Borrados de Nuevo León por Jorge H. Elías

 Hola. 
Ya saben, navegando de aquí a allá, curioseando y divagando con todo lo que se relacione con la Sierra, me encontré hace como 1 año un Blog bastante interesante cuyo autor Jorge H. Elías lo llama Leoncillo Sabino, las cosas que veo y que me miran.
La verdad que es un Blog único en su tipo de los muchos que han de escribir los habitantes de Monterrey, es uno de los sitios en los que he podido leer acerca de la historia de nuestra ciudad norestense, y lo mejor de todo es que no solo se limita a relatarnos la historia a partir de la conquista, sino  que vislumbra con amplitud los tiempos más antiguos, desde que las tribus Chichimecas vagaban libres por estas agrestes regiones y lo más sorprendente!!! en su entrada de ayer el autor nos compartió su visión, bastante acertada quizá, de los rostros que pudieron haber tenido los primeros y legítimos habitantes del noreste de México a través de imágenes realizadas por él, pues creo haber olvidado mencionar que J. Elías también es pintor.

Bueno ya sin tantos rodeos aquí les dejo la entrada de ayer que la verdad me ha cautivado. Los invito a imaginar como pudo haber sido la vida de estas tribus en los flancos de la Sierra, qué comían? dónde se refugiaban? cómo cazaban? cómo se divertían? y lo más importante… porqué los olvidamos?

Borrados de Nuevo León
Con tatuajes inscritos “arbitrariamente” en todo el cuerpo, o en parte de él,  como algún autor de la época lo señala, transitaban por la Sierra Madre sus originarios habitantes. Ellos se referían a sí mismos con nombres que tenían un sentido, una razón, un significado quizá ancestral, religioso o cultural. Haciendo referencia al suelo donde nacieron, a la naturaleza que los rodeaba, a sus costumbres, es difícil saberlo. Cuando llegaron (o llegamos, después de tantos años ya no es fácil diferenciarlo) los invasores con su superioridad tecnológica y bélica,  le pusieron nombres, o nombretes a los grupos de tribus conocidas como Chichimecas por los mexicanos de lengua nahuatl. Uno muy generalizado fue el de borrados. Quizá por el hecho de estar tatuados. Entonces la palabra tatuaje no existía en el lenguaje hispano. Para los europeos acostumbrados a escribir sobre papel y borrar cuando se cometía algún error, tachando la palabra con una línea o un borrón, les fue, digamos natural, bautizar a aquellos extraños individuos llenos de líneas, trazos y borrones en su cuerpo con el nombre de “borrados”. Sin embargo con este nombre se abarcó, según dicen quienes saben, a muchos grupos de personas diferentes que podían ni siquiera tener el mismo idioma u origen cultural. Hay algunos estudios sobre estos grupos que poblaron el Nuevo León prehispánico y seguro faltan muchos más para llegar a conocer un poco sobre las costumbres, tradiciones y vivencias de nuestros antepasados indígenas del noreste de México.
 
Como es sabido, estos grupos de indios trashumantes fueron congregados en pueblos o encomiendas, también llamados congregas. Dos de ellas en Montemorelos: Purificación y Concepción. A lo largo de los siglos XVII y XVIII fueron adoctrinados intensamente por los frailes franciscanos quienes además trasladaron a otro grupo nativo más dócil y civilizado (según sus estándares): los Tlaxcaltecas.  Y fue así como a principios del siglo  XVIII aparecieron los Pueblos de Indios de Nueva Conversión con familias tlaxcaltecas que servían de ejemplo a los demás grupos. A estos tlaxcaltecas se les llamaba madrineros y tenían la tarea de actuar como agentes de culturización y pacificación de los indios bárbaros. Al finalizar el siglo XVIII ya era difícil distinguir entre los indios de las diferentes naciones o tribus. Se habían mezclado. Habían cumplido su misión. Los libros de bautizo, matrimonio y defunciones de los pueblos de Purificación (hoy Gil de Leyva) y Concepción (hoy Escobedo) en Montemorelos revelan los nombres con que estos grupos fueron conocidos a lo largo de aquella época. Pedro Gómez Danés en su estudio sobre estas dos misiones (Cfr. Gómez Danés, Pedro Las Misiones de Purificación y Concepción Facultad de Filosofía y Letras, Monterrey 1995) los enumera.  

Aquí les dejo la lista por orden alfabético:

  1. aguatinejos,
  2. bocapintas,
  3. borrados,
  4. cacabras,
  5. cacalotes,
  6. Cadima (Nacion),
  7. canaynas, 
  8. cometunas,
  9. domisaguanes, gavilanes
  10. guazames o guarames, 
  11. guaxolotes,
  12. guijolotes
  13. huimexises,
  14. juarames, 
  15. lumbres,
  16. mexquitillos,
  17. naras
  18. narices,
  19. nazcas,
  20. otomites,
  21. pamoranas,
  22. paysanos,
  23. pelones,
  24. rayados
  25. tobosos,
  26. tortugas,
  27. venados y
  28. zacatiles
Yo quiero imaginarlos. Con sus tatuajes,  escaso atuendo, su piel color bronce y el rostro horadado por el intenso sol norestenese.  Las ilustraciones de este escrito son bocetos a lápiz que dibujé con un poco de imaginación y tratando de copiar los rasgos faciales de indios de norteamérica emparentados muy probablemente con aquellos que vivieron en el Noreste de México. Me hubiera gustado tener un indio borrado delante mío, quizá hubieran salido mejor.
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El Biorregionalismo

La biorregión  del Altiplano. Foto tomada de aquí.

¿Qué es el biorregionalismo?

BIO: Vida, naturaleza

REGIÓN: Reggire (latín) Gobernar; lugar, hogar, hábitat.

Biorregión es una región con vida. Un lugar para ser gobernado por las leyes de la Naturaleza. Un área geográfica cuyos linderos naturales son establecidos por la naturaleza, no por el ser humano, que se distingue de otras áreas por su flora, fauna, clima, rocas, suelo, configuración de terreno; así como por los asentamientos y culturas humanas a las que estas características han dado lugar.

Biorregionalismo es la conciencia de que las biorregiones son sistemas completos, compuestos de grupos de subsistemas naturales diversos, integrados y regidos por leyes y principios ecológicos. El Biorregionalismo reconoce que los humanos, como una especie entre otras, debemos trabajar en armonía con estas leyes si queremos tener un futuro seguro.

Cada biorregión está formada por condiciones naturales y humanas.

  • Condiciones naturales:
  • Configuración del relieve
  • Geología
  • Suelo
  • Agua
  • Clima
  • Flora y vegetación
  • Fauna
  • Microecosistemas
  • Macroescosistemas
Condiciones sociales y culturales:
  • Grupos étnicos
  • Alimentación, comida
  • Idioma
  • Vestuario
  • Arquitectura
  • Cosmovisión
  • Celebraciones y fiestas
  • Historias y mitos 
  • Tradiciones y costumbres

Como entendemos el biorregionalismo en México?

El biorregionalismo es una forma de vida y una práctica social, que reconoce la pertenencia de cada quien a la localidad, al lugar, como algo central en la vida y desde donde se parte para proponer transformaciones significativas del mundo.

“Ser del lugar” es una opción que permite, a cada quien, haya nacido donde haya nacido, reconocerse como habitante del lugar, es algo que anima a cada persona a comprender las fuerzas de las tradiciones y formas de vida locales, apoyarse en ellas y abrirse a lo universal, sí, pero a partir de cobrar cariño y reconocimiento del entorno donde le toca estar.

En México existen, por diversos lugares, rasgos culturales que se corresponden con los valores biorregionalistas, si bien el término mismo no es utilizado. Los pueblos de nuestras tierras mexicanas unen sus raíces en tierras profundas, fertilizadas por muchos siglos de historia cultural local. Sin embargo, en mucho, las poblaciones indígenas mas antiguas de este territorio fueron destruidas desde hace 5 siglos o bien, fueron violentamente adoctrinadas “aculturadas” al grado de que han perdido muchos de aquellos valores ancestrales, y aun su geografía histórica. En efecto, con la conquista española, vino una serie inmensa de reacomodos de la población, que fue empujando a muchos pueblos aborígenes a lugares nuevos, en montañas y lugares difíciles, lo que obligó a enfrentar nuevos problemas, con un arraigo perdido. Los reacomodos, además, no han parado a lo largo de estos últimos siglos. México sigue siendo tierra en que por las grandes presas, las concesiones forestales, las grandes industrias, las empresas trasnacionales y la ganaderización caciquil de muchas tierras comunales, las comunidades son empujadas a salir de su hábitat usual y muchas veces a arrastradas a ciudades lejanas.También en las nuevas metrópolis, en las que la industria del petróleo y la actividad burocrática jalan a la gente a concentrarse hacinadamente, la crisis de vida de los nuevos urbanitas fuerza la emergencia de nuevas formas de identidad, de agrupamientos desgarrados que algunas veces sólo permite integrarse al lugar a través de la violencia, la droga o la calle, cómo es el caso de esas bandas criminales símbolo de nuestro tiempo que pueblan el nuevo escenario vacío de significado, que son las metrópolis modernas, como por ejemplo la ciudad de México, Monterrey, Ciudad Juárez etc.

En México, además padecemos de grandes tradiciones paternalista- nacionalista-centralista- derivadas de una herencia de imperialismo colonial, que generan rasgos culturales de machismo-centralismo y pasividad frente al destino que “se nos impone” y que impide, muchas veces que re-tomemos cariño al lugar en que habitamos.

