Rapsodia del Nuevo Reyno de León (fragmento)

Texto de Ernesto Rangel Domene y pinturas de la artista neolonesa Saskia Juárez

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I

Altiva Patria de mi brava serranía
ardiente y suave en azahares de tus huertas
mediterránea por palmeras y sequía
permite que el poeta cante tus desiertos,
llanuras, y el trigo de la rubia Galeana,
el castillo imponente de las rocas yertas
y en Zaragoza altísima, novia lejana,
los inmensos pinares donde aún la vida
es agua clara y azul, es pura y humana;
de Aramberri su oasis que es huerta florida
de aguacates frondosos y acequia profunda
y a Iturbide hermosa, que es serrana garrida.
Al vasto cielo canto y la lluvia que inunda
las tierras labrantías y después se niega
inclemente a los ruegos de miseria inmunda,
al clamor de los niños de Mier y Noriega
y al sudor de los viejos y el pan que no alcanza
desde este avaro suelo de tan ardua siega,
de tallar lechuguilla por Doctor Arroyo,
y elevo mi mejor canción por la esperanza
y afirmo un báculo de amor y en él me apoyo.

II

En el camino de Santiago y en sus cobres
hierve la apetitosa calabaza en tacha
nuestros afables, recios campesinos pobres,
gimen molinos de molienda, cae el hacha,
y tomo un vaso de aguamiel mientras se ríe
con ojos de naranja verde una muchacha;
y hay un plétorico rumor en cuanto fríe
y el oro de la abeja, tal una ambrosía
en el paisaje de la tarde se deslíe,
oigo en los prados la feliz algarabía
de un pueblo que el domingo es felicísimo
y el lunes vuelve a la tristeza más sombría;
con el picor del piquín que es picantísimo
acompaño el maíz, los rojizos tamales
y el ardor agoto en aguamiel dulcísimo,
torre del piloncillo que disipa males,
en estas tierras donde al rico dejó manco
y ayudó al pobre y asoló pueblos y zonas
Agapito Treviño en su caballo blanco.

III

Seguir la ruta al norte hasta llegar a Herreras
¡cuán alegre pueblo de baile a taconazos!
vestimentas de cuero y faldas volanderas
las parejas giran trenzadas de los brazos
y al ritmo vigoroso de los cuerpos fieles
la tarima retumba con fugaces pasos
que semejan airadas coces de corceles,
y son lo mismo al cabalgar que en el amor
ecuestres cópulas muy briosas y muy crueles,
el pueblo es uno en fiesta de tal esplendor,
la plaza es una y sola y grande carcajada
y ya una vez pasado todo aquel fragor,
oír las canciones en la noche estrellada
bajo sexto acordeón y acoyotadas voces,
entre la carne seca y con la carne asada
o el coral de la carne que en la cama goces.

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IV

Crecen en nuestra erguida Patria montañosa
de contrarios solares, valles y desiertos
tanto los cardos, las violetas o la rosa
alfombrillas humildes y opulentos huertos;
hay colinas teñidas de azules corolas
y girasoles gallardos siempre despiertos,
rojas en el trigal las rojas amapolas
y el trigal ondula como un mar inconsútil
sin reposo ni sueño al cantar de sus olas,
y el esfuerzo por defender maizales, fútil,
los hurtan malditas urracas enemigas
que cagan al espantapájaros inútil.
Y yo recuerdo en mi niñez a las hormigas
las nimias catarinas, la sensual prestancia
de la complicidad de tórtolas amigas;
se va poblando el campo todo de fragancia
con delicados huizaches melancólicos
y la amarilla flor querida de mi infancia:
niebla de guitarra entre amigos alcohólicos.
Lechuguilla, acuarela de Héctor Cantú Ojeda.
Estos paisajes agrestes y bucólicos
igual los cruzan hombres buenos, descreídos,
libidinosos curas -aunque católicos-.

V

Y he visto mezquites en lares montesinos,
los brazos muy rugosos y muy retorcidos
y oscuros, como son en nuestros campesinos;
parecen terrones de la tierra salidos,
son uno en el paisaje tal que se confunden
con árboles y piedras, pájaros y nidos
y con el barro y sol, el viento en que se funden
son manos, zurcos que celebran esponsales
que providente lluvia esperan los fecunden,
tierras de abundantes y espinudos nopales
órganos fálicos, biznagas como erizos,
uña de gato en los cerrados chaparrales
y al horizonte inmenso el redondo cenizo
gobernadora y cardo y palma del desierto,
y bajo la llanura del cielo plomizo
hay inefables florecillas que no acierto
su nombre, mas no así mi corazón, mis ojos
y mis manos, que a todos aman en el huerto
en ortos nacarados y en ponientes rojos.

VI

Y ver en Hidalgo la paciencia del pico
de ave carpintera que en un árbol taladre,
los torreones gemelos de Potrero Chico
maciza cordillera al fondo, nuestra Madre,
y las casitas de sillar, ceñida barda,
temor de que un perro te muerda aunque te ladre,
dilatado el silencio de la tarde parda,
bandera de humo en esbelta chimenea
y el lento ambarino crepúsculo que tarda;
Naranjos, óleo de Javier Sánchez
el humo es blanca bailarina que bracea
y en el corral de piedra de mansas ovejas
donde a ordeñar acuden jóvenes y viejas
ya sin recato alguno el burro que se mea.
Y yo recuerdo en García patios, las acequias
y otrora los huertos feraces y sombríos
de estos pueblos que se nos mueren sin exequias,
e higueras y nogales, providentes ríos
amamantaban aguacates y granados
y eran muy bellos y vivientes caseríos,
y ahora están las tierras secas sin ganados.

VII

Hay placitas con sol y la gente se aburre
sedentes solteronas que por los visillos
ven la vida pasar y todo lo que ocurre;
jóvenes que acuden en alegres corrillos
por Higueras y Zuazua y en lugares varios,
con desenfado giran y observan sencillos,
zagalas que avanzan en círculos contrarios
tanto a los requiebros como al amor furtivas
y viejas que recitan eternos rosarios;
las copas de árboles se pueblan de festivas
y alborozadas calandrias, urracas, tordos,
que organizan también rondas intempestivas
y es tal la algarabía entre flacos y gordos
que se olvidan tristezas y antiguos rencores,
y no lejos del pueblo cementerios sordos,
pues en la plaza siguen los nuevos amores.

