Nueva AICA Cerro El Viejo- Puerto Purificación

Esta entrada de la dedico al ornitólogo Coahuilense Javier Cruz Nieto de Pronatura Noroeste. Que sin él y sus anécdotas de atávicas montañas con jaguares, cícadas y magnolias, no me hubiera sido posible conocer a fondo esta maravillosa zona de la SMOr.
Recientemente un compañero biólogo especializado en ornitología logró elevar a la categoría de Área de Importancia para la Conservación de las Aves la zona serrana colindante de los municipios de General Zaragoza y Aramberri en el estado de Nuevo León en donde se encuentra el Cerro del Viejo, una de las prominencias más altas del Estado con aproximadamente 3500 metros sobre el nivel del mar, así como los municipios de Guémez e Hidalgo en el Estado de Tamaulipas en donde nace el Río Purificación y están los relictos de bosque mesófilo de montaña más desconocidos de la Sierra Madre Oriental. El AICA se denominó como Cerro del Viejo-Puerto Purificación.
El lado Neolonés

Explanada en la base del Cerro del Viejo, cara oriente. Un sitio ideal para acampar y nótese la predominancia de los bosques mixtos, de un lado pinos y del otro encinos
Cerro del Viejo en temporada seca. Estas cumbres son el sitio donde se congregan las cotorras serranas orientales en enero y febrero.

También hay manera de escalarlo, de hecho Hinton, un botánico reconocido por ser especialista en la flora de Nuevo León acampó solo en la cima muchas veces
Existen dos maneras de acceder a la zona, por Nuevo León y por Tamaulipas. Ambas poco accecibles por lo quebrado del terreno. Yendo de la parte alta hacia las partes bajas, se accede por el pueblo de General Zaragoza en el estado de Nuevo León, subiendo por la terracería que va a la localidad de Dulces Nombres. Aquí, en cuanto comenzamos a subir podemos percatarnos de la imponencia del Cerro del Viejo.
Cerro del Viejo, una de las montañas más altas de Nuevo León y de la Sierra Madre Oriental.
En esta parte del AICA podemos encontrar bosques mixtos así como también franjas de bosques de coníferas. Una de estas coníferas emblemáticas es la Picea martinezii, una especie de pinácea sumamente rara y escasa, que viene a inyectarle tintes de floras neárticas a una zona que conforme nos acercamos a la llanura de Tamaulipas, presenta rasgos netamente tropicales. Esta  planta es endémica del estado de Nuevo León y hasta la fecha solo se le conoce en dos localidades aisladas: El Bútano, en las faldas de la Sierra La Cebolla en el municipio de Montemorelos, y aquí en el Cerro del Viejo, en varias localidades a su alrededores, una de ellas en Aramberri y la otra en Zaragoza.
Material para la colecta botánica: Prensa, GPS, pluma y libreta.
Estróbilo de Picea martinezii en el Cerro del Viejo, Zaragoza, Nuevo León.

 En México existen dos especies de Piceas, la martinezii en la Sierra Madre Oriental de Nuevo León y la chihuahuana en la Sierra Madre Occidental del estado de Chihuahua. Es decir, cada sierra tiene su Picea, lo curioso es que la Oriental, es mucho más jóven que la Occidental, lo que nos hace pensar en que quizá al principio solo era una sola especie en los bosques antiguos que tuvo que viajar de alguna manera hasta las serranías orientales en alguna etapa de la historia natural del planeta, cuando obviamente la sierra ya había emergido del mar y cuando las condiciones climáticas de frío permitieron a la picea conquistar nuevos espacios.

Picea martinezii.
Pequeña Picea martinezii. Un atisbo de esperanza para la sobrevivencia de la especie.
Las poblaciones de esta especie se encuentran dispersas entre las cañadas húmedas, no es sencillo verlas todas y creemos que existan muchos más individuos que aún no han sido descubiertos ni mucho menos estudiados. Hay que meterse por cañones oscuros y angostos y franquear piedras y relices verticales que están cubiertos de plantas rupícolas

Bosques mixtos de Quercus, Abies, Pinus, Pseudotsuga y Picea en las faldas del Cerro del Viejo, Zaragoza, N. L.

Piedras monolíticas de orígen kárstico cubiertas de plantas rupícolas.

Agave celsii, maguey de hábitos rupícolas, bastante común en las sierras kársticas de la Sierra Madre Oriental y endémico de México.
Una de sus múltiples sinonimias es Agave rupícola (Regel), así como también uno de sus nombres vulgares es maguey de las peñas por su hábito de crecer sobre los mogotes calizos.

 En los alrededores del bosque donde se hallan las Piceas también hay bosques mixtos de coníferas y latifoliadas, además también se encuentra como flora acompañante del dosel especies como los madroños (Arbutus xalapensis), cuya característica principal es su corteza papirácea de color rojo intenso, mostrando su madera tersa y de color pálido, la cual tiene múltiples usos.

Arbutus xalapensis en un bosque mixto de coníferas y latifoliadas en las faldas del cerro del Viejo, Zaragoza, N. L.

Conforme rodeamos al “Viejo” llegamos a un aserradero abandonado en un sitio que le denominan La Escondida. Aquí hay unas cuantas casitas rurales en estado de aparente abandono, aunque poseen propietarios que muy posiblemente vienen a habitarlas por temporadas.

Antiguo Aserradero en las faldas del Cerro del Viejo. Las casas tienen luz gracias a un programa de gobierno para adquirir celdas solares.

Aunque la zona tiene un buen grado de conservación, cerca a las localidades siempre hay potreros bastante erosionados.

 Más adelante, rumbo a la ranchería Paso del Niño y Garza hay divisaderos desde donde se puede ver la serranía colindante con el estado de Tamaulipas. Un oleaje de sierras interminables que no dejan ver aún hasta la llanura, aunque posiblemente desde la cima del Cerro del Viejo eso si sea posible. Hay ocasiones, sobre todo durante la época de lluvias, que las nubes provenientes del Golfo de México chocan con las sierras bajas de la parte de Puerto Purtificación y pareciera como si la punta de las sierras flotara en un mar blanco de nubes.

AICA Cerro del Viejo- Puerto Purificación, México.

Mar de nubes. Del lado neolonés, el más alto y con especies de orígen neártico, se puede ver el mar de nubes bajas que cubren las sierras del lado tamaulipeco, el lado bajo y cálido, donde están los relictos de bosque de niebla y las especies tropicales del AICA.
En general la zona representa un área clave en la distribución de elementos florísticos de orígenes heterogéneos, debido a que por un lado representan el límite sur de muchos taxones de origen neártico, así como el límite norte de otros taxones de ascendencias neotropicales que se distribuyen hacia el sur del país.
Del lado neolonés podemos encontrar bosques mixtos, bosques de coníferas, chaparrales y matorrales submontanos. En todos los ecosistemas se hace presenta además la flora mexicana como los magueyes.
También está presente el elemento endémico mexicano, como lo denominara Rzedowski, al definir el orígen de las floras que hay en el territorio nacional. En resumen, el AICA, tiene una gama amplia de biodiversidad.
 El lado Tamaulipeco

Para acceder por el lado de Tamaulipas, es necesario entrar por la Carretera Nacional 85 a la altura del entronque a la comunidad de Santa Engracia unos km al noroeste de Ciudad Victoria, donde está la vieja hacienda. Siguiendo la brecha que se interna en la sierra se llega a la comunidad de Guayabas, ahí hay que subir hasta la comunidad de los Mimbres, y más adelante atravesar el llamado “Paso de la muerte”.
 
Paso de la muerte visto hacia el sur.

