Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal 2012-2030

El extenso capital natural de México incluye una riqueza florística que comprende entre 22 mil y 31 mil especies, según diversas estimaciones. En la obra Capital Natural de México se informa que existen 23 424 plantas vasculares. En el caso de las plantas con flores, México ocupa el quinto lugar mundial en riqueza de especies (y el sexto en número de endemismos), ya que cerca de 40% de la flora vascular que hay en el planeta es propia o endémica del territorio mexicano.
Además, cerca de cuatro mil especies vegetales tienen atributos medicinales (aproximadamente 17% de la flora total). Nuestro país es centro de origen, diversidad genética y centro de diversificación de especies cultivadas, como los amarantos y quelites, los chiles, las calabazas y chayotes, los algodones, xoconostles, aguacate, tomate verde, cempasúchil, vainilla, maíz y frijol. Con diversos estudios y análisis, la Conabio ha registrado hasta el momento 73 géneros y 158 especies de plantas domesticadas en México.
Paradójicamente, en la NOM-059-SEMARNAT-2010 se protegen solo 987 especies vegetales, de las cuales 536 son especies endémicas, 340 se encuentran bajo la categoría de amenazadas, 458 bajo protección especial, 183 en peligro de extinción y seis están prácticamente extintas del medio natural. Esta situación refleja lo que hoy se considera, junto con el cambio climático, uno de los más graves problemas que enfrenta la humanidad: la pérdida de la biodiversidad.
Cuando México firmó el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) en 1992, y lo ratificó en 1993, adquirió el compromiso internacional de conservar y promover el uso sustentable de su biodiversidad. A través de su Estrategia Global para la Conservación Vegetal (GSPC por sus siglas en inglés), adoptada en 2002, el CDB propone detener la pérdida actual y futura de la diversidad vegetal, mediante su conservación, su restauración, su uso sustentable, el reparto de beneficios que deriven de éste y el fortalecimiento de capacidades para realizar estas acciones.
El sector ambiental asumió este compromiso y la Semarnat, con sus órganos desconcentrados y descentralizados como la Conanp, el INE, la Conafor y la Conabio, participaron en la elaboración de una estrategia que incorporara los nuevos lineamientos emanados del Convenio sobre Diversidad Biológica en los últimos años, ajustados al contexto nacional.
En el 2008 México presentó la publicación Objetivos y Metas de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal, donde quedaron asentadas las bases para la elaboración de la Estrategia Mexicana para la Conservación Vegetal (EMCV) con la finalidad de establecer objetivos, líneas de acción, acciones y metas identificadas como prioritarias para fortalecer el conocimiento, la conservación y el uso sustentable de la diversidad vegetal en nuestro país.
 Para establecer la relación entre la EMCV y su antecedente más inmediato, a continuación se presentan los cinco objetivos marco de la Estrategia Global para la Conservación Vegetal:
METAS 2011‑2020
Objetivo I Comprender, documentar y reconocer adecuadamente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 1 Lista de flora disponible en Internet que incluya todas las especies vegetales conocidas.
  • Meta 2 Una evaluación del estado de conservación de todas las especies vegetales conocidas, en la medida de lo posible, para guiar las medidas de conservación.
  • Meta 3 Desarrollar y compartir información investigaciones y resultados conexos, y los métodos necesarios para aplicar la Estrategia.
Objetivo II Conservar urgente y eficazmente la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 4 Se asegura por lo menos el 15 por ciento de cada región ecológica o tipo de vegetación mediante una gestión o restauración eficaz.
  • Meta 5 Se protege por lo menos el 75 por ciento de las áreas más importantes para la diversidad de las especies vegetales de cada región ecológica mediante una gestión eficaz para conservar las especies vegetales y su diversidad genética.
  • Meta 6 Se gestiona de manera sustentable por lo menos el 75 por ciento de los terrenos de producción de cada sector, en consonancia con la conservación de la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 7 Se conserva in situ por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas conocidas.
  • Meta 8 Se conserva por lo menos el 75 por ciento de las especies vegetales amenazadas en colecciones ex situ, preferentemente en el país de origen, y por lo menos el 20 por ciento está disponible para programas de recuperación y restauración.
  • Meta 9 Se conserva el 70 por ciento de la diversidad genética de los cultivos, incluidas las especies silvestres emparentadas y otras especies vegetales de valor socioeconómico, al tiempo que se respetan, preservan y mantienen los conocimientos indígenas y locales asociados.
  • Meta 10 Se han puesto en práctica planes de gestión eficaces para evitar nuevas invasiones biológicas y gestionar áreas importantes para la diversidad de las especies vegetales que estén invadidas.
Objetivo III Utilizar de manera sustentable y equitativa la diversidad de las especies vegetales.
  • Meta 11 Ninguna especie de flora silvestre se ve amenazada por el comercio internacional.
  • Meta 12 Todos los productos derivados del aprovechamiento de especies vegetales silvestres se obtienen de manera sustentable.
  • Meta 13 Se mantienen o aumentan, según proceda, las innovaciones en conocimientos y prácticas indígenas y locales asociadas a los recursos vegetales, para prestar apoyo al uso consuetudinario, los medios de vida sustentables, la seguridad alimentaria local y la atención de la salud.
Objetivo IV Promover la educación y la concienciación sobre la diversidad de las especies vegetales, su papel en los medios de vida sustentables y su importancia para toda la vida en la Tierra.
  • Meta 14 Incorporación de la importancia de la diversidad de las especies vegetales y de la necesidad de su conservación en los programas de comunicación, educación y concienciación del público.
Objetivo V Desarrollar las capacidades y el compromiso público necesarios para aplicar la Estrategia.

