Flora y Fitogeografía de la RTP 82 Cañón de Iturbide, Nuevo León, México

El artículo científico es por lo general la culminación de un proyecto de investigación que se lleva a cabo. Aunque no es la única opción, por ahora ha sido la que se me ha presentado y con gusto les comparto un artículo referente a mi tesis de maestría sobre plantas de la sierra madre oriental en el estado de Nuevo León. Vamos avanzando despacio a la comprensión de nuestra diversidad florística, pero vamos avanzando.

Versa sobre la flora de una región que la CONABIO  ha declarado prioritaria para la conservación, es el Cañón de Iturbide, en el extremo oriente de la sierra madre oriental del estado de Nuevo León, ya colindando con el estado de Tamaulipas. Es un área escarpada,inaccecible, poco frecuentada y con interesantes relaciones florísticas neotropicales y neárticas, además de presentar profundos cañones como el de Rancho Viejo, El Caribeño, Jaures, La Escondida, El Marrubial, Arroyo Seco, Potosí, Las Azufrosas etc. que permiten que la temperatura se regule gradualmente entre la llanura costera y el altiplano y no de golpe como en una barrera orográfica que se eleva de pronto, lo cual permite la ineracción de floras riparias reproducción de ciertas especies de insectos de zonas cálidas como diferentes especies de mariposas, polillas y avispas. Es un área con mucho panorama escénico, además de la cascada del Caracol, y la Cascada la Escondida (fragmentada pero enorme) y por su fuera poco es un refugio para el chamal endémico Dioon angustifolium, una nueva especie de girasol que solo vive en un talud escarpado al fondo del barranco y algunos maíces nativos cuya semilla aún se sigue sembrando hasta la fecha. 
Subiendo por el cañón de Jaures.

Cascada el Caracol.

Yucca linearifolia y al fondo la Sierra de la Muralla.

Vista panorámica del Cañón de la Escondida.

La Salitrera.

Cascada de aguas azufrosas La prieta Linda, en la comunidad de Potrero Prieto.

Población de Dioon angustifolium.

Descendiendo a rapel de la cascada La Escondida.

Cañón de Arroyo Seco.

Cañón El Caribeño.

Cañón El Potosí.

Paraje Lagunillas en la comunidad de El Tejocote.
En pocas palabras la Región Terrestre Prioritaria 82, Cañón de Iturbide es una joya, aquí les dejo el artículo gratuito para su consulta: http://brit.org/webfm_send/470
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Nueva especie de girasol para la Sierra Madre Oriental de Nuevo León, México.

UNA ESPECIE NUEVA DE VERBESINA (COMPOSITAE: HELIANTHEAE) DEL NORESTE DE MÉXICO

José Ángel Villarreal-Quintanilla (UAAAN)

Eduardo Estrada-Castillón (Facultad de Ciencias Forestales,UANL)

Magdalena Salinas Rodríguez (Facultad de Ciencias Forestales, UANL)

