El porqué de la biodiversidad mexicana

 
 
Qué es la biodiversidad? 
Muchos autores a través de los años han tratado de definir el concepto de biodiversidad, así mismo instancias internacionales han buscado integrar un concepto que englobe todos los aspectos que la conforman para ser comprendida de la misma manera por todos los habitantes de la tierra, pero limitarnos a establecer un concepto textual impreso en una realidad antropogénica de lo que la biodiversidad  significa sería limitarnos terriblemente, además quedaríamos extremadamente cortos en una visión simplista y llanamente humana. Aún así se ha definido a la biodiversidad como:
“La variedad de organismos vivientes considerando todos los niveles desde la genética, hasta la especie, niveles taxonomicos más altos e incluyendo la variedad de hábitats y ecosistemas”.
En sí, yo concibo la biodiversidad como la suma total de organismos vivientes que habitaron y habitan actualmente el planeta, junto con todas sus formas, también las conexiones, los ecosistemas tanto terrestres como acuáticos, todo en una escala sin tiempo porque la vida va evolucionando.
La vida ha estado transformándose a través del tiempo y por ende ha encontrado la forma de dispersarse por toda la superficie terrestre, evolucionando y adaptándose a la par de las condiciones ecológicas de los sitios conquistados y creando así zonas al rededor del mundo denominadas reinos biogeográficos, definidos como grandes extensiones con flora y fauna particular debido a su aislamiento durante la deriva continental, concentrando en ellas características biológicas tales que les brindan su identidad particular. Un ejemplo plausible de ello son las coníferas, cuya diversidad máxima se ubica en los reinos biogeográficos neártico y paleártico, adaptadas a climas fríos, mientras que plantas como las bromelias y las orquídeas se distribuyen mayormente en los reinos paleotropical y neotropical.
La Biogeografía es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos sobre la Tierra, así como los procesos que la han originado, que la modifican y que la pueden hacer desaparecer, por ende se ocupa del estudio de los reinos biogeográficos y sus divisiones en subreinos, provincias etc.
Fue el botánico suizo de Candolle (1820) el primero en distinguir entre biogeografía ecológica e histórica, al referirse a las causas físicas que operan en el tiempo presente y las causas que actuaron en un tiempo pasado, pero que hoy ya no se perciben. 
Posteriormente las regiones biogeográficas fueron identificadas por el ornitólogo inglés Philip L. Sclater (1829-1913) y el botánico alemán H.G. Adolf Engler (1844–1930). Establecer sus límites nunca ha sido tarea fácil, pues hasta la fecha existen debates y desacuerdos. Armen Leónovich Tajtadzhián, botánico ruso, fue otro investigador prominente de la sistemática y biogeografía que desarrolló su esquema de la clasificación de las Magnoliophyta desde 1940, que destacaba las relaciones filogenéticas entre las plantas. Su sistema permaneció desconocido para los botánicos de Occidente hasta después de 1950, cuando comienza su relación con el botánico estadounidense Arthur Cronquist, cuyo esquema de clasificación de las plantas se vio muy influido por la colaboración con Tajtadzhián y otros botánicos del I. Botánico de Komarov.

a) Regiones Zoogeográficas y b) Regiones florísticas del mundo (de Cox y Moore, 1993).
Miklos Udvardy propuso en 1975 otra clasificación de las regiones biogeográficas del mundo dividiéndolas en provincias, que sirvió de base a la clasificación realizada por los expertos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en el siglo XXI. He aquí un ejemplo de la división del reino neártico:

