El cañón del Alamar, Municipios de Linares-Galeana, Nuevo León

En la franja de montañas que ciñen el centro del estado de Nuevo León, existe una serie de cañones estrechos que interrumpen la continuidad del macizo montañoso y son un pasaje entre la llanura costera del Golfo Norte de fisiografía plana, climas cálido-subhúmedos y matorrales espinosos tamaulipecos y el altiplano mexicano de fisiografía ondulada, climas templados-secos y matorrales xerófilos.
El acordeón de serranías se imponen plegadas en anticlinales y sinclinales, o crestas y valles que aglomeran tipos de roca, suelos, climas, altitudes, exposiciones, insolaciones, umbrías y por su puesto flora y fauna uy diversos. Son los cañones, los pasadizos que irrumpen y hacen que las aguas que caen en la parte alta de la cuenca puedan bajar de manera muy rápida hacia la llanura. 
La Sierra Madre Oriental está llena de ellos. Hace unos meses visitamos el del Alamar, por donde escurre el río Potosí (llamado así en la parte alta de la cuenca en el municipio de Galeana)-Cabezones (en la parte baja en Linares y Montemorelos), parte de la cuenca de San Fernando-Soto la Marina, cuya altura máxima es el cerro del Potosí con 3700 msnm y la altura mínima es de 0 m en el municipio de Soto La Marina, desembocando en el Golfo de México en el estado de Tamaulipas. 
El cañón es sinuoso, está rodeado de altas paredes verticales, roca expuesta y pequeños bosquetes de encinos, pero en su mayoría podemos ver matorrales submontanos y la corriente perene del río Potosí. El nombre de Alamar hace referencia a los álamos de río (Platanus rzedowskii) que también abundan.

En la entrada se ubica la localidad de Loma Alta, del municipio de Linares, posteriormente Las Caleras, Temporales, Canoas, La Boquilla, Los Sabinos, El Alamar, El Mezquite, Los Americanos, Guadalupe, después sigue Galeana con Los Chorros, Las Palmas, Protrero Prieto de Abajo, Potrero Prieto de Arriba, El Nopal, Molino de Higueras y Brownsville, el cañón se abre justo en la entrada a la cabecera municipal de Galeana, incluso se puede ver desde la carretera y es posible andarlo a pie o en un vehículo todo terreno. En esta entrada solo llegamos hasta Los Americanos, pero ya tenemos otra entrada de la parte que corre de Potrero Prieto de Abajo, con el manantial de aguas azufrosas.

Entrada al cañón del Alamar en la comunidad de Boquillas. Aquí a menudo se transportan en carretas jaladas por bueyes debido a la gran cantidad de piedra bola o cantos rodados que impiden el paso a los vehículos, sobre todo en temporada de lluvias.

Salimos muy temprano y dejamos nuestro vehículo en la comunidad de La Boquilla para caminar y poder hacer un reconocimiento a fondo de la biodiversidad que hay en el cañón. Desde muy temprano estuvimos oyendo el canto del tinamú canelo (Crypturellus cinnamomeus) un ave parecida a una pequeña gallina que es muy críptica, es decir que se la pasa oculta entre la maleza y es muy fácil escucharla pero muy difícil verla. De hecho hasta hace pocos años se extendió la dsitribución de esta ave a zonas centrales del estado de Nuevo León. En éste artículo de unos colegas de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, encontraron al tinamú canelo en el Cerro de la Silla y la sierra del mismo nombre apenas en el 2011, además se menciona:

“En Nuevo León, Sutton (1951) considera la especie como la mejor conocida de la familia y establece una distribución desde el norte de Linares hacia el sur. Por otro lado, Contreras-Balderas et al. (2008) proporcionan un registro fotográfico en un bosque de Quercus en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, mientras que el registro fotográfico más reciente es el de A. Hidalgo en 2010 en el Área Natural Protegida Parque La Estanzuela (com. pers.)”.
Tinamú canelo. Fotografía de Dave Irving.

Por lo que haber escuchado el canto del tinamú en el cañón del Alamar confirma que podría estar bien establecida y usar la sierra madre oriental desde Tamaulipas hasta Nuevo León. A continuación les dejo un video de su canto captado ya cuando veníamos bajando del cañón:

Vista del cañón en la comunidad de Boquillas, hábitat del tinamú canelo, bosques de encino y matorrales submontanos.

El paisaje es majestuoso, la sierra se abre en una garganta profunda pero muy amplia rodeada de montañas altas y escarpadas con matorrales submontanos que van poco a poco pasando a bosques de encino, pudimos registrar variadas especies de plantas como el ébano, anacua, jaboncillo, panalero, barreta, nopal, salvia, poleo, chicalote, potro, anacahuita, tenaza, vara dulce, chile piquín, y en ésta época del año es posible hallarlas floreciendo o fructificando.

Matorrales submontanos en el cañón El Alamar.

Eucnide lobata
Anagallis arvensis.

Havardia pallens. Tenaza.

Especie herbácea sin identificar (flor azul), Calyptocarpus vialis (flor amarilla) y líquen.

Ehretia anacua. Anacua.

Ebenopsis ebano. Ébano.

Echinocereus sp. Alicoche.

Salvia ballotaeflora. Salvia.

Mascagnia macroptera. Vid mariposa amarilla.
Capsicum annuum var. glabriusculum. Chile piquín.

Cordia boissieri. Anacahuita.
Anacahuita en flor.

Forestiera angustifolia. Panalero.

Opuntia sp. Nopal.

Caesalpinia mexicana. Potro.
Flor del potro.
Sapindus saponaria. Jaboncillo

Árbol de jaboncillo.

Vista del cañón del Alamar a la altura de la comunidad de Los Sabinos. Se pueden observar bosques de encino en las montañas.
El camino tiene secciones que van por sobre el cauce seco y secciones que van en el faldeo de la sierra, en general está en buenas condiciones después del huracán Alex en julio del 2010 y el huracán Ingrid en septiembre del 2013, pero hay partes donde hay que cruzar el río y es donde puede haber problemas debido a la piedra suelta. También se desembocan veredas que se meten a la sierra, algunas entre el matorral bastante intrincado.
Camino por entre la sierra en el cañón del Alamar. Ideal para los ciclistas y excursionistas.
Vereda que se interna entre los matorrales de la sierra.
El cuidador de la entrada.
Hay partes del camino entre el cauce seco y otras más entre el río, sin un vehículo de doble tracción es imposible acceder, el paseo es agradable a pie y hasta en bicicleta. 

El río Potosí-Cabezones es un cuerpo de agua perenne y ha permitido que se desarrolle una gran cantidad de ambientes riparios en donde pulula la vida, especialmente de artrópodos como caballetes, libélulas, mariposas, arañas cazadoras, zapateros, nadadores de dorso y carritos de agua, así como peces y ranas.

Cauce del río Potosí-Cabezones, de tipo permanente lo cual permite el desarrollo de ambientes riparios en aguas cristalinas.
Pececitos Astyanax mexicana, sus poblaciones solo se confinan a cauces de aguas muy limpias, lo cual nos indica la calidad de las aguas del río.

Vista del cañón del Alamar pasando Los Sabinos y antes de llegar al la ranchería del Alamar.

Vista del Cañón del Alamar desde la ranchería de Los Americanos.

A la altura de la ranchería Los americanos pueden verse veras fértiles donde se siembra maíz, nogales y se alimentan rebaños de cabras.

El agua atrae mucha fauna, variadas especies de odonatos como éste caballete o caballito del diablo.

El agua también es propicia para el desarrollo de especies asociadas a ambientes riparios como los álamos de río o también llamados sicomoros (Platanus rzedowskii), de ahí el nombre del cañón: el alamar, que alude a la concentración de ésta especie en sus riberas.
Álamo de río (Platanus rzedowskii) en las riberas del cañón, de ahí su nombre.
Otra especie asociada a los cauces de los ríos son los sauces llorones o sauz (Salix bonplandiana).
Sin duda un elemento que no puede faltar en los ecosistemas mexicanos son los agaves, aquí un par de agaves escabrosos (Agave scabra) por su textura rasposa.

