de esta entrevista, la siguiente entrega, el factor más grave, el riesgo nuclear por la cercanía con Laguna Verde, situación única en el mundo.
La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto Caballo Blanco para pedir el permiso de explotar una mina de oro y plata a cielo abierto a tres mil metros de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde (CNLV) es ya, legalmente, de interés colectivo, de acuerdo con las leyes relativas al derecho de amparo vigentes en México, explicó Emilio Rodríguez Almazán, integrante de LaVida (La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, http://www.lavida.org.mx/ ). Pero no lo es sólo legalmente, lo es también desde el punto de vista de lo que el Frente de Trabajadores de la Energía de México ha llamado una asunto de “seguridad nuclear y de seguridad nacional” (http://www.lavida.org.mx/noticia/%C2%A1no-mina-%E2%80%9Ccaballo-blanco%E2%80%9D )

En esta tercera y última parte, Emilio Rodríguez nos explica el riesgo por la cercanía del proyecto minero Caballo Blanco por su cercanía a Laguna Verde. El motivo más importante, grave y urgente para pedir a la Semarnat (Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales) una consulta pública:

Está Laguna Verde a tres kilómetros: Es la única mina en el mundo que se atreve a ponerse enfrente de una nucleoeléctrica. Actopan y Alto Lucero han pagado muy caro el pasivo ambiental de Laguna Verde. Van a pagar más caro si permiten el ingreso de Caballo Blanco.

Sin embargo, la empresa minera, si logra que les autoricen la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) e inician el proceso de explotación, va a hacer detonaciones de un promedio de cinco toneladas de explosivos.

La empresa minera el año pasado reunió a agentes municipales y a la CFE (Comisión Federal de Electricidad, responsable de la nucleoeléctrica Laguna Verde) para demostrarles en la explosión de un socavón, un túnel, con un sismógrafo al lado, que no va a haber gran movimiento en el subsuelo por vibración… eh, puede ser cierto esto, pero la circunstancia aquí es que la cantidad de explosivos que utilizan para un socavón y la que utilizarán para la explotación no es la misma.

No ocuparon esa vez cinco toneladas de explosivos, dinamitadas en distinto tiempo. Es lo que van a hacer cuando estén en explotación: Van a ocupar cinco toneladas. Hay un famosos instituto en los Estados Unidos, el Tecnológico de Massachusets, que tiene un cuadro que equipara las toneladas de explosivos en la escala Richter. Sabemos que cinco toneladas de explosivos equivalen más o menos a cuatro o cinco grados en la escala Richter. Ellos, la minera, no ocupan esa escala porque es una escala destructiva, la cual en el imaginario de la sociedad genera una idea de destrucción. Entonces ocupan otras unidades de medición geológicas que la sociedad desconoce y no sabemos, en ellas, cuál es el equivalente nivel de sismicidad.

Nosotros decimos que es un riesgo, porque no es que vayan a hacer una sola detonación. Van a hacer miles de detonaciones ininterrumpidamente durante seis años. Entonces esto tiene que moverle el tapete a la CFE, tiene que moverle el tapete a las autoridades estatales y federales de por qué permitir este tipo de proyectos. Hemos enviado una carta a la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (http://www.cnsns.gob.mx/) expresándoles nuestra inquietud en este sentido, porque es la instancia correspondiente de la Secretaría de Economía, encargada de la cuestión nuclear, para decirles: Estamos preocupados por esta situación. Ni siquiera ellos nos dan una respuesta y nos dicen que todo va hacia la CFE y la CFE sabe si es o no viable. Parece que ni siquiera ellos mismos saben cuál podría llegar a ser el riesgo.

Otro factor muy importante que señalamos tiene que ver con el cianuro y los metales pesados que van a ir a parar a la Laguna Verde que da el nombre a la nucleoeléctrica y van a ir a parar también al mar.

El sistema de enfriamiento, sabemos, de los reactores depende del agua pura, de una específica pureza del agua. Tienen un sistema para que el agua que extraen pueda tener esta calidad y puedan enviarla a las tuberías que enfrían a los reactores e manera normal.