Provincias de la Región Neártica por Udvardy, 1975.
Desde hace muchos años la biodiversidad de México llamó la atención de naturalista e investigadores por su complejidad biológica relacionada con la gran heterogeneidad del medio físico mexicano, que a su vez es producto de una historia geológica y climática muy compleja. La forma de embudo del territorio mexicano, ancho en el norte y estrecho en el sur, los sistemas montañosos (Sierras Madre) que convergen hacia el sur y sureste de México, la acción de los vientos alisios y la oscilación estacional del cinturón subtropical de alta presión contribuyen a un patrón climático tan diverso que, al aplicar cualquier sistema de clasificación, todos los climas quedan representados en el país (García 2004; Vidal-Zepeda 2005): desde muy secos en el norte, hasta subhúmedos y muy húmedos al sur; secos y subhúmedos en la vertiente pacífica hasta húmedos con lluvias todo el año en la vertiente del Golfo de México; tropicales sobre las costas y depresiones, hasta fríos en los picos de las montañas más altas, por encima de los 4 000 m de altitud. 
Distribución de los climas de México.
Las temperaturas tienen un comportamiento correlacionado con la elevación del terreno sobre el nivel del mar. Las temperaturas medias anuales más altas (mayores a los 26 °C) se presentan a lo largo de las costas y disminuyen paulatinamente hacia las montañas, alcanzando los niveles más bajos en las cimas nevadas de volcanes como el Pico de Orizaba, los nevados de Colima y Toluca y la Sierra Nevada (Iztaccíhuatl-Popocatépetl). Por otra parte, la oscilación anual de temperaturas (oat) —la diferencia de temperaturas entre los meses más frío y más caliente— muestra un comportamiento correlacionado directamente con la latitud. De esta manera, las costas de Chiapas se caracterizan por una oat casi nula o isotermal (inferior a los 5 °C), mientras que el extremo norte de México, al norte del Trópico de Cáncer, muestra un clima más extremoso, que alcanza hasta los 25 °C de oscilación.
 En general, al sur del Trópico de Cáncer la vertiente del Golfo de México es más húmeda que la del Pacífico, como resultado de la acción de los vientos alisios. En cambio, al norte del Trópico de Cáncer el aire desciende como consecuencia de la convergencia a gran altitud de las corrientes de retorno de los grandes sistemas de vientos (alisios y “del oeste”). Esta gran subsidencia del aire se conoce como anticiclón y es causa de la presencia de los principales desiertos en el mundo. Así, entre los 23° y 30° de latitud norte encontramos los desiertos Sonorense y Chihuahuense. Estas tendencias climáticas se modifican por el relieve, que produce el llamado “efecto de sombra pluvial” sobre todas las cordilleras, donde se alternan una vertiente húmeda a barlovento y otra seca a sotavento (Mosiño 1974). Todas las cordilleras muestran ese patrón. 
 
El lado este de la Sierra Madre Oriental presenta bosques de encinos con abundantes lluvias y un clima agradable como el caso de Las Adjuntas en Santiago N. L., mientras que al otro lado de ella, el Altiplano  Neolonés en los llanos de la Soledad del municipio de Galeana son semiáridos con climas extremosos y vegetación de matorrales xerófilos, todo lo anterior en menos de 80 km de distancia en linea recta.
Con base en el sistema de seis regiones mundiales del medio terrestre propuesta por Sclater (1858) y desarrollada por Wallace (1876), Hemsley (1887) dividió a México en dos grandes “zonas”, una Norte y otra Sur, que corresponden con la Neártica y Neotropical, respectivamente. 
México dividido en dos: Reino Neártico y Reino Neotropical.

La zona Norte abarca desde el Río Bravo hasta El Paso y desde ahí oblicuamente hasta el Río Gila, que desemboca en el Golfo de California; al sur alcanza los estados de Sinaloa, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, extendiéndose cerca de 11° de latitud. 
La zona Sur se ubica entre los 16 y 23° latitud norte y 87 y 107° longitud oeste. Sin embargo, por su parte más ancha se extiende solo 8° de latitud. En esta zona Sur se incluyen todos los volcanes principales: de Colima, Cofre de Perote, Pico de Orizaba, Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Zempoaltépetl y San Cristóbal.
No han sido pocos los autores que se han dado a la labor de regionalizar la biodiversidad de México, pues ha habido trabajos enfocados a dividir regiónes florísticas de acuerdo a las especies vegetales vasculares, además herpetofaunísticas de anfibios y reptiles, mastofaunísticas etc. tal como se muestra a continuación.
Propuestas de Regiónes Biogeográficas para México.

Otras propuestas de regiones biogeográficas para México.

Provincias biogeográficas de México.

Provincias biogeográficas de México de acuerdo a diversos autores.
La gran heterogeneidad del medio físico ha permitido el desarrollo de una elevada riqueza de especies que están integradas, a su vez, en gran variedad de ecosistemas. El patrón de distribución de la vegetación es resultado del clima sobre un relieve de constitución geológica determinada.

 
Todo lo anterior ha resultado fortuito para México, pues posee un alto grado de diversidad que lo colocan en el 4to lugar a nivel mundial en cuanto a diversidad biológica se refiere:
  • El 5to lugar en diversidad de plantas vasculares con 23,424 especies.
  • El 8vo lugar en diversidad de aves con 1,107 especies.
  • El 3ro en diversidad de mamíferos con 535 especies.
  • El 2do lugar en diversidad de reptiles con 804 especies.
  • Y el 5to lugar en diversidad de anfibios con 361 especies.
Fuente: Espinosa, D., S. Ocegueda et al. 2008. El conocimiento biogeográfico de las especies y su regionalización natural, en Capital natural de México, vol. I : Conocimiento actual de la biodiversidad. Conabio, México, pp. 33-65.