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V I I I

Dicen que Cadereyta es pueblo de extraviados:
será por sus mujeres bellas, y azahares
que allá por Atongo marean con sus recados.
Marín junto a su río y grandes arboledas,
yo recuerdo un día la gira venatoria
que con Fernández hice en rudas polvaredas,
como también allá por Salinas Victoria
fogatas y tranquila gente en noche oscura,
y oir cantar a los rancheros tanta historia.
Villa Juárez de mi niñez lejana y pura,
a la vera de un río todavía muy claro
pozas hondas, frías, la vida tal llanura
aún no recorrida, y el recuerdo caro
de un bosque de luciérnagas en la espesura,
y un aroma en el viento inolvidable y raro.
Y en Sabinas un ojo de agua en tal hondura
cual un oasis por sabinos custodiado,
y escuchar en joviales risas su frescura
y en todo sitio de este suelo tan amado
por Vallecillo y EI Carmen, por Abasolo
bajo el manto infinito del cielo estrellado
pensar en la vida, los hijos, pensar solo.
Sobre un camino en dos la Ciénega de Flores
partida está y he de aclarar que así se llama
por muy florida no, sino por moradores.
Y evoco el claror amarillo de retama
y a la orilla del agua un viento sosegado
en Pesquería y el Ramos, por el río San Juan
por el río Pilón, el Salinas y el Salado
mis amorosos recuerdos vienen y van.

Los últimos Chichimecas vivos en México

Sierra Gorda de Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.

La Sierra Gorda de Guanajuato es una región montañosa perteneciente a la Sierra Madre Oriental en la subprovincia del Carso Huasteco. El área abarca la zona Noreste del municipio de San Luis de la Paz, Victoria, Xichú, Atarjea y Santa Catarina.

Presa El Realito rumbo a Río Verde, San Luis Potosí. Foto de Víctor Ildefonso.
Alberga hacia el occidente áreas propias del semidesierto en buen estado de conservación, mientras que en los cañones colindantes con San Luis Potosí y Querétaro podemos hallar bosques templados así como bosques tropicales y matorrales submontanos. 
Matorral crasicuaule, Santa Catarina, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Debido a su naturaleza cárstica el área representa una esponja que funciona como receptora del agua de lluvia, recargando así los mantos acuíferos del subsuelo, que asimismo ha condicionado la morfología de su paisaje, caracterizado por la abundancia de dolinas hacia Xichú y Atarjea (conocidas localmente como “sótanos”), impresionantes mogotes kársticos, así como la presencia de sierras de laderas abruptas con una secuencia estratigráfica de rocas de alta permeabilidad y drenajes principalmente endorréicos y subterráneos, además de la presencia de laderas de pronunciadas pendientes.

Cerro de las Letras-Mesa Escalante, San Luis de la Paz, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Cerro de los Picachos camino al Realito. Foto de Víctor Ildefonso.
Fue recientemente promovida como Área Natural Protegida Reserva de la Biósfera Sierra Gorda de Guanajuato.

Xichú, Guanajuato. Foto de Víctor Ildefonso.
Aunque su biodiversidad es variada e interesante por tratarse de un municipio cuya vegetación natural ha sido transformada casi en su totalidad, hay en la Sierra Gorda de Guanajuato otras cuestiones de interés sobre todo antropológico, etnológico, histórico y social. 

Los Chichimecas

 
En realidad los Chichimecas es una palabra acuñada por los pueblos mesoaméricanos para denominar de forma despectiva a todos aquellos grupos humanos de nómadas que habitaron aridoamérica. Se les rechazaba por el hecho de vivir “en el monte”, de no hacer centros de población, de ser rudimentarios cazadores-recolectores y por su puesto por su reputación de bárbaros guerreros. Ahora sabemos que los Chichimecas no fueron en realidad tan salvajes como los pintan. 

En el estado de Guanajuato la historia de los chichimecas parece remontarse al año 1200 d.C., cuando los chichimecas de Xólotl procedentes del norte sometieron a los antiguos pobladores de la región: los chupicuaros y otomíes. Poblaron los territorios de Nattahí (Celaya) y Xidoo (Salamanca) numerosas tribus chichimecas y teochichimecas. Según algunos antropólogos estos grupos eran belicosos y crueles.
Su manera de cazar se basaba en el uso del arco y la flecha. Toda su indumentaria, herramientas, chozas, alimento etc. era obtenido directamente de los recursos que obtenían de su entorno circundante, aunque también comienzan a surgir vestigios de que ciertos grupos de Chichimecas practicaron el intercambio de bienes con otros grupos vecinos como los Huastecos y los Otomíes, éstos últimos emparentados a los Chichimecas. 
Como recolectores, los cactus y los mezquites les proporcionaban otra parte importante de su alimentación, ya que comían tunas crudas, secas o en licor (colonche). Las hojas, flores y corazón de cactus los cocían en hornos subterráneos. Con los mezquites hacían un pan que aguantaba mucho tiempo y elaboraban a su vez un licor. Otros alimentos eran el agave, el maguey, el zapote, las pitayas, la borrachita. Asimismo comían raíces parecidas a las papas o a la yuca, semillas de una planta llamada cimatl (frijol rojo). En algunos sitios se cultivaba rudimentariamente el maíz y las calabazas. Es conocido que consumían además la miel que producen la avispa, la hormiga y el jicote. 
Estos grupos en general no construyeron ningún tipo de viviendas permanentes; se limitaron a utilizar cuevas naturales o a edificar sencillos albergues hechos de lodo, pencas de maguey, palma o zacate. En la época prehispánica, los Chichimecas eran sumamente temidos por su belicosidad y fiereza por los demás pueblos. Nunca pudieron ser sometidos por nadie, ni aún por los poderosos aztecas. Al arribar los españoles, tampoco ellos lograron vencerlos por las armas. 
Sin embargo, su indómita libertad y alma belicosa, prefirió la muerte antes que la conquista por parte de los españoles.
Es así que los conquistadores se enfrentaron a la más larga y cruenta lucha en América, la cual duró cuatro décadas, de 1550 a 1590. Casi todos los Chichimecas de aridoamérica fueron prácticamente exterminados, no obstante algunos grupos fueron finalmente pacificados, a través de tratados en los que se intercambiaban favores a cambio de un territorio para que su cultura no se extinguiese del todo.
Fue aquí en la Sierra Gorda de Guanajuato en donde hasta nuestros días sobrevive la última población de Chichimecas en todo México, específicamente en la localidad Misión de Chichimecas, en el municipio de San Luis de la Paz, muy cerca de la cabecera municipal. 

