¿Conservación ó preservación?

Hasta la fecha existe el debate pertinaz acerca de cual es la mejor estrategia para lograr que el desarrollo humano, no comprometa la continuidad de los procesos naturales que los ecosistemas realizan para la sobreviviencia de todos (y a expensas de nuestro desenfrenado crecimiento poblacional). Entonces es cuando entran a escena las palabras CONSERVACIÓN Y PRESERVACIÓN.

Es un camino largo y tortuoso por el que hay que pasar para comprender cual es la mejor manera de seguir teniendo acceso a los recursos de la naturaleza sin abusar demasiado como para impedirle su recuperación, entonces, debemos conservar o preservar la naturaleza?, esa es la cuestión.

Por eso la presente entrada la dedico a desenmascarar dichos conceptos que evocan las encomiendas que los humanos usamos para trazarnos el mejor camino de manejar (aunque en realidad casi todas las veces es explotar)  a la naturaleza, aparentemente lo hemos estado haciendo a nuestra conveniencia sin que la factura de cobro llegue, pero aunque a menudo retrasada, siempre llega. Así que de ustedes es la última palabra después de haber reflexionado el significado que le otorgan las diferentes instituciones Internacionales y Nacionales a cada concepto.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por su siglas en inglés) manejan ambos términos de la siguiente manera:

Conservación: El manejo del uso humano de ORGANISMOS y ECOSISTEMAS, con el fin de garantizar la sustentabilidad de dicho uso. A parte del USO SOSTENIBLE, la conservación  incluye PROTECCIÓN, MANTENIMIENTO, REHABILITACIÓN, RESTAURACIÓN Y MEJORAMIENTO de  poblaciones y ecosistemas.

Preservación: Mantener algo en su estado actual.

En cambio la Ley General del equilibrio ecológico y protección al ambiente (LGEEPA) conjuga ambas palabras en una sola:

Preservación: El conjunto de políticas y medidas para mantener las conidciones que propicien la ecolución y continuidad de los ecosistemas y hábitats naturales, así como conservar las poblaciones viables de especies en sus entornos naturales y componentes de la biodiversidad fuera de sus hábitas naturales.

Por ende habrán de ser de preservación aquellas superficies en buen estado de conservación que contienen ecosistemas relevantes o frágiles, o fenómenos naturales relevantes en las que el desarrollo de actividades requiere de un manejo específico para lograr su adecuada preservación.

Finalmente la Ley General del Desarrollo Forestal Sustentable maneja solo el término conservación: 

Conservación: La protección, cuidado, manejo y mantenimiento de los ecosistemas, los hábitats, las especies y las poblaciones de vida silvestre, dentro o fuera de sus entornos naturales, de manera que se salvaguarden las condiciones naturales para su permanencia a largo plazo.


Entonces, cuál creen ustedes que sea el mejor camino? conservar, preservar, ambos? será posible? en cuanto tiempo?… Como siempre lo he pensado, la solución está en el cambio de pensamiento en cada uno de nosotros, ser congruentes con lo que pensamos y cómo nos comportamos, así como vivir de la manera más autónoma y frugal posible.
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La vida del biólogo norteño

Hace mucho que no escribo. Esto es debido a la gran cantidad de trabajo que he estado armando para la conformación de mi tesis de Maestría con especialidad de Ciencias Forestales, inclinada por su puesto a la flora de la sierra y a la fitogeografía de los elementos que la componen.

Cuando eres estudiante de biología, todo parece como estar en una juguetería, cada laboratorio es un portal a otro mundo, con la maravillosa particularidad que todo tiene una conexión, porque somos estudiosos de la vida, desde las ínfimas bacterias, hasta la más grande y longeva secuoya, entonces bacteriólogos y botánicos compartimos esa pasión inigulable que produce el estar tan enamorado de la vida a tal grado de volverse todo un estilo de vida que muy pocos comprenden.

Reserva de la Biósfera Pastizales de Janos, Chihuahua, México.

Yo soy bióloga y me titulé hace poco más de cinco años trabajando con tres especies de aves migratorioas y carismáticas de pastizal en el estado de Chihuahua (el tecolitito llanero Athene cunicularia, el chorlito llanero Charadrius montanus y el Zarapito picolargo Numenius americanus), más especificamente en los pastizales del municipio de Janos de enero a marzo del 2006 en la Reserva Ecológica Rancho El Uno con sus 18,500 hectáreas, actual sede de la Reserva de la Biósfera, y a escasos km de distancia de la frontera con Nuevo México, fue una experiencia espectacular, los pastizales son ecosistemas muy ricos contrario a lo que se piensa por verlos áridos y sin árboles, son un acerbo de gramíneas impresionante y son el hogar de muchísimas especies de mamíferos y aves sobre todo migratorias, al parecer su riqueza mastozológica solo es superada por la de la Selva Lacandona, con la diferencia de que en Janos, cualquier día puedes ver con facilidad perritos de la pradera, hurones, coyotes, tejones, liebres, conejos, zorrillos, zorritas, puercoespines, gatos monteses y actualmente hasta bisontes.

Cría de gato montés (Lynx rufus) Foto de J. Cruz Nieto.

Tlalcoyote (Taxidea taxus) Foto de J. Cruz Nieto.

Zarapito pico largo (Numenius americanus). Foto de J. Cruz Nieto.
Perrito de las praderas de cola negra (Cynomys ludovicianus) el habitante más carismático de los pastizales de Janos y un verdadero ingeniero del entorno. Foto de J. Cruz Nieto.
Zorrita norteña (Vulpes macrotis) descansando en su madriguera, son muy activas de noche.
Bisonta recien parida en el 2010, su cría fue otra hembra. Foto de Jose Luis García Loya.

Puercoespín (Erethizon dorsatum), un habitante difícil de hallar, pero fácil de fotografiar debido a su lentitud y su carácter tolerante, pues sus espinas son su mejor defensa y no precisa escapar. Foto de  J. Cruz Nieto.
Pollos de búho cuernos largos (Asio otus), registrado por primera vez anidando en Janos en el 2007.

 Estando en Janos, a mi consideración, en uno de los estados más agrestes y maravillosos de México, en Chihuahua, no pude evitar el volver para quedarme a trabajar ahí todo un año entre el pastizal, los hemedales y los bosques antiguos de la sierra. Llegué un 14 de octubre del 2006, después de una santa paseada con el gremio ornitológico de la Facultad de Ciencias Biológicas en el North American Ornithological Conference en Boca del Río Veracruz, fue aquí donde vi por primera vez el espectacular Río de Rapaces. Aquel día de llegada al Rancho en Janos me recibió este atardecer.

Un día cualquiera en el pastizal de Janos puedes ver de todo, desde águilas reales cazando, jaurías tremendas de coyotes aullando al unísino que hasta la piel se enchina quizás por la remembranza de cuando éramos presa, casas abandonadas con lechuzas de campanario anidando en ellas, tlalcoyotes cavando sus madrigueras, vacas muertas llenas de toda clase de carroñeros y oportunistas, piaras de jabalíes, puntas de flecha también llamadas “chuzos”, cactáceas solitarias, buhúos de cuernos cortos ocultos en medio del pastizal, víboras de cascabel por montones, explosión de flores después de las lluvias, caballos ferales, pedazos de vasijas enterrados, escarabajos peloteros, tortugas de caparazon pintado… un sinfín de seres de las más variadas formas, pero que desafortunadamente ven su hábitat en riesgo debido a la apertura de caminos, la expansión de la frontera agrícola por parte de los mexicanos y las colonias menonitas, así como el uso de pesticidas, y porqué no? también la cacería y envenenamiento de los llamados ” animales indeseables”. Rumbo a Ciudad Juárez, una ciudad en medio de un desierto tórrido y hermoso, pero vejada por la mala fama que le crean las personas y sus problemas, está el desierto de Samalayuca con sus dunas, uno de los paisajes más extraños y hermosos que haya tenido la oportunidad de apreciar en Chihuahua.

Explosión de flores después de las lluvias, al fondo de la foto un presón lleno de agua.

Zinnias.
El Lobo y el Winy, los cuidadores del Rancho El Uno.

Rancho El Uno en la nevada del 2007.

La sierra de Janos nevada.
Después de la nevada, la nieve se va derritiendo y el agua se infiltra a los mantos freáticos.

Madriguera de búho de cuernos cortos (Asio flammeus)
Colección de egrarópilas y restos de plumas y alimentos de búho de cuernos cortos
Musaraña momoficada.
Tecolotito llanero atropellado en el camino que va al ejido Pancho Villa.
Cultivo menonita, la remoción del pastizal para abrir tierra de cultivo, fomenta la erosión,  un problema grave que aqueja a los pobladores janenses y obviamente a la diversidad biológica del área, todo se vuelve polvo y se lo lleva el aire.

