La verdad tras la cooperación entre CONANP y el GIZ en el Corredor Ecológico de la Sierra Madre Oriental

Yo ya sabía muy bien que no existen acciones desinteresadas que provengan de países desarrollados hacia países tercermundistas llenos de biodiversidad como México. Desde el 2010 publiqué en el Blog de la Sierra Madre Oriental que Alemania estaría apoyando a México en la conservación de la Sierra, pero aclaro que nunca confié en las buenas intenciones de Alemania, pues se me hacía rarísimo que hubiera un afán “desinteresado”, de los alemanes para crear convenios e inyectar dinero en la creación de proyectos en las zonas de mayor riqueza biocultural de estas montañas (y Montes Azules en Chiapas). De aquí que CONANP-CONABIO y la Agencia de Cooperación Internacional Alemana o GIZ crearan el llamado CESMO o Corredor Ecológico de la Sierra Madre Oriental y cuyos avances están saliendo a relucir en la mentada COP13…Pues dicho y hecho, este amplio reportaje periodístico confirma mis sospechas. La Biodiversidad vale más que el maldito oro y los Alemanes lo saben, el 99.9% de los Mexicanos lo ignoran…


http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2016/12/04/biodiversidad-y-armas-la-cara-oculta-de-la-relacion-mexico-alemania/

CURSO DE AGROFORESTERÍA 4. ESPECIES DE ÁRBOLES MULTIPROPÓSITO

¿Qué es un árbol multipropósito?

 

 

Burley y von Carlowitz (1984), mencionan que un árbol de usos múltiples es una perenne leñosa, cultivada deliberadamente para proveer más de una contribución importante a la producción o servicio (protección, sombra) del sistema de uso de la tierra que él ocupa. Un árbol de usos múltiples es uno que además de los productos y servicios normalmente esperados como madera, influencias microclimáticas, mejoramiento del suelo, adición de materia orgánica, proporciona importantes productos comestibles para humanos, además de gomas, resinas, fibras y productos medicinales.

Por su parte P.K. Nair, 1993, define un árbol de usos múltiples en un contexto agroforestal, como aquel que provee múltiples productos de uso económico y al mismo tiempo se combina bien tanto económica como ecológicamente con los otros componentes de ese sistema agroforestal. El árbol de usos múltiples no es solo aquél que ha demostrado potencial para proveer un conjunto de bienes y servicios, sino aquél cuyos potenciales pueden ser desarrollados y mejorados a través de novedosos sistemas de manejo. En Agroforestería son: Árboles de usos múltiples aquellos que se cultivan deliberadamente, se conservan o se manipulan para más de un uso, ya sea de producción o de servicio (adaptado de Huxley y von Carlowits, en Huxley, 1984).

Características principales que debe reunir un árbol multipropósito:

  • Adaptación
  • Fijen nitrógeno atmosférico
  • Sumideros de bióxido de carbono
  • Promuevan la biodiversidad
  • Control de la erosión
  • Proporcionen alimento

Características deseables de un árbol ideotipo para cultivos en callejones:

  • Copa amplia
  • Facilidad para emitir rebrotes
  • Capacidad para producir postes
  • Alimento, forraje, etc.
  • Producción abundante de hojarasca
  • Raíz pivotante
  • Habilidad para fijar nitrógeno atmosférico

Ivory (1989) señaló características agronómicas entre ellas:

  • Fácil establecimiento
  • Habilidad para competir
  • Alta productividad
  • No requerir de fertilización
  • Resistencia a plagas y enfermedades
  • Habilidad de producir semilla Alto valor nutritivo

Grupos importantes de (AMPs)

  • Árboles forrajeros
  • Árboles para leña
  • Árboles frutales

Árboles forrajeros

Los árboles y arbustos forrajeros son una fuente valiosa de alimento. Proporcionan altos contenidos de proteina cruda, carotenos (vitamina A), mayor digestibilidad y menor contenido de fibra que los zacates.

Ruíz et al. (1995), señaló otros aspectos para las arbóreas forrajeras:

  • Aceptable balance de la relación proteína- energía
  • Suficiente nitrógeno fermentable
  • Buena tasa de pasaje
  • Suficiente proteína y energía
  • No contener principios tóxicos
  • Adecuado contenido de minerales

 

Árboles para leña
Gómez (1985) señaló que la leña junto con el carbón se consideran los recursos bioenergéticos en el mundo, representando el 90% de la energía disponible para millones de seres humanos en zonas rurales de países del tercer mundo.
Las especies que se quieran propagar para leña, deben ser árboles múltipropósitos para:

  • Que tengan otros usos a parte de la leña
  • Que sean fáciles de establecer y que requieran poco cuidado
  • Que se adapten bien a diferentes condiciones edafoclimáticas
  • Que tener características deseables como: (producir leña con alto valor calorífico y que ardan sin chispa o humo tóxico

Árboles frutales

Los árboles frutales son comunes en los huertos caseros y otros sistemas agroforestales mixtos. Son importantes para la dieta y algunas veces para la economía de la región.

Las especies frutales deberán tener las siguientes características:

  • Vigor
  • Crecimiento rápido
  • Frutificación rápida
  • Que además produzcanmadera
  • Que además sean mielíferos
  • Rectitud del fuste
  • Elegir injertos
  • Con fruta de calidad

 

Bibliografía

Burley, J., & Carlowitz, P. V. (1984). Multipurpose tree germplasm. In Multipurpose Tree Germplasm: A Planning Workshop, Washington, DC (USA), Jun 1983. ICRAF.
Gómez, P. A. (1985). Los recursos bióticos de México (Reflexiones) Ed. Alambra mexicana instituto nacional de investigaciones sobre recursos bióticos. Xalapa, Ver., México. pp 122
Ivory, D. A. (1989, July). Major characteristics, agronomic features and nutritional value of shrubs and tree fodders. In Shrub and Tree Fodders for Farm Animals: Workshop Proceedings, Denpasar, Indonesia.
Nair, P. R. (1993). An introduction to agroforestry. Springer Science & Business Media.
Ruiz, T. E., Febles, G., Jordán, H., Castillo, E., & Funes, F. (1995). Alternativas de empleo de las leguminosas en la producción de leche y carne en el trópico. Seminario Científico Internacional XXX Aniversario del Instituto de Ciencia Animal. La Habana, Cuba, 75.

CURSO DE AGROFORESTERÍA 3. SISTEMAS Y PRÁCTICAS AGROFORESTALES

3.1.- Sistemas Agrosilvícolas Rotacionales 

 

Resultado de imagen para barbecho
Barbecho en Coahuila. Foto de aquí.

