Viaje etnobotánico a la sierra Otomí-Nahua-Tepehua del norte de Veracruz

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de aventurarme en un viaje etnobotánico a la parte norte del estado de Veracruz, más específicamente a la sierra donde convergen tres culturas: la Otomí de las sierras orientales, la Nahua de la Huasteca y la Tepehua.

Anduve visitando los municipios de Ixhuatlán de Madero, Chicontepec de Tejeda, Zontecomatlán de López y Fuentes, Huayacocotla, Zacualpan y Texcatepec. Algunos de manera fugáz, pero llevándome gratos recuerdos y valiosísima información en cada uno de ellos, brindada cordialmente por sus habitantes Otomíes.
El primer día llegué de Linares a Álamo Veracruz en un autobús de la línea Futura de Estrella Blanca, a las 5 de la mañana, de ahí tomé un autobús local de Álamo a la comunidad de Llano de Enmedio municipio de Ixhuatlán de Madero, ahí llegó por mi mi Maestro Otomí el Dr. Luis Pérez Lugo, su primo Don Mayolo y su sobrino Omar, para posteriormente dirigirnos a la cabecera del municipio de Chicontepec y después a la comunidad de Limontitla, en el municipio de Zontecomatlán. Se habló con unas cuantas personas y se levantó el registro de las especies útiles más conspicuas. El tipo de vegetación en Limontitla es Selva Alta Perennifolia, o lo que queda de ella…

Palacio municipal de Chicontepec de Tejeda, El Balcón de las Huastecas, Veracruz.

Calles de Limontitla, Zontecomatlán, Veracruz, y pensar que alguna vez todas estas laderas estuvieron cubiertas de Selva Alta Perennifolia.

Chinche transmisora de la enfermedad de Chagas.

Un amigo muy fresco.
 Después de ahí nos dirigimos a Zontecomatlán donde cenamos, para después partir hacia Huayacocotla, cruzando prácticamente la sierra por todo el espinazo, viendo desde selvas tropicales hasta bosque mesófilo de montaña. De Huayacocotla, donde por cierto hacía mucho frío aquella noche, partimos a la comunidad de Atixtaca por una brecha sinuosa que baja desde Huaya hasta un valle amplio con bosques de niebla y varias plantaciones forestales, ahí pernoctamos en una hermosa cabaña con el mejor de los anfitriones: Doña Clarencia, la madre de mi Maestro Otomí. Ahí conocí a demás a Reyna, la hermana menor del Dr. Lugo, quién me sorprendió que también sea bióloga y se encuentre estudiando la vegetación de la Sierra de Otontepec, una  hermosa serranía aislada en el centro norte de la llanura veracruzana. Aquí hice otro levantamiento de información.

La cabañita donde dormí. De verdad que es un lujo dormir en esta casa en medio del bosque de niebla.

El patio de la casa de Doña Clarencia.

Una yegua.

Aquí las personas suelen criar borregos.

La casa donde me hospedé. Atixtaca, Zacualpan, Veracruz. Tipo de vegetación: bosque mesófilo de montaña.
 Posteriormente partimos en la camioneta hacia la comunidad de Agua de la Gallina, tambien en Zacualpan, pero de ahí bajamos a pie a un rancho privado en la congregación de la Guayaba en donde me mostrarían los famosos Pezmones, helechos arborecentes del género Cyathea, que alguna vez fueron bastante abundantes en toda la franja nubosa de la sierra madre oriental desde Veracruz hasta Oaxaca y que ahora se encuentran en peligro de extinción principalmente por el cambio de uso de suelo. Aquí pude observar uno de los mejores bosques de niebla que he visto en mi vida, pero muy a mi pesar, es solo un pequeño cañón fragmentado de unos cuantos cientos de hectáreas.
Pezmon, helecho arborescente del género Cyathea. Zacualpan, Veracruz.

Bosques de niebla de Zacualpan, Veracruz. Los helechos más pequeños se llaman pezmas.

Pezmas y pezmones, bosques de niebla, Zacualpan, Veracruz.
 Si hay algo que abunda en los bosques húmedos de Veracruz son los hongos, sin embargo, son organismos bastante desconocidos y desafortunadamente no cnozco sus nombres, pero si alguien quiere colaborar para identificarlos, se los vamos a agradecer todos quienes nos interesa conocer más acerca de la diversidad micológica mexicana. 

 Fue aquí donde he visto los liquidámbares más corpulentos y longevos de la sierra, aquí son llamados mirras, y los lugares donde abundan se les denomina mirrales.

Mi maestro Otomí, el Dr. Luis Pérez Lugo al lado de los liquidpambares más grandes del área.

El cayado de un helecho arborescente.

Helechos por todas partes. Nunca había visto tantos, sin embargo los más altos los vi en los bosques de niebla de  Tlanchinol, Hidalgo.

Se dice que aquí manda una mafia maderera lidereada por un solo dueño que no aprovecha, más bien explota la madera sin importar la integridad de los bosuques más biodiversos de la Sierra Madre Oriental. Desafortunadamente la CONAFOR está de acuerdo y premia las horribles plantaciones forestales sin dilucidar que éstas son un simple huerto de árboles, sin un ápice de biodiversidad como la tendría un bosque natural maduro.
 Después de ver los mejores bosques de niebla de la zona, partimos a la comunidad precisamente de la Pezma. Aquí también pude recavar mucha información y especies diferentes que la gente usa en su devenir cotidiano y además varias de ellas con un significado ritual. Esa tarde en la Pezma cayó un fuerte aguacero que al sonar sobre el techo de lámina en la casa de Doña Victoria, nuestra anfitriona, creaba un fuerte estruendo que sobresaltaba, sin contar que un gato noviero que nunca pude ver, se la pasó maullando incesantemente después de la tormenta y aún en las primeras horas de la mañana. Aquí además pude ver una gran variedad de animales domésticos que conviven de diaro con los habitantes de la Pezma.
La comunidad de la Pezma en un límpido amanecer de julio.