Este paraje de la brecha es llamado así porque cuando ésta se realizó cortando la piedra viva, quedó el camino al lado de un reliz vertical que se abre hacia el fondo de un cañón bastante profundo, imposiblitando hacia ambos lados, cualquier intento de ampliarla, por lo que si un vehículo se topa de frente con otro, alguno de los dos tendrá que irse de reversa para poder abrir el paso. Se necesita suma pericia y sangre templada para no equivocarse.

El paso de la muerte es una parte de la brecha que conecta Tamaulipas con Nuevo León, en donde el camino se estrecha y de un lado hay un reliz vertical y del otro el desfiladero hacia un cañón profundo.

Solo cabe una vehículo y si se topan dos de frente, uno tendrá que volver de reversa para abrir el paso.

Después del paso de la muerte se prosigue hacia el poblado de Puerto Purificación, de ahí el nombre del área, además de que en las profundidades de las montañas nace el río Purificación que más tarde será tributario del Río Soto La Marina e irá a perderse al mar. Son estas montañas un reservorio de agua kárstica que se guarda dentro de las montañas y brota de cuando en cuando en pequeños nacimientos o manantiales.

Estas montañas guardan agua kárstica que dependiendo de la temporada del año, aflora en pequeños nacimientos que salen de entre las paredes de roca.

Aunque en época de lluvias, y especialmente como pasó en julio del año 2010 cuando el huracán Alex pasó justo por encima del AICa y fue a desvanecerse en Charcas, S. L. P, los caminos y brechas se vuelven ríos, imposibilitando aún más el acceso a estas montañas.

Las brechas se convierten en bajadas de agua después de las tormentas y los huracanes.

 Más adelante comienzan los relictos de bosques de niebla, pero nuestro objetivo es primero llegar a comer al paraje conocido como Los Caballos, ahí hay una cabaña y una mesa ampliaque usan los madereros para comer y descansar cuando les agarra la noche en la serranía.

Comiendo en Los Caballos, Tamaulipas.
Después de comer hay que llegar a la comunidad de Conrado Castillo, un ejido de vocación forestal que se ubica en el municipio de Hidalgo, Tamaulipas. muchas de las actividades del estado de Tamaulipas están bajo la tutela del presidente de la Unión de Silvicultores y Empresarios Forestale, Carlos Diez Gutiérrez Coleman, quien dicen por ahí, es una aguzado maderero que ha mermando insaciablemente los bosques mixtos de la Sierra Madre Oriental a lo largo de los años. 
Afortunadamente, el pago de servicios ambientales ha resguardado un poco la integridad de estos bosques, debido a que las comunidades ham comenzado a ver más redituable que se les pague por proteger y seguir así proveyendo de agua a los campos de sorgo y los naranjales que hay en la llanura, que por la ingrata faena de talar árboles y terminar malbaratando su madera.

Pago por servicios ambientales hidrológicos en el ejido Conrado Castillo, Hidalgo, Tamaulipas.

Finalmente se llega al ejido. De ahí sigue el camino sinuoso que conecta hacia las comunidades de Nuevo León, pero en sus alrededores están los bosques de niebla, los cuales se limitan solo al estado de Tamaulipas y por ende, aunque muy cercanos, privan del gozo de ostentar estos bosques tan raros a los neoloneses.

Acampando en el Ejido Conrado Castillo, Hidalgo, Tamaulipas.

 La comunidad de Conrado Castillo está a 1958 msnm y tiene aproximadamente 36 habitantes. Su clima es el templado subhúmedo, aunque en enero es común que se presenten heladas. Es aquí donde se pernocta para proseguir con las labores de detectar las rutas migratorias de las cotorras serranas.

Joya con vestigios de hielo debido a las bajas temperaturas de enero.

Cristales de hielo en la hierba.

Musgos y herbáceas cubiertas de hielo. Este fenómeno se le denomina “candelillear”, en donde solo baja unas horas la temperatura abajo de los cero grados y es suficiente para cristalizar el agua de rocío nocturno.

En las cercanías de Conrado Castillo hay zonas sumamente interesantes desde el punto de vista fitogeográfico. Son zonas desnudas entre las peñas, donde la insolación es directa y se yergue un laberinto de rocas calizas horadadas por el paso de las lluvias sobre el suelo rocoso de las montañas. Aquí hay especies más bien de hábitos rupícolas como cactáceas, magueyes y flores de peña, acostumbrados a sustratos pobres y a fuertes expociciones de sol, viento y frío.

Mammillaria sp. encontrada en las cercanías de un afloramiento rocoso en el ejido Conrado Castillo.

Echeveria sp. Hermosas plantas crasas que se desarrollan entre las grietas de las rocas calizas.
Abertura hacia las profundidades de un sótano. En esta ladera hay muchos de ellos, unos realmente impresionantes pero que por seguridad es necesario no acercarse si no se tiene el equipo necesario para introducirse en ellos.
Y a porpósito de sótanos y cavernas, hay que poner especial mención en el sistema cavernario purificación. Este es un sistema de ríos que corren por cavernas que bajan desde la parte alta de Nuevo León hasta las sierras de Tamaulipas. Hasta donde se  ha sondeado es el segundo sistema de cavernas más extenso de México con 94,889 m después del de Ox Bel Ha en Quintana Roo con 96, 800 m. Son los espeleólogos texanos quienes han estudiado más a fondo el ramaje subterráneo de este sistema e incluso tienen una organización no lucrativa que se dedica enteramente a su investigación a través del Proyecto Espeleológico Purificación.
Proyecto Espeloelógico Purificación.

Ahora si, lo que para mi es lo más espectacular son los bosques de niebla. Los cuales se distribuyen en manchones irregulares en las laderas barlovento de las sierras de la parte tamaulipeca, entre 1300 y 1500 m de altura en contacto con bosques de pino y encino.

Bosques de niebla de Puerto Purificación, Tamaulipas.
El trabajo más reciente que hace mención de los bosques de Puerto Purificación esta publicado en el libro “El Bosque Mesófilo de Montaña en México, Amenazas y Oportunidades para su Conservación y Manejo Sostenible” de León, L., Luna, I., Martínez, M. y Trejo, D. (2010).

Pinguicula moranensis, una plantita carnívora que busca las áreas húmedas para crecer.

Una particularidad de los bosques de niebla o bosques mesófilos de montaña es su abundancia de helechos y epífitas.

Los autores realizaron un análisis que dividió a la subprovincia de la Gran Sierra Plegada en función de la división estatal, la hidrografía y el nivel de aislamiento o distancia entre los bosques mesófilos de montaña en tres subregiones: El Cielo, Vestigios de San Luis Potosí y Cañadas de Nuevo León y Tamaulipas, ésta última incluyendo por su puesto a los bosques de Puerto Purififación correspondiendo además a la distribución más septentrional de este tipo de vegetación en México, debido a que los bosques de niebla de la Sierra de San Carlos, así como los del Bútano en Montemorelos no tienen todos los elementos florísticos para considerarlos verdaderos bosques de niebla con toda su estructura y correlaciones climáticas.

Bosques de niebla de Puerto Purificación, Tamaulipas, México.
Y por si fuera poco, estos bosques también albergan a la rara magnolia de Tamaulipas, una especie arbórea de suma belleza y gran porte, de una historia que deleita a cualquier fitogeógrafo por ser de las primeras plantas con flor que existieron sobre la tierra, la gran abuela de las flores podría decirse. Para mi, la planta más rara de esta zona, solo equiparable con la Picea martinezii y ambas confluyendo a menos de 25 km en línea recta desde las alturas de Nuevo León, hasta las sierras húmedas de Tamaulipas.

 Magnolia tamaulipana.
De lado izquierdo un liquidámbar y de lado derecho una magnolia. La verdad que ver estas cosas me hacen muy dichosa.