Pero, aún desde este desgarramiento de nuestra presencia como República de pueblos, aun con nuestra propia identidad estrujada por la aculturación impuesta, por la urbanización forzada, por el industrialismo mas pesado; aun con todo eso encima, muchos pueblos tienen en México gran cariño por su tierra y la defienden con su sangre. En las mismas grandes ciudades se da un cariño por el barrio, por el “rumbo” dónde se habita, por los escenarios más atractivos que se tienen cerca, con los que cada persona puede encariñarse más directamente.


El Cerro de la Silla como símbolo de la identidad regiomontana.
Foto tomada de aquí.

Ese reconocimiento por el entorno inmediato es la base fundamental para una posible acción biorregionalista en nuestro país. Si partimos de nuestro arraigo ancestral por la tierra ya abrimos nuestra percepción hacia su enlazamiento con mas y mas fuerzas, estaremos avanzando a dar esta nueva significación a nuestra tradición mas antigua, a ser biorregionalistas, armonizando la más rica sabiduría de nuestras antepasados milenarios, con una práctica moderna, orgánica y plenamente fructífera, para construir un futuro más en armonía con la naturaleza circundante y con nosotros mismos.

Fuente: Biorregionalismo, una propuesta de vida. Ediciones, 1ra edición, noviembre de 1989. GEA A. C. 26 pp.

Biorregionalismo, ecohabitar nuestras comarcas de manera sostenible

El biorregionalismo, no solamente se refiere a volver a vivir en un rancho, o en un pueblo abandonado en el campo, también se refiere a un concepto central de un movimiento. Volver a vivir en el mundo mismo desde dentro y dejar de sentirse como un pasajero en la “nave espacial tierra” dispuesto a explotar la naturaleza como si fuera algo aparte de nosotros. El biorregionalismo propone que la humanidad vuelva a vivir en el mundo como parte integrante de la naturaleza. Lo que significa rehabitar el mundo como participantes responsables en los procesos de la vida, adaptados a las condiciones particulares de cada ecosistema. Darnos cuenta de que tenemos que rehabitar nuestras propias biorregiones, nuestras comarcas, es una de las cosas más fundamentales que tenemos que hacer para promover el cambio hasta una sociedad humana sostenible.

Tenemos que adaptar la manera en que vivimos, producimos, construimos y trabajamos a las condiciones especiales de nuestra región local, su clima, su geología, sus ecosistemas. Así podemos aprovechar los recursos naturales de una región en concreto, y al mismo tiempo, guardar su biodiversidad y proteger los equilibrios dinámicos de sus ecosistemas. Es obvio, los seres humanos durante casi todo su historia como especie han vivido de esta manera adaptada, habitando sus biorregiones particulares. Casi todas las culturas indígenas del mundo muestran unas adaptaciones impresionantes a su entorno particular. Nos serviría mucho si aprendiésemos de estas culturas que evolucionaron en adaptación a los ecosistemas que habitaron. Eso no quiere decir que necesitamos volver a algún tipo de pasado de oro, pero tampoco nos sirve extinguir la diversidad y riqueza de conocimiento de esas culturas.




También es cierto que tenemos una historia de por lo menos cinco mil años de abuso de poder, de culturas dispuestas a dominar y explotar a sus vecinos y la naturaleza. Uno de los textos más antiguos de la humanidad, la épica de Gilgamesh, nos cuenta cómo este rey de la civilización de Ur, en la antigua Sumeria, mandaba cortar casi todos los enormes bosques de cedro que había en El Líbano para construir la gran ciudad de Ur. Además, Gilgamesh mataba al dios de los bosques, Humbaba, incitando a la venganza de los dioses. La deforestación provocaba la desertificación de la fértil Mesopotamia. El cambio climático, cuyo efecto todavía podemos observar en esta zona del oriente medio, fue la causa de la caída de la civilización de Sumeria. Aparte de los impactos ambientales negativos de los grandes imperios del pasado, la mayoría de la humanidad vivía adaptada a sus biorregiones hasta muy recientemente. Sólo durante los últimos tres siglos, una gran parte de la humanidad se ha podido alejar de las demandas de sus biorregiones por el uso irresponsable y derrochador de las energías fósiles y con la revolución industrial que empujaba este abuso.

El concepto biorregión y la historia del biorregionalismo

Una de las personas claves en el estudio académico del biorregionalismo, Kirkpatrick Sale, entiende como biorregión la región natural, definida por las calidades del lugar, por lo que la naturaleza manda y no los hombres. El doctor Sale ofrece la siguiente definición del concepto biorregión: “es cualquier parte de la superficie del mundo cuyas fronteras aproximadas están determinadas por características naturales y no están impuestas por humanos. Las biorregiones son distinguibles de otras áreas por atributos particulares: flora y fauna, agua, clima, calidad y tipo de sus tierras, formas del paisaje; también son únicas por los asentamientos y culturas humanas a quienes estos atributos han dado su forma particular. Kirkpatrick Sale comenta que “por supuesto la Naturaleza trabaja con flexibilidad y fluidez, por eso los límites entre biorregiones no son muy rígidos normalmente, pero al mismo tiempo los contornos de las regiones en sí mismas no son difíciles de identificar usando un mínimo de conocimiento ecológico.” Un debate necesario sobre cómo se puede distinguir las dimensiones exactas de una biorregión ha hecho mucho daño al movimiento del biorregionalismo. Muchas veces, la manera más práctica de establecer las dimensiones de la biorregión local es empezar con la parte de agua de la zona, siguiendo la cuenca del sistema del río local y poder compar sus términos con los ecosistemas existentes en esta zona y con variedad de factores geológicos y biológicos.

El movimiento del biorregionalismo nació a principios de los años setenta en el oeste de los Estados Unidos. Los primeros defensores del concepto fueron el escritor Peter Berg y el ecólogo Raymond Dasman trabajando para la organización Planet Drum (Tambor del Planeta) y la revista Raising the Stakes (Subiendo las apuestas). Básicamente, el biorregionalismo se ha desarrollado por un interés mantenido desde la base popular sobre cómo se puede efectuar un cambio social que dé como resultado que la gente actúe a la escala local para proteger y restaurar el medio ambiente y su diversidad. Es la diversidad a escala local en cada biorregión lo que le da su unicidad y su valor intrínseco. La diversidad de la vida entera está contenida en las distintas y diversas formas de vivir y en la biodiversidad de cada una de las biorregiones en el mundo. Nosotros dependemos de esta diversidad para sobrevivir.

No es una teoría, es un movimiento con un plan de acción muy práctico

El biorregionalismo propone una estrategia muy sencilla para efectuar una transformación cultural. Manteniendo la comunicación, el intercambio de conocimiento y la cooperación internacional, enfoca la protección y restauración de los ecosistemas locales y de la biodiversidad autóctona de las comarcas. Como siempre, el cambio más efectivo viene de una base popular y afecta al sistema de abajo a arriba. No podemos esperarlo de los políticos ni de las empresas multinacionales: el cambio hacia la sostenibilidad tiene que venir de nosotros, de la base popular. Las biorregiones individuales tienen que intentar satisfacer sus necesidades locales con recursos locales y renovables. Tenemos que promover economías biorregionales muy diversificadas que reduzcan la dependencia de recursos importados desde lejos. Las redes de trueque y el desarrollo de medios de intercambio económico regionales son herramientas muy importantes para la creación de economías biorregionales.

El transporte no necesario empujado por la economía globalizada y la construcción de edificios y carreteras son algunos de los factores más grandes de la destrucción del ambiente. Tenemos que aprender a satisfacer nuestras necesidades como consumidores con recursos regionales renovables. ¿Por qué, por ejemplo, en 1996 Gran Bretaña tenía que importar 49 millones de kilos de mantequilla, si al mismo tiempo exportaba 47 millones de kilos?. No hay razón alguna para que la mantequilla importada desde Nueva Zelanda hacia Inglaterra se pueda vender por menos que la mantequilla producida en el país mismo. 

Alguien se ha olvidado de incluir todos los gastos escondidos y subvencionados por los bajos precios de petróleo y queroseno. Alguien no está incluyendo el efecto de estos transportes completamente innecesarios en el ambiente y el clima. La degeneración ambiental asociada a estos transportes innecesarios y sus efectos sociales, económicos y culturales son considerables, y los gastos asociados enormes, pero la mantequilla de Nueva Zelanda en Inglaterra sigue siendo más barata. Pensar en términos de biorregionalismo asume más responsabilidad y tiene mucha más razón y menos ignorancia ecológica. 

Otro factor culpable de la degradación medioambiental es la construcción. Es responsable de una gran parte de los daños ecológicos que podemos observar. La construcción es la causa de más del 40% del consumo de energía y materia prima del mundo. A escala doméstica, unos cambios muy sencillos, como aprovechar la energía solar pasiva y mejorar el aislamiento de las casas, pueden reducir el gasto energético de una casa hasta en un 90%. A escala nacional, un estudio reciente en Inglaterra ha mostrado que los gastos nacionales del país podían ser reducidos en un 50% por ciertas adaptaciones ecológicas de todas las casas ya existentes. El uso de materiales autóctonos de la biorregión y el diseño bioclimático adaptado a las condiciones regionales son ejemplos de una buena práctica biorregional. La bioconstrucción juega un papel importante en la promoción de una conciencia biorregional.

La construcción convencional con hormigón o cemento es la causa de más del 40%
del consumo de energía y materia prima del mundo, por ello la bioconstrucción es
una alternativa para crear conciencia biorregional.