Vista desde la comunidad de la Pezma.

Lana secándose al sol.

Borregas.

Marranos bebés que para impedir que escapen entre las cercas, se les amarran al cuello horcones de diferentes tipos de madera.

De los compañeros más antiguos que tiene nuestro pasado indígena, el guajolote.

Una postal bizarra.

En ningún rincón de México pueden faltar las gallinas, que sin bien son asiáticas, se han adaptado perfectamente a nuestro entorno.

El Piojo, perro campero, raza criolla común en la zona.
Las vacas tampoco faltan en la geografía mexicana, desafortunadamente la dependencia a la carne traída por los españoles ha resultado en la apertura de muchos potreros para mantener hatos de ganado, que ha resultado en un intenso cambio de uso de suelo. Se acaba la salud humana y se acaban los bosques por creer que consumir carne a diario es saludable…

Y con los excrementos vacunos llegan más hongos.

Con los españoles también llegó el ganado equino.

Y deambulando por ahí, un montón de gatitos.
Las flores abundan ambién en los solares de las casas, en los caminos vecinales, las milpas y las brechas, la gran mayoría nativas y algunas malezas.

Orquídea.
Flor sin id.
Una huele de noche del género Mirabilis.

No me olvides, sin id.

Florifundio, Brugmansia sanguinea.

Hierba del zopilote, Ageratina sp.

Salvia sp.
Flor sin id.
Flor sin id.
La siguiente comunidad muestreada fue Cerro Chato, al pie de un imponente cerro de roca caliza que se considera sagrado.
El cerro Chato.
Vista desde Cerro Chato.
Parvadita de guajolotes en la comunidad de Cerro Chato.

Un gallo solitario en la comunidad de Cerro Chato.

Milpa al borde del abismo. Comunidad de El Tundó.
La siguiente comunidad fue Zacualpan, bajando por Agua Blanca en el estado de Hidalgo. Aquí hay varias minas de caolín y la extracción maderera es sumamente intensa, el tipo de vegetación es bosque de coníferas en su mayoría. El plan original era bajar de nuevo a Atixtaca y de ahí a las comunidades con selva tropical, pero un derrumbe adelante de la comunidad de Tzocohuite nos lo impidió, así que rodeamos por la cabecera de Zacualpan. Realmente pensaba que todas las cabeceras municipales de México tenían acceso pavimentado, me di cuenta de mi error, pues Zacualpan carece de carretera, solo se accede por brecha. Algunas comunidades por las que pasamos fueron Cruz de Ataque, Monte Obscuro (que de obscuro no tiene nada, solo hay plantaciones jóvenes de Pinus patula, muy deprimente, la verdad), Canalejas de Otates y El Manzanal. 
Deslave hacia Atixtaca adelante de la comunidad del Tozocohuite. En verdad que mis respetos al Dr. Lugo quien se sabe todos los caminos de la zona y sobre todo maneja muy bien de noche. Nada lo detiene.
Tiendita de paso en la comunidad de Tzocohuite.
Barranca cerca de la comunidad Tzocohuite. De las pocas zonas con bosques conservados debido principalmente a la inaccecibilidad para aprovechar la madera.

Tan cerca y tan lejos, Atixtaca se ve en el fondo de las barrancas pero debido al deslave tuvimos que rodear por la cabecera de Zacualpan.

Desafortunadamente en esta parte del municipio de Zacualpan hay muchísima extracción maderera, a mi parecer, bastante inadecuada.

Camino por la comunidad de Monte Obscuro.

La piedra parada, curioso mogote de roca caliza.

Monte Obscuro, de las pocas partes con bosques más o menos maduros.
Hornos para hacer carbón.
Riscos casi llegando a la comunidad de Zacualpan.

Pinguiculas sp. pequeñs plantas carnívoras creciendo en una pared por donde escurre agua durante la temporada de lluvias.
Pasamos Zacualpan y dimos vuelta por el camino que va para Atixtaca, pero antes de eso pasamos por un vivero que la CONAFOR tiene en la comunidad de Pueblo Viejo, donde realmente quedé impactada y decepcionada de lo que los cargos forestales del país son capaces de hacer. Pues a grandes rasgos resulta que el vivero produce una especie de pino que ni siquiera es de la zona: Pinus chiapensis, que si bien es una especie nativa de México y América Central y está asociado al bosque mesófilo de montaña, no se distribuye naturalmente tan al norte de Veracruz, más bien se ubica en los estados de Oaxaca y como su nombre lo indica: en Chiapas, y de ahí hacia Centroamérica. ¿Entonces porqué la CONAFOR siembra y distribuye esta especie en lugar de usar especies nativas? Son preguntas cuya respuesta solo atiende al mercado y al bolsillo…Pues por lo general a CONAFOR le resulta molesto investigar qué especies son las que crecen naturalmente en la zona, y además, mucho menos o nada les importa lo que los antiguos y originales pobladores Otomíes y Tepehuas de estas sierras tengan para decirnos acerca de cuáles son los árboles o las plantas que ellos más valoran y además son excelente candidatos para hacer reforestaciones, restauraciones e incluso plantaciones.