Magnolia de Tamaulipas en Puerto Purificación.

Los autores mencionan que estos bosques están restringidos a las cañadas y zonas húmedas del bosque de encino y coníferas, donde las comunidades de flora y fauna están bien conservadas, por ende reafirman el hecho de que los bosques de esta subregión presentan un valor de calidad alto debido principalmente a su inaccesibilidad, pero además a que la densidad humana es baja así como las actividades turísticas.

Además hay muchas especies de hongos, siendo una de ellas la carismática Amanita muscaria.

Amanita muscaria en Puerto Purificación. Una compañera bióloga oriunda de Ciudad Victoria, Tamaulipas realizó su tesis de licenciatura acerca de la micofagia de pequeños mamíferos como ratones y musarañas en esta zona de la SMOr.

El primordio de una nueva vida, por cierto, bastante efímera.

Además presenta la distribución más norteña de Liquidambar stryraciflua en México, un árbol característico de estos bosques y que le confieren por lo tanto el honor de ser los bosques de niebla más norteños.

Bosque de Liquidambar styraciflua en la zona de Puerto Purificación, Tamaulipas.

Los bosques de niebla más norteños de México.

Con base a los criterios anteriormente descritos, los autores consideraron a la subregión de prioridad alta y recomendaron que es importante emprender estudios sistemáticos en los bosques de la zona debido a que los trabajos publicados son escasos y no recientes.

Como vemos, es un tremendo logro el haber consolidado la importancia que estos bosques no solo para la conservación de las poblaciones de aves, sino por toda su herencia florística. Felicidades al Biol. René Valdés Peña.

En lo personal estas sierras son otro motivo de ímpetu por la investigación de la flora mexicana, porque aunque la inseguridad de los alrededores me impidieron realizar mi tesis de maestría en ellos hace dos años, pronto reanudaremos las investigaciones.

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Las cotorras invernando

Cerro del Viejo, Zaragoza N. L. 3250 msnm
–Ya van volando pa´lla por el rumbo del aserradero abandonado, las oyes?
— Sí, se oye bien la tracalada, míralas!!!, allá van todas.
–Bueno, ahí por la peña esa grande que se abre en la cara del cerro, ahí abajito es donde se juntan a dormir, y al otro lado bajando los cerros por el cañón, es donde van a tomar agua todos los días en las tinajas que se hacen entre las piedras.
–Van y vienen a diario?
–Sí, todos los días bajan del cerro del Viejo hacia los ejidos de Tamaulipas, allá por el Puerto Purificación y Conrado Castillo.
–Pero esta medio lejos, no?
–Pa´ellas no es lejos, ellas volando cruzan sin penas de Nuevo León a Tamaulipas, y de vuelta, siempre juntitas, las viste?
–Más o menos, cómo cuantas serían?
— Pues, no sé, quizá unas treinta o cuarenta parejas.
–Porqué parejas?
— Porque así son ellas, son muy fieles y se casan pa´toda la vida, igualitas a nosotros, verdad?…

La vida del biólogo norteño

Hace mucho que no escribo. Esto es debido a la gran cantidad de trabajo que he estado armando para la conformación de mi tesis de Maestría con especialidad de Ciencias Forestales, inclinada por su puesto a la flora de la sierra y a la fitogeografía de los elementos que la componen.

Cuando eres estudiante de biología, todo parece como estar en una juguetería, cada laboratorio es un portal a otro mundo, con la maravillosa particularidad que todo tiene una conexión, porque somos estudiosos de la vida, desde las ínfimas bacterias, hasta la más grande y longeva secuoya, entonces bacteriólogos y botánicos compartimos esa pasión inigulable que produce el estar tan enamorado de la vida a tal grado de volverse todo un estilo de vida que muy pocos comprenden.

Reserva de la Biósfera Pastizales de Janos, Chihuahua, México.

Yo soy bióloga y me titulé hace poco más de cinco años trabajando con tres especies de aves migratorioas y carismáticas de pastizal en el estado de Chihuahua (el tecolitito llanero Athene cunicularia, el chorlito llanero Charadrius montanus y el Zarapito picolargo Numenius americanus), más especificamente en los pastizales del municipio de Janos de enero a marzo del 2006 en la Reserva Ecológica Rancho El Uno con sus 18,500 hectáreas, actual sede de la Reserva de la Biósfera, y a escasos km de distancia de la frontera con Nuevo México, fue una experiencia espectacular, los pastizales son ecosistemas muy ricos contrario a lo que se piensa por verlos áridos y sin árboles, son un acerbo de gramíneas impresionante y son el hogar de muchísimas especies de mamíferos y aves sobre todo migratorias, al parecer su riqueza mastozológica solo es superada por la de la Selva Lacandona, con la diferencia de que en Janos, cualquier día puedes ver con facilidad perritos de la pradera, hurones, coyotes, tejones, liebres, conejos, zorrillos, zorritas, puercoespines, gatos monteses y actualmente hasta bisontes.

Cría de gato montés (Lynx rufus) Foto de J. Cruz Nieto.

Tlalcoyote (Taxidea taxus) Foto de J. Cruz Nieto.

Zarapito pico largo (Numenius americanus). Foto de J. Cruz Nieto.
Perrito de las praderas de cola negra (Cynomys ludovicianus) el habitante más carismático de los pastizales de Janos y un verdadero ingeniero del entorno. Foto de J. Cruz Nieto.
Zorrita norteña (Vulpes macrotis) descansando en su madriguera, son muy activas de noche.
Bisonta recien parida en el 2010, su cría fue otra hembra. Foto de Jose Luis García Loya.

Puercoespín (Erethizon dorsatum), un habitante difícil de hallar, pero fácil de fotografiar debido a su lentitud y su carácter tolerante, pues sus espinas son su mejor defensa y no precisa escapar. Foto de  J. Cruz Nieto.
Pollos de búho cuernos largos (Asio otus), registrado por primera vez anidando en Janos en el 2007.

 Estando en Janos, a mi consideración, en uno de los estados más agrestes y maravillosos de México, en Chihuahua, no pude evitar el volver para quedarme a trabajar ahí todo un año entre el pastizal, los hemedales y los bosques antiguos de la sierra. Llegué un 14 de octubre del 2006, después de una santa paseada con el gremio ornitológico de la Facultad de Ciencias Biológicas en el North American Ornithological Conference en Boca del Río Veracruz, fue aquí donde vi por primera vez el espectacular Río de Rapaces. Aquel día de llegada al Rancho en Janos me recibió este atardecer.

Un día cualquiera en el pastizal de Janos puedes ver de todo, desde águilas reales cazando, jaurías tremendas de coyotes aullando al unísino que hasta la piel se enchina quizás por la remembranza de cuando éramos presa, casas abandonadas con lechuzas de campanario anidando en ellas, tlalcoyotes cavando sus madrigueras, vacas muertas llenas de toda clase de carroñeros y oportunistas, piaras de jabalíes, puntas de flecha también llamadas “chuzos”, cactáceas solitarias, buhúos de cuernos cortos ocultos en medio del pastizal, víboras de cascabel por montones, explosión de flores después de las lluvias, caballos ferales, pedazos de vasijas enterrados, escarabajos peloteros, tortugas de caparazon pintado… un sinfín de seres de las más variadas formas, pero que desafortunadamente ven su hábitat en riesgo debido a la apertura de caminos, la expansión de la frontera agrícola por parte de los mexicanos y las colonias menonitas, así como el uso de pesticidas, y porqué no? también la cacería y envenenamiento de los llamados ” animales indeseables”. Rumbo a Ciudad Juárez, una ciudad en medio de un desierto tórrido y hermoso, pero vejada por la mala fama que le crean las personas y sus problemas, está el desierto de Samalayuca con sus dunas, uno de los paisajes más extraños y hermosos que haya tenido la oportunidad de apreciar en Chihuahua.