Diseño ecológico a escala de biorregión

Durante los últimos años, el concepto de biorregión ha tenido influencia en la agronomía, la arquitectura y algunas comisiones planificadoras. También es un concepto básico del diseño ecológico. En un compendio de diseño ecológico, recientemente publicado en inglés con el titulo Design for Sustainability (Diseño para la Sostenibilidad), Janis Birkeland explica que en la planificación biorregional somos informados por el conocimiento de la ecología local, y buscamos caminos para transformar la sociedad y sus instituciones hacia la educación pública y la democracia participativa y activa. Esta forma de tomar decisiones desde la base hacia arriba requiere fundamentalmente la participación activa de la comunidad en el proceso de planificación biorregional. El proceso anima y sostiene proyectos de auto-ayuda, y a través de proyectos de reciclaje y programas de regeneración, ayuda a que crezca un nuevo sentido de participación en la comunidad. Al mismo tiempo resuelve problemas locales. La planificación a escala biorregional consiste en combatir desde la raíz los efectos de la ignorancia ecológica, de la globalización y del desarrollo urbano.

Las herramientas básicas del biorregionalismo en su resistencia contra estas fuerzas de la centralización son el enfoque en el aumento del nivel de auto-suficiencia de las regiones, la democracia activa y participativa, la mediación y el consenso, y toda actividad que aumente el sentido de formar parte de la comunidad. La planificación biorregional usa indicadores tales como la justicia social, el concepto de la huella ecológica y también el concepto del espacio medioambiental con el fin de crear una base más justa para la racionalización de recursos. El proceso anima a toda la comunidad a desarrollar una visión compartida y positiva de cara al futuro; también estimula las actividades que restauran ecosistemas locales y las que ayudan en la transmisión de tradiciones que ofrecen a la comunidad valores sociales y ecológicos.

A título individual, cada uno de nosotros puede empezar con el consumo justo y ecológico. Cada una puede reducir su consumo, reciclar lo que usa, y re-usar en lugar de tirar. ¿Desde dónde vienen las cosas que estoy consumiendo? ¿Puedo substituirlos por productos locales? ¿Hay proyectos de restauración ecológica, de reforestación, o de compost comunal por mi zona? ¿Cómo puedo aprender más sobre la ecología, la geología, el clima, las costumbres, la artesanía y la arquitectura propia de mi región? ¿Cómo voy a encontrar a gente en mi zona que también esté preparada para aceptar la responsabilidad que tenemos, gente con quienes puedo aprender de nuevo cómo se puede rehabitar la biorregión en que vivimos? Todas estas son preguntas que podemos hacernos. Con estas preguntas empieza el futuro biorregional y el cambio hacia una humanidad que participa de forma apropiada en los ciclos de la naturaleza. El eslogan del Foro Social Mundial de Puerto Alegre es: Otro mundo es posible. El biorregionalismo  podria ser un camino para aprender a llegar a este otro mundo.


 Algunas de las organizaciones civiles en México cuya propuesta tiene relación directa con el biorregionalismo.

La biorregión como parte del cuerpo de Gea y la participación apropiada en un planeta vivo

Muchos estudios científicos han demostrado que son los ecosistemas más diversos los que tienen mayores probabilidades de sobrevivir y adaptarse a cambios climáticos drásticos, o a cambios de otras condiciones medioambientales. Además, los estudios de los sistemas climáticos y ecológicos de la tierra han demostrado qué factores bióticos están contribuyendo fundamentalmente a la autorregulación de la composición de gases en nuestra atmósfera, y al mantenimiento de una temperatura media, que permiten la existencia de vida en este planeta. En estos descubrimientos más recientes se sostiene la teoría Gea, que propuso el químico atmosférico James Lovelock en los años setenta. La teoría propone qué factores bióticos y factores abióticos están profundamente interconectados en ciclos de autorregulación, que mantienen condiciones favorables para la vida en el planeta. Para explicar estos ciclos tenemos que entender la tierra como un organismo, como un planeta vivo. La teoría de Gea es una teoría de fisiología a escala planetaria, es geo-fisiología. Pensar en términos de Gea ayudaba a los primeros activistas del biorregionalismo a entender cómo toda la vida en el planeta está profundamente interconectada y es interdependiente. Por el valor intrínseco de cada forma de vida y también por la profunda interdependencia, tenemos que respetar toda forma de vida en cualquier lugar. 

Bill Mollison el fundador de la Permacultura.
Como lo ha dicho el fundador de la permacultura, Bill Mollison: “Empieza en la puerta de tu casa y trabaja desde allí fuera.” Obviamente, la permacultura trabaja mucho con el concepto de la biorregión casi desde sus principios. El biorregionalismo, la permacultura y la geo-fisiología entienden perfectamente que la salud del mundo, la salud de Gea depende de la salud de cada una de las biorregiones que forman parte del cuerpo de Gea.

Gea o Gaia, la diosa madre de la antigua Grecia.
La mala noticia es que Gea está enferma. Hoy en día podemos observarlo y cada año es más evidente: nos estamos enfrentando a un cambio climático a escala global. Cada mes salen más resultados de estudios científicos que indican que estos cambios están relacionados, si no provocados, por el uso irresponsable del petróleo, del carbón y del gas natural durante los últimos tres siglos. Estamos justamente dentro de una ola de extinción más grave que la desaparición de los dinosaurios. Siguiendo estimaciones conservacionistas, la biosfera está perdiendo entre 120 y 140 especies cada día. Gary Coates, de la Universidad de Kansas (EEUU) está convencido de “que la civilización industrial va a tener que transformarse muy rápido, cambiando su ética del ‘negocio como siempre’, enfocado al crecimiento económico, por una sociedad de la creación continua y estable. Esta grande transformación cultural se tiene que efectuar dentro de los próximos 50 a 100 años. Si no conseguimos esta transformación, vamos a experimentar este punto de cambio en la historia como el periodo más violento, con más sufrimiento y destrucción que nos podamos imaginar. Vivimos en un tiempo crítico de la historia de la humanidad y por eso nos toca confrontar la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene para efectuar los cambios necesarios.

Refugiados ambientales por las inundaciónes recurrentes en la India.
Es muy fácil sentirse sin poder y atrapado en un sistema demasiado grande y globalizado, pero somos todos participantes en nuestras comunidades de una manera u otra, y es exactamente ahí donde tenemos que efectuar el cambio. Como ha dicho el economista Chileno Manfred Max-Neef, ganador del Right Livelihood Award (el premio Nóbel ‘alternativo’): “Es absolutamente imposible tener participación en un sistema gigante, la participación puede ocurrir sólo a escala humana. Eso quiere decir, en la escala donde las personas tienen su cara y su nombre, donde las personas se conocen y no donde están nada más que abstracciones estadísticas. Es en la escala humana de nuestras comunidades donde podemos empezar a vivir de una manera más responsable y sostenible, y eso depende de la participación de cada uno de nosotros en el gran trabajo de rehabitar nuestras biorregiones. La biorregión sostenible depende de la cooperación de todas las comunidades que la habitaron. Igual que el estado medioambiental y la biodiversidad del mundo dependen en último lugar de la sostenibilidad de cada biorregión. Si eso es cierto, por fin empezamos a entender que en este mundo todo está interrelacionado, que somos participantes del proceso si aceptamos la responsabilidad relacionada o no. 

Fuente: Adaptado de  Wahl. D. C. The Centre for the Study of Natural Design´(Centro para la investigación de diseño natural), Universidad de Dundee, Escocia. http://www.ecohabitar.org/articulos/ecoaldeas/biorregionalismo1.html

Biorregionalismo como nuestro modelo
Presentaremos un modelo alternativo de una sociedad con raíz en la tierra, que conoce y ama su entorno conectado a la realidad, que asume retos locales, como la solución actuando aquí y ahora, donde quiera que te encuentres, redescubriendo el significado de Patria, como nuestro legado natural, patrimonio con el que hemos de construir un futuro provisor.

Este modelo alternativo se denomina BIORREGIONALISMO, cuya estrategia esencial es REHABITAR el planeta, lo cual significa:

  • Dejar de destruirnos a nosotros mismos y a los elementos de la naturaleza.
  • Reconciliar lo más profundo de la personalidad de la psiquis humana con el entorno.
  • Intentar una nueva manera de realizar una práctica social que tienda  a transformar la realidad existente. 
  • Reconstruir y revitalizar los tejidos naturales que sustentan la vida. 
  • Respetar la historia y la cultura de las sociedades ancestrales del lugar.
  • Utilizar técnicas y tecnologías alternativas y adecuadas, que no dañen a la tierra ni sean abuso de poder entre los humanos.
  • Enraizarnos, revivir, escuchar, conocer y reconocer a la Tierra profundamente, al lugar: desde los astros hasta los vecinos.
  • Amar el lugar que se habita.