Vivero Forestal en Pueblo viejo, Zacualpan, Veracruz.
De hecho de eso versará el capítlo II de mi tesis de Doctorado, y el motivo de este viaje, expresamente para conocer los árboles nativos y valorados por los Otomíes que tengan potencial para la restauración de las zonas degradadas, y que, de lograrlo, sirva como guía para que la CONAFOR se acostumbre a escuchar la opinión de los pobladores locales y biólogos y aprenda a hacer los proyectos adecuadamente usando especies nativas desde el principio.
Además, me comentaban los forestales que atienden el vivero, que ellos tampoco no comprenden las órdenes de sus superiores, debido a que las personas acudían al vivero en busca de especies como el tlacuilo (Ulmus mexicana) y el palo escrito (Dalbergia palo-escrito), árboles de maderas que podrían considerarse preciosas y que en la actualidad son extremadamente escasos en la sierra de la región. 
Tallado en madera de talcuilo. Tlacuilo quiere decir en náhuatl: el que pinta escribiendo, el veteado de esta dura madera tropical es extraordinario y parece precisamente que está pintado.
Semillas de Palo escrito.
Aunque, he de aceptar que hubo gratas sorpresas. En la misma zona hay una cabaña muy confortable para que vengan a quedarse los investigadores, al lado corre un arroyo entre helechos arborescentes y mirras (Liquidambar stryraciflua) y además hay un hermoso orquidario obra de un biólogo investigador orgullosamente originario de Zacualpan, que logró colectar más de 70 especies de orquídeas, bromelias y helechos epífitos. Espero pronto ponerme en contacto para leer detenidamente su tesis que debe ser una joya única en esta zona de Veracruz. Por lo pronto les dejo las fotos para que se animen a conocer este interesante orquidario. 

Después de dejar Pueblo viejo, pasamos al recorrido que va de Atixtaca a bajar de nuevo a la llanura costera veracruzana a Llano de Enmedio y de ahí de nuevo a Álamo – Linares. Todas las localidades tuvieron lo suyo, pero este recorrido en especial que baja desde el bosque de niebla  a la llanura, me resultó espectacular. Tuve la oportunidad de ver desde arriba los bosques de niebla con helechos en donde estuve unos días antes, desde un puerto donde se divisan los relictos mejor conservados en el Rancho Las Guayabas, un poco antes del atardecer.

Vista del Rancho de Las guayabas, con los mejores bosques de niebla de la zona.
Desde Atixtaca hasta el punto donde pernoctamos pasamos las siguientes localidades por el lomo de los cerros: Las Mesillas, El Mezquite, El Manzano, El Batda, Agua Linda, El Tomate, El Capulín, Texcatepec (Cabecera municipal del mismo nombre que tampoco tiene carretera pavimentada para acceder), Las Canoas y finalmente Pie de la Cuesta a donde llegamos a dormir en medio de un tremendo aguacero. Aquí nos atendió de lo lindo una familia allegada al Dr. Lugo, he de aceptar que  en la sierra después de un viaje ajetreado es donde mejor se duerme. Bajamos de 1874 msnm en Atixtaca a 1446 en Pie de la Cuesta.

Pie de la Cuesta, Texcatepec, Veracruz. Los cerros calizos me recurdan mucho a Xilitla, S. L. P. Al fin Huasteca, todo es carso.
Aquí trabaje parte de la mañana y seguimos bajando, descubriendo por mi parte que estábamos cruzando por en frente de los cerros en donde se ubica el Cerro Chato, localidad en la que habíamos estado días antes y en medio una cañada profundísima por donde escurre el río Vinazco. Más abajo pasamos por La Mirra, Ayotuxtla, El Jabal, Cumbre del lindero y finalmente nuestro otro objetivo de ese día: Tzicatlan, totalmente de vuelta al sofocante clima del trópico que tanto amo.

El Cerro Chato visto desde “en frente”, y en medio la cañada por donde escurre el río Vinazco.

Señora Otomí de la comunidad de Ayotuxtla recargada en un cedrito rojo, que amablemente nos compartío del desayuno que aquel día le llevaba a su esposo a la labor.

Hermoso río Vinazco. De vuelta al magnífico clima tropical del faldeo de las sierras.
En Tzicatlan, hice más búqueda de información, ese día fue día de plaza y el mercado estaba lleno de comerciantes Otomíes y Nahuas con sus productos de todos lados y muchos de ellos cultivados en sus propios solares, además aquí la vegetación ofrecía otras posibilidades y otros nombres de plantas distintos. Pude ver una especie de “pata de cabra” (Bauhinia sp.) en floración que nunca había visto y además conocí un médico-curandero otomí, quedando a ratos inmersa en una conversación castellano-otomí que me hubiese encantado comprender. Aquí conocí también los cacahuates crudos sin tostar, bastante sabrosos. Y no faltó la foto a un pollito solitario que de no ser porque no me dejan subir con animales al autobús, me lo hubiese traído desde Veracruz a Linares 🙂