La Misión de Chichimecas

El “Rancho Uza” comunidad indígena “Misión de Chichimecas”, es reconocido por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) como el último asentamiento indígena Chichimeca Jonaz del país en el Estado de Guanajuato, en el municipio de San Luis De La Paz en honor de San Luis Rey de Francia y la Paz por el tratado de pacificación entre otomíes y Chichimecas

Establecida en un terreno semiárido de 1818 km2 conformado por valles y lomas que habitan aproximadamente 600 familias (4000 habitantes, de acuerdo con el ultimo diagnóstico realizado por la CDI Local) conservando su idioma Ézar, sus costumbres y sus tradiciones.

En abril del 2012, tuve la oportunidad de conocer la Misión de Chichimecas, y no solo eso, sino que también conocí a varios de sus habitantes, personajes inigualables, que llevan con orgullo el matiz de su estirpe, apropiado además con una mezcla de sabores regionales como el gusto por el huapango.
Aquí les dejo unas fotos. 
Don Gonzalo Alvarado, originario de Los Naranjos, Guanajuato, es autor de canciones inéditas con la quinta Huapanguera, guitarra y la armónica, un verdadero artista que incluso llegó a grabar un cassette en la ciudad de México pero que aún sigue en el anonimato. ¿Algúna persona inmersa en el tema de la música folklórica que recomiende qué hacer antes de que estas melodías se queden en el olvido?

 
Don Trinidad González, otro personaje inconfundible de la Misión de Chichimecas, un verdadero tesoro, toca el violín, sabe muchas historias  y hasta hizo un “cinito”,  con ayuda de una tira de dibujos hechos por el, atados a una varilla e iluminados por una vela, mientras narra la historia.
Música que alegra el alma.

El guardían de la casa de Don Gonzalo.
Atardecer en la Misión de Chichimecas.

Fuente: Bautista, A. Socialización y apropiación de tecnologías mediáticas en el ámbito familiar y comunitario chichimeca en San Luis de la Paz, Guanajuato. Tesis Doctoral. Posgrado en Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa, D. F. Más información del trabajo del autor aquí. 

El uso de la madera de madroño (Arbutus xalapensis)