Una rana del género Lithobates.

En algunas partes, sobre todo en las rancherías se pueden observar este tipo de puentes rústicos que la gente usa para pasar de una ribera a otra, aunque en cualquier venida fuerte de agua estos puentes desaparecen, pues se los lleva la fuerte corriente.
Un renacuajo.

En algunas zonas el río adquiere tonalidades turquesa por la acumulación de minerales, en otras, tonalidades verdes por la acumulación de algas.

Incluso entre la ranchería de Los Sabinos y Los Americanos hay un pequeño manantial que brota de la sierra y alimenta al cauce en forma de afluente, no sabemos si es perene o temporal, pero suponemos que por su pequeño tamaño debe ser temporal y solo existe en época de lluvias.

Nacimiento de agua.

Pequeño nacimiento de agua entre las rocas, debido a la coloración amarillenta de las rocas, podria tratarse de una acumulación de agua azufrosa como ocurre en otros nacimientos río arriba.

El agua nace de entre las rocas y alimenta el afluente del río Potosí-Cabezones.

Un álamo ha crecido en la base del nacimiento.

Cascada pequeña que se forma por el nacimiento de agua.

Tras el nacimiento se extiende una cañada con bosques de encino.

La coloración amarillenta delata posible filtración de azufre en el agua.

Éste tipo de ambientes genera microecosistemas donde convergen gran cantidad de fauna artrópoda, incluso si existiera la posibilidad de colocar cámaras infrarrojas podríamos captar animales nocturos que bajan a abrevar al nacimiento y el estanque que se forma, ese día solo vimos una interesante concentración de microfauna asociada al agua.

Mariposa.

Zapateros en la superficie del agua.

Araña cazadora.

Libélula.

Has secciones del cañón en donde la roca caliza deja ver su angustiosa geomorfología, la cual indica un fuerte empuje que en tiempos pasados los procesos geológicos provocaron a los macizos que emergieron del lecho marino.

Paredes verticales con capas comprimidas, se puede ver la fuerza con la que la roca literalmente fue doblada hasta en 90 grados.

Toda una caja de pandora para los geólogos, ¿qué nos dirían las rocas si hablaran?.

El cañón es un caleidoscopio entre diversidad geológica, biológica e hidrológica. 
Ese día volvimos hasta donde dejamos el vehículo estacionado en la ranchería de Las Boquillas por no arriesgarnos a quedarnos varados, la tarde fue calurosa y bien aprovechada hasta por los perros.

La Picea disfrutando del cauce del río y atrás capas y capas del cañón del Alamar.


En la segunda ocasión nos aventuramos hasta más adelante de la ranchería de los Sabinos, pero lamentablemente nos quedamos varados en medio de la pasada del río y estuvimos a punto de que el agua entrara a la camioneta. Desesperados comenzamos a hacer palanca a las llantas enterradas entre las piedras para tratar de des atascar la camioneta pero como por mera treta del destino, un grupo de biólogos conocidos que casualmente se encontraban de paseo aquel domingo nos remolcaron con su vehículo doble tracción. Este post lo dedico afectuosa y respetuosamente al Dr. Jorge Verduzco y el Dr. Manuel Nevárez de la Facultad de Biología de la UANL, así como al Dr. Raúl De la Torre Lillingston, su esposa la Dra. Clauda Plata de la UNAM y demas colegas amantes de las cactáceas cuyos nombres torpemente olvidé por habernos ayudado amablemente a salir literalmente del atolladero aquel día. Les dejo aquí la fotografía que muestra el momento después de salir haciendo la inconfundible señal de un cactus candelabriforme que los compañeros de la UNAM llaman la “compaseñal” y para los amantes de los cactus les dejo su página de facebook. 

Bien atascados en el río.
Con el Dr. Manuel Nevárez y el Dr. Jorge Verduzco de la FCB de la UANL.
La compañseñal con el Dr. Raúl De La Torre Lillingston y su esposa la Dra. Claudia Platas de la UNAM.

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El manantial del Volcancito, Linares, Nuevo León

Ya hace tres años que llegué a Linares y uno de los primeros sitios que fui a conocer fue el Cañón de Jaures y la Cueva del Volcancito, de los cuales hice una entrada del blog en aquel entonces.
A principios de año volví a frecuentar el sitio del Volcancito, pero a diferencia de hace tres años, ahora estaba casi seco, había que bajar unos 40 metros por un sótano estrechoy aún así no pudimos sondear el sitio exacto hasta donde había agua. Estas son las imágenes, aunque borrosas por falta de tripié:

Cueva profunda del Volcancito.
Los compañeros sondeando el sitio hasta donde llegó el agua.

Vista desde adentro de la cueva.

Con flash de la cámara nos fue más fácil ver los detalles desde adentro.

Un poco más abajo y no encontramos rastros de agua. 
Esta vez regresamos con la promesa de encontrar por fin el volcancito con agua, pues en la temporada de lluvia suele pasar que se llena y brota a raudales, cuál fuente vauclusiana, sin embargo, con el paso del huracán Ingrid durante el 14, 15 y 16 de septiembre la cantidad de agua superó nuestras expectativas y el agua al salir de la cueva formó una cascada uniéndose al río que baja por el cañón de Iturbide y solo lleva agua después de los huracanes. Todo un espectáculo. Aquí les dejo las fotos, igual un poco borrosas por falta de luz.

Cañón de Iturbide con su río intermitente después del Huracán Ingrid, octubre del 2013.
Cascada de agua que brota de la cueva del volcancito al fondo.

Agua brotando del cerro.
Al ir subiendo por un costado de la cascada pudimos llegar hasta la bocacueva, sitio que durante el estiaje estuvo totalmente seco y ahora rebosaba de agua llegando casi al techo de la cueva. Nos imaginamos la cueva sumergida de aguas turquesas, la impresionante cavidad repleta de agua que no deja de salir durante semanas.


El compañero Humberto, colega botánico, cerca a la bocacueva.
Agua brotando a raudales desde las profundidades sumergidas de la cueva.

Actualmente nadie ha sondeado las profundidades de esta cueva.
Al paso de las lluvias la sierra se embebe y llena los mantos acuíferos, pues en ella por su orígen calcáreo más que en otras sierras, hay una súper red subterránea de cuevas, sotanos y cavernas que sirven como resguardo del líquido y los van suministrando poco a poco hacia la superficie como en el caso de la cueva del volcancito.
Cascada que se forma al pie de la cueva del volcancito.
Y al agua fluye por algunas semanas o meses, dependiendo qué tan copiosas hayan sido las lluvias previas y posteriores que mantienen vivo el afluente.
Aquel día se nos llegó la hora de volver y dejamos atrás el paraje con un clima fresco ya típico del fin de la temporada de lluvias, esperando que el agua que brota de la sierra siga presente hasta que las lluvias vuelvan el próximo año en el mes de julio.
Atardecer en el Cañón de Iturbide.

Cañón de Iturbide, vista al poniente.

Álamo de río (Platanus rzedowski) a la vera del río Iturbide.

Qué es una cuenca hidrológica?


Un compañero está a punto de hacer su tesis enfocada al estudio de las cuencas hidrológicas que abastecen de agua a una ciudad, por lo pronto no he de dar más detalles de los que en su momento el exponga en la defensa de su investigación. Pero me he puesto a reflexionar en la importancia que tiene que todos los habitantes del planeta sepamos de qué estamos  hablando cuando nos refrerimos a las cuencas hidrológicas, es algo crucial para nuestra existencia, pues sin ellas no tendríamos la fórmula de la vida: el agua.
Aquí les dejo una información que recabé hace algunos años cuando trabajaba en la Sierra Gorda de Querétaro, es acerca de las cuencas y me sirvió para darles una plática a un grupo de estudiantes procedentes de la Universidad de Chapingo, allá por el verano del 2008.
¿Que es una cuenca hidrológica?
Forma de una cuenca, con el río princiopal, los afluentes y el parteaguas. Iturbide, N. L.