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El patio ecológico

Ahora que llegó la primavera, me he dado a la tarea de devolverle vida al pedacito de tierra de patio que tengo en la casa en la que vivimos todos actualmente.
Cuando llegamos en Septiembre del 2010, parecía tan tentador, pues vislumbré múltiples plantas, árboles nativos y árboles frutales, hortalizas, cactáceas… creciendo a placer en un área tan castigada por el sol tórrido del noreste. Pero sembrar en un área con el suelo tan erosionado como el de mi patio no es labor sencilla, cuesta tiempo, sudor y a menudo muchos recursos como agua, fertilizantes, abonos, materiales, incluso plantas caras y/o exóticas etc. pero yo no me lo tomo tan en serio…pues unas llantas viejas, cuilotes de yuca (el palo seco que queda de la inflorescencia), rafia, algunos metros de malla sombra, botellas recicladas, piedras  y muchas ganas mezcladas con mucha paciencia hacen la gran diferencia. Antes de continuar, debo decir que hay a quienes no les importa mucho que la tierra este suelta y haga polvo, sin embargo, entre Juan y yo nos dispusimos a cambiar la situación para que a mediados de año, antes de que las lluvias comiencen, no tengamos una laguna de lodo yerma.
Moka y Perdíz tomando un baño de sol sobre la tierra caliente un día de invierno.
La Meztli con sus habituales baños diarios de polvo al medio día.
 Otra de mis metas y mis inquietudes es la creación de un huerto con árboles frutales, y aunque estoy consiente que muchas especies son traídas de otras partes lejanas del mundo, debo confesar que la vida en México no sería la misma sin la refrescante agua de tamarindo (Tamarinus indica) o el dulce sabor de un licuado de plátano (Musa paradisiaca)  por la mañana.

Plántula de tamarindo apenas con sus cotiledones en un vaso deshechable reciclado de una fiesta.
Más tamarindos al lado de mis cactáceas, todos en vasos reciclados, incluso de la cafetería
de la escuela.
Plátanos rescatados. Ya estaban cuando llegué, pero vivían en un rincón y sobrevivieron a la helada de febrero.
Ya con el tiempo iré subiendo más fotos de unas papayas que tengo, además de chile serrano, poblano y morrón que sembré hace algunas semanas. Por lo pronto los dejo con una interesante nota acerca de cómo los expertos en creación de jardines consideran una serie de reglas para considerar un verdadero jardín ecológico.

Jardines caseros, con costo ecológico

Fuente: CNNExpansión.com
06 de Julio de 2008
Un área verde es positiva para el ambiente por tener árboles y plantas que absorben el dióxido de carbono, sin embargo, hay jardines cuyo mantenimiento se convierte en un costo para el ambiente y en una carga para el bolsillo.

Generalmente, se pone un jardín para que se vea bonito, que luzca, pero hay que tomar en cuenta los elementos ambientales… porque esa buena intención puede convertirse en una práctica ambientalmente no tan favorable, advierte la bióloga Hazett Cervantes, directora del jardín botánico del Centro de Información y Comunicación Ambiental de Norteamérica (Ciceana).

En las urbes donde hay concreto sobre concreto, el suelo está erosionado y un jardín resulta costoso pues implica traer y pagar por la tierra, las plantas y el agua. Esto sucede en zonas de la Ciudad de México, como las Lomas de Chapultepec, Bosques de las Lomas e Interlomas, explica el arquitecto paisajista Kees van Rooij.

En casos extremos en los que no hay áreas verdes por plantar, se recurre a los jardines, que aunque sean sustentables, como los que diseña Van Rooij, son superficiales. Además del costo del arquitecto paisajista, también aumenta el costo del metro cuadrado de área verde.

Para que un área verde sea verde, de verdad hay que seguir algunos pasos.

Muchos de los que quieren un jardín en su casa compran, por 30 pesos, costales rellenos de tierra sacada de bosques, riegan el pasto durante horas y al mediodía, para que agarre, y compran flores exóticas a vendedores no certificados que también han saqueado las plantas. El resultado es un jardín que no es verde. Aquí los peores errores:

1. Costales de tierra

Se compran para remediar la tierra erosionada pero muchas veces contienen tierra que se ha saqueado de los bosques, por lo que se daña un área verde para establecer otra. Lo que no hay que comprar nunca es la tierra con hoja de encino o de pino de bosque, porque ésa, la sacaron a fuerza o la robaron de los bosques, dice Van Rooij.

Solución: Comprar en viveros certificados costales de tierra de cultivo o de lombricomposta que, además, funciona como fertilizante natural y cuesta unos 5 pesos el costal y si se utiliza bien y si se le añade un poco de hojarasca es equivalente a cuatro o cinco costales de tierra. Todavía no hay un sello que identifique los viveros en los que se puede comprar la tierra, pero la bióloga de Ciceana recomienda preguntar si se siguen los procedimientos aprobados por la SEMARNAT.

