El cañón del Alamar, Municipios de Linares-Galeana, Nuevo León

En la franja de montañas que ciñen el centro del estado de Nuevo León, existe una serie de cañones estrechos que interrumpen la continuidad del macizo montañoso y son un pasaje entre la llanura costera del Golfo Norte de fisiografía plana, climas cálido-subhúmedos y matorrales espinosos tamaulipecos y el altiplano mexicano de fisiografía ondulada, climas templados-secos y matorrales xerófilos.
El acordeón de serranías se imponen plegadas en anticlinales y sinclinales, o crestas y valles que aglomeran tipos de roca, suelos, climas, altitudes, exposiciones, insolaciones, umbrías y por su puesto flora y fauna uy diversos. Son los cañones, los pasadizos que irrumpen y hacen que las aguas que caen en la parte alta de la cuenca puedan bajar de manera muy rápida hacia la llanura. 
La Sierra Madre Oriental está llena de ellos. Hace unos meses visitamos el del Alamar, por donde escurre el río Potosí (llamado así en la parte alta de la cuenca en el municipio de Galeana)-Cabezones (en la parte baja en Linares y Montemorelos), parte de la cuenca de San Fernando-Soto la Marina, cuya altura máxima es el cerro del Potosí con 3700 msnm y la altura mínima es de 0 m en el municipio de Soto La Marina, desembocando en el Golfo de México en el estado de Tamaulipas. 
El cañón es sinuoso, está rodeado de altas paredes verticales, roca expuesta y pequeños bosquetes de encinos, pero en su mayoría podemos ver matorrales submontanos y la corriente perene del río Potosí. El nombre de Alamar hace referencia a los álamos de río (Platanus rzedowskii) que también abundan.

En la entrada se ubica la localidad de Loma Alta, del municipio de Linares, posteriormente Las Caleras, Temporales, Canoas, La Boquilla, Los Sabinos, El Alamar, El Mezquite, Los Americanos, Guadalupe, después sigue Galeana con Los Chorros, Las Palmas, Protrero Prieto de Abajo, Potrero Prieto de Arriba, El Nopal, Molino de Higueras y Brownsville, el cañón se abre justo en la entrada a la cabecera municipal de Galeana, incluso se puede ver desde la carretera y es posible andarlo a pie o en un vehículo todo terreno. En esta entrada solo llegamos hasta Los Americanos, pero ya tenemos otra entrada de la parte que corre de Potrero Prieto de Abajo, con el manantial de aguas azufrosas.

Entrada al cañón del Alamar en la comunidad de Boquillas. Aquí a menudo se transportan en carretas jaladas por bueyes debido a la gran cantidad de piedra bola o cantos rodados que impiden el paso a los vehículos, sobre todo en temporada de lluvias.

Salimos muy temprano y dejamos nuestro vehículo en la comunidad de La Boquilla para caminar y poder hacer un reconocimiento a fondo de la biodiversidad que hay en el cañón. Desde muy temprano estuvimos oyendo el canto del tinamú canelo (Crypturellus cinnamomeus) un ave parecida a una pequeña gallina que es muy críptica, es decir que se la pasa oculta entre la maleza y es muy fácil escucharla pero muy difícil verla. De hecho hasta hace pocos años se extendió la dsitribución de esta ave a zonas centrales del estado de Nuevo León. En éste artículo de unos colegas de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, encontraron al tinamú canelo en el Cerro de la Silla y la sierra del mismo nombre apenas en el 2011, además se menciona:

“En Nuevo León, Sutton (1951) considera la especie como la mejor conocida de la familia y establece una distribución desde el norte de Linares hacia el sur. Por otro lado, Contreras-Balderas et al. (2008) proporcionan un registro fotográfico en un bosque de Quercus en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, mientras que el registro fotográfico más reciente es el de A. Hidalgo en 2010 en el Área Natural Protegida Parque La Estanzuela (com. pers.)”.
Tinamú canelo. Fotografía de Dave Irving.

Por lo que haber escuchado el canto del tinamú en el cañón del Alamar confirma que podría estar bien establecida y usar la sierra madre oriental desde Tamaulipas hasta Nuevo León. A continuación les dejo un video de su canto captado ya cuando veníamos bajando del cañón:

Vista del cañón en la comunidad de Boquillas, hábitat del tinamú canelo, bosques de encino y matorrales submontanos.

El paisaje es majestuoso, la sierra se abre en una garganta profunda pero muy amplia rodeada de montañas altas y escarpadas con matorrales submontanos que van poco a poco pasando a bosques de encino, pudimos registrar variadas especies de plantas como el ébano, anacua, jaboncillo, panalero, barreta, nopal, salvia, poleo, chicalote, potro, anacahuita, tenaza, vara dulce, chile piquín, y en ésta época del año es posible hallarlas floreciendo o fructificando.

Matorrales submontanos en el cañón El Alamar.

Eucnide lobata
Anagallis arvensis.

Havardia pallens. Tenaza.

Especie herbácea sin identificar (flor azul), Calyptocarpus vialis (flor amarilla) y líquen.

Ehretia anacua. Anacua.

Ebenopsis ebano. Ébano.

Echinocereus sp. Alicoche.

Salvia ballotaeflora. Salvia.

Mascagnia macroptera. Vid mariposa amarilla.
Capsicum annuum var. glabriusculum. Chile piquín.

Cordia boissieri. Anacahuita.
Anacahuita en flor.

Forestiera angustifolia. Panalero.

Opuntia sp. Nopal.

Caesalpinia mexicana. Potro.
Flor del potro.
Sapindus saponaria. Jaboncillo

Árbol de jaboncillo.

Vista del cañón del Alamar a la altura de la comunidad de Los Sabinos. Se pueden observar bosques de encino en las montañas.
El camino tiene secciones que van por sobre el cauce seco y secciones que van en el faldeo de la sierra, en general está en buenas condiciones después del huracán Alex en julio del 2010 y el huracán Ingrid en septiembre del 2013, pero hay partes donde hay que cruzar el río y es donde puede haber problemas debido a la piedra suelta. También se desembocan veredas que se meten a la sierra, algunas entre el matorral bastante intrincado.
Camino por entre la sierra en el cañón del Alamar. Ideal para los ciclistas y excursionistas.
Vereda que se interna entre los matorrales de la sierra.
El cuidador de la entrada.
Hay partes del camino entre el cauce seco y otras más entre el río, sin un vehículo de doble tracción es imposible acceder, el paseo es agradable a pie y hasta en bicicleta. 

El río Potosí-Cabezones es un cuerpo de agua perenne y ha permitido que se desarrolle una gran cantidad de ambientes riparios en donde pulula la vida, especialmente de artrópodos como caballetes, libélulas, mariposas, arañas cazadoras, zapateros, nadadores de dorso y carritos de agua, así como peces y ranas.

Cauce del río Potosí-Cabezones, de tipo permanente lo cual permite el desarrollo de ambientes riparios en aguas cristalinas.
Pececitos Astyanax mexicana, sus poblaciones solo se confinan a cauces de aguas muy limpias, lo cual nos indica la calidad de las aguas del río.

Vista del cañón del Alamar pasando Los Sabinos y antes de llegar al la ranchería del Alamar.

Vista del Cañón del Alamar desde la ranchería de Los Americanos.

A la altura de la ranchería Los americanos pueden verse veras fértiles donde se siembra maíz, nogales y se alimentan rebaños de cabras.

El agua atrae mucha fauna, variadas especies de odonatos como éste caballete o caballito del diablo.

El agua también es propicia para el desarrollo de especies asociadas a ambientes riparios como los álamos de río o también llamados sicomoros (Platanus rzedowskii), de ahí el nombre del cañón: el alamar, que alude a la concentración de ésta especie en sus riberas.
Álamo de río (Platanus rzedowskii) en las riberas del cañón, de ahí su nombre.
Otra especie asociada a los cauces de los ríos son los sauces llorones o sauz (Salix bonplandiana).
Sin duda un elemento que no puede faltar en los ecosistemas mexicanos son los agaves, aquí un par de agaves escabrosos (Agave scabra) por su textura rasposa.

Una rana del género Lithobates.

En algunas partes, sobre todo en las rancherías se pueden observar este tipo de puentes rústicos que la gente usa para pasar de una ribera a otra, aunque en cualquier venida fuerte de agua estos puentes desaparecen, pues se los lleva la fuerte corriente.
Un renacuajo.

En algunas zonas el río adquiere tonalidades turquesa por la acumulación de minerales, en otras, tonalidades verdes por la acumulación de algas.

Incluso entre la ranchería de Los Sabinos y Los Americanos hay un pequeño manantial que brota de la sierra y alimenta al cauce en forma de afluente, no sabemos si es perene o temporal, pero suponemos que por su pequeño tamaño debe ser temporal y solo existe en época de lluvias.