Queremos ver que consideren al cianuro y al plomo, el mercurio y al cadmio, para la purificación de este agua que puede poner en riesgo a todo el país.

Otro factor preocupante, social, es la cuestión de la salud. El proyecto minero Caballo Blanco va a enfermar, sí o sí, al personal de Laguna Verde y ahí hay un riesgo en la funcionalidad de la planta también. Porque son los humanos quienes están encargados de la operación de la planta.

Estamos totalmente indignados de que se pretenda abrir este proyecto. Junto con Wirikuta y otros proyectos mineros que hoy están, lamentablemente en la agenda nacional, Caballo Blanco es un tema importante para el país. Nos debe mover las fibras. Para empezar, por lo menos informarnos de manera correcta de qué está sucediendo con este tipo de proyectos.

Comentamos a Emiliano Rodríguez que el PERE (Plan de Emergencia Radiológico Externo, http://www.pere.proteccioncivil.gob.mx/) marca un perímetro de seguridad alrededor de la planta en un radio de dieciséis kilómetros, pero el resumen de la MIA de Caballo Blanco simplemente lo descarta diciendo que es un plan de protección y seguridad de las personas, pero no prohibe actividades mineras. El entrevistado respondió:

El PERE es un documento que establece cuáles son las medidas de alerta, de prevención y de evacuación cuando ya hay un riesgo radiológico nuclear. En ese momento, el PERE establece cuáles son las rutas por las cuáles los habitantes se pueden desplazar para alejarse de Laguna Verde. Es un documento que establece únicamente esto, no establece cuáles son las actividades económicas o industriales que se pueden desarrollar en su perímetro.

Lo que nosotros decimos es que sí hay un perímetro que el PERE establece de dieciséis kilómetros, por qué la mina está a los tres kilómetros. ¿Qué es lo que pasa ahí? ¿No hay nada que lo regule? ¿Cualquier persona puede llegar enfrente Laguna Verde y ya, poner una fábrica de equis o ye? Creemos que debe haber una regulación.

Otro factor muy importante, es que, lamentablemente, las leyes de nuestro país le permiten a las minas desplazar a quien sea del lugar en donde esté. No es el caso, pero si estuviese una ciudad encima del Cerro de La Paila y el Cerro de la Cruz, la minera tendría toda la capacidad legal de desplazar a los habitantes. Y el terreno en el que se encuentra Laguna Verde es parte de la concesión minera de GoldGroup Mining. Entonces, si en algún momento encuentran oro abajo de Laguna Verde la empresa minera tendría el derecho de extraer ese oro: ¿Se lo permitiría la CFE? ¿Se lo permitiría el gobierno federal, por qué es una actividad que no va a lastimar los reactores?

Creemos que ahí hay otro tema que interesa directamente a la soberanía nacional. Qué más, con un proyecto tan monstruosos como Laguna Verde, que ponerle otro enfrente. No se vale.

Normalmente con estas papas calientes, le decimos a Emiliano, el gobierno federal y el estatal se los pasan, con un “te toca a ti”. ¿De qué autoridades depende que la mina se ponga o no?

El gobierno federal es quien impulsa la minería como un motor económico. Sin embargo es el gobierno municipal (Actopan y Alto Lucero) quien otorga el permiso del cambio de uso de suelo, sin el cual la mina no puede operar. El gobierno estatal de Veracruz tiene su parte también para entregar una serie de permisos que dejen a la mina operar de manera regulada, legal.

Aquí la situación es que las empresas mineras tiene tanto capital, tanto dinero, que no les cuesta prometer carreteras, escuelas, pozos profundos, regalitos a científicos y a universidades, gobernadores, regidores. Tienen el suficiente dinero para hacerlo.

Sabemos que las empresas mineras ocupan todo lo que tienen a su alcance para instalarse. Como dice un compañero, si ya nos aplicaron el “sabadazo” (meter la MIA en el inicio de la fiestas de diciembre, el día 15, sigilosamente y en la ciudad de México, el el argot de luchadores sociales, “sabadazo”), no queremos que nos apliquen ahora el “tehuacanazo” (alusión a técnica de tortura policial que consiste en meter por la nariz del torturado agua mineral, “agua de Tehuacán”).

