Tambaque, donde los dioses del rayo vuelven al mar

El nacimiento de Tambaque es un sitio que se interna en la Sierra Madre Oriental y donde nace el Río Coy, tributario del Río Tampaon, que a su vez viertes sus aguas en el imponente Pánuco.
Este sitio queda a unos cuantos km de distancia al noroeste de la cabecera municipal de Aquismon, municipio de orígen Teenek, al sureste del estado de San Luis Potosí.
El recorrido no tiene ningún costo y se puede andar por agradables senderos al lado del río hasta donde el agua nace de una cueva al pie de un talud en donde el cañón se cierra entre las profundidades de la Sierra.

La corriente es calma porque estamos en época de estiaje.

Podemos ver atrás una vegetación de selva mediana subperenifolia en un estado mas o menos secundario.

El paisaje con sus las luces y sombras del atardecer crean espacios idóneos para reflexionar y abrir la mente.

 El orígen del nombre Tambaque como ya les había comentado en otra entrada tiene varios orígenes, uno de ellos es debidoa que antes cuando hubo la hacienda cañera, al moler la caña se generaba el gabazo que en el dialecto Teenek se conoce como le nombra T’ambax, (el cual se pronuncia tambach) y se dice que los mestizos al no poder pronunciar correctamente la palabra le llamaban “Tambache” y de aquí el nombre actual de Tambaque. La segunda acepción es proveniente de la palabra tzabac, que es el nombre Teenek de un árbol local, que no he podido identificar aún.

El agua va en un nivel muy bajo, pero ello ayuda a formar agradables espejos de agua donde la fauna silvestre baja a abrevar por las noches.

Conforme uno va avanzando por sobre el empedrado de la ladera sur, vamos viendo los manantiales por donde el agua que se colecta en las partes altas de la sierra, viene a salir en estos afloramientos de aguas kársticas que en geografía física se les denomina fuentes vauclusianas, sumamente sagradas para los compañeros Teenek. 

Fuente vauclusiana en Tamabaque, Aquismón, S.L. P.

Ya en su libro de “Un viaje a la Huasteca” el francés Guy Stresser Péan habló de la importancia irremplazable que estos manantiales tienen en la cosmogonía del pueblo Teenek

Los Teenek, saben que los cerros están huecos y es morada de los dioses del rayo, donde hacen fiestas y bailes cuyo eco se puede escuchar entre el rumor de las aguas subterráneas.

Y a pesar de la resequedad de esta ríspida primavera que llegó con múltiples incendios a la región huasteca, el agua sigue firme brotando de las profundidades de la roca, extasiada con tanta luz y tantos colores después de haber permanecido en la completa oscuridad quién sabe desde cuando. Nadie sabe en realidad cuanto es que el agua permanece dentro del cerro al caer como lluvia, hasta que sale por algún manantial.
Y el agua sige brotando con todo y lo seco de la primavera.

Y Tambaque no se seca, marzo 2013.
 Cuando la época de lluvias llega a la región, el caudal crece y trae consigo la revoltura de aguas escandalosas que vienen desde arriba. Mucha de la la lluvia vertida en el espinzao de los cerros colindantes con la Sierra Gorda de Querétaro se infiltra por entre las rugosidades de la roca caliza creando cavernas y sótanos. Es curioso pensar que allá arriba en aquellos parajes tan boscosos como Rancho Nuevo, Lagunita de San Diego o Valleverde, no corra río alguno porque toda el agua se va por los resumideros y viene a inundar puntualmente la llanura Huasteca, el agua siempre encontrará manera e irá a escurrir de nuevo al mar por la boca grande del Pánuco, justo en el Puerto de Tampico.

Al término de las fiestas y las orgías, los dioses del rayo salen cansados de las cuevas a través de los manantiales y van de nuevo con Mamlab, hasta su reino en el mar de oriente, para rejuvenecer y de nuevo emprender su viaje por las nubes hasta las montañas y de nuevo a las profundidades de la tierra.

La selva celosa guarda bien el camino de los dioses del rayo.

Un guardián del río.

Espejo líquido.
Al término del sendero está lo que venimos a ver, un tanto decepcionados por el bajo caudal, pero nunca deja de impresionar la magnificencia de aquellos portales por los cuales ingresar al interior de nuestra madre tierra.

Abertura por donde el agua escapa muy despacio.

Arriba se puede observar la oquedad que en época de lluvia escupe agua a raudales.