Nacimiento de agua.

Pequeño nacimiento de agua entre las rocas, debido a la coloración amarillenta de las rocas, podria tratarse de una acumulación de agua azufrosa como ocurre en otros nacimientos río arriba.

El agua nace de entre las rocas y alimenta el afluente del río Potosí-Cabezones.

Un álamo ha crecido en la base del nacimiento.

Cascada pequeña que se forma por el nacimiento de agua.

Tras el nacimiento se extiende una cañada con bosques de encino.

La coloración amarillenta delata posible filtración de azufre en el agua.

Éste tipo de ambientes genera microecosistemas donde convergen gran cantidad de fauna artrópoda, incluso si existiera la posibilidad de colocar cámaras infrarrojas podríamos captar animales nocturos que bajan a abrevar al nacimiento y el estanque que se forma, ese día solo vimos una interesante concentración de microfauna asociada al agua.

Mariposa.

Zapateros en la superficie del agua.

Araña cazadora.

Libélula.

Has secciones del cañón en donde la roca caliza deja ver su angustiosa geomorfología, la cual indica un fuerte empuje que en tiempos pasados los procesos geológicos provocaron a los macizos que emergieron del lecho marino.

Paredes verticales con capas comprimidas, se puede ver la fuerza con la que la roca literalmente fue doblada hasta en 90 grados.

Toda una caja de pandora para los geólogos, ¿qué nos dirían las rocas si hablaran?.

El cañón es un caleidoscopio entre diversidad geológica, biológica e hidrológica. 
Ese día volvimos hasta donde dejamos el vehículo estacionado en la ranchería de Las Boquillas por no arriesgarnos a quedarnos varados, la tarde fue calurosa y bien aprovechada hasta por los perros.

La Picea disfrutando del cauce del río y atrás capas y capas del cañón del Alamar.


En la segunda ocasión nos aventuramos hasta más adelante de la ranchería de los Sabinos, pero lamentablemente nos quedamos varados en medio de la pasada del río y estuvimos a punto de que el agua entrara a la camioneta. Desesperados comenzamos a hacer palanca a las llantas enterradas entre las piedras para tratar de des atascar la camioneta pero como por mera treta del destino, un grupo de biólogos conocidos que casualmente se encontraban de paseo aquel domingo nos remolcaron con su vehículo doble tracción. Este post lo dedico afectuosa y respetuosamente al Dr. Jorge Verduzco y el Dr. Manuel Nevárez de la Facultad de Biología de la UANL, así como al Dr. Raúl De la Torre Lillingston, su esposa la Dra. Clauda Plata de la UNAM y demas colegas amantes de las cactáceas cuyos nombres torpemente olvidé por habernos ayudado amablemente a salir literalmente del atolladero aquel día. Les dejo aquí la fotografía que muestra el momento después de salir haciendo la inconfundible señal de un cactus candelabriforme que los compañeros de la UNAM llaman la “compaseñal” y para los amantes de los cactus les dejo su página de facebook. 

Bien atascados en el río.
Con el Dr. Manuel Nevárez y el Dr. Jorge Verduzco de la FCB de la UANL.
La compañseñal con el Dr. Raúl De La Torre Lillingston y su esposa la Dra. Claudia Platas de la UNAM.

Flora y Fitogeografía de la RTP 82 Cañón de Iturbide, Nuevo León, México

El artículo científico es por lo general la culminación de un proyecto de investigación que se lleva a cabo. Aunque no es la única opción, por ahora ha sido la que se me ha presentado y con gusto les comparto un artículo referente a mi tesis de maestría sobre plantas de la sierra madre oriental en el estado de Nuevo León. Vamos avanzando despacio a la comprensión de nuestra diversidad florística, pero vamos avanzando.

Versa sobre la flora de una región que la CONABIO  ha declarado prioritaria para la conservación, es el Cañón de Iturbide, en el extremo oriente de la sierra madre oriental del estado de Nuevo León, ya colindando con el estado de Tamaulipas. Es un área escarpada,inaccecible, poco frecuentada y con interesantes relaciones florísticas neotropicales y neárticas, además de presentar profundos cañones como el de Rancho Viejo, El Caribeño, Jaures, La Escondida, El Marrubial, Arroyo Seco, Potosí, Las Azufrosas etc. que permiten que la temperatura se regule gradualmente entre la llanura costera y el altiplano y no de golpe como en una barrera orográfica que se eleva de pronto, lo cual permite la ineracción de floras riparias reproducción de ciertas especies de insectos de zonas cálidas como diferentes especies de mariposas, polillas y avispas. Es un área con mucho panorama escénico, además de la cascada del Caracol, y la Cascada la Escondida (fragmentada pero enorme) y por su fuera poco es un refugio para el chamal endémico Dioon angustifolium, una nueva especie de girasol que solo vive en un talud escarpado al fondo del barranco y algunos maíces nativos cuya semilla aún se sigue sembrando hasta la fecha. 
Subiendo por el cañón de Jaures.

Cascada el Caracol.

Yucca linearifolia y al fondo la Sierra de la Muralla.

Vista panorámica del Cañón de la Escondida.

La Salitrera.

Cascada de aguas azufrosas La prieta Linda, en la comunidad de Potrero Prieto.

Población de Dioon angustifolium.

Descendiendo a rapel de la cascada La Escondida.

Cañón de Arroyo Seco.

Cañón El Caribeño.

Cañón El Potosí.

Paraje Lagunillas en la comunidad de El Tejocote.
En pocas palabras la Región Terrestre Prioritaria 82, Cañón de Iturbide es una joya, aquí les dejo el artículo gratuito para su consulta: http://brit.org/webfm_send/470

Nueva especie de girasol para la Sierra Madre Oriental de Nuevo León, México.

UNA ESPECIE NUEVA DE VERBESINA (COMPOSITAE: HELIANTHEAE) DEL NORESTE DE MÉXICO

José Ángel Villarreal-Quintanilla (UAAAN)

Eduardo Estrada-Castillón (Facultad de Ciencias Forestales,UANL)

Magdalena Salinas Rodríguez (Facultad de Ciencias Forestales, UANL)

Se describe como especie nueva a Verbesina lanulosa del estado mexicano de Nuevo León, se distingue de las otras especies por la forma de las hojas, pecíolo y pubescencia.
Planta herbácea perenne, sufruticosa, de 20 a 60 cm de alto: tallos varios desde la base, simples a poco ramificados, cilíndricos, ligeramente estriados, sin alas, seríceos: hojas opuestas, distribuidas en 4 a 6 nudos en la porción media inferior del tallo, rómbicas a elípticas, a ligeramente triangulares, de 25 a 52 mm de largo, de 18 a 32 mm de ancho, el ápice obtuso, la base atenuada, las de la base con un pecíolo anchamente alado, auriculado, las superiores sésiles, auriculadas, margen dentado, con 8 a 12 dientes de 2 a 4 mm de largo, nerviación pinnada, poco evidente, superficie del haz serícea, con pelos simples de 0.2 a 0.4 mm de largo, de color verde oscuro, el envés tomentoso-lanoso que le da una tonalidad blanco-grisácea; cabezuelas agrupada en cimas de (4)5 a 9(11), sobre pedúnculos de 12 a 24 cm de largo, seríceos, pedicelos de 12 a 64 mm de largo, brácteas de la inflorescencia 1 a 3, oblongo-lanceoladas, 6 a 15 mm de largo, foliáceas; involucro hemisférico, de 4 a 6 mm de alto y 6 a 12 mm de ancho, brácteas 22 a 24, en dos series, subiguales, 5.5 a 6.5 mm de largo y 1.5 a 1.8 mm de ancho, las externas oblongas, con el ápice agudo, receptáculo ligeramente cónico, de 2-3 mm de ancho y 3-4 mm de alto, páleas de 5 a 6 mm de largo, escariosas, de color pajizo, puntiagudas, pilosas; flores liguladas 16 a 19, fértiles, limbo oblongo a elíptico, de 16 a 22 mm de largo y 4 a 5 mm de ancho, con el ápice diminutamente bilobado, de color amarillo; flores tubulares60 a 120, de 4 a 6 mm de largo, amarillas, diminutamente pilosas en la parte externa de garganta y lóbulos, los lóbulos triangulares, 0.6 a 0.8 mm de largo, anteras 2.5 mm de largo, oscuras, con apéndices triangulares, de 0.4 mm de largo, amarillentos, estilo bifurcado, las ramas ligeramente aplanadas, con el ápice agudo; aquenios de las flores tubulares estrechamente obovados, de 4 a 5 mm de largo y 1.5 mm ancho en la porción superior, negros, con pocos pelos esparcidos, las alas de 0.3 a 0.5 mm de ancho, de color crema, con margen entero a eroso, vilano de 2 aristas subiguales de 1.6 a 3.2 mm de largo.
Tipo: MÉXICO. Nuevo León, municipio de Iturbide, Comunidad La Salirtera camino a la Cascada El Caracol 24° 46´ 47.6´´N y 99° 54´20.5´´ O, 1423 msnm
Material adicional examinado: México. Nuevo León, municipio de Iturbide, Comunidad La Salirtera camino a la Cascada El Caracol 24° 46´ 47.6´´N y 99° 54´20.5´´ O, 1423 msn. 
Al parecer se trata de una especie con distribución restringida, ya que solo se conoce hasta el momento de la localidad tipo, crece en matorral submontano en áreas de pendiente pronunciada y sustrato rocoso, asociada con Vauquelinia corymbosa, Painteria elachistophylla, Agave lecheguilla, Acacia berlandieri, Fraxinus greggii, Decatropis bicolor, Senna lindheimeriana, Casimirioa pringlei, Eysenhardtia texana, Celtis pallida, Agave bracteosa, Aclepias linearifolia, Astrolepis sinuata, Tillandsia recurvata, Tillandsia usneoides, Juniperus flaccida, Abutilon malacum y Meximalva filipes.
Verbesina lanulosa está ubicada en la sección Pterophyton de acuerdo con la clasificación propuesta por Robinson y Greenman (1899).
Hábitat de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Cabezuelas de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