  • Meta 15 La cantidad de personas capacitadas y con instalaciones adecuadas resulta suficiente, de acuerdo con las necesidades nacionales, para alcanzar las metas de esta Estrategia.
  •  Meta 16 Se han establecido o fortalecido instituciones, redes y asociaciones para la conservación de las especies vegetales a nivel nacional, regional e internacional con el fin de alcanzar las metas de esta Estrategia.
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Historia del Balneario Tambaque, Aquismón, S. L. P.

Por: Dulce María Palacios Rincón
Fotografías: Tomadas de Internet
¿Te ha sucedido que visitas un lugar y no conoces el significado de su nombre y el origen del mismo?
Esta investigación trata de la historia y posibles orígenes del nombre de uno de los balnearios más conocidos de la Huasteca Potosina, situado en el municipio de Aquismón, S.L.P. a 8 km de la cabecera municipal y que cada día aumenta su afluencia turística.
En los años comprendidos de 1920 a 1935 el balneario Tambaque era una selva virgen, no existían viviendas a la orilla del río, solo a unos 200 mts del balneario existía una molienda propiedad del Sr. Carlos de la Garza Cantú originario del estado de Nuevo León, pero en 1938 un movimiento agrario expropia la hacienda; el Sr. Cantú decide entregar su terreno voluntariamente y apoya al Sr. Catarino Garza, que en ese tiempo era su administrador a que obtenga una parte del terreno y forme un grupo organizado para conformar un ejido, el Sr. Catarino Garza apoyado con el Sr. Graciano Ríos promueven que Tambaque forme parte del ejido Santa Cruz, publicándose en 1940 el nombramiento del ejido en el Diario Oficial, en estos años se realizan varios movimientos por parte de la procuraduría agraria y se forman los ejidos Tanchanaco y Santa Cruz, con sus respectivos anexos.
En los tiempos del auge de la Hacienda de la cual se desconoce su nombre, la gente que trabajaba para el Sr. Cantú, sembraba caña de azúcar en grandes cantidades en la región que hoy se conoce como Santa Cruz y ejido Santa Cruz y la transportaba a la molienda por medio de carretas jaladas por bueyes, en la región que ahora es Tanchanaco y una parte de lo que hoy se conoce como Tanute, el arroyo Tanute, además de la parte de Palmira viejo donde todavía existe un molino que era también propiedad del Sr. Cantú también existían grandes plantíos de caña, que igualmente, en carretas jaladas por bueyes era transportada hasta la Hacienda, las carretas atravesaban el rio Tambaque por el lugar que hasta ahora se conoce como“paso de las carretas”, ya que en ese tiempo este paso no era tan profundo como en la actualidad, rodeaban la propiedad del Sr. Garza, en donde ahora se encuentran unas cabañas para hospedaje y llegaba al lugar en donde estaba la molienda y que en la actualidad solo existen restos de un chacuaco (por donde salía el humo) y restos del horno que se tenía para hervir la miel; el molino funcionaba por medio de una rueda con veletas que se movía por la presión de agua, esta agua era transportada hasta este lugar por un canal o sequía que estaba conectado desde el nacimiento y llegaba hasta la rueda.
De esta hacienda se desprende un primer posible origen del nombre de Tabaque ya que al moler la caña se generaba el gabazo que en el dialecto Teenek se conoce como le nombra T’ambax, (el cual se pronuncia tambach) y se dice que los mestizos al no poder pronunciar correctamente la palabra le llamaban “Tambache” y de aquí el nombre actual de Tambaque.
En los años de 1950 a 1960 empezó la población a las orillas del río, el primer habitante fue el Sr. Hilario Resendiz, originario de la Sierra de Tanchanaco, el Sr. Resendiz se dedicaba a curtir cuero en la cabaña donde se encuentra actualmente en el área común del ejido Santa Cruz y que funciona como refresquería, los nativos del lugar cuentan que esta persona tenía tres cajones tipo piletas llenas de agua, cal y cáscara del tallo del jumo o guamúchil, para introducir el cuero y realizar el proceso de curtimiento..