Y aquí termina el cañón, justo en una monda pared de roca caliza.

El musgo es la prueba de la humedad que guardan las rocas, son pioneros y crean sustrato para que otras plantas se afiancen durante la época de sequía, pues en época lluviosa, las aguas todo lo cubren.

Chorreadero de piedras arrastradas por la corriente.

Ahora es posible bajar a explorar, pero en época lluviosa todo es un estruendo de aguas que manan implacables de la sierra.

El agua amolda las raíces de los hijos que sustenta y los hace a su antojo, contra ella nadie puede.
Y antes de que oscurezca nos despedimos de tan grata holgura de la tierra profunda, deseando volver para conocerle en su faceta violenta despues de algún huracán.

Meztli feliz de probar el agua kárstica.
Y para no perder la costumbre: buscando zopilotes, tlacuaches o ardillas.
 Ya de regreso del cañón oscuro, de nuevo se hizo la luz y pudimos ver con más calma los señalamientos de la entrada y lo agradable de la arquitectura ecoturística, que para nada me pareció fuera de lugar, ni tampoco agresiva con el entorno, pues se usó piedra del mismo sitio y debido a la humedad, ésta ha ido llenándose de musgos.

Senderos, con plazoletas y áreas de descanso.

Afortunadamente nadie nos impidió entrar con nuestros perros, lo cual me parece excelente para quienes viajamos siempre con ellos. Puntos buenos para el ecoturista no convencional.
Ahí vamos.
El sendero que nos lleva hacia el manantial.

Amar el árbol es comprender la vida.

Plaza del frijolillo. Tamabaque, S. L. P.
La plaza del Frijolillo.
Preservación del agua.
Y como toda buena selva, la estructura de su flora le hace honor con esta interesante epífita.

Más epífitas.
Un habitante finamente ornamentado de la selva de Tamabque.
Las sierras que se yerguen al occidente del territorio Teenek, son  barreras de vida, de una diversidad biocultural magnífica que se abre como un abanico mesoamericano que muy pocos valoran en la geografía mexicana. Pero de nuevo lo reafirmo, éstas selvas son las más norteñas de la vertiente del Golfo, más al norte aún las de Tamaulipas, pero de este porte y estas magnificencias, solo las que le quedan a San Luis Potosí, porque su vecino Veracruz ya ha perdido lamentablemente las suyas a manos de un agrarismo desenfrenado y mal educado.
 
Selva mediana subperennifolia en Tamabaque, AQuismón, San Luis Potosí.

Nótese la estructura arbórea, la presencia de epífitas y los contrafuertes de las raíces.

Y sin embargo, a la tala no se le ve un final en la Huasteca. Ya no siento coraje, siento pena porque esto es causado por la ignorancia y la necesidad.
Pero esperemos que las selvas que quedan se sigan viendo así  y las que ya fueron destruídas, puedan volver a ser selvas y no potreros ni cañaverales.
 Cayendo la tarde nos apresuramos a salir con luz de Tambaque pues todavía nos faltaba encontrar un lugar en donde pudiéramos dormir con los perros, pues por las prisas olvidamos llevar tienda de campaña. Debo mencionar que por una módica cantidad uno puede acampar en las orillas del río Coy, obviamente río abajo del nacimiento de Tambaque.
Y va cayendo la tarde.

Y el sol lo baña todo con su suave luz crepuscular.

Aferrado en el borde, siempre atento del paso del agua. 

Y así ve el árbol, el eterno devenir de la corriente, bebiendo los sueños que le dejan los dioses del rayo al pasar.

Y el sol sigue bañando de luz los paisajes de Tambaque.

Raíces con contrafuertes, prueba de que la vegetación pertenece a un entorno tropical.
Últimos rayos de sol del día.
Al término del recorrido hay venta de comida típica como los bocoles, además pan casero, dulces, plantas ornamentales sembradas en macetas de bambú, y hasta vainilla de Papantla.
Al salir del recorrido, está el Restaurant Tambaque, una edificación de piedra maciza al cobijo de una ceiba y rodeada de plantas exuberantes en donde se pueden comer deliciosos platillos regionales, recomendando así el caldo tres huastecas y las acamayas, así como unas originales y creativas bebidas llamadas Aguas de Afrodita, todo ello atendidos por su propietario el Prof. Mauricio, conocedor de la región, sus leyendas y sus andares. Ahí mismo se pueden hospedar y comprar bebidas para pasar un poco el calorcito de la zona.