2. Riego a mediodía

Cuando se riega a media mañana se necesita el doble de agua porque la mitad se evapora con el sol. Un metro cúbico de agua en el Distrito Federal cuesta $2.25 pesos, si no se consumen más de 30 metros cúbicos (m3), pero si se pasa de esta medida, el precio por m3 incrementa a unos $6 pesos. El costo real de un m3 es de unos $12 pesos, según datos de la Comisión Nacional de Fomento a la Vivienda (Conafovi).  Para regar un metro cuadrado se requieren entre 2.5 y tres litros de agua, con clima fresco se puede bajar a un litro.

Solución: Regar muy temprano o muy tarde en el día, dice Cervantes, o, si se puede, invertir en un sistema de canaletas que capten el agua de lluvia que cae del techo de la casa y de ahí se filtre y transporte, por medio de tubos, a una cisterna. Esto puede costar unos $20,000 pesos, aunque después de esta primera inversión, ya no se pagará por agua para regar el jardín, además de que, para el futuro, tendrá menos problemas de agua que otros, por la capacidad de almacenaje. Cualquier cisterna tiene un costo aproximado de $2 pesos por litro de agua, así una de 1,000 litros cuesta unos $2,000 pesos, acota Van Rooij.

3. Introducir especies exóticas

Hay ejemplos muy claros de especies que se trajeron a México y no fueron favorables, como el eucalipto australiano que llegó en los años 30 porque se podía plantar en zonas con poca profundidad en el suelo. El eucalipto ganó la competencia con las especies locales y fue secando los mantos acuíferos. No es lo mismo tener especies locales que favorecen a las áreas locales y permiten que sigan llegando los animales locales, a que tengas otras especies que pueden crear cierto desequilibrio ecológico. Cuando metes un organismo a un ecosistema, compite con lo que hay y el problema radica en que si no existe un predador u otro organismo que lo controle, se convierte en plaga, alerta Cervantes.

Solución: Plantar especies locales o, si van a sembrar las exóticas, que se haga con conocimiento de causa y asesoría de los expertos y evitando comprar a los vendedores en las calles. Plantas exóticas, como las patas de elefante, deben tener un certificado; de lo contrario, es muy probable que hayan sido saqueadas y que por el maltrato al que fueron sometidas vivan menos tiempo.

4. Fertilizantes y plaguicidas químicos

Este tipo de productos contamina el suelo y el agua, además de que hace desaparecer a muchos de los microorganismos que mantienen las áreas verdes vivas y trabajando. Esa poca área verde que tienes es muy probable que termine contaminando tu suelo y lo vas a ir matando, advierte Cervantes.
Van Rooij añade que, además, puede ser peligroso para los perros o los niños que jueguen en el jardín.
Solución: Se puede comprar lombricomposta, que si se mezcla con hojarasca se puede utilizar como fertilizante y dura hasta dos años. El líquido que sale de la lombricomposta también se puede emplear para combatir plagas. Fumigar tampoco es una solución, si realmente tienes una plaga es porque hay plantas que no son locales sino exóticas y no se adaptan, o porque no hay suficiente tierra o ésta es de mala calidad, añade Van Rooij.

El jardín de mi edificio

Los constructores de grandes edificios en las ciudades crean jardines superficiales, que no son siempre la mejor práctica. Tiene una parte positiva y una gran parte negativa, dice Van Rooij. La positiva es que hay plantas, la negativa es que el agua nunca llega al suelo pues son sistemas de ingeniería que pretenden funcionar como funciona la naturaleza, por medio de losas y drenajes internos. El costo de área verde se ha duplicado, explica el arquitecto.

Es más importante el coche que el árbol

Cuando los constructores piden permiso para un edificio, la ley les exige cierto número de cajones de estacionamiento por departamento o metro cuadrado de construcción, por lo que si el predio es de 50 por 100 metros se excavan los 50 por 100 metros para el estacionamiento y se olvida el área verde natural. El problema de su coche es más grande que el ambiental, señala Van Rooij. Esto causa que el suelo no capte el agua de lluvia sino que se vaya al concreto y así se secan más los suelos y se inundan los drenajes. Más allá del costo del arquitecto paisajista o del área verde falsa, se deja una huella ambiental porque se está acabando con los suelos.

Principales picos y sierras de Nuevo León

Esta vez les hablaré sobre las sierras más prominentes de la Sierra Madre Oriental en su porción de la Gran Sierra Plegada, la cual abarca principalmente los estados de Coahuila y Nuevo León. 
Las cimas de los cerros son únicas debido a su aislamiento y presencia de organismos que han quedado rezagados posiblemente desde que los hielos de las últimas glaciaciones se replegaron, dejando tras de si refugios con especies vegetales cuyos hábitos demuestran una preferencia significativa a estas cumbres altas, frías, soleadas y ventosas.