Se refiere a los sistemas donde los árboles y otros componentes de la producción se cultivan en rotación sobre el mismo espacio. Dentro de ellos se tiene:

  • Barbechos mejorados: El barbecho juega un importante papel en la regeneración del suelo dentro de la agricultura tradicional migratoria. La velocidad y la extensión de la regeneración de la productividad del suelo depende de la duración del periodo de barbecho, de la naturaleza de la vegetación del barbecho, de las propiedades del suelo y de la intensidad del manejo. Los primeros intentos de introducir barbechos mejorados en los trópicos estuvieron dominados por el uso de leguminosas herbáceas, sin embargo, éstas no eran muy compatibles en muchos climas tropicales, especialmente en áreas con largos periodos secos que preceden a la temporada principal de siembra. La mayoría de las especies herbáceas no sobrevivieron a la temporada seca y no tuvieron materia verde que aportar. Varios reportes han mostrado que los árboles y arbustos, debido a su sistema de raíces más profundas, son más efectivos en absorber y reciclar los nutrientes, dentro de las especies arbustivas se han usado el gandul o frijol alverja (Cajanus cajan), la cual tiene raíces profundas que le permite sobrevivir en la época seca y tiene una abundancia de desechos de hojas para agregarse como abono verde al principio de la temporada de lluvias. 
  • Barbecho con árboles mejorados: El sistema de barbechos mejorados consiste en alentar la presencia de ciertas especies durante el periodo de barbecho con el objetivo de restaurar la fertilidad del suelo. Un barbecho con árboles, es un sistema rotativo que usa especies leñosas como los elementos arbóreos del barbecho (en oposición a la colonización por vegetación natural), en rotación con cultivos como en la agricultura migratoria. La razón para usar tales individuos, es la generación de un producto comercial, o acelerar el mejoramiento del suelo o ambas cosas. En Ecuador por ejemplo se practica un sistema agrosilvopastoril en que dos años de cultivos alimenticios son seguidos por ocho años de “barbecho” que consiste de Inga edulis intercalada con plátano y una leguminosa forrajera. La leguminosa forrajera es pastoreada con cerdos y la hojarasca de la Inga se supone que mejora la fertilidad del suelo, en Perú se reporta que la producción de biomasa a partir de Inga es más grande que la de un barbecho herbáceo a la vez que iguala o excede al bosque natural.  
  • Barbechos biológicamente enriquecidos. Se introducen árboles (generalmente especies que fijan nitrógeno) en la vegetación del barbecho para mejorar y acelerar la fertilidad del suelo.
  • Barbechos económicamente enriquecidos. Se siembran o se plantan especies útiles, principalmente leñosas, antes de que cese el cultivo, así que durante el periodo de barbecho los productos están disponibles.

3.1.1 Funciones del barbecho 

Una función muy importante del barbecho es que constituye una interrupción del ciclo de los cultivos; de ese modo se limita el crecimiento de las poblaciones de plagas y malezas. En muchos casos el agricultor se ve forzado a abandonar su parcela debido a la invasión de las malezas, aunque algunas veces todavía existen nutrimentos disponibles en el suelo para los cultivos. La función principal del barbecho es, en la mayoría de los casos, mejorar las condiciones químicas, físicas y biológicas del suelo, de tal manera que éste sea más adecuado para el establecimiento de cultivos que en el momento que la parcela fue abandonada al final del ciclo anterior.

El factor más importante es el restablecimiento de un nivel adecuado de materia orgánica y de nutrimentos minerales. El éxito del barbecho dependerá de la capacidad de la vegetación para restablecer el ciclaje de nutrimentos en la parcela abandonada. Por medio del reciclaje efectivo, los nutrimentos se movilizan desde el subsuelo hacia las capas superiores, a través de la absorción por las raíces, el traslado en la planta y la caída y descomposición de la hojarasca.

El restablecimiento de los niveles de materia orgánica, depende del balance entre la formación de nuevo humus, añadido, mediante la descomposición de la materia orgánica y la pérdida de humus causada por la mineralización. En las primeras etapas de restablecimiento del bosque, la vegetación proporciona relativamente grandes cantidades de follaje y el nivel de materia orgánica se puede elevar con rapidez, a medida que crece la vegetación secundaria y se establecen especies leñosas, la adición de residuos orgánicos varía en cantidad y en composición; la cantidad de follaje y la materia orgánica se vuelve en general más leñosa con residuos que tardan más tiempo en descomponerse y liberar nutrimentos al suelo.

3.1.2 Sistema Taungya que significa “Agricultura en laderas”

El sistema “Taungya” de los trópicos, es como la agricultura migratoria, un precursor de la agroforestería, surge en Myanmar (Birmania) y significa colina (Taung) y cultivo (ya). Árboles y cultivos crecen de manera simultánea durante el periodo de establecimiento de la plantación forestal. Aunque la obtención de madera es normalmente la meta final, los ingresos a corto plazo, constituyen una motivación para los agricultores. Esencialmente el sistema “Taungya”, consiste en sembrar cultivos agrícolas anuales junto con especies forestales durante los primeros años de establecimiento de la plantación forestal. La tierra pertenece al Gobierno o a grandes empresas quienes permiten a los agricultores de subsistencia sembrar sus cultivos. Los agricultores deben cuidar las plantas forestales y a su vez retienen una parte o todo el producto agrícola, este acuerdo durará de 2 a 3 años hasta que los árboles crezcan y la sombra no permita más el cultivo. Generalmente en este periodo la fertilidad del suelo disminuye, se pierde algo de él por la erosión y las malezas que infestan el área, convirtiendo la producción del cultivo en no remunerativa.

Cultivo de ladera. Foto de aquí.

El sistema “Taungya” se puede considerar como otro paso en el proceso de transformación de la agricultura migratoria a la agroforestería. Mientras la agricultura migratoria es un sistema secuencial de especies leñosas y cultivos, la “Taungya” consiste en una combinación simultánea de dos componentes durante las primeras etapas del establecimiento de plantaciones forestales. Aunque la producción de madera es el objetivo último en el sistema “Taungya”, la motivación inmediata para practicarla es la producción de alimentos. Desde la perspectiva del manejo de suelos, los sistemas “Taungya” y el de la agricultura migratoria son similares, los cultivos son plantados para hacer el mejor uso de la fertilidad mejorada del suelo, formada por el componente vegetal leñoso previo, (dado que las plantaciones de “Taungya” son establecidas en tierras boscosas desmontadas y no en tierras agrícolas degradadas).