Bauhinia sp. en floración. Nueva para mi.
Polluelo solitario en la comunidad de Tzicatlan, Texcatepec, Veracruz.
Desde Tzicatlan son aproximadamente hora y media hasta la carretera que va de Llano de Enmedio hasta Chicontepec, para bajar pasamos las comunidades de Agua Fría, El Cuayo, La Esperanza, La Pahua, El Naranjal, Otlayo, Escuatitla, Tepetzintla, Rancho Nuevo, Ixtacahuayo, Tlaltzintla, Hueyhuatl, El Crucero, Azoquitipa, Tlamaya, Otlatempa, Huexoco, El Puente y El Paraje en donde se  acaba la terracería y comienza la carretera, de ahí nos fuimos hasta Llano de enmedio en donde la travesía continuaría al municipio de Tlachichilco y después al vecino estado de Hidalgo a los municipios de Huehuetla y San Bartolo Tutotepec, pero que desafortunadamente a causas ajenas a mi interés no pude seguir el viaje, pero prometí volver el diciembre. Así será…

Algo que me dejó profundamente desilusionada fue la gran devastación que ha sufrido esta parte de Veracruz, no es novedad que dicho estado de la república sea de los que menos vegetación primaria conservan, pero es muy triste debido a que irónicamente es uno de los más biodiversos.
Comunidad de La Pahua, rumbo a Ixtacahuayo y la Carretera de Chicontepec a Llano de Enmedio, Veracruz.
Al final del viaje tomé el último autobús que sale de Llano de enmedio en Ixhuatlán de Madero a las 7 de la tarde con destino a la cabecera del municipio de Álamo y de ahí el autobús a Monterrey de las 9 y media de la noche, llegando a las 5 de la mañana a Linares, Nuevo León. El próximo viaje será en vehículo propio saliendo de Linares y tendré la posibilidad de llevar 2 pasajeros extras que estén realmente interesados en conocer estos parajes desde su bioculturalidad. 
Sin embargo, si desean conocer esta zona de Veracruz por su parte, no duden en contactarme para proporcionarles la información y los contactos necesarios para llegar. Eligan hacer etno, agro y ecoturismo.

Le agradezco infinitamente a todos quienes colaboraron para que mi visión etnobotánica otomí se enriqueciera, pero especialmente al Dr. Luis Pérez Lugo por llevarme con él y tenerle la suficiente paciencia a mi inquisitiva, inexperta y débil persona, por eso  y mucho más es un gran maestro.

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PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY

Buenas tardes a todos. Esta vez les anexo toda la información referente al Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM). El PNCM es un área natural protegida que abarca una zona importante de la parte septentrional de la Sierra Madre Oriental y se ubica al sur- sureste de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León.
Este es un reducto conservado importantísimo en la generación de servicios ambientales para la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, sin el cual definitivamente no habría agua ni aire limpio. Actualmente sigue siendo subvalorada solamente como un área de esparcimiento sin cultura ni educación y no como un verdadero recinto de biodiversidad e invaluable riqueza geológica.
INTRODUCCIÓN
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM) se ubica entre las coordenadas geográficas 26ª31´00″ de Latitud Norte y 100ª 17´20″. Se encuentra ubicado en el Estado de Nuevo León, es parte territorial de ocho municipios; Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García con una superficie total de 177,395-95-45098 hectáreas. Cabe hacer mención que Ningún municipio se encuentra en su totalidad dentro del Parque.
Esta importante Área Natural Protegida se localiza en el sistema montañoso de la Sierra Madre Oriental, y se ubica en la Provincia del mismo nombre, dentro de la Subprovincia de la Gran Sierra Plegada, constando de una serie de sierras menores de estratos plegados, formando cañones, amplios valles  y zonas de topografía accidentada.  En estas sierras el plegamiento se manifiesta de múltiples maneras, pero su forma más notable es la que produce una topografía de fuertes ondulados paralelos. Las crestas reciben el nombre de anticlinales y los senos de sinclinales. Asimismo, en el Parque se encuentran condiciones variables de topografía, pendientes y orientación de laderas, las cuales tienen efectos importantes en la distribución de la vegetación. El rango de elevación dentro del área de estudio va desde los 600 msnm hasta los 3,400 msnm. El flexionamiento de las rocas en las crestas las estira y las fractura, haciéndolas más susceptibles a los procesos erosivos. Es por ello que en su estado actual de desarrollo, son comunes en esta sierra las estructuras constituidas por dos flancos residuales de un anticlinal, con un valle al centro.
Los plegamientos de la zona marginal de la unidad central anterior fueron menos enérgicos, de manera que los anticlinales son sencillos, con pliegues sin complicaciones, a excepción de fallas de desplazamiento con poco corrimiento como en la Sierra de Papagayos, localizada al este del Parque. Los flancos de estas unidades son tendidos de 5 a 25 grados y de poca longitud y extensión. Las pendientes en el Parque son sumamente variables, encontrándose valores de 0% a 1% en las zonas más planas, hasta valores de más de 170% en ciertas partes de la Sierra en donde los sedimentos marinos se encuentran en posición vertical.  Las condiciones de elevación, pendientes y orientación en la porción que corresponde al Parque, origina un efecto de sombra de lluvia, debido al patrón general de vientos en la región. Esta combinación de factores da origen al establecimiento de masas forestales en las laderas norte y noreste de la Sierra Madre. 
Existen más de 20 cañones, habiéndolos tanto secos como húmedos, algunos de los cuales presentan corriente todo el año, tal como el cañón de Matacanes. El Cañón de La Huasteca se distingue de los demás por el tipo de formaciones rocosas que aquí se encuentran, viene a representar el sitio por donde desemboca gran parte del agua captada al interior de la sierra.
HISTORIA
El 4 de Octubre de 1939, el C. Presidente Gral. Lázaro Cárdenas,  declaró el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y de la fauna, con la finalidad entre otras cosas de salvaguardar a la ciudad de Monterrey contra futuras y posibles inundaciones. Los terrenos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey quedaron en posesión de sus respectivos dueños, así como las explotaciones turísticas, quedando excluidas las zonas urbanizadas y los cultivos agrícolas establecidos, siempre que no tuvieran una pendiente mayor del 10 por ciento, los aprovechamientos mineros, y las dotaciones ejidales.
No obstante la claridad del Decreto y su amplio apoyo Jurídico, continuaron las presiones para disponer de tierras y productos contenidos en los linderos del Parque Cumbres de Monterrey.
A mediados de 1992, se inició un nuevo esfuerzo por la protección de los recursos naturales de la Sierra Madre Oriental, en particular los del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, pero fue hasta principios de 1993 que el Dr. Exsequiel Escurra (Director de la Dirección General de Aprovechamiento Ecológico de los Recursos Naturales) solicitó al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) una propuesta de estudio para abordar los problemas del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Este instituto, en colaboración con Ducks Unlimited de México, A. C. (DUMAC) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) envió a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) dos proyectos de trabajo para la redelimitación del parque y el establecimiento de un programa de manejo. Los trabajos se iniciaron formalmente en Noviembre de 1993 con la firma del contrato entre SEDESOL y el ITESM.
Sin embargo, la propuesta no procede de manera inmediata, y ITESM, preocupado por el destino de la Sierra Madre Oriental, aún sin un plan de manejo como área natural protegida, elabora en 1996 una propuesta de Ordenamiento Ecológico y Modelos para el Desarrollo Sostenible de la Sierra Madre Oriental expandiendo ahora su zona de estudio al estado de Coahuila, específicamente los municipios de Arteaga, y parte de Ramos Arizpe y Saltillo.
Es en Noviembre del 2000 cuando se publica un decreto por el que se redelimita el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, respondiendo con ello a la petición hecha por el Gobierno del Estado, quedando finalmente ubicado en los municipios de Allende, García, Montemorelos, Monterrey, Rayones, Santa Catarina, Santiago y San Pedro Garza García, estado de Nuevo León, basándose en la propuesta de ordenamiento Ecológico realizada por el ITESM, derogando con ello el decreto de 1939.

 DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La CONABIO considera la zona del Parque Nacional Cumbres de Monterrey como de alto valor para la conservación, ya que se presentan zonas alternadas de bosques de pino y chaparral en buen estado de conservación; así también le asigna una categoría alta en su función como corredor biológico ya que une áreas de bosques templados con áreas más secas al norte. Además de que puede funcionar como un límite de distribución de hábitats pues representa una barrera orográfica natural hacia ambientes interiores más secos. Así mismo, designa al PNCM como una región terrestre prioritaria considerada como una isla biogeográfica. Esta formación montañosa también es conocida como la “Curva de Monterrey” debido al cambio de orientación de los pliegues montañosos, dentro de los ecosistemas presentes en el PNCM, tenemos los siguientes:
FLORA 
Bosques de coníferas.

Los bosques se caracterizan por la predominancia de especies de afinidad templada hacia las partes más altas y desprotegidas, mientras que en las zonas de cañadas o áreas más protegidas se entremezclan con elementos típicamente tropicales (Rzedowski, 1981). 
Bosques de pino piñonero
En la vertiente suroeste de la Sierra se encuentra bien representado el pinar de piñoneros (Pinus cembroides). Este tipo de vegetación se encuentra en colindancia con los matorrales de la zona árida por lo que es común encontrar elementos típicos del desierto dentro de esta comunidad que se distribuye desde los 2,000 a 2,500 m en cañones abiertos y de los 1,850 a los 2,300 m en lugares protegidos o en cañones estrechos en Santiago (Valdez Tamez, 1981). 
Estos bosques representan un área de transición entre los bosques de pino y encino que se encuentran en las zonas más altas y la vegetación xerófita del altiplano mexicano (Capó, 1972; Valdez Tamez, 1981). Posee además una composición florística definida y forma a menudo asociaciones con Juniperus, Quercus y Pinus (Flores Olvera, 1983). Este pinar llega a medir en ocasiones hasta 14 m de altura, aunque comúnmente mide entre 8 a 10 m. Se distinguen tres estratos, el arbóreo, arbustivo y herbáceo. 
Bosques de pino
Estos bosques rara vez forman masas puras ya que se entremezclan en diversas proporciones con especies de encinos. En aquellas asociaciones que no hacen ecotono con la zona árida, las especies de pinos más frecuentes en el estrato arbóreo son: P. pseudostrobus, P. pseudostrobus var. estevezi (pinabete) y P. teocote (pino chino), (Capó, 1972; Valdéz Tamez, 1981).
Bosque mixto de pino-encino
Tienen una amplia distribución altitudinal en la Sierra, se encuentran desde los 800 a los 2,800 msnm según Muller (1939), Rojas Mendoza (1965) y Rzedowski (1981), en las tierras altas y taludes superiores de las áreas montañosas. Estas comunidades vegetales forman un complejo que incluye aquellas de tamaño más o menos pequeño (6-8 m), abiertas, de baja densidad hasta aquellas comunidades de las zonas altas que forman asociaciones más altas y densas (Valdez Tamez, 1981).
 
Bosque de galería.
Este tipo de comunidad se caracteriza, por formar comunidades estratificadas en galerías en cañadas y zonas protegidas a lo largo de los ríos y arroyos, debido a que las condiciones microclimáticas de estas zonas son más estables que en las partes más expuestas, por lo que la vegetación que se establece es única (Rojas Mendoza, 1965; Rzedowski, 1981). Son características en los cañones de la Sierra las especies de hoja perenne o parcialmente decidua, las cuales pueden incluir trepadoras o epífitas (heno).