PRINCIPALES PICOS Y SIERRAS CON MÁS DE 3,000 MTS. DE ALTITUD SOBRE EL NIVEL DEL MAR
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PICOS Y SIERRAS                                     ALTITUD MSNM                MUNICIPIO
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1.- Cerro El Potosí……………………………………………3,715……………Galeana
2.- Sierra La Marta (Pico el Morro)……………………..3700……………Rayones-Arteaga, Coah.
3.- Sierra Peña Nevada (Pico San Onofre)……………3,540……………Zaragoza
4.- Cerro El Viejo…………………………………………….3,500……………Zaragoza
5.- Sierra Potrero de Abrego……………………………..3,460…………….Santiago- Arteaga, Coah.
6.- Sierra Los Toros………………………………………….3,300…………….Zaragoza
7.- Sierra Rancho Nuevo…………………………………..3,280…………….Santiago- Arteaga, Coah.
8.- Sierra San Juan…………………………………………..3,240…………….Santiago – Santa Catarina
9.-Sierra El Tarillal……………………………………………3,240……………Santa Catarina -Santiago
10.-Sierra La Ascención……………………………………3,200…………….Aramberri
11.-Sierra San José………………………………………….3,200……………..Zaragoza
12.-Sierra Cieneguillas (Cerro Los Caballos)………..3,160……………..Santa Catarina
13.-Sierra La Nieve…………………………………………3,140………………Zaragoza
14.-Sierra Agua del Toro…………………………………..3,140……………..Santa Catarina
15.-Sierra Las Torres……………………………………….3,120………………Zaragoza
16.-Sierra La Cebolla………………………………………3,040………………Santiago – Rayones
17.-Sierra La Cuesta………………………………………..3000………………Rayones- Galeana
18.-Sierra California………………………………………..3,000………………Rayones
19.-Sierra El Muerto……………………………………….3,000………………Santiago
20.-Sierra La Viga………………………………………….3,000…………….Santiago- Arteaga, Coah.
21.-Sierra El Alamo………………………………………..3,000………………Santiago
22.-Sierra Urbano…………………………………………..3,000………………Santa Catarina

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Es importante que consideremos las altitudes de las localidades ubicadas en los valles intermontanos de la región como el caso de Galena la cual se ubica a los 1,660 msnm, Laguna de Sánchez a los 1,900 msnm, Aramberri a los 1,100 msnm y El Pajonal en Santa Catarina a los 1,400 msnm.
PRINCIPALES SERRANÍAS CON MÁS DE 2000 MTS. SOBRE EL NIVEL DEL MAR
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SERRANÍAS                                         ALTITUD MSNM                   MUNICIPIO
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1.-Sierra Las Mazmorras………………………………..2,580………………….Galeana
2.-Sierra El Orégano……………………………………..2,570………………….Galeana
3.-Sierra El Muerto……………………………………….2,480………………….Galeana
4.- Sierra del Silencio…………………………………….2,480………………….Dr. Arroyo
5.-Cerro El Peñuelo………………………………………2,450………………….Galeana
6.-Sierra La Hediondilla…………………………………2,420………………….Galeana
7.-Sierra El Gateado……………………………………..2,410………………….Galeana
8.-Sierra de Santa Gertrudis……………………………2,400………………….Dr. Arroyo
9.-Sierra La Vieja…………………………………………2,400………………….Dr. Arroyo
10.-Sierra Azul- Ipoa (Picacho Alto)………………..2,330………………….Dr. Arroyo
11.-Sierra El Orégano……………………………………2,320………………….Dr. Arroyo
12.-Sierra El Diablo………………………………………2,300………………….Galeana
13.-Sierra Las Vallas……………………………………..2,200………………….Galeana
14.-Sierra de Chiscoa……………………………………2,150………………….Dr. Arroyo
15.-Mesa de San Juan…………………………………..2,130…………..Dr. Arroyo- Mier y Noriega
16.-Sierra El Tizú………………………………………….2,100…………..Dr. Arroyo- Mier y Noriega
17.-Sierra La Muralla…………………………………….2,100…………………Dr. Arroyo
18.-Sierra Apanaco……………………………………….2,090…………………Dr. Arroyo

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Se debe considerar la altitud de esta región altiplanense entre 1,700 y 1,900 msnm.

Fuente: Cartas Topográficas del INEGI.