El sistema “Taungya” se puede considerar como otro paso en el proceso de transformación de la agricultura migratoria a la agroforestería. Mientras la agricultura migratoria es un sistema secuencial de especies leñosas y cultivos, la “Taungya” consiste en una combinación simultánea de dos componentes durante las primeras etapas del establecimiento de plantaciones forestales. Aunque la producción de madera es el objetivo último en el sistema “Taungya”, la motivación inmediata para practicarla es la producción de alimentos.

Desde la perspectiva del manejo de suelos, los sistemas “Taungya” y el de la agricultura migratoria son similares, los cultivos son plantados para hacer el mejor uso de la fertilidad mejorada del suelo, formada por el componente vegetal leñoso previo, (dado que las plantaciones de “Taungya” son establecidas en tierras boscosas desmontadas y no en tierras agrícolas degradadas). Los sistemas “Taungya” se desarrollaron en 1856 en Birmania, como un método para reducir el costo de la plantación de teca (Tectona grandis); se han difundido en numerosos países tropicales incluyendo América Latina. Esta práctica ha tenido éxito con árboles de los géneros Terminalia y varias especies de la familia Meliaceae en África Occidental; árboles del género Cordia en Suriname, Tectona en Trinidad, Swietenia en Puerto Rico, Gmelina en Costa Rica y Pinus al NE de Argentina.

En Nigeria donde estos sistemas se encuentran muy difundidos, se han aplicado en zonas húmedas y áridas para la producción de árboles y alimentos. En este país existen dos tipos básicos de “Taungya” el de “pertenencia” y el sistema “a sueldo”.

¿Cuáles son las interacciones sobresalientes en estos sistemas? 

Dos interacciones que se destacan son la Interferencia entre los cultivos (Competencia, efectos alelopáticos) y la provisión de sombra de los árboles para los cultivos. La competencia por agua, luz, nutrientes y espacio depende de las especies involucradas, la densidad y el tipo de manejo. El excesivo sombreamiento de los cultivos por los árboles determina el final del sistema agroforestal y el comienzo de la plantación forestal pura.

¿Cuáles son los beneficios socioeconómicos de los sistemas “Taungya”?

1. Para los servicios forestales, este sistema ahorra costos en el establecimiento de las plantaciones.

2. Los agricultores participantes obtienen ingresos monetarios, aparte de los beneficios obtenidos por las cosechas.

Cultivo de plátano en ladera en Colombia. Foto de aquí.

En ciertos casos los sistemas “Taungya”, han tenido poca aceptación debido a las siguientes causas:

  1. En algunas ocasiones los agricultores no cooperan en el cuidado de los árboles, puesto que éstos no les proporciona un beneficio directo.
  2. A veces los agricultores participantes desean permanecer por más tiempo en sus parcelas, generando entonces un conflicto con el objetivo del servicio forestal.
  3. La tenencia de la tierra, el diseño de las plantaciones y el tipo de contrato social del sistema, no siempre son adecuados a las actividades y deseos del grupo de agricultores correspondientes.

3.2.- Sistemas agrisilvícolas, mixto espacial

Se refiere al arreglo de los componentes en el espacio vertical y horizontal. Los componentes del sistema son ordenados de una manera irregular, como en los huertos caseros y árboles dispersos en tierras de cultivo.

3.2.1 Huertos Caseros

Los huertos caseros tienen una larga tradición en los países tropicales. Es una combinación de plantas, que incluyen árboles, arbustos, enredaderas y plantas cultivadas dentro de o adyacentes a una finca familiar. Los huertos caseros se pueden encontrar en casi todas las ecozonas tropicales y subtropicales, donde dominan los sistemas de subsistencia del uso de la tierra. Las plantaciones de cacao, coco, café y pimiento negro a menudo son los componentes dominantes de muchos huertos caseros de los trópicos húmedos. Generalmente, a estos sistemas se les llama combinaciones plantación-cultivo. Estructuralmente no hay diferencias entre estos dos tipos de prácticas, las diferencias si es que hay alguna, son socioeconómicas. El objetivo primario de los huertos caseros es la producción de alimentos para el consumo de la unidad familiar, la combinación plantación-cultivo generalmente se centra en la producción comercial. Los huertos caseros ejemplifican muchas características agroforestales, por ejemplo la mezcla estrecha de cultivos diversificados y árboles de uso múltiple, satisface las necesidades básicas de la población local, mientras la configuración de multiestratos y diversidad de especies altas de los huertos caseros, ayudan a reducir el deterioro ambiental, comúnmente asociado con el monocultivo. De acuerdo con la clasificación de los sistemas agroforestales basados en la naturaleza y tipo de sus componentes, la mayoría de los huertos caseros son sistemas agrosilvopastoriles que consisten de cultivos herbáceos, perennes leñosas y animales, o agrisilvicolas que consisten solo en los primeros dos componentes. La función más importante de los huertos caseros es la de producir alimentos, sin embargo, también hay varias producciones secundarias de los huertos caseros como es la producción de leña que satisface parte de las necesidades de las unidades familiares, cercos vivos, etc.

Estructura de los huertos caseros

A pesar del tamaño muy pequeño los huertos están caracterizados por una gran diversidad de especies y por exhibir de tres a cuatro capas de canopia vertical que dan por resultado asociaciones estrechas de plantas.

Huerto casero en Yucatán. Foto de aquí.

En términos generales los huertos caseros, consisten de una capa herbácea próxima al piso, una capa arbórea a niveles superiores y capas intermedias entre ellas:

  • La capa herbácea se puede dividir en dos o más; la más baja (menos de 1 m de altura), dominada por hortalizas, cultivos, condimentos, cultivos de turbérculos y diferentes plantas medicinales y la segunda capa (de 1 a 3 m de altura) compuesta de plantas ornamentales, alimenticias como mandioca, plátano, papaya, etc.
  • La capa arbórea superior también puede dividirse en dos, una que consiste de árboles maderables y árboles frutales que ocupan la capa más alta de más de 25 m de altura y otras de árboles de tamaño medio de 10 a 20 m que ocupan la siguiente capa más baja.
  • La capa intermedia de 3 a 10 m de altura esta dominada por varios árboles frutales, algunos de los cuales seguirán creciendo. Esta estructura en capas, nunca es estática, el conjunto de especies de reemplazo da por resultado una estructura productiva siempre dinámica.
Los 8 mil 477 huertos de traspatio instalados en 48 municipios del estado han cambiado la vida de miles de familias yucatecas de escasos recursos. (José Acosta/SIPSE)
Betabel de huerto casero. Foto de aquí.