Bosque de encino
Se caracterizan por la dominancia del género Quercus que forman comunidades cuya distribución altitudinal va desde los 800 msnm, y en ocasiones a menores altitudes (650 msnm), debido a las condiciones de humedad, topografía y temperatura que los favorecen (Marroquín Flores, 1985; Rojas Mendoza, 1965; Valdez Tamez, 1981; Alanís F.G., 1994 com. pers.). Esta es la comunidad forestal templada más rica en el área de la Sierra. Los principales trabajos de descripción de vegetación para México señalan este tipo de bosque como bosque de hojas planas y duras (Miranda y Hernández X., 1963) o “bosque de encino” para Rzedowski (1966).  Se les encuentra actualmente en las áreas de la Sierra con pendientes mayores a 15% o 20%.
Vegetación riparia
Este tipo de comunidades vegetales son heterogéneas y se distribuyen a lo largo de los ríos y arroyos desde las partes más bajas hasta los 2,800 msnm. En las zonas más bajas, planas y abiertas, Estas comunidades vegetales se establecen en suelos profundos y desarrollan un sistema de raíz que alcanza los mantos freáticos más profundos, por lo que permanecen verdes durante todo el año.
Especies características:
Es común el mezquite (Prosopis laevigata) que conserva su follaje verde aún durante la sequía.
Pastizales

Existen zonas pequeñas, donde se ha eliminado la vegetación natural y se han inducido pastizales con fines pecuarios, por lo que éstas parcelas pueden aparecer dentro de cualquier tipo de vegetación (Ramírez Álvarez, 1984)
Matorral
Los grupos de matorrales están principalmente representados por comunidades donde las especies predominantes presentan la forma de vida arbustiva, se reconocen varios tipos de vegetación, dependiendo del biotipo predominante de sus elementos, como los matorrales desérticos rosetófilos, matorrales desérticos micrófilos y matorrales submontanos. Los matorrales desérticos se localizan al noroeste, condicionados además por la salinidad y la profundidad del suelo. 
FAUNA
 