Nuevo León de mis montañas

Gracias por la foto IRH…
El estado de Nuevo León es a menudo caracterizado como un terreno vasto de horizontes áridos, con las galanas palmas yuca enmarcando cualquier casita de sillar en ruinas perdida en las inmediaciones estrujantes y polovrientas del fiero altiplano (recuérdeme un cuadro de Saskia Juárez), o que decir de los interminables y espinosos matorrales de anacahuitas, tenazas, gatuños y colimas con olor a los azahares de Montemorelos, de Terán, de Hualahuises o Linares en su singular llanura costera, pero Nuevo León esta acinturado, pues su parte media bien arrequintada se constriñe con un cinturón único de montañas plegadizas como el acordeón con el que se tocan sus redovas y chotices en las fiestas que duran días y donde la carne asada y el asado de puerco  no pueden vivir separados, así tampoco pueden faltar en Nuevo León las montañasy sus altos relices labrados de mil formas y texturas y aunque en múltiples ocasiones me he topado con que quienes no le conocen, ven a mi Nuevo León como un papelito amarillento y tierroso que sopla con brusquedad entre nopaleras, izotales y majadas ariscas de chivas, y aunque no hablan tan alejados de la realidad, ignoran que Nuevo León es de montañas y cañones, es de ríos cristalinos que brotan de entre las piedras mondas del cerro y que bañan con frescor paradisíaco los valles fértiles que se antojan en verano, acompañados del olor ineludible del carbón de mezquite con el que se asan los alimentos, el mezquite…esa plantita mágica, y que a menudo estos rios calmos irrumpen con toda su furia cada que un huracán les da poder, dejando al acordeón serrano empapado por meses y escurriendo poco a poco toda esa buena agüita que amable y gratuitamente colectó para nosotros, para que pudiéramos beberla y a menudo derramarla a borbotones, como si no hubiera un mañana…
No me sorprenden estos sujetos lejanos que pretenden volver abulico y gris el papel arrugado de color azul montaña de mi Nuevo León, no me sorprenden ni me inmutan, pues ya he quedado absorta en un ensimismamiento del cual no pretendo salir, pues los urbanitas de la “regia metrópoli”  me bofetean a diario en cuanto doy señales de cordura, realmente es digno de lástima que la mayoría de ellos, a pesar de tenerlas en frente al punto de manotearlas y arañarlas en su intento por vivir más alto, no logran siquiera a sentir el valor inexplicable de estas majas cumbres con las que se nos fue bendecidos, pues entre las adversidades de un árido altiplano al sur y una espinoso matorral al norte, los cañones de verdes encinos de nuestras magnificentes montañas acinturonadas que parten Nuevo León a la mitad, son verdad de Dios, un paraíso de vida en el cosmos.
…puedo asegurar sin miedo a equivocarme que aunque nos arrinconáramos en cualquier paraje inhóspito de tu geografía Nuevo León, no veríamos jamas ni un horizonte llano, porque en cualquiera de tus paisajes siempre está una sierra, cerro o loma, aguardando…

Cerro del Potosí, en la cima de la Sierra Madre Oriental

La cima de la Sierra Madre Oriental: El Cerro del Potosí, 3724 msnm aprox.
El Cerro del Potosí, es un isla biogeográfica más que fascinante. Su prominencia enmarca los polvosos valles de los alrededores de la cabecera municipal de Galeana, al sur del estado de Nuevo León, justo en las inmediaciónes de la subprovincia fisiográfica de la Gran Sierra Plegada. Y no es para menos, su particular forma y su altura de 3724 msnm aprox. lo colocan como la cima más alta del estado y del norte de México.
El Cerro del potosí fue escenario de múltiples cambios en la fisionomía de su flora, pues antes, durante el pleistoceno, término que deriva del griego πλεῖστος (pleistos “lo más”) y καινός (kainos “nuevo”),  la tierra experimentó cambios climáticos que propinaron que extensos mantos de hielo glacial cubrieran las latitudes más elevadas del planeta, especialmente en el hemosferio norte, alternándose con épocas interglaciares en dónde el hielo se replegaba y abandonaba las áreas anteriormente cubiertas. America  sufrió 4 glaciaciones: Wisconsin, Illinois, Kansas y Nebraska respectivamente.
Por ende, se cree que las especies de afinidades más polares migraron junto con el hielo a zonas mas sureñas, colonizando las cimas de las montañas mas altas donde las condiciones permitieron su habituación y posteriormente al retirarse de nuevo los hielos a latitudes mas norteñas, éstas especies quedaron aisladas con una distribución restringida a las partes más altas bajo condiciones frías y favorables para su desarrollo. Tal es el caso de el ecosistema de la pradera alpina y subalpina, únicos por su rareza y por su escasa distribución en las cumbres de las montañas más altas de la sierra madre oriental, destacando el Cerro La Viga, Cerro La Martha y Cerro El coahuilón en Coahuila, y Cerro San Antonio Peña Nevada, Cerro El Viejo y por su puesto el más famoso El Cerro del Potosí en Nuevo León.
El Cerro del Potosí se ubica aproximadamente a 15 km al suroeste de la cabecera municipal de Galeana en el estado de Nuevo León. Se accede a su cima por el ejido 18 de Marzo, localizado en la base del mismo y desde donde se admira una panorámica especial del macizo montañoso. 
Allá arriba y aquí abajo, vista del Cerro del Potosí desde el ejido 18 de
Marzo, municipio de Galeana, N. L.
Al ir subiendo uno se percata de los terribles daños que dejó a su paso el tan famoso incendio del 98, año de intensa sequía en el norte de México, que causó la pérdida de muchas hectáreas de bosques maduros de oyamel (Abies vejarii), hayarín (Pseudotsuga menziesii), pino (Pinus sp.), encino (Quercus sp.) y madroños (Arbutus xalapensis).
Bosque de hayarín (Pseudotsuga menziesii).
Daños ocasionados por el incendio de 1998 en el faldeo norte del Cerro del Potosí.
El fuego arrasó hectáreas que antes estuvieron cubiertas con
bosques de coníferas principalmente.