Explosión de flores después de las lluvias, al fondo de la foto un presón lleno de agua.

Zinnias.
El Lobo y el Winy, los cuidadores del Rancho El Uno.

Rancho El Uno en la nevada del 2007.

La sierra de Janos nevada.
Después de la nevada, la nieve se va derritiendo y el agua se infiltra a los mantos freáticos.

Madriguera de búho de cuernos cortos (Asio flammeus)
Colección de egrarópilas y restos de plumas y alimentos de búho de cuernos cortos
Musaraña momoficada.
Tecolotito llanero atropellado en el camino que va al ejido Pancho Villa.
Cultivo menonita, la remoción del pastizal para abrir tierra de cultivo, fomenta la erosión,  un problema grave que aqueja a los pobladores janenses y obviamente a la diversidad biológica del área, todo se vuelve polvo y se lo lleva el aire.

Las dumas de Samalayuca, municipio de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Pero no todo en Janos es Pastizal, la parte sur y poniente del municipio toma una porción interesante de la Sierra Madre Occidental, localidades como Ojo Frío, Altamirano, Ejido cinco de Mayo, Casa de Adobe y Mesa de las Guacamayas, la barranca de Tasahuinora con sus cuevas con arte rupestre, Cañón obscuro, Presa Casa de Janos, Tres Cruces… son algunos puntos dignos de mención. Aquí fue donde por primera vez vi osos negros y conocí los bosques antiguos con sus abies y preudotsugas de más de dos metros de diámetro increiblemente bien conservados y donde es fácil imaginar que estuvo el carpintero imperial. Además hay mucho venado, cóconos silvestres, ardillas, pintorrabos, mapaches, puma y por ahí dicen que hasta castores. Pero el principal atractivo del área es sin duda Mesa de las Guacamayas, el sitio más norteño del continente donde anida la cotorra serrana occidental, de ahí su nombre pues en la zona la cotorra es llamada guacamaya o guaca. Desafortunadamente lo efectos del calentamiento global se han dejado sentir con fuerza y desde hace unos cuatro años los bosques han comenzado a ser invadidos por álamos del género Populus, han ocurrido incendios, las tinajas y cascadas donde la funa bebe estan secas y ya no ha sido posible la ubicación de nuevos nidos de guacas en el área. Pronto Mesa de las Guayamas ha dejado de ser refugio de esta especie que ya migró a zonas más sureñas en los municipios de Madera, Temósachi, San Juanito y otros lugares en la sierra de Durango.

Rancho Los Arcos, Sierra de San Luis Chihuahua-Sonora, México.
Atardecer en el cerro del Carcay visto por detrás, al fondo está la comunidad de Ojo Frío.
Barranca de Tasahuinora, la más norteña de las barrancas, la cual no está muy explorada.
Agave en la barranca de Tasahuinora.
Primeras nevadas en Mesa de las Guacamayas (Enero del 2007).
Biznaga de la sierra de Janos.
Es curioso, pero en la sierra hay más especies de cactáceas que en el matorral.
Muchas son rupícolas y están adaptadas a vivir en las hendiduras de rocas ígneas o de orígen volcánico.

Allá, cada año por ahí de noviembre se celebra una festa en la localidad fronteriza de “El Berrendo”, en dónde se realizan carreras de caballos con la particularidad de que un carril está del lado mexicano y el otro del lado estadounidense, por lo tanto las carreras toman un sentido especial por volverse binacionales, en donde la música y la convivencia se reparte a ambos lados de “la línea”, en muestra de la solidaridad y el respeto que debiera haber entre los habitantes de ambas naciones. Desafortunadamente en aquella ocasión se anunció también el repudio hacia la porpuesta de George Bush ante la amenaza de la construcción del muro que separe los países, terminando así con esta tradición.

Aquel día hasta salí en el periódico, representando al Rancho El Uno.

En Chihahua, además de Janos conocí los municipios de Nuevo Casas Grandes con su Laguna Fierro donde invernan miles de gansos blancos (Chen caerulescens) y muchas otras aves acuáticas como patos, gallaretas, grullas, gaviotas, cormoranes, garzas, falaropos, alzacolitas, gavias, achichiliques, pijijes etc. Además cerca a Casas Grandes por la carretera que se dirige a Ciudad Juárez conocí el municipio de Ascención, aquí también cada año se forman lagunas las cuales sirven de refugio para miles de aves acuáticas de diferentes especies que vienen migrando del norte de los Estados Unidos para pasar inviernos menos crudos en territorio mexicano, en verdad que si estos humedales desaparecen sería imposible imaginar el destino de  las bandadas de aves migratorias  que año tras año retornan al área a pasar el invierno. Por ello la premura de volver estas áreas reservas RAMSAR.

Bandadas de gansos o localmente llamados ánzaras Chen caerulescens  invernando en la Laguna Fierro, Nuevo Casas Grandes, Chih.
Grullas Grus canadensis en la Laguna La Colorada, Ascención,Chihuahua. Foto de J. Cruz.

Bandada de grullas. Foto de J. Cruz.
Laguna La Colorada.
Atardecer de invierno.
Pato cucharón (Anas clypeata).
Cada año el nivel de las lagunas decrece, lo cual significa una pérdida de áreas de invernacion para las aves, así como la erosion de los suelos.

Al sur de Janos, bordeando la sierra está la comunidad Casas Grandes, con sus vestigios de la cultura Paquimé y sus laberintos de adobe, además del respetable Museo de las Culturas del Norte. Otro punto interesante es la localidad de Mata Ortíz en honor al lugarteniente que junto con Joaquín Terrazas desterró a los apaches de estas tierras. Mata Ortíz es famoso por la elaboración de ollas con motivos autóctonos, piezas de orfebrería únicas en el mundo por sus particulares decorados; así mismo está la Ex Hacienda de San Diego. Se cuenta que hace algunas décadas aún era posible ver perritos de las praderas y bisontes. Actualmente solo vastas extensiones de zacate navajita (Bouteloua sp.) cubren los fértiles valles al pie de la Sierra Madre Occidental.

Paquimé.

Entre sus restos se hallaron plumas de guacamaya roja, por lo que se cree que hubo comercio entre Aridoamérica y Mesoamérica.

Ollas de Mata Ortiz.

Patizales de Mata Ortiz rumbo al ejido el Willys, antigua colonia Mormona.
Después de las lluvias todo florece.
Cueva de la Olla. Se dice que en esta cueva vivía la etnia Mogollón, y en la olla guardaban los granos de la cosecha año con año, pero con la llegada del hombre blanco, la zona fue reclamada por una colonia de mormones. Aparentemente uno de ellos econcontró la cueva con la olla y se cayó dentro tratando en vano de pedir ayuda,  pero con ayuda de la hebilla de su cinturón logró raspar un agujero en la base a través del cual pudo salir.
Cueva de la Olla. Nuevo Casas Grandes Chihuahua, México.

Por allá, por el rumbo que seguíamos en la primavera, después de que las aves migratorias retornaban al norte, teníamos que viajar de Janos a Ciudad Madera a monitorear a las cotorras serranas, por ese camino conocí Galeana, Lebarón y Buenaventura con sus filas de nogales interminables. Mas adelante las “Emes”, tramo carretero que visto desde el cielo figura una intrincada red de esa letra por sus curvas y paisajes sinuosos, donde los pastizale y los matorrales van cediendo el paso a los chaparrales de encino, quienes además van de la mano con los cedros en valles suaves y fértiles, pero de clima más agradable, como el valle de Ignacio Zaragoza, o el de Gómez Farías y San José de Babícora, cuyo centro más que un valle es una laguna que cada año se llena después de lluvias y es el albergue de varios miles de grullas grices (Grus canadensis). 