La selección de especies se determina por preferencias individuales, hábitos dietéticos, disponibilidad de recursos, incluyendo el trabajo familiar, especies de valor relativo, tradición familiar y la experiencia/habilidad técnica. La habilidad técnica heredada de la tradición familiar o adquirida por entrenamiento personal, es un requerimiento esencial para la incorporación de ciertos componentes como plantas medicinales, producción de miel y cultivo de peces. Las condiciones ecológicas y socioeconómicas no determinan lo que se cultiva, sólo ponen límites a lo que es posible.

Configuración Horizontal y Vertical

 

Aunque cada huerto casero tiene su propia individualidad, hay ciertas características de los huertos caseros como un todo. Normalmente pueden encontrarse tres distintas unidades en todos los huertos caseros: patio, casa y huerta. Una característica es la configuración vertical en capas que resulta de la combinación de especies en casi todos los huertos caseros.

La producción de animales tiene un papel importante en el huerto casero, proporcionando ingresos monetarios e insumos de nutrición para la familia. Las aves (pollo, pavo y pato) son muy comunes en todas las condiciones ecológicas de los huertos caseros en México. La producción de cerdo a pequeña escala es también muy común y se crían principalmente con desperdicios de la cocina. La cría de ganado en el patio trasero de: ovejas, cabras para carne y vacas para leche, son también importantes para la alimentación y como seguridad económica para necesidades monetarias incidentales.

Cría de aves de traspatio. Foto de aquí.

Ventajas de los Huertos Caseros 

  • Producen cantidades relativamente grandes de alimentos con trabajo marginal en áreas de tierra demasiado pequeña para agricultura de campo.
  • Ofrece nutrición de la que se carece en la producción agrícola de campo.
  • Provee alimento, incluyendo productos básicos, directamente en un ambiente-no agrícola.
  • Pone alimentos disponibles durante períodos de fracaso en las cosechas e interrupción de suministros de alimentos.
  • Provee forraje para los animales de las unidades familiares.
  • Satisface otras necesidades relacionadas con las unidades familiares, como ocupaciones, leña, caja de ahorros de la venta de excedentes .
  • Ofrece conveniencia y seguridad por la cercanía a las moradas.
  • Permite la experimentación con nuevos materiales genéticos vegetales y técnicas de cultivo antes de su implementación en la agricultura de campo.
  • Permite la difusión de los materiales genéticos y mantiene la diversidad genética Garantiza a las unidades familiares un suministro seguro y regular de alimento, dinero y productos para comercializar.

Tipología e Investigación en los Sistemas de Huertos Caseros 

Tipología de los huertos caseros

El sistema de huertos caseros no es homogéneo, variaciones marcadas se dan en la composición de las especies, sus arreglos estructurales, importancia relativa de los componentes de la producción, el papel o propósito del huerto casero, magnitud de insumos nutritivos e ingreso de beneficios monetarios para la familia en cualquier área dada. Con base a un estudio comparativo de huertos caseros se distinguen tipo de huertos tropicales y templados sobre una base ecológica, así como huertos de subsistencia, semicomerciales y comerciales en correlación socioeconómica.

Huerto Wirrarika. Foto de aquí.

Los huertos templados en las regiones con deficiente luz solar, utilizan típicamente un espacio horizontal y un cultivo dual o simple con unos cuantos árboles bien espaciados. El huerto tropical, por el contrario, esta marcado por una alta densidad de especies ordenadas en varias capas de vegetación. La utilización de capas es altamente funcional en los ecosistemas tropicales: previene la erosión del suelo, el lavado de nutrientes, y el cocimiento por el sol, provee relaciones simbióticas benéficas en la planta (soporte, cambio de nutrientes, control de enfermedades) y suministra una gran variedad de alimentos.

De acuerdo a su situación económica en México existen tres tipos de huertos:

  1. Subsistencia: Están presentes en todas las condiciones ecológicas y situaciones socioeconómicas, son manejados por el trabajo familiar, usando herramientas simples con bajos insumos. Los productos contribuyen solamente con el ingreso nutricional pero sin ningún ingreso monetario para la economía familiar.
  2. Huertos Semicomerciales: Estos además de proveer seguridad nutricional son la principal fuente de ingreso monetario para la economía familiar de bajos ingresos.
  3. Huertos Comerciales: Son manejados intensivamente con grandes insumos. El propietario del huerto, generalmente se especializa en un solo producto. El hábitat, la diversidad de especies, fenología, prácticas de manejo y técnicas de comercialización de estos huertos son similares a aquellas de la producción agrícola de un solo cultivo.

Investigación en los sistemas de huertos caseros

 

Casi todos los sistemas de huertos caseros han evolucionado con el tiempo, bajo la influencia de limitación de recursos. Esto incluye presión de la población y la consecuente reducción de tierra disponible, capital y trabajo. Además las limitaciones físicas como lo alejado del área, obliga a los habitantes a producir para la mayoría de sus necesidades básicas por ellos mismos y, la carencia de salidas adecuadas al mercado, forza a los agricultores a producir algo de lo que ellos necesitan.

La atención científica rara vez se ha centrado en el mejoramiento de estos sistemas tradicionales. Los científicos que no están familiarizados con ellos, no se dan cuenta de la importancia y contribución potencial de estos sistemas al marco del desarrollo agrícola. Otros que están bajo la influencia de la perspectiva tradicional de la agricultura o silvicultura de monocultivo, consideran que los huertos caseros son sistemas muy especializados, adaptados al uso de subsistencia de la tierra y estructuralmente demasiado complejos, para ser adecuados a la manipulación y mejoramiento.

En contraste los investigadores son, de una manera general, especialistas en una disciplina o producto. Los agricultores que practican los sistemas de huertos caseros se guían, en ausencia de un conjunto unificado de recomendaciones de expertos por sus propias percepciones y convicciones en cuanto a la selección de mezclas y manejo de especies de tal manera que cada finca es una entidad especialista en si misma. Un enfoque de sistemas deberá proveer las bases para la investigación-coordinada sobre los huertos caseros y deberá incluir estudios de aspectos biológicos y socioeconómicos. Sin embargo, no ha habido esfuerzos serios que provean apoyo institucional y político para fortalecer la investigación sobre estos sistemas tradicionales de gran importancia.