Desde el punto de vista faunístico, el Parque alberga aproximadamente 700 especies, de las cuales 271 son invertebrados y el resto vertebrados.
Tabla 1.
Algunas especies de fauna silvestre protegidas, presentes en el Parque Nacional
Cumbres de Monterrey.*
Especie
Orden
Categoría*
Falco mexicanus
Ave
A
Strix occidentalis
Ave
A
Rhynchopsitta terrisi
Ave
P
Amazona viridigenalis
Ave
P
Falco peregrinus
Ave
P
Danaus plexippus
Artrópodo
Pr
Herpailurus yagouaroundi
Mamífero
A
Leopardus pardalis
Mamífero
P
Ursus americanus eremicus
Mamífero
P
Crotalus durissus
Reptil
Pr
Crotalus lepidus
Reptil
Pr
Lampropeltis mexicana
Reptil
A
Leptophis mexicanus
Reptil
A
Agkistrodon bilineatus taylori
Reptil
Pr
* NOM-059-SEMARNAT-2001 Protección Ambiental- Especies nativas de México de Flora y Fauna Silvestres- Categoría de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies  en riesgo (D.O.F. 6 de Marzo 2002).
La fauna de la zona es una mezcla de elementos neárticos y neotropicales y es en esta área donde se presenta el límite septentrional de la distribución de algunas especies de afinidad tropical. Esto se debe a las condiciones fisiográficas de la Sierra Madre Oriental, ya que funciona como un corredor biológico en la porción oriental con orientación norte-sur; pero al cambiar de dirección (en el arco de Monterrey) se presenta un límite a la distribución de especies con afinidades neotropicales o poco resistentes a las condiciones más xerófitas presentes al norte de Monterrey. 
La Sierra Madre constituye el primer macizo montañoso con hábitat de bosque en la ruta de migración invernal para aquellas especies provenientes de las zonas montañosas del noreste de Estados Unidos y Canadá, como la mariposa monarca (Danaus plexippus) y diversas especies de patos. 
Observaciones empíricas sobre la mariposa monarca, señalan había llegado al Parque con gran puntualidad, la 4ª semana de octubre hasta la 1ª de noviembre y de regreso la 1ª semana de marzo, sin embargo, está sufriendo un retraso de algunos días en su migración, lo anterior pueden dar elementos para el desarrollo de futuras investigaciones acerca de múltiples temas relacionados con la mariposa monarca.
Para medir la importancia de la biodiversidad es necesario tener una idea del total a considerar. A continuación se presenta un cuadro comparativo de la biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey (Tabla 2).
Tabla 2.
Biodiversidad de México, Nuevo León y del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.
Taxa
Número de especies
México
Nuevo León
Parque
Mamíferos
Aves
Reptiles
Anfibios
Artrópodos
483
1,050
738
298
144
394
113
21
585
71
280
58
14
271
    Fuente: Contreras, et al., 1995, Whitaker, 1997.
Aves
De particular interés es Rhynchopsitta terrisi (cotorra serrana oriental) la cual es una especie endémica en la porción más septentrional de la Sierra Madre Oriental. Se encuentra dentro del Parque con una población menor a 2,000 individuos (Collar, et al., 1992). El hábitat principal de esta especie se restringe a los bosques mixtos de pino-encino de la Sierra, con un rango altitudinal que va de los 2,000 a 3,500 msnm, aunque ha sido reportada hasta altitudes de 1,300 msnm. Collar et al. (Op. cit.) menciona que una gran parte del área de distribución para esta especie abarca al Parque.
Otra especie de psitácido, el loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis) es apreciada como ave de ornato en cautiverio. Habita los bosques en galería y las faldas de las montañas en la zona del Parque.
Residen en el Parque especies rapaces como el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el tecolote moteado (Strix occidentalis) ambas especies están en categoría de riesgo amenazadas (NOM-059-SEMARNAT-2001) Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo., son de los animales más afectados; por sus hábitos depredadores y por la pérdida de hábitat.
En la región del Huajuco, las condiciones climáticas y la diversificación de estratos vegetativos sin duda favorecen la presencia de especies migratorias y residentes. Se estima una riqueza que rebasa las 150 especies: Dendroica coronata, D. townsendi, Columba livia, Picoides scalaris, Parus bicolor, Otus asio, Pitangus sulphuratus, Sayornis phoebe, Vireo belii, etc. También existen especies de hábitos “terrestres” como: Ortalis vetula, Geococcyx californianus, Bubulcus ibis, Meleagris gallopavo.
Esta región resalta por ser un paso migratorio para diversas especies de aves, ya que su clima cálido y diversificación en estratos vegetativos, brindan refugio a gran número de aves, factor importante es la cercanía de esta zona con la presa de La Boca o Rodrigo Gómez.
A pesar de que en esta región se concentra la mayor actividad turística y de descanso para los habitantes de Monterrey, es visitada cada año por especies invernales (Turdus migratorius, Vermivora ruficapilla, Wilsonia pusilla) y es refugio de numerosas especies residentes (Cyanocorax ynca, Geococcyx virginuanus, Columbina inca, entre otras) y de paso (Vireo olivaceus, Passerina cyanea).
El Parque Ecológico Chipinque está inmerso en esta región, el estado de conservación de su paisaje y las especies que lo habitan, ha logrado mantenerse. Entre las especies frecuentes de las partes bajas de este parque están, Trogon elegans, Piranga flava y Bubo virginianus, de requerimientos específicos y de comportamiento discreto. La dominancia de especies insectívoras en el sitio es considerable.
La avifauna de la región de Laguna de Sánchez está determinada por el tipo de vegetación; la riqueza de especies se estima en 147: Aphelocoma ultramarina, Columba faciata, Buteo jamaicencis, Vireo huttoni, V. olivaceus, V. solitarius, Melanerpes formicivorus, Otus asio y Sayonis phoebe, entre otros.
Mamíferos
El oso negro (Ursus americanus eremicus) estudiado por Carrillo (1981) ha sido reportado en la Sierra Madre Oriental. Esta especie se encuentra en peligro de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2001). Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres- Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo. 
Para el ocelote(Leopardus pardalis albescens, Pucheran) en Nuevo León no se han realizado estudios que determinen su situación. Su corredor natural son los límites entre Nuevo León y Tamaulipas, en zonas tropicales o de transición (Jiménez et al., 1999).
El jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi cacomitli, Berlandieri) habita en el matorral denso, en mezquitales, áreas con cactus, en la planicie y en las laderas de la Sierra (Jiménez et al., 1999). El último reporte de jaguar (Panthera onca veraecrusis Nelson y Goldman) es de Rosas (1996). Esta subespecie se observa con mayor frecuencia en bosque de encinos, de pino-encino y en menor frecuencia en matorral submontano. La región La Trinidad forma parte del hábitat que frecuenta, junto con la continuación de la Sierra Madre Oriental hacia Tamaulipas.
PROYECTOS
El Parque Nacional Cumbres de Monterrey cuenta con la misión de  conservación  los ecosistemas, y para ello se basa en  un Programa de Conservación y Manejo que a su vez se guía en  6 subprogramas  los cuales son:
  1. Protección
  2. Manejo
  3. Restauración de Ecosistemas
  4. Conocimiento
  5. Cultura
  6. Gestión
PROTECCION
En el área de protección, se realizan actividades y acciones encaminadas a la protección directa  de los ecosistemas  y su biodiversidad dentro de este subprograma encontramos las siguientes acciones:
  • Inspección y Vigilancia
  • Prevención y Control de Incendios y Contingencias ambientales
  • Control de especies nocivas y protección contra especies invasoras

    MANEJO
    Se enfoca a algunos usos tradicionales permitidos así como a usos racionales y sustentables de los ecosistemas y sus componentes son:
  • Manejo y uso sustentable de vida silvestre.
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas terrestres y recursos forestales
  • Actividades productivas alternativas y tradicionales
  • Desarrollo comunario y asentamientos humanos
  • Turismo y uso público
  • Manejo y uso sustentable de ecosistemas y ganadería

    RESTAURACION

    Señala las actividades necesarias para ayudar a los ecosistemas perturbados y su biodiversidad ha recuperar su estado natural  mediante los siguientes componentes:
  • Recuperación de especies  prioritarias
  • Conservación de agua y suelos
  • Reforestación y restauración de suelos 
 CONOCIMIENTO 

Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo del conocimiento científico:

  • Fomento a la investigación y generación de conocimiento
  • Inventarios, líneas base, monitoreo ambiental y socioeconómico
  • Sistemas de información 
 CULTURA

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Define lo que a la dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey le corresponde colaborar en campo de la cultura ambiental
  • Educación, Capacitación, y formación para comunidades y usuarios
  • Sensibilización, conciencia ciudadana y educación ambiental  
GESTION 