Tallos y hojas pubescentes de Verbesina lanulosa. Fotografía del Dr. Eduardo Estrada.

 

Claves de identificación de los Pinos Mexicanos

Los Pinos son por excelencia los elementos de la flora arbórea que junto con los encinos, mejor caracterizan la vegetación de las serranías mexicanas. El número de especies que hay en nuestro país aún es objeto de discusión taxonómica. Algunos autores aseguran que suman unas 50, otros en cambio elevan la cifra de especies y subespecies hasta más de 70, pero hay algo que sí es evidente para todos los botánicos: México es el mayor centro de diversidad mundial del género Pinus.
Los hay desde las más remotas alturas como el Pinus culminicola en el Cerro del Potosí a más de 3500 msnm, o el Pinus caribaea que crece en las costas caribeñas casi a nivel del mar. Además existen aproximadamente 35 especies de pinos endémicos como Pinus rzedowski. Aunque desafortunadamente hay ocho especies en peligro de extinción: Pinus culminicola, P. maximartinezii, P. rzedowskii, P. pinceana, P. johannis, P. radiata (var. binata), P. lagunae, P. jaliscana y P. Nelsoni.
Aquí les dejo las fotocopias de unas claves un poco viejitas que tengo de cuando estaba en la Facultad de Biología (2005), que con tantos avances genéticos quedan un poco fuera de lugar, aunque siempre servirán para comparar las características morfológicas generales de cada una de las especies, sin meternos en cuestiones moleculares.
 

Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal 2012-2030

El extenso capital natural de México incluye una riqueza florística que comprende entre 22 mil y 31 mil especies, según diversas estimaciones. En la obra Capital Natural de México se informa que existen 23 424 plantas vasculares. En el caso de las plantas con flores, México ocupa el quinto lugar mundial en riqueza de especies (y el sexto en número de endemismos), ya que cerca de 40% de la flora vascular que hay en el planeta es propia o endémica del territorio mexicano.
Además, cerca de cuatro mil especies vegetales tienen atributos medicinales (aproximadamente 17% de la flora total). Nuestro país es centro de origen, diversidad genética y centro de diversificación de especies cultivadas, como los amarantos y quelites, los chiles, las calabazas y chayotes, los algodones, xoconostles, aguacate, tomate verde, cempasúchil, vainilla, maíz y frijol. Con diversos estudios y análisis, la Conabio ha registrado hasta el momento 73 géneros y 158 especies de plantas domesticadas en México.
Paradójicamente, en la NOM-059-SEMARNAT-2010 se protegen solo 987 especies vegetales, de las cuales 536 son especies endémicas, 340 se encuentran bajo la categoría de amenazadas, 458 bajo protección especial, 183 en peligro de extinción y seis están prácticamente extintas del medio natural. Esta situación refleja lo que hoy se considera, junto con el cambio climático, uno de los más graves problemas que enfrenta la humanidad: la pérdida de la biodiversidad.
Cuando México firmó el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en 1992, y lo ratificó en 1993, adquirió el compromiso internacional de conservar y promover el uso sustentable de su biodiversidad. A través de su Estrategia Global para la Conservación Vegetal (GSPC por sus siglas en inglés), adoptada en 2002, el CDB propone detener la pérdida actual y futura de la diversidad vegetal, mediante su conservación, su restauración, su uso sustentable, el reparto de beneficios que deriven de éste y el fortalecimiento de capacidades para realizar estas acciones.
El sector ambiental asumió este compromiso y la Semarnat, con sus órganos desconcentrados y descentralizados como la Conanp, el INE, la Conafor y la Conabio, participaron en la elaboración de una estrategia que incorporara los nuevos lineamientos emanados del Convenio sobre Diversidad Biológica en los últimos años, ajustados al contexto nacional.
En el 2008 México presentó la publicación Objetivos y Metas de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal, donde quedaron asentadas las bases para la elaboración de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal (EMCV) con la finalidad de establecer objetivos, líneas de acción, acciones y metas identificadas como prioritarias para fortalecer el conocimiento, la conservación y el uso sustentable de la diversidad vegetal en nuestro país.
 Para establecer la relación entre la EMCV y su antecedente más inmediato, a continuación se presentan los cinco objetivos marco de la Estrategia Global para la Conservación Vegetal:
METAS 2011‑2020
Objetivo I Comprender, documentar y reconocer adecuadamente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 1 Lista de flora disponible en Internet que incluya todas las especies vegetales conocidas.
  • Meta 2 Una evaluación del estado de conservación de todas las especies vegetales conocidas, en la medida de lo posible, para guiar las medidas de conservación.
  • Meta 3 Desarrollar y compartir información investigaciones y resultados conexos, y los métodos necesarios para aplicar la Estrategia.
Objetivo II Conservar urgente y eficazmente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 4 Se asegura por lo menos el 15 por ciento de cada región ecológica o tipo de vegetación mediante una gestión o restauración eficaz.
  • Meta 5 Se protege por lo menos el 75 por ciento de las áreas más importantes para la diversidad de las especies vegetales de cada región ecológica mediante una gestión eficaz para conservar las especies vegetales y su diversidad genética.
  • Meta 6 Se gestiona de manera sustentable por lo menos el 75 por ciento de los terrenos de producción de cada sector, en consonancia con la conservación de la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 7 Se conserva in situ por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas conocidas.
  • Meta 8 Se conserva por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas en colecciones ex situ, preferentemente en el país de origen, y por lo menos el 20 por ciento está disponible para programas de recuperación y restauración.
  • Meta 9 Se conserva el 70 por ciento de la diversidad genética de los cultivos, incluidas las especies silvestres emparentadas y otras especies vegetales de valor socioeconómico, al tiempo que se respetan, preservan y mantienen los conocimientos indígenas y locales asociados.
  • Meta 10 Se han puesto en práctica planes de gestión eficaces para evitar nuevas invasiones biológicas y gestionar áreas importantes para la diversidad de las especies vegetales que estén invadidas.
Objetivo III Utilizar de manera sustentable y equitativa la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 11 Ninguna especie de flora silvestre se ve amenazada por el comercio internacional.
  • Meta 12 Todos los productos derivados del aprovechamiento de especies vegetales silvestres se obtienen de manera sustentable.
  • Meta 13 Se mantienen o aumentan, según proceda, las innovaciones en conocimientos y prácticas indígenas y locales asociadas a los recursos vegetales, para prestar apoyo al uso consuetudinario, los medios de vida sustentables, la seguridad alimentaria local y la atención de la salud.
Objetivo IV Promover la educación y la concienciación sobre la diversidad de las especies vegetales, su papel en los medios de vida sustentables y su importancia para toda la vida en la Tierra.
  • Meta 14 Incorporación de la importancia de la diversidad de las especies vegetales y de la necesidad de su conservación en los programas de comunicación, educación y concienciación del público.
Objetivo V Desarrollar las capacidades y el compromiso público necesarios para aplicar la Estrategia.

  • Meta 15 La cantidad de personas capacitadas y con instalaciones adecuadas resulta suficiente, de acuerdo con las necesidades nacionales, para alcanzar las metas de esta Estrategia.
  •  Meta 16 Se han establecido o fortalecido instituciones, redes y asociaciones para la conservación de las especies vegetales a nivel nacional, regional e internacional con el fin de alcanzar las metas de esta Estrategia.