En estos tiempos la gente para poder cruzar el río lo hacía caminando porque no existía puente, en el año de 1950 la región sufre de una sequía prolongada y es entonces que el río Tambaque queda completamente seco, la gente venía al lugar a recolectar pescados enormes que habían quedado varados en las pequeñas pozitas que conservaba el manantial, fue tan prolongado el periodo de sequía del río que llegó a tener arbustos en el interior de su caudal, al no tener señales de lluvia la gente preocupada comenzó a realizar novenas y procesiones desde Santa Cruz hasta el balneario y el 10 de mayo de 1951, el último día de una novena y cuando la gente regresaba a sus casas, comenzó una gran tempestad acompañada de granizo y al día siguiente el balneario estaba lleno de agua.
Después de este acontecimiento se tuvo la necesidad de construir un puente para poder cruzar el río, el primer puente construido fue una parte con durmientes y terminado con simples palos, posteriormente se fueron reforzando los materiales con cables de acero restirados de los árboles cercanos, que en su mayoría eran zabaques, conocidos en la lengua Teenek como Tzabac, de aquí puede derivarse el segundo posible origen del nombre de Tambaque, ya que en esos tiempos y en la actualidad los Teenek cuando se dirigen a Tambaque ellos dicen que van a Bac’Ja’, en donde bac’ proviene de la parte final de la palabra Tzabac (Zabaque) árbol predominante en el balneario y Ja’ que quiere decir agua por lo que nos daría como traducción “agua junto al zabaque”; en la actualidad existe una frase Tan Zab Ja en la entrada al balneario, con la traducción “lugar de agua bajita”, sin embargo los lugareños están en desacuerdo ya que lugar de agua bajita es conocido en el dialecto Teenek como tza at’ ja’.
Abundando un poco más sobre el zabaque se dice que este árbol que se da en esta región, se desconoce su existencia en otras regiones y su origen, no se conoce su nombre científico, lo que si se conoce es que alcanza una altura de hasta 30 mts y que existen diferentes variedades las cuales se diferencian por sus frutos, algunos son redondos y algunos ovalados, sus colores son algunos rojo púrpura, amarillos y rallados (amarillo y rojo), con sus frutas se pueden elaborar conservas, piloncillo y también se puede consumir cocido en agua, sus tallos eran ocupados para horcones por ser una madera muy pesada, en sus frutos se desprende una buena cantidad de goma que se torna muy pegajosa la cuál debe quitarse al momento de su cocimiento o elaboración de conserva por medio de ramas, una vez al año se reproducen sus frutos y según la versión de los lugareños cuando este árbol tiene muchas flores para la formación de sus frutos este pronostica el acercamiento de una gran epidemia tal como sarampión, viruela o tosferina entre otras.
En los años 80’s el puente de durmientes se reemplaza por el puente que existe originalmente, construido de material, además de que se construye una pequeña represa en el balneario y un camino empedrado hacia el nacimiento, dándole a Tambaque un cambio que propició mas afluencia de visitantes a este lugar, esta obra se realizó en el periodo del presidente Chayo Gómez, con la colaboración del gobierno federal y estatal.
Los lugareños cuentan que el agua del río Tambaque no sirve para cocinar, se puede probar cocinando una olla de frijoles con esta agua y lo único que se va a conseguir es desperdiciar la leña sin lograr cocinar el alimento, además se dice que si tienes sed el agua del lugar no te la va a quitar, solo te llenará el estómago sin lograr el efecto deseado, esto se debe probablemente a que el agua proviene de lugares subterráneos demasiado profundos que ocasionan que el líquido contenga demasiados minerales.