Una cuenca hidrológica es la zona de la superficie terrestre en la cual, todas las gotas de agua procedentes de una precipitación que caen sobre ella se van a dirigir hacia el mismo punto de salida (punto que generalmente es el de menor cota o altitud de la cuenca).

Sus límites quedan establecidos por la divisoria geográfica principal de las aguas de las precipitaciones; también conocido como “parteaguas” (Su contorno o perimetro se encuentra limitado por el lomo o filo de las montañas, denominado parteaguas). El parteaguas, teóricamente, es una línea imaginaria que une los puntos de máximo valor de altura relativa entre dos laderas adyacentes pero de exposición opuesta; desde la parte más alta de la cuenca hasta su punto de emisión, en la zona hipsométricamente más baja. Al interior de las cuencas se pueden delimitar subcuencas o cuencas de orden inferior. Las divisorias que delimitan las subcuencas se conocen como parteaguas secundarios.

El área de escurrimiento es el espacio de recarga de agua lluvia superficial o subterránea hacia un punto determinado. Puede ser un manantial, una quebrada o un río muy grande. Las cabeceras de cuenca, son los sitios altos que se encuentran en el parte aguas de las montañas, pero el sitio mas alto de todos es la cabecera principal de cuenca

Microcuenca

Microcuenca es la totalidad del área drenada por una corriente, o sistema interconectado de cauces, tales que todo el escurrimiento originado en tal área es descargado a través de una única salida.

Elementos de una Cuenca

El río principal 

Cascadas de Micos que forman parte del río Valles, San Luis Potosí.

El río principal actúa como el único colector de las aguas. A menudo la elección del río principal es arbitraria, pues se pueden seguir distintos criterios para su elección (el curso fluvial más largo, el de mayor caudal medio, el de mayor caudal máximo, el de mayor superficie de cuenca, etc). El río principal tiene un curso, que es la distancia entre su naciente y su desembocadura. En el curso de un río distinguimos tres partes:

· El curso superior, ubicado en lo más elevado del relieve, en donde la erosión de las aguas del río es vertical. Su resultado: la profundización del cauce.

· El curso medio, en donde el río empieza a zigzaguear, ensanchando el valle.

Curso medio del Río Pablillo, en la comunidad de Rancho Viejo, Linares, N. L.


· El curso inferior, situado en las partes más bajas de la cuenca. Allí, el caudal del río pierde fuerza y los materiales sólidos que lleva se sedimentan, formando las llanuras aluviales o valles.

Otros términos importantes a distinguir en un río son:

· Cauce. Cauce o lecho (Del lat. calix, -icis, tubo de conducción.) m. Lecho de los ríos y arroyos. Conducto descubierto o acequia por donde corren las aguas para riegos u otros usos.

· Thalweg. Línea que une los puntos de mayor profundidad a lo largo de un curso de agua.

· Margen derecha. Si nos imaginamos parados en el medio del río, mirando hacia donde corre el río, es decir mirando aguas abajo, la margen derecha es la que se encuentra a nuestra derecha.

· Margen izquierda. Si nos imaginamos parados en el medio del río, mirando hacia donde corre el río, es decir mirando aguas abajo, la margen izquierda es la que se encuentra a nuestra izquierda.

· Aguas abajo. Con relación a una sección de un curso de agua, sea principal o afluente, se dice que un punto esta aguas abajo, si se sitúa después de la sección considerada, avanzando en el sentido de la corriente (en castellano se utiliza también el término «ayuso» para referirse a aguas abajo).

· Aguas arriba. Es el contrario de la definición anterior (en castellano se utiliza también el término «asuso» con el mismo significado).

Río Potosí que posteriormente toma el nombre Cabezones y es afluente del Río San Juan en Nuevo León.

Los afluentes

Son los ríos secundarios que desaguan en el río principal. Cada afluente tiene su respectiva cuenca, denominada sub-cuenca.

El Divortium aquarum

El divortium aquarum o línea divisoria de vertientes, es la línea que separa a dos o más cuencas vecinas. Es la divisoria de aguas, utilizada como límite entre dos espacios geográficos o cuencas hidrológicas.

El relieve de la cuenca

El relieve de una cuenca consta de los valles principales y secundarios, con las formas de relieve mayores y menores y la red fluvial que conforma una cuenca. Está formado por las montañas y sus flancos; por las quebradas o torrentes, valles y mesetas.

Partes de una cuenca

· Cuenca alta: Es la parte de la cuenca en la cual predomina el fenómeno de la socavación. Es decir que hay asportación de material terreo hacia las partes bajas de la cuenca, visiblemente se ven trazas de erosión

· Cuenca media: Es la parte de la cuenca en la cual mediamente hay un equilibrio entre el material sólido que llega traído por la corriente y el material que sale. Visiblemente no hay erosión.

· Cuenca baja: Es la parte de la cuenca en la cual el material extraído de la parte alta se deposita en lo que se llama cono de deyección.

Tipos de cuencas

Exorreicas: avenan sus aguas al mar o al océano. Un ejemplo es la cuenca del río Pánuco en Veracruz.
Endorreicas: desembocan en lagos o lagunas, siempre dentro del continente. Por ejemplo los arroyos, cañadas y cañones de las Sierra de La Fragua y San Marcos y Pinos que desembocan en el valle de Cuatrociénegas pertenecen a este tipo.
Arreicas: las aguas se evaporan o se filtran en el terreno , ya que no desaguan en ningún río u otro cuerpo hidrográfico de importancia, aquí pueden ponerse como ejemplo los múltiples afluentes del carso huasteco que literalmente son tragados por el terreno, algunos de ellos resurgirán más abajo en los valles, muchos otros serán almacenados en el subsuelo.

Zonas de funcionamiento hídrico principales:

· Zona de Cabecera de las Cuencas Hidrológicas: garantizan la captación inicial de las aguas y el suministro de las mismas a las zonas inferiores durante todo el año.

· Zonas de Cabecera y Captación – Transporte en condiciones de Cuencas Semiáridas

· Zonas de Emisión de los Acuíferos. Las lagunas costeras regulan el funcionamiento de los ecosistemas marinos adyacentes. Los manglares están considerados entre los ecosistemas más productivos y la actividad socioeconómica asociada a los mismos abarca actividades forestales, pesqueras, turístico-recreativas y otras.


Funciones de la Cuenca

Los procesos de los ecosistemas que describen el intercambio de materia y flujo de energía a través de la vinculación de los elementos estructurales del ecosistema pueden ser vistos como un sistema: Dentro de la cuenca, se tienen los componentes hidrológicos, ecológicos, ambientales y socioeconómicos, cuyas funciones a continuación se describen:

Función Hidrológica 

Presa Cerro Prieto, Linares, N. L.
  • Captación de agua de las diferentes fuentes de precipitación para formar el escurrimiento de manantiales, ríos y arroyos.
  • Almacenamiento del agua en sus diferentes formas y tiempos de duración.
  • Descarga del agua como escurrimiento.

Función Ecológica 

Cascada El Caracol, Iturbide, N. L.
  • Provee diversidad de sitios y rutas a lo largo de la cual se llevan a cabo interacciones entre las características de calidad física y química del agua.
  • Provee de hábitat para la flora y fauna que constituyen los elementos biológicos del ecosistema y tienen interacciones entre las características físicas y biológicas del agua

Función Ambiental

  • Constituyen sumideros de CO2.
  • Alberga bancos de germoplasma.
  • Regula la recarga hídrica y los ciclos biogeoquímicos.
  • Conserva la biodiversidad.
  • Mantiene la integridad y la diversidad de los suelos

Función Socioeconómica 

Gallina tomando agua en la comunidad de Amealco, Chapantongo, Hidalgo.
Suministra recursos naturales para el desarrollo de actividades productivas que dan sustento a la población.
Provee de un espacio para el desarrollo social y cultural de la sociedad.