Flora y fitogeografía del cañón de Iturbide, Nuevo León, México

Últimamente no se ha escrito mucho en este espacio. 
Ello se debe a que me encuentro en el proceso de terminar por completo el proyecto denominado: Flora y fitogeografía del cañón de Iturbide, Nuevo León, México. Aunque como requisito para la obtención de grado la investigación está finalizada, aún tengo salidas por realizar, como la del próximo 28 de septiembre a un paraje denominado “La Muralla” a orillas del río Hualahuises, en el cañón de la Escondida, muy adentro en la sierra.
No obstante, como un préambulo les comparto un resúmen breve de lo que fue esta grata investigación que duró un año y medio, y que estoy segura dará pie a que esta Región Terrestre Prioritaria (CONABIO, 2000), sea declarada en algún momento próximo, como Área Natural Protegida. Les comparto pues, el resumen y algunas fotografías de nuestro trabajo.
El Cañón de Iturbide es el nombre con el que la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (2000), ha identificado como la Región Terrestre Prioritaria Número 82 siendo un conjunto de sierras plegadas de origen sedimentario situadas en la región fisiográfica de la Sierra Madre Oriental al sureste del estado de Nuevo León, la cual abarca los municipios de Iturbide, Galeana y Linares; dicha área destaca por su orografía accidentada lo cual ha permitido la permanencia de un corredor de bosques bien conservados que sirven de refugio para la fauna silvestre y en la generación de servicios ambientales hidrológicos. Partiendo de la premisa de que no existen estudios formales acerca de la diversidad florística de la mencionada área, el presente trabajo se basó en el reconocimiento taxonómico de las especies de flora vascular que componen sus comunidades vegetales a través de 15 recorridos sistematizados de exploración dentro de un polígono de aproximadamente 42,200 ha, los cuales sirvieron para llevar a cabo colectas botánicas e inventario fotográfico en 30 puntos de muestreo con el objetivo primordial de conformar su listado florístico. Los resultados de la investigación fueron divididos en tres partes, la Primera, hace alusión a la diversidad florística del área registrando 104 familias, 405 géneros y 805 especies, de los cuales 47 son categorías intraespecíficas. La Segunda se refiriere a la fitogeografía de la flora del área, que corresponde principalmente a tres vertientes: elementos de origen neotropical, de origen neártico y elementos endémicos de las zonas áridas mexicanas. Finalmente, la Tercera, se refiere a la afinidades florísticas dentro del área y respecto a otras cinco diferentes zonas montañosas previamente inventariadas ubicadas dentro de biorregión de la Sierra Madre Oriental en el noreste de México: Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Sierra de San Carlos, San Antonio Peña Nevada, Área Natural Protegida Altas Cumbres y Reserva de la Biósfera El Cielo, a partir de la elaboración de una matriz de presencia-ausencia y análisis de conglomerados, usando el índice de similitud de Sörensen, resultando que bosques templados son dominantes y son los que más afinidades presentan entre sí, mientras que los sitios Parque Nacional Cumbres de Monterrey y Sierra de San Carlos, resultaron ser entre sí los que más especies comparten.
Palabras clave: cañón de Iturbide, flora, fitogeografía.

Las tradiciones navideñas mexicanas y el uso de la biodiversidad

La navidad es una tradición religiosa de orígenes cristianos celebrada en nuestro país desde la época de la conquista espiritual, cuando los evangelizadores llegaron a la Nueva España, y en su afán de difundir la religión católica buscaron aprovechar puntos de contacto que facilitaran la conversión de las etnias nativas de habitaban las latitudes de lo que ahora es México.
Los integrantes de todas las etnias, se vieron influenciados por la doctrina católica debido a que según las enseñanzas de Jesucristo, en todos los rincones de la tierra debían conocer el evangelio para ser portadores de la fe y la civilización, lo cual resultó ventajoso para el despótico Imperio Español quienes justificaron en todo momento sus acciones expansivas en el derecho divino y la enseñanza de la fe católica para que ellos denominaban erróneamente “infieles”.

Las primeras órdenes evangelizadoras en arribar fueron la Orden de los Franciscanos en 1523, llegaron 200 dirigidos por Pedro de Gante, Juan de Tecto y Juan de Aora. Los Franciscanos se establecieron en lo que ahora es Michoacán, Puebla y la Sierra Gorda de Querétaro. Un Franciscano digno de mención fue Juan de Zumárraga, el primer obispo de México, quien impunemente destruyó las creencias de los pueblos autóctonos, así como muchos templos y códices, jugando un papel crucial en la aparición de la Virgen de Guadalupe. 

Escudo Franciscano

Escudo Dominico.
Escudo Agustino
En seguida, en 1526 arribó la Orden de los Dominicos y establecieron sus misiones en Oaxaca y Chiapas.

Posteriormente en 1534 llegó la tercera orden en importancia, la Orden de los Agustinos, quienes se extendieron por la Mixteca, Guerrero, la Huasteca Potosina y Veracruzana y unos años después a Michoacán.

La imposición de las creencias católicas en una latitud multicultural y biodiversa dio como resultado un sincretismo que no tiene igual en el mundo, el intercambio cultural colisionó dejándonos un legado digno de admirar y preservar.

Por ejemplo, el día que los aztecas celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli coincide con la época de Navidad. Estos días los tenochcas llevaban invitados a sus casas y les ofrecían tzóatl lo que hoy conocemos como “alegría” (dulce de amaranto). Así, de alguna manera, “fusionaron” tradiciones cristianas con costumbres festivas que dieron un buen resultado.

Alegrías de amaranto.
Las posadas surgieron de las celebraciones de las Iglesias para instalarse en las calles y plazas durante el período virreinal, haciendo alusión a los sitios donde los peregrinos y andantes tomaban asilo al caer la noche. Por ende, al anochecer se recreaba la situación de angustia por la que pasaron José y su esposa María cuando venían huyendo del ejército de Herodes rumbo a Egipto precisamente buscando posada en el camino, en dónde fueron rechazados varias veces hasta que finalmente se les permitió quedarse en un establo en donde nació su hijo Jesús. Por ende la tradición dicta que un grupo de personas representando a los “Santos peregrinos” debe recrear la historia pidiendo “posada” con una letanía católica a base de coros y cantos acompañados de velas, en dado caso en varias casas les niegan la posada, pero previamente electa debe estar la casa en donde se les dará asilo y habrán de realizar la celebración con piñata, dulces, ponche y tamales. 
La celebración de la Posada.
Por su parte la piñata fue traída de China a Europa en el siglo XII gracias a Marco Polo, donde los catequistas aprovecharon esta costumbre depurándola y adornándola con símbolos bíblicos como la lira de David, la estrella de Belén o la rosa de Jericó, todo con vistosos colores.

De Europa, la piñata fue traída a México, en dónde su colorida figura representa a satanás quién embauca y atrae, además se le añadieron los siete picos o siete pecados capitales, la venda en los ojos que representa la fe con la que se lucha y el palo de colores para romperla representa la virtud que vence al mal para recibir la recompensa de los dulces. Dentro de ella se colocaban dulces, frutas y semillas, atrayendo de forma particular a los niños indígenas en las festividades religiosas.

Las frutas mayormente usadas para dicho propósito han sido la mandarina, la naranja y la caña, por su parte las semillas de cacahuate también han sido cruciales. Las tres primeras son de origen hindú, mientras que los cacahuates son de orígen sudamericano y antes de la llegada de los Españoles ya eran consumidos por los habitantes locales quienes lo llamaban con el nombre náhuatl de cacahuatl. 

El nacimiento es una tradición excepcional y merece una mención a parte. La representación de Jesús, María, José, el pesebre resguardado por el burro y el buey, los pastores que traen obsequios humildes, los reyes que llegan del lejano oriente con regalos para el niño Jesús, es una tradición que se celebra desde la llegada de los primeros misioneros cuando trajeron sus finas figuras de Europa para representar el Nacimiento de Jesús, no obstante las manos artesanas mexicanas le dieron un toque especial convirtiéndolo en un arte popular que perdura hasta nuestros días pues en cada región de México se le elabora de manera particular.
Aquí en México se le han agregado elementos únicos que lo han convertido en un arte propio.