Sin embargo Tambaque cuenta con dos manantiales que contienen agua muy diferente a la del Balneario, uno de ellos, llamado el pocito, se encuentra en la parte de oeste de donde están actualmente construidos los baños del ejido Santa cruz, este pequeño nacimiento está en forma de cúspide y el agua baja como de una lomita, se dice que el año 1950 cuando el rio se secó completamente, este nacimiento permaneció con agua, otro nacimiento se encuentra en la parte cercana a las cabañas de Tambaque, este nacimiento en la actualidad abastece de agua al ejido Santa Cruz por medio de una bomba; se cree que ambos nacimientos están conectados, pero no se sabe a ciencia cierta ya que en medio de los dos corre el agua del balneario.
Existen algunas creencias que los lugareños cuentan de Tambaque, una de ellas es que en tiempo de sequía, si en la noche los habitantes escuchan al río sonar como si llevara mucha agua (como un torrente), esta es una señal de que en tres días lloverá, otra creencia es que en época de lluvias, si Tambaque está demasiado crecido y de repente baja su caudal (en dos o tres días) a su cauce normal, es señal de que seguirá lloviendo, ya que el tiempo para que el balneario retorne a la normalidad es de entre 10 a 15 días.
En los alrededores de Tambaque existían iguanas, víboras 4 narices y cola blanca entre las más predominantes, existía el búho y el picametate, tejones, mapaches, ardillas, jabalí, venado, changos, y un animal parecido al chango con su cabeza blanca conocido como por los Teenek como thulul, era un animal muy resistente a las balas.
Había diferentes peces como el pez sierra, robalo, mojarras, acamayas, camarones, tortugas, víboras acuáticas, en aves acuáticas estaba el gallerete (ave acuática en forma de gallina), patos en diferentes variedades, garzas blancas y moradas y martín pescador, entre otros.
En cuestión de plantas abundaba el tzabaque, al que hicimos referencia anteriormente y que puede ser el origen del nombre Tambaque, el orejón, aguacate, café, frijolillo, ceibas y árboles de mante de los cuales en la actualidad se conserva un mante cerca del puente, enfrente de un Zabaque.
Existe un lugar que en la actualidad no se conoce tanto y que es parte del ejido Santa Cruz a unos 500 mts al lado poniente del nacimiento de Tambaque, en donde se encuentra un hoyo con una dimensión de un metro o metro y medio de ancho y que e constantemente emana vapores fríos  no se sabe que profundidad tiene este agujero, solo se cree que es un respiradero del mismo manantial de Tambaque, su nombre en Teenek es Tsamay Jol (hoyo frío).
En el lado noroeste del ejido Santa Cruz, existe una peña llamada peña blanca conocida en Teenek como Dhak Tsen, que se localiza a una distancia de hora y media del ejido y en donde al escalar se puede encontrar una parte plana del tamaño de un estadio y en medio de la peña una apertura o grieta; en ese abismo existen colmenas y platanales, se dice que tiene una altura aproximada de 120 mts.
Otro lugar es el llamado Japazum en donde existen peces muy grandes, como cocodrilos, a este lugar no se le ha encontrado la profundidad y el lugar es conocido en Teenek como Ja’ pathu’m (agua del tigre o lugar del tigre en el agua), la gente cuenta que existe un animal muy grande que cuida la laguna y que sale de las profundidades.
Los tres lugares cercanos a Tambaque, podrían ser considerados en un futuro como destinos turísticos alternativos que puede ofrecer el ejido Santa Cruz.
Notas: Este trabajo se realizó a través de la recopilación de información mediante investigación de campo y charlas con la gente adulta vecina del balneario Tambaque.

La Sierra Huasteca desde mi perspectiva

Hace unos días que no he pensado en otra cosa, aunque he estado atiborraba de asuntos académicos, no se me sale de la cabeza la idea de hacia donde será el siguiente paso.

Desde hace muchos años, recuerdo las historias fantásticas de un compañero entrañable al que tengo más de 20 años de conocer, me contaba de castillos en medio de una selva espesa, de cascadas de aguas turquesas, de cerros interminables cubiertos siempre de niebla… Algún tiempo después, con ayuda del Atlas Geográfico de los libros de Texto Gratuitos de la SEP, supe que esos lugares se ubicaban en la región cultural llamada Huasteca. Y me hechizó la idea de conocer aquel nombre que tanto mencionaba: Xilitla
No fue sino hasta el 2006 cuando terminé mi carrera de biología (frustrada porque mis compañeros no quisieron organizar un viaje y en su lugar hicieron un costoso tradicional cena-baile) que me decidí a ir fuese como fuese a conocer la Huasteca. Otro entrañable amigo cuyo nombre no hay necesidad de mencionar, porque él sabrá quién es y cuanto conocimos los dos en aquel viaje, fue quien me acompañó, apenas íbamos con una Guía Roji tomando autobuses aquí y allá, acampando en donde se hiciera de noche, cargando sleeping, comiendo bocoles y zacahuil en los mercados, en fin  solo Dios sabe como mi madre en aquellos años de oro sin balaceras me dejó ir sola, y así  llegamos a la Sierra Gorda de Querétaro y de ahí a la maravillosa Xilitla, donde conocí el castillo fantástico de quien me hablaba mi otro amigo: el castillo de Sir Edward James, un personaje espléndido rodeado de un halo de locura seductora que me hubiese encantado conocer en vivo y a todo color. En verdad que añoro otros tiempos que no son míos, acepto que a menudo me siento incómoda en esta modernidad tan amenazante…
Apenas y supimos de la cercanía de aquella garganta palpitante en medio de la montaña, aquel abismo magnífico, una puerta hacia las profundidades insondables de la Sierra Madre Oriental, sí, el Sótano de las Golondrinas, emprendimos emocionados el viaje hacia Aquismon en un autobús destartalado, yo llamé a mi casa desde un teléfono de tarjeta en la plaza de Aquismon y no estaba mi madre en casa, recuerdo bien que le dejé el recado a mi tío, que por las buenas creo que no se imaginaba en que rincones lejanos andaba de vaga, todo el viaje en  aquel autobusito ruidoso fue un constante ir plasmada en el vidrio, con la mirada que se me salía de los ojos, con tanta selva, con tanto frescor, tantas caras de un color moreno rojizo tan hermoso, tan auténtico: Tanzozob, Tamapatz, Zopope… poco me faltó para llorar de la emoción al llegar al mentado sótano. 
Llegamos y no lo podíamos creer, era imposible la magnitud de aquella vista, un vértigo inimaginable, tan  terrorífico como fascinador, la montaña exhalaba un viento entrecortado por las guaguas y los periquitos que literalmente nos peinaban la cabeza con su vuelo al ras, estaba ahí ante nuestros ojos, una de las cosas que me ha marcado más en mi vida. Quedé flechada y jamás volvió mi corazón a estar tranquilo, siempre pensando en volver a aquellas sierras Huastecas, siempre.
Poco después me fui a Chihuahua dos años a trabajar, ahí conocí al biólogo que ahora es mi esposo, y fue tanta mi obstinación por volver, que yo no se si fue tanto desearlo o tanto soñarlo, que mis súplicas internas rindieron su fruto y recibí un correo de aceptación para trabajar ambos en la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda de Querétaro por parte de otra persona especial que poco tiempo después sería mi amigo, al que estimo mucho aunque nuestra forma de ver el mundo sea tan distinta. 
Cuando viví ahí en Jalpan fui la persona más plena, más feliz y más completa del mundo, pero aún así, anhelaba el momento en que por angas o mangas tuviéramos que ir a Río Verde, a Xilitla, a Ciudad Valles  etc. por algún encargo, esa carretera nacional 85 de su tramo de Llera, Tamaulipas a Tamazunchale, S. L. P. era todo un placer para mi recorrerla, aquellas murallas hasta el cielo a la altura de Huichihuayan, con la sierra Montecristo enmarcando el paisaje siempre verde, nuboso y las orillas del camino llenas de plantas de ornato y sabrosos Litchies, la Y griega siempre activa, los tramos selváticos de Matlapa, Tamazunchale con sus cerros tropicales, el tramo de Gómez Farías en Tamaulipas, con sus pays de mango, la cueva del abra impresionante, y ni se diga la carretera que va de Tamazunchale para Pachuca, pero por el lado de Huejutla, un verdadero manjar a los sentidos, esa otra hermosísima Huasteca, la Hidalguense, agreste e indomable, esa escarpada serranía colmada de niebla y vasijas de barro colorado, un paraíso.
Pero tiempo después tuve que volver a Nuevo León, en donde vivo hasta la fecha, pero juro que no hay día que no sufra la lejanía de esas tierras prodigiosas y la dulzura de su gente, tan dulce como el pilón de los cañaverales color verde nuevo.
Y entonces recordé que mientras viví en Chihuahua, mi supervisor-jefe-maestro-amigo, me contaba que si uno desea trascender en la conservación de las tierras que amamos no es necesario querer salvar el mundo, hay que casarse de tiempo completo con ese sitio al cual amemos, con su bioculturalidad, hay que comprenderle, hay que gozarle y hay que protegerle y amarle. Sus palabras no tenían del todo sentido para mi en aquel entonces, él había nacido en Castaños, Coahuila y estaba “casado” por así decirlo, con el Santuario de la Cotorra Serrana en Madera, Chihuahua desde hacía en aquel entonces, 14 años…
Y entonces comprendí…
Que toda esta serie de eventos, uno tras otro, me han llevado de aquí para allá, y creo que haga lo que haga, me manden a donde me manden, me invite a donde me inviten, me replieguen a donde me replieguen, mi entera voluntad, mis esfuerzos, mis pensamientos, mis anhelos, mis ojos siempre están dirigidos hacia un mismo lugar: la Sierra Madre Oriental,sí, pero muy especialmente la Sierra Huasteca desde el Soto La Marina, hasta el Tuxpan, a donde muy pronto, estoy segura he de volver para no moverme de ahí nunca jamás.
Cascada cercana al castillo de Sir Edward James, Xilitla, San Luis Potosí (Abril, 2006).

Mi hermana y yo en otra de las cascadas (Abril, 2008).
Castillo de Sir Edward James (Abril, 2006).
Los pasadizos del castillo de Sir Edward James (Abril, 2008).
En el castillo, Xilitla, S. L. P. (Abril, 2008).
Plaza de Xilitla al atardecer, atrás las impresionantes anticlinales (Abril, 2006).

Semana Santa 2009, Xilitla, San Luis Potosí.
Iglesia de Aquismon, San Luis Potosí (Abril, 2006). 

Mi regalo de cumpleaños, Febrero 2009, Cascadas de Tamasopo, San Luis Potosí. 

El Puente de Dios, Tamasopo, S. L. P.  Febrero 2009. 

Laguna Atezca, Molango de Escamilla, Hidalgo, mayo 2009. 

Plaza frente a la iglesia de Molango de Escamilla, Hidalgo. 

Remanente de bosque de niebla con helechos arborescentes, Tlanchinol, Hidalgo. 

Huejutla, Hidalgo, mayo 2009. 

Cañón del Río Santa María visto desde San Antonio Tancoyol, Sierra Gorda de Querétaro, al otro lado es Aquismon, San Luis Potosí. 

Cañón de la Servilleta, Gómez Farías, Tamaulipas, Semana Santa, 2009. 

Cañón de la Servilleta, Semana Santa, 2009. 

Enchiladas Huastecas cerca del mercado de Ciudad Valles, Abril, 2012.

Plaza de Ciudad Valles, Abril, 2012. 

Río Valles, Abril, 2009. 

Cascadas de Micos, Valles, San Luis Potosí. 

Cascadas de Micos. 

Cascadas de Micos, 2012. 

La bióloga Mariana Reyna y yo, en los bosques de enebros de la comunidad de El Cañón, Landa de Matamoros, Querétaro, julio 2009. 

Valle Verde, todos rumbo al sótano de las Golondrinas por el camino que va de Zoyapilca , Querétaro a Tanzozob, S. L. P. 

Sótano de las Golondrinas, Aquismon, San Luis Potosí.