Realmente, si plantean que es un proyecto sostenible, como se jactan, que lo demuestren y ya veremos si se hace o no. Me atrevo a decir que vamos a ganar la consulta pública, que vamos demostrar que no es cierto. Ellos se van a hacer de otras artimañas para lograrlo…

Otro integrante de LaVida, en un foro público lo llamó “desvío de poder”. Se convierten en un poder de facto que subordina poderes formales. Contestó el entrevistado:

Sí, por ejemplo en el sector académico han habido muchos casos de empresas mineras que comprar a los Institutos de Investigación para que les avalen los proyectos, para que les investiguen. Y esta no va a ser la excepción. El director de la Facultad de Biología (de la Universidad Veracruzana), por ejemplo, ya declaró que Caballo Blanco puede ser un proyecto sustentable. El Centro de Investigaciones Tropicales (CITRO) también parece que está ya ahí apoyando con el traslado de las cícadas. Así harán con quien se deje, pero nosotros no nos vamos a dejar.

Nuestro objetivo es que no se abra la mina. No hay otra negociación. Hemos hablado con el gobierno del estado, con el sector científico, y les hemos manifestado esto.

Hay otras instancias, que iremos agotando si el proyecto va avanzando. Hay instancias internacionales también que ocuparemos si es necesario.

Los integrantes de LaVida esperan que el gobierno estatal, encabezado por Javier Duarte, cumpla su palabra de que la mina Caballo Blanco no se instalará. Pero sobre todo piden el apoyo ciudadano, social, de académicos éticos y de organizaciones. Que manden cartas firmadas y con copia de su credencial de elector pidiendo una consulta pública a la Semarnat. Las pueden escanear u mandar por mail a LaVida lavidapublica@gmail.com

En Facebook Lavida Anaa

Los formatos pueden buscarse también en: http://zapateando.wordpress.com/ Y en http://www.rioslibres.info/

Encinares tropicales de la Sierra Madre Oriental

Generalidades
Puig lo llama bosque esclerófilo tropical haciendo alusión a la textura rígida de las hojas de los encinos, el término esclerófilo proviene de los vocablos griegos sclero (duro) y phyllon (hoja) y se usa para dirigirse a las plantas de hojas “tiesas”, coriáceas, de cutícula gruesa y el término tropical hace alusión al régimen bioclimatico de esta comunidad vegetal sumamente interesante.
El término de encinar se justifica por el hecho de que una especie de encino, el Quercus oleoides, raras veces dos (Q. sororia y Q. glaucescens), es dominante. 

La vertiente del Golfo de México es conocida por su exuberante vegetación conformada por selvas, manglares, vegetación riparia, palmares y pantanos, ecosistemas típicos del trópico, sin embargo también se encuentra un tipo especial de bosque de encinos, vegetación típica neártica, de climas templados pero aquí sobre la llanura costera, en clima cálido y rodeados de selvas y otras comunidades tropicales.