Se describe como especie nueva a Verbesina lanulosa del estado mexicano de Nuevo León, se distingue de las otras especies por la forma de las hojas, pecíolo y pubescencia.
Planta herbácea perenne, sufruticosa, de 20 a 60 cm de alto: tallos varios desde la base, simples a poco ramificados, cilíndricos, ligeramente estriados, sin alas, seríceos: hojas opuestas, distribuidas en 4 a 6 nudos en la porción media inferior del tallo, rómbicas a elípticas, a ligeramente triangulares, de 25 a 52 mm de largo, de 18 a 32 mm de ancho, el ápice obtuso, la base atenuada, las de la base con un pecíolo anchamente alado, auriculado, las superiores sésiles, auriculadas, margen dentado, con 8 a 12 dientes de 2 a 4 mm de largo, nerviación pinnada, poco evidente, superficie del haz serícea, con pelos simples de 0.2 a 0.4 mm de largo, de color verde oscuro, el envés tomentoso-lanoso que le da una tonalidad blanco-grisácea; cabezuelas agrupada en cimas de (4)5 a 9(11), sobre pedúnculos de 12 a 24 cm de largo, seríceos, pedicelos de 12 a 64 mm de largo, brácteas de la inflorescencia 1 a 3, oblongo-lanceoladas, 6 a 15 mm de largo, foliáceas; involucro hemisférico, de 4 a 6 mm de alto y 6 a 12 mm de ancho, brácteas 22 a 24, en dos series, subiguales, 5.5 a 6.5 mm de largo y 1.5 a 1.8 mm de ancho, las externas oblongas, con el ápice agudo, receptáculo ligeramente cónico, de 2-3 mm de ancho y 3-4 mm de alto, páleas de 5 a 6 mm de largo, escariosas, de color pajizo, puntiagudas, pilosas; flores liguladas 16 a 19, fértiles, limbo oblongo a elíptico, de 16 a 22 mm de largo y 4 a 5 mm de ancho, con el ápice diminutamente bilobado, de color amarillo; flores tubulares60 a 120, de 4 a 6 mm de largo, amarillas, diminutamente pilosas en la parte externa de garganta y lóbulos, los lóbulos triangulares, 0.6 a 0.8 mm de largo, anteras 2.5 mm de largo, oscuras, con apéndices triangulares, de 0.4 mm de largo, amarillentos, estilo bifurcado, las ramas ligeramente aplanadas, con el ápice agudo; aquenios de las flores tubulares estrechamente obovados, de 4 a 5 mm de largo y 1.5 mm ancho en la porción superior, negros, con pocos pelos esparcidos, las alas de 0.3 a 0.5 mm de ancho, de color crema, con margen entero a eroso, vilano de 2 aristas subiguales de 1.6 a 3.2 mm de largo.
Tipo: MÉXICO. Nuevo León, municipio de Iturbide, Comunidad La Salirtera camino a la Cascada El Caracol 24° 46´ 47.6´´N y 99° 54´20.5´´ O, 1423 msnm
Material adicional examinado: México. Nuevo León, municipio de Iturbide, Comunidad La Salirtera camino a la Cascada El Caracol 24° 46´ 47.6´´N y 99° 54´20.5´´ O, 1423 msn. 
Al parecer se trata de una especie con distribución restringida, ya que solo se conoce hasta el momento de la localidad tipo, crece en matorral submontano en áreas de pendiente pronunciada y sustrato rocoso, asociada con Vauquelinia corymbosa, Painteria elachistophylla, Agave lecheguilla, Acacia berlandieri, Fraxinus greggii, Decatropis bicolor, Senna lindheimeriana, Casimirioa pringlei, Eysenhardtia texana, Celtis pallida, Agave bracteosa, Aclepias linearifolia, Astrolepis sinuata, Tillandsia recurvata, Tillandsia usneoides, Juniperus flaccida, Abutilon malacum y Meximalva filipes.
Verbesina lanulosa está ubicada en la sección Pterophyton de acuerdo con la clasificación propuesta por Robinson y Greenman (1899).
Hábitat de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Cabezuelas de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Tallos y hojas pubescentes de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

 

Cascada el Caracol, Iturbide N. L.

Iturbide se localiza al sudeste del estado, en la región denominada Sierra Madre Oriental ubicado en los 24º44′ de latitud norte y 99º53′ de longitud oeste, se encuentra a 1,850 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el municipio de Galeana; al sur con Aramberri; al este con Linares y con el estado de Tamaulipas; al oeste con Galeana.

Kiosko en la plaza de Iturbide por la mañana.

Vista desde la plaza.
Iturbide es un municipio perteneciente al estado de Nuevo León, cuya geografía es accidentada en un 100%. Todo el municipio se halla inmerso en la biorregión de la Sierra Madre Oriental y tiene variados climas y tipos de vegetación que van de los semiáridos hasta los subhúmedos, pasando por los templados y hasta los fríos en las cumbres más altas.

La geografía de Iturbide es accidentada en su totalidad, aquí una vista al cañón de la Escondida.
La Sierra Madre Oriental cruza casi todo el municipio formando valles y cañones como el de Peña Colorada, Las alazanas y La Muralla. El río San Antonio que nace en el rancho La Tinaja, atraviesa el municipio de norte a sur. Los ríos Pablillos y Hualahuises, recorren el territorio de oeste a este. Asimismo al norte del municipio se encuentra el río La Muralla. Todos estos de corriente permanente. El clima es (CW), templado con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 19ºC, la precipitación es de 560 mm. El régimen de lluvias es de septiembre a diciembre. Los vientos dominantes son del norte.

Sierra La Muralla.

Biológicamente hablando no ha sido lo suficientemente descrito, por lo tanto no es de sorprenderse encontrar una que otra especie de flora rara o no común, como el caso de la recientemente descrita Yucca angustifolia.

Yucca angustifolia, especie recientemente descrita en el año del 2004.

En esta ocasión nos encaminamos a la cascada del Caracol, que afortunadamente por su difícil acceso a pie, pocos son los turistas que se aventuran a conocerla.

Camino sinuoso a pie por entre las laderas para llegar a la Cascada El Caracol.
En este recorrido avanzas por las laderas rocosas cubiertas de bosques ralos de encinos, nogales, cedros, uno que otro pino, granjeno, diferentes acacias, monillas, ceanothus, palo santo y otras especies asociadas a los bosques de encino y chaparrales.