Fluír sin un fin más que fluír sin un fin. Gustavo Cerati en su canción Río Babel.

Si desean información sobre restaurantes, hospedaje o camping pueden escribir al correo electrónico:  tambaquecamyrest@yahoo.com.mx o llamar al 482 1034538 y 4821008597.
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El Bosque tropical bajo caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro

Bosque tropical caducifolio  en época húmeda cerca de la localidad de
Tancoyol, en Jalpan de Serra, Qro.
Biogeografía: El bosque tropical caducifolio del área corresponde a la región floristica que el denomina como “Llanura semihúmeda” en la que coexisten las especies con afinidades meridionales y otras, endémicas del noreste de México, pero emparantadas con las familias tropicales, en la que el elemento con afinidades neotropicales meridionales es dominante (Puig, 1991). 
Caracteristicas del Bosque tropical caducifolio: El bosque tropical caducifolio tambien denominado selva baja caducifolia por otros autores (Gentry, 1942; Miranda y Hernández – X, 1963, Rzedowski, 1978; Challenger, 1998; Pennigton y Sarukhán, 1998), es una comunidad floristica del régimen tropical con una estacionalidad de eventos muy característicos que definen las variaciones en la vegetación a lo largo del año, estos eventos se definen como temporada lluviosa (junio – octubre) y temporada de sequía (noviembre – mayo), dónde las lluvias se presentan en el periodo del año cuando los días son largos y hay una predominancia de los vientos alisios, mientras que durante la temporada de sequía vemos un cambio radical en el ecosistema, la cual se produce en días cortos, y la vegetación se torna apagada y de colores grisáceos, las hojas perdidas quedan rezagadas en el sotobosque formando gruesas capas de material inflamable, haciendo al ecosistema muy vulnerable a incendiarse.
Estructura y fisionomía: En primera instancia es una comunidad decidua dónde los diámetros de los troncos es de menos de 50 cm, presentando cortezas lisa a veces papiráceas (como las especies del género Bursera ), fisuradas o escamosas, las copas son redondeadas, convexas, raramente densas, con follajes más anchos que altos, las hojas son compuestas, pinnadas o bipinnadas, abundan las leguminosas. Es una formación caducifolia muy densa y cerrada durante 3 a 6 meses, presenta 3 estratos que a veces se confunden, hay poca abundancia de especies trepadoras y epifitas, aunque en lagunas áreas suele haber poblaciones acentuadas de orquídeas, dentro del área existen promontorios rocosos, así como relices verticales dónde se distribuye una variada gama de especies con afinidades rupícolas, especialmente crassicaules y rosetofilas de gran porte. 
Cobertura densa a menudo impenetrable.
El estrato arbóreo presenta un promedio de altura de entre 8 y 12 m, con valores extremos que varían de los 4 a los 15 m, la cobertura en este estrato es casi continua y la cobertura foliar es del 80%. Los arboles de esta comunidad tienen un porte característico: el tronco es corto, torcido, y se ramifica pronto entre los 3 y 4 m. En el bosque tropical caducifolio puede haber dos estratos arbóreos, en el área de estudio solo se presenta uno, no hay tampoco la presencia de eminencias aisladas, no obstante hay especies que irrumpen en la uniformidad de la vegetación y sobresalen por su característica forma candelabriformes como el órgano (Neobuxbaumia polylopha) y forma rosetófila como el izote (Yucca sp.) y la lechucguilla (Agave lechuguilla).

Las especies más abundantes halladas en estrato arbóreo fueron el Palo corral (Lonchocarpus rugosus), Higuerón (Ficus sp.), Palo de arco (Lysiloma microphylla), Vidrioso (Crotton niveus), Guajillo (Acacia coulteri) y Chaca (Bursera simaruba). El desarrollo del estrato arbustivo varía dependiendo del estrato arbóreo, cuando el dosel arbóreo es denso, el estrato arbustivo se cierra creando mucha sombra en el suelo, sobre todo en la temporada lluviosa. El estrato arbustivo mide de 3 a 6 m y presenta especies jóvenes del estrato arbóreo, así como plantas exclusivas de dicho estrato. Especies halladas en el estrato arbustivo: Cihuapatle (Pluchea odorata), Mezquitillo (Acacia micrantha), Arrayán (Myrcianthes fragrans), Aguacatillo (Garrya laurifolia), Palo hediondo (Senna atommiana), Granjeno (Celtis pallida), Tepozán (Buddleia cordata) y chaya (Chaya multilobus). Debido a las condiciones de nula perturbación , el estrato herbáceo esta poco desarrollado y su excesiva densidad solo se da en área de disturbio leve o zonas con mucha luz como en los alrededores de los jagüeyes. Especies registradas en este estrato: Pilea microphylla, Chamal (Dioon edule), Hierba del pollo (Commelina diffusa y Commelina erecta), Lantana (Lantana involucrata), Otate (Bambusa sp.). 