 

3.2.2 Combinaciones Plantación – Cultivo

 

Las plantaciones perennes en los trópicos ocupan aproximadamente del 8 al 10% del área arable en los países en desarrollo. Algunos de estos cultivos no están ampliamente difundidos y juegan un papel menor en la economía nacional; otros generan productos de alto valor para el mercado internacional y son por lo tanto muy importantes económica y socialmente para los países que los producen. El principal producto económico es proporcionado por el componente arbóreo. Es un sistema de producción de dos o más cultivos de árboles, en combinación con especies herbáceas y ocasionalmente con animales. El sistema tiene un importante papel en la economía nacional, los componentes de la producción son diversos, y la estrategia de manejo es variable.

Sistema agroforestal con eucalipto en Argentina. Foto de aquí.

Las plantaciones de cítricos y de café cubren alrededor de 350,000 y 560,000 ha respectivamente en México en los años noventa en ciertos municipios en el estado de Veracruz, casi todas las actividades económicas dependen de estas plantaciones. Otras plantaciones que producen mercancías de alto valor para el mercado internacional, cultivadas en países tropicales son: palma de aceite, caucho, coco, té, anacardo y pimienta negra. Los rendimientos comerciales de algunos de estos cultivos han aumentado considerablemente durante los años 1900, mientras que en otros, la producción se ha estancado notablemente, ejemplo el hule (Hevea brasiliensis), cuyo promedio de rendimiento ha aumentado más de 17 veces desde su domesticación en el siglo XIX. En el último grupo están cultivos como la palmera de coco, cultivada desde tiempos muy antiguos. El valor económico de diversos productos es bien reconocido por el hombre, pero su promedio de rendimiento ha permanecido bajo por mucho tiempo. Cultivos como el hule, café, cacao y palma de aceite han recibido considerable atención de los investigadores y los rendimientos comerciales de algunos de ellos han aumentado, mientras que cultivos como el coco y el marañón no se han beneficiado mucho de la investigación.

Sistemas integrados del uso de la tierra en plantaciones

 

Las modernas plantaciones comerciales como el hule, café y palma de aceite, representan una actividad del uso de la tierra  mal administrada redituable y ambientalmente inestestable en los trópicos. El campo para las prácticas integrales que incluyen asociaciones de plantas, esta limitado, excepto durante las primeras fases de establecimiento, porque la producción de estos cultivos, ha sido desarrollada con un simple objetivo mercantil, hasta tal punto de que el desarrollo de los recursos de usos múltiples en plantaciones en gran escala es considerado impráctico.

Plantación comercial de palma de aceite. Foto de aquí.

Por otra parte, la situación es bastante diferente bajo las condiciones agrícolas del pequeño propietario, donde las dos funciones principales de la producción tierra y capital son limitados y el objetivo del agricultor no es la maximización de una sola mercancía. En muchos casos, especialmente en áreas densamente pobladas, los agricultores generalmente integran cultivos anuales y producción animal con cultivos perennes, fundamentalmente para satisfacer sus necesidades de alimento.

Los sistemas de pequeña propiedad con coco 

Viajar a India: La plantación de cocoteros en los Backwaters de Kerala
Plantación e cocoteros en India. Foto de aquí.

El coco es uno de los cultivos más ampliamente cultivados en los trópicos. Se encuentra principalmente en islas, penínsulas y a lo largo de las costas, cubriendo un área de más de 6 millones de hectáreas. Más del 90% del cultivo esta en Asia y Oceanía; los mayores productores son las Filipinas, Indonesia, India, Sri Lanka, Malasia e Islas Marianas. Aunque algunas veces se cree que el coco es un cultivo de plantación a gran escala, la mayor parte de la producción mundial se genera en numerosas pequeñas propiedades.

Cultivos Intercalados bajo cocoteros

 

La intensificación y una mayor integración de los sistemas de uso de la tierra, son desarrollos lógicos en las áreas de pequeños propietarios, donde se siembran cocoteros, debido a las características demográficas y socioeconómicas de tales áreas, así como al hábito de crecimiento de la palma. Excepto durante el período del octavo al vigésimo quinto año de crecimiento de la palma, hay suficiente luz que llega a los pisos inferiores y que permite el crecimiento de otras especies compatibles. El patrón de enraizamiento de la palma en una plantación manejada es tal, que la mayor parte de las raíces se encuentran cerca del tronco y así la sobreposición de los sistemas radicales de la palma y de las especies intercaladas es mínima.

Debido a las diversas condiciones bajo las cuales los cocoteros son cultivados, se pueden intercalar con un gran número de otras especies comerciales; la diversidad de especies es generalmente más grande en las propiedades manejadas, menos intensivamente. En las propiedades bien mantenidas, los agricultores se esmeran en la selección de otras especies cultivadas entre los cocoteros, pero, invariablemente, los cultivos alimenticios que producen un rendimiento razonable bajo la sombra parcial son una elección natural. Por ejemplo, varios cultivos de tubérculos como la yuca, camote, hortalizas, etc. Hay también otros cultivos anuales como el jengibre y perennes como el plátano, piña, cacao, clavo y canela que crecen bien con los cocos. Donde la población de palmas por unidad de área es baja y otras condiciones son favorables, los cultivos que requieren abundante luz solar, como los cereales y las leguminosas de grano también es posible cultivarse.

Sistemas mixtos de producción animal en pequeñas propiedades 

Además de los sistemas de cultivos intercalados hay también ejemplos de sistemas integrados, de trabajo intensivo, de producción animal con cocoteros en pequeñas propiedades. La unidad típica, consiste en un agricultor con una propiedad de aproximadamente una hectárea de cocoteros que mantiene unos cuantos animales lecheros.

Rebaño de cabras en Illapel, Chile. Foto de aquí.

Los espacios entre cocoteros son plantados con pastos y leguminosas forrajeras que son fertilizadas con estiércol de vaca y desperdicio de paja. Un sistema de gas metano derivado del estiércol en descomposición, satisface parte de los requerimientos de energía doméstica del agricultor. Uno o dos surcos de cultivos alimenticios como la yuca, plátano, u otras especies apropiadas, cultivadas alrededor de la periferia de la parcela, proporcionan alimento

secundario al agricultor. La siembra y la cosecha se realizan durante todo el año. Pastoreo bajo cocoteros El pastoreo del ganado, en pastizales cultivados debajo de los cocoteros es otra actividad primaria del uso de la tierra en áreas de cocoteros en muchas partes de los trópicos. La crianza del ganado, generalmente incluye el pastoreo en pastizales compuestos de especies nativas, pero, en algunos casos, también se cultivan plantas forrajeras especiales.