Las dumas de Samalayuca, municipio de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Pero no todo en Janos es Pastizal, la parte sur y poniente del municipio toma una porción interesante de la Sierra Madre Occidental, localidades como Ojo Frío, Altamirano, Ejido cinco de Mayo, Casa de Adobe y Mesa de las Guacamayas, la barranca de Tasahuinora con sus cuevas con arte rupestre, Cañón obscuro, Presa Casa de Janos, Tres Cruces… son algunos puntos dignos de mención. Aquí fue donde por primera vez vi osos negros y conocí los bosques antiguos con sus abies y preudotsugas de más de dos metros de diámetro increiblemente bien conservados y donde es fácil imaginar que estuvo el carpintero imperial. Además hay mucho venado, cóconos silvestres, ardillas, pintorrabos, mapaches, puma y por ahí dicen que hasta castores. Pero el principal atractivo del área es sin duda Mesa de las Guacamayas, el sitio más norteño del continente donde anida la cotorra serrana occidental, de ahí su nombre pues en la zona la cotorra es llamada guacamaya o guaca. Desafortunadamente lo efectos del calentamiento global se han dejado sentir con fuerza y desde hace unos cuatro años los bosques han comenzado a ser invadidos por álamos del género Populus, han ocurrido incendios, las tinajas y cascadas donde la funa bebe estan secas y ya no ha sido posible la ubicación de nuevos nidos de guacas en el área. Pronto Mesa de las Guayamas ha dejado de ser refugio de esta especie que ya migró a zonas más sureñas en los municipios de Madera, Temósachi, San Juanito y otros lugares en la sierra de Durango.

Rancho Los Arcos, Sierra de San Luis Chihuahua-Sonora, México.
Atardecer en el cerro del Carcay visto por detrás, al fondo está la comunidad de Ojo Frío.
Barranca de Tasahuinora, la más norteña de las barrancas, la cual no está muy explorada.
Agave en la barranca de Tasahuinora.
Primeras nevadas en Mesa de las Guacamayas (Enero del 2007).
Biznaga de la sierra de Janos.
Es curioso, pero en la sierra hay más especies de cactáceas que en el matorral.
Muchas son rupícolas y están adaptadas a vivir en las hendiduras de rocas ígneas o de orígen volcánico.

Allá, cada año por ahí de noviembre se celebra una festa en la localidad fronteriza de “El Berrendo”, en dónde se realizan carreras de caballos con la particularidad de que un carril está del lado mexicano y el otro del lado estadounidense, por lo tanto las carreras toman un sentido especial por volverse binacionales, en donde la música y la convivencia se reparte a ambos lados de “la línea”, en muestra de la solidaridad y el respeto que debiera haber entre los habitantes de ambas naciones. Desafortunadamente en aquella ocasión se anunció también el repudio hacia la porpuesta de George Bush ante la amenaza de la construcción del muro que separe los países, terminando así con esta tradición.

Aquel día hasta salí en el periódico, representando al Rancho El Uno.

En Chihahua, además de Janos conocí los municipios de Nuevo Casas Grandes con su Laguna Fierro donde invernan miles de gansos blancos (Chen caerulescens) y muchas otras aves acuáticas como patos, gallaretas, grullas, gaviotas, cormoranes, garzas, falaropos, alzacolitas, gavias, achichiliques, pijijes etc. Además cerca a Casas Grandes por la carretera que se dirige a Ciudad Juárez conocí el municipio de Ascención, aquí también cada año se forman lagunas las cuales sirven de refugio para miles de aves acuáticas de diferentes especies que vienen migrando del norte de los Estados Unidos para pasar inviernos menos crudos en territorio mexicano, en verdad que si estos humedales desaparecen sería imposible imaginar el destino de  las bandadas de aves migratorias  que año tras año retornan al área a pasar el invierno. Por ello la premura de volver estas áreas reservas RAMSAR.

Bandadas de gansos o localmente llamados ánzaras Chen caerulescens  invernando en la Laguna Fierro, Nuevo Casas Grandes, Chih.
Grullas Grus canadensis en la Laguna La Colorada, Ascención,Chihuahua. Foto de J. Cruz.

Bandada de grullas. Foto de J. Cruz.
Laguna La Colorada.
Atardecer de invierno.
Pato cucharón (Anas clypeata).
Cada año el nivel de las lagunas decrece, lo cual significa una pérdida de áreas de invernacion para las aves, así como la erosion de los suelos.

Al sur de Janos, bordeando la sierra está la comunidad Casas Grandes, con sus vestigios de la cultura Paquimé y sus laberintos de adobe, además del respetable Museo de las Culturas del Norte. Otro punto interesante es la localidad de Mata Ortíz en honor al lugarteniente que junto con Joaquín Terrazas desterró a los apaches de estas tierras. Mata Ortíz es famoso por la elaboración de ollas con motivos autóctonos, piezas de orfebrería únicas en el mundo por sus particulares decorados; así mismo está la Ex Hacienda de San Diego. Se cuenta que hace algunas décadas aún era posible ver perritos de las praderas y bisontes. Actualmente solo vastas extensiones de zacate navajita (Bouteloua sp.) cubren los fértiles valles al pie de la Sierra Madre Occidental.

Paquimé.

Entre sus restos se hallaron plumas de guacamaya roja, por lo que se cree que hubo comercio entre Aridoamérica y Mesoamérica.

Ollas de Mata Ortiz.

Patizales de Mata Ortiz rumbo al ejido el Willys, antigua colonia Mormona.
Después de las lluvias todo florece.
Cueva de la Olla. Se dice que en esta cueva vivía la etnia Mogollón, y en la olla guardaban los granos de la cosecha año con año, pero con la llegada del hombre blanco, la zona fue reclamada por una colonia de mormones. Aparentemente uno de ellos econcontró la cueva con la olla y se cayó dentro tratando en vano de pedir ayuda,  pero con ayuda de la hebilla de su cinturón logró raspar un agujero en la base a través del cual pudo salir.
Cueva de la Olla. Nuevo Casas Grandes Chihuahua, México.

Por allá, por el rumbo que seguíamos en la primavera, después de que las aves migratorias retornaban al norte, teníamos que viajar de Janos a Ciudad Madera a monitorear a las cotorras serranas, por ese camino conocí Galeana, Lebarón y Buenaventura con sus filas de nogales interminables. Mas adelante las “Emes”, tramo carretero que visto desde el cielo figura una intrincada red de esa letra por sus curvas y paisajes sinuosos, donde los pastizale y los matorrales van cediendo el paso a los chaparrales de encino, quienes además van de la mano con los cedros en valles suaves y fértiles, pero de clima más agradable, como el valle de Ignacio Zaragoza, o el de Gómez Farías y San José de Babícora, cuyo centro más que un valle es una laguna que cada año se llena después de lluvias y es el albergue de varios miles de grullas grices (Grus canadensis). 

Huella de grulla dejada en el barro de la laguna.

La sierra de San José de Babícora al fondo, en primer plano una casa de adobe abandonada en cuyo techo han crecido gramíneas.

Aguililla descansando en la Laguna de Babícora.

Laguna de Babícora, vista al norte, al fondo se ve Gómez Farías, Chihuahua.
Cabañas Cuack Cuack!!! en San José de Babícora.

La Sierra Madre Occidental es literalmente el sitio en el que viví la otra mitad del año. Ciudad Madera era la base de operaciones por así decirlo y está inmersa en plena sierra a más de 2mil metros sobre el nivel del mar, de ahí nos movíamos hacia el sur en Tutuaca con su suantuario de la cotorra serrana, por una brecha de terracería de 100 km, para lo cual, se hacen aproximadamente entre 5 y 7 horas de camino, pasando por el valle del Papigochi, que también es parte de un Área Natural Protegida. Mas al suroriente esta la barranca de Huápoca, la cual es poco conocida, pero para los que tienen el privilegio de visitarla es posible nadar en sus albercas de aguas termales…toda una experiencia. Es en estos bosques donde la flora de orígen neártico que habita en México toma sentido, es aquí donde por primera vez vi a la escasa y fascinante Picea chihuahuana.

Frutícola que hace alusión a los zarapitos, en Cd. Guerrero, Chihuahua.

Puente del Río Sírupa.

Valle del Papigochi.

Fondo de la barranca por donde pasa el río Huápoca.

Bienvenidos al Santuario Tutuaca.
Cuando la noche cae de imprevista, lo único que nos queda es hacer un fuego y quedarse a pernoctar en la camioneta, es recomendable SIEMPRE traer en ella un buen sleeping. Aquí las temperaturas suelen ser frías todo el año.

Primeras heladas de noviembre. Paraje Cebadillas.
El Yocaibo al fondo de la sierra.

Criadero de trucha arcoíris en la ranchería Chachamuri. El compañero ecólogo  impaciente por sacarlas.

En aquel entonces costaba 15 pesos por trucha.
Truchas fritas en el disco, un verdadero manjar.
Cono de Picea chihuahuana.