Servicios Ambientales 

Del flujo hidrológico: usos directos (agricultura, industria, agua potable, etc), dilución de contaminantes, generación de electricidad, regulación de flujos y control de inundaciones, transporte de sedimentos, recarga de acuíferos, dispersión de semillas y larvas de la biota.

De los ciclos bioquímicos: almacenamiento y liberación de sedimentos, almacenaje y reciclaje de nutrientes, almacenamiento y reciclaje de materia orgánica, detoxificación y absorción de contaminantes.

De la Producción biológica: creación y mantenimiento de hábitat, mantenimiento de la vida silvestre, fertilización y formación de suelos.

De la descomposición: procesamiento de la materia orgánica. 

Implicaciones ecológicas de la cuenca

Al interior de la cuenca, el agua funciona como distribuidor de insumos primarios (nutrientes, materia orgánica, sedimentos) producidos por la actividad sistémica de los recursos. Este proceso modela el relieve e influye en la formación y distribución de los suelos en las laderas, y por ende en la distribución de la vegetación y del uso de la tierra.

Presón artificial, Rayones, Nuevo León.
La utilización del agua entra con frecuencia en conflicto con la conservación del medio ambiente y la biodiversidad. Dada la extraordinaria riqueza de recursos bióticos e hídricos de la cuenca y la degradación a la que están siendo sometidos, el análisis de la relación entre la gestión de los recursos hídricos y la del medio ambiente constituye una prioridad.

La cuenca integra procesos y patrones de los ecosistemas, en donde las plantas y los animales ocupan una diversidad de hábitat generado por variaciones de tipos de suelo, geomorfología y clima en un gradiente altitudinal.

La cuenca constituye una unidad espacial ecogeográfica relevante para analizar los procesos ambientales generados como consecuencia de las decisiones en materia de uso y manejo de los recursos agua, suelos y vegetación. Por lo tanto, constituye un marco apropiado para la planificación de medidas destinadas a corregir impactos ambientales producto del uso y manejo de los recursos naturales.

Sangre de agua

Yo la veo, la contemplo y la siento muy adentro

Se trasmina y me suspira, por adentro me palpita

Es la sangre serpentina que recorre mi abadía

Es la sangre sin temores que despunta en los albores

Es la sangre de mis sierras, la que lanza las querellas

La que azuza la borrasca que a empujones se desgaja

En la punta del peñasco cual abrigo del chubasco

Que bañando la ladera renaciendo dondequiera

Con las flores de las grietas que se abrazan y se aprietan

Con los ríos tan sonoros que recorren los escollos

Que se lanzan al vacío en cascadas del estío

Que le cantan a la vida con sus gotas qué alegría

Y que juega en las cañadas de rocío tan bañadas

Que se interna en las cavernas con sus hilos y sus cuerdas

Y que abraza los encinos y las ramas de los pinos

Que despiertan los sentidos de la sierra sus latidos

Y que siento yo aquí adentro en las fibras de mi cuerpo

Cascada el Caracol, Iturbide N. L.

Iturbide se localiza al sudeste del estado, en la región denominada Sierra Madre Oriental ubicado en los 24º44′ de latitud norte y 99º53′ de longitud oeste, se encuentra a 1,850 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el municipio de Galeana; al sur con Aramberri; al este con Linares y con el estado de Tamaulipas; al oeste con Galeana.

Kiosko en la plaza de Iturbide por la mañana.

Vista desde la plaza.
Iturbide es un municipio perteneciente al estado de Nuevo León, cuya geografía es accidentada en un 100%. Todo el municipio se halla inmerso en la biorregión de la Sierra Madre Oriental y tiene variados climas y tipos de vegetación que van de los semiáridos hasta los subhúmedos, pasando por los templados y hasta los fríos en las cumbres más altas.

La geografía de Iturbide es accidentada en su totalidad, aquí una vista al cañón de la Escondida.
La Sierra Madre Oriental cruza casi todo el municipio formando valles y cañones como el de Peña Colorada, Las alazanas y La Muralla. El río San Antonio que nace en el rancho La Tinaja, atraviesa el municipio de norte a sur. Los ríos Pablillos y Hualahuises, recorren el territorio de oeste a este. Asimismo al norte del municipio se encuentra el río La Muralla. Todos estos de corriente permanente. El clima es (CW), templado con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 19ºC, la precipitación es de 560 mm. El régimen de lluvias es de septiembre a diciembre. Los vientos dominantes son del norte.

Sierra La Muralla.

Biológicamente hablando no ha sido lo suficientemente descrito, por lo tanto no es de sorprenderse encontrar una que otra especie de flora rara o no común, como el caso de la recientemente descrita Yucca angustifolia.

Yucca angustifolia, especie recientemente descrita en el año del 2004.

En esta ocasión nos encaminamos a la cascada del Caracol, que afortunadamente por su difícil acceso a pie, pocos son los turistas que se aventuran a conocerla.

Camino sinuoso a pie por entre las laderas para llegar a la Cascada El Caracol.
En este recorrido avanzas por las laderas rocosas cubiertas de bosques ralos de encinos, nogales, cedros, uno que otro pino, granjeno, diferentes acacias, monillas, ceanothus, palo santo y otras especies asociadas a los bosques de encino y chaparrales.

Granjeno. Sus frutos son de un sabor agridulce bastante agradable. Se dice que hay quienes hacen mermelada con sus frutos.
Frutos de Monilla Ungnadia speciosa en su cápsula trilobada, usados para hacer artesanías como collares.

En los mogotes de roca caliza hay magueyes huastecos de la especie Agave bracteosa cuyas poblaciones se distribuyen ampliamente en las paredes calizas de la Sierra Madre Oriental y es una especie marcada como Amenazada por la NOM ECOL 059.

Mogotes de roca caliza con poblaciones de Agave bracteosa.

Agave bracteosa.
    

 Además de interesantes especies leñosas y de hábitos rupícolas, hay especies herbáceas asociadas a zonas húmedas y umbrosas, lo cual les ha permitido desarrollar hojas carnosas y les ha brindado una predilección especial por ser plantas que además tienen un gran valor ornamental en los jardines de muchos hogares neoloneses como las llamadas begonias y la barca de la niña.

Begonia uniflora con un par de botones a punto de abrir.

Barca de la niña Tradescantia crassifolia.
Otros de los habitantes carismáticos que observamos en estos bosques son sin duda los insectos, como una mosca ladrona y un saltamontes en etapa juvenil.

Mosca ladrona de la familia Asilidae.
Saltamontes de la familia Acrididae en etapa juvenil, pues nótese que sus alas no se han desarrollado totalmente.

Entre las oquedades de las paredes calizas se abren paso interesantes sistemas de cavernas y cuevas. Durante el recorrido hacia la cascada está la llamada “Cueva oscura”, a la cual solo es prudente acceder con un buen equipo espeleológico por poseer peligrosas simas en su interior de hasta 7 m de profundidad. Aparentemente no ha sido estudiada del todo y hasta la fecha se desconoce su profundidad total o si conecta hacia otros sistemas cavernarios. Nosotros solo accedimos al primer recinto a unos 10 m de profundidad y aún sin haber avanzado mucho nos fue posible observar su franca belleza pétrea.

Mogotes de piedra caliza, es común encontrar poblaciones de flora rupícola y gran variedad de oquedades, cavernas y hasta cuevas.

El letrero hacia la Cueva Oscura.

Entrada a la Cueva Oscura.
Columna hecha a partir de la unión de una estalactita con una estalagmita, proceso que conlleva millones de años para formarse.

La cueva oscura vista de adentro hacia afuera.

Antes de llegar a la cascada, ya es perceptible el rumor que provoca el agua al estrellarse sobre las rocas, aún así uno no puede abstraerse del todo por el sonido, pues en un recoveco anterior se abre paso una enorme oquedad en la pared, la cual no es lo suficientemente profunda como para formar ni siquiera una caverna, pero si impacta su tamaño y forma de cúpula. Esta es llamada la Cueva del Muerto.