3.3 Sistemas agrisilvicolas zonales 

Son sistemas de asociación de cultivos de árboles y/o arbustos con cultivos agrícolas, en la cual las diferentes especies permanecen cada una contigua hasta cierta extensión como franjas, parcelas o surcos alternos como el cultivo en callejones.

3.3.1 Cultivos en callejones

 

Es una tecnología agroforestal para los trópicos húmedos que ha sido desarrollado durante la década pasada. Esta tecnología asegura el crecimiento de cultivos herbáceos entre los setos de arbustos y árboles, preferentemente leguminosos. Los setos son podados periódicamente para impedir la sombra sobre los cultivos en crecimiento y para proveer biomasa, (que regresada al suelo, mejora su estado de nutrientes y las propiedades físicas).

Cultivo en callejones con Gliricidia sepium. Foto de aquí.

El principio científico fundamental de esta tecnología, es que, reteniendo continuamente árboles y arbustos de rápido crecimiento, preferentemente fijadores de nitrógeno sobre tierra de cultivo, sus atributos de mejoramiento de suelo (tales como reciclaje de nutrientes, supresión de malezas y control de la erosión en tierras inclinadas) creará condiciones similares a aquellas de la fase de barbecho de la agricultura migratoria.

Aporte de nutrientes 

El papel de los árboles fijadores de nitrógeno en el mejoramiento de la fertilidad del suelo y de los sistemas agroforestales en general y del cultivo en callejones en particular, ha alentado varios experimentos de campo, en diferentes lugares. La aportación de nitrógeno a partir de las perennes leñosas (es decir la cantidad de nitrógeno disponible por descomposición de la biomasa agregada al suelo), es la fuente más importante de nitrógeno para los cultivos agrícolas, en los sistemas de cultivo en callejón no fertilizados. Obviamente, la cantidad de nitrógeno agregado varía y corresponde en gran parte a la producción de biomasa (y nitrógeno) de los árboles, que a su vez depende de las especies, del manejo y factores específicos del sitio. Algunos datos sobre el rendimiento de biomasa de cuatro especies leñosas en Nigeria (Cuadro 1).

Cuadro 1. Promedio de rendimientos de las podas de especies leñosas de un cultivo en callejón con cultivos alimenticios en ITA, Nigeria

 

Las podas de los setos también son una fuente importante de otros nutrientes.

Cuadro 2. Cuadro 2. Aportación de nutrientes de cinco podas de setos de leñosas cultivadas en ITA, Nigeria (espaciamiento de 4 x 0.5 m).

 

Efecto sobre otras variables 

Efecto sobre las propiedades y la conservación del suelo: Una de las premisas más importantes del cultivo en callejón es la adición de una cubierta orgánica, especialmente, una rica en nutrientes, tiene un efecto favorable sobre las propiedades físicas y químicas del suelo, y por lo tanto sobre la productividad.

Efecto sobre los rendimientos del cultivo: El criterio más ampliamente usado para evaluar la conveniencia del cultivo en callejón, es el efecto de esta práctica sobre los rendimientos del cultivo. Muchos experimentos han producido resultados promisorios. Uno de ellos es el de ocho años conducido por Kang et al (1989,1990), citado por Nair, 1997. en el sur de Nigeria sobre suelos arenosos, mostró que, usando sólo podas de L. leucocephala, el rendimiento de maíz se podía mantener a un nivel “razonable” de 2 ton ha-1, en contra de 0.66 ton ha-1 sin las podas de Leucaena, ni fertilizante.

Al complementar las podas con 80 kg de N ha-1 aumentó el rendimiento de maíz a más de 3.0 ton. Desafortunadamente, el efecto del uso de fertilizante sin la adición de podas de Leucaena no fue probado.

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Foto de aquí.

Efectos sobre las propiedades y la conservación del suelo: Una de las premisas más importantes del cultivo en callejón es la adición de una cubierta orgánica, especialmente, una rica en nutrientes, tiene un efecto favorable sobre las propiedades físicas y químicas del suelo, y por lo tanto sobre la productividad.

Efecto sobre los rendimientos del cultivo: El criterio más ampliamente usado para evaluar la conveniencia del cultivo en callejón es el efecto de esta práctica sobre los rendimientos del cultivo. Muchos experimentos han producido resultados promisorios. Uno de ellos es el de ocho años conducido por Kang et al (1989,1990), citado por Nair, 1997. en el sur de Nigeria sobre suelos arenosos, mostró que, usando sólo podas de L. leucocephala, el rendimiento de maíz se podía mantener a un nivel “razonable” de 2 ton ha-1, en contra de 0.66 ton ha-1 sin las podas de Leucaena, ni fertilizante. Al complementar las podas con 80 kg de N ha-1 aumentó el rendimiento de maíz a más de 3.0 ton. Desafortunadamente, el efecto del uso de fertilizante sin la adición de podas de Leucaena no fue probado.

Direcciones futuras 

Un asunto clave es la adaptabilidad ecológica. Muchos resultados de la investigación sugieren que el cultivo en callejón ofrece un considerable potencial en los trópicos húmedos y subhúmedos. Sin embargo, el escenario es diferente en las regiones más secas.

Un punto importante para recordar, es que bajo condiciones donde el cultivo en callejón es apropiado como en los trópicos húmedos de las tierras bajas, la tecnología puede ser adoptada para los niveles altos y bajos de productividad. Si niveles más altos de productividad del cultivo son la meta, será necesaria la aplicación de fertilizantes para la mayor parte de las condiciones.

Junto con todos estos factores para mejorar las ventajas biológicas del cultivo en callejón, se deberían también hacer esfuerzos para mejorar su aceptación social y su potencial de adopción. Hay algunas características del cultivo en callejón que equilibran sus ventajas y estorban su adopción amplia. Estos incluyen:

  • Mano de obra destrezas adicionales que se requieren para la poda Aplicación del acolchado  Pérdida del área de cultivo debida a los setos.
  • Dificultad en las operaciones agrícolas mecanizadas.
  • Potencial para que las especies de setos vivos se conviertan en maleza y/o un hospedero alterno para plagas y patógenos, o para albergar pájaros consumidores de grano.
  • Posibilidades para un incremento en la actividad de las termitas especialmente bajo condiciones de sequía.