Picea chihuahuana.
Cabaña de Bisaloachi. Base de operaciones de Tutuaca.

Nuestro cubil.

Cotorra serrana occidental anidando en un álamo temblón.

Hacia el norte de Ciudad Madera está Cuarenta Casas, vestigios de casas Mogollones enclavadas en una cueva sobre la pared vertical de la sierra que alguna vez quizá fue una ciudad entre pinos y ríos de aguas cristalinas.

Pared donde se ubican las “40 casas”.

Casas mogollones.

Más al norte está Río Chico, la estación del tren de la época del porfiriato, toda una joya cultural y aunque para llegar a ella hay que entrar por el ejido Las Pomas por una brecha de terracería de mas o menos una hora de camino, vale la pena ir a conocer los vestigios de los túneles por dónde retumbaba en aquellos años el ferrocarril que iba a Ciudad Juárez. Más al norte están las famosas localidades madereras de La Mesa del huracán y El Largo Maderal con sus más de mil ejidatarios.

Estación Río Chico, 355 km a Ciudad Juárez…
Riscos en el ejido Las Pomas.

 Boca del túnel por donde hace más de 80 años pasaba el ferrocarril.
Salida al otro lado del túnel

Mis queridos amigos caninos en Río chico.
Al sur de Madera se encuentran otros tantos poblados a lo largo de la carretera que conecta hasta Ciudad Guerrero, destacan Yepómera, Temósachi famoso porque su estación meteorológica muchas veces ha registrado las temperaturas más bajas de México, La Concha, Matachic por donde también se puede acceder a Tutuaca por otra brecha de unos 80 km que pasa por Cocomorachi y Tosánachi, además Tejolócachi, San Martín y La Generala. En Ciudad Guerrero de abre paso la carretera que va hacia las Barrancas del Cobre, más adelante el primer poblado grande es Tomochi y de ahí más adelante está la desviación a Creel, pero mucho antes de llegar a Creel está la desviación a Basaseachi, famoso por su caída de agua.

Sierra rumbo a Tomochi.

Cascada de Basaseachi.
El haber hecho tesis, trabajado y vivido intensamente la vida del biólogo de campo en un estado que aún conserva muchísimo de su integridad biológica como lo es Chihuahua… no tiene precio… y estoy muy consiente que cuando uno es estudiante sueña por lo general en conquistar Chiapas, Oaxaca, Campeche, Yucatan con sus voluptuosos atributos biológicos, con esas selvas tupidas, sus arcoiris de aves selváticas, el olor a tierra mojada por tanto río y tanta cascada y las sonrisas de esos niños de pueblo…pero esa sensación de inmensidad, de kilómetros y kilómetros de ausencia humana, donde ni el efímero hilillo de un fogón solitario logra divisarse a la distancia, esa sensación de soledad humana que no se logra sentir en las selvas del sur desde hace siglos es lo que me cautivó de Chihuahua y créanme que como amante de los ecosistemas de montaña, poco me faltó para quedarme a vivir en estas sierras inmensas y sus bosques milenarios.
Pero… como ya todos conocemos la trillada historia de la inseguridad, pues tristemente tuve que volver a mis terruños a finales del año 2007, para de ahí planear cual sería la próxima parada…

Encinares tropicales de la Sierra Madre Oriental

Generalidades
Puig lo llama bosque esclerófilo tropical haciendo alusión a la textura rígida de las hojas de los encinos, el término esclerófilo proviene de los vocablos griegos sclero (duro) y phyllon (hoja) y se usa para dirigirse a las plantas de hojas “tiesas”, coriáceas, de cutícula gruesa y el término tropical hace alusión al régimen bioclimatico de esta comunidad vegetal sumamente interesante.
El término de encinar se justifica por el hecho de que una especie de encino, el Quercus oleoides, raras veces dos (Q. sororia y Q. glaucescens), es dominante. 

La vertiente del Golfo de México es conocida por su exuberante vegetación conformada por selvas, manglares, vegetación riparia, palmares y pantanos, ecosistemas típicos del trópico, sin embargo también se encuentra un tipo especial de bosque de encinos, vegetación típica neártica, de climas templados pero aquí sobre la llanura costera, en clima cálido y rodeados de selvas y otras comunidades tropicales.

Este ecosistema tan especial de la sierra madre oriental se presenta en forma de fragmentos desde Tamaulipas hasta Puebla, siempre como comunidades aisladas a menos de 800 metros sobre el nivel del mar y no esta representado más que en la vertiente Atlántica. Hasta el presente Q. oleoides no ha sido señalado en la costa pacífica. En la Huasteca, los bosques de Q. oleoides son doscontinuos y se encuentran en condiciones ecológicas muy diversificadas. Es posible reagruparlos en cuatro conjuntos geográficos:
1. El más importante esta situado al borde inmediato de la costa, y se extiende de manera mas o menos continuoa, de Punta Jerez, Tamaulipas a Tuxpan, Veracruz. Después de una interrupcion se vuelve a encontrar este mismo bosque en torno a Tecolutla y hasta Nautla, Veracruz. constituye una franja mas o menos paralela a la costa del Golfo, con un máximo de unos 10km de ancho. En Veracruz se encuentran pequeños bosques aislados al norte de Tepetzintla, una franja discontinua de mayor importancia cercana a Comapa, Xalapa, Actopan y Laguna Verde, un relicto entre el Puerto de Veracruz y Alvarado, y como pequeños manchones aislados entre Acayucan y Soteapan hasta Playa Vicente. Gómez Pompa (1966) describe los encinares de Misantla, Colipa y Nautla, en Veracruz, desarrollándose en la costa sobre suelos arcillosos y derivados de rocas basálticas.
2. El segundo conjunto comprende los bosques del norte de la sierra de Puebla, unicamente situados sobre las mesas basálticas y no sobre las colinas calcáreas que ocupan afloramientos ígneos que se presentan en forma intermitente y de pequeñas islas biogeográficas en medio de la selva mediana perennifolia en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla; estos bosques incluyen especies de selva tales como Ficus glaucescens, Sapium lateriflorum, Tapirira macrophyla y Alchornea latifolia. Están unidos al substrato, de modo que son discontinuos. Es posible relacionar los bosques esclerófilos de las mesetas basálticas de  Huautla, Huazalingo, Calnali y San Felipe Orizatlan del norte de Hidalgo, con los de los alrededores de  Tamazunchale, al sur de San Luis Potosí.  
3. Otros bosques de Q. oleoides están situados al este de la pequeña sierra de Tansabaca, en los límites de los municipios de Tamasopo y Aquismón, del estado de San Luis Potosí sobre suelos arcillosos rojos o amarillos que en ciertas condiciones pueden incluir especies típicas de selva como Brosimun alicastrumBursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Ceiba pentandra, Dendropanax arboreus, Tabebuia rosea, Zinowiewia integerrima y Zuelania guidonia.
4. Finalmente, el último conjunto de bosques esclerófilos tropicales esta situado al norte de Aldama, Tamaulipas, sobre rocas volcánicas del Cuaternario. Q. oleoides tiene una fisionomía y una ecología muy diferentes  de las que posee en las anteriores regiones.
A pesar de las diferencias estructurales, fenológicas, florísticas y ecológicas que existen entre esos cuatro conjuntos, la gran dominancia de Q. oleoides  permite que se reagrupe en una misma formación. Un estudio más profundo debería permitir distinguir en esta formación agrupaciones  particulares (xérico, higrófilo, etc.); sin embargo, la realidad de los bosques de Q. oleoides permanece en su complejidad.
Origen
El bosque tropical esclerófilo (Quintero, 1974) o encinar tropical se considera que es un tipo de vegetación de origen templado que logró ajustarse a las condiciones climáticas cálido húmedas de las zonas bajas de latitudes tropicales. Es posible que estos encinares tuvieran un papel relevante como refugio florístico y faunístico durante el Pleistoceno (Prance, G.T. 1982 ). Estas comunidades arbóreas sobrevivientes del Pleistoceno, se comprende que debido a las bajas temperaturas durante la última glaciación se pudieron desarrollar a bajas altitudes y latitudes, inclusive hasta Costa Rica, pero al término de la glaciación solo sobrevivieron comunidades aisladas, las cuales se terminaron adaptando al clima cálido de la planicie costera del Golfo. Cabe notar que Sarukhán (1968) y Sousa (1968) señalaron esta posibilidad debido a la conexión que presentan estos encinares tropicales con encinares de zonas más altas, donde también se presentan las especies de Quercus de los bosques tropicales.
Ecología
La amplia distribución del bosque tropical esclerófilo entre los paralelos 20° y 23°, en variadas condiciones edáficas y bioclimáticas, indica que no son estrictas sus exigencias  ecológicas. 
Los Bioclimas
Los blioclimas de los bosques de Q. oleoides presentan afinidades con los del bosque tropical medio subperenifolio, del bosque tropical bajo caducifolio, del bosque espinoso bajo caducifolio. No parece necesario detallar todos los bioclimas, pero conviene indicar los tipos bioclimáticos extremos entre los que podría desarrollarse.
Al norte, o sea en la región mas seca, el bioclima es tropical subseco, muy cálido en la llanura, con temporada seca larga. Corresponde al clima de la estación de Aldama, Tamps. alt. 90 m, T=23°5, P=620mm, tf=18°, Ms=8. Al sur, en condiciones más húmedas, hay un bioclima tropical subhúmedo, muy cálido de llanura, con temporada seca corta: estación de Tuxpan, Ver., alt. 14 m, P=1320 mm, T=24°5, tf=19°; Ms=3. Los caracteres bioclimáticos generales de este bosque van a oscilar entre los siguientes valores:

a) Temperatura media anual de 23 a 25° C
b) Temperatura del mes más frio de 18 a 20°C
c) Precipitaciones promedio anuales de 600 a 1500 mm
d) Número de meses secos de 2 a 8