INTRODUCCIÓN

Michoacán es y ha sido una región maderera muy reconocida y el uso de la madera en las artesanías es una tradición que se ha practicado desde tiempos remotos, y que actualmente es fuente de ingresos para una gran parte de la población. Una de las problemáticas mas grandes en relación al uso de estas maderas nativas, ha sido la explotación irracional y que no existe ningún medio de propagación, para conservar estas especies, y que cada vez la gente tiene que ir mas lejos para poder encontrarlas, como por ejemplo; el aile (Alnus arguta ) especie usada insustituible para la elaboración de las tradicionales bateas de Michoacán, decoradas al maque e incrustado; el cirimo ( Tilia mexicana ) y el granadillo (Platymiscium lasiocarpum ) que se usan y aprecian para la confección de guitarras. El madroño ( Arbutus xalapensis ) el cual es la especie de interés en el presente trabajo el cual tiene magnificas características para la elaboración de artículos torneados, las cuales están siendo sustituidas por los artesanos por especies que son mas abundantes y mas fácil de adquirirlas y son mucho mas comunes en sus comunidades y en sus huertas, como varias especies de Pinus, el aguacate ( Persea americana ), El fresno (Fraxinus uhdei) e inclusive algunas especies de Quercus.
ANTECEDENTES
Existe realmente poca información publicada sobre las especies que se utilizan en la elaboración de artesanías en nuestro estado. Pero existen trabajos a nivel nacional o de otros estados sobre la utilización de especies nativas en las cuales se comenta la utilización de Arbutus.
Un trabajo realizado para el estado de Michoacán por Guridi C. sobre la Madera en las artesanías del estado de Michoacán, en 1980, mencionan su uso y características estéticas de su madera.
Es mencionado por Niembro Rocas en un trabajo de Árboles y Arbustos útiles de México en 1986, y también hablan de su utilización para artesanías y recalca algunos otros usos como para curtir pieles, o su función curativa
Otro trabajo es un Inventario de especies vegetales y animales de uso artesanal realizado Por Carlos Bravo Marentes y Ana M. López Gómez (Asociación Mexicana de Arte y Cultura Popular A.C.)”Otras especies maderables importantes son los madroños, Arbutus glandulosa y A. xalapensis usados en Chihuahua y Michoacán para tallar figuras y artículos de cocina”.
También se menciona en un trabajo realizado para la región de Tamaulipas realizado por Hernández S. L., Romo C. y Gonzales M.en el 1991. “ Arbutus xalapensis, Kunth, madroño , árbol, Madera para construcción, Herramientas y artesanías, Fruto comestible; Matorral Esclerófilo del sureste, Bosque de pino en sierras.”
DESCRIPCIÓN, DISTRIBUCIÓN Y TAXONOMIA DE LA ESPECIE
Descripción de la Familia ERICACEAE (J.Miguel Medina C.)
Plantas arbustivas, arborescentes, ocasionalmente hierbas perennes, subarbustivas o enredaderas; hojas simples, alternas, rara vez opuestas o verticiladas, generalmente persistentes y coriaceas, con o sin estípulas, pecioladas, enteras o aserradas; flores solitarias y axilares, o bien, en racimos o paniculas; flores hermafroditas, actinomorficas o ligeramente zigomorficas; cáliz por lo general gamosépalo, de 4 a 5 (7) lóbulos, rara vez los sépalos separados; corola casi siempre gamopétala, urceolada, campanulada o infundibuliforme, de 4 a 5 (7) lóbulos, rara vez los pétalos separados, imbricada, contorta o raramente valvada en el botón; estambres del doble del numero de los lóbulos de la corola, emergiendo de un disco basal, filamentos libres o rara vez connados, anteras frecuentemente apendiculadas, dehiscentes; ovario súpero a ínfero, sobre un disco anular o abultado, con 2 a 12 lóculos, con frecuencia5, placentación axilar, estilo u estigma sencillos; fruto drupaceo o en forma de baya o cápsula, semillas una a numerosas encada celda, angulosas o comprimidas, can embrión central y endosperma carnoso. Con unos 70 géneros y alrededor de 1900 especies, distribuidas ampliamente en las regiones montañosas del mundo. Algunas de sus especies se utilizan como ornamentales, medicinales, o bien sus frutos se comen por su agradable sabor.
Descripción del Genero ARBUTUS L. 
Arbustos o árboles, tronco y ramas con corteza amarillento-rojiza, delgada, lisa y frecuentemente exfoliante; hojas alternas, persistentes, pecioladas, enteras o aserradas, coriáceas; panículas terminales; cáliz de 5 lóbulos; corola urceolada, pentalobada; estambres 10, inclusos, filamentos dilatados hacia la base, anteras con dos apéndices dorsales y dirigidos hacia abajo, con dehiscencia poricida; ovario súpero, 5-locular, con numerosos óvulos en cada loculo, estilo columnar, estigma entero, baya globosa, con el pericarpio granular, 5-locular y con varias semillas, Unas 20 especies en México, Estados unidos y La región mediterránea. En el valle de México existen 2 especies muy afines, que según algunos autores corresponden a una sola (Arbutus xalapensis ).
  • Nombre Común: Madroño, manzanita
  • Familia: Ericaceae
  • Nombre Botánico: Arbutus xalapensis H.B.K.
  • Sinonimias: Arbutus rubescens, Bertol., A. varians, Benth.,A. donnell-smithii, Small., A. densiflora, H.B.K., A. mollis, H.B.K., A. petiolaris, H.B.K., A. lauridofolia, Lindl., A. Floribunda, Mart. y Gal., A. Paniculata, Mart. y Gal., A. Prunifolia, Klotcsch., A. Texana, Buckl., Arctotaphylos rubescens, Hemsl.
A. xalapensis Arbol de 10 a 20 metros de altura, perennifolio, distribución: Chihuahua, Nuevo León, Durango, Sinaloa, Jalisco; Oaxaca, Michoacán, San, Luis Potosí, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala y Veracruz. Forma parte del Matorral serófilo, de los bosques de Quercus y de Confieras.
Requieren un suelo que retenga humedad bien drenado rico en materia orgánica cal-libre en sol o semi-sombra y el abrigo de los vientos de sequía fríos, especialmente cuando joven. Las plantas no son robustas en las áreas más frías del país, tolerando temperaturas abajo alrededor a -10°c
PRINCIPALES PRODUCTOS Y UTILIZACIÓN DE A. xalapensis
Su principal producto es la madera, muy apreciada para la fabricación de artesanías como ensaladeras, dulceros, especieros, floreros, platos, saleros, juguetes, cofres, licoreras, etc
La madera se recomienda para la fabricación chapa, muebles, decoración de interiores y carbón. La corteza contiene tanino y se utiliza para curtir pieles. 
La infusión que se obtiene de su cocimiento se emplea en medicina casera como astringente en casos de diarrea.
Los frutos tienen propiedades narcóticas. Aunque realmente no se le emplea realmente para nada este atributo. En algunos lugares se cultiva como planta de sombra y ornato en parques y jardines por la belleza de sus flores blancas y por lo atractivo de sus pequeños frutos rojos. Estos frutos son recolectados y vendidos en los diferentes tianguis y mercados de la ciudad de Morelia, para la alimentación de aves canoras en cautiverio.
Características estéticas de la madera: La albura es de color rosa y el duramen castaño rojizo, no presenta olor ni sabor característico, brillo alto, veteado suave, textura media e hilo recto.
En Michoacán particularmente se le utiliza por sus excelentes características para toda clase de artículos torneados, Es una madera muy apreciada por los artesanos de la región pero que por desgracia es uno de los árboles que se están agotando cada vez mas, aparte de que en su hábitat natural no es un árbol muy abundante, siempre esta relacionado con bosques de Pino-encino o de encino solo, pero aparte de este problema la deforestación es el tipo de deterioro ambiental que implica en México mayor gravedad, no sólo por la pérdida que representa sino también por los procesos que desencadena. Además de determinar la desaparición del recurso forestal propiamente dicho, la deforestación reduce el potencial biológico de las áreas forestales, altera los ciclos hidrológicos y las condiciones de estabilidad de los suelos, contribuyendo por último a agravar el cambio climático global.
Los lugares representativos en donde usan el Madroño aquí en Michoacán son:
  • Paracho: se usa en la fabricación de ensaladeras, platos, azucareras, saleros, portavasos, especieros, cucharas y tenedores.
  • Quiroga: la utilizan para el mismo fin, además de baleros, lamparas, licoreras, alhajeros decorados con pirógrafo.
  • Pamatacuaro, Paracho y Cheran la utilizan para molinillos decorados por fricción.
  • San Juan Nuevo: es muy usada en la elaboración de cuentas para hacer bolsas, collares, gargantillas, aretes, rosarios y pulseras combinadas de madera de trueno.
 