Huella de grulla dejada en el barro de la laguna.

La sierra de San José de Babícora al fondo, en primer plano una casa de adobe abandonada en cuyo techo han crecido gramíneas.

Aguililla descansando en la Laguna de Babícora.

Laguna de Babícora, vista al norte, al fondo se ve Gómez Farías, Chihuahua.
Cabañas Cuack Cuack!!! en San José de Babícora.

La Sierra Madre Occidental es literalmente el sitio en el que viví la otra mitad del año. Ciudad Madera era la base de operaciones por así decirlo y está inmersa en plena sierra a más de 2mil metros sobre el nivel del mar, de ahí nos movíamos hacia el sur en Tutuaca con su suantuario de la cotorra serrana, por una brecha de terracería de 100 km, para lo cual, se hacen aproximadamente entre 5 y 7 horas de camino, pasando por el valle del Papigochi, que también es parte de un Área Natural Protegida. Mas al suroriente esta la barranca de Huápoca, la cual es poco conocida, pero para los que tienen el privilegio de visitarla es posible nadar en sus albercas de aguas termales…toda una experiencia. Es en estos bosques donde la flora de orígen neártico que habita en México toma sentido, es aquí donde por primera vez vi a la escasa y fascinante Picea chihuahuana.

Frutícola que hace alusión a los zarapitos, en Cd. Guerrero, Chihuahua.

Puente del Río Sírupa.

Valle del Papigochi.

Fondo de la barranca por donde pasa el río Huápoca.

Bienvenidos al Santuario Tutuaca.
Cuando la noche cae de imprevista, lo único que nos queda es hacer un fuego y quedarse a pernoctar en la camioneta, es recomendable SIEMPRE traer en ella un buen sleeping. Aquí las temperaturas suelen ser frías todo el año.

Primeras heladas de noviembre. Paraje Cebadillas.
El Yocaibo al fondo de la sierra.

Criadero de trucha arcoíris en la ranchería Chachamuri. El compañero ecólogo  impaciente por sacarlas.

En aquel entonces costaba 15 pesos por trucha.
Truchas fritas en el disco, un verdadero manjar.
Cono de Picea chihuahuana.

Picea chihuahuana.
Cabaña de Bisaloachi. Base de operaciones de Tutuaca.

Nuestro cubil.

Cotorra serrana occidental anidando en un álamo temblón.

Hacia el norte de Ciudad Madera está Cuarenta Casas, vestigios de casas Mogollones enclavadas en una cueva sobre la pared vertical de la sierra que alguna vez quizá fue una ciudad entre pinos y ríos de aguas cristalinas.

Pared donde se ubican las “40 casas”.

Casas mogollones.

Más al norte está Río Chico, la estación del tren de la época del porfiriato, toda una joya cultural y aunque para llegar a ella hay que entrar por el ejido Las Pomas por una brecha de terracería de mas o menos una hora de camino, vale la pena ir a conocer los vestigios de los túneles por dónde retumbaba en aquellos años el ferrocarril que iba a Ciudad Juárez. Más al norte están las famosas localidades madereras de La Mesa del huracán y El Largo Maderal con sus más de mil ejidatarios.

Estación Río Chico, 355 km a Ciudad Juárez…
Riscos en el ejido Las Pomas.

 Boca del túnel por donde hace más de 80 años pasaba el ferrocarril.
Salida al otro lado del túnel

Mis queridos amigos caninos en Río chico.
Al sur de Madera se encuentran otros tantos poblados a lo largo de la carretera que conecta hasta Ciudad Guerrero, destacan Yepómera, Temósachi famoso porque su estación meteorológica muchas veces ha registrado las temperaturas más bajas de México, La Concha, Matachic por donde también se puede acceder a Tutuaca por otra brecha de unos 80 km que pasa por Cocomorachi y Tosánachi, además Tejolócachi, San Martín y La Generala. En Ciudad Guerrero de abre paso la carretera que va hacia las Barrancas del Cobre, más adelante el primer poblado grande es Tomochi y de ahí más adelante está la desviación a Creel, pero mucho antes de llegar a Creel está la desviación a Basaseachi, famoso por su caída de agua.

Sierra rumbo a Tomochi.

Cascada de Basaseachi.
El haber hecho tesis, trabajado y vivido intensamente la vida del biólogo de campo en un estado que aún conserva muchísimo de su integridad biológica como lo es Chihuahua… no tiene precio… y estoy muy consiente que cuando uno es estudiante sueña por lo general en conquistar Chiapas, Oaxaca, Campeche, Yucatan con sus voluptuosos atributos biológicos, con esas selvas tupidas, sus arcoiris de aves selváticas, el olor a tierra mojada por tanto río y tanta cascada y las sonrisas de esos niños de pueblo…pero esa sensación de inmensidad, de kilómetros y kilómetros de ausencia humana, donde ni el efímero hilillo de un fogón solitario logra divisarse a la distancia, esa sensación de soledad humana que no se logra sentir en las selvas del sur desde hace siglos es lo que me cautivó de Chihuahua y créanme que como amante de los ecosistemas de montaña, poco me faltó para quedarme a vivir en estas sierras inmensas y sus bosques milenarios.
Pero… como ya todos conocemos la trillada historia de la inseguridad, pues tristemente tuve que volver a mis terruños a finales del año 2007, para de ahí planear cual sería la próxima parada…

PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY

Buenas tardes a todos. Esta vez les anexo toda la información referente al Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM). El PNCM es un área natural protegida que abarca una zona importante de la parte septentrional de la Sierra Madre Oriental y se ubica al sur- sureste de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León.
Este es un reducto conservado importantísimo en la generación de servicios ambientales para la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, sin el cual definitivamente no habría agua ni aire limpio. Actualmente sigue siendo subvalorada solamente como un área de esparcimiento sin cultura ni educación y no como un verdadero recinto de biodiversidad e invaluable riqueza geológica.
INTRODUCCIÓN
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM) se ubica entre las coordenadas geográficas 26ª31´00″ de Latitud Norte y 100ª 17´20″. Se encuentra ubicado en el Estado de Nuevo León, es parte territorial de ocho municipios; Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García con una superficie total de 177,395-95-45098 hectáreas. Cabe hacer mención que Ningún municipio se encuentra en su totalidad dentro del Parque.
Esta importante Área Natural Protegida se localiza en el sistema montañoso de la Sierra Madre Oriental, y se ubica en la Provincia del mismo nombre, dentro de la Subprovincia de la Gran Sierra Plegada, constando de una serie de sierras menores de estratos plegados, formando cañones, amplios valles  y zonas de topografía accidentada.  En estas sierras el plegamiento se manifiesta de múltiples maneras, pero su forma más notable es la que produce una topografía de fuertes ondulados paralelos. Las crestas reciben el nombre de anticlinales y los senos de sinclinales. Asimismo, en el Parque se encuentran condiciones variables de topografía, pendientes y orientación de laderas, las cuales tienen efectos importantes en la distribución de la vegetación. El rango de elevación dentro del área de estudio va desde los 600 msnm hasta los 3,400 msnm. El flexionamiento de las rocas en las crestas las estira y las fractura, haciéndolas más susceptibles a los procesos erosivos. Es por ello que en su estado actual de desarrollo, son comunes en esta sierra las estructuras constituidas por dos flancos residuales de un anticlinal, con un valle al centro.
Los plegamientos de la zona marginal de la unidad central anterior fueron menos enérgicos, de manera que los anticlinales son sencillos, con pliegues sin complicaciones, a excepción de fallas de desplazamiento con poco corrimiento como en la Sierra de Papagayos, localizada al este del Parque. Los flancos de estas unidades son tendidos de 5 a 25 grados y de poca longitud y extensión. Las pendientes en el Parque son sumamente variables, encontrándose valores de 0% a 1% en las zonas más planas, hasta valores de más de 170% en ciertas partes de la Sierra en donde los sedimentos marinos se encuentran en posición vertical.  Las condiciones de elevación, pendientes y orientación en la porción que corresponde al Parque, origina un efecto de sombra de lluvia, debido al patrón general de vientos en la región. Esta combinación de factores da origen al establecimiento de masas forestales en las laderas norte y noreste de la Sierra Madre. 
Existen más de 20 cañones, habiéndolos tanto secos como húmedos, algunos de los cuales presentan corriente todo el año, tal como el cañón de Matacanes. El Cañón de La Huasteca se distingue de los demás por el tipo de formaciones rocosas que aquí se encuentran, viene a representar el sitio por donde desemboca gran parte del agua captada al interior de la sierra.
HISTORIA
El 4 de Octubre de 1939, el C. Presidente Gral. Lázaro Cárdenas,  declaró el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y de la fauna, con la finalidad entre otras cosas de salvaguardar a la ciudad de Monterrey contra futuras y posibles inundaciones. Los terrenos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey quedaron en posesión de sus respectivos dueños, así como las explotaciones turísticas, quedando excluidas las zonas urbanizadas y los cultivos agrícolas establecidos, siempre que no tuvieran una pendiente mayor del 10 por ciento, los aprovechamientos mineros, y las dotaciones ejidales.
No obstante la claridad del Decreto y su amplio apoyo Jurídico, continuaron las presiones para disponer de tierras y productos contenidos en los linderos del Parque Cumbres de Monterrey.
A mediados de 1992, se inició un nuevo esfuerzo por la protección de los recursos naturales de la Sierra Madre Oriental, en particular los del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, pero fue hasta principios de 1993 que el Dr. Exsequiel Escurra (Director de la Dirección General de Aprovechamiento Ecológico de los Recursos Naturales) solicitó al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) una propuesta de estudio para abordar los problemas del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Este instituto, en colaboración con Ducks Unlimited de México, A. C. (DUMAC) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) envió a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) dos proyectos de trabajo para la redelimitación del parque y el establecimiento de un programa de manejo. Los trabajos se iniciaron formalmente en Noviembre de 1993 con la firma del contrato entre SEDESOL y el ITESM.
Sin embargo, la propuesta no procede de manera inmediata, y ITESM, preocupado por el destino de la Sierra Madre Oriental, aún sin un plan de manejo como área natural protegida, elabora en 1996 una propuesta de Ordenamiento Ecológico y Modelos para el Desarrollo Sostenible de la Sierra Madre Oriental expandiendo ahora su zona de estudio al estado de Coahuila, específicamente los municipios de Arteaga, y parte de Ramos Arizpe y Saltillo.
Es en Noviembre del 2000 cuando se publica un decreto por el que se redelimita el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, respondiendo con ello a la petición hecha por el Gobierno del Estado, quedando finalmente ubicado en los municipios de Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García, estado de Nuevo León, basándose en la propuesta de ordenamiento Ecológico realizada por el ITESM, derogando con ello el decreto de 1939.

 DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La CONABIO considera la zona del Parque Nacional Cumbres de Monterrey como de alto valor para la conservación, ya que se presentan zonas alternadas de bosques de pino y chaparral en buen estado de conservación; así también le asigna una categoría alta en su función como corredor biológico ya que une áreas de bosques templados con áreas más secas al norte. Además de que puede funcionar como un límite de distribución de hábitats pues representa una barrera orográfica natural hacia ambientes interiores más secos. Así mismo, designa al PNCM como una región terrestre prioritaria considerada como una isla biogeográfica. Esta formación montañosa también es conocida como la “Curva de Monterrey” debido al cambio de orientación de los pliegues montañosos, dentro de los ecosistemas presentes en el PNCM, tenemos los siguientes:
FLORA 
Bosques de coníferas.

Los bosques se caracterizan por la predominancia de especies de afinidad templada hacia las partes más altas y desprotegidas, mientras que en las zonas de cañadas o áreas más protegidas se entremezclan con elementos típicamente tropicales (Rzedowski, 1981). 
Bosques de pino piñonero
En la vertiente suroeste de la Sierra se encuentra bien representado el pinar de piñoneros (Pinus cembroides). Este tipo de vegetación se encuentra en colindancia con los matorrales de la zona árida por lo que es común encontrar elementos típicos del desierto dentro de esta comunidad que se distribuye desde los 2,000 a 2,500 m en cañones abiertos y de los 1,850 a los 2,300 m en lugares protegidos o en cañones estrechos en Santiago (Valdez Tamez, 1981). 
Estos bosques representan un área de transición entre los bosques de pino y encino que se encuentran en las zonas más altas y la vegetación xerófita del altiplano mexicano (Capó, 1972; Valdez Tamez, 1981). Posee además una composición florística definida y forma a menudo asociaciones con Juniperus, Quercus y Pinus (Flores Olvera, 1983). Este pinar llega a medir en ocasiones hasta 14 m de altura, aunque comúnmente mide entre 8 a 10 m. Se distinguen tres estratos, el arbóreo, arbustivo y herbáceo. 
Bosques de pino
Estos bosques rara vez forman masas puras ya que se entremezclan en diversas proporciones con especies de encinos. En aquellas asociaciones que no hacen ecotono con la zona árida, las especies de pinos más frecuentes en el estrato arbóreo son: P. pseudostrobus, P. pseudostrobus var. estevezi (pinabete) y P. teocote (pino chino), (Capó, 1972; Valdéz Tamez, 1981).
Bosque mixto de pino-encino
Tienen una amplia distribución altitudinal en la Sierra, se encuentran desde los 800 a los 2,800 msnm según Muller (1939), Rojas Mendoza (1965) y Rzedowski (1981), en las tierras altas y taludes superiores de las áreas montañosas. Estas comunidades vegetales forman un complejo que incluye aquellas de tamaño más o menos pequeño (6-8 m), abiertas, de baja densidad hasta aquellas comunidades de las zonas altas que forman asociaciones más altas y densas (Valdez Tamez, 1981).
 
Bosque de galería.
Este tipo de comunidad se caracteriza, por formar comunidades estratificadas en galerías en cañadas y zonas protegidas a lo largo de los ríos y arroyos, debido a que las condiciones microclimáticas de estas zonas son más estables que en las partes más expuestas, por lo que la vegetación que se establece es única (Rojas Mendoza, 1965; Rzedowski, 1981). Son características en los cañones de la Sierra las especies de hoja perenne o parcialmente decidua, las cuales pueden incluir trepadoras o epífitas (heno).