De ello se pude concluir que Q. oleoides es poco sensible a las variaciones estacionales  de las precipitaciones y de la duracion de la temporada seca. En cambio la temperatura del mes más frio puede ser el factor bioclimático limitante pues en todos los casos es superior a 18°C.
Suelos
En efecto, el factor edáfico es el que determina el cambio de vegetación, cuando bajo un mismo clima se encuentran los bosques medios subperennifolios, bajo caducifolio y esclerófilo. Los suelos del bosque esclerófilo pertenecen a cuatro tipos principales: arenosos, vertisoles, ligeramente ferralíticos, litosoles; pero en realidad, presentan siempre condiciones extremas de hidromorfía o de xericidad, que limitan la competencia de las demás especies.
Los suelos donde pueden presentarse estos bosques pueden ser suelos aluviales muy antiguos, formados del arrastre de cenizas volcánicas, con abundante grava cuarzosa en forma de cantos rodados, y se sitúan en las partes altas de lomeríos donde el drenaje superficial es muy fuerte. También se establecen en suelos derivados de materiales ígneos rocosos o cenizas, de tipo extrusivo o intrusivo, que se presenta en forma de mesas emergidas entre material calizo frágil, como puede observarse en la planicie costera del norte de Veracruz y las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, así como en San Luis Potosí e Hidalgo. En estas circunstancias los suelos pueden ser negros, arcillosos, someros, que sobreyacen a rocas basálticas o lateralíticos indiferenciados profundos y rojos, igualmente derivados de ceniza volcánica, el otro tipo es arenoso y de origen reciente, en planicies costeras de la zona de Tampico, Tecolutla y Nautla, en la zona del Golfo Norte (Pennington y Sarukhán, 1998).
Estructura y fisionomía
La estructura y la fisionomía del bosque tropical esclerófilo dependen principalmente de dos factores, antrópico y edáfico. Muchos de estos bosques densos y pluristratas están, en efecto, frecuentemente perturbados por la acción del hombre, y transformados en bosques claros.
Si no se consideran más que las formaciones climáticas, con exclusión de los bosques secundarios perturbados, se distinguen dos tipos:
1. Por una parte, los bosques claros, situados en la región 4 sobre los litosoles bien drenados. su recubrimiento varía del 40 al 60%. No hay más que un solo estrato arbóreo bajo (de 5 a 7 m), un estrato arbustivo y un estrato herbáceo; muy pocas lianas y epífitos. En este tipo, Q. oleoides no es la unica especie dominante, Bursera simaruba es codominante. La flora comprende elementos del bosque bajo espinoso caducifolio. Se trata de un grupo ecológico xérico.
2. Por otra parte, los bosques densos localizados en las demás regiones, principalmente en la primera, sobre suelos mas o menos hidromorfos. Tienes dos estratos arbóreos: alto (20 – 25 m) y bajo (8-12m), un estrato arbustivo, un estrato herbáceo, lianas y epífitos. El recubrimiento es de un 80 a un 100%. Q. oleoides es frecuentemente el único dominante. Las demás especies arbóreas tienen un coeficiente de abundancia – dominancia francamente menos elevado. Son comunes a los bosques tropicales caducifolios y a los subperenifolios. 
El 55% de las especies arbóreas de rellenos son perennifolias y el 45% son caducifolias. La floración se produce en el 60% de los casos antes o a principios de la temporada de lluvias es decir entre diciembre y junio. Para el resto, la floración se produce durante la temporada de lluvias.
Importancia
Debe destacarse también su papel ecológico preponderante, pues los bosques de encino resultan ser excelentes biomejoradores edáficos, ya que propician el desarrollo y el rejuvenecimiento del suelo a causa de la incorporación constante de hojas y permiten un control natural así como eficiente de la erosión, siendo también buenos retensores de suelo evitando desplazamientos en las pendientes. Asimismo, evitan el abatimiento de los mantos acuíferos, la desecación y azolve de presas, así como tolvaneras, entre otros aspectos de índole ecológica. Poseen resistencia como barrera ante huracanes y vientos fuertes, ya que son árboles muy robustos y fuertemente anclados al suelo. Y por si eso fuera poco, estos árboles constituyen un alto potencial de atractivo paisaje escénico, en donde numerosas epifitas como las orquídeas, las bromelias, anturios, peperomias e inclusive hasta cactáceas crecen en los encinos del bosque, además de mantener en el sotobosque otras especies interesantes como cícadas (Dioon edule, Zamia inermis y Z. loddigesii, las dos primeras en peligro de extinción), palmas (Sabal mexicana, Acrocomia aculeata, Chamaedorea elegans) y dioscoréas; en suma, en los encinos se conforman importantes nichos ecológicos de los ecosistemas.
Los encinares tropicales son muy importantes para la fauna, son fuente de alimentación ya que sus bayas son devoradas por una gran cantidad de mamíferos como cotuzas, pecaríes, venados, ardillas, ratones, cerdos, etc., y por las aves, algunos de estos animales también encuentran en los encinos sitios ideales para anidación, reproducción y caza. Al estar inmersos entre ecosistemas tropicales exuberantes mantienen estrecha relación con la ecología de dichos ecosistemas, funcionando como corredores y hábitat de la fauna. Una característica peculiar de estos bosques es que suelen mantener humedad en el suelo durante todo el año, además la humedad obtenida de la niebla en épocas de sequía mantiene el sotobosque con gran variedad de hierbas y epífitas, excelentes microhábitats para anfibios y reptiles, por tanto la mayoría de las especies faunísticas (inclusive aves) no tienen que migrar a otros sitios, manteniendo una abundancia y diversidad relativamente constante a lo largo del año a causa de la disponibilidad de especies base de la cadena trófica (Prance, 1982).
Problemática
Por las características de su madera, los bosques de encino han sido muy explotados con fines forestales para la extracción de madera, para la elaboración de carbón y tablas para el uso doméstico, lo cual provoca que este tipo de vegetación tienda a fases secundarias las que a su vez sean incorporadas a la actividad agrícola y principalmente pecuaria (Rezedowski, 1978). Una vez talado el bosque de encinos, su recuperación es difícil puesto que al ser de crecimiento lento suelen establecerse primero las especies ruderales y de rápido desarrollo de las selvas o pastizales aledaños, impidiendo la recuperación del bosque original. En el caso de incendios forestales o quemas periódicas debido a la roza la recuperación del bosque es aún más difícil ya que aparte de los problemas anteriores, el fuego destruye los hongos micorrízicos del suelo dificultando el crecimiento de nuevos encinos o la regeneración de árboles a partir de los tocones, además de reducir la fertilidad natural del suelo al volatilizar los compuestos nitrogenados. Esta pérdida promueve que en encinares deforestados se formen acahuales de selvas, este cambio afecta gravemente a poblaciones faunísticas vulnerables, con baja movilidad y alta dependencia del encinar tropical, como algunos reptiles y los anfibios del bosque en general. En otros casos, la perturbación intensa de los encinares tropicales produce una vegetación típicamente sabanoide con una drástica degradación de suelos.
En la Huasteca, los suelos de encinares tropicales se han utilizado para cultivos extensivos de caña de azúcar. Actualmente la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO) ha determinado dos importantes regiones terrestres prioritarias que presentan este tipo de bosques, una en la región tamaulipeca y la segunda en el centro de Veracruz, las cuales presentan problemas comunes de deforestación y transformación a pastizales o sabanas debido principalmente a la actividad agrícola y ganadera.
Siendo México el país con mayor diversidad de encinos en el mundo, poco conocemos sobre la biología, ecología, etnobotánica, y menos aún, sobre el aprovechamiento sustentable de este útil y valioso ecosistema que es el bosque tropical de encino.