El paixtle 

Es bien sabido que el nacimiento debe de ir sentado sobre una cama de paixtle, pashte o simplemente heno, el cual proviene de una planta que nace abundantemente en los bosques de encino-pino de la Sierra Madre Oriental y por su puesto en muchas sierras de México. Pertenece a la familia de las bromeliaceas y su nombre científico es Tillandsia usneoides, y es una epífita, esto significa que su ciclo de vida ocurre creciendo sobre otra planta pero sin aprovecharse de sus recursos, como sería el caso de las parásitas. El paixtle crece sobre los troncos de los encinos y sus ramitas van colgando como barbas que le dan un toque especial a los árboles en donde crece. Es fácil de obtener y actualmente hay leyes que regulan su aprovechamiento, sobre todo en estas fechas decembrinas que se cotiza muy bien para adornar los nacimientos de todo México.

Las siemprevivas

Tambien llamadas uña de la virgen o flor de peña, las crasuláceas son un grupo de plantas pertenecientes al género Echeveria con 393 especies, es nativo de México hasta el noroeste de Sudamérica y fue nombrado en honor del artista botánico mexicano del siglo XVIII, Atanasio Echeverría y Godoy.

Estas plantas son sumamente populares como plantas ornamentales y se les puede ver creciendo en abundancia en los patios de muchas casas mexicanas. Por su particular forma arrosetada, en estas fechas las siemprevivas en macetas pequeñas inmersas en el paxtle engalanan muchos nacimientos figurando el toque mexicano al asemejar magueyes miniatura. No faltan tampoco al rededor de los altares a la Virgen de Guadalupe y son vendidas en cantidad en los mercados durante la época navideña.

Estas especies crecen en la sierra y se asocian a las paredes rocosas en donde se enclavan y obtienen sus nutrientes, son fáciles de ver y en muchas zonas rurales se extraen directamente del medio para adornar los nacimientos. Es fácil reproducirlas y son especialmente susceptibles a la humedad excesiva, por lo cual son bastante resistentes a la hora de servir como adornos.

Los nopalitos y cactus

Otro toque especial de los nacimientos mexicanos es sin duda la presencia de los cactus y los llamados nopalitos. Es bien sabido que las cactáceas tienen su origen en América, por ende, aunque Belén se ubica en una zona desértica, no hay presencia de cactáceas. Dicha situación no fue suficiente para impedir que la fusión de culturas permitiera darle rienda suelta al imaginario local, añadiendo magueyitos y cactus a los nacimientos que hoy adornan nuestros hogares.

En cualquier mercado es posible hallarlos, no solo especies mexicanas, sino sudamericanas, la mayoría de ellos los venden en la mitad de una lata de aluminio y les colocan florecillas secas pintadas de vivos colores fosforescentes que atrapan la atención de cualquiera, y quién no quiere uno de estos vistosos adornos en el nacimiento?

La fauna mexicana

Es también cuestión hilarante la añadidura de fauna mexicana a la recreación de una noche en los desiertos de medio oriente. No falta pues encontrar por ahí el guajolote, el venado y hasta el armadillo.

El guajolote en la cena de noche buena

Actualmente la cena de noche buena ha tenido un repunte en la elección de la carne de pavo como la protagonista. El pavo o mejor dicho cócono o guajolote, es un ave americana cuyo nombre científico es Meleagris gallopavo que habita en el bosque de pino-encino en las sierras templadas del norte de México. Es un ave que fue domesticada por nuestros ancestros americanos y su carne ya era consumida incluso antes de la conquista española e inglesa pues los aztecas y los tarascos criaban muchas de estas aves y las usaban para pagar tributo a sus reyes y la economía de los habitantes de la sierra se basaba en el cultivo del maíz y en la cría de guajolotes. El guajolote era también una de las presas más codiciadas por los cazadores, pues realmente ponía a prueba su habilidad.

En 1521, cuando Hernán Cortés llegó a México, los indígenas ya habían domesticado el ave y la denominaron pavo en razón de su semejanza con el pavo real, originario de Asia, fue entonces que el guajolote viajó a Europa en donde hacia 1531 ya se veían prosperar las primeras granjas de pavos en Europa, que por su tamaño y fácil preparación se convirtió en el platillo principal de estas fechas.

La flor de noche buena

Esta especie del género Poinsettia y de nombre Cuetlaxochitl, del náhuatl Cuetlahui que significa marchitrse y Xóhitl, flor ” flor que se marchita” es originaria de México y fue cultivada por los antiguos mexicanos y actualmente simboliza la Navidad, ya que florece únicamente en esta época. En el México prehispánico se usaba como planta medicinal que ayudaba a las madres a tener suficiente leche, o en forma de cataplasmas para aliviar enfermedades cutáneas. También era el símbolo de la “nueva vida” a la que ingresaban los guerreros muertos durante una batalla. Desde el siglo pasado fue adoptada en Europa, cuando en diciembre de 1899 la Basílica de San Pedro en El Vaticano fue adornada con encarnadas flores de Nochebuena.
 La nueva navidad
Las anteriores tradiciones surgieron a partir de una fusión de culturas que perduraron a través de darle valor a lo propio. Quizá antes de la llegada de los españoles los antiguos sufrieron la pérdida de sus propias visiones espirituales y vieron reemplazadas sus costumbres por esta fusión de la que hemos hablado, que si bien mezcló elementos de muy distintos orígenes, resaltaron la diversidad natural y cultural de la que goza México,  utilizándola de muy distintas formas. 
Sin embargo, la nueva cultura navideña capitalista basada en las reglas de consumo que dicta el sistema mercantil,  ha estado bombardeando nuestras raíces mestizas con la misión de fomentar el intercambio masivo de obsequios con la promesa de demostrar cuanto amor sentimos hacia los demás, sin importar si el obsequio se da por simple compromiso, si el obsequio no acierta en los gustos del que lo recibe, o si el obsequio no es más que un objeto cuya producción involucró grandes cantidades de energía, de mano de obra o de recursos naturales. La nueva navidad es comprar, comprar y comprar…
Esta nueva oleada navideña global, vestida de rojo, millones de foquitos de colores y derroche garrafal, está dejando de lado nuestras antiguas costumbres, que si bien resultaron de un choque cultural tremendo, permanecieron inmutables y nunca fomentaron el consumo desmedido de los recursos, hasta ahora, donde todo está susceptible a ser parte del sistema de mercado…

Encinares tropicales de la Sierra Madre Oriental

Generalidades
Puig lo llama bosque esclerófilo tropical haciendo alusión a la textura rígida de las hojas de los encinos, el término esclerófilo proviene de los vocablos griegos sclero (duro) y phyllon (hoja) y se usa para dirigirse a las plantas de hojas “tiesas”, coriáceas, de cutícula gruesa y el término tropical hace alusión al régimen bioclimatico de esta comunidad vegetal sumamente interesante.
El término de encinar se justifica por el hecho de que una especie de encino, el Quercus oleoides, raras veces dos (Q. sororia y Q. glaucescens), es dominante. 

La vertiente del Golfo de México es conocida por su exuberante vegetación conformada por selvas, manglares, vegetación riparia, palmares y pantanos, ecosistemas típicos del trópico, sin embargo también se encuentra un tipo especial de bosque de encinos, vegetación típica neártica, de climas templados pero aquí sobre la llanura costera, en clima cálido y rodeados de selvas y otras comunidades tropicales.