CONCLUSION
La problemática que existe alrededor de la utilización de esta maderas, es que simplemente se están agotando, y están siendo sustituidas por otras especies. De alguna manera se necesita hacer estudios sobre las propiedades de este y de otros árboles que son tan importantes en la elaboración de artesanías, como por ser especies únicas, y por ser parte de nuestros ecosistemas, creo que se podrían implementar de alguna manera como recomendación, plantaciones de aquellas especies mas importantes y amenazadas, que por sus características los artesanos las encuentran insustituibles, como es el caso del madroño. Aunque en otros tiempos muchos de los artículos que llamamos artesanías hoy en día eran artículos que se implementaban en las tareas diarias del hogar, como artículos de cocina, etc., pero que poco a poco han sido sustituidos por otros artículos electrodomésticos, Las artesanías son vistas como eso, como piezas de arte y de colección, así como adornos y centros de mesa por así decirlo. Y pues claro son mucho mas apreciadas por gente de fuera, como extranjeros. Creo que tenemos que apreciar mucho mas las cosas que se producen en Michoacán y por artesanos michoacanos. Otra cosa de la que me di cuenta, es de que muchas de las artesanias que son vendidas en Morelia y en muchos otros lugares de la republica, pasa por algunos intermediarios, y el precio se dobla muchas veces, y yo pienso que deberia ser inmediatamente vendido por los mismos artesanos y no a esos precios tan bajos que pagan los intermediarios, mucha gente paga miles de pesos por artesanias mexicanas, claro que este dinero no es para los artesanos.
BIBLIOGRAFÍA
A.Niembro Rocas.Árboles y Arbustos útiles de México
Ed. Limusa, Universidad Autónoma de Chapingo. México 1986.
Luis Hernández Sandoval, Claudia Romo y Francisco Gonzáles Medrano, Plantas útiles de Tamaulipas., Botánica, Anales. Instituto de biología UNAM G2(1), 1991.
Guridi L. C. , La Madera en las artesanías del estado de Michoacán, Boletín divulgativo
Nº 50 Subsecretaria Forestal y de la Fauna, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales. SARH. Diciembre 1980.
Rzedowski y Rzedowski, Flora fanerogamica del Valle de México, Instituto Nacional de ciencias biológicas, Instituto de Ecología, México D.F. 1985.
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLAS DE HIDALGO

Autores que definieron la fitogeografía mexicana

En el caso de los organismos vegetales terrestres, la fitogeografía también llamada geobotánica es la ciencia derivada de la biogeografía que se encarga de estudiar la distribución geográfica de las plantas en la superficie de la Tierra, surgió del apócope Geografía Botánica, usado por primera vez por Humboldt (1820) a partir de su ensayo Essai sur la géographie des plantes, Ensayo sobre la geografía de las plantas.
Humboldt en su viaje por el Nuevo Mundo
Varios autores han tratado de definir las divisiones fitogeográficas de México; algunos se han basado en la distribución de los diferentes géneros de una misma familia, como Bravo (1937), para las cactáceas, o Hernández –Xolocotzi (1953), para las gramíneas y no carecen de interés tales estudios, pero los resultados son demasiado fragmentarios para que puedan generalizarse las divisiones así definidas, respecto al conjunto de la flora mexicana.
Helia Bravo Hollis
Efraím Hernández Xolocotzi
A partir de Hemsley (1888), está admitida la doble pertenencia de la flora mexicana a los imperios florales holártico y neotropical. Para este autor, el norte de México es florísticamente menos rico que el sur. Divide pues, el país en dos regiones florales distintas, considera el norte como el centro del origen de una flora xerófila autóctona, que se extiende posteriormente. El sur está caracterizado por una mezcla de elementos holárticos y neotropicales, habiendo podido evolucionar, unos y otros, para dar especies endémicas. El ejemplo más claro de esto es el de los bosques de encinos que tienen Bromeliáceas y Orquidáceas epífitas.

 En esta imagen vemos una parte de una selva. Mucha vegetación y flores exóticas.
Engler, (1909) distingue:
  • La Región Xerofítica Mesoamericana, con la provincia de Sonora y de las Mesetas Altas.
  • La Región de América Tropical, con la provincia de América Central y la de California Meridional, que tiene tres distritos: el sur californiano, el mexicano y el yucateco. 
Adolf Engler

Trealase (1924), en su revisión de las especies americanas del género Quercus, distingue las siguientes áreas de distribución:

  • Chihuahua y el norte
  • California
  • La Sierra Madre Oriental
  • La Sierra Madre Occidental
  • Las Mesetas Altas y el Eje Volcánico Transversal
  • La cordillera de la Sierra Madre del Sur
  • América Central
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William Trelase

Hayek (1926) divide México en tres regiones y siete distritos:

  • Región Florística Norteamericana del Pacífico, comprendiendo: 1.- La Sierra Madre y la 2.- La Cordillera Neovolcánica.
  • Región xerofítica centroamericana, con: 3.- Las altas cimas de la cordillera, 4.-Las estepas desérticas y 5.- los desiertos mexicanos.
  • Región Americana Tropical, comprendiendo: 6.- La Costa del Golfo y 7.- La costa oeste.

Standley (1936) reconoce la existencia de varias regiones botánicas bien delimitadas, las más importantes de las cuales son:

  • Los desiertos de cactáceas de Sonora, de San Luis Potosí y de Puebla.
  • La Península de Baja California, que posee una flora sui generis, análoga con la de los desiertos costeros de América del Sur.
  • La Sierra Madre Occidental, cuya flora es distinta de las de las Montañas Rocallosas, el límite entre las dos se sitúa al sur de los Estados de Arizona y de Nuevo Mexico.
  • Los bosques tropicales de tierra caliente, que se extienden hasta Sinaloa y Tamaulipas, alcanzando su máximo desarrollo en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco. No son más que la prolongación del bosque Amazónico, aunque tengan también especies endémicas.
  • La Península de Yucatán, región particular a causa de sus afinidades con las Antillas y el número considerable de taxones de distribución local.
  • Las zonas de las altas montañas, caracterizadas por sus especies endémicas, vinculadas con la flora de las Rocallosas y de los andes suramericanos.

Rzedowski (1962) distingue para todo México, tres elementos florísticos principales: neotropical, endémico y holártico, enumerados en orden de importancia decreciente.