Bosque de encino
Se caracterizan por la dominancia del género Quercus que forman comunidades cuya distribución altitudinal va desde los 800 msnm, y en ocasiones a menores altitudes (650 msnm), debido a las condiciones de humedad, topografía y temperatura que los favorecen (Marroquín Flores, 1985; Rojas Mendoza, 1965; Valdez Tamez, 1981; Alanís F.G., 1994 com. pers.). Esta es la comunidad forestal templada más rica en el área de la Sierra. Los principales trabajos de descripción de vegetación para México señalan este tipo de bosque como bosque de hojas planas y duras (Miranda y Hernández X., 1963) o “bosque de encino” para Rzedowski (1966).  Se les encuentra actualmente en las áreas de la Sierra con pendientes mayores a 15% o 20%.
Vegetación riparia
Este tipo de comunidades vegetales son heterogéneas y se distribuyen a lo largo de los ríos y arroyos desde las partes más bajas hasta los 2,800 msnm. En las zonas más bajas, planas y abiertas, Estas comunidades vegetales se establecen en suelos profundos y desarrollan un sistema de raíz que alcanza los mantos freáticos más profundos, por lo que permanecen verdes durante todo el año.
Especies características:
Es común el mezquite (Prosopis laevigata) que conserva su follaje verde aún durante la sequía.
Pastizales

Existen zonas pequeñas, donde se ha eliminado la vegetación natural y se han inducido pastizales con fines pecuarios, por lo que éstas parcelas pueden aparecer dentro de cualquier tipo de vegetación (Ramírez Álvarez, 1984)
Matorral
Los grupos de matorrales están principalmente representados por comunidades donde las especies predominantes presentan la forma de vida arbustiva, se reconocen varios tipos de vegetación, dependiendo del biotipo predominante de sus elementos, como los matorrales desérticos rosetófilos, matorrales desérticos micrófilos y matorrales submontanos. Los matorrales desérticos se localizan al noroeste, condicionados además por la salinidad y la profundidad del suelo. 
FAUNA
 
Desde el punto de vista faunístico, el Parque alberga aproximadamente 700 especies, de las cuales 271 son invertebrados y el resto vertebrados.
Tabla 1.
Algunas especies de fauna silvestre protegidas, presentes en el Parque Nacional
Cumbres de Monterrey.*
Especie
Orden
Categoría*
Falco mexicanus
Ave
A
Strix occidentalis
Ave
A
Rhynchopsitta terrisi
Ave
P
Amazona viridigenalis
Ave
P
Falco peregrinus
Ave
P
Danaus plexippus
Artrópodo
Pr
Herpailurus yagouaroundi
Mamífero
A
Leopardus pardalis
Mamífero
P
Ursus americanus eremicus
Mamífero
P
Crotalus durissus
Reptil
Pr
Crotalus lepidus
Reptil
Pr
Lampropeltis mexicana
Reptil
A
Leptophis mexicanus
Reptil
A
Agkistrodon bilineatus taylori
Reptil
Pr
* NOM-059-SEMARNAT-2001 Protección Ambiental- Especies nativas de México de Flora y Fauna Silvestres- Categoría de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies  en riesgo (D.O.F. 6 de Marzo 2002).
La fauna de la zona es una mezcla de elementos neárticos y neotropicales y es en esta área donde se presenta el límite septentrional de la distribución de algunas especies de afinidad tropical. Esto se debe a las condiciones fisiográficas de la Sierra Madre Oriental, ya que funciona como un corredor biológico en la porción oriental con orientación norte-sur; pero al cambiar de dirección (en el arco de Monterrey) se presenta un límite a la distribución de especies con afinidades neotropicales o poco resistentes a las condiciones más xerófitas presentes al norte de Monterrey. 
La Sierra Madre constituye el primer macizo montañoso con hábitat de bosque en la ruta de migración invernal para aquellas especies provenientes de las zonas montañosas del noreste de Estados Unidos y Canadá, como la mariposa monarca (Danaus plexippus) y diversas especies de patos. 
Observaciones empíricas sobre la mariposa monarca, señalan había llegado al Parque con gran puntualidad, la 4ª semana de octubre hasta la 1ª de noviembre y de regreso la 1ª semana de marzo, sin embargo, está sufriendo un retraso de algunos días en su migración, lo anterior pueden dar elementos para el desarrollo de futuras investigaciones acerca de múltiples temas relacionados con la mariposa monarca.
Para medir la importancia de la biodiversidad es necesario tener una idea del total a considerar. A continuación se presenta un cuadro comparativo de la biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey (Tabla 2).
Tabla 2.
Biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.
Taxa
Número de especies
México
Nuevo León
Parque
Mamíferos
Aves
Reptiles
Anfibios
Artrópodos
483
1,050
738
298
144
394
113
21
585
71
280
58
14
271
    Fuente: Contreras, et al., 1995, Whitaker, 1997.
Aves
De particular interés es Rhynchopsitta terrisi (cotorra serrana oriental) la cual es una especie endémica en la porción más septentrional de la Sierra Madre Oriental. Se encuentra dentro del Parque con una población menor a 2,000 individuos (Collar, et al., 1992). El hábitat principal de esta especie se restringe a los bosques mixtos de pino-encino de la Sierra, con un rango altitudinal que va de los 2,000 a 3,500 msnm, aunque ha sido reportada hasta altitudes de 1,300 msnm. Collar et al. (Op. cit.) menciona que una gran parte del área de distribución para esta especie abarca al Parque.
Otra especie de psitácido, el loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis) es apreciada como ave de ornato en cautiverio. Habita los bosques en galería y las faldas de las montañas en la zona del Parque.
Residen en el Parque especies rapaces como el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el tecolote moteado (Strix occidentalis) ambas especies están en categoría de riesgo amenazadas (NOM-059-SEMARNAT-2001) Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo., son de los animales más afectados; por sus hábitos depredadores y por la pérdida de hábitat.
En la región del Huajuco, las condiciones climáticas y la diversificación de estratos vegetativos sin duda favorecen la presencia de especies migratorias y residentes. Se estima una riqueza que rebasa las 150 especies: Dendroica coronata, D. townsendi, Columba livia, Picoides scalaris, Parus bicolor, Otus asio, Pitangus sulphuratus, Sayornis phoebe, Vireo belii, etc. También existen especies de hábitos “terrestres” como: Ortalis vetula, Geococcyx californianus, Bubulcus ibis, Meleagris gallopavo.
Esta región resalta por ser un paso migratorio para diversas especies de aves, ya que su clima cálido y diversificación en estratos vegetativos, brindan refugio a gran número de aves, factor importante es la cercanía de esta zona con la presa de La Boca o Rodrigo Gómez.
A pesar de que en esta región se concentra la mayor actividad turística y de descanso para los habitantes de Monterrey, es visitada cada año por especies invernales (Turdus migratorius, Vermivora ruficapilla, Wilsonia pusilla) y es refugio de numerosas especies residentes (Cyanocorax ynca, Geococcyx virginuanus, Columbina inca, entre otras) y de paso (Vireo olivaceus, Passerina cyanea).
El Parque Ecológico Chipinque está inmerso en esta región, el estado de conservación de su paisaje y las especies que lo habitan, ha logrado mantenerse. Entre las especies frecuentes de las partes bajas de este parque están, Trogon elegans, Piranga flava y Bubo virginianus, de requerimientos específicos y de comportamiento discreto. La dominancia de especies insectívoras en el sitio es considerable.
La avifauna de la región de Laguna de Sánchez está determinada por el tipo de vegetación; la riqueza de especies se estima en 147: Aphelocoma ultramarina, Columba faciata, Buteo jamaicencis, Vireo huttoni, V. olivaceus, V. solitarius, Melanerpes formicivorus, Otus asio y Sayonis phoebe, entre otros.
Mamíferos
El oso negro (Ursus americanus eremicus) estudiado por Carrillo (1981) ha sido reportado en la Sierra Madre Oriental. Esta especie se encuentra en peligro de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2001). Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo. 
Para el ocelote(Leopardus pardalis albescens, Pucheran) en Nuevo León no se han realizado estudios que determinen su situación. Su corredor natural son los límites entre Nuevo León y Tamaulipas, en zonas tropicales o de transición (Jiménez et al., 1999).
El jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi cacomitli, Berlandieri) habita en el matorral denso, en mezquitales, áreas con cactus, en la planicie y en las laderas de la Sierra (Jiménez et al., 1999). El último reporte de jaguar (Panthera onca veraecrusis Nelson y Goldman) es de Rosas (1996). Esta subespecie se observa con mayor frecuencia en bosque de encinos, de pino-encino y en menor frecuencia en matorral submontano. La región La Trinidad forma parte del hábitat que frecuenta, junto con la continuación de la Sierra Madre Oriental hacia Tamaulipas.
PROYECTOS
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey cuenta con la misión de  conservación  los ecosistemas, y para ello se basa en  un Programa de Conservación y Manejo que a su vez se guía en  6 subprogramas  los cuales son:
  1. Protección
  2. Manejo
  3. Restauración de Ecosistemas
  4. Conocimiento
  5. Cultura
  6. Gestión
PROTECCION
En el área de protección, se realizan actividades y acciones encaminadas a la protección directa  de los ecosistemas  y su biodiversidad dentro de este subprograma encontramos las siguientes acciones:
  • Inspección y Vigilancia
  • Prevención y Control de Incendios y Contingencias ambientales
  • Control de especies nocivas y protección contra especies invasoras