Este ecosistema tan especial de la sierra madre oriental se presenta en forma de fragmentos desde Tamaulipas hasta Puebla, siempre como comunidades aisladas a menos de 800 metros sobre el nivel del mar y no esta representado más que en la vertiente Atlántica. Hasta el presente Q. oleoides no ha sido señalado en la costa pacífica. En la Huasteca, los bosques de Q. oleoides son doscontinuos y se encuentran en condiciones ecológicas muy diversificadas. Es posible reagruparlos en cuatro conjuntos geográficos:
1. El más importante esta situado al borde inmediato de la costa, y se extiende de manera mas o menos continuoa, de Punta Jerez, Tamaulipas a Tuxpan, Veracruz. Después de una interrupcion se vuelve a encontrar este mismo bosque en torno a Tecolutla y hasta Nautla, Veracruz. constituye una franja mas o menos paralela a la costa del Golfo, con un máximo de unos 10km de ancho. En Veracruz se encuentran pequeños bosques aislados al norte de Tepetzintla, una franja discontinua de mayor importancia cercana a Comapa, Xalapa, Actopan y Laguna Verde, un relicto entre el Puerto de Veracruz y Alvarado, y como pequeños manchones aislados entre Acayucan y Soteapan hasta Playa Vicente. Gómez Pompa (1966) describe los encinares de Misantla, Colipa y Nautla, en Veracruz, desarrollándose en la costa sobre suelos arcillosos y derivados de rocas basálticas.
2. El segundo conjunto comprende los bosques del norte de la sierra de Puebla, unicamente situados sobre las mesas basálticas y no sobre las colinas calcáreas que ocupan afloramientos ígneos que se presentan en forma intermitente y de pequeñas islas biogeográficas en medio de la selva mediana perennifolia en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla; estos bosques incluyen especies de selva tales como Ficus glaucescens, Sapium lateriflorum, Tapirira macrophyla y Alchornea latifolia. Están unidos al substrato, de modo que son discontinuos. Es posible relacionar los bosques esclerófilos de las mesetas basálticas de  Huautla, Huazalingo, Calnali y San Felipe Orizatlan del norte de Hidalgo, con los de los alrededores de  Tamazunchale, al sur de San Luis Potosí.  
3. Otros bosques de Q. oleoides están situados al este de la pequeña sierra de Tansabaca, en los límites de los municipios de Tamasopo y Aquismón, del estado de San Luis Potosí sobre suelos arcillosos rojos o amarillos que en ciertas condiciones pueden incluir especies típicas de selva como Brosimun alicastrumBursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Ceiba pentandra, Dendropanax arboreus, Tabebuia rosea, Zinowiewia integerrima y Zuelania guidonia.
4. Finalmente, el último conjunto de bosques esclerófilos tropicales esta situado al norte de Aldama, Tamaulipas, sobre rocas volcánicas del Cuaternario. Q. oleoides tiene una fisionomía y una ecología muy diferentes  de las que posee en las anteriores regiones.
A pesar de las diferencias estructurales, fenológicas, florísticas y ecológicas que existen entre esos cuatro conjuntos, la gran dominancia de Q. oleoides  permite que se reagrupe en una misma formación. Un estudio más profundo debería permitir distinguir en esta formación agrupaciones  particulares (xérico, higrófilo, etc.); sin embargo, la realidad de los bosques de Q. oleoides permanece en su complejidad.
Origen
El bosque tropical esclerófilo (Quintero, 1974) o encinar tropical se considera que es un tipo de vegetación de origen templado que logró ajustarse a las condiciones climáticas cálido húmedas de las zonas bajas de latitudes tropicales. Es posible que estos encinares tuvieran un papel relevante como refugio florístico y faunístico durante el Pleistoceno (Prance, G.T. 1982 ). Estas comunidades arbóreas sobrevivientes del Pleistoceno, se comprende que debido a las bajas temperaturas durante la última glaciación se pudieron desarrollar a bajas altitudes y latitudes, inclusive hasta Costa Rica, pero al término de la glaciación solo sobrevivieron comunidades aisladas, las cuales se terminaron adaptando al clima cálido de la planicie costera del Golfo. Cabe notar que Sarukhán (1968) y Sousa (1968) señalaron esta posibilidad debido a la conexión que presentan estos encinares tropicales con encinares de zonas más altas, donde también se presentan las especies de Quercus de los bosques tropicales.
Ecología
La amplia distribución del bosque tropical esclerófilo entre los paralelos 20° y 23°, en variadas condiciones edáficas y bioclimáticas, indica que no son estrictas sus exigencias  ecológicas. 
Los Bioclimas
Los blioclimas de los bosques de Q. oleoides presentan afinidades con los del bosque tropical medio subperenifolio, del bosque tropical bajo caducifolio, del bosque espinoso bajo caducifolio. No parece necesario detallar todos los bioclimas, pero conviene indicar los tipos bioclimáticos extremos entre los que podría desarrollarse.
Al norte, o sea en la región mas seca, el bioclima es tropical subseco, muy cálido en la llanura, con temporada seca larga. Corresponde al clima de la estación de Aldama, Tamps. alt. 90 m, T=23°5, P=620mm, tf=18°, Ms=8. Al sur, en condiciones más húmedas, hay un bioclima tropical subhúmedo, muy cálido de llanura, con temporada seca corta: estación de Tuxpan, Ver., alt. 14 m, P=1320 mm, T=24°5, tf=19°; Ms=3. Los caracteres bioclimáticos generales de este bosque van a oscilar entre los siguientes valores:

a) Temperatura media anual de 23 a 25° C
b) Temperatura del mes más frio de 18 a 20°C
c) Precipitaciones promedio anuales de 600 a 1500 mm
d) Número de meses secos de 2 a 8

De ello se pude concluir que Q. oleoides es poco sensible a las variaciones estacionales  de las precipitaciones y de la duracion de la temporada seca. En cambio la temperatura del mes más frio puede ser el factor bioclimático limitante pues en todos los casos es superior a 18°C.
Suelos
En efecto, el factor edáfico es el que determina el cambio de vegetación, cuando bajo un mismo clima se encuentran los bosques medios subperennifolios, bajo caducifolio y esclerófilo. Los suelos del bosque esclerófilo pertenecen a cuatro tipos principales: arenosos, vertisoles, ligeramente ferralíticos, litosoles; pero en realidad, presentan siempre condiciones extremas de hidromorfía o de xericidad, que limitan la competencia de las demás especies.
Los suelos donde pueden presentarse estos bosques pueden ser suelos aluviales muy antiguos, formados del arrastre de cenizas volcánicas, con abundante grava cuarzosa en forma de cantos rodados, y se sitúan en las partes altas de lomeríos donde el drenaje superficial es muy fuerte. También se establecen en suelos derivados de materiales ígneos rocosos o cenizas, de tipo extrusivo o intrusivo, que se presenta en forma de mesas emergidas entre material calizo frágil, como puede observarse en la planicie costera del norte de Veracruz y las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, así como en San Luis Potosí e Hidalgo. En estas circunstancias los suelos pueden ser negros, arcillosos, someros, que sobreyacen a rocas basálticas o lateralíticos indiferenciados profundos y rojos, igualmente derivados de ceniza volcánica, el otro tipo es arenoso y de origen reciente, en planicies costeras de la zona de Tampico, Tecolutla y Nautla, en la zona del Golfo Norte (Pennington y Sarukhán, 1998).
Estructura y fisionomía
La estructura y la fisionomía del bosque tropical esclerófilo dependen principalmente de dos factores, antrópico y edáfico. Muchos de estos bosques densos y pluristratas están, en efecto, frecuentemente perturbados por la acción del hombre, y transformados en bosques claros.
Si no se consideran más que las formaciones climáticas, con exclusión de los bosques secundarios perturbados, se distinguen dos tipos:
1. Por una parte, los bosques claros, situados en la región 4 sobre los litosoles bien drenados. su recubrimiento varía del 40 al 60%. No hay más que un solo estrato arbóreo bajo (de 5 a 7 m), un estrato arbustivo y un estrato herbáceo; muy pocas lianas y epífitos. En este tipo, Q. oleoides no es la unica especie dominante, Bursera simaruba es codominante. La flora comprende elementos del bosque bajo espinoso caducifolio. Se trata de un grupo ecológico xérico.
2. Por otra parte, los bosques densos localizados en las demás regiones, principalmente en la primera, sobre suelos mas o menos hidromorfos. Tienes dos estratos arbóreos: alto (20 – 25 m) y bajo (8-12m), un estrato arbustivo, un estrato herbáceo, lianas y epífitos. El recubrimiento es de un 80 a un 100%. Q. oleoides es frecuentemente el único dominante. Las demás especies arbóreas tienen un coeficiente de abundancia – dominancia francamente menos elevado. Son comunes a los bosques tropicales caducifolios y a los subperenifolios. 
El 55% de las especies arbóreas de rellenos son perennifolias y el 45% son caducifolias. La floración se produce en el 60% de los casos antes o a principios de la temporada de lluvias es decir entre diciembre y junio. Para el resto, la floración se produce durante la temporada de lluvias.
Importancia
Debe destacarse también su papel ecológico preponderante, pues los bosques de encino resultan ser excelentes biomejoradores edáficos, ya que propician el desarrollo y el rejuvenecimiento del suelo a causa de la incorporación constante de hojas y permiten un control natural así como eficiente de la erosión, siendo también buenos retensores de suelo evitando desplazamientos en las pendientes. Asimismo, evitan el abatimiento de los mantos acuíferos, la desecación y azolve de presas, así como tolvaneras, entre otros aspectos de índole ecológica. Poseen resistencia como barrera ante huracanes y vientos fuertes, ya que son árboles muy robustos y fuertemente anclados al suelo. Y por si eso fuera poco, estos árboles constituyen un alto potencial de atractivo paisaje escénico, en donde numerosas epifitas como las orquídeas, las bromelias, anturios, peperomias e inclusive hasta cactáceas crecen en los encinos del bosque, además de mantener en el sotobosque otras especies interesantes como cícadas (Dioon edule, Zamia inermis y Z. loddigesii, las dos primeras en peligro de extinción), palmas (Sabal mexicana, Acrocomia aculeata, Chamaedorea elegans) y dioscoréas; en suma, en los encinos se conforman importantes nichos ecológicos de los ecosistemas.
Los encinares tropicales son muy importantes para la fauna, son fuente de alimentación ya que sus bayas son devoradas por una gran cantidad de mamíferos como cotuzas, pecaríes, venados, ardillas, ratones, cerdos, etc., y por las aves, algunos de estos animales también encuentran en los encinos sitios ideales para anidación, reproducción y caza. Al estar inmersos entre ecosistemas tropicales exuberantes mantienen estrecha relación con la ecología de dichos ecosistemas, funcionando como corredores y hábitat de la fauna. Una característica peculiar de estos bosques es que suelen mantener humedad en el suelo durante todo el año, además la humedad obtenida de la niebla en épocas de sequía mantiene el sotobosque con gran variedad de hierbas y epífitas, excelentes microhábitats para anfibios y reptiles, por tanto la mayoría de las especies faunísticas (inclusive aves) no tienen que migrar a otros sitios, manteniendo una abundancia y diversidad relativamente constante a lo largo del año a causa de la disponibilidad de especies base de la cadena trófica (Prance, 1982).
Problemática
Por las características de su madera, los bosques de encino han sido muy explotados con fines forestales para la extracción de madera, para la elaboración de carbón y tablas para el uso doméstico, lo cual provoca que este tipo de vegetación tienda a fases secundarias las que a su vez sean incorporadas a la actividad agrícola y principalmente pecuaria (Rezedowski, 1978). Una vez talado el bosque de encinos, su recuperación es difícil puesto que al ser de crecimiento lento suelen establecerse primero las especies ruderales y de rápido desarrollo de las selvas o pastizales aledaños, impidiendo la recuperación del bosque original. En el caso de incendios forestales o quemas periódicas debido a la roza la recuperación del bosque es aún más difícil ya que aparte de los problemas anteriores, el fuego destruye los hongos micorrízicos del suelo dificultando el crecimiento de nuevos encinos o la regeneración de árboles a partir de los tocones, además de reducir la fertilidad natural del suelo al volatilizar los compuestos nitrogenados. Esta pérdida promueve que en encinares deforestados se formen acahuales de selvas, este cambio afecta gravemente a poblaciones faunísticas vulnerables, con baja movilidad y alta dependencia del encinar tropical, como algunos reptiles y los anfibios del bosque en general. En otros casos, la perturbación intensa de los encinares tropicales produce una vegetación típicamente sabanoide con una drástica degradación de suelos.
En la Huasteca, los suelos de encinares tropicales se han utilizado para cultivos extensivos de caña de azúcar. Actualmente la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO) ha determinado dos importantes regiones terrestres prioritarias que presentan este tipo de bosques, una en la región tamaulipeca y la segunda en el centro de Veracruz, las cuales presentan problemas comunes de deforestación y transformación a pastizales o sabanas debido principalmente a la actividad agrícola y ganadera.
Siendo México el país con mayor diversidad de encinos en el mundo, poco conocemos sobre la biología, ecología, etnobotánica, y menos aún, sobre el aprovechamiento sustentable de este útil y valioso ecosistema que es el bosque tropical de encino.