El elemento meridional o neotropical comprende tres variantes ecológicas:

  • Las plantas de clima cálido y húmedo a semihúmedo, con distribución continua de América del Sur a México.
  • Las plantas de clima seco o semiseco, de distribución bicéntrica, uno en América del Sur, el otro en el norte de México y el sur de los Estados Unidos.
  • Las plantas de clima templado o fresco, húmedo a semihúmedo, distribuidas en las cadenas montañosas de América Latina.

El elemento boreal u holártico, cuyos géneros o especies son comunes con la flora de los Estados Unidos, Canadá o Eurasia. El autor distingue dos divisiones:

  • Grupos comunes con la flora del oeste norteamericano.
  • Grupos comunes con la flora del este norteamericano y del este de Asia.

El elemento endémico comprende tres familias y multitud de géneros cuya área está restringida a México o a sus regiones limítrofes.

Jerzy Rzedowski
Por otro lado, el prominente botánico francés Henry Puig (1991) quién aunque de manera muy regional, contribuyó acertadamente a la regionalización fitogeográfica de la flora de la región que culturalmente conocemos como “Huasteca”, determinando así que en dicha zona pueden distinguirse siete regiones florísticas:

  • 1 Llanura cálida húmeda y muy húmeda.
  • 2´ Llanura semihúmeda (con afinidades dominantemente neotropicales).
  • 2´´Llanura semihúmeda (con afinidades dominantemente del noreste mexicano).
  • 3 Llanura del norte de la sierra de Tamaulipas.
  • 4 Piedemonte de la Sierra y mesetas de baja altitud.
  • 5 Sierra Madre (sur y vertiente oriental).
  • 6 Sierra Madre (norte y vertiente occidental).
  • 7 Mesetas altas.

La Misión de Rumbo a la Sierra Madre Oriental: conoce, transformate y transmite

Buenas tardes tengan todos quienes leen este espacio dedicado a una serranía mexicana que no deja de sorprenderme…La Sierra Madre Oriental.

Para quienes no saben nada acerca de ella, a grandes rasgos es una vertebradura pétrea de unos 1400 km de largo de orígenes calcáreos que emergió en forma de prominentes montañas durante la era cretácica, levantando así una barrera orográfica en el noreste de México, la cual corre de Noroeste hacia Sureste, conteniendo casi todos los climas existentes del país así como 38 de los 55 tipos de vegetación natural (Capa de cobertura uso de suelo y vegetación serie IV, INEG, 2005).

Un verdadero crisol repleto de vida y cultura

Hablar de su diversidad biológica, es hablar de un abanico inmenso de relieves y vegetaciones. En tan solo 60 km en línea recta podemos pasar de un pie de monte abigarrado de matorral espinoso tamaulipeco y un matorral submontano, a un exuberante bosque tropical ya sea perenne o caduco, para después fundirnos con los encinares tanto neárticos como neotropicales acompañados de palmares naturales, serpentear bosques de galería bordeados de sabinos y sauces, así como seguir hasta el cinturón de los bosques de niebla y dar paso a los pinares y en las cumbres más altas la pradera alpina, y ya del otro lado de la sombra orográfica, contemplar los chaparrales y rematar la travesía con los matorrales desérticos de todos tipos, con izotales, nopaleras, cardenchales y mares de gobernadoras y albardas.

De la fauna se tiene de todo un poco, desde el oso negro, totalmente neártico, gato montés, ardilla voladora, búho moteado, venado colablanca, borrego cimarrón, puma, víbora de cascabel, peces endémicos, etc. hasta el famoso jaguar y fauna enteramente tropical como el halcón selvático, los pericos, la pava cojolita, el temazate, el tamadúa, cocodrilos, gallinitas de monte, la nauyaca y alguna vez hasta Quetzales, pues la toponimia de la comunidad poblana de Cuetzalan nos lo revela por las raíces náhuatl “quetzalli”: Cosa brillante, hermosa; “lan”: junto, cerca, que significa: “Junto a las aves preciosas o quetzales” (Cuetzalan de Progreso, Puebla).

Su diversidad cultural es por mucho, motivo de orgullo. En ella existen varios grupos indígenas, destacando de norte a sur los Kikapúes en las serranías de Coahuila, los Pames Xi´ohi en la zona media de San Luis Potosí, los Teenek o Huastecos en la parte sur del mismo estado, los últimos y escasos Chichimecas Jonaces de la Sierra Gorda de Guanajuato, los Nahuas de la Huasteca Hidalguense, los Otomíes y los Tepehuas de la sierra huasteca de Veracruz e Hidalgo y los Totonacos de la Sierra Norte de Puebla. En la parte norte de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León y Coahuila habitaron sus cañones y valles alguna vez tribus nómadas de Chichimecas, como los Borrados, Alazapas, Catujanes, Huajucos, Rayados, Agualeguas y Gualagüises, entre muchos otros, en la parte de Tamaulipas habitaron los Pisones, los Mariguanies, Maratines, Olives, Janambres, Pasitas y Nahoas, además en los alrededores de la Sierra de Álvarez, Sierra de Catorce y Sierra Coronado de San Luis Potosí habitaron los Guachichiles y los Guamares, mientras que en Alaquines habitó la tribu del mismo nombre.

Como ven, la Sierra Madre Oriental ha sido sustento, cobijo y fascinación desde tiempos inmemoriales y hasta nuestros días, afortunadamente aún conserva muy bien su legado biológico, histórico y cultural, pues aunque en ella existen aproximadamente 3,898,433 hectáreas dentro de Áreas Naturales Protegidas (SIG Conanp), no son suficientes para asegurar la conservación de todo el patrimonio natural y cultural que este ecosistema montañoso nos ofrece.
Es por ello que nosotros nos dedicamos a resaltar esas cualidades, pues sentimos que el motivo de orgullo hacia esta sierra la mayoría de las veces solo se limita a sus atractivos naturales, como ríos, cuevas, cumbres y cascadas. Queremos además que el conocimiento de su importancia no esté limitado a un selecto grupo de investigadores y estudiosos, sino a todos quienes disfrutamos de su belleza y sus servicios ambientales.
Tenemos que recalcar que detrás de estas montañas hay una riqueza BIOCULTURAL como en ningún sitio de México. Solemos pensar que estas riquezas están siempre en otros sitios alejados, pero en esta cadena de montañas que no sabe de fronteras políticas, se debate día a día una diversidad tremenda de formas de vida, de usos, tradiciones y de historia geológica.