El Bosque tropical bajo caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro

Bosque tropical caducifolio  en época húmeda cerca de la localidad de
Tancoyol, en Jalpan de Serra, Qro.
Biogeografía: El bosque tropical caducifolio del área corresponde a la región floristica que el denomina como “Llanura semihúmeda” en la que coexisten las especies con afinidades meridionales y otras, endémicas del noreste de México, pero emparantadas con las familias tropicales, en la que el elemento con afinidades neotropicales meridionales es dominante (Puig, 1991). 
Caracteristicas del Bosque tropical caducifolio: El bosque tropical caducifolio tambien denominado selva baja caducifolia por otros autores (Gentry, 1942; Miranda y Hernández – X, 1963, Rzedowski, 1978; Challenger, 1998; Pennigton y Sarukhán, 1998), es una comunidad floristica del régimen tropical con una estacionalidad de eventos muy característicos que definen las variaciones en la vegetación a lo largo del año, estos eventos se definen como temporada lluviosa (junio – octubre) y temporada de sequía (noviembre – mayo), dónde las lluvias se presentan en el periodo del año cuando los días son largos y hay una predominancia de los vientos alisios, mientras que durante la temporada de sequía vemos un cambio radical en el ecosistema, la cual se produce en días cortos, y la vegetación se torna apagada y de colores grisáceos, las hojas perdidas quedan rezagadas en el sotobosque formando gruesas capas de material inflamable, haciendo al ecosistema muy vulnerable a incendiarse.
Estructura y fisionomía: En primera instancia es una comunidad decidua dónde los diámetros de los troncos es de menos de 50 cm, presentando cortezas lisa a veces papiráceas (como las especies del género Bursera ), fisuradas o escamosas, las copas son redondeadas, convexas, raramente densas, con follajes más anchos que altos, las hojas son compuestas, pinnadas o bipinnadas, abundan las leguminosas. Es una formación caducifolia muy densa y cerrada durante 3 a 6 meses, presenta 3 estratos que a veces se confunden, hay poca abundancia de especies trepadoras y epifitas, aunque en lagunas áreas suele haber poblaciones acentuadas de orquídeas, dentro del área existen promontorios rocosos, así como relices verticales dónde se distribuye una variada gama de especies con afinidades rupícolas, especialmente crassicaules y rosetofilas de gran porte. 
Cobertura densa a menudo impenetrable.
El estrato arbóreo presenta un promedio de altura de entre 8 y 12 m, con valores extremos que varían de los 4 a los 15 m, la cobertura en este estrato es casi continua y la cobertura foliar es del 80%. Los arboles de esta comunidad tienen un porte característico: el tronco es corto, torcido, y se ramifica pronto entre los 3 y 4 m. En el bosque tropical caducifolio puede haber dos estratos arbóreos, en el área de estudio solo se presenta uno, no hay tampoco la presencia de eminencias aisladas, no obstante hay especies que irrumpen en la uniformidad de la vegetación y sobresalen por su característica forma candelabriformes como el órgano (Neobuxbaumia polylopha) y forma rosetófila como el izote (Yucca sp.) y la lechucguilla (Agave lechuguilla).

Las especies más abundantes halladas en estrato arbóreo fueron el Palo corral (Lonchocarpus rugosus), Higuerón (Ficus sp.), Palo de arco (Lysiloma microphylla), Vidrioso (Crotton niveus), Guajillo (Acacia coulteri) y Chaca (Bursera simaruba). El desarrollo del estrato arbustivo varía dependiendo del estrato arbóreo, cuando el dosel arbóreo es denso, el estrato arbustivo se cierra creando mucha sombra en el suelo, sobre todo en la temporada lluviosa. El estrato arbustivo mide de 3 a 6 m y presenta especies jóvenes del estrato arbóreo, así como plantas exclusivas de dicho estrato. Especies halladas en el estrato arbustivo: Cihuapatle (Pluchea odorata), Mezquitillo (Acacia micrantha), Arrayán (Myrcianthes fragrans), Aguacatillo (Garrya laurifolia), Palo hediondo (Senna atommiana), Granjeno (Celtis pallida), Tepozán (Buddleia cordata) y chaya (Chaya multilobus). Debido a las condiciones de nula perturbación , el estrato herbáceo esta poco desarrollado y su excesiva densidad solo se da en área de disturbio leve o zonas con mucha luz como en los alrededores de los jagüeyes. Especies registradas en este estrato: Pilea microphylla, Chamal (Dioon edule), Hierba del pollo (Commelina diffusa y Commelina erecta), Lantana (Lantana involucrata), Otate (Bambusa sp.). 

Cañón cerca de la comunidad de Sabino Chico,
Jalpan de Serra, Querétaro.
En este tipo de vegetación podemos hallar también la presencia de especies con hábitos trepadores, y aunque son mucho menos abundantes y sus tallos son delgados en comparación a los de ecosistemas más húmedos, en el predio son abundantes en cañadas protegidas, y registramos especies como: Fideo (Cissus sp.), (Hippocratea celastroides), Pitajaya (Hylocereus undatus), Bejuco (Callaeum septentrionale) y Trepadora (Heteropteris beecheyana).

Aunque escasas, también se registra la presencia de epífitas, algunas muy carismáticas como las orquídeas, más comunes como las bromelias, entre las especies halladas están la Oreja de burro (Oncidium cebolleta), Oreja de marrano (Catasetum integerrimum), Bromelia (Tillandsia schiedeana), Bromelia (Tillandsia sp.). 

Mariposa en la comunidad de Pétzcola cerril, Jalpan de Serra, Qro.

Requerimientos edáficos:
Este bosque prefiere vivir sobre lomeríos y laderas bajas con suelos someros, pedregosos de buen drenaje, derivados de rocas sedimentarias (principalmente calizas-lutitas) y algunas rocas ígneas, en altitudes desde 300 hasta 1,400 m. Son suelos jóvenes con características de la roca madre y de textura arcillosa o arenosa, el pH de ácido a ligeramente alcalino, son pobres en materia orgánica y de color café oscuro. Los tipos de suelos en los que suele desarrollarse son Rendzinas, Vertisoles y Litosoles. 
Clima: Presenta un clima cálido-subhúmedo con lluvias en verano Aw0 y Aw1 (Köppen mod. por García,1973). Dónde la temperatura media anual se halla entre 22°5 a 25°5 mientras que la precipitación media anual varía entre 500 y 1,100 mm y la mayor parte (alrededor del 90%) de las lluvias se concentra en un periodo de 5 a 6 meses, de mayo a octubre. La distribución de la humedad es francamente desigual a lo largo del año, dividiéndose en dos estaciones bien marcadas: la seca y la húmeda. No se presentan heladas.

Distribución: Como se muestra en el mapa, este tipo de ecosistema cubre grandes extensiones casi continuas desde el sur de Sonora y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, así como parte de baja California Sur. En la vertiente del Golfo se presenta en Tamaulipas, San Luis Potosí y norte de Veracruz y norte de Querétaro, posteriormente se extiende en el centro de Veracruz y finalmente en los estados de Yucatán y Campeche. Es en la Sierra Gorda donde se encuentran las mayores áreas cubiertas por estos bosques en el estado de Querétaro, principalmente en el municipio de Jalpan, y en áreas contiguas de Arroyo Seco, Landa de Matamoros y Pinal de Amoles.

Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en México
Estado actual de conservación: El bosque tropical caducifolio en México representa el ~ 60% de la vegetación tropical. Sin embargo, alrededor del 30% de estas selvas presenta algún tipo de perturbación. Para 1980 el 44% de su superficie original había sido transformada a cultivos, matorrales y sabanas, por lo que cada año se pierden 650 mil ha (2% anual) (García, Mendoza y Galicia 2005). 
Importancia económica: El hecho de que los suelos someros y pedregosos, característicos de este tipo de ecosistema, no son muy recomendables para la agricultura, únicamente en las zonas dónde la presión demográfica es demandante se someten a cultivo las áreas de bosque que están en las partes planas, pero en las laderas, dónde la pedregosidad aumentan, los bosques se encuentran más conservados; en cuanto a la extracción forestal no es de mucha importancia ya que los arboles no tienen las características que se necesitan para la comercialización, no obstante la madera de muchas especies es usada localmente para la construcción de muebles, para elaborar artesanías, postes, viviendas, así como para usarse como leña. Las cortezas de algunas especies de leguminosas contienen taninos que se usan para curtir pieles. La actividad más requerida en esta vegetación es la ganadería a base de ganado vacuno que pasta libremente, lo cual podemos observar en muchas áreas de la reserva, dónde los bosques sirven como área de apacentamiento para el ganado de los pobladores.

Importancia ecológica: Los vínculos geográficos de su flora son predominantemente neotropicales, mientras que los holárticos están ausentes, por lo tanto el número de endemismos a nivel de especie es notable (60% de las especies de selva; Rzedowski, 1991; Trejo y Dirzo 2000), concentrándose en los bosques de la cuenca del balsas, la península de Yucatán y el noreste de México.