3.3.2 Barreras rompevientos y cinturones de protección

Las barreras de rompevientos y los cinturones de protección representan otra tecnología agroforestal zonal, ampliamente difundida que se encuentra tanto en climas tropicales como templados. El rompevientos denota a un grupo de árboles o arbustos en cualquier ordenamiento que proporciona protección de los fuertes vientos a los cultivos, animales o ambos.

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Barrera rompevientos. Foto de aquí.

El cinturón de protección es un amplio rompevientos con árboles y arbustos vivos establecido y mantenido para la protección de tierras agrícolas sobre un área más grande que una sola finca.

Función productiva y de protección

Los rompevientos una vez establecidos y apropiadamente manejados, proveen funciones productivas y de protección. Reducen la velocidad del viento y así protegen los recursos del suelo. En condiciones secas, mejoran las condiciones de crecimiento de las plantas, reduciendo la evaporación del agua del suelo y de las plantas, también pueden usarse para reducir la evaporación de las superficies de agua como los canales de irrigación.

En climas templados, el rompevientos tiene un papel esencial para la protección del ganado. Reduciendo la velocidad del viento, los animales pueden protegerse de los peligros del enfriamiento por el viento. El ganado en las áreas protegidas sufre menos estrés por la temperatura fría, una salud mejorada, una creciente eficiencia en la alimentación y un aumento en el buen éxito de la reproducción. Los rompevientos son especialmente valiosos durante la temporada de parir, cuando la protección de la última parte del invierno e inicio de las tormentas de la primavera es más crítica. Los rompevientos bien planeados y establecidos pueden proveer ingresos adicionales como los productos alimenticios, la leña y la madera para construcción. Los rompevientos pueden mejorar el hábitat de las poblaciones de la vida silvestre, agregan belleza al paisaje y aumenta el valor de la finca.


Diseño y Manejo 

El diseño depende del propósito y de las condiciones climáticas. Pueden establecerse en una sola hilera o en hileras múltiples. Cuatro aspectos a considerar son:

  1. Permeabilidad: Característica de la cortina en el grado en que permite pasar parte del viento que llega a ellas. La cortina no debe ser como un muro pues forma remolinos indeseables, ni tampoco demasiado permeable porque pierde eficacia. Se considera una permeabilidad adecuada de un 50% lo que reduce la velocidad del viento sin presentar turbulencias.
  2. Altura: Para obtener un buen rendimiento en cuanto a superficie del cultivo protegido, es conveniente que la cortina sea suficientemente alta. El área protegida será, generalmente entre 10 y 15, e incluso hasta 20 veces la altura de la cortina. La altura mínima del rompevientos será dos veces la altura del cultivo que se esta protegiendo. Homogeneidad Es importante que toda la superficie de oposición al viento sea homogénea, desde la base hasta la punta de la cortina debe estar bien cubierta. Es necesario combinar árboles y arbustos, para cubrir la parte baja de los troncos de algunas especies de árboles.
  3. Orientación, continuidad y longitud: La mejor eficacia se consigue cuando la cortina esta perpendicular al viento. Sin embargo, es necesario compaginar ésta con la parcela y el cultivo, ya que se puede originar sombreos, zonas de paso preferente, que produzca un efecto negativo superior al producido por el viento en el caso de no existir cortinas rompevientos.La longitud máxima de una cortina no debe sobrepasar nunca 24 veces su altura y debe ser, como mínimo de 11 veces la altura del cultivo que se va a proteger. Las cortinas deben ser continuas, sin existir espacios y boquetes, por donde el viento pueda formar un túnel y de esta manera incrementar su velocidad (Merino, 1991, citado por Krishnamurthy y Avila, 1999).

Selección de especies

La selección de especies depende de las condiciones climáticas, tradiciones locales y las funciones esperadas del rompevientos. En la República Mexicana del lado del Pacífico el uso de cedro blanco Cupressus sp, es la especie más común, en las regiones semiáridas el Tamarix y la Casuarina sp, en el Golfo también la Casuarina sp y en tierras altas de Chiapas la Erythrina sp. Los beneficios de protección y productivos de los rompevientos en determinado sitio dependen de la distancia entre los árboles, las especies empleadas y prácticas de manejo de otros sitios específicos. Sin embargo, antes de plantar un rompevientos, los beneficios deben valer más que los costos directos, como el trabajo y los materiales de plantación y otras desventajas; como la cantidad de tierra que los rompevientos ocuparán y que de otra manera sería usada para la producción de cultivos y la competencia entre cultivos y especies de árboles rompevientos por el agua, la luz y los nutrientes.

 

3.4 Sistemas agroforestales pecuarios


3.4.1 Árboles forrajeros y sistemas silvopastoriles

Pasturas nativas
Árboles forrajeros. Foto de aquí.

El uso de la tierra en forma integral, es un planteamiento que recientemente ha tomado auge, en donde las prácticas de monocultivos se sustituyen por policultivos, bien sea en asociación, intercalado, entre otros; para obtener un mayor beneficio por unidad de área (Manidool, 1984; Benavides, 1994).

 

Por su parte Bustamante y Romero (1991) mencionaron que los sistemas silvopastoriles (SSP) son una modalidad de los sistemas agroforestales (SAF), como una manera de cultivo múltiple.

 

Asimismo Manidool (1984), indicó que el término de SSP considera un grupo de técnicas que integran ganadería, pastos y árboles, buscando un máximo beneficio por unidad de área. Las diferentes combinaciones de los SSP fueron mencionadas por Combe y Budowski (1979) quienes caracterizaron que un sistema agro-silvícola es aquel en el cual prepondera la agricultura, combinándose por lo tanto árboles y cultivos agrícolas; cuando se refiere a un sistema agro-silvo-pastoril, los componentes son, árboles, cultivos y ganadería; finalmente los sistemas silvopastoriles solamente lo componen árboles y ganado.

Simón et al. ( 1996) indicaron que los árboles en los potreros, permiten al ganado disponer de sombra y de una ración de pastoreo más balanceada. Mencionaron que la arborización de extensas áreas con leguminosas forrajeras ayuda a conservar y mejorar los suelos y a enriquecer su fertilidad natural. Del silvopastoreo no solo se espera mejorar la alimentación del ganado, sus condiciones ambientales y sus indicadores productivos, reproductivos y de salud, sino también, poder disponer en un futuro de otras producciones secundarias como leña, madera, frutas y flores destinadas a la producción de néctar para las abejas, además de poder producir alimentos sin la presencia de nitratos y otros elementos nocivos a la salud humana, al disminuir la aplicación de fertilizantes químicos nitrogenados.