Formación Méndez (Campaniano- Maestrichtiano)

Estación Méndez, Pánuco, Veracruz. Foto de C. conmor.
Definición: Muir (1936) definió la formación Méndez, considerando como localidad tipo a los afloramientos situados a 300m al oriente de la estación Méndez, sobre la vía férrea, Tampico – San Luis Potosí.
Litología: En general consiste de lutitas calcáreas, intercaladas con limnolita y calizas arcillosas (magras), de color gris claro, gris azuloso, gris verdoso, crema y café, de estratificación gruesa con foliación, bandeamiento y la minación, se alternan algunas capas de calizas arcillosas de estratos delgados y algunas bentonitas de color verde, blanco y amarillo, también puede presentar capas de areniscas calcáreas.
Distribución y espesores: Se distribuye ampliamente en los estados de Tamaulipas, sur de Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro, Puebla y Veracruz. En subsulo se la ha reportado en la cuenca de Tampico- Misantla, plataforma de Valles- San Luis Potosí y en la Sierra Madre Oriental. Su espesor varía de 70 a 1000 m y en promedio es de 200 m.
Contenido fósil: Macrofauna: algunos pelecípodos y rudistas; Inoceramus barabini, I. vanuxemi, Exogyra sp., Tampsia chacoyensis, T. bishopi, Durania manuelensis, Sauvagesia moragani, S. bettu, S. coloradensis. Microfauna: foraminíferos bentónicos, calciferúlidos, Pseudotextularia elegans, P. deformis, Calcisphaerula innominata, Pithonela ovalis, Globotruncana conica, G. lobelichi, G. sturati, G. arca, G. verticosa,  G. hilli, G. lapparenti, G. austinensis, G. fornicata, G. linneana, G. calcarata, G. stautriformis, G. sp., Heterohelix sp. H. hexacamera, H. striata, Planulina dayi, Seinsonia pomerana, Boliviana incrasada, Bulimina sp.
Correlación: Se correlaciona con  las formaciónes Caracol de la Cuenca del Centro de México, Mexcala de la Cuenca de Guerrero – Morelos, Cárdenas de la Plataforma Valles- San Luis Potosí, Parras y Difunta de la Cuenca de Parras y Atoyac de la Plataforma de Córdoba.

Inoceramus barabini

Especies vistas en el sendero del Bosque Escuela de la Facultad de Ciencias Forestales de la UANL en Iturbide N. L.

Hola, lo prometido es deuda y después de andar vagando por asuntos pendientes desde Charcas y Matehuala hasta Monterrey, estoy de vuelta en el cálido Linares para sentarme un momento a escribir lo que dejé pendiente. La otra semana si todo sale bien, de vuelta a la SMOR.
Acacia amentacea
Acaciela texensis

Agave lechiguilla
Agave sp.
Bauhinia sp.
Berberis madrensis
Bouvardia ternifolia
Brongniartia magnibracteata
Canavalia sp.
Cercis canadensis
Comarostaphyllos polifolia
Conopholis alpina
Croton cortesianus
Dalea hospes
Dasylirion berlandieri
Decatropis bicolor
Fraxinus cuspidata
Garrya ovata
Gymnosperma glutinosum
Litsea pringlei
Malacomeles denticulata
Mimosa aculeaticarpa
Opuntia cantabrigensis
Painteria elachistophylla
Passiflora sp.
Pinus pseudostrobus
Pistacia sp.
Prunus serotina
Ptelea trifoliata
Quercus canby
Quercus galeanensis
Quercus laceyi
Roldana sp.
Smilax bona – nox
Tillandsia usneoides
Bueno, estas son algunas de las especies de flora vascular presente en el Bosque Escuela, las fotos están bastante borrosas porque ese día no pude llevar mi cámara y un amigo amablemente me prestó la suya, a la cual no pude adaptarme muy bien, pero la intención de mostrarles las especies es lo que cuenta.

Bosque escuela de la Facultad de Ciencias Forestales


Buen día. Acá en Linares bastante caluroso.
El miércoles de la semana pasada tuvimos la fortuna de ir a un recorrido al Bosque Escuela de la Facultad de Ciencias Forestales de la UANL, como parte extra de la materia de Etnobotánica impartida por el biólogo el Dr. Eduardo Estrada Castillón, mejor conocido como el Doc. Lalo.
Para llegar al bosque escuela se toma la carretera estatal que va de Linares a San Roberto, pero a la altura de la cabecera municipal del serrano municipio de Iturbide, tomamos el camino recién pavimentado que va para la comunidad de Camarones, y unos cuantos km. adelante, mucho antes de llegar a la comunidad de Camarones se extiende un inmenso valle intermontano que localmente se llama Laguna de Santa Rosa, al costado se enclava la localidad que le da su nombre a este valle y finalmente pasando una pequeña lomita se ubica el bosque escuela, un terreno de 2000 hectáreas de matorral submontano, bosque de encino, bosque de pino y bosques mixtos.
Bueno aquí les dejo unas fotos del recorrido y un listado de las plantas que observamos en un sendero.
Valle intermontano, Santa Rosa, Iturbide, N. L.
Camarones, todavía queda un poco lejos por una brecha que se interna en la sierra.
Casas típicas en la comunidad de Santa Rosa.
Caminos de Santa Rosa.
Mulas y machos deambulando por la comunidad.
Casa de “sillar”. Estas si eran casas de verdad.
Gallinas libres y felices.
Entrada al Bosque Escuela.
Cabaña del bosque escuela para los maestros e investigadores.
Ya no es como antes. Ahora los estudiosos de la naturaleza quieren todas las
comodidades en campo. No me incluyo, lo mio es acampar.
Otra cabaña más amplia y lujosa.

Camas vacías en el invernadero.

Al salir del invernadero, las plántulas se ponen en los sombreaderos
que las protegerán de la lluvia y el sol excesivos.
Aquí están los pinitos ya más grandes  (Pinus pseudostrobus) que ya salieron del sombreadero. De esta forma van creciendo y aclimatándose para cuando sean transplantados definitivamente.
Pinitos.

No solo se propagan pinos, también encinos, cedros y magueyes,
éstos últimos sirven para retener el suelo en las laderas erosionadas.

Al fondo se observa el invernadero y los sombreaderos.
Todo bien protegido con cercos vivos de encinos autóctonos.
Los cercos también son de álamos temblones (Populus tremuloides),
álamos de río (Platanus sp.), álamos negros (Populus nigra) y algunos más.
 Antes de empezar el recorrido por el sendero llegamos al mirador, que es el sitio donde los estudiantes se quedan a pernoctar cuando vienen a trabajar o cuando hay reuniones o celebraciones. Es un lugar agradable y con una vista maravillosa. Les dejo las fotos.
 
 
 
 
El mirador. Al fondo se nota un incendio, que afortunadamente ese mismo día
fue controlado con ayuda de un helicóptero.
Este año ha sido de muchos incendios para la sierra, especialmente en Coahuila y Nuevo León.
Si bien los incendios permiten el control de las plagas y renuevan la acumulación de la
biomasa, a menudo también dejan el suelo vulnerable a la erosión hídrica o eólica.
Los incendios son parte de la dinámica natural de los bosques, lo que no se
vale es que sean provocados por nuestra irresponsabilidad o ineptitud humana.

Después nos internamos por un sendero para identificar las principales especies vegetales entre la transición de un matorral submontano a un bosque de encino y cedro.

El sendero.

Un bosque moderadamente denso y cuyo sotobosque rebosa de materia orgánica,
bastante vulnerable a un incendio.
Vamos en caravana conociendo, tomando fotos y anotando los nombres
de las plantas características de estos bosques.

 Ya arriba tuvimos otra perspectiva del incendio, además de que se podía observar la comunidad de Santa Rosa que fue por donde llegamos al bosque escuela.

Casi imposible se abre paso la comunidad de Santa Rosa en medio de las
ondulaciones de Sierra Madre Oriental en el municipio de Iturbide, N. L.
Otra perspectiva del incendio, justo en el cañón de Iturbide
por donde pasa la carretera Linares – San Roberto.
Incendio.

Al terminar el recorrido, nos dispusimos a descansar un poco, comer y regresar a la Facultad.

Así es pasarla bien.
Y así es vivir a gusto con el mundo y con uno mismo.

En la próxima entrada publicaré una lista y las fotografías de las plantas que vimos en el recorrido. Buen inicio de fin de semana a todos.