Granjeno. Sus frutos son de un sabor agridulce bastante agradable. Se dice que hay quienes hacen mermelada con sus frutos.
Frutos de Monilla Ungnadia speciosa en su cápsula trilobada, usados para hacer artesanías como collares.

En los mogotes de roca caliza hay magueyes huastecos de la especie Agave bracteosa cuyas poblaciones se distribuyen ampliamente en las paredes calizas de la Sierra Madre Oriental y es una especie marcada como Amenazada por la NOM ECOL 059.

Mogotes de roca caliza con poblaciones de Agave bracteosa.

Agave bracteosa.
    

 Además de interesantes especies leñosas y de hábitos rupícolas, hay especies herbáceas asociadas a zonas húmedas y umbrosas, lo cual les ha permitido desarrollar hojas carnosas y les ha brindado una predilección especial por ser plantas que además tienen un gran valor ornamental en los jardines de muchos hogares neoloneses como las llamadas begonias y la barca de la niña.

Begonia uniflora con un par de botones a punto de abrir.

Barca de la niña Tradescantia crassifolia.
Otros de los habitantes carismáticos que observamos en estos bosques son sin duda los insectos, como una mosca ladrona y un saltamontes en etapa juvenil.

Mosca ladrona de la familia Asilidae.
Saltamontes de la familia Acrididae en etapa juvenil, pues nótese que sus alas no se han desarrollado totalmente.

Entre las oquedades de las paredes calizas se abren paso interesantes sistemas de cavernas y cuevas. Durante el recorrido hacia la cascada está la llamada “Cueva oscura”, a la cual solo es prudente acceder con un buen equipo espeleológico por poseer peligrosas simas en su interior de hasta 7 m de profundidad. Aparentemente no ha sido estudiada del todo y hasta la fecha se desconoce su profundidad total o si conecta hacia otros sistemas cavernarios. Nosotros solo accedimos al primer recinto a unos 10 m de profundidad y aún sin haber avanzado mucho nos fue posible observar su franca belleza pétrea.

Mogotes de piedra caliza, es común encontrar poblaciones de flora rupícola y gran variedad de oquedades, cavernas y hasta cuevas.

El letrero hacia la Cueva Oscura.

Entrada a la Cueva Oscura.
Columna hecha a partir de la unión de una estalactita con una estalagmita, proceso que conlleva millones de años para formarse.

La cueva oscura vista de adentro hacia afuera.

Antes de llegar a la cascada, ya es perceptible el rumor que provoca el agua al estrellarse sobre las rocas, aún así uno no puede abstraerse del todo por el sonido, pues en un recoveco anterior se abre paso una enorme oquedad en la pared, la cual no es lo suficientemente profunda como para formar ni siquiera una caverna, pero si impacta su tamaño y forma de cúpula. Esta es llamada la Cueva del Muerto.

El nombre deja mucho a la imaginación y como cualquier oquedad, caverna, cueva o sima  inspira un misterioso deseo y respeto en cualquiera que se interne en ellas.

Aunque su negrura asombra y estremece, realmente no hay mas que unos cuantos metros antes de que termine en una pared.

Unos metros más adelante por una vereda sinuosa y húmeda vamos acercándonos a la cascada, ya el frescor es ineludible y una gran cantidad de nogales provocan una umbría deseable, la brisa se levanta y los helechos se multiplican a cada paso que damos. Un letrero nos indica que estamos por llegar y en una rinconada agreste, el agua corre y se precipita de una lado a otro, figurando dar vueltas como un caracol y formando así una impresionante cascada de unos 50 m de altura, otra joya más de la Sierra Madre Oriental.

Letrero que nos indica la llegada a la Cascada El Caracol.


Cascada El Caracol, Iturbide N. L.

Arroyo abajo no podemos dejar pasar la oportunidad de refrescarnos a la sombra de los álamos de río y los nogales. La vegetación que aquí se concentra está asociada a las corriente de agua y las cañadas protegidas y es notoriamente más frondosa y exuberante que en el recorrido por el chaparral de la ladera.

Álamo de río, habitante común de los arroyos de la sierra, esta especie es Platanus rzedowskii, en honor a este prominente botánico.

Nogales y álamos adornan el cauce del arroyo.

Arroyo abajo la abundancia de vegetación y la fisionomía del bosque cambia totalmente en contraste a las laderas de chaparrales.

Hongos del género Coriolus localmente llamados orejitas de palo, cubren profusamente un tronco caído beneficiados por la humedad y la sombra.
De vuelta al camino, solo unas valientes se atreven a ramonear en las laderas más abruptas y las cimas más altas de las vértebras rocosas, andan libres y nunca se cansan, no tienen más casa que la misma sierra y en cualquier día la majada de cabras parece fundirse entre las rocas y los magueyes.