    MANEJO
    Se enfoca a algunos usos tradicionales permitidos así como a usos racionales y sustentables de los ecosistemas y sus componentes son:
  • Manejo y uso sustentable de vida silvestre.
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas terrestres y recursos forestales
  • Actividades productivas alternativas y tradicionales
  • Desarrollo comunario y asentamientos humanos
  • Turismo y uso público
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas y ganadería

    RESTAURACION

    Señala las actividades necesarias para ayudar a los ecosistemas perturbados y su biodiversidad ha recuperar su estado natural  mediante los siguientes componentes:
  • Recuperación de especies  prioritarias
  • Conservación de agua y suelos
  • Reforestación y restauración de suelos 
 CONOCIMIENTO 

Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo del conocimiento científico:

  • Fomento a la investigación y generación de conocimiento
  • Inventarios, líneas base, monitoreo ambiental y socioeconómico
  • Sistemas de información 
 CULTURA

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Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo de la cultura ambiental
  • Educación, Capacitación, y formación para comunidades y usuarios
  • Sensibilización, conciencia ciudadana y educación ambiental  
GESTION 

Señala las actividades básicas de administración y control  de bienes de la Dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey

  • Administración y operación
  • Coadministración, concurrencia y vinculación con iniciativas locales y regionales
  • Recursos humanos y profesionalización
  • Infraestructura, señalización y obra publica
  • Contingencias y mitigación de riesgos
  • Componente legal y jurídico
  • Componente, regulación, permisos, concesiones y autorizaciones
  • Mecanismos de participación y gobernancia
  • Procuración de recursos e  incentivos
  • Cooperación internacional
  • Componente, vivienda, construcción y ambientación rural

PROBLEMÁTICA
En el PNCM el cambio de uso de suelo forestal representa la principal amenaza, dada su cercanía con el área metropolitana de monterrey. Al perder cubierta vegetal se pierden también, áreas de captación de agua y secuestro de carbono, disminuyéndose con esto  la capacidad de brindar bienes y servicios ambientales. Existen otras problemáticas como lo son el turismo desordenado; la presencia de plagas y enfermedades; los incendios forestales; residuos sólidos; ganadería; extracción de flora y fauna, y las presencia de especies exóticas e invasoras.  
LOGROS
La huasteca neolonensa es un lugar que se encuentra ubicado en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, al interior del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, conformado por una serie de cañones dotados de una belleza paisajística sin igual, que albergan  un ecosistema de tipo terrestre árido de “bosque espinoso” combinado con matorral xerófilo, rosetófilo micrófilo, en el que podemos encontrar cactáceas únicas en su tipo, varias de ellas bajo alguna categoría de protección establecida en la NOM-059-SEMARNAT-2001, y que en su conjunto son las responsables de captar el 25% de los 11 metros cúbicos de agua que por segundo demandan actualmente los casi cuatro millones de habitantes de Monterrey y su zona metropolitana.
Desafortunadamente, la belleza paisajística del sitio y su cercanía con el área metropolitana de monterrey ha originado que la remoción de vegetación o cambio de uso de suelo en terrenos forestales con el objeto de realizar desarrollos inmobiliarios constituya la principal amenaza para conservar los ecosistemas presentes en la huasteca neolonense – Se estima que en Monterrey y su zona metropolitana se pierden diariamente cuatro hectáreas de suelo forestal – pues ha traído como consecuencia pérdida de biodiversidad florística, alteración en los patrones de subsistencia de especies de fauna silvestre y erosión del suelo.
Estos cambios de uso de suelo se realizan sin autorización de la autoridad competente, fomentados en su momento por el desconocimiento del régimen de protección que aplica a esta zona; y en algunos casos por la reticencia de los lugareños a sujetar su propiedad a las modalidades que establece el Decreto de esta área natural protegida.
Por esta situación, desde el año 2007 el Parque Nacional Cumbres de Monterrey implementó en la huasteca neolonense un programa de vigilancia continua que comprende dos aspectos: prevención y detección de ilícitos.
En el primer rubro se comenzó por tener acercamiento con los  lugareños a efecto de concientizar y difundir el trabajo de conservación que realiza esta área natural protegida, así como el régimen jurídico aplicable a esta zona, lo que en tan sólo cuatro meses trajo como resultado la formación de un comité de vigilancia voluntaria organizado de manera conjunta con Profepa; así como la formación de grupos de voluntarios como parte del programa nacional de voluntarios de Conanp que realizan una labor de concientización social preventiva a través del contacto directo con la gente.
En el segundo rubro se integró un grupo de Guardaparques capacitados para detectar infracciones, monitorear infracciones ya denunciadas, y recavar información para formular nuevas denuncias ante Profepa, con lo que los recorridos de vigilancia aumentó de 30 a 500 recorridos por año, implementando a su vez operativos de vigilancia conjunta con Profepa y PGR. 
Esto trajo como consecuencia que las actividades por cambio de uso de suelo en terrenos forestales se redujera considerablemente en la huasteca neolonense, tan sólo en 2007 se presentaron 17 denuncias ante Profepa por cambio de uso de suelo y remoción de vegetación en esta zona, y 5 en denuncias penales ante PGR, disminuyendo en 2008 a 5 denuncias ante Profepa y 4 en PGR, patrón que continúa en disminución en el 2009 en donde hasta el momento sólo se ha presentado 1 denuncia ante Profepa y 0 ante PGR. 
Asimismo, este patrón de disminución se ha visto reforzado con las acciones que Profepa ha impuesto en los últimos meses a los infractores de la zona de la huasteca, en donde ya se pueden contabilizar en este momento 7 clausuras definitivas de obras, aspirando a que en un momento dado se logre la restauración total de los sitios impactados.
Con todo, las acciones por conservar los terrenos forestales del Parque Nacional Cumbres de Monterrey continúa. El éxito de la huasteca  es sólo el reflejo del trabajo conjunto entre sociedad e instituciones encargadas de aplicar las leyes ambientales; es un reflejo de  que la impunidad tiene un límite; y una aspiración por conservar ecosistemas que por su cercanía a zonas urbanas se encuentran fuertemente amenazados.
 CONTACTOS
               
 COMISION NACIONAL DE AREAS NATUARLES PROTEGIDAS PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY
PALACIO FEDERAL PLANTA BAJA AVE. BENITO JUAREZ No. 500, CENTRO DE GUADALUPE TELS: 81 91 06 64
y 81 91 06 69
                                                                    
DIRECTOR:
DR. SADOT EDGARDO ORTIZ
Departamento de Cobro de Derechos y Vigilancia:
Fuente: Página de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.