El nombre deja mucho a la imaginación y como cualquier oquedad, caverna, cueva o sima  inspira un misterioso deseo y respeto en cualquiera que se interne en ellas.

Aunque su negrura asombra y estremece, realmente no hay mas que unos cuantos metros antes de que termine en una pared.

Unos metros más adelante por una vereda sinuosa y húmeda vamos acercándonos a la cascada, ya el frescor es ineludible y una gran cantidad de nogales provocan una umbría deseable, la brisa se levanta y los helechos se multiplican a cada paso que damos. Un letrero nos indica que estamos por llegar y en una rinconada agreste, el agua corre y se precipita de una lado a otro, figurando dar vueltas como un caracol y formando así una impresionante cascada de unos 50 m de altura, otra joya más de la Sierra Madre Oriental.

Letrero que nos indica la llegada a la Cascada El Caracol.


Cascada El Caracol, Iturbide N. L.

Arroyo abajo no podemos dejar pasar la oportunidad de refrescarnos a la sombra de los álamos de río y los nogales. La vegetación que aquí se concentra está asociada a las corriente de agua y las cañadas protegidas y es notoriamente más frondosa y exuberante que en el recorrido por el chaparral de la ladera.

Álamo de río, habitante común de los arroyos de la sierra, esta especie es Platanus rzedowskii, en honor a este prominente botánico.

Nogales y álamos adornan el cauce del arroyo.

Arroyo abajo la abundancia de vegetación y la fisionomía del bosque cambia totalmente en contraste a las laderas de chaparrales.

Hongos del género Coriolus localmente llamados orejitas de palo, cubren profusamente un tronco caído beneficiados por la humedad y la sombra.
De vuelta al camino, solo unas valientes se atreven a ramonear en las laderas más abruptas y las cimas más altas de las vértebras rocosas, andan libres y nunca se cansan, no tienen más casa que la misma sierra y en cualquier día la majada de cabras parece fundirse entre las rocas y los magueyes.

Aguas azufrosas de Potrero Prieto, Sierra de Galeana, N. L.

Comunidad de Potrero prieto vista hacia el noreste en la tarde.

El pasado 20 de agosto nos dirigimos a un área serrana en demasía interesante. Desde que estaba en secundaría mi papá me regaló un mapa turístico de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, una verdadera joya que me sigue fascinando hasta la fecha, que aunque plasmado con dibujitos pueriles de montañistas y atractivos naturales, es sin duda una guía invaluable para los que nos gusta andar serreando. Fue ahí dónde supe que en una localidad al norte del municipio de Galeana, colindando con Iturbide está la localidad de Potrero prieto, por un camino de terracería de 14 km que sale de la carretera Linares- San Roberto, unos cuantos km después de pasar la cabecera municipal de Iturbide con rumbo a Galeana. 

Potrero prieto podría ser una localidad serrana más, pero como la Sierra Madre Oriental tiene motivos sobrados para sorprender a  nuestra leve existencia, en las inmediaciones de las serranias cortadas de dicha localidad se abre paso el río Potosí que baja desde la Laguna de Labradores en Galeana, y cerca de la localidad de Potrero se rompe en un desnivel formando la espectacular cascada de La Prieta Linda, y más abajo siguiendo el curso de los cerros se abre paso por entre el Cañón del Potosí en donde el río sale del lado de Montemorelos y toma el nombre de Cabezones. 
Potrero prieto de abajo y el cañón por donde escurre el Río Potosí- Cabezones.

Cascada La Prieta Linda vista de costado por la mañana, comunidad de Potrero prieto, Galeana, N. L.
Cascada La Prieta linda vista de frente por la tarde.
Cascada La Prieta Linda.
Pero río arriba, subiendo una loma tras de la comunidad y de nuevo bajando al nivel del río, serpenteando rocas y el caudal manso del agua, esta un secreto mucho más interesante que por primera vez vi plasmado en el mapita que ya les mencioné: en Potrero prieto hay unas aguas azufrosas.

Río Potosí cerca a la comunidad de Potrero Prieto, Galeana, N. L.
Matorrales submontanos dominan los paisajes del cañón por donde escurre el río Potosí.
Y ahí están ellas, brotando en los escollos de la roca madre del cerro, emanando durante sabrá Dios cuantos años el azufre atrapado en cuevas profundas durante tiempos inmemoriales, rodeadas de un matorral que se agarra con fiereza a las laderas empinadas, ahí entre barretas, varas dulces, yucas, tenazas, sotoles y lechuguillas, ya no se sabe si en un matorral submontano empecinado en treparse a más de 1000 m de altura por entre los cerros o un pedazo de matorral chihuahuense perdido entre la sierra, ahí nacen y amarillean la roca, apestan el aire con su particular tufo ácido y por su puesto invitan a bañar el cuerpo o por lo menos los pies con la promesa de relajar un poco los músculos que para la mayoría ya ha sido suficiente sacrificio llegar caminando hasta ellas después de una hora de subir y bajar el cerro.

Aguas azufrosas de Potrero Prieto, Galeana, N. L.

El agua brota de entre las rocas.

Al irnos aproximando el particular olor a azufre que comúnmente se dice a “huevo podrido” , nos anuncia la llegada.

El agua que fluye del subsuelo se incorpora al río impidiendo que el agua pueda beberse e incluso incide en la fauna acuática.

El color amarillo es evidente en estas aguas debido a las altas concentraciones de azufre.
En el acomunidad comentan que en semana santa la gente acostumbra venir a bañarse a estas aguas debido a sus propiedades curativas en las afecciones de la piel.

Las aguas azufrosas también forman una pequeña cascada.

Son locamente llamadas: Azufrosas La Cruz y es todo un espectáculo digno de admiración y respeto
Planta asociada a zonas azufrosas Samolus ebracteatus.
Ranitas descansando entre las grietas húmedas de la roca caliza. Fue notoria la cantidad de fauna acuática que se resguarda río arriba de las aguas azufrosas, en cambio río abajo estuvo ausente.
Aunque este excepcional paraje se ha mantenido conservado debido a su aislamiento, sigue siendo irremediablemente un imán del turismo desorganizado, por lo menos cada Semana Santa. Sabemos que desafortunadamente el flujo humano no puede ser frenado totalmente, pero en cambio si puede ser regulado para permitir que el ecosistema no decaiga ante la presión humana y pueda seguir siendo apreciado indefinidamente. Este viaje nos permitió relfexionar que la sierra tiene mucha diversidad por ofrecernos,  no solo biológica sino geológica y mineral que sin duda debe asegurarse su conservación. 

PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY

Buenas tardes a todos. Esta vez les anexo toda la información referente al Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM). El PNCM es un área natural protegida que abarca una zona importante de la parte septentrional de la Sierra Madre Oriental y se ubica al sur- sureste de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León.
Este es un reducto conservado importantísimo en la generación de servicios ambientales para la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, sin el cual definitivamente no habría agua ni aire limpio. Actualmente sigue siendo subvalorada solamente como un área de esparcimiento sin cultura ni educación y no como un verdadero recinto de biodiversidad e invaluable riqueza geológica.
INTRODUCCIÓN
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM) se ubica entre las coordenadas geográficas 26ª31´00″ de Latitud Norte y 100ª 17´20″. Se encuentra ubicado en el Estado de Nuevo León, es parte territorial de ocho municipios; Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García con una superficie total de 177,395-95-45098 hectáreas. Cabe hacer mención que Ningún municipio se encuentra en su totalidad dentro del Parque.
Esta importante Área Natural Protegida se localiza en el sistema montañoso de la Sierra Madre Oriental, y se ubica en la Provincia del mismo nombre, dentro de la Subprovincia de la Gran Sierra Plegada, constando de una serie de sierras menores de estratos plegados, formando cañones, amplios valles  y zonas de topografía accidentada.  En estas sierras el plegamiento se manifiesta de múltiples maneras, pero su forma más notable es la que produce una topografía de fuertes ondulados paralelos. Las crestas reciben el nombre de anticlinales y los senos de sinclinales. Asimismo, en el Parque se encuentran condiciones variables de topografía, pendientes y orientación de laderas, las cuales tienen efectos importantes en la distribución de la vegetación. El rango de elevación dentro del área de estudio va desde los 600 msnm hasta los 3,400 msnm. El flexionamiento de las rocas en las crestas las estira y las fractura, haciéndolas más susceptibles a los procesos erosivos. Es por ello que en su estado actual de desarrollo, son comunes en esta sierra las estructuras constituidas por dos flancos residuales de un anticlinal, con un valle al centro.
Los plegamientos de la zona marginal de la unidad central anterior fueron menos enérgicos, de manera que los anticlinales son sencillos, con pliegues sin complicaciones, a excepción de fallas de desplazamiento con poco corrimiento como en la Sierra de Papagayos, localizada al este del Parque. Los flancos de estas unidades son tendidos de 5 a 25 grados y de poca longitud y extensión. Las pendientes en el Parque son sumamente variables, encontrándose valores de 0% a 1% en las zonas más planas, hasta valores de más de 170% en ciertas partes de la Sierra en donde los sedimentos marinos se encuentran en posición vertical.  Las condiciones de elevación, pendientes y orientación en la porción que corresponde al Parque, origina un efecto de sombra de lluvia, debido al patrón general de vientos en la región. Esta combinación de factores da origen al establecimiento de masas forestales en las laderas norte y noreste de la Sierra Madre. 
Existen más de 20 cañones, habiéndolos tanto secos como húmedos, algunos de los cuales presentan corriente todo el año, tal como el cañón de Matacanes. El Cañón de La Huasteca se distingue de los demás por el tipo de formaciones rocosas que aquí se encuentran, viene a representar el sitio por donde desemboca gran parte del agua captada al interior de la sierra.
HISTORIA
El 4 de Octubre de 1939, el C. Presidente Gral. Lázaro Cárdenas,  declaró el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y de la fauna, con la finalidad entre otras cosas de salvaguardar a la ciudad de Monterrey contra futuras y posibles inundaciones. Los terrenos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey quedaron en posesión de sus respectivos dueños, así como las explotaciones turísticas, quedando excluidas las zonas urbanizadas y los cultivos agrícolas establecidos, siempre que no tuvieran una pendiente mayor del 10 por ciento, los aprovechamientos mineros, y las dotaciones ejidales.
No obstante la claridad del Decreto y su amplio apoyo Jurídico, continuaron las presiones para disponer de tierras y productos contenidos en los linderos del Parque Cumbres de Monterrey.
A mediados de 1992, se inició un nuevo esfuerzo por la protección de los recursos naturales de la Sierra Madre Oriental, en particular los del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, pero fue hasta principios de 1993 que el Dr. Exsequiel Escurra (Director de la Dirección General de Aprovechamiento Ecológico de los Recursos Naturales) solicitó al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) una propuesta de estudio para abordar los problemas del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Este instituto, en colaboración con Ducks Unlimited de México, A. C. (DUMAC) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) envió a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) dos proyectos de trabajo para la redelimitación del parque y el establecimiento de un programa de manejo. Los trabajos se iniciaron formalmente en Noviembre de 1993 con la firma del contrato entre SEDESOL y el ITESM.
Sin embargo, la propuesta no procede de manera inmediata, y ITESM, preocupado por el destino de la Sierra Madre Oriental, aún sin un plan de manejo como área natural protegida, elabora en 1996 una propuesta de Ordenamiento Ecológico y Modelos para el Desarrollo Sostenible de la Sierra Madre Oriental expandiendo ahora su zona de estudio al estado de Coahuila, específicamente los municipios de Arteaga, y parte de Ramos Arizpe y Saltillo.
Es en Noviembre del 2000 cuando se publica un decreto por el que se redelimita el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, respondiendo con ello a la petición hecha por el Gobierno del Estado, quedando finalmente ubicado en los municipios de Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García, estado de Nuevo León, basándose en la propuesta de ordenamiento Ecológico realizada por el ITESM, derogando con ello el decreto de 1939.

 DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La CONABIO considera la zona del Parque Nacional Cumbres de Monterrey como de alto valor para la conservación, ya que se presentan zonas alternadas de bosques de pino y chaparral en buen estado de conservación; así también le asigna una categoría alta en su función como corredor biológico ya que une áreas de bosques templados con áreas más secas al norte. Además de que puede funcionar como un límite de distribución de hábitats pues representa una barrera orográfica natural hacia ambientes interiores más secos. Así mismo, designa al PNCM como una región terrestre prioritaria considerada como una isla biogeográfica. Esta formación montañosa también es conocida como la “Curva de Monterrey” debido al cambio de orientación de los pliegues montañosos, dentro de los ecosistemas presentes en el PNCM, tenemos los siguientes:
FLORA 
Bosques de coníferas.

Los bosques se caracterizan por la predominancia de especies de afinidad templada hacia las partes más altas y desprotegidas, mientras que en las zonas de cañadas o áreas más protegidas se entremezclan con elementos típicamente tropicales (Rzedowski, 1981). 
Bosques de pino piñonero
En la vertiente suroeste de la Sierra se encuentra bien representado el pinar de piñoneros (Pinus cembroides). Este tipo de vegetación se encuentra en colindancia con los matorrales de la zona árida por lo que es común encontrar elementos típicos del desierto dentro de esta comunidad que se distribuye desde los 2,000 a 2,500 m en cañones abiertos y de los 1,850 a los 2,300 m en lugares protegidos o en cañones estrechos en Santiago (Valdez Tamez, 1981). 
Estos bosques representan un área de transición entre los bosques de pino y encino que se encuentran en las zonas más altas y la vegetación xerófita del altiplano mexicano (Capó, 1972; Valdez Tamez, 1981). Posee además una composición florística definida y forma a menudo asociaciones con Juniperus, Quercus y Pinus (Flores Olvera, 1983). Este pinar llega a medir en ocasiones hasta 14 m de altura, aunque comúnmente mide entre 8 a 10 m. Se distinguen tres estratos, el arbóreo, arbustivo y herbáceo. 
Bosques de pino
Estos bosques rara vez forman masas puras ya que se entremezclan en diversas proporciones con especies de encinos. En aquellas asociaciones que no hacen ecotono con la zona árida, las especies de pinos más frecuentes en el estrato arbóreo son: P. pseudostrobus, P. pseudostrobus var. estevezi (pinabete) y P. teocote (pino chino), (Capó, 1972; Valdéz Tamez, 1981).
Bosque mixto de pino-encino
Tienen una amplia distribución altitudinal en la Sierra, se encuentran desde los 800 a los 2,800 msnm según Muller (1939), Rojas Mendoza (1965) y Rzedowski (1981), en las tierras altas y taludes superiores de las áreas montañosas. Estas comunidades vegetales forman un complejo que incluye aquellas de tamaño más o menos pequeño (6-8 m), abiertas, de baja densidad hasta aquellas comunidades de las zonas altas que forman asociaciones más altas y densas (Valdez Tamez, 1981).
 
Bosque de galería.
Este tipo de comunidad se caracteriza, por formar comunidades estratificadas en galerías en cañadas y zonas protegidas a lo largo de los ríos y arroyos, debido a que las condiciones microclimáticas de estas zonas son más estables que en las partes más expuestas, por lo que la vegetación que se establece es única (Rojas Mendoza, 1965; Rzedowski, 1981). Son características en los cañones de la Sierra las especies de hoja perenne o parcialmente decidua, las cuales pueden incluir trepadoras o epífitas (heno).