Educación ambiental para dummies

Hola
 Es verdad, hoy se celebra el Día Internacional del Medio Ambiente en muchas ciudades del mundo a lo largo de diferentes eventos de toda índole. Pero como parte de la cultura general que todo partidario del cuidado de “nuestro planeta” debe saber, la entrada de hoy es para dejar bien en claro algunas frases y palabras que la gente suele utilizar a diestra y siniestra, pensando que su vocabulario en materia ambiental es el más nutrido de todos, sin saber que en realidad se habla con más errores que aciertos. Pero para que no les pase, continúen leyendo.
La primera en la lista es el origen de la palabra ECOLOGISTA, la cual hace referencia a un movimiento que se inició allá por los años 50´s, cuando la escritora Rachel Carson publicó su libro “Primavera silenciosa” en donde hacía referencia en el efecto que los agroquímicos tenían sobre la sobrevivencia de muchas aves silvestres en los Estados Unidos, además era la cúspide industrial, y muchas personas comenzaron a inclinarse por la conservación del planeta a expensas del progreso de aquellos años.  El movimiento fue forjando poco a poco una identidad en muchos de sus simpatizantes, perdurando hasta nuestros días con la creencia de que todos los entusiastas de la conservación de los recursos naturales merecen ser llamados así, ECOLOGISTAS, pero el error radica en que no es lo mismo un ECOLOGISTA que un ECÓLOGO, el primero es solo un simpatizante del movimiento, el segundo un estudioso de la Ecología, toda una Cienca bien fundamentada. Así que, sería mejor dejar de lado la palabrita para no caer en penosas confusiones y emplear de manera actualizada  y mucho más adecuada la palabra AMBIENTALISTA. Entonces tu que eres? ECOLOGISTA o AMBIENTALISTA?
Derivado del anterior movimiento, en nuestras mentes (y las de nuestras Autoridades Gubernamentales) se instauró hasta la actualidad la idea equivocada de que la ECOLOGÍA son todas aquellas acciónes que ayudan a cuidar al planeta, ya sea sembrar y encalar  arbolitos,  reciclar la basura, mantener limpia la escuela y la comunidad etc., por ello nos hemos acostumbrado a creer que hay que cuidarla, y a menudo oímos o leemos por ahí: CUIDA LA ECOLOGÍA… error, gravísimo error.
La Ecología NO es un estado de salud planetaria ni las acciones para lograrla, absolutamente NO,  la ecología es un término acuñado por el alemán prusiano Ernst Haeckel en 1869 como Ökologie que se compone de las palabras griegas oikos (casa, vivienda, hogar) y logos (estudio o tratado). Más específicamente LA ECOLOGÍA ES UNA CIENCIA derivada de las Ciencias Biológicas y se encarga de estudiar las interacciones que los organismos vivos tienen entre ellos y con su ambiente. De manera más extensa la ecología estudia el ambiente de los organismos vivos, su distribución y su abundancia, y suele plantearse las preguntas: dónde están determinados organismos, dónde hay más o dónde hay menos de éstos determinados organismos?,  y la más importante: porqué?, tan fácil como hacernos la pregunta: porqué en la selva hay  árboles enormes llenos de lianas y porqué en el desierto hay cactáceas y arbustos espinosos? y los alcances de la ecología no terminan ahí, porque para contestar la última pregunta que era: el porqué, esta ciencia busca afanosamente conocer las interacciones que los organismos vivos tienen entre ellos y con su ambiente, que no es otra cosa que los factores abióticos como el suelo, la temperatura, la lluvia, los vientos etc.
Por lo tanto afirmar que hay que CUIDAR LA ECOLOGÍA suena más que absurdo, porqué querríamos cuidar una CIENCIA? Así que para la próxima sabremos que dicho término no es apropiado, por el contrario una manera apropiada sería decir: hay que CUIDAR EL AMBIENTE, ojo, solo el ambiente.
La tercera de nuestra lista es la frase: LOS BOSQUES SON LOS PULMONES DEL PLANETA. Es muy común que los entusiastas ambientales digan fervientes la frase anterior, desafortunadamente por estar bastante mal informados también caen en una frase INCOHERENTE y nada realista. En primer lugar hay que saber que los pulmones son órganos que poseen muchos seres vivos y cuya función es ser parte primordial del sistema que les permite respirar. Los pulmones por lo tanto inhalan el oxígeno que esta en el aire circundante y a través de un intercambio gaseoso en los alvéolos pulmonares llenan la sangre con oxígeno para mantener el cuerpo vivo y por su parte la sangre intercambia dióxido de carbono el cual se exhala de nuevo al aire que nos rodea. En pocas palabras los pulmones permiten  el paso de oxígeno desde el aire a la sangre y el paso de dióxido de carbono desde la sangre al aire, no olvidemos que el dióxido de carbono es uno de los principales gases que provocan el calentamiento global. Ya habiendo leído lo anterior, debemos comparar la función de un bosque. Un bosque es un sistema natural compuesto por muchas especies vegetales que se hallan dispuestas en altas densidades, principalmente plantas de porte arbóreo, las cuales captan el dióxido de carbono del aire a su alrededor con la finalidad de transformarlo y fijarlo como parte de su materia orgánica en forma de carbono (principalmente tejido leñoso como el tronco y las ramas) y liberando así oxígeno a la atmósfera, oxígeno el cual nosotros respiramos para seguir vivos, lo convertimos en dióxido de carbono y las plantas lo aprovechan en un ciclo interminable.
Entonces… si un pulmón tiene un funcionamiento totalmente antagónico al de un bosque, cómo es posible aseverar que el Bosque de Chapultepec es el Pulmón más grande de la Ciudad de México? por citar un ejemplo clásico, totalmente de locos, no? Entonces ahora con todo y argumentos serás capaz de discernir que el sistema de un bosque JAMÁS será lo equivalente a un sistema PULMONAR.
Y la última pero la más excelsa de todas…EL MEDIO AMBIENTE… esta es la más sencilla de explicar, pero es la más renuente a ser dicha de la manera correcta. MEDIO AMBIENTE ES UN PLEONASMO, ya que ambas palabras en el contexto ambiental hacen referencia a lo mismo: EL ENTORNO NATURAL QUE NOS CIRCUNDA, por ello para no caer en confusiones, desde mi particular punto de vista lo correcto sería decir ENTORNO NATURAL, expresión que no tendría ninguna complicación para comprenderse.
Pero en fin, si sientes que dentro de ti hay una preocupación por tu ENTORNO NATURAL, y comprendes que LA ECOLOGÍA ES UNA CIENCIA que te permite ver que LOS BOSQUES SON UN SISTEMA NATURAL GENERADOR DE OXÍGENO, NO UN PULMÓN, y de verdad has dejado de llamarte ECOLOGISTA para volverte AMBIENTALISTA, bienvenido al barco de la información ambiental, tu ya diste el paso, ahora ayuda a que todos los demás simpatizantes también lo den.
Un saludo dominical a todos.

EL USO DE LA PALMA (Brahea sp. ) EN LA ECONOMÍA DE LA ETNIA PAME (XI´ÓI) DE LA SIERRA MADRE ORIENTAL

Como parte de un trabajo de investigación con tema libre para la materia de Botánica Económica, decidí compartirles esta entrada, pues me resulta interesante los múltiples  usos que  la etnia Xi´ói le brinda a las palmas del género Brahea, cabe destacar que dicho género es considerado como típicamente mexicano y 3 de sus especies son endémicas de la Sierra Madre Oriental: B. moorei, B. berlandieri y B. decumbens, una razón más para celebrar la gran diversidad que atesora nuestra sierra. Espero les agrade esta entrada aunque este un poco extensa.
ABSTRACT
Economic botany is a branch of botany that studies all those plant species that are useful in the human economy, so that this knowledge plays a crucial role in the conservation of plant diversity that has Mexico. In the case of palms in Mexico have been described 20 genera with about 100 species, of which gender Brahea is considered typically Mexican genre by presenting most of its species distributed within the country. There are 14 species in our country, of which species Brahea dulcis, Brahea moorei and Brahea decumbens (last two endemic), are distributed in the rocky hillsides of oak woodlands and montane shrub lands of the Sierra Madre Oriental in ethnic area known as the Pamería, in the middle region of the state of San Luis Potosi (which includes the municipalities of Ciudad del Maiz, Alaquines, Cardenas, Tamasopo, Rayon and Santa Catarina) and north of the Sierra Gorda of Querétaro state (in the Jalpan municipality). The Pames calls itself  Xi’ói, is one of the few ethnic survivors and descendants groups of the Chichimecas and is one of the least studied in Mexico and since the prehispanic time are dedicated to collect tender leaves of palm (Brahea sp.) The knowledges of weavers women have been passed on from generation to generation and have been inherited the cultural legacy of the development of palm products such as baskets, backpacks, hats, bouquets, fans, vases, dolls, fruit, roofs of houses etc. Because of the economic gap, their palm handicrafts usually are very poorly paid in the region and often the trip to take them to sell to urban centers is unaffordable, so that activity for years did not mean progress in the economy of his people, however from 2007 and with the help of various government organizations a women’s group created the independent “Xi’ói Craft Cooperative in Palma” in order to contribute to the economy of their families and perpetuate the cultural heritage of the uses of palm in the community. Today its products can be purchased through the offices of Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, and women have no need to travel and without the disadvantage of intermediaries.
Keywords: Brahea sp., Pame ethnicity, palm handicrafts.

I.    INTRODUCCIÓN

1.1 Importancia de la botánica económica para la biodiversidad
    La botánica económica es una rama de la botánica encargada del estudio de todas aquellas especies de plantas importantes en la economía humana, ya sea como alimento, material de construcción, medicinal, fibras, como ornamento etc. En México los estudios enfocados a la botánica económica se tornan de gran relevancia debido a la elevada riqueza en la biodiversidad biológica que la nación posee, es debido a la confluencia de dos grandes regiones biogeográficas, la neártica y la neotropical que el territorio nacional ostenta el tercer lugar en diversidad de plantas vasculares con 22,411 especies, de las cuales el 54.2% son endémicas (Magaña y Villaseñor, 2002).
    El conocimiento de las especies a través de estudios florísticos es una labor imprescindible para la conservación de la diversidad vegetal que posee México, no obstante, la botánica económica desempeña un papel crucial para el cumplimiento de dicho objetivo, pues si además de conocer la flora conocemos las posibles utilidades que nos proporciona, será de gran ayuda en la creación de programas y unidades de aprovechamiento que permitan a su vez la creación de áreas naturales que aseguren  la perpetuación de sus poblaciones silvestres.

1.2 El caso de la palma (Brahea sp.)
    Un caso que en lo particular me resulta de gran interés, es el caso de las palmas mexicanas. En México el uso de las palmas tiene una gran importancia económica y cultural para los grupos humanos; este uso está registrado desde el año 6500 A.C. (Rzedowski, 1983; Sayer, 1990 citado en Ugent, 2000; Caballero et al., 2001; Martínez et al., 2002).
    Las palmas ofrecen un enorme potencial para su explotación sustentable, porque muchos productos resultan de distintas partes de la planta, como los frutos, semillas u hojas, y el aprovechamiento de estas partes no necesariamente involucra la destrucción de la planta (O’Brien y Kinnaird, 1996). Sin embargo, el aprovechamiento desmedido de las palmas silvestres  menudo acarrea un efecto negativo en sus poblaciones bajo presión antropogénica (Pavón).
    En México se han descrito 20 géneros, sin embargo, no se puede mencionar con exactitud el número de especies existentes porque hay géneros que están todavía en estudio (Quero, 2000), cuyas especies no están bien establecidas taxonómicamente, sin embargo, es probable que en México existan alrededor de 100 especies.