Después del incendio se acomodó el material vegetal muerto para
prevenir el arrastre del suelo en las laderas desnudas.
Las prácticas de conservación de suelo consisten en la realización de acciones que impidan el arrastre laminar de las partículas que componen en suelo. Una vez que el suelo ha perdido su cobertura vegetal ya sea por acciones antropogénicas como los desmontes, la agricultura, el sobre pastoreo, las quemas prescritas o debido a los incendios naturales, éste queda descubierto y vulnerable a sufrir erosión por acción del viento o del agua de lluvia y en la sierra madre oriental, donde la capa de suelo es muy delgada y bajo ella queda solo la roca madre llamada litosol, es necesario llevar a cabo estas acciones de conservación pues sin suelo, la vegetación no podría volver a surgir y de esta manera los cerros pueden quedar desnudos por tiempo indefinido, sin posibilidad siquiera de captar agua para los mantos freáticos ni de mantener vida en ellos.
Acomodo de trincheras con troncos o morillos.
Práctica de conservación de suelo usada para retener el suelo en las cañadas,
las cuales están siempre más vulnerables a la erosión porque por ahí circula el agua de
las lluvias con mayor velocidad.
Los efectos del incendio realmente son aún visibles, pues los ecosistemas
semiáridos y templados a diferencia de los ecosistemas tropicales tardan muchísimo
más tiempo para regenerarse.
Conforme  nos acercamos a la cima es posible divisar el cinturón de montañas de la sierra madre oriental que parte el estado de Nuevo León en dos. Los pliegues de sierras son la razón por la cual esta subprovincia fisiográfica ha sido llamada la Gran Sierra Plegada.

Vista noroeste, al fondo en los valles se divisa la localidad de El Orito, Galeana, N. L.
De este lado de las montañas es muy aparente el fenómeno denominado sombra orográfica, la cual  es un fenómeno meteorológico asociado a la precipitación orográfica que se provoca cuando las corrientes de vientos alisios húmedos provenientes del Golfo de México se ven obligadas a remontar el obstáculo de la sierra madre oriental, descargando gran parte de su humedad en forma de lluvia en el lado de barlovento, es decir en la ladera norte de la sierra. Cuando el aire, ya seco, desciende por el lado de sotavento de la sierra, lo hace muy seco y solo permite el desarrollo de ecosistemas más secos.

El cinturón de montañas muestra claramente como las laderas sur de la
sierra presentan un clima más seco debido al fenómeno de la sombra orográfica o sombra de lluvia.

En Galeana hay dos atractivos naturales que cada año atraen a un sin numero de turistas y curiosos, uno de ellos es la Laguna de Labradores y el otro es una dolina colapsada llamada El Pozo del Gavilán, ambos visibles desde las partes altas del Cerro.

Desde el Cerro es posible divisar La Laguna de Labradores de un color
azul intenso y poniendo atención, en un plano más cercano se divisa el hundimiento del
famoso Pozo del Gavilán, único en Nuevo León por presentar una laguna y una caverna en su fondo.
Conforme nos fuimos acercando a la cima, nos fue posible observar más de cerca los estragos del incendio, y lo peor de todo es que arrasaron con las poblaciónes de un pino enano (Pinus culminicola) pariente del pino piñonero (Pinus cembroides), que es endémico de las cimas mas elevadas de la sierra madre oriental en nos estados de Coahuila y Nuevo León. No es de extrañarse la aparición de un pino tan especial en forma y tamaño, pues diversos estudios fitogeográficos sugieren que México es un centro de distribución del género Pinus en el mundo.

Pino enano (Pinus culminicola) sobreviviente del fuego, al fondo un pino negro o
pino de Hartweg (Pinus hartwegii).
 Poco antes de llegar a la cima, a unos 3600 msnm, están los bosques de pino negro (Pinus hartwegii. esta especie de pinoesta adaptada a vivir literalmente en las alturas a más de 2000 msnm, por ello se le considera como pino de “alta montaña”, por ende solo lo podemos ver creciendo en las cimas más altas de Nuevo León como San Antonio Peña Nevada y por su puesto en el Cerro del Potosí. Se le llama pino negro por el color oscuro de la corteza del tronco.

Pinus hartwegii mirando al borde de la cañada, al fondo se divisa la
Laguna de Labradores.