Bosque de encino
Se caracterizan por la dominancia del género Quercus que forman comunidades cuya distribución altitudinal va desde los 800 msnm, y en ocasiones a menores altitudes (650 msnm), debido a las condiciones de humedad, topografía y temperatura que los favorecen (Marroquín Flores, 1985; Rojas Mendoza, 1965; Valdez Tamez, 1981; Alanís F.G., 1994 com. pers.). Esta es la comunidad forestal templada más rica en el área de la Sierra. Los principales trabajos de descripción de vegetación para México señalan este tipo de bosque como bosque de hojas planas y duras (Miranda y Hernández X., 1963) o “bosque de encino” para Rzedowski (1966).  Se les encuentra actualmente en las áreas de la Sierra con pendientes mayores a 15% o 20%.
Vegetación riparia
Este tipo de comunidades vegetales son heterogéneas y se distribuyen a lo largo de los ríos y arroyos desde las partes más bajas hasta los 2,800 msnm. En las zonas más bajas, planas y abiertas, Estas comunidades vegetales se establecen en suelos profundos y desarrollan un sistema de raíz que alcanza los mantos freáticos más profundos, por lo que permanecen verdes durante todo el año.
Especies características:
Es común el mezquite (Prosopis laevigata) que conserva su follaje verde aún durante la sequía.
Pastizales

Existen zonas pequeñas, donde se ha eliminado la vegetación natural y se han inducido pastizales con fines pecuarios, por lo que éstas parcelas pueden aparecer dentro de cualquier tipo de vegetación (Ramírez Álvarez, 1984)
Matorral
Los grupos de matorrales están principalmente representados por comunidades donde las especies predominantes presentan la forma de vida arbustiva, se reconocen varios tipos de vegetación, dependiendo del biotipo predominante de sus elementos, como los matorrales desérticos rosetófilos, matorrales desérticos micrófilos y matorrales submontanos. Los matorrales desérticos se localizan al noroeste, condicionados además por la salinidad y la profundidad del suelo. 
FAUNA
 
Desde el punto de vista faunístico, el Parque alberga aproximadamente 700 especies, de las cuales 271 son invertebrados y el resto vertebrados.
Tabla 1.
Algunas especies de fauna silvestre protegidas, presentes en el Parque Nacional
Cumbres de Monterrey.*
Especie
Orden
Categoría*
Falco mexicanus
Ave
A
Strix occidentalis
Ave
A
Rhynchopsitta terrisi
Ave
P
Amazona viridigenalis
Ave
P
Falco peregrinus
Ave
P
Danaus plexippus
Artrópodo
Pr
Herpailurus yagouaroundi
Mamífero
A
Leopardus pardalis
Mamífero
P
Ursus americanus eremicus
Mamífero
P
Crotalus durissus
Reptil
Pr
Crotalus lepidus
Reptil
Pr
Lampropeltis mexicana
Reptil
A
Leptophis mexicanus
Reptil
A
Agkistrodon bilineatus taylori
Reptil
Pr
* NOM-059-SEMARNAT-2001 Protección Ambiental- Especies nativas de México de Flora y Fauna Silvestres- Categoría de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies  en riesgo (D.O.F. 6 de Marzo 2002).
La fauna de la zona es una mezcla de elementos neárticos y neotropicales y es en esta área donde se presenta el límite septentrional de la distribución de algunas especies de afinidad tropical. Esto se debe a las condiciones fisiográficas de la Sierra Madre Oriental, ya que funciona como un corredor biológico en la porción oriental con orientación norte-sur; pero al cambiar de dirección (en el arco de Monterrey) se presenta un límite a la distribución de especies con afinidades neotropicales o poco resistentes a las condiciones más xerófitas presentes al norte de Monterrey. 
La Sierra Madre constituye el primer macizo montañoso con hábitat de bosque en la ruta de migración invernal para aquellas especies provenientes de las zonas montañosas del noreste de Estados Unidos y Canadá, como la mariposa monarca (Danaus plexippus) y diversas especies de patos. 
Observaciones empíricas sobre la mariposa monarca, señalan había llegado al Parque con gran puntualidad, la 4ª semana de octubre hasta la 1ª de noviembre y de regreso la 1ª semana de marzo, sin embargo, está sufriendo un retraso de algunos días en su migración, lo anterior pueden dar elementos para el desarrollo de futuras investigaciones acerca de múltiples temas relacionados con la mariposa monarca.
Para medir la importancia de la biodiversidad es necesario tener una idea del total a considerar. A continuación se presenta un cuadro comparativo de la biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey (Tabla 2).
Tabla 2.
Biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.
Taxa
Número de especies
México
Nuevo León
Parque
Mamíferos
Aves
Reptiles
Anfibios
Artrópodos
483
1,050
738
298
144
394
113
21
585
71
280
58
14
271
    Fuente: Contreras, et al., 1995, Whitaker, 1997.
Aves
De particular interés es Rhynchopsitta terrisi (cotorra serrana oriental) la cual es una especie endémica en la porción más septentrional de la Sierra Madre Oriental. Se encuentra dentro del Parque con una población menor a 2,000 individuos (Collar, et al., 1992). El hábitat principal de esta especie se restringe a los bosques mixtos de pino-encino de la Sierra, con un rango altitudinal que va de los 2,000 a 3,500 msnm, aunque ha sido reportada hasta altitudes de 1,300 msnm. Collar et al. (Op. cit.) menciona que una gran parte del área de distribución para esta especie abarca al Parque.
Otra especie de psitácido, el loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis) es apreciada como ave de ornato en cautiverio. Habita los bosques en galería y las faldas de las montañas en la zona del Parque.
Residen en el Parque especies rapaces como el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el tecolote moteado (Strix occidentalis) ambas especies están en categoría de riesgo amenazadas (NOM-059-SEMARNAT-2001) Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo., son de los animales más afectados; por sus hábitos depredadores y por la pérdida de hábitat.
En la región del Huajuco, las condiciones climáticas y la diversificación de estratos vegetativos sin duda favorecen la presencia de especies migratorias y residentes. Se estima una riqueza que rebasa las 150 especies: Dendroica coronata, D. townsendi, Columba livia, Picoides scalaris, Parus bicolor, Otus asio, Pitangus sulphuratus, Sayornis phoebe, Vireo belii, etc. También existen especies de hábitos “terrestres” como: Ortalis vetula, Geococcyx californianus, Bubulcus ibis, Meleagris gallopavo.
Esta región resalta por ser un paso migratorio para diversas especies de aves, ya que su clima cálido y diversificación en estratos vegetativos, brindan refugio a gran número de aves, factor importante es la cercanía de esta zona con la presa de La Boca o Rodrigo Gómez.
A pesar de que en esta región se concentra la mayor actividad turística y de descanso para los habitantes de Monterrey, es visitada cada año por especies invernales (Turdus migratorius, Vermivora ruficapilla, Wilsonia pusilla) y es refugio de numerosas especies residentes (Cyanocorax ynca, Geococcyx virginuanus, Columbina inca, entre otras) y de paso (Vireo olivaceus, Passerina cyanea).
El Parque Ecológico Chipinque está inmerso en esta región, el estado de conservación de su paisaje y las especies que lo habitan, ha logrado mantenerse. Entre las especies frecuentes de las partes bajas de este parque están, Trogon elegans, Piranga flava y Bubo virginianus, de requerimientos específicos y de comportamiento discreto. La dominancia de especies insectívoras en el sitio es considerable.
La avifauna de la región de Laguna de Sánchez está determinada por el tipo de vegetación; la riqueza de especies se estima en 147: Aphelocoma ultramarina, Columba faciata, Buteo jamaicencis, Vireo huttoni, V. olivaceus, V. solitarius, Melanerpes formicivorus, Otus asio y Sayonis phoebe, entre otros.
Mamíferos
El oso negro (Ursus americanus eremicus) estudiado por Carrillo (1981) ha sido reportado en la Sierra Madre Oriental. Esta especie se encuentra en peligro de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2001). Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo. 
Para el ocelote(Leopardus pardalis albescens, Pucheran) en Nuevo León no se han realizado estudios que determinen su situación. Su corredor natural son los límites entre Nuevo León y Tamaulipas, en zonas tropicales o de transición (Jiménez et al., 1999).
El jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi cacomitli, Berlandieri) habita en el matorral denso, en mezquitales, áreas con cactus, en la planicie y en las laderas de la Sierra (Jiménez et al., 1999). El último reporte de jaguar (Panthera onca veraecrusis Nelson y Goldman) es de Rosas (1996). Esta subespecie se observa con mayor frecuencia en bosque de encinos, de pino-encino y en menor frecuencia en matorral submontano. La región La Trinidad forma parte del hábitat que frecuenta, junto con la continuación de la Sierra Madre Oriental hacia Tamaulipas.
PROYECTOS
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey cuenta con la misión de  conservación  los ecosistemas, y para ello se basa en  un Programa de Conservación y Manejo que a su vez se guía en  6 subprogramas  los cuales son:
  1. Protección
  2. Manejo
  3. Restauración de Ecosistemas
  4. Conocimiento
  5. Cultura
  6. Gestión
PROTECCION
En el área de protección, se realizan actividades y acciones encaminadas a la protección directa  de los ecosistemas  y su biodiversidad dentro de este subprograma encontramos las siguientes acciones:
  • Inspección y Vigilancia
  • Prevención y Control de Incendios y Contingencias ambientales
  • Control de especies nocivas y protección contra especies invasoras