Si deseamos conservar su valor per se, es imperante que nos pongamos la meta de rescatar estos saberes acerca de cómo podemos reconstruir las relaciones mutualistas que alguna vez tuvimos para con la biodiversidad de la que formamos parte.
Son muchas las soluciones, algunas más efectivas que otras, que actualmente se perfilan para compensar aunque sea un poco los daños provocados por nuestro desafortunado sistema de consumo. Para infortunio  el panorama se nota pesimista, pues la sociedad no logra todavía entender la importancia que tienen los ecosistemas para su supervivencia y la de toda la diversidad biológica planetaria, importa más cualquier solución cortoplacista a cambio de un bienestar pasajero, que una solución profunda y radical que traiga consigo verdaderos cambios.

Si realmente se pudieran hacer cambios de profundidad, tendríamos que pensar por ejemplo en cambiar de raíz al sistema capitalista, o el implementar una educación de calidad para combatir la ignorancia, y hasta imponer que toda la gente del mundo separase su basura, redujera su consumo de carne y estuviera obligada a consumir bienes y servicios locales con crítica y análisis, pero desafortunadamente esos cambios son meramente imposibles de lograr con las políticas de mercado y el sistema económico que no es menos que un monstruo que nos esta matando a todos lentamente.
Entonces ¿qué nos queda? ¿es tan complicado hacer cambios? La verdad que nos quedan infinidad de soluciones creativas y los cambios pueden ser graduales y desde lo local. Si pretendemos cambiar al mundo desde nuestra trinchera, pues más de uno saldrá frustrado de tan magnánima empresa. Si entonces no soy más que un punto de luz en esta oscuridad de inconciencia  ¿qué haremos?… CONOCER, TRANSOFRMARNOS Y TRANSMITIR, esa es nuestra misión.

Creemos estóicamente, que la única solución es que cada vez más personas conozcan la verdad acerca de nuestros problemas ambientales, pero desde lo local, los que les mortifican la vida de manera directa, es decir, de nada me sirve lamenarme por la matanza de aquellas focas que usan para hacer abrigos si yo vivo en medio del matorral desértico y además no tengo acceso a comprar esos onerosos objetos de lujo, pero debe entonces preocuparme la recolección de agua de lluvia para no pasar escasez  o que mi padre vaya a sacar biznagas para venderlas en la carretera, porque esos problemas pasan día a día en mi entorno del matorral desértico del altiplano, por poner un ejemplo, y porque afectan la calidad del ecosistema y de mi vida y además no son la solución definitiva a mis problemas de pobreza. Si en cambio, se instruye a los habitantes de la zona acerca de la importancia que tiene la biodiversidad para todos, y que existen otras alternativas económicas más redituables para solventar sus gastos, entonces el conocimiento habrá logrado una transformación local, y si a futuro se transmite a los hijos, o los vecinos de otras comunidades, o los viajantes de la carretera, poco a poco crecerá esa red de conocimientos que nos volverá sensibles a provocar unverdadero cambio desde lo local, lo que me corresponde en el día a día y no vivir satisfecho pensando que salvo a las focas canadienses por el simple hecho de no comprar un abrigo.

Si de otra manera permanecemos impasibles, estaremos sentados en medio de una barca que va sobre un río hacia una profusa cascada. Y como la especie intelectual del Planeta Tierra, hemos optado por que la educación y el conocimiento sean la bandera de nuestros esfuerzos como Organización de la Sociedad Civil.