Este ecosistema tan especial de la sierra madre oriental se presenta en forma de fragmentos desde Tamaulipas hasta Puebla, siempre como comunidades aisladas a menos de 800 metros sobre el nivel del mar y no esta representado más que en la vertiente Atlántica. Hasta el presente Q. oleoides no ha sido señalado en la costa pacífica. En la Huasteca, los bosques de Q. oleoides son doscontinuos y se encuentran en condiciones ecológicas muy diversificadas. Es posible reagruparlos en cuatro conjuntos geográficos:
1. El más importante esta situado al borde inmediato de la costa, y se extiende de manera mas o menos continuoa, de Punta Jerez, Tamaulipas a Tuxpan, Veracruz. Después de una interrupcion se vuelve a encontrar este mismo bosque en torno a Tecolutla y hasta Nautla, Veracruz. constituye una franja mas o menos paralela a la costa del Golfo, con un máximo de unos 10km de ancho. En Veracruz se encuentran pequeños bosques aislados al norte de Tepetzintla, una franja discontinua de mayor importancia cercana a Comapa, Xalapa, Actopan y Laguna Verde, un relicto entre el Puerto de Veracruz y Alvarado, y como pequeños manchones aislados entre Acayucan y Soteapan hasta Playa Vicente. Gómez Pompa (1966) describe los encinares de Misantla, Colipa y Nautla, en Veracruz, desarrollándose en la costa sobre suelos arcillosos y derivados de rocas basálticas.
2. El segundo conjunto comprende los bosques del norte de la sierra de Puebla, unicamente situados sobre las mesas basálticas y no sobre las colinas calcáreas que ocupan afloramientos ígneos que se presentan en forma intermitente y de pequeñas islas biogeográficas en medio de la selva mediana perennifolia en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla; estos bosques incluyen especies de selva tales como Ficus glaucescens, Sapium lateriflorum, Tapirira macrophyla y Alchornea latifolia. Están unidos al substrato, de modo que son discontinuos. Es posible relacionar los bosques esclerófilos de las mesetas basálticas de  Huautla, Huazalingo, Calnali y San Felipe Orizatlan del norte de Hidalgo, con los de los alrededores de  Tamazunchale, al sur de San Luis Potosí.  
3. Otros bosques de Q. oleoides están situados al este de la pequeña sierra de Tansabaca, en los límites de los municipios de Tamasopo y Aquismón, del estado de San Luis Potosí sobre suelos arcillosos rojos o amarillos que en ciertas condiciones pueden incluir especies típicas de selva como Brosimun alicastrumBursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Ceiba pentandra, Dendropanax arboreus, Tabebuia rosea, Zinowiewia integerrima y Zuelania guidonia.
4. Finalmente, el último conjunto de bosques esclerófilos tropicales esta situado al norte de Aldama, Tamaulipas, sobre rocas volcánicas del Cuaternario. Q. oleoides tiene una fisionomía y una ecología muy diferentes  de las que posee en las anteriores regiones.
A pesar de las diferencias estructurales, fenológicas, florísticas y ecológicas que existen entre esos cuatro conjuntos, la gran dominancia de Q. oleoides  permite que se reagrupe en una misma formación. Un estudio más profundo debería permitir distinguir en esta formación agrupaciones  particulares (xérico, higrófilo, etc.); sin embargo, la realidad de los bosques de Q. oleoides permanece en su complejidad.
Origen
El bosque tropical esclerófilo (Quintero, 1974) o encinar tropical se considera que es un tipo de vegetación de origen templado que logró ajustarse a las condiciones climáticas cálido húmedas de las zonas bajas de latitudes tropicales. Es posible que estos encinares tuvieran un papel relevante como refugio florístico y faunístico durante el Pleistoceno (Prance, G.T. 1982 ). Estas comunidades arbóreas sobrevivientes del Pleistoceno, se comprende que debido a las bajas temperaturas durante la última glaciación se pudieron desarrollar a bajas altitudes y latitudes, inclusive hasta Costa Rica, pero al término de la glaciación solo sobrevivieron comunidades aisladas, las cuales se terminaron adaptando al clima cálido de la planicie costera del Golfo. Cabe notar que Sarukhán (1968) y Sousa (1968) señalaron esta posibilidad debido a la conexión que presentan estos encinares tropicales con encinares de zonas más altas, donde también se presentan las especies de Quercus de los bosques tropicales.
Ecología
La amplia distribución del bosque tropical esclerófilo entre los paralelos 20° y 23°, en variadas condiciones edáficas y bioclimáticas, indica que no son estrictas sus exigencias  ecológicas. 
Los Bioclimas
Los blioclimas de los bosques de Q. oleoides presentan afinidades con los del bosque tropical medio subperenifolio, del bosque tropical bajo caducifolio, del bosque espinoso bajo caducifolio. No parece necesario detallar todos los bioclimas, pero conviene indicar los tipos bioclimáticos extremos entre los que podría desarrollarse.
Al norte, o sea en la región mas seca, el bioclima es tropical subseco, muy cálido en la llanura, con temporada seca larga. Corresponde al clima de la estación de Aldama, Tamps. alt. 90 m, T=23°5, P=620mm, tf=18°, Ms=8. Al sur, en condiciones más húmedas, hay un bioclima tropical subhúmedo, muy cálido de llanura, con temporada seca corta: estación de Tuxpan, Ver., alt. 14 m, P=1320 mm, T=24°5, tf=19°; Ms=3. Los caracteres bioclimáticos generales de este bosque van a oscilar entre los siguientes valores:

a) Temperatura media anual de 23 a 25° C
b) Temperatura del mes más frio de 18 a 20°C
c) Precipitaciones promedio anuales de 600 a 1500 mm
d) Número de meses secos de 2 a 8