    De los 20 géneros presentes, algunos son sudamericanos y en México sólo presentan pocas especies como son Scheelea, Orhignya, Geonoma, Bactris, etc.; otros son principalmente centroamericanos como Cryosophila y Synechanthzms y otros más son típicamente antillanos, como la mayoría de los que se encuentran en la Península de Yucatán, entre ellos: Pseudophoenix, Coccothrinax, Roystonea Acoelorraphe. Solo hay tres géneros que se pueden denominar típicamente mexicanos, ya que todas o la mayoría de sus especies se encuentran aquí; tal es el caso de Washingtonia, Sabal y Brahea (Quero, 2000), éste último género es el objeto de nuestro estudio.

    El género Brahea, fue descrito por Martius en 1838 tipificándolo con la especie Brahea dulcis. A partir de ello, se han descrito 13 especies, todas ellas creciendo en suelos calizos a altitudes mayores a los 800 m:

•    Brahea moorei L.H.Bailey ex H.E.Moore, 1951.
•    Brahea nitida
André, in Rev. Hort. 1887.
•    Brahea decumbens
Rzed.,1955.
•    Brahea dulcis
(Kunth) Mart., 1838.
•    Brahea berlandieri
Bartlett, Pub. Carnegie Inst. Wash. 461: 31. 1935.
•    Brahea edulis
H.Wendl. ex S.Watson, 1876.
•    Brahea aculeata
(Brandegee) H.E.Moore, 1980.
•    Brahea salvadorensis
H.Wendl. ex Becc., 1908.
•    Brahea pimo
Becc., 1908.
•    Brahea elegans
H. E. Moore, Baileya 19: 168. 1975.
•    Brahea brandegeei
(Purpus) H.E.Moore, 1975.
•    Brahea armata
S.Watson, 1876.
•    Brahea sarukhanii
H.J.Quero, 2000.


    De estas 13 especies 4 se distribuyen en la región fisiográfica de la Sierra Madre Oriental desde Nuevo León hasta Hidalgo y 3 son endémicas de la región:

•    Brahea berlandieri: Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí? Querétaro?, e Hidalgo? (endémica).
•    Brahea moorei: Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro y Tamaulipas (endémica).
•    Brahea dulcis: Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y en Guatemala.
•    Brahea decumbens: San Luis Potosí y Tamaulipas (endémica).

1.3 La palma en la Sierra Madre Oriental

Figura 1. Palmas en la Sierra Madre Oriental creciendo en sustratos calcáreos
    De manera general la Sierra Madre Oriental es un conjunto de sierras plegadas con una geología de origen sedimentario marino por el plegamiento de capas de material carbonatado proveniente de la acumulación de los restos de conchas de la antigua fauna marina que habitaba los mares someros del golfo de México. A través de diversos episodios orogénicos la sierra tomo forma y se plegó emergiendo del mar, siendo la orogenia laramídica la principal promotora de la deformación,  dando origen a esta cadena de montañas durante la era Cretácica superior  hasta la Cenozoica  terciaria (hace aproximadamente unos 70 – 40 millones de años).  Por ende, los suelos de origen calcáreo son los predominantes a lo largo de la cadena de montañas y la roca caliza es el sustrato donde se desarrollan las poblaciones de Brahea en el área de estudio (Fig. 1).

    Cabe destacar que desde el punto de vista fisiográfico y geológico, la sierra fue dividida en subprovincias, dentro de las cuales destaca el Carso Huasteco, en donde se ubican las principales localidades Pames, dicha denominación es debida al proceso de karstificación, el cual se refiere a la disolución del sustrato calcáreo a causa de la acción del agua de lluvia que al infiltrarse entre las grietas de los macizos montañosos reacciona con el dióxido de carbono de la atmósfera convirtiéndose en ácido carbónico el cual se abre paso entre la roca y crea inmensos sistemas hidrológicos subterráneos.

1.4 Amenazas y estado de conservación

    Las  poblaciones naturales  de las 3 especies de palmas que están en la zona de estudio,  han disminuido paulatinamente debido a factores externos, más que a problemas genéticos de las mismas poblaciones, principalmente por las actividades antropogénicas de sobreexplotando de las poblaciones, las quemas prescritas para la apertura de áreas agrícolas y la ganadería que destruye la vegetación natural donde habitan estas palmas (Quero, 2000) (Fig.2 a,b,c,d). En consecuencia B. moorei se encuentran bajo protección especial por la NOM-059-SEMARNAT-2010.

a) Palma quemada después de la salida de control de una quema de saneamiento contra el descortezador del pino.
b) Quema de saneamiento, afectó poblaciones de palma en la Sierra Gorda de Querétaro.
c) El ganado también afecta a las palmas, pues suele alimentarse
libremente en el matorral sumbontano donde éstas habitan.
d) Zonas desmontadas con fines agrícolas, otra gran amenaza de las palmas
1.5 Los Pames Xi’ói

    Los Pames (autodenominados Xi’ói) es uno de los escasos grupos étnicos sobrevivientes que descienden de los Chichimecas y uno de los menos estudiados de México que etnia habita las estribaciones montañosas del sotavento de la Sierra Madre Oriental en San Luis Potosí y Querétaro (Ordoñez C., 2004). Sus orígenes se remontan al año 2500 a.C.; después del mestizaje o toltequización de las culturas chichimecas y mesoamericanas, el grupo de los Pames se dividió. Durante la conquista española eran considerados bárbaros y adquirieron su nombre peyorativo posiblemente de muep, “no”, término que utilizaban los nativos xi’ói al ver a los españoles: “no, no, no, no”, es decir, “muep, muep, muep, muep”, que después pudo haberse entendido como   “muepa, muepa, muepa, muepa”, que se escucha como “pamúe, pamúe…”, expresión que se fue transformando en “pamie” y finalmente en “pame”, como menciona en sus anotaciones Antonio de la Maza (1997). Durante esa época tenían un sistema de nomadismo cíclico, con un período de siembra y cosecha, y otro de recolecta y caza (Chemin B., 1984). Durante la guerra chichimeca muchos xi’ói fueron aniquilados y otros huyeron a la sierra. Los que quedaron fueron congregados en misiones, cuyos bienes fueron puestos posteriormente en manos de terratenientes, obligándolos a replegarse a zonas serranas más alejadas e inaccesibles (Chemin B., 1984; Ordóñez C., 2004) (Fig. 3).

Figura 3. Mujeres Xi´ói en el Templo de Nuestra Señora de la Asunción en
Santa María Acapulco. Foto por Ecoantropo.

II.    ÁREA DE ESTUDIO

2.1 La Pamería en la Sierra Madre Oriental

La Pamería es hoy una región indígena que se concentra en la Zona Media del estado de San Luis Potosí y abarca parte de la Huasteca potosina y  hacia el sur, el noreste del estado de Querétaro (Fig.4).

Figura 4. Zona que abarca la Pamería.

    Cabe mencionar que hasta la década de los cincuenta del siglo XX, la Pamería llegaba hasta Pacula y Jiliapan, poblaciones ubicadas al noroeste del estado de Hidalgo, mismas que colindaban con los estados de San Luis Potosí y Querétaro (Ordoñez, 2004).

    Desde el punto de vista político, la Pamería actual abarca seis municipios que forman una franja paralela a la Sierra Madre Oriental. De norte a sur estos municipios son Ciudad del Maíz, Alaquines, Cárdenas, Tamasopo, Rayón y Santa Catarina en el estado de San Luis Potosí, además Jalpan de Serra en el estado de Querétaro en donde se encuentran asentados alrededor de 200 habitantes que pueblan varias localidades: San Juan de los Durán, El Pocito, Tancoyol, Las Flores, Las Nuevas Flores, San Antonio Tancoyol y El Rincón (Ordoñez, 2004).

    A nivel nacional, viven en hogares pames 12,572 individuos, de éstos radican dentro de la Pamería 11,483, en lugares que se autodenominan como pames. De la población pame que habita en la Pamería, el 89% está concentrada únicamente en tres municipios: Rayón, Tamasopo y Santa Catarina. Este último tiene mayor cantidad de pames y en él se encuentra Santa María Acapulco, población considerada el núcleo pame más importante en varios sentidos: por un lado, es el que tiene mayor cantidad de pames (5,767) repartidos en comunidades indígenas; en segundo lugar, lingüísticamente es donde habita, respecto de los demás municipios, la mayor cantidad de hablantes de pame, y, por último, es el principal centro ceremonial de la Pamería. En ese territorio tan diverso, rico en climas, paisajes y fronteras, los Pames tienen la oportunidad de obtener gran variedad de alimentos y materias primas por medio de la caza, la recolección y la agricultura incipiente (Ordoñez, 2004). . Uno de los recursos que más utilizan en su vida cotidiana es sin duda las hojas de la palma.

    Su distribución actual, con amplio espectro de recursos y una variada alimentación, es resultado de su compleja evolución histórica en distintos ambientes.

    El clima en el área xi’ói es generalmente templado subhúmedo con lluvias en verano. Sin embargo, las variantes de altitud desde los 350 hasta los 1400 msnm propician diferentes tipos de vegetación: bosques de encino y mesófilo de montaña en zonas altas y húmedas, y selva baja caducifolia y matorral submontano en zonas más secas y cañadas al occidente. Éste último, el matorral submontano, es un tipo de vegetación arbustivo, formado por especies leñosas de hasta 5 m de alto, por lo general deciduas. Por su situación geográfica, el matorral submontano se ubica en el límite de las regiones semiáridas, en contacto con formaciones ecológicamente secas (matorral espinoso), y con agrupaciones más húmedas por efecto de altitud o exposición (bosques de encino) (Puig, 1991). En el matorral submontano del núcleo de La Palma, existen comunidades en donde los xi’ói y aún conservan gran cantidad de plantas como parte de su sabiduría ancestral.