Reflexión del 2013

Cabilando sobre los problemas ambientales que nuestras actividades cotidianas han propiciado en los ecosistemas en los que establecimos nuestros centros poblacionales, desde comunidades rurales hasta grandes ciudades,aquí les dejo la primera parte (el sermón) de la reflexión para este 2013.
 Si bien es cierto que la facilidad de nuestra existencia se ha incrementado sobremanera debido a la incesante búsqueda del humano por tener el mayor número de comodidades, entretenimientos y placeres que van más alla de lo básico, es una pena que en algún momento de nuestra transformación como sociedad, esa búsqueda haya dejado de contemplar la frágil permanencia de los recursos naturales que precisamos para hacernos de dichas comodidades y placeres.
Todo aquello que nos rodea proviene de la naturaleza, ya sea esta terrestre o extraterrestre, el universo es una danza cuasinfinita de partículas y energía que se acomodan de las más diversas formas para formar todo lo que conocemos (y lo que todavía no conocemos), aún en nuestro tiempo es difícil decir con claridad qué es realmente la vida, y ningúna de las máquinas que hemos inventado ha sido capaz de hacer vida, en la realidad que nos atañe, nada ni nadie ha logrado dar vida, salvo la vida misma. 
Entonces, me parece injusto y aberrante, que siendo ésta vida tan frágil y hermosa, en pocas palabras: perfecta, e irrepetible quizá, la hayamos reemplazado tán impávidamente por tantos placeres y emociones artificiales, tóxicos y nada asimilables para la vida.
Pero el caso no es atacar la forma en la que la civilización humana ha prosperado en los últimos 10 mil años. El caso es darnos cuenta que dicho modus vivendi ha sido un rotundo fracaso. 
Aunque ahora mi cerebro y mis entramados neuronales estén hablándoles a través de mis palabras por un medio virtual que rebasa la barrera del tiempo y del espacio, es lamentable, que para hacerlo se hayan tenido que sacrificar vidas de todas formas, muchas de ellas, para poder crear el objeto a través del cual escribo, el plástico de mi vieja lap top toshiba satellite que en diciembre acaba de cumplir sus seis añotes de vida conmigo (y espero me dure otros seis o más) fue hecho con petróleo el cual se obtuvo quizá de un pozo en medio del Golfo de México o de Arabia Saudita, lo cual precisó barrer, perforar y sangrar la piel planetaria con el uso de máquinas que a su vez también necesitaron recursos para “ser”, y de paso sea dicho, mis palabras por ese medio llamado internet requieren grandes cantidades de energía que un pozo de carbón devora avído para generar electricidad a cambio de proveer una montaña de residuos sólidos, líquidos y gaseosos tóxicos, que nada tienen de armoniosos y danzantes con las partículas y las energías naturales que mueven la vida del universo.
Y así hay millones de ejemplos cuestionables, todo lo que nos rodea es un gasto, un gasto que el planeta no puede ya pagar a cambio de nada. Es una idea que incomoda a muchos pero es la realidad: la propia existencia de un óvulo fecundado en la matriz de una mujer, ya es un gasto de recursos…
¿Cuando dejamos nuestra relación mutalista con el planeta para volvernos parásitos que matan rápidamente a nuestro huésped? La respuesta es muy sencilla… Fue cuando nos desprendimos de su seno, cuando nos alejamos de sus leyes perfectas, cuando decidimos que el humano es uno y la naturaleza es otra, y entonces como cualquier población que incrementa su número, nos volvimos una plaga que arrasa con la misma vida que nos da vida.
¿Algo complicado, no?
Pero… no todo son acusaciones y desfortunios. El humano es una criatura espléndida y maravillosa, capaz de hacer su propio paraíso o su propio infierno. 
Las primeras civilizaciones ligaban su existencia a verdaderas y plausibles deidades como el agua, la lluvia, los ríos, el mar, el cielo, las nubes, los animales, las plantas, el viento y por su puesto la tierra. Estaban consientes de que sin su consentimiento la vida era difícil y tormentosa. Entonces no cazaban más de lo requerido para pasar el hambre, ni tumbabán más árboles de los necesarios para hacerse de un techo, la vida era valorada por sobre todas las cosas materiales y el nacimiento de un bebé era un regalo divino, tan divino como la venida de las aves migratorias, la aurora boreal, los monzones, la floración, o el canto de las aves.
Hoy sabemos que muchas de las tribus antiguas, además de una sencilla lógica de respeto hacia el uso de sus recursos naturales, tenían interesantes métodos de control de la natalidad, pues sabían que entre menos hijos tuvieran iban a ser mejor criados por su madre, con un menor uso de recursos por si había escaséz y mucho mayores especativas de crecer sanos e instruídos. Pues en la naturaleza no hay ese defecto del despilfarro tan común en los humanos. Todo tiene un porqué de ser y estar.
Pero al despuntar ciertas civilizaciones más allá de lo que su entorno podía proporcionales, surgió el consumo masivo de recursos. Si pesco hoy una sarta de peces, mañana no tendré que salir a pescar más y podré hacer otras cosas, como sembrar, coser o hacer barro…¿Con qué fin? con el único fin de una vida más cómoda, sedentaria y acumulativa de objetos. Aunque también fue cuando el tiempo libre comenzó a tomar forma y nacieron las artes, la tradición oral, las herencias meméticas etc.
Los pueblos de Aridoamérica, adaptados perfectamente a una vida de correrías entre la sierra madre y la llanura reseca, andaban de un sitio para otro, buscando el sustento y los mejores sitios para establecerse por temporadas y por ende fueron poquísimas las manifestaciones artísticas (o de transformación del paisaje) que dejaron plasmado su paso por este mundo antes de sucumbir ante el terrible yugo de los españoles. Por ello el norte de México aún conserva muchas hectáreas de vegetación primaria, es decir aquella que aún no ha sido transformada por la mano humana. En cambio Mesoamérica, en donde las condiciones ecológicas siempre fueron más favorables, hubo una explosión de culturas, una extracción tremenda de recursos y por su puesto una manifestación importante de artes, saberes y costumbres que no viendose tan mermados por la barbarie del viejo mundo, prefirieron redimirse y comenzar una nueva realidad que dio orígen al mestizaje riquísimo que caracteriza no solo México sino todo Latinoamérica. El centro y sur de México es casi totalmente irreconocible en comparación a hace unos 700 años. La Gran Tenochtitlán, Guanajuato, Tlaxcala, el Estado de México, Michoacán, Veracruz… son los territorios mexicanos más transformados y densamente poblados que conservan un menor número de vegetación intacta en comparación con las Baja Californias, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Durango por poner algunos ejemplos.
La historia de nuestra cuestionable transformación  como sociedad mexicana comenzó entonces a tomar otros aires, un sincretismo abrió sus puertas a otros mundos y ante la bonanza de biodiversidad única en el mundo, la población comenzó a crecer y adoptar ideas que enlazan al “bienestar y la buena reputación social” con la obtención onerosa de recursos naturales. Ideas obviamente creadas e impuestas por un grupo minúsculo de gente desvirtuada y poderosa que provenía de Europa y en cuyas tierras ya habían acabado con su biodiversidad y habían dejado en pobreza a sus pobladores, es decir, el proletariado del viejo mundo. Los albores del monstruo del capitalitalismo se erigieron sobre este desgraciado imperialismo a punta de sangre y la iglesia.
Ante tan funesta construcción del futuro, nuestra ominosa reproducción de mano de obra para el bienestar de una poca burguesía, la moda del consumo voráz y el olvido en el que fueron puestos nuestros verdaderos dioses para ponerle pedestales a objetos tan inverosímiles como un auto, un balón o un par de senos artificiales, surgieron los probemas que nos tienen a todos sumidos en un precipicio ambiental… aunque para ensalzar un poco más la refexión… la mayoría no sabe que va hacia un precipicio pues no alcanza a ver más allá de qué prendas vestirá más tarde para salir a dar la vuelta en este soleado domingo norteño…por su puesto: a comprar más comodidades o placeres efímeros que la burguesía quiere que compre para su sustento, que probablemente no necesita de manera básica y que posiblemente mañana terminarán en un botadero tóxico envenenando el agua que lo mantendrá vivo y que lo matará de a poquito…

Pero este laberinto humano de problemas y desazones tiene solución y se llama: conocimiento.