 

Simón (1998), mencionó que en América Central y el Caribe existen gran número de especies arbóreas y arbustivas con gran potencial para la producción de forraje. Muchas de ellas con un valor nutricional superior al de los pastos y pueden producir elevadas cantidades de biomasa, asimismo señaló que mediante el silvopastoreo, el ganadero puede contar con un sistema de producción menos dependiente de los fertilizantes, el agua y los concentrados, más adaptado a las condiciones de sequía y con productos secundarios que beneficien su economía.

 

La sostenibilidad de los sistemas silvopastoriles, se fundamenta en la capacidad de los árboles para producir biomasa, con altos niveles de proteína, su posibilidad de aprovechar la energía solar y los recursos agua, aire y suelo (Simón, 1996).

 

3.4.2 Efectos de la sombra de los árboles en la biomasa de los pastos

 

Crespo et al. (1995) señalaron que los árboles dentro del pastizal desempeñan un papel importante en el proceso del reciclado, ya que éstos crean condiciones propicias para el mantenimiento de la humedad, que junto con la acumulación de hojarasca, favorecen y estimulan la actividad de la biota del suelo, existiendo una relación directa entre la cantidad y calidad de la biomasa vegetal, que se le ofrece al ganado, con la cantidad y velocidad del reciclado de los nutrimentos en los ecosistemas de producción (excreta animal, hojarasca, raíces, fauna del suelo, lluvia, entre otros). Por otro lado, Pezo e Ibrahim (1996), señalaron una interacción indirecta entre las especies arbóreas con las herbáceas (pastos), debido a que los árboles llegan a sustratos más profundos del suelo y “bombean nutrimentos”, lo que permite a las herbáceas disponer de estos.

Árboles para sombra. Foto de aquí.

Pénton et al. (1998a) señalaron que la implantación de sistemas silvopastoriles en arboledas naturales capaces de proveer niveles de sombra hasta 40%, constituye una opción de desarrollo sostenible, indicando que existe un incremento de proteína a favor de la sombra, posiblemente debido a una estimulación de la extracción de nitrógeno por la sombra, al mejorar la mineralización de éste en el suelo.

 

Por otro lado Ruiz et al. (1998), realizaron un estudio de efecto de la sombra en diferentes poblaciones de Leucaena, sobre el desarrollo del pasto estrella, observando después de dos años de iniciado el estudio que en las áreas con sombra, independientemente del número de plantas por hectárea (0, 200, 400, 600, 800 y 1100), una mejoría en la composición botánica de 86-90% de pasto estrella para el área con sombra y de solo 63% para el área sin sombra, obteniendo además una producción de materia seca de 12 ton MS/ha para el pasto estrella y 7 ton de MS/ha para la Leucaena con un total de 19 ton MS/ha, comparada con 6.7 ton de MS/ha, en el área que no recibió el beneficio de la sombra, además se incrementó el contenido de proteína bruta de 10% en el pasto con sombra contra 7% en la gramínea sola.

En un estudio realizado en Cuba, se evaluó el comportamiento del pasto guínea Panicum maximum, con árboles de Bahuinia purpurea, el cual consistió en la incorporación de 0, 50 y 100% del follaje de la arbórea, observándose mayor producción y mayor contenido de proteína cruda cuando se incorporó el 100% del follaje, contra los demás tratamientos, sin embargo, en cuanto al contenido de proteína, los tres tratamientos fueron superiores, comparados con el guinea como monocultivo (Hernández y Sánchez, 1998).

 

3.4.3 Valor nutritivo de las especies arbóreas y arbustivas

 

Las partes ramoneables (hojas y yemas) de los árboles y arbustos forrajeros, perennifolios y caducifolios tienen un alto contenido de proteína cruda, carotenos (vitamina A), fósforo, alta digestibilidad de la materia seca y menor contenido de fibra que los zacates, el contenido de estos nutrimentos varía a través del año, debido a diferencias fenológicas, generalmente disminuye la cantidad de proteína y la digestibilidad de la materia seca, pero esta disminución es menos drástica comparada con los zacates (Varner et al., 1977; Esparza y Valencia, 1991).

 

Por otro lado, el follaje de árboles y arbustos, además de proporcionar altas concentraciones de proteína (14-30%), también provee vitaminas, carotenos, minerales y fibra. Asimismo, la degradabilidad ruminal de la proteína de los follajes es alta (65-80%), a excepción de plantas que tengan un porcentaje mayor de 4% de taninos, los cuales impiden la degradación de la proteína alimentaria en el rumen (Escobar, 1996). Otro factor importante en especies arbóreas forrajeras es la digestibilidad, la cual varía con el tipo de animal. Baumer (1992) señaló que hojas y frutos de especies leñosas tienen más alto nivel de proteína digestible (DCP) comparada con otras fuentes forrajeras.

 

3.4.4 Producción de forraje de especies arbóreas 

Tradicionalmente se usa el follaje de especies arbóreas para alimento del ganado, sea este en ramoneo, o bien, aprovechando hojas y frutos que caen durante la época seca, así como en sistemas de corte y acarreo.

 

Forrajeando. Foto de aquí.

Por otro lado, las arbóreas se encuentran generalmente en forma nativa en los potreros, su contribución en la alimentación animal es adicional al forraje producido por especies herbáceas nativas o introducidas, sean estas leguminosas o gramíneas.

Medina et al. (1994) realizaron un estudio preliminar de la producción de biomasa de varias especies leñosas entre ellas el guacimo Guazuma ulmifolia, carbón blanco Acacia pennatula y nacascolo Caesalpinia coriaria, donde el guacimo resistió a la poda, produciendo 10.0 Kg/ MS/árbol/año de biomasa, en comparación con la Acacia pennatula y Caesalpinia coriaria que produjeron 3.9 y 3.3


3.4.5 Especies arbóreas y arbustivas en la alimentación animal 

El uso del follaje de árboles y arbustos en la alimentación de rumiantes, es una práctica conocida desde la antigüedad, la cual se realiza en la mayor parte del planeta; sin embargo, el manejo integral del recurso y el conocimiento de las características nutricionales de estas especies se remonta a años recientes y a países localizados en los trópicos, los cuales tienen una gran diversidad de especies con posibilidad de ser incorporadas en los sistemas de producción animal.

 

Muchas de estas especies son árboles multipropósitos, con los cuales pueden establecerse sistemas silvopastoriles, obteniendo otros beneficios como: cauchos, resinas, taninos, gomas y aceites; en los potreros se utilizan como cercas vivas y cortinas rompevientos; para la fabricación de artesanías, otro beneficio es el de eficