Día Nacional del Maíz

Maíces criollos de San Antonio Limón, Municipio de Perote,  Veracruz, la única zona semiárida del estado.

Hoy 29 de Septiembre se celebra en México el Día Nacional del Maíz. Al publico en general pero especialmente a los agrónomos y permacultores los invito a conocer, utilizar y difundir las semillas de los maíces criollos que se dan en nuestra región. El maíz es parte de nuestra identidad cultural, es el padre de nuestra alimentación y es un acerbo de biodiversidad increíble. No los perdamos, hagamos caso omiso a los reiterados exhortos del gobierno para usar variedades mejoradas que además de acabar con la diversidad genética de nuestras variedades de maíz, promueve el uso de organismos genéticamente modificados sin saber cuales son los efectos que producen en nuestro organismo.

El patio. Bastó un pequeño pedazo de tierra para que los maíces crecieran sanos. Al fondo se ve nublada la sierra.

Hace poco más de un año sembré maíz criollo de Perote Ver. cuando vivía en El Cercado, este año también sembré maíz criollo del Altiplano Potosino, pero el primer año el huracán Alex lo derribó, mientras que este año la sequía acabó con él. Creo que no debí de haber cometido el error de sembrar variedades que no son de aquí, pero espero que pronto pueda hacerme de algunas mazorcas del maíz criollo que se da en la sierra y empezar de nuevo el año entrante que espero con fe que sea más húmedo que el presente aquí en el noreste de México.

Así que a conseguir mazorcas de maicito criollo y hacer nuestros huertos en casa.

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Cascada el Caracol, Iturbide N. L.

Iturbide se localiza al sudeste del estado, en la región denominada Sierra Madre Oriental ubicado en los 24º44′ de latitud norte y 99º53′ de longitud oeste, se encuentra a 1,850 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el municipio de Galeana; al sur con Aramberri; al este con Linares y con el estado de Tamaulipas; al oeste con Galeana.

Kiosko en la plaza de Iturbide por la mañana.

Vista desde la plaza.
Iturbide es un municipio perteneciente al estado de Nuevo León, cuya geografía es accidentada en un 100%. Todo el municipio se halla inmerso en la biorregión de la Sierra Madre Oriental y tiene variados climas y tipos de vegetación que van de los semiáridos hasta los subhúmedos, pasando por los templados y hasta los fríos en las cumbres más altas.

La geografía de Iturbide es accidentada en su totalidad, aquí una vista al cañón de la Escondida.
La Sierra Madre Oriental cruza casi todo el municipio formando valles y cañones como el de Peña Colorada, Las alazanas y La Muralla. El río San Antonio que nace en el rancho La Tinaja, atraviesa el municipio de norte a sur. Los ríos Pablillos y Hualahuises, recorren el territorio de oeste a este. Asimismo al norte del municipio se encuentra el río La Muralla. Todos estos de corriente permanente. El clima es (CW), templado con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 19ºC, la precipitación es de 560 mm. El régimen de lluvias es de septiembre a diciembre. Los vientos dominantes son del norte.

Sierra La Muralla.

Biológicamente hablando no ha sido lo suficientemente descrito, por lo tanto no es de sorprenderse encontrar una que otra especie de flora rara o no común, como el caso de la recientemente descrita Yucca angustifolia.

Yucca angustifolia, especie recientemente descrita en el año del 2004.

En esta ocasión nos encaminamos a la cascada del Caracol, que afortunadamente por su difícil acceso a pie, pocos son los turistas que se aventuran a conocerla.

Camino sinuoso a pie por entre las laderas para llegar a la Cascada El Caracol.
En este recorrido avanzas por las laderas rocosas cubiertas de bosques ralos de encinos, nogales, cedros, uno que otro pino, granjeno, diferentes acacias, monillas, ceanothus, palo santo y otras especies asociadas a los bosques de encino y chaparrales.

Granjeno. Sus frutos son de un sabor agridulce bastante agradable. Se dice que hay quienes hacen mermelada con sus frutos.
Frutos de Monilla Ungnadia speciosa en su cápsula trilobada, usados para hacer artesanías como collares.

En los mogotes de roca caliza hay magueyes huastecos de la especie Agave bracteosa cuyas poblaciones se distribuyen ampliamente en las paredes calizas de la Sierra Madre Oriental y es una especie marcada como Amenazada por la NOM ECOL 059.

Mogotes de roca caliza con poblaciones de Agave bracteosa.

Agave bracteosa.
    

 Además de interesantes especies leñosas y de hábitos rupícolas, hay especies herbáceas asociadas a zonas húmedas y umbrosas, lo cual les ha permitido desarrollar hojas carnosas y les ha brindado una predilección especial por ser plantas que además tienen un gran valor ornamental en los jardines de muchos hogares neoloneses como las llamadas begonias y la barca de la niña.

Begonia uniflora con un par de botones a punto de abrir.

Barca de la niña Tradescantia crassifolia.
Otros de los habitantes carismáticos que observamos en estos bosques son sin duda los insectos, como una mosca ladrona y un saltamontes en etapa juvenil.

Mosca ladrona de la familia Asilidae.
Saltamontes de la familia Acrididae en etapa juvenil, pues nótese que sus alas no se han desarrollado totalmente.

Entre las oquedades de las paredes calizas se abren paso interesantes sistemas de cavernas y cuevas. Durante el recorrido hacia la cascada está la llamada “Cueva oscura”, a la cual solo es prudente acceder con un buen equipo espeleológico por poseer peligrosas simas en su interior de hasta 7 m de profundidad. Aparentemente no ha sido estudiada del todo y hasta la fecha se desconoce su profundidad total o si conecta hacia otros sistemas cavernarios. Nosotros solo accedimos al primer recinto a unos 10 m de profundidad y aún sin haber avanzado mucho nos fue posible observar su franca belleza pétrea.

Mogotes de piedra caliza, es común encontrar poblaciones de flora rupícola y gran variedad de oquedades, cavernas y hasta cuevas.

El letrero hacia la Cueva Oscura.

Entrada a la Cueva Oscura.
Columna hecha a partir de la unión de una estalactita con una estalagmita, proceso que conlleva millones de años para formarse.

La cueva oscura vista de adentro hacia afuera.

Antes de llegar a la cascada, ya es perceptible el rumor que provoca el agua al estrellarse sobre las rocas, aún así uno no puede abstraerse del todo por el sonido, pues en un recoveco anterior se abre paso una enorme oquedad en la pared, la cual no es lo suficientemente profunda como para formar ni siquiera una caverna, pero si impacta su tamaño y forma de cúpula. Esta es llamada la Cueva del Muerto.

El nombre deja mucho a la imaginación y como cualquier oquedad, caverna, cueva o sima  inspira un misterioso deseo y respeto en cualquiera que se interne en ellas.

Aunque su negrura asombra y estremece, realmente no hay mas que unos cuantos metros antes de que termine en una pared.

Unos metros más adelante por una vereda sinuosa y húmeda vamos acercándonos a la cascada, ya el frescor es ineludible y una gran cantidad de nogales provocan una umbría deseable, la brisa se levanta y los helechos se multiplican a cada paso que damos. Un letrero nos indica que estamos por llegar y en una rinconada agreste, el agua corre y se precipita de una lado a otro, figurando dar vueltas como un caracol y formando así una impresionante cascada de unos 50 m de altura, otra joya más de la Sierra Madre Oriental.

Letrero que nos indica la llegada a la Cascada El Caracol.


Cascada El Caracol, Iturbide N. L.

Arroyo abajo no podemos dejar pasar la oportunidad de refrescarnos a la sombra de los álamos de río y los nogales. La vegetación que aquí se concentra está asociada a las corriente de agua y las cañadas protegidas y es notoriamente más frondosa y exuberante que en el recorrido por el chaparral de la ladera.

Álamo de río, habitante común de los arroyos de la sierra, esta especie es Platanus rzedowskii, en honor a este prominente botánico.

Nogales y álamos adornan el cauce del arroyo.

Arroyo abajo la abundancia de vegetación y la fisionomía del bosque cambia totalmente en contraste a las laderas de chaparrales.

Hongos del género Coriolus localmente llamados orejitas de palo, cubren profusamente un tronco caído beneficiados por la humedad y la sombra.
De vuelta al camino, solo unas valientes se atreven a ramonear en las laderas más abruptas y las cimas más altas de las vértebras rocosas, andan libres y nunca se cansan, no tienen más casa que la misma sierra y en cualquier día la majada de cabras parece fundirse entre las rocas y los magueyes.

En qué momento?

En qué momento?…

En qué momento perdiste el rumbo?
En qué momento decidiste quedarte estático?
En qué momento te cansaste de la lluvia, del sol y del aire?
En qué momento decidiste apartarte de la tierra en lugar de fluir con ella?

En qué momento tu mente hizo un caos de lo más simple?
En qué momento le diste más valor a trozos inanimados que a la misma vida?
En qué momento creíste que había suficiente para tantas bocas innecesariamente hambrientas?
En qué momento te ensimismaste en un mundo tan diverso?

En qué momento sentiste que valías más que todas las demás criaturas vivas?
En qué momento cambiaste lo más sublime por lo más patético?
En qué momento pensaste qué eras el único?
En qué momento te atreviste a matar a tus semejantes lentamente a cambio de tu beneficio?

En qué momento tu aspecto se convirtió en tu único sueño?
En qué momento relegaste al más viejo y abusaste del más débil?
En qué momento decidiste envenenar al mundo a cambio de tus comodidades?
En qué momento violaste las leyes naturales que te rigen a cambio del placer pasajero?

En qué momento  encontraste trascendencia en lo absurdo?
En qué momento te excitó más lo falso que lo verdadero?
En qué momento engulliste todo lo bueno que te dio el mundo y lo transformaste en tus deshechos?
En qué momento te multiplicaste tantas veces hasta convertirte en una plaga?

En qué momento humano? En qué momento entonces va pasar algo que te obligue a abrir los ojos?

Encinares tropicales de la Sierra Madre Oriental

Generalidades
Puig lo llama bosque esclerófilo tropical haciendo alusión a la textura rígida de las hojas de los encinos, el término esclerófilo proviene de los vocablos griegos sclero (duro) y phyllon (hoja) y se usa para dirigirse a las plantas de hojas “tiesas”, coriáceas, de cutícula gruesa y el término tropical hace alusión al régimen bioclimatico de esta comunidad vegetal sumamente interesante.
El término de encinar se justifica por el hecho de que una especie de encino, el Quercus oleoides, raras veces dos (Q. sororia y Q. glaucescens), es dominante. 

La vertiente del Golfo de México es conocida por su exuberante vegetación conformada por selvas, manglares, vegetación riparia, palmares y pantanos, ecosistemas típicos del trópico, sin embargo también se encuentra un tipo especial de bosque de encinos, vegetación típica neártica, de climas templados pero aquí sobre la llanura costera, en clima cálido y rodeados de selvas y otras comunidades tropicales.

Este ecosistema tan especial de la sierra madre oriental se presenta en forma de fragmentos desde Tamaulipas hasta Puebla, siempre como comunidades aisladas a menos de 800 metros sobre el nivel del mar y no esta representado más que en la vertiente Atlántica. Hasta el presente Q. oleoides no ha sido señalado en la costa pacífica. En la Huasteca, los bosques de Q. oleoides son doscontinuos y se encuentran en condiciones ecológicas muy diversificadas. Es posible reagruparlos en cuatro conjuntos geográficos:
1. El más importante esta situado al borde inmediato de la costa, y se extiende de manera mas o menos continuoa, de Punta Jerez, Tamaulipas a Tuxpan, Veracruz. Después de una interrupcion se vuelve a encontrar este mismo bosque en torno a Tecolutla y hasta Nautla, Veracruz. constituye una franja mas o menos paralela a la costa del Golfo, con un máximo de unos 10km de ancho. En Veracruz se encuentran pequeños bosques aislados al norte de Tepetzintla, una franja discontinua de mayor importancia cercana a Comapa, Xalapa, Actopan y Laguna Verde, un relicto entre el Puerto de Veracruz y Alvarado, y como pequeños manchones aislados entre Acayucan y Soteapan hasta Playa Vicente. Gómez Pompa (1966) describe los encinares de Misantla, Colipa y Nautla, en Veracruz, desarrollándose en la costa sobre suelos arcillosos y derivados de rocas basálticas.
2. El segundo conjunto comprende los bosques del norte de la sierra de Puebla, unicamente situados sobre las mesas basálticas y no sobre las colinas calcáreas que ocupan afloramientos ígneos que se presentan en forma intermitente y de pequeñas islas biogeográficas en medio de la selva mediana perennifolia en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla; estos bosques incluyen especies de selva tales como Ficus glaucescens, Sapium lateriflorum, Tapirira macrophyla y Alchornea latifolia. Están unidos al substrato, de modo que son discontinuos. Es posible relacionar los bosques esclerófilos de las mesetas basálticas de  Huautla, Huazalingo, Calnali y San Felipe Orizatlan del norte de Hidalgo, con los de los alrededores de  Tamazunchale, al sur de San Luis Potosí.  
3. Otros bosques de Q. oleoides están situados al este de la pequeña sierra de Tansabaca, en los límites de los municipios de Tamasopo y Aquismón, del estado de San Luis Potosí sobre suelos arcillosos rojos o amarillos que en ciertas condiciones pueden incluir especies típicas de selva como Brosimun alicastrumBursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Ceiba pentandra, Dendropanax arboreus, Tabebuia rosea, Zinowiewia integerrima y Zuelania guidonia.
4. Finalmente, el último conjunto de bosques esclerófilos tropicales esta situado al norte de Aldama, Tamaulipas, sobre rocas volcánicas del Cuaternario. Q. oleoides tiene una fisionomía y una ecología muy diferentes  de las que posee en las anteriores regiones.
A pesar de las diferencias estructurales, fenológicas, florísticas y ecológicas que existen entre esos cuatro conjuntos, la gran dominancia de Q. oleoides  permite que se reagrupe en una misma formación. Un estudio más profundo debería permitir distinguir en esta formación agrupaciones  particulares (xérico, higrófilo, etc.); sin embargo, la realidad de los bosques de Q. oleoides permanece en su complejidad.
Origen
El bosque tropical esclerófilo (Quintero, 1974) o encinar tropical se considera que es un tipo de vegetación de origen templado que logró ajustarse a las condiciones climáticas cálido húmedas de las zonas bajas de latitudes tropicales. Es posible que estos encinares tuvieran un papel relevante como refugio florístico y faunístico durante el Pleistoceno (Prance, G.T. 1982 ). Estas comunidades arbóreas sobrevivientes del Pleistoceno, se comprende que debido a las bajas temperaturas durante la última glaciación se pudieron desarrollar a bajas altitudes y latitudes, inclusive hasta Costa Rica, pero al término de la glaciación solo sobrevivieron comunidades aisladas, las cuales se terminaron adaptando al clima cálido de la planicie costera del Golfo. Cabe notar que Sarukhán (1968) y Sousa (1968) señalaron esta posibilidad debido a la conexión que presentan estos encinares tropicales con encinares de zonas más altas, donde también se presentan las especies de Quercus de los bosques tropicales.
Ecología
La amplia distribución del bosque tropical esclerófilo entre los paralelos 20° y 23°, en variadas condiciones edáficas y bioclimáticas, indica que no son estrictas sus exigencias  ecológicas. 
Los Bioclimas
Los blioclimas de los bosques de Q. oleoides presentan afinidades con los del bosque tropical medio subperenifolio, del bosque tropical bajo caducifolio, del bosque espinoso bajo caducifolio. No parece necesario detallar todos los bioclimas, pero conviene indicar los tipos bioclimáticos extremos entre los que podría desarrollarse.
Al norte, o sea en la región mas seca, el bioclima es tropical subseco, muy cálido en la llanura, con temporada seca larga. Corresponde al clima de la estación de Aldama, Tamps. alt. 90 m, T=23°5, P=620mm, tf=18°, Ms=8. Al sur, en condiciones más húmedas, hay un bioclima tropical subhúmedo, muy cálido de llanura, con temporada seca corta: estación de Tuxpan, Ver., alt. 14 m, P=1320 mm, T=24°5, tf=19°; Ms=3. Los caracteres bioclimáticos generales de este bosque van a oscilar entre los siguientes valores:

a) Temperatura media anual de 23 a 25° C
b) Temperatura del mes más frio de 18 a 20°C
c) Precipitaciones promedio anuales de 600 a 1500 mm
d) Número de meses secos de 2 a 8

De ello se pude concluir que Q. oleoides es poco sensible a las variaciones estacionales  de las precipitaciones y de la duracion de la temporada seca. En cambio la temperatura del mes más frio puede ser el factor bioclimático limitante pues en todos los casos es superior a 18°C.
Suelos
En efecto, el factor edáfico es el que determina el cambio de vegetación, cuando bajo un mismo clima se encuentran los bosques medios subperennifolios, bajo caducifolio y esclerófilo. Los suelos del bosque esclerófilo pertenecen a cuatro tipos principales: arenosos, vertisoles, ligeramente ferralíticos, litosoles; pero en realidad, presentan siempre condiciones extremas de hidromorfía o de xericidad, que limitan la competencia de las demás especies.
Los suelos donde pueden presentarse estos bosques pueden ser suelos aluviales muy antiguos, formados del arrastre de cenizas volcánicas, con abundante grava cuarzosa en forma de cantos rodados, y se sitúan en las partes altas de lomeríos donde el drenaje superficial es muy fuerte. También se establecen en suelos derivados de materiales ígneos rocosos o cenizas, de tipo extrusivo o intrusivo, que se presenta en forma de mesas emergidas entre material calizo frágil, como puede observarse en la planicie costera del norte de Veracruz y las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, así como en San Luis Potosí e Hidalgo. En estas circunstancias los suelos pueden ser negros, arcillosos, someros, que sobreyacen a rocas basálticas o lateralíticos indiferenciados profundos y rojos, igualmente derivados de ceniza volcánica, el otro tipo es arenoso y de origen reciente, en planicies costeras de la zona de Tampico, Tecolutla y Nautla, en la zona del Golfo Norte (Pennington y Sarukhán, 1998).
Estructura y fisionomía
La estructura y la fisionomía del bosque tropical esclerófilo dependen principalmente de dos factores, antrópico y edáfico. Muchos de estos bosques densos y pluristratas están, en efecto, frecuentemente perturbados por la acción del hombre, y transformados en bosques claros.
Si no se consideran más que las formaciones climáticas, con exclusión de los bosques secundarios perturbados, se distinguen dos tipos:
1. Por una parte, los bosques claros, situados en la región 4 sobre los litosoles bien drenados. su recubrimiento varía del 40 al 60%. No hay más que un solo estrato arbóreo bajo (de 5 a 7 m), un estrato arbustivo y un estrato herbáceo; muy pocas lianas y epífitos. En este tipo, Q. oleoides no es la unica especie dominante, Bursera simaruba es codominante. La flora comprende elementos del bosque bajo espinoso caducifolio. Se trata de un grupo ecológico xérico.
2. Por otra parte, los bosques densos localizados en las demás regiones, principalmente en la primera, sobre suelos mas o menos hidromorfos. Tienes dos estratos arbóreos: alto (20 – 25 m) y bajo (8-12m), un estrato arbustivo, un estrato herbáceo, lianas y epífitos. El recubrimiento es de un 80 a un 100%. Q. oleoides es frecuentemente el único dominante. Las demás especies arbóreas tienen un coeficiente de abundancia – dominancia francamente menos elevado. Son comunes a los bosques tropicales caducifolios y a los subperenifolios. 
El 55% de las especies arbóreas de rellenos son perennifolias y el 45% son caducifolias. La floración se produce en el 60% de los casos antes o a principios de la temporada de lluvias es decir entre diciembre y junio. Para el resto, la floración se produce durante la temporada de lluvias.
Importancia
Debe destacarse también su papel ecológico preponderante, pues los bosques de encino resultan ser excelentes biomejoradores edáficos, ya que propician el desarrollo y el rejuvenecimiento del suelo a causa de la incorporación constante de hojas y permiten un control natural así como eficiente de la erosión, siendo también buenos retensores de suelo evitando desplazamientos en las pendientes. Asimismo, evitan el abatimiento de los mantos acuíferos, la desecación y azolve de presas, así como tolvaneras, entre otros aspectos de índole ecológica. Poseen resistencia como barrera ante huracanes y vientos fuertes, ya que son árboles muy robustos y fuertemente anclados al suelo. Y por si eso fuera poco, estos árboles constituyen un alto potencial de atractivo paisaje escénico, en donde numerosas epifitas como las orquídeas, las bromelias, anturios, peperomias e inclusive hasta cactáceas crecen en los encinos del bosque, además de mantener en el sotobosque otras especies interesantes como cícadas (Dioon edule, Zamia inermis y Z. loddigesii, las dos primeras en peligro de extinción), palmas (Sabal mexicana, Acrocomia aculeata, Chamaedorea elegans) y dioscoréas; en suma, en los encinos se conforman importantes nichos ecológicos de los ecosistemas.
Los encinares tropicales son muy importantes para la fauna, son fuente de alimentación ya que sus bayas son devoradas por una gran cantidad de mamíferos como cotuzas, pecaríes, venados, ardillas, ratones, cerdos, etc., y por las aves, algunos de estos animales también encuentran en los encinos sitios ideales para anidación, reproducción y caza. Al estar inmersos entre ecosistemas tropicales exuberantes mantienen estrecha relación con la ecología de dichos ecosistemas, funcionando como corredores y hábitat de la fauna. Una característica peculiar de estos bosques es que suelen mantener humedad en el suelo durante todo el año, además la humedad obtenida de la niebla en épocas de sequía mantiene el sotobosque con gran variedad de hierbas y epífitas, excelentes microhábitats para anfibios y reptiles, por tanto la mayoría de las especies faunísticas (inclusive aves) no tienen que migrar a otros sitios, manteniendo una abundancia y diversidad relativamente constante a lo largo del año a causa de la disponibilidad de especies base de la cadena trófica (Prance, 1982).
Problemática
Por las características de su madera, los bosques de encino han sido muy explotados con fines forestales para la extracción de madera, para la elaboración de carbón y tablas para el uso doméstico, lo cual provoca que este tipo de vegetación tienda a fases secundarias las que a su vez sean incorporadas a la actividad agrícola y principalmente pecuaria (Rezedowski, 1978). Una vez talado el bosque de encinos, su recuperación es difícil puesto que al ser de crecimiento lento suelen establecerse primero las especies ruderales y de rápido desarrollo de las selvas o pastizales aledaños, impidiendo la recuperación del bosque original. En el caso de incendios forestales o quemas periódicas debido a la roza la recuperación del bosque es aún más difícil ya que aparte de los problemas anteriores, el fuego destruye los hongos micorrízicos del suelo dificultando el crecimiento de nuevos encinos o la regeneración de árboles a partir de los tocones, además de reducir la fertilidad natural del suelo al volatilizar los compuestos nitrogenados. Esta pérdida promueve que en encinares deforestados se formen acahuales de selvas, este cambio afecta gravemente a poblaciones faunísticas vulnerables, con baja movilidad y alta dependencia del encinar tropical, como algunos reptiles y los anfibios del bosque en general. En otros casos, la perturbación intensa de los encinares tropicales produce una vegetación típicamente sabanoide con una drástica degradación de suelos.
En la Huasteca, los suelos de encinares tropicales se han utilizado para cultivos extensivos de caña de azúcar. Actualmente la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO) ha determinado dos importantes regiones terrestres prioritarias que presentan este tipo de bosques, una en la región tamaulipeca y la segunda en el centro de Veracruz, las cuales presentan problemas comunes de deforestación y transformación a pastizales o sabanas debido principalmente a la actividad agrícola y ganadera.
Siendo México el país con mayor diversidad de encinos en el mundo, poco conocemos sobre la biología, ecología, etnobotánica, y menos aún, sobre el aprovechamiento sustentable de este útil y valioso ecosistema que es el bosque tropical de encino.

Los climas cálidos A de Koopen y sus modificaciones hechas por Enriqueta García


Las designaciones que Koppen usó para diversos tipos de clima son evidentemente inadecuadas, o por lo menos confusas, cuando se trata de aplicarlas a los climas de la República Mexicana. En efecto, las designaciones a que nos referimos fueron establecidas con base en formaciones vegetales que constituyen zonas latitudinales, y precisamente estas formaciones vegetales, o bien no existen en México, o bien, no coinciden con los tipos climáticos que deben definir. Por consiguiente, fue necesario cambiar en diversos casos las designaciones climáticas de Koppen, para que no produjeran mayor confusión, por otras más adecuada que son las que se presentan a continuación.
Modificaciones al grupo de climas cálidos A
a) Tipo de clima Af (caliente húmedo con lluvias todo el año)
Las características más importantes del tipo de clima Af de Koppen son las siguientes: lluvia abundante durante todo el año, falta de una estación  seca bien definida. (el mes menos húmedo con más de 60 mm de precipitación) y temperatura de todos los meses mayor de 18°C. Koppen en 1948 parece indicar que estos climas deben ser siempre isotermales y tener oscilación de 0°C hasta 6°C, por lo que el simbolo i para ellos resultaría superfluo. En México las zonas con clima Af, según las especificaciones antes indicadas se encuentran situadas al sur del paralelo 20°N a lo largo de la base del declive de la Sierra Madre Oriental  y a lo largo del pie septentrional de los plegamientos del norte de Chiapas.
Si se comparan los climas Af con los Am la unica diferencia apreciable entre ellos es la cantidad de lluvia en el mes más seco: más de 60 mm (101 mm) en el Af y alrededor de 56 mm en el Am. Por anteriormente expuesto, se decidió distinguir a los climas Af de México de los Af típicos, añadiendo al símbolo Af  la m entre paréntesis Af (m), para indicar las características antes expuestas. Lo anterior se confirma también cuando se considera el porcentaje de lluvia de los tres meses más secos por estaciones aisladas que en los Af(m) de México es siempre menor de 18% de la precipitación total anual  (lo que suele ocurrir también con muchos Am), en tanto que en los típicos Af de Koppen es siempre mucho mayor que esa cantidad.
b) Tipo de clima Am (caliente húmedo con lluvias en verano)
El tipo Am, es muy caracteristico de los húmedos situados al sur del Trópico de Cáncer, se localiza en la llanura Tabasqueña, en la base y en el declive este de la Sierra Madre Oriental y en el declive Pacifico de la porción sureste de la Sierra Madre de Chiapas. La temporada de mayor- precipitación de este clima se encuentra en el verano y el otoño, que son las épocas en que los ciclones tropicales que afectan a México son más frecuentes y hacen aumentar la cantidad de lluvia en las zonas con este tipo de clima. Las lluvias del lado del Pacífico y del sureste de la Sierra Madre de Chiapas están repartidas de modo especial, de manera que existe una tenporada seca más acentuada que en el del Golfo que posee un clima similar, a pesar de que la cantidad de lluvia puede ser mayor que en esta última región. 
La diferencia que hay entre ambas regiones radica en el porciento de lluvia invernal, y se debe, probablemente, a la mayor humedad del lado del Golfo en invierno, producida por la influencia de los “nortes”. Éstos no sólo originan precipitación orográfica en los declives de las sierras determinando climas Af (m), sino en la parte de la llanura próxima a ellos, en donde el clima se vuelve Am. Para los climas Am del lado del golfo, la precipitación invernal es en promedio de 8.5% de la total anual, mientras que del Pacífico es solo 3.1% de la anual.
Para hacer resaltar estas diferencias de porcentaje de lluvia de invierno entre los lugares situados en ambas vertientes, se ha añadido al símbolo Am de las estaciones que tienen un porcentaje de lluvia invernal menor que 5 de la anual, la letra w entre paréntesis Am(w).

c) Tipo de clima Aw (caliente subhúmedo con lluvias en verano)
En la República Mexicana los lugares con clima Aw se extienden a lo largo de la vertiente del Pacífico desde el paralelo 24°N hacia el sur y abarcan desde el nivel del mar hasta una altitud  de unos 800 o 1000 m; por el lado del Golfo de México, se les encuentra al sur del paralelo 23°N en algunas de las partes más bajas de la llanura costera y también en la mayor parte de la península de Yucatan, así como en algunas zonas interiores, tales como la Cuenca del Balsas y la Depresión Central de Chiapas.
Se ve, por consiguiente, que este tipo de clima abarca áreas muy extensas de México y que el sistema de Koppen no da sino una idea muy general de las variables condiciones del mismo. En efecto, existen dentro
de las zonas Aw marcadas diferencias climáticas  aun en distancias relativamente cortas. Estas diferencias pueden observarse si se comparan los datos de precipitación de estaciones que, aún teniendo el mismo tipo de clima Aw, se encuentran situadas hacia el borde más seco y hacia el más húmedo de la zona correspondiente. Un ejemplo es Soledad de Doblado,Ver., situada en la llanura veracruzana, lejos de la base de las montañas, que posee menos precipitación, alrededor de 843 mm anuales que Tierra Blanca, Veracruz; localidad situada en  la misma región, pero más próxima a la Sierra Madre Oriental, y que tiene 1519 mm de lluvia anual.
Estas diferencias, demasiado pequeñas aparentemente para que un sistema tan general como el de Koppen las registre, son, no obstante, muy importantes desde el punto de vista de su influencia en el medio físico, por lo que repercuten de manera decisiva sobre la vegetación, agricultura, etcétera. En consecuencia, resulta obvia la necesidad de poner de manifiesto dichas diferencias mediante la subdivisión del tipo de clima Aw de Koppen en varios subtipós.
Con objeto de comparar los datos de las diferentes estaciones meteorológicas con clima Aw y lograr las subdivisiones convenientes, se tomó como base de comparación el cociente que resulta de dividir la precipitación total anual expresada en mm entre la temperatura media anual en °C o cociente P/T de cada una de ellas. Este valor representa la relación que existe entre los dos elementos más importantes de clima y es un índice de humedad conocido como índice de Lang (Mohr and Van Bares,1954). De esta manera el tipo de clima Aw quedó dividido en tres subtipos atendiendo a su grado de humedad:
Aw0 (Cociente P/T menor que 43.2) el más seco de los subhúmedos
Aw1(Cociente P/T entre 43.2 y 55.3) intermedio entre Aw0 y Aw2
Aw2(Cociente P/T mayor que 55.3) el más húmedo de los subhúmedos
El haber encontrado esta correlación resultó interesante, porque pudo comprobarse asi que el método estadístico empleado para subdividir el tipo de clima Aw de Koppen en subtipos, tiene importante significaión desde el punto de vista práctico. Por lo tanto se decidió emplear este método también para subdividir, en subtipos, todos aquellos tipos de clima de Koppen que abarcan zonas demasiado extensas en la República Mexicana como sucede con el tipo de clima Cw y  BS.

Un fragmento

Si me pidieran definir a la Gran Sierra Plegada:
El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.

Vanse destacando las cordilleras como monstruos alagartados, de angulosa vertebradura; cerros que parecen testas de colosales ídolos aztecas, caras de gigantes, muecas pavorosas y grotescas, que ora hacen sonreír, ora dejan un vago terror, algo como presentimiento de misterio.

Y todo era serranía: ondulaciones de cerros que suceden a cerros, más cerros circundados de montañas y éstas encerradas en una muralla de sierra de cumbres tan altas que su azul se perdía en el zafir.

Fragmentos de la obra “Los de abajo” de Mariano Azuela

Aguas azufrosas de Potrero Prieto, Sierra de Galeana, N. L.

Comunidad de Potrero prieto vista hacia el noreste en la tarde.

El pasado 20 de agosto nos dirigimos a un área serrana en demasía interesante. Desde que estaba en secundaría mi papá me regaló un mapa turístico de la Sierra Madre Oriental de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, una verdadera joya que me sigue fascinando hasta la fecha, que aunque plasmado con dibujitos pueriles de montañistas y atractivos naturales, es sin duda una guía invaluable para los que nos gusta andar serreando. Fue ahí dónde supe que en una localidad al norte del municipio de Galeana, colindando con Iturbide está la localidad de Potrero prieto, por un camino de terracería de 14 km que sale de la carretera Linares- San Roberto, unos cuantos km después de pasar la cabecera municipal de Iturbide con rumbo a Galeana. 

Potrero prieto podría ser una localidad serrana más, pero como la Sierra Madre Oriental tiene motivos sobrados para sorprender a  nuestra leve existencia, en las inmediaciones de las serranias cortadas de dicha localidad se abre paso el río Potosí que baja desde la Laguna de Labradores en Galeana, y cerca de la localidad de Potrero se rompe en un desnivel formando la espectacular cascada de La Prieta Linda, y más abajo siguiendo el curso de los cerros se abre paso por entre el Cañón del Potosí en donde el río sale del lado de Montemorelos y toma el nombre de Cabezones. 
Potrero prieto de abajo y el cañón por donde escurre el Río Potosí- Cabezones.

Cascada La Prieta Linda vista de costado por la mañana, comunidad de Potrero prieto, Galeana, N. L.
Cascada La Prieta linda vista de frente por la tarde.
Cascada La Prieta Linda.
Pero río arriba, subiendo una loma tras de la comunidad y de nuevo bajando al nivel del río, serpenteando rocas y el caudal manso del agua, esta un secreto mucho más interesante que por primera vez vi plasmado en el mapita que ya les mencioné: en Potrero prieto hay unas aguas azufrosas.

Río Potosí cerca a la comunidad de Potrero Prieto, Galeana, N. L.
Matorrales submontanos dominan los paisajes del cañón por donde escurre el río Potosí.
Y ahí están ellas, brotando en los escollos de la roca madre del cerro, emanando durante sabrá Dios cuantos años el azufre atrapado en cuevas profundas durante tiempos inmemoriales, rodeadas de un matorral que se agarra con fiereza a las laderas empinadas, ahí entre barretas, varas dulces, yucas, tenazas, sotoles y lechuguillas, ya no se sabe si en un matorral submontano empecinado en treparse a más de 1000 m de altura por entre los cerros o un pedazo de matorral chihuahuense perdido entre la sierra, ahí nacen y amarillean la roca, apestan el aire con su particular tufo ácido y por su puesto invitan a bañar el cuerpo o por lo menos los pies con la promesa de relajar un poco los músculos que para la mayoría ya ha sido suficiente sacrificio llegar caminando hasta ellas después de una hora de subir y bajar el cerro.

Aguas azufrosas de Potrero Prieto, Galeana, N. L.

El agua brota de entre las rocas.

Al irnos aproximando el particular olor a azufre que comúnmente se dice a “huevo podrido” , nos anuncia la llegada.

El agua que fluye del subsuelo se incorpora al río impidiendo que el agua pueda beberse e incluso incide en la fauna acuática.

El color amarillo es evidente en estas aguas debido a las altas concentraciones de azufre.
En el acomunidad comentan que en semana santa la gente acostumbra venir a bañarse a estas aguas debido a sus propiedades curativas en las afecciones de la piel.

Las aguas azufrosas también forman una pequeña cascada.

Son locamente llamadas: Azufrosas La Cruz y es todo un espectáculo digno de admiración y respeto
Planta asociada a zonas azufrosas Samolus ebracteatus.
Ranitas descansando entre las grietas húmedas de la roca caliza. Fue notoria la cantidad de fauna acuática que se resguarda río arriba de las aguas azufrosas, en cambio río abajo estuvo ausente.
Aunque este excepcional paraje se ha mantenido conservado debido a su aislamiento, sigue siendo irremediablemente un imán del turismo desorganizado, por lo menos cada Semana Santa. Sabemos que desafortunadamente el flujo humano no puede ser frenado totalmente, pero en cambio si puede ser regulado para permitir que el ecosistema no decaiga ante la presión humana y pueda seguir siendo apreciado indefinidamente. Este viaje nos permitió relfexionar que la sierra tiene mucha diversidad por ofrecernos,  no solo biológica sino geológica y mineral que sin duda debe asegurarse su conservación. 

1er Festival del Cabrito y el Chile Piquín

Últimamente Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León nos ha sacudido con una serie de noticias lamentables desde el ámbito social que no tienen traza de acabar. No obstante no todo en este maravilloso estado debe seguir siendo tragedia, como sociedad hay que aprender de nuestros errores e ir forjando destinos en común que nos lleven a todos hacia una cultura de equidad y sabiduría. Una sociedad forjada en ideas vanas traídas de otros lados del mundo como esa penosa visión de convertir a Monterrey en una especie de “Las Vegas” mexicana es una tremenda aberración del sentir de una tierra que posee infinita riqueza natural y cultural, es un desperdicio de ideología. No hay que perder de vista lo que somos, hay que volver a nuestras raíces para poder acceder a un nivel cultural apreciable. Considero que las tragedias vividas a diario en la ciudad son el resultado en parte de esta lamentable pérdida de identidad.

Por ello creo que una forma crucial de despertar en nosotros el sentimiento biorregional, es a través del fomento de eventos culturales en donde se realcen los saberes, las costumbres y las formas de concebir el sincretismo de la vida cotidiana del norestense, hay que aprender a valorar lo “nuestro”, lo que nos ha hecho grandes sobrevivientes en medio de este norte implacable, y no estoy hablando de la industriosa metrópoli, ni de su nefasto equipo de futbol, mucho menos de ese orgullo tozudo del “regio”, que más que orgullo a menudo es obsesión insana bañada de soberbia y ni pizca de humildad…

Porque en Monterrey no solo se vive a lo “gringo”, también se saborea la esencia del matorral y la serranía en un delicioso taco de cabrito con sus chiles piquines en escabeche. Por eso les comparto este mensaje del Grupo de Compra Solidaria – Monterrey, México, quien hace alusión al 1er Festival del Cabrito y el Chile Piquín.

Hola a todos los colaboradores y simpatizantes,

Queremos informarles que del 15 al 18 de septiembre se llevará a cabo el 1er. Festival del Cabrito y el Chile Piquín, en la Nave Lewis del Parque Fundidora, en Monterrey, N.L.

Información del festival aquí: http://festivaldelcabrito.com/

Con mucho entusiasmo los organizadores han abierto un espacio para la participación de los ejidos productores en favor del lobo mexicano, que vendrán desde los municipios de Galeana, Aramberri y Zaragoza. Entre los expositores estará, desde luego, el grupo del ejido La Providencia, con las auténticas tortillas de maíz criollo. Además de las tortillas, los ejidos tendrán a la venta aguamiel de maguey, quesos frescos, huevo de rancho, cabrito, borrego, tunas, nopalitos, chile piquín, mermeladas, manzana, durazno y más. Además, también se brindará información acerca de los servicios turísticos que ofrecen estos ejidos.

El programa de recuperación del lobo mexicano se comenzó a trabajar en la sierra de Nuevo León desde el año de 1998. El objetivo del programa es reintroducir al lobo mexicano, una subespecie en peligro de extinción y que tiene un efecto paraguas en beneficio de la conservación de los servicios ambientales y de muchas otras especies de flora y fauna silvestre. El proyecto del lobo mexicano requiere la restauración y conservación de los ecosistemas naturales de la sierra, así como la participación activa de sus habitantes y el mejoramiento de su calidad de vida. Por eso, los ejidos en favor del lobo mexicano están buscando mejorar sus sistemas de producción (hacia esquemas sustentables) y obtener mejores ganancias con la comercialización de sus productos para garantizar el autoempleo.

Los invitamos a apoyar este esfuerzo que están haciendo los campesinos por sacar adelante a sus familias al mismo tiempo que conservan los recursos naturales. Ellos quieren ofrecer mejores oportunidades a sus hijos para que no tengan que migrar a los Estados Unidos o a ciudades como Monterrey, en donde el empleo es escaso, mal remunerado o con malas condiciones laborales. En días pasados un trabajador del gobierno municipal de Aramberri les decía a los campesinos: “No dejen a sus muchachos de ociosos, porque si no van a dar a las filas del crimen”.

Agradecemos su interés y los esperamos en el Festival del Cabrito y el Chile Piquín.