Cañón cerca de la comunidad de Sabino Chico,
Jalpan de Serra, Querétaro.
En este tipo de vegetación podemos hallar también la presencia de especies con hábitos trepadores, y aunque son mucho menos abundantes y sus tallos son delgados en comparación a los de ecosistemas más húmedos, en el predio son abundantes en cañadas protegidas, y registramos especies como: Fideo (Cissus sp.), (Hippocratea celastroides), Pitajaya (Hylocereus undatus), Bejuco (Callaeum septentrionale) y Trepadora (Heteropteris beecheyana).

Aunque escasas, también se registra la presencia de epífitas, algunas muy carismáticas como las orquídeas, más comunes como las bromelias, entre las especies halladas están la Oreja de burro (Oncidium cebolleta), Oreja de marrano (Catasetum integerrimum), Bromelia (Tillandsia schiedeana), Bromelia (Tillandsia sp.). 

Mariposa en la comunidad de Pétzcola cerril, Jalpan de Serra, Qro.

Requerimientos edáficos:
Este bosque prefiere vivir sobre lomeríos y laderas bajas con suelos someros, pedregosos de buen drenaje, derivados de rocas sedimentarias (principalmente calizas-lutitas) y algunas rocas ígneas, en altitudes desde 300 hasta 1,400 m. Son suelos jóvenes con características de la roca madre y de textura arcillosa o arenosa, el pH de ácido a ligeramente alcalino, son pobres en materia orgánica y de color café oscuro. Los tipos de suelos en los que suele desarrollarse son Rendzinas, Vertisoles y Litosoles. 
Clima: Presenta un clima cálido-subhúmedo con lluvias en verano Aw0 y Aw1 (Köppen mod. por García,1973). Dónde la temperatura media anual se halla entre 22°5 a 25°5 mientras que la precipitación media anual varía entre 500 y 1,100 mm y la mayor parte (alrededor del 90%) de las lluvias se concentra en un periodo de 5 a 6 meses, de mayo a octubre. La distribución de la humedad es francamente desigual a lo largo del año, dividiéndose en dos estaciones bien marcadas: la seca y la húmeda. No se presentan heladas.

Distribución: Como se muestra en el mapa, este tipo de ecosistema cubre grandes extensiones casi continuas desde el sur de Sonora y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, así como parte de baja California Sur. En la vertiente del Golfo se presenta en Tamaulipas, San Luis Potosí y norte de Veracruz y norte de Querétaro, posteriormente se extiende en el centro de Veracruz y finalmente en los estados de Yucatán y Campeche. Es en la Sierra Gorda donde se encuentran las mayores áreas cubiertas por estos bosques en el estado de Querétaro, principalmente en el municipio de Jalpan, y en áreas contiguas de Arroyo Seco, Landa de Matamoros y Pinal de Amoles.

Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en México
Estado actual de conservación: El bosque tropical caducifolio en México representa el ~ 60% de la vegetación tropical. Sin embargo, alrededor del 30% de estas selvas presenta algún tipo de perturbación. Para 1980 el 44% de su superficie original había sido transformada a cultivos, matorrales y sabanas, por lo que cada año se pierden 650 mil ha (2% anual) (García, Mendoza y Galicia 2005). 
Importancia económica: El hecho de que los suelos someros y pedregosos, característicos de este tipo de ecosistema, no son muy recomendables para la agricultura, únicamente en las zonas dónde la presión demográfica es demandante se someten a cultivo las áreas de bosque que están en las partes planas, pero en las laderas, dónde la pedregosidad aumentan, los bosques se encuentran más conservados; en cuanto a la extracción forestal no es de mucha importancia ya que los arboles no tienen las características que se necesitan para la comercialización, no obstante la madera de muchas especies es usada localmente para la construcción de muebles, para elaborar artesanías, postes, viviendas, así como para usarse como leña. Las cortezas de algunas especies de leguminosas contienen taninos que se usan para curtir pieles. La actividad más requerida en esta vegetación es la ganadería a base de ganado vacuno que pasta libremente, lo cual podemos observar en muchas áreas de la reserva, dónde los bosques sirven como área de apacentamiento para el ganado de los pobladores.

Importancia ecológica: Los vínculos geográficos de su flora son predominantemente neotropicales, mientras que los holárticos están ausentes, por lo tanto el número de endemismos a nivel de especie es notable (60% de las especies de selva; Rzedowski, 1991; Trejo y Dirzo 2000), concentrándose en los bosques de la cuenca del balsas, la península de Yucatán y el noreste de México.

Durante un viaje.
Función del ecosistema: Debido a su nulo potencial agrícola y forestal, las funciones del bosque tropical caducifolio son más bien ecológicas y paisajísticas: su función es generar múltiples servicios ambientales como captura de carbono, generación de agua y oxigeno, conservación de suelos, creación de microclimas y regulación del clima entre muchos otros, además de tener un gran valor paisajístico y ser de interés para el desarrollo de actividades eco turísticas.

Situación del ecosistema dentro del área de estudio:
Dentro de la RBSG la cual mide un total de 383,567-44-87.5 ha, el bosque caducifolio tiene una extensión de 145,250 ha aprox., de las cuales 122,445.75 ha se encuentran conservadas, las 22, 804.25 restantes están en zonas de amortiguamiento y han sido sometidas a la presión de actividades antropogénicas, especialmente el establecimiento de centros de población, y consecuentemente a partir de la apertura de poblados, sobrevienen el trazado de brechas, caminos, el desmonte para tierras de labor o potreros etc. Dentro del predio abarca un 90% de la vegetación lo que equivale a 142 ha aproximadamente y su estado de conservación es bueno, principalmente debido a la inaccecibilidad del terreno y la incapacidad para cultuvar. 
Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro.
El ecosistema ocupa y determina funcionalidad de espacios: Este ecosistema se distribuye a manera de una faja transicional al pie de monte, entre los ecosistemas de tierra caliente y los ecosistemas de las mesas altas, como los bosques de encino, además en la región llega a estar vinculado con los matorrales submontanos, sean estos inermes o espinosos, formando espesas masas de vegetación durante la temporada de lluvias.

Bosque Tropical Caducifolio en la Sierra Madre Oriental

Esta imagen fue tomada por ahí de agosto del 2008
en un predio cercano a la localidad de Sabino Grande, al noreste de la Cabecera
Muncicipal del Jalpan de Serra, Querétaro.

Una de las tantas productivas salidas que Juan y yo realizamos en la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda donde vivimos durante el 2008 y 2009, fue al predio de Don Hilarión, un habitante de la sierra quién amablemente nos condujo a sus predios y hasta me prestó uno de sus caballo,s pues le resultaba un tanto incómodo ver una mujer andando por veredas, entre malezas y pedreríos.
Aquel día nos vimos inmersos en un hermoso Bosque Tropical Caducifolio al noreste de Jalpan de Serra, donde me dispuse como siempre a realizar una pequeña pero significativa exploración botánica en aquellas sierras tan desconocidas para algunos y fascinantes para otros.

La imágen muestra como la singularidad de las candelabriformes enmarca de manera especial el unísono perfecto de los follajes en forma de paraguas que conforman el bosque durante la temporada lluviosa, la época mas productiva del año, pues aqui durante el invierno, más de la mitad de las especies arbóreas pierden sus hojas para asegurar las reservas que los mantendrán con vida hasta que las lluvias regresen despues de casi 8 largos meses de espera, de noviembre a junio.

Los bosques caducifolios mexicanos son sitios espectaculares colmados de endemismos, son el sello que representa a muchas de las sierras del occidente y manchones dispersos de las sierras orientales, son también hogar de miles de especies que dependen del intrincado tejido de sus comunidades para sobrevivir, y como era de esperarse, es un ecosistema amenazado en México debido principalmente al cambio de uso de suelo, debido a que las especies que ahí habitan no son consideradas como buenas especies forestales, por lo que para algunos resulta mas redituable convertir estos bosques o selvas caducifolias a potreros o parcelas, que aprovechar los recursos forestales maderables y no maderables, que podrían contarse en cientos…