El Bosque tropical bajo caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro

Bosque tropical caducifolio  en época húmeda cerca de la localidad de
Tancoyol, en Jalpan de Serra, Qro.
Biogeografía: El bosque tropical caducifolio del área corresponde a la región floristica que el denomina como “Llanura semihúmeda” en la que coexisten las especies con afinidades meridionales y otras, endémicas del noreste de México, pero emparantadas con las familias tropicales, en la que el elemento con afinidades neotropicales meridionales es dominante (Puig, 1991). 
Caracteristicas del Bosque tropical caducifolio: El bosque tropical caducifolio tambien denominado selva baja caducifolia por otros autores (Gentry, 1942; Miranda y Hernández – X, 1963, Rzedowski, 1978; Challenger, 1998; Pennigton y Sarukhán, 1998), es una comunidad floristica del régimen tropical con una estacionalidad de eventos muy característicos que definen las variaciones en la vegetación a lo largo del año, estos eventos se definen como temporada lluviosa (junio – octubre) y temporada de sequía (noviembre – mayo), dónde las lluvias se presentan en el periodo del año cuando los días son largos y hay una predominancia de los vientos alisios, mientras que durante la temporada de sequía vemos un cambio radical en el ecosistema, la cual se produce en días cortos, y la vegetación se torna apagada y de colores grisáceos, las hojas perdidas quedan rezagadas en el sotobosque formando gruesas capas de material inflamable, haciendo al ecosistema muy vulnerable a incendiarse.
Estructura y fisionomía: En primera instancia es una comunidad decidua dónde los diámetros de los troncos es de menos de 50 cm, presentando cortezas lisa a veces papiráceas (como las especies del género Bursera ), fisuradas o escamosas, las copas son redondeadas, convexas, raramente densas, con follajes más anchos que altos, las hojas son compuestas, pinnadas o bipinnadas, abundan las leguminosas. Es una formación caducifolia muy densa y cerrada durante 3 a 6 meses, presenta 3 estratos que a veces se confunden, hay poca abundancia de especies trepadoras y epifitas, aunque en lagunas áreas suele haber poblaciones acentuadas de orquídeas, dentro del área existen promontorios rocosos, así como relices verticales dónde se distribuye una variada gama de especies con afinidades rupícolas, especialmente crassicaules y rosetofilas de gran porte. 
Cobertura densa a menudo impenetrable.
El estrato arbóreo presenta un promedio de altura de entre 8 y 12 m, con valores extremos que varían de los 4 a los 15 m, la cobertura en este estrato es casi continua y la cobertura foliar es del 80%. Los arboles de esta comunidad tienen un porte característico: el tronco es corto, torcido, y se ramifica pronto entre los 3 y 4 m. En el bosque tropical caducifolio puede haber dos estratos arbóreos, en el área de estudio solo se presenta uno, no hay tampoco la presencia de eminencias aisladas, no obstante hay especies que irrumpen en la uniformidad de la vegetación y sobresalen por su característica forma candelabriformes como el órgano (Neobuxbaumia polylopha) y forma rosetófila como el izote (Yucca sp.) y la lechucguilla (Agave lechuguilla).

Las especies más abundantes halladas en estrato arbóreo fueron el Palo corral (Lonchocarpus rugosus), Higuerón (Ficus sp.), Palo de arco (Lysiloma microphylla), Vidrioso (Crotton niveus), Guajillo (Acacia coulteri) y Chaca (Bursera simaruba). El desarrollo del estrato arbustivo varía dependiendo del estrato arbóreo, cuando el dosel arbóreo es denso, el estrato arbustivo se cierra creando mucha sombra en el suelo, sobre todo en la temporada lluviosa. El estrato arbustivo mide de 3 a 6 m y presenta especies jóvenes del estrato arbóreo, así como plantas exclusivas de dicho estrato. Especies halladas en el estrato arbustivo: Cihuapatle (Pluchea odorata), Mezquitillo (Acacia micrantha), Arrayán (Myrcianthes fragrans), Aguacatillo (Garrya laurifolia), Palo hediondo (Senna atommiana), Granjeno (Celtis pallida), Tepozán (Buddleia cordata) y chaya (Chaya multilobus). Debido a las condiciones de nula perturbación , el estrato herbáceo esta poco desarrollado y su excesiva densidad solo se da en área de disturbio leve o zonas con mucha luz como en los alrededores de los jagüeyes. Especies registradas en este estrato: Pilea microphylla, Chamal (Dioon edule), Hierba del pollo (Commelina diffusa y Commelina erecta), Lantana (Lantana involucrata), Otate (Bambusa sp.). 

Cañón cerca de la comunidad de Sabino Chico,
Jalpan de Serra, Querétaro.
En este tipo de vegetación podemos hallar también la presencia de especies con hábitos trepadores, y aunque son mucho menos abundantes y sus tallos son delgados en comparación a los de ecosistemas más húmedos, en el predio son abundantes en cañadas protegidas, y registramos especies como: Fideo (Cissus sp.), (Hippocratea celastroides), Pitajaya (Hylocereus undatus), Bejuco (Callaeum septentrionale) y Trepadora (Heteropteris beecheyana).

Aunque escasas, también se registra la presencia de epífitas, algunas muy carismáticas como las orquídeas, más comunes como las bromelias, entre las especies halladas están la Oreja de burro (Oncidium cebolleta), Oreja de marrano (Catasetum integerrimum), Bromelia (Tillandsia schiedeana), Bromelia (Tillandsia sp.). 

Mariposa en la comunidad de Pétzcola cerril, Jalpan de Serra, Qro.