Durante un viaje.
Función del ecosistema: Debido a su nulo potencial agrícola y forestal, las funciones del bosque tropical caducifolio son más bien ecológicas y paisajísticas: su función es generar múltiples servicios ambientales como captura de carbono, generación de agua y oxigeno, conservación de suelos, creación de microclimas y regulación del clima entre muchos otros, además de tener un gran valor paisajístico y ser de interés para el desarrollo de actividades eco turísticas.

Situación del ecosistema dentro del área de estudio:
Dentro de la RBSG la cual mide un total de 383,567-44-87.5 ha, el bosque caducifolio tiene una extensión de 145,250 ha aprox., de las cuales 122,445.75 ha se encuentran conservadas, las 22, 804.25 restantes están en zonas de amortiguamiento y han sido sometidas a la presión de actividades antropogénicas, especialmente el establecimiento de centros de población, y consecuentemente a partir de la apertura de poblados, sobrevienen el trazado de brechas, caminos, el desmonte para tierras de labor o potreros etc. Dentro del predio abarca un 90% de la vegetación lo que equivale a 142 ha aproximadamente y su estado de conservación es bueno, principalmente debido a la inaccecibilidad del terreno y la incapacidad para cultuvar. 
Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro.
El ecosistema ocupa y determina funcionalidad de espacios: Este ecosistema se distribuye a manera de una faja transicional al pie de monte, entre los ecosistemas de tierra caliente y los ecosistemas de las mesas altas, como los bosques de encino, además en la región llega a estar vinculado con los matorrales submontanos, sean estos inermes o espinosos, formando espesas masas de vegetación durante la temporada de lluvias.

PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY

Buenas tardes a todos. Esta vez les anexo toda la información referente al Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM). El PNCM es un área natural protegida que abarca una zona importante de la parte septentrional de la Sierra Madre Oriental y se ubica al sur- sureste de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León.
Este es un reducto conservado importantísimo en la generación de servicios ambientales para la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, sin el cual definitivamente no habría agua ni aire limpio. Actualmente sigue siendo subvalorada solamente como un área de esparcimiento sin cultura ni educación y no como un verdadero recinto de biodiversidad e invaluable riqueza geológica.
INTRODUCCIÓN
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM) se ubica entre las coordenadas geográficas 26ª31´00″ de Latitud Norte y 100ª 17´20″. Se encuentra ubicado en el Estado de Nuevo León, es parte territorial de ocho municipios; Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García con una superficie total de 177,395-95-45098 hectáreas. Cabe hacer mención que Ningún municipio se encuentra en su totalidad dentro del Parque.
Esta importante Área Natural Protegida se localiza en el sistema montañoso de la Sierra Madre Oriental, y se ubica en la Provincia del mismo nombre, dentro de la Subprovincia de la Gran Sierra Plegada, constando de una serie de sierras menores de estratos plegados, formando cañones, amplios valles  y zonas de topografía accidentada.  En estas sierras el plegamiento se manifiesta de múltiples maneras, pero su forma más notable es la que produce una topografía de fuertes ondulados paralelos. Las crestas reciben el nombre de anticlinales y los senos de sinclinales. Asimismo, en el Parque se encuentran condiciones variables de topografía, pendientes y orientación de laderas, las cuales tienen efectos importantes en la distribución de la vegetación. El rango de elevación dentro del área de estudio va desde los 600 msnm hasta los 3,400 msnm. El flexionamiento de las rocas en las crestas las estira y las fractura, haciéndolas más susceptibles a los procesos erosivos. Es por ello que en su estado actual de desarrollo, son comunes en esta sierra las estructuras constituidas por dos flancos residuales de un anticlinal, con un valle al centro.
Los plegamientos de la zona marginal de la unidad central anterior fueron menos enérgicos, de manera que los anticlinales son sencillos, con pliegues sin complicaciones, a excepción de fallas de desplazamiento con poco corrimiento como en la Sierra de Papagayos, localizada al este del Parque. Los flancos de estas unidades son tendidos de 5 a 25 grados y de poca longitud y extensión. Las pendientes en el Parque son sumamente variables, encontrándose valores de 0% a 1% en las zonas más planas, hasta valores de más de 170% en ciertas partes de la Sierra en donde los sedimentos marinos se encuentran en posición vertical.  Las condiciones de elevación, pendientes y orientación en la porción que corresponde al Parque, origina un efecto de sombra de lluvia, debido al patrón general de vientos en la región. Esta combinación de factores da origen al establecimiento de masas forestales en las laderas norte y noreste de la Sierra Madre. 
Existen más de 20 cañones, habiéndolos tanto secos como húmedos, algunos de los cuales presentan corriente todo el año, tal como el cañón de Matacanes. El Cañón de La Huasteca se distingue de los demás por el tipo de formaciones rocosas que aquí se encuentran, viene a representar el sitio por donde desemboca gran parte del agua captada al interior de la sierra.
HISTORIA
El 4 de Octubre de 1939, el C. Presidente Gral. Lázaro Cárdenas,  declaró el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y de la fauna, con la finalidad entre otras cosas de salvaguardar a la ciudad de Monterrey contra futuras y posibles inundaciones. Los terrenos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey quedaron en posesión de sus respectivos dueños, así como las explotaciones turísticas, quedando excluidas las zonas urbanizadas y los cultivos agrícolas establecidos, siempre que no tuvieran una pendiente mayor del 10 por ciento, los aprovechamientos mineros, y las dotaciones ejidales.
No obstante la claridad del Decreto y su amplio apoyo Jurídico, continuaron las presiones para disponer de tierras y productos contenidos en los linderos del Parque Cumbres de Monterrey.
A mediados de 1992, se inició un nuevo esfuerzo por la protección de los recursos naturales de la Sierra Madre Oriental, en particular los del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, pero fue hasta principios de 1993 que el Dr. Exsequiel Escurra (Director de la Dirección General de Aprovechamiento Ecológico de los Recursos Naturales) solicitó al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) una propuesta de estudio para abordar los problemas del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Este instituto, en colaboración con Ducks Unlimited de México, A. C. (DUMAC) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) envió a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) dos proyectos de trabajo para la redelimitación del parque y el establecimiento de un programa de manejo. Los trabajos se iniciaron formalmente en Noviembre de 1993 con la firma del contrato entre SEDESOL y el ITESM.
Sin embargo, la propuesta no procede de manera inmediata, y ITESM, preocupado por el destino de la Sierra Madre Oriental, aún sin un plan de manejo como área natural protegida, elabora en 1996 una propuesta de Ordenamiento Ecológico y Modelos para el Desarrollo Sostenible de la Sierra Madre Oriental expandiendo ahora su zona de estudio al estado de Coahuila, específicamente los municipios de Arteaga, y parte de Ramos Arizpe y Saltillo.
Es en Noviembre del 2000 cuando se publica un decreto por el que se redelimita el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, respondiendo con ello a la petición hecha por el Gobierno del Estado, quedando finalmente ubicado en los municipios de Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García, estado de Nuevo León, basándose en la propuesta de ordenamiento Ecológico realizada por el ITESM, derogando con ello el decreto de 1939.

 DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La CONABIO considera la zona del Parque Nacional Cumbres de Monterrey como de alto valor para la conservación, ya que se presentan zonas alternadas de bosques de pino y chaparral en buen estado de conservación; así también le asigna una categoría alta en su función como corredor biológico ya que une áreas de bosques templados con áreas más secas al norte. Además de que puede funcionar como un límite de distribución de hábitats pues representa una barrera orográfica natural hacia ambientes interiores más secos. Así mismo, designa al PNCM como una región terrestre prioritaria considerada como una isla biogeográfica. Esta formación montañosa también es conocida como la “Curva de Monterrey” debido al cambio de orientación de los pliegues montañosos, dentro de los ecosistemas presentes en el PNCM, tenemos los siguientes:
FLORA 
Bosques de coníferas.