    MANEJO
    Se enfoca a algunos usos tradicionales permitidos así como a usos racionales y sustentables de los ecosistemas y sus componentes son:
  • Manejo y uso sustentable de vida silvestre.
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas terrestres y recursos forestales
  • Actividades productivas alternativas y tradicionales
  • Desarrollo comunario y asentamientos humanos
  • Turismo y uso público
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas y ganadería

    RESTAURACION

    Señala las actividades necesarias para ayudar a los ecosistemas perturbados y su biodiversidad ha recuperar su estado natural  mediante los siguientes componentes:
  • Recuperación de especies  prioritarias
  • Conservación de agua y suelos
  • Reforestación y restauración de suelos 
 CONOCIMIENTO 

Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo del conocimiento científico:

  • Fomento a la investigación y generación de conocimiento
  • Inventarios, líneas base, monitoreo ambiental y socioeconómico
  • Sistemas de información 
 CULTURA

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Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo de la cultura ambiental
  • Educación, Capacitación, y formación para comunidades y usuarios
  • Sensibilización, conciencia ciudadana y educación ambiental  
GESTION 

Señala las actividades básicas de administración y control  de bienes de la Dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey

  • Administración y operación
  • Coadministración, concurrencia y vinculación con iniciativas locales y regionales
  • Recursos humanos y profesionalización
  • Infraestructura, señalización y obra publica
  • Contingencias y mitigación de riesgos
  • Componente legal y jurídico
  • Componente, regulación, permisos, concesiones y autorizaciones
  • Mecanismos de participación y gobernancia
  • Procuración de recursos e  incentivos
  • Cooperación internacional
  • Componente, vivienda, construcción y ambientación rural

PROBLEMÁTICA
En el PNCM el cambio de uso de suelo forestal representa la principal amenaza, dada su cercanía con el área metropolitana de monterrey. Al perder cubierta vegetal se pierden también, áreas de captación de agua y secuestro de carbono, disminuyéndose con esto  la capacidad de brindar bienes y servicios ambientales. Existen otras problemáticas como lo son el turismo desordenado; la presencia de plagas y enfermedades; los incendios forestales; residuos sólidos; ganadería; extracción de flora y fauna, y las presencia de especies exóticas e invasoras.  
LOGROS
La huasteca neolonensa es un lugar que se encuentra ubicado en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, al interior del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, conformado por una serie de cañones dotados de una belleza paisajística sin igual, que albergan  un ecosistema de tipo terrestre árido de “bosque espinoso” combinado con matorral xerófilo, rosetófilo micrófilo, en el que podemos encontrar cactáceas únicas en su tipo, varias de ellas bajo alguna categoría de protección establecida en la NOM-059-SEMARNAT-2001, y que en su conjunto son las responsables de captar el 25% de los 11 metros cúbicos de agua que por segundo demandan actualmente los casi cuatro millones de habitantes de Monterrey y su zona metropolitana.
Desafortunadamente, la belleza paisajística del sitio y su cercanía con el área metropolitana de monterrey ha originado que la remoción de vegetación o cambio de uso de suelo en terrenos forestales con el objeto de realizar desarrollos inmobiliarios constituya la principal amenaza para conservar los ecosistemas presentes en la huasteca neolonense – Se estima que en Monterrey y su zona metropolitana se pierden diariamente cuatro hectáreas de suelo forestal – pues ha traído como consecuencia pérdida de biodiversidad florística, alteración en los patrones de subsistencia de especies de fauna silvestre y erosión del suelo.
Estos cambios de uso de suelo se realizan sin autorización de la autoridad competente, fomentados en su momento por el desconocimiento del régimen de protección que aplica a esta zona; y en algunos casos por la reticencia de los lugareños a sujetar su propiedad a las modalidades que establece el Decreto de esta área natural protegida.
Por esta situación, desde el año 2007 el Parque Nacional Cumbres de Monterrey implementó en la huasteca neolonense un programa de vigilancia continua que comprende dos aspectos: prevención y detección de ilícitos.
En el primer rubro se comenzó por tener acercamiento con los  lugareños a efecto de concientizar y difundir el trabajo de conservación que realiza esta área natural protegida, así como el régimen jurídico aplicable a esta zona, lo que en tan sólo cuatro meses trajo como resultado la formación de un comité de vigilancia voluntaria organizado de manera conjunta con Profepa; así como la formación de grupos de voluntarios como parte del programa nacional de voluntarios de Conanp que realizan una labor de concientización social preventiva a través del contacto directo con la gente.
En el segundo rubro se integró un grupo de Guardaparques capacitados para detectar infracciones, monitorear infracciones ya denunciadas, y recavar información para formular nuevas denuncias ante Profepa, con lo que los recorridos de vigilancia aumentó de 30 a 500 recorridos por año, implementando a su vez operativos de vigilancia conjunta con Profepa y PGR. 
Esto trajo como consecuencia que las actividades por cambio de uso de suelo en terrenos forestales se redujera considerablemente en la huasteca neolonense, tan sólo en 2007 se presentaron 17 denuncias ante Profepa por cambio de uso de suelo y remoción de vegetación en esta zona, y 5 en denuncias penales ante PGR, disminuyendo en 2008 a 5 denuncias ante Profepa y 4 en PGR, patrón que continúa en disminución en el 2009 en donde hasta el momento sólo se ha presentado 1 denuncia ante Profepa y 0 ante PGR. 
Asimismo, este patrón de disminución se ha visto reforzado con las acciones que Profepa ha impuesto en los últimos meses a los infractores de la zona de la huasteca, en donde ya se pueden contabilizar en este momento 7 clausuras definitivas de obras, aspirando a que en un momento dado se logre la restauración total de los sitios impactados.
Con todo, las acciones por conservar los terrenos forestales del Parque Nacional Cumbres de Monterrey continúa. El éxito de la huasteca  es sólo el reflejo del trabajo conjunto entre sociedad e instituciones encargadas de aplicar las leyes ambientales; es un reflejo de  que la impunidad tiene un límite; y una aspiración por conservar ecosistemas que por su cercanía a zonas urbanas se encuentran fuertemente amenazados.
 CONTACTOS
               
 COMISION NACIONAL DE AREAS NATUARLES PROTEGIDAS PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY
PALACIO FEDERAL PLANTA BAJA AVE. BENITO JUAREZ No. 500, CENTRO DE GUADALUPE TELS: 81 91 06 64
y 81 91 06 69
                                                                    
DIRECTOR:
DR. SADOT EDGARDO ORTIZ
Departamento de Cobro de Derechos y Vigilancia:
Fuente: Página de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.