2.2 Tipo de Vegetación de la Pamería

    El tipo de vegetación principal en donde se distribuyen las poblaciones de la palma y están ubicadas las localidades Pames es el matorral submontano, el cual es definido como una comunidad vegetal que prospera en climas semiáridos con 450 a 900 mm anuales de precipitación  y que rara vez sobrepasa 2 000 m de altitud. Está distribuida a lo largo de la Sierra Madre Oriental, desde Nuevo León hasta Hidalgo, extendiéndose un poco hacia la Planicie Costera Nororiental y también hacia el Altiplano. Reaparece así mismo en forma algo modificada en Puebla y Oaxaca. Es un matorral generalmente inerme, alto (3 a 5 m) y denso, más o menos perennifolio, que se desarrolla sobre suelos someros de laderas de cerros, en la mayoría de los casos formados de roca sedimentaria. El tamaño de la hoja o foliolo es en general mayor que en caso de los matorrales xerófilos (Rzedowski, 1978) (Fig. 5).

Figura 5. Matorral submontano con palmas.

    
    Otro tipo de vegetación para las poblaciones de palma son los encinares arbustivos, según Rzedowski (1966: 174-181), en San Luis Potosí existen varias comunidades que califican como encinares arbustivos, el encinar arbustivo de Quercus tinkhamii es quizá el más extendido en San Luis Potosí, donde prospera sobre substrato de roca caliza. Puede medir 0.6 a 2 m de alto y a menudo también consiste de masas puras, aunque llega a compartir la predominancia con arbustos diversos, en su mayoría de los géneros ya mencionados; entre los que el autor destaca a Brahea, entre otros.

    En Querétaro existen bosques de encino y en menor proporción algunos fragmentos de bosques de cedro en los cuales también se ha encontrado la presencia de Brahea, creciendo en los afloramientos rocosos de las laderas de barlovento (Fig. 6).

Figura 6. Bosque de cedro y bosque de encino con palmas.

    Un tipo de vegetación especial es la del palmar, comunidad vegetal caracterizada por la predominancia de especies pertenecientes a la familia Palmae, en este caso del género Brahea los cuales se encuentra a lo largo de la Sierra Madre Oriental (Fig.7). Aunque las palmas pueden vivir en el matorral submontano y los encinares arbustivos,  los verdaderos palmares prosperan en su mayoría en zonas de clima caliente y húmedo a semihúmedo y su distribución geográfica es a manera de manchones aislados bastante restringidos a suelos derivados de calizas o de otras rocas ricas en carbonato de calcio que prosperan principalmente sobre suelos someros  pedregosos  de laderas de cerros. La existencia de estos palmares, al menos en la mayor parte de los casos, debe estar condicionada por incendios periódicos causados por el hombre. Prosperan en general entre 1 200 y 2 200 m de altitud, muy frecuentemente en zonas de transición entre el bosque tropical caducifolio y los encinares, o sea en zonas no muy húmedas y en las que se presentan heladas con más o menos regularidad (Rzedowski, 1978).

Figura 7.  Palmar de B. dulcis  en San Antonio Tancoyol, Qro.

                  

III.    RESULTADOS



3.1 Especies de palma distribuidas dentro del área de estudio

    Encontramos que dentro de la región que ocupa la Pamería en la actualidad, se distribuyen con certeza 3 especies de palmas de las cuales 2 especies son endémicas de la Sierra Madre Oriental (Quero, 2000):

    Brahea decumbens: Esta es una especie de palma acaulescente con hojas color verde glauco que como su nombre científico lo indica su tronco de hasta 1 m de alto y de 10- 20 cm de diámetro presenta una forma decumbente o caída, es además una especie endémica de la región de la Sierra Madre Oriental en los estados de Tamaulipas y San Luis Potosí. Sus poblaciones crecen en suelos calizos en laderas con altitudes más allá de los  800 msnm asociadas con bosque de encinos (Quero, 2000). Sus poblaciones son escasas y a menudo las cabras se alimentan de sus frutos y semillas, reduciendo aún más sus posibilidades de recuperar sus poblaciones (Fig. 8).

Figura 8.  B. decumbens en su hábitat rupícola.

    Brahea moorei: Son palmas acaulescentes o con pequeño tronco que no llega a medir más de 40 cm de alto, sus hojas  son erectas o extendidas de aspecto glauco azuloso característico. Es un elemento calcífilo de hábitats más bien rupícolas, desarrollándose en lugares rocosos de 800- 2250 msnm, en laderas de pendiente a menudo habitante del bosque mesófilo de montaña en Querétaro e Hidalgo, pero más preferentemente en bosques de encino o coníferas en San Luis Potosí (Fig.9).

Figura 9. B. moorei  también llamada palma enana.

    Su periodo de floración comienza en marzo y termina en octubre. Esta es una especie endémica de la Sierra Madre Oriental en Tamaulipas., San Luis Potosí, Querétaro e Hidalgo (Quero, 2000). Es una especie citada en la NOM-059 debido a que presenta bajas en sus poblaciones a consecuencia del cambio de su hábitat a potreros o áreas agrícolas.

    Brahea dulcis: Es la especie más abundante y tiene una distribución muy amplia, por lo que no es endémica; y como todas las especies de este género, se le encuentra en suelos calizos, en altitudes superiores a los 800 m y forma asociaciones casi puras en terrenos perturbados. Es una palma caulescente de hasta 8 m de altura. Cabe mencionar que esta palma es la especie más variable de todo el género, debido a su tamaño que puede ser achaparrado o en extremo alto, así como sus hábitos que en ocasiones llegan a ser rastreros, a menudo se le encuentra solitaria, otras veces es colonial y sus hojas  a veces son glaucas y presentan variadas tonalidades de verde. Esta es una especie muy común en la zona y no presenta ninguna categoría de riesgo, se la encuentra asociada a terrenos perturbados (Quero, 2000) (Fig. 10).

Figura 10. B. dulcis en los límites de Querétaro y S. L. P.

    Hay que aclarar que B. decumbens y B. moorei son especies acaulescentes y muy semejantes pero están bien diferenciadas taxonómicamente debido a sus características  en las inflorescencias (Quero, 2000), además B. moorei presenta hojas glaucas color azuloso, mientras que en B. decumbens son más bien de color verde.

3.2     Especies de palma utilizadas por los Pames

    Hasta la fecha no se han realizado estudios formales para determinar con exactitud cuáles son las especies que con más frecuencia aprovechan los Pames de un municipio u otro. Pero definiendo la distribución de las poblaciones y de acuerdo con la literatura del aprovechamiento por otros grupos étnicos, quizá la especie más usada sea Brahea dulcis, seguida de B. moorei y finalmente B. decumbens que es la que presenta una distribución más escasa.

    Además, por comentario personal, las poblaciones Pames de Querétaro suelen usar con más frecuencia a B. moorei por la facilidad con la que se obtienen sus hojas debido a que es una palma enana.

    Habría que investigar si la calidad de las hojas difiere entre especies y sí cada una se usa para elaborar diferentes enseres o artesanías.

     3.3 La importancia de la palma para la etnia Pame
    La palma ha sido un recurso crucial en la cotidianidad de los Pames, pues lo encontramos prácticamente presente en todos los rasgos que conforman el sincretismo de su cultura. Dentro de la cosmogonía de su pueblo, el más importante de sus Dioses, quien rige la venida de las lluvias y la regeneración año con año de la vegetación de los matorrales circundantes, es sin duda el Dios Trueno. Este Dios es dual, es decir es benéfico y temido a la vez, pues él se encarga de hacer surgir las cosechas con la traída de las aguas buenas en forma de lluvia, no obstante si no es respetado debidamente, podría entonces provocar grandes tormentas que terminan en inundaciones y la pérdida de toda la cosecha. Como señal de protección, los Pames bendicen en Semana Santa manojos tejidos de palma, los cuales cuelgan en sus cocinas, para el día en que el trueno, “enojado”, no los deje dormir, quemarlos en el fogón de sus casas, efectuando así una pequeña ofrenda al Dios Trueno. Todos los medios que los Pames han encontrado como necesarios para pasar la época de sequía los hallan directamente del monte. Los Pames van directamente al campo a colectar lo necesario y aunque en la actualidad ya muchos prefieren tener cultivos en los solares de sus viviendas, antaño preferían ser recolectores nómadas.
3.4    Cosecha de la palma
La hoja se corta, se deja secar unas veces para hacer algunos objetos,
otras se hierve para hacerla flexible y manejable.

    Una de las actividades de colecta que les ha quedado más arraigada es la cosecha de la hoja de palma, actividad que los Pames realizan durante todo el año, sin embargo la recolecta suele intensificarse durante marzo y abril, previo a la Semana Santa, pues las usan para trenzar ramos de todas formas y tamaños que serán utilizados dentro de las peregrinaciones cristianas para ser bendecidas el Domingo de Ramos. Todas las familias Pames acostumbran cosechar hojas de la palma. El corte de las hojas se lleva a cabo por hombres y jóvenes, pero las mujeres son quienes los acompañan para hacer paquetes que se transporten más fácilmente. Los cortadores de hojas seleccionan las hojas más tiernas, que aún se encuentran cerradas y generalmente están ubicadas en el corazón, por lo general no cortan todas las hojas tiernas, pues de otro modo la palma tardará en dar hojas el año entrante. Esta actividad se ha mantenido durante siglos en los mismos palmares de la zona, y contrario a lo que se pensaría por la presión que las actividades de los pames ejercen hacia las poblaciones de la planta, los palmares no se han visto afectados significativamente. Existe un estudio para ver cómo afecta la cosecha de Brahea dulcis por las comunidades Otomíes del Estado de Hidalgo, encontrando que los palmares bajo cosecha tienen una mayor densidad de individuos que aquellos que no han sido cosechados en décadas, además las plantas se han mantenido de tamaños bajos por la “poda” en comparación con las áreas sin cosecha donde los individuos están aislados y de un gran porte (Pavón, 2005).