Requerimientos edáficos:
Este bosque prefiere vivir sobre lomeríos y laderas bajas con suelos someros, pedregosos de buen drenaje, derivados de rocas sedimentarias (principalmente calizas-lutitas) y algunas rocas ígneas, en altitudes desde 300 hasta 1,400 m. Son suelos jóvenes con características de la roca madre y de textura arcillosa o arenosa, el pH de ácido a ligeramente alcalino, son pobres en materia orgánica y de color café oscuro. Los tipos de suelos en los que suele desarrollarse son Rendzinas, Vertisoles y Litosoles. 
Clima: Presenta un clima cálido-subhúmedo con lluvias en verano Aw0 y Aw1 (Köppen mod. por García,1973). Dónde la temperatura media anual se halla entre 22°5 a 25°5 mientras que la precipitación media anual varía entre 500 y 1,100 mm y la mayor parte (alrededor del 90%) de las lluvias se concentra en un periodo de 5 a 6 meses, de mayo a octubre. La distribución de la humedad es francamente desigual a lo largo del año, dividiéndose en dos estaciones bien marcadas: la seca y la húmeda. No se presentan heladas.

Distribución: Como se muestra en el mapa, este tipo de ecosistema cubre grandes extensiones casi continuas desde el sur de Sonora y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, así como parte de baja California Sur. En la vertiente del Golfo se presenta en Tamaulipas, San Luis Potosí y norte de Veracruz y norte de Querétaro, posteriormente se extiende en el centro de Veracruz y finalmente en los estados de Yucatán y Campeche. Es en la Sierra Gorda donde se encuentran las mayores áreas cubiertas por estos bosques en el estado de Querétaro, principalmente en el municipio de Jalpan, y en áreas contiguas de Arroyo Seco, Landa de Matamoros y Pinal de Amoles.

Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en México
Estado actual de conservación: El bosque tropical caducifolio en México representa el ~ 60% de la vegetación tropical. Sin embargo, alrededor del 30% de estas selvas presenta algún tipo de perturbación. Para 1980 el 44% de su superficie original había sido transformada a cultivos, matorrales y sabanas, por lo que cada año se pierden 650 mil ha (2% anual) (García, Mendoza y Galicia 2005). 
Importancia económica: El hecho de que los suelos someros y pedregosos, característicos de este tipo de ecosistema, no son muy recomendables para la agricultura, únicamente en las zonas dónde la presión demográfica es demandante se someten a cultivo las áreas de bosque que están en las partes planas, pero en las laderas, dónde la pedregosidad aumentan, los bosques se encuentran más conservados; en cuanto a la extracción forestal no es de mucha importancia ya que los arboles no tienen las características que se necesitan para la comercialización, no obstante la madera de muchas especies es usada localmente para la construcción de muebles, para elaborar artesanías, postes, viviendas, así como para usarse como leña. Las cortezas de algunas especies de leguminosas contienen taninos que se usan para curtir pieles. La actividad más requerida en esta vegetación es la ganadería a base de ganado vacuno que pasta libremente, lo cual podemos observar en muchas áreas de la reserva, dónde los bosques sirven como área de apacentamiento para el ganado de los pobladores.

Importancia ecológica: Los vínculos geográficos de su flora son predominantemente neotropicales, mientras que los holárticos están ausentes, por lo tanto el número de endemismos a nivel de especie es notable (60% de las especies de selva; Rzedowski, 1991; Trejo y Dirzo 2000), concentrándose en los bosques de la cuenca del balsas, la península de Yucatán y el noreste de México.

Durante un viaje.
Función del ecosistema: Debido a su nulo potencial agrícola y forestal, las funciones del bosque tropical caducifolio son más bien ecológicas y paisajísticas: su función es generar múltiples servicios ambientales como captura de carbono, generación de agua y oxigeno, conservación de suelos, creación de microclimas y regulación del clima entre muchos otros, además de tener un gran valor paisajístico y ser de interés para el desarrollo de actividades eco turísticas.

Situación del ecosistema dentro del área de estudio:
Dentro de la RBSG la cual mide un total de 383,567-44-87.5 ha, el bosque caducifolio tiene una extensión de 145,250 ha aprox., de las cuales 122,445.75 ha se encuentran conservadas, las 22, 804.25 restantes están en zonas de amortiguamiento y han sido sometidas a la presión de actividades antropogénicas, especialmente el establecimiento de centros de población, y consecuentemente a partir de la apertura de poblados, sobrevienen el trazado de brechas, caminos, el desmonte para tierras de labor o potreros etc. Dentro del predio abarca un 90% de la vegetación lo que equivale a 142 ha aproximadamente y su estado de conservación es bueno, principalmente debido a la inaccecibilidad del terreno y la incapacidad para cultuvar. 
Mapa de distribución del bosque tropical caducifolio en la Sierra Gorda de Querétaro.
El ecosistema ocupa y determina funcionalidad de espacios: Este ecosistema se distribuye a manera de una faja transicional al pie de monte, entre los ecosistemas de tierra caliente y los ecosistemas de las mesas altas, como los bosques de encino, además en la región llega a estar vinculado con los matorrales submontanos, sean estos inermes o espinosos, formando espesas masas de vegetación durante la temporada de lluvias.

En manos de quién está la biodiversidad?

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Desde que nacemos hasta que morimos, qué es lo esencial para que una persona pueda crecer y desarrollarse correctamente? Pues como cualquier organismo vivo, el agua, el suelo, el aire y el alimento.
Dejando de lado todos los demás requerimientos no esenciales, lo anterior se reduce a recursos naturales abióticos como el agua, el suelo y el aire, y recursos naturales bióticos como la biodiversidad que nos da alimentos, medicinas, maderas, pegamentos, fibras etc.
Estos recursos naturales bióticos y abióticos están en la naturaleza, nada sale espontáneamente de las fábricas dónde se procesan nuestras necesidades. Hasta la computadora que estoy usando ahora para escribir estas palabras, tuvo que salir seguramente del petroleo que se extrae de la corteza terrestre, la estructura metálica de las casas donde habitamos surgieron de los metales obtenidos de las minas y que decir de la ropa que usamos a diario, cuyas fibras algunas naturales como el algodón fueron cultivadas en grandes extensiones de tierra.
Todo lo que necesitamos, absolutamente todo, sea cual sea el objeto que nos venga en mente, proviene de la naturaleza. Y actualmente, la mayoría de estos valiosos recursos está en manos de la gente mas pobre del planeta. La riqueza biológica que nos sustenta yace en manos de etnias al rededor del mundo, de quienes no tienen acceso a los servicios básicos y viven marginados en una pobreza extrema, dirían algunos, pero será cierto que estas personas son tan tan pobres?
Si los recursos que necesitan los tienen al alcance de sus manos y asi ha sido siempre desde los albores de la humanidad, porque nos aferramos en pensar que entonces estas personas son tan pobres y no tienen oportunidad de mejorar su existencia?
Al mismo tiempo que nuestras costumbres y nuestros rituales diarios mutaron para volverse globales, nuestras necesidades también lo hicieron. Es por eso que la humanidad del mundo “desarrollado” en su intento de imponer un solo estilo de vida como único, como el mejor, como el mas óptimo, ha orillado a estas etnias, nos ha orillado a nosotros mismos como habitantes de un país tercermundista a adoptar este estilo que para nada es el que mejor se adecua a nuestra vida, pero por querer seguir un mismo patrón de falso progreso, creemos, nos hacen creer que si no estamos dentro de este patrón, la pobreza será el fantasma que ronde nuestra existencia y nos haga la vida miserable, lo mismo pasa con mucha gente que vive aislada en las comunidades dónde ni la luz llega y aunque sus ancestros vivieron centenas de años sin ella, porque habrían de necesitarla para sobrevivir ahora?
La riqueza, la verdadera riqueza, quiero decir, el agua, el suelo, las montañas, la biodiversidad esta en manos de la gente mas pobre del planeta, la cual ante la incertidumbre de la vida que les deparará el mañana, están indefensos al ataque de las empresas transnacionales que bien saben el valor de estos recursos y estarán dispuestos a pelear encarnizadamente por ellos en el nombre del falso progreso, seduciendo con efímeras banderas de comodidad a los guardianes de esta riqueza, que al verse inmersos en una pobreza inventada por las naciones que encabezan estas transacionales, seguramente no tendrán mas opción que ser desplazados a vivir en una mucho mayor y mucho peor pobreza: la pobreza de vivir en un mundo globalizado, sin definición individual, sin entidad propia, sin costumbres, siempre anhelando ser algo que no son, siempre deseando más, mutando hasta fundirse en el monstruo mismo que los obligó a dejar sus tierras, sus Dioses, sus costumbres y su riqueza.