Los bosques se caracterizan por la predominancia de especies de afinidad templada hacia las partes más altas y desprotegidas, mientras que en las zonas de cañadas o áreas más protegidas se entremezclan con elementos típicamente tropicales (Rzedowski, 1981). 
Bosques de pino piñonero
En la vertiente suroeste de la Sierra se encuentra bien representado el pinar de piñoneros (Pinus cembroides). Este tipo de vegetación se encuentra en colindancia con los matorrales de la zona árida por lo que es común encontrar elementos típicos del desierto dentro de esta comunidad que se distribuye desde los 2,000 a 2,500 m en cañones abiertos y de los 1,850 a los 2,300 m en lugares protegidos o en cañones estrechos en Santiago (Valdez Tamez, 1981). 
Estos bosques representan un área de transición entre los bosques de pino y encino que se encuentran en las zonas más altas y la vegetación xerófita del altiplano mexicano (Capó, 1972; Valdez Tamez, 1981). Posee además una composición florística definida y forma a menudo asociaciones con Juniperus, Quercus y Pinus (Flores Olvera, 1983). Este pinar llega a medir en ocasiones hasta 14 m de altura, aunque comúnmente mide entre 8 a 10 m. Se distinguen tres estratos, el arbóreo, arbustivo y herbáceo. 
Bosques de pino
Estos bosques rara vez forman masas puras ya que se entremezclan en diversas proporciones con especies de encinos. En aquellas asociaciones que no hacen ecotono con la zona árida, las especies de pinos más frecuentes en el estrato arbóreo son: P. pseudostrobus, P. pseudostrobus var. estevezi (pinabete) y P. teocote (pino chino), (Capó, 1972; Valdéz Tamez, 1981).
Bosque mixto de pino-encino
Tienen una amplia distribución altitudinal en la Sierra, se encuentran desde los 800 a los 2,800 msnm según Muller (1939), Rojas Mendoza (1965) y Rzedowski (1981), en las tierras altas y taludes superiores de las áreas montañosas. Estas comunidades vegetales forman un complejo que incluye aquellas de tamaño más o menos pequeño (6-8 m), abiertas, de baja densidad hasta aquellas comunidades de las zonas altas que forman asociaciones más altas y densas (Valdez Tamez, 1981).
 
Bosque de galería.
Este tipo de comunidad se caracteriza, por formar comunidades estratificadas en galerías en cañadas y zonas protegidas a lo largo de los ríos y arroyos, debido a que las condiciones microclimáticas de estas zonas son más estables que en las partes más expuestas, por lo que la vegetación que se establece es única (Rojas Mendoza, 1965; Rzedowski, 1981). Son características en los cañones de la Sierra las especies de hoja perenne o parcialmente decidua, las cuales pueden incluir trepadoras o epífitas (heno).

Bosque de encino
Se caracterizan por la dominancia del género Quercus que forman comunidades cuya distribución altitudinal va desde los 800 msnm, y en ocasiones a menores altitudes (650 msnm), debido a las condiciones de humedad, topografía y temperatura que los favorecen (Marroquín Flores, 1985; Rojas Mendoza, 1965; Valdez Tamez, 1981; Alanís F.G., 1994 com. pers.). Esta es la comunidad forestal templada más rica en el área de la Sierra. Los principales trabajos de descripción de vegetación para México señalan este tipo de bosque como bosque de hojas planas y duras (Miranda y Hernández X., 1963) o “bosque de encino” para Rzedowski (1966).  Se les encuentra actualmente en las áreas de la Sierra con pendientes mayores a 15% o 20%.
Vegetación riparia
Este tipo de comunidades vegetales son heterogéneas y se distribuyen a lo largo de los ríos y arroyos desde las partes más bajas hasta los 2,800 msnm. En las zonas más bajas, planas y abiertas, Estas comunidades vegetales se establecen en suelos profundos y desarrollan un sistema de raíz que alcanza los mantos freáticos más profundos, por lo que permanecen verdes durante todo el año.
Especies características:
Es común el mezquite (Prosopis laevigata) que conserva su follaje verde aún durante la sequía.
Pastizales

Existen zonas pequeñas, donde se ha eliminado la vegetación natural y se han inducido pastizales con fines pecuarios, por lo que éstas parcelas pueden aparecer dentro de cualquier tipo de vegetación (Ramírez Álvarez, 1984)
Matorral
Los grupos de matorrales están principalmente representados por comunidades donde las especies predominantes presentan la forma de vida arbustiva, se reconocen varios tipos de vegetación, dependiendo del biotipo predominante de sus elementos, como los matorrales desérticos rosetófilos, matorrales desérticos micrófilos y matorrales submontanos. Los matorrales desérticos se localizan al noroeste, condicionados además por la salinidad y la profundidad del suelo. 
FAUNA
 
Desde el punto de vista faunístico, el Parque alberga aproximadamente 700 especies, de las cuales 271 son invertebrados y el resto vertebrados.
Tabla 1.
Algunas especies de fauna silvestre protegidas, presentes en el Parque Nacional
Cumbres de Monterrey.*
Especie
Orden
Categoría*
Falco mexicanus
Ave
A
Strix occidentalis
Ave
A
Rhynchopsitta terrisi
Ave
P
Amazona viridigenalis
Ave
P
Falco peregrinus
Ave
P
Danaus plexippus
Artrópodo
Pr
Herpailurus yagouaroundi
Mamífero
A
Leopardus pardalis
Mamífero
P
Ursus americanus eremicus
Mamífero
P
Crotalus durissus
Reptil
Pr
Crotalus lepidus
Reptil
Pr
Lampropeltis mexicana
Reptil
A
Leptophis mexicanus
Reptil
A
Agkistrodon bilineatus taylori
Reptil
Pr
* NOM-059-SEMARNAT-2001 Protección Ambiental- Especies nativas de México de Flora y Fauna Silvestres- Categoría de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies  en riesgo (D.O.F. 6 de Marzo 2002).
La fauna de la zona es una mezcla de elementos neárticos y neotropicales y es en esta área donde se presenta el límite septentrional de la distribución de algunas especies de afinidad tropical. Esto se debe a las condiciones fisiográficas de la Sierra Madre Oriental, ya que funciona como un corredor biológico en la porción oriental con orientación norte-sur; pero al cambiar de dirección (en el arco de Monterrey) se presenta un límite a la distribución de especies con afinidades neotropicales o poco resistentes a las condiciones más xerófitas presentes al norte de Monterrey. 
La Sierra Madre constituye el primer macizo montañoso con hábitat de bosque en la ruta de migración invernal para aquellas especies provenientes de las zonas montañosas del noreste de Estados Unidos y Canadá, como la mariposa monarca (Danaus plexippus) y diversas especies de patos. 
Observaciones empíricas sobre la mariposa monarca, señalan había llegado al Parque con gran puntualidad, la 4ª semana de octubre hasta la 1ª de noviembre y de regreso la 1ª semana de marzo, sin embargo, está sufriendo un retraso de algunos días en su migración, lo anterior pueden dar elementos para el desarrollo de futuras investigaciones acerca de múltiples temas relacionados con la mariposa monarca.
Para medir la importancia de la biodiversidad es necesario tener una idea del total a considerar. A continuación se presenta un cuadro comparativo de la biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey (Tabla 2).
Tabla 2.
Biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.
Taxa
Número de especies
México
Nuevo León
Parque
Mamíferos
Aves
Reptiles
Anfibios
Artrópodos
483
1,050
738
298
144
394
113
21
585
71
280
58
14
271
    Fuente: Contreras, et al., 1995, Whitaker, 1997.
Aves
De particular interés es Rhynchopsitta terrisi (cotorra serrana oriental) la cual es una especie endémica en la porción más septentrional de la Sierra Madre Oriental. Se encuentra dentro del Parque con una población menor a 2,000 individuos (Collar, et al., 1992). El hábitat principal de esta especie se restringe a los bosques mixtos de pino-encino de la Sierra, con un rango altitudinal que va de los 2,000 a 3,500 msnm, aunque ha sido reportada hasta altitudes de 1,300 msnm. Collar et al. (Op. cit.) menciona que una gran parte del área de distribución para esta especie abarca al Parque.
Otra especie de psitácido, el loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis) es apreciada como ave de ornato en cautiverio. Habita los bosques en galería y las faldas de las montañas en la zona del Parque.
Residen en el Parque especies rapaces como el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el tecolote moteado (Strix occidentalis) ambas especies están en categoría de riesgo amenazadas (NOM-059-SEMARNAT-2001) Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo., son de los animales más afectados; por sus hábitos depredadores y por la pérdida de hábitat.
En la región del Huajuco, las condiciones climáticas y la diversificación de estratos vegetativos sin duda favorecen la presencia de especies migratorias y residentes. Se estima una riqueza que rebasa las 150 especies: Dendroica coronata, D. townsendi, Columba livia, Picoides scalaris, Parus bicolor, Otus asio, Pitangus sulphuratus, Sayornis phoebe, Vireo belii, etc. También existen especies de hábitos “terrestres” como: Ortalis vetula, Geococcyx californianus, Bubulcus ibis, Meleagris gallopavo.
Esta región resalta por ser un paso migratorio para diversas especies de aves, ya que su clima cálido y diversificación en estratos vegetativos, brindan refugio a gran número de aves, factor importante es la cercanía de esta zona con la presa de La Boca o Rodrigo Gómez.
A pesar de que en esta región se concentra la mayor actividad turística y de descanso para los habitantes de Monterrey, es visitada cada año por especies invernales (Turdus migratorius, Vermivora ruficapilla, Wilsonia pusilla) y es refugio de numerosas especies residentes (Cyanocorax ynca, Geococcyx virginuanus, Columbina inca, entre otras) y de paso (Vireo olivaceus, Passerina cyanea).
El Parque Ecológico Chipinque está inmerso en esta región, el estado de conservación de su paisaje y las especies que lo habitan, ha logrado mantenerse. Entre las especies frecuentes de las partes bajas de este parque están, Trogon elegans, Piranga flava y Bubo virginianus, de requerimientos específicos y de comportamiento discreto. La dominancia de especies insectívoras en el sitio es considerable.
La avifauna de la región de Laguna de Sánchez está determinada por el tipo de vegetación; la riqueza de especies se estima en 147: Aphelocoma ultramarina, Columba faciata, Buteo jamaicencis, Vireo huttoni, V. olivaceus, V. solitarius, Melanerpes formicivorus, Otus asio y Sayonis phoebe, entre otros.
Mamíferos
El oso negro (Ursus americanus eremicus) estudiado por Carrillo (1981) ha sido reportado en la Sierra Madre Oriental. Esta especie se encuentra en peligro de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2001). Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo. 
Para el ocelote(Leopardus pardalis albescens, Pucheran) en Nuevo León no se han realizado estudios que determinen su situación. Su corredor natural son los límites entre Nuevo León y Tamaulipas, en zonas tropicales o de transición (Jiménez et al., 1999).
El jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi cacomitli, Berlandieri) habita en el matorral denso, en mezquitales, áreas con cactus, en la planicie y en las laderas de la Sierra (Jiménez et al., 1999). El último reporte de jaguar (Panthera onca veraecrusis Nelson y Goldman) es de Rosas (1996). Esta subespecie se observa con mayor frecuencia en bosque de encinos, de pino-encino y en menor frecuencia en matorral submontano. La región La Trinidad forma parte del hábitat que frecuenta, junto con la continuación de la Sierra Madre Oriental hacia Tamaulipas.
PROYECTOS
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey cuenta con la misión de  conservación  los ecosistemas, y para ello se basa en  un Programa de Conservación y Manejo que a su vez se guía en  6 subprogramas  los cuales son:
  1. Protección
  2. Manejo
  3. Restauración de Ecosistemas
  4. Conocimiento
  5. Cultura
  6. Gestión
PROTECCION
En el área de protección, se realizan actividades y acciones encaminadas a la protección directa  de los ecosistemas  y su biodiversidad dentro de este subprograma encontramos las siguientes acciones:
  • Inspección y Vigilancia
  • Prevención y Control de Incendios y Contingencias ambientales
  • Control de especies nocivas y protección contra especies invasoras