    Los Pames argumentan que la palmar no necesita ningún manejo, aunque irónicamente, la cosecha en sí es un tipo de manejo antropogénico, para ellos las poblaciones del monte han crecido solas y lo único que hacen es cortar las hojas jóvenes para que puedan ser tejidas más fácilmente antes de que se vuelvan recias o coriáceas, lo cual las vuelve difíciles de tejer y manejar.

    Los ancianos juegan un papel primordial en la cosecha de las hojas de la palma, ya que son las abuelas  quienes  con paciencia le enseñan a los niños e corte y tejido de la palma (Ordoñez, 2004).La colecta también se hace de hojas adultas, algunas de ellas que  incluso están secas y ya se han caído de la planta,  esto lo hacen con el fin no de trenzarlas sino de utilizarlas para elaborar el techo de sus viviendas; aunque dicha actividad ha caído un poco en el desuso pues los Pames ahora prefieren utilizar la lámina o el block para construir sus casas.

3.5 Productos elaborados con la palma

    Para elaborar los productos, las hojas de palma deben pasar por una etapa de secado para que estén turgentes pero flexibles a la vez, contrario a la elaboración de ramos donde las hojas deben estar un poco tiernas para poder tejerlos más fácilmente. En general los usos varían dependiendo de las necesidades, pero podrían clasificarse en 4 tipos como muestra la tabla a continuación:

Artesanías hecha con palma Brahea sp. Tomadas del catálogo 2008,
fotos de Norma García Huerta.


    Además de los usos que le dan a la palma para elaborar enseres y artesanías, la etnia elabora sus viviendas tradicionales con materiales de la región como el carrizo, la caña de maíz, caña de azúcar, tablas de diferentes maderas, junco, varillas de arbustos y el techo de palma (Fig. 1) y aunque ha habido influencia de los mestizos pues las construcciones modernas se hacen de adobe con techos de lámina y cartón, actualmente aún existen muchas viviendas con su techo íntegro de palma y  hay quienes aún duermen sobre petates hechos del mismo material (Ordoñez, 2004).
Figura 11. Techumbre de palma.

    Respecto al uso de la palma para construir el techado de las viviendas, cabe señalar que en el núcleo de la Pamería, ubicado en la localidad de Santa María Acapulco, existe el templo de Nuestra Señora de la Asunción, una misión franciscana del siglo XVIII que sufrió un incendio el 1 de julio del 2007 cuando le cayó un rayo, devorando su techo de palma original. Actualmente dicho templo esta en restauración, por lo que nuevamente se le pondrá su techo de palma para respetar su estilo arquitectónico, único en América Latina.

3.6 El mercado tradicional de la palma y sus bajos ingresos

    Como en muchas etnias, las labores diarias comienzan antes de que el sol salga, y más tomando en cuenta las altas temperaturas que a menudo se registran en la zona media de San Luis Potosí, es entonces cuando las mujeres acompañadas de sus esposos van en busca de la palma por las veredas de la sierra, la cual colectan, secan y deshebran para poder elaborar sus productos, los cuales se tejen hábilmente bajo la tutela de las abuelas y las madres, pues el tejido es una herencia cultural de los aprendizajes domésticos que se transmite de una generación a otra entre las mujeres principalmente, aunque los niños también suelen saber tejer.
    El mercado tradicional es muy arduo, pues si hay oportunidad las mujeres apenas pueden darse el lujo de costearse un  viaje para ir a las cabeceras municipales principalmente de Rayón, Cárdenas y Tamasopo a vender sus productos.
    Un ejemplo claro de lo mal pagado de sus productos es la venta de un petate en 20 pesos, lo cual lleva dos días de tejido. Con todo y los bajos costos de sus productos en la región media de San Luis Potosí, la venta tradicional de artesanías  de palma  forma parte insustituible en la economía permanente de las familias, no obstante estas actividades económicas se complementan con otras como la agricultura  en laderas y solares, así como la cría de ganado menor.

3.7 Hacia una nueva oportunidad económica

 

    En Santa María Acapulco, desde el 2007 se creó una Cooperativa de Artesanías de palma conformada por 59 mujeres, un hombre y algunos niños Pames dedicados exclusivamente a la elaboración de artesanías que beneficia indirectamente a 600 pobladores. Dicha actividad emprendedora nace a raíz de la inquietud de las mujeres de la etnia, con ayuda de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural,  el Instituto Nacional de las Mujeres y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

    Dentro de los objetivos de la cooperativa esta la continuidad de la tradición del uso de la palma, así como el incremento de sus ingresos para la mejora del ambiente en el que se desarrolla la etnia y en la actualidad se encuentra en la etapa de autogestión y autosustentabilidad, aunque las mujeres siguen recibiendo cursos de capacitación enfocados a la administración de este negocio tan valorado por los amantes de las artesanías mexicanas (Fig. 12).
Figura 12. Cooperativa Xi´ói de de Artesanías de Palma.

    Las artesanías para venta, a diferencia de aquellos enseres que se usan en los hogares son más laboriosas porque el tejido no puede llevar defectos y además se tiñen con tintes naturales para hacerlas más atractivas, por lo que con todo y el proceso de pintado una artesanía pequeña y simple como un lapicero puede tardarse todo un día.

    Las artesanías se venden todo el año y cada pieza tiene un precio fijo. Esto viene especificado en una etiqueta que se cose a cada objeto y que lleva el nombre y apellido de una de las  tejedoras de la cooperativa y que representa el valor que ella considera que tiene su trabajo. La venta fuera del área de la comunidad de Santa María Acapulco se hace por medio de voluntariado. No hay intermediarios, pero las ventas se concretan en conjunto con las organizaciones involucradas en la Cooperativa en las ciudades de San Luis Potosí y el Distrito Federal y a través del portal de internet donde se puede conocer el catálogo y realizar los pedidos:
IV.    CONCLUSIONES

    El uso de las plantas es un rasgo ancestral e  inherente a la cultura humana, y al paso de los siglos nuestra dependencia hacia las plantas se ha modificado pero no ha cesado del todo. Son las etnias las que se encuentran íntimamente ligadas con las plantas que les brinda “el monte”, y su vida no sería concebida como tal de no ser por todas aquellas especies de las que hacen uno u otro uso.

    El caso de las palmas del género Brahea de la que la que la etnia Pame hace un acentuado uso desde hace varios siglos,  va mas allá de un gusto por los finos tejidos de sus hojas transformados en miles de figuras, es una necesidad de culto en el sincretismo xi´ói y cristiano, una ventaja contra las inclemencias del agreste terreno donde habitan conformado en el techumbre de sus viviendas y su templo, es el utensilio, el mobiliario, la muñeca para la niña y el abanico para contrarrestar el sopor de las tardes. La vida de la etnia xi´ói sin duda no sería la misma sin entretejer sus lazos con los de las palmas.

    Pero a medida que las necesidades por los recursos naturales se aglomeran en las urbes y la economía pujante avanza y se arraiga con tenacidad entre las sociedades mestizas, son los Pames, y las muchas otras etnias rezagadas en México las que más sufren la pérdida de sus modos de vida, y el caso de la palma no se ha escapado a este destino, la cual tras haber sido aprovechada durante siglos sin repercutir en la dinámica de sus poblaciones, aparece en vías de decremento no por su aprovechamiento, sino por la necesidad de más tierras donde habitar, y así con ello se va también uno de los sustentos más importantes en las comunidades xi´ói de la Sierra Madre Oriental.

    Se busca entonces rescatar del olvido este legado cultural a través de organizaciones sociales, se logra poco a poco sacar del atraso económico y educativo a la etnia con una Cooperativa de artesanías, pero a la vez también debe ser primordial proteger el legado natural de las palmas, que ante la creciente ola en búsqueda de tierras nuevas, se está perdiendo con rapidez y una vez perdido este legado, este capital natural, no será suficiente que las tejedoras reciban un pago digno por sus artesanías porque simplemente no habrá más materia prima para elaborarlas.

V.    BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Chemin, D. 1980. Rituales relacionados con la venida de la lluvia, la cosecha y las manifestaciones atmosféricas y telúricas maléficas en la región Pame de Santa María Acapulco, San Luis Potosí. Anales de Antropología, vol. XVII, núm. 2, México, Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Antropológicas. 67-97 pp.

De la Maza, A. 1952. La Pamería a través de los tiempos. Revista Mexicana de Estudios de Antropología, vol. 3, núms. 2-3, México. 269-280 pp.

Magaña, P. y J. L. Villaseñor. 2002. La Flora de México, ¿Se podría conocer completamente?. Revista CIENCIAS 66 abril junio 2002. UNAM, México, D. F.

Ordóñez, G. 2004. Pames. Pueblos indígenas del México contemporáneo. CDI,  PNUD, México. 31 pp.

Pavón, N.,  Escobar, R.,  Ortiz, R. 2005. Extracción de hojas de palma Brahea dulcis en una comunidad Otomí en Hidalgo, México: Efecto sobre algunos parámetros poblacionales.  Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), México. Dirección: Apdo. Postal 69, C.P. 42001. Pachuca, Hidalgo, México. 11 pp.

Quero, H. 200. El complejo Brahea-Erythea (Palmae: Coryphoideae). Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Biología, Jardín Botánico. México, D. F. 39 pp.

Rzedowski, J. 1978. Vegetación  de México. Ed. Limusa, S. A. México, OF 431 pp.