Justo en transcición con el bosque de pino negro comienza la pradera sub-alpina con el denominado matorral de Pinus culminicola  que debido a su forma enana y ramificaciónes desde la base, el pino enano forma densos matorrales que aparentan alfombras creciendo al ras de las laderas. La pradera sub-alpina es una derivación de la pradera alpina y el matorral de Pinus culminicola, donde la desaparición de esta especie favorece el desarrollo de especies heliófitas en la pradera. Es un tipo de vegetación que solo crece a grandes alturas que rebasan los 3700 msnm. Las especies de mayor frecuencia son: Senecio loratifolius, Euphorbia beamanii y Juniperus zanonii, principalmente.
Pradera sub-alpina de  Pinus culminicola y Pinus hartwegii.
Al fondo se ubican los áridos paisajes del altiplano Neolonés, donde los
milímetros anuales de precipitación decaen dramáticamente en comparación con la llanura
costera al norte de la sierra madre oriental.

Detalle de un tronco y rama de Pinus culminicola.

Estróbilo de Pinus culminícola.

Entomofauna asociada a la protección que le confieren las hojas de 
Pinus culminicola.

Juniperus zanonii recientemente descrito (2010).
Esta especie de cedro Juniperus zanonii, es también  de porte enano, posiblemente
como adaptación a los perpetuos embates del viento helado en tan inhóspitos parajes sub-alpinos.
Ya casi en la cima el Cerro del Potosí. Aquí podemos observar la pradera
sub- alpina con matorrales de P. culminicola, y al fondo de la imagen la característica
torre de control de tráfico aéreo que se edificó en la parte más alta del cerro.

En la parte más alta y practicamente en la cumbre del cerro, se ubica la pradera alpina. Este tipo de vegetación es única para la región noreste de México, localizándose una gran cantidad de especies endémicas, raras, vulnerables y en peligro de extinción, tales como Lupinus cacuminis, Potentilla leonina, Arenaria oresbia, Astragalus purpusii, Senecio loratifolius, Euphorbia beamanii y Juniperus zanonii.

En la pradera alpina solo crecen especies de porte bajo como herbáceas y
gramíneas, algunas otras de forma arrosetada.
Potentilla leonina. Nótese las pubescencias que cubren sus hojas en pleno crecimiento, las necesita para este clima agreste de la cima.

Torre de tráfico aéreo en plena pradera alpina. Resulta inconcebible tal
edificación en un ecosistema tan frágil, escaso y representativo de las cumbres de la
sierra madre oriental. Y es de mencionarse que dicha zona es área núcleo de la ANP.
No obstante, para la mayoría el “progreso” es primero.
Torres de radio. Esta imágen muestra la transición entre el bosque de P. hartwegii,
la pradera sub-alpina con P. culminicola y la pradera alpina con herbáceas de portes bajos.
Y como si las torres fueran poca cosa, las vacas de algunos ganaderos
sumamente irresponsables y posiblemente ignorantes de la importancia del área,
dejan a sus animales pastar libremente en la pradera alpina.
Hace algunos años se extraía manganeso de un par de minas justo en la cima del cerro
en medio de la pradera alpina. Afortunadamente en la actualidad se encuentran clausuradas.
Cabe mencionar que en el año 2000 el Cerro del Potosí fue declarado legalmente como Área Natural Protegida por el gobierno del Estado de Nuevo León, desafortunadamente como ocurre en todo el país, las leyes ambientales no son suficientes para detener o al menos contrarrestar los daños ocasionados por las acciónes antropogénicas, pues aunque el incendio del 98 no puede atribuírse exclusivamente a un descuido humano, sin duda debió haber sido la causa principal de su aparición y aunado esto al establecimiento de torres eléctricas para abastecer de energías a las torres y antenas que están en la cima, será dificil volver a recuperar el estado natural que alguna vez ostentaron los bosques del cerro.

Lo más irónico es que esta área quemada pertenece al
Área Natural Protegida Estatal “Cerro del Potosí”.
Manchones de Pinus culminicola sobrevivientes entre hectáreas quemadas que
no se han regenerado después de 13 años.
Mondos esqueletos al sol de Pinus culminicola.
La zona sureste del cerro también se encuentra dañada por el incendio.
Y es fecha que no existe una regeneración natural de los bosques de P. culminicola.
Tronco de P. hartwegii muerto en pie.
La ignorancia es el principal enemigo del Cerro.
Pues a pesar de que esta zona es un ANP y una isla biogeográfica de valor incalculable,
las actividades humanas llevadas a cabo en un marco de impunidad y desconocimiento,
han terminado por destruir gran parte de la vegetación en un periodo menor de 50 años.

Recomiendo ampliamente visitar la zona, asombrarse con los relictos de su vegetación, levantar la basura que se encuentre en nuestro camino y por su puesto interesarse en su conservación a través de la difusión de su importancia.