De ello se pude concluir que Q. oleoides es poco sensible a las variaciones estacionales  de las precipitaciones y de la duracion de la temporada seca. En cambio la temperatura del mes más frio puede ser el factor bioclimático limitante pues en todos los casos es superior a 18°C.
Suelos
En efecto, el factor edáfico es el que determina el cambio de vegetación, cuando bajo un mismo clima se encuentran los bosques medios subperennifolios, bajo caducifolio y esclerófilo. Los suelos del bosque esclerófilo pertenecen a cuatro tipos principales: arenosos, vertisoles, ligeramente ferralíticos, litosoles; pero en realidad, presentan siempre condiciones extremas de hidromorfía o de xericidad, que limitan la competencia de las demás especies.
Los suelos donde pueden presentarse estos bosques pueden ser suelos aluviales muy antiguos, formados del arrastre de cenizas volcánicas, con abundante grava cuarzosa en forma de cantos rodados, y se sitúan en las partes altas de lomeríos donde el drenaje superficial es muy fuerte. También se establecen en suelos derivados de materiales ígneos rocosos o cenizas, de tipo extrusivo o intrusivo, que se presenta en forma de mesas emergidas entre material calizo frágil, como puede observarse en la planicie costera del norte de Veracruz y las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, así como en San Luis Potosí e Hidalgo. En estas circunstancias los suelos pueden ser negros, arcillosos, someros, que sobreyacen a rocas basálticas o lateralíticos indiferenciados profundos y rojos, igualmente derivados de ceniza volcánica, el otro tipo es arenoso y de origen reciente, en planicies costeras de la zona de Tampico, Tecolutla y Nautla, en la zona del Golfo Norte (Pennington y Sarukhán, 1998).
Estructura y fisionomía
La estructura y la fisionomía del bosque tropical esclerófilo dependen principalmente de dos factores, antrópico y edáfico. Muchos de estos bosques densos y pluristratas están, en efecto, frecuentemente perturbados por la acción del hombre, y transformados en bosques claros.
Si no se consideran más que las formaciones climáticas, con exclusión de los bosques secundarios perturbados, se distinguen dos tipos:
1. Por una parte, los bosques claros, situados en la región 4 sobre los litosoles bien drenados. su recubrimiento varía del 40 al 60%. No hay más que un solo estrato arbóreo bajo (de 5 a 7 m), un estrato arbustivo y un estrato herbáceo; muy pocas lianas y epífitos. En este tipo, Q. oleoides no es la unica especie dominante, Bursera simaruba es codominante. La flora comprende elementos del bosque bajo espinoso caducifolio. Se trata de un grupo ecológico xérico.
2. Por otra parte, los bosques densos localizados en las demás regiones, principalmente en la primera, sobre suelos mas o menos hidromorfos. Tienes dos estratos arbóreos: alto (20 – 25 m) y bajo (8-12m), un estrato arbustivo, un estrato herbáceo, lianas y epífitos. El recubrimiento es de un 80 a un 100%. Q. oleoides es frecuentemente el único dominante. Las demás especies arbóreas tienen un coeficiente de abundancia – dominancia francamente menos elevado. Son comunes a los bosques tropicales caducifolios y a los subperenifolios. 
El 55% de las especies arbóreas de rellenos son perennifolias y el 45% son caducifolias. La floración se produce en el 60% de los casos antes o a principios de la temporada de lluvias es decir entre diciembre y junio. Para el resto, la floración se produce durante la temporada de lluvias.
Importancia