    MANEJO
    Se enfoca a algunos usos tradicionales permitidos así como a usos racionales y sustentables de los ecosistemas y sus componentes son:
  • Manejo y uso sustentable de vida silvestre.
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas terrestres y recursos forestales
  • Actividades productivas alternativas y tradicionales
  • Desarrollo comunario y asentamientos humanos
  • Turismo y uso público
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas y ganadería

    RESTAURACION

    Señala las actividades necesarias para ayudar a los ecosistemas perturbados y su biodiversidad ha recuperar su estado natural  mediante los siguientes componentes:
  • Recuperación de especies  prioritarias
  • Conservación de agua y suelos
  • Reforestación y restauración de suelos 
 CONOCIMIENTO 

Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo del conocimiento científico:

  • Fomento a la investigación y generación de conocimiento
  • Inventarios, líneas base, monitoreo ambiental y socioeconómico
  • Sistemas de información 
 CULTURA

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Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo de la cultura ambiental
  • Educación, Capacitación, y formación para comunidades y usuarios
  • Sensibilización, conciencia ciudadana y educación ambiental  
GESTION 

Señala las actividades básicas de administración y control  de bienes de la Dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey

  • Administración y operación
  • Coadministración, concurrencia y vinculación con iniciativas locales y regionales
  • Recursos humanos y profesionalización
  • Infraestructura, señalización y obra publica
  • Contingencias y mitigación de riesgos
  • Componente legal y jurídico
  • Componente, regulación, permisos, concesiones y autorizaciones
  • Mecanismos de participación y gobernancia
  • Procuración de recursos e  incentivos
  • Cooperación internacional
  • Componente, vivienda, construcción y ambientación rural

PROBLEMÁTICA
En el PNCM el cambio de uso de suelo forestal representa la principal amenaza, dada su cercanía con el área metropolitana de monterrey. Al perder cubierta vegetal se pierden también, áreas de captación de agua y secuestro de carbono, disminuyéndose con esto  la capacidad de brindar bienes y servicios ambientales. Existen otras problemáticas como lo son el turismo desordenado; la presencia de plagas y enfermedades; los incendios forestales; residuos sólidos; ganadería; extracción de flora y fauna, y las presencia de especies exóticas e invasoras.  
LOGROS
La huasteca neolonensa es un lugar que se encuentra ubicado en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, al interior del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, conformado por una serie de cañones dotados de una belleza paisajística sin igual, que albergan  un ecosistema de tipo terrestre árido de “bosque espinoso” combinado con matorral xerófilo, rosetófilo micrófilo, en el que podemos encontrar cactáceas únicas en su tipo, varias de ellas bajo alguna categoría de protección establecida en la NOM-059-SEMARNAT-2001, y que en su conjunto son las responsables de captar el 25% de los 11 metros cúbicos de agua que por segundo demandan actualmente los casi cuatro millones de habitantes de Monterrey y su zona metropolitana.
Desafortunadamente, la belleza paisajística del sitio y su cercanía con el área metropolitana de monterrey ha originado que la remoción de vegetación o cambio de uso de suelo en terrenos forestales con el objeto de realizar desarrollos inmobiliarios constituya la principal amenaza para conservar los ecosistemas presentes en la huasteca neolonense – Se estima que en Monterrey y su zona metropolitana se pierden diariamente cuatro hectáreas de suelo forestal – pues ha traído como consecuencia pérdida de biodiversidad florística, alteración en los patrones de subsistencia de especies de fauna silvestre y erosión del suelo.
Estos cambios de uso de suelo se realizan sin autorización de la autoridad competente, fomentados en su momento por el desconocimiento del régimen de protección que aplica a esta zona; y en algunos casos por la reticencia de los lugareños a sujetar su propiedad a las modalidades que establece el Decreto de esta área natural protegida.
Por esta situación, desde el año 2007 el Parque Nacional Cumbres de Monterrey implementó en la huasteca neolonense un programa de vigilancia continua que comprende dos aspectos: prevención y detección de ilícitos.
En el primer rubro se comenzó por tener acercamiento con los  lugareños a efecto de concientizar y difundir el trabajo de conservación que realiza esta área natural protegida, así como el régimen jurídico aplicable a esta zona, lo que en tan sólo cuatro meses trajo como resultado la formación de un comité de vigilancia voluntaria organizado de manera conjunta con Profepa; así como la formación de grupos de voluntarios como parte del programa nacional de voluntarios de Conanp que realizan una labor de concientización social preventiva a través del contacto directo con la gente.
En el segundo rubro se integró un grupo de Guardaparques capacitados para detectar infracciones, monitorear infracciones ya denunciadas, y recavar información para formular nuevas denuncias ante Profepa, con lo que los recorridos de vigilancia aumentó de 30 a 500 recorridos por año, implementando a su vez operativos de vigilancia conjunta con Profepa y PGR. 
Esto trajo como consecuencia que las actividades por cambio de uso de suelo en terrenos forestales se redujera considerablemente en la huasteca neolonense, tan sólo en 2007 se presentaron 17 denuncias ante Profepa por cambio de uso de suelo y remoción de vegetación en esta zona, y 5 en denuncias penales ante PGR, disminuyendo en 2008 a 5 denuncias ante Profepa y 4 en PGR, patrón que continúa en disminución en el 2009 en donde hasta el momento sólo se ha presentado 1 denuncia ante Profepa y 0 ante PGR. 
Asimismo, este patrón de disminución se ha visto reforzado con las acciones que Profepa ha impuesto en los últimos meses a los infractores de la zona de la huasteca, en donde ya se pueden contabilizar en este momento 7 clausuras definitivas de obras, aspirando a que en un momento dado se logre la restauración total de los sitios impactados.
Con todo, las acciones por conservar los terrenos forestales del Parque Nacional Cumbres de Monterrey continúa. El éxito de la huasteca  es sólo el reflejo del trabajo conjunto entre sociedad e instituciones encargadas de aplicar las leyes ambientales; es un reflejo de  que la impunidad tiene un límite; y una aspiración por conservar ecosistemas que por su cercanía a zonas urbanas se encuentran fuertemente amenazados.
 CONTACTOS
               
 COMISION NACIONAL DE AREAS NATUARLES PROTEGIDAS PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY
PALACIO FEDERAL PLANTA BAJA AVE. BENITO JUAREZ No. 500, CENTRO DE GUADALUPE TELS: 81 91 06 64
y 81 91 06 69
                                                                    
DIRECTOR:
DR. SADOT EDGARDO ORTIZ
Departamento de Cobro de Derechos y Vigilancia:
Fuente: Página de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.