Señala las actividades básicas de administración y control  de bienes de la Dirección del Parque Nacional Cumbres de Monterrey

  • Administración y operación
  • Coadministración, concurrencia y vinculación con iniciativas locales y regionales
  • Recursos humanos y profesionalización
  • Infraestructura, señalización y obra publica
  • Contingencias y mitigación de riesgos
  • Componente legal y jurídico
  • Componente, regulación, permisos, concesiones y autorizaciones
  • Mecanismos de participación y gobernancia
  • Procuración de recursos e  incentivos
  • Cooperación internacional
  • Componente, vivienda, construcción y ambientación rural

PROBLEMÁTICA
En el PNCM el cambio de uso de suelo forestal representa la principal amenaza, dada su cercanía con el área metropolitana de monterrey. Al perder cubierta vegetal se pierden también, áreas de captación de agua y secuestro de carbono, disminuyéndose con esto  la capacidad de brindar bienes y servicios ambientales. Existen otras problemáticas como lo son el turismo desordenado; la presencia de plagas y enfermedades; los incendios forestales; residuos sólidos; ganadería; extracción de flora y fauna, y las presencia de especies exóticas e invasoras.  
LOGROS
La huasteca neolonensa es un lugar que se encuentra ubicado en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, al interior del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, conformado por una serie de cañones dotados de una belleza paisajística sin igual, que albergan  un ecosistema de tipo terrestre árido de “bosque espinoso” combinado con matorral xerófilo, rosetófilo micrófilo, en el que podemos encontrar cactáceas únicas en su tipo, varias de ellas bajo alguna categoría de protección establecida en la NOM-059-SEMARNAT-2001, y que en su conjunto son las responsables de captar el 25% de los 11 metros cúbicos de agua que por segundo demandan actualmente los casi cuatro millones de habitantes de Monterrey y su zona metropolitana.
Desafortunadamente, la belleza paisajística del sitio y su cercanía con el área metropolitana de monterrey ha originado que la remoción de vegetación o cambio de uso de suelo en terrenos forestales con el objeto de realizar desarrollos inmobiliarios constituya la principal amenaza para conservar los ecosistemas presentes en la huasteca neolonense – Se estima que en Monterrey y su zona metropolitana se pierden diariamente cuatro hectáreas de suelo forestal – pues ha traído como consecuencia pérdida de biodiversidad florística, alteración en los patrones de subsistencia de especies de fauna silvestre y erosión del suelo.
Estos cambios de uso de suelo se realizan sin autorización de la autoridad competente, fomentados en su momento por el desconocimiento del régimen de protección que aplica a esta zona; y en algunos casos por la reticencia de los lugareños a sujetar su propiedad a las modalidades que establece el Decreto de esta área natural protegida.
Por esta situación, desde el año 2007 el Parque Nacional Cumbres de Monterrey implementó en la huasteca neolonense un programa de vigilancia continua que comprende dos aspectos: prevención y detección de ilícitos.
En el primer rubro se comenzó por tener acercamiento con los  lugareños a efecto de concientizar y difundir el trabajo de conservación que realiza esta área natural protegida, así como el régimen jurídico aplicable a esta zona, lo que en tan sólo cuatro meses trajo como resultado la formación de un comité de vigilancia voluntaria organizado de manera conjunta con Profepa; así como la formación de grupos de voluntarios como parte del programa nacional de voluntarios de Conanp que realizan una labor de concientización social preventiva a través del contacto directo con la gente.
En el segundo rubro se integró un grupo de Guardaparques capacitados para detectar infracciones, monitorear infracciones ya denunciadas, y recavar información para formular nuevas denuncias ante Profepa, con lo que los recorridos de vigilancia aumentó de 30 a 500 recorridos por año, implementando a su vez operativos de vigilancia conjunta con Profepa y PGR. 
Esto trajo como consecuencia que las actividades por cambio de uso de suelo en terrenos forestales se redujera considerablemente en la huasteca neolonense, tan sólo en 2007 se presentaron 17 denuncias ante Profepa por cambio de uso de suelo y remoción de vegetación en esta zona, y 5 en denuncias penales ante PGR, disminuyendo en 2008 a 5 denuncias ante Profepa y 4 en PGR, patrón que continúa en disminución en el 2009 en donde hasta el momento sólo se ha presentado 1 denuncia ante Profepa y 0 ante PGR. 
Asimismo, este patrón de disminución se ha visto reforzado con las acciones que Profepa ha impuesto en los últimos meses a los infractores de la zona de la huasteca, en donde ya se pueden contabilizar en este momento 7 clausuras definitivas de obras, aspirando a que en un momento dado se logre la restauración total de los sitios impactados.
Con todo, las acciones por conservar los terrenos forestales del Parque Nacional Cumbres de Monterrey continúa. El éxito de la huasteca  es sólo el reflejo del trabajo conjunto entre sociedad e instituciones encargadas de aplicar las leyes ambientales; es un reflejo de  que la impunidad tiene un límite; y una aspiración por conservar ecosistemas que por su cercanía a zonas urbanas se encuentran fuertemente amenazados.
 CONTACTOS
               
 COMISION NACIONAL DE AREAS NATUARLES PROTEGIDAS PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY
PALACIO FEDERAL PLANTA BAJA AVE. BENITO JUAREZ No. 500, CENTRO DE GUADALUPE TELS: 81 91 06 64
y 81 91 06 69
                                                                    
DIRECTOR:
DR. SADOT EDGARDO ORTIZ
Departamento de Cobro de Derechos y Vigilancia:
Fuente: Página de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.