Debe destacarse también su papel ecológico preponderante, pues los bosques de encino resultan ser excelentes biomejoradores edáficos, ya que propician el desarrollo y el rejuvenecimiento del suelo a causa de la incorporación constante de hojas y permiten un control natural así como eficiente de la erosión, siendo también buenos retensores de suelo evitando desplazamientos en las pendientes. Asimismo, evitan el abatimiento de los mantos acuíferos, la desecación y azolve de presas, así como tolvaneras, entre otros aspectos de índole ecológica. Poseen resistencia como barrera ante huracanes y vientos fuertes, ya que son árboles muy robustos y fuertemente anclados al suelo. Y por si eso fuera poco, estos árboles constituyen un alto potencial de atractivo paisaje escénico, en donde numerosas epifitas como las orquídeas, las bromelias, anturios, peperomias e inclusive hasta cactáceas crecen en los encinos del bosque, además de mantener en el sotobosque otras especies interesantes como cícadas (Dioon edule, Zamia inermis y Z. loddigesii, las dos primeras en peligro de extinción), palmas (Sabal mexicana, Acrocomia aculeata, Chamaedorea elegans) y dioscoréas; en suma, en los encinos se conforman importantes nichos ecológicos de los ecosistemas.
Los encinares tropicales son muy importantes para la fauna, son fuente de alimentación ya que sus bayas son devoradas por una gran cantidad de mamíferos como cotuzas, pecaríes, venados, ardillas, ratones, cerdos, etc., y por las aves, algunos de estos animales también encuentran en los encinos sitios ideales para anidación, reproducción y caza. Al estar inmersos entre ecosistemas tropicales exuberantes mantienen estrecha relación con la ecología de dichos ecosistemas, funcionando como corredores y hábitat de la fauna. Una característica peculiar de estos bosques es que suelen mantener humedad en el suelo durante todo el año, además la humedad obtenida de la niebla en épocas de sequía mantiene el sotobosque con gran variedad de hierbas y epífitas, excelentes microhábitats para anfibios y reptiles, por tanto la mayoría de las especies faunísticas (inclusive aves) no tienen que migrar a otros sitios, manteniendo una abundancia y diversidad relativamente constante a lo largo del año a causa de la disponibilidad de especies base de la cadena trófica (Prance, 1982).
Problemática
Por las características de su madera, los bosques de encino han sido muy explotados con fines forestales para la extracción de madera, para la elaboración de carbón y tablas para el uso doméstico, lo cual provoca que este tipo de vegetación tienda a fases secundarias las que a su vez sean incorporadas a la actividad agrícola y principalmente pecuaria (Rezedowski, 1978). Una vez talado el bosque de encinos, su recuperación es difícil puesto que al ser de crecimiento lento suelen establecerse primero las especies ruderales y de rápido desarrollo de las selvas o pastizales aledaños, impidiendo la recuperación del bosque original. En el caso de incendios forestales o quemas periódicas debido a la roza la recuperación del bosque es aún más difícil ya que aparte de los problemas anteriores, el fuego destruye los hongos micorrízicos del suelo dificultando el crecimiento de nuevos encinos o la regeneración de árboles a partir de los tocones, además de reducir la fertilidad natural del suelo al volatilizar los compuestos nitrogenados. Esta pérdida promueve que en encinares deforestados se formen acahuales de selvas, este cambio afecta gravemente a poblaciones faunísticas vulnerables, con baja movilidad y alta dependencia del encinar tropical, como algunos reptiles y los anfibios del bosque en general. En otros casos, la perturbación intensa de los encinares tropicales produce una vegetación típicamente sabanoide con una drástica degradación de suelos.
En la Huasteca, los suelos de encinares tropicales se han utilizado para cultivos extensivos de caña de azúcar. Actualmente la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO) ha determinado dos importantes regiones terrestres prioritarias que presentan este tipo de bosques, una en la región tamaulipeca y la segunda en el centro de Veracruz, las cuales presentan problemas comunes de deforestación y transformación a pastizales o sabanas debido principalmente a la actividad agrícola y ganadera.
Siendo México el país con mayor diversidad de encinos en el mundo, poco conocemos sobre la biología, ecología, etnobotánica, y menos aún, sobre el aprovechamiento sustentable de este útil y valioso ecosistema que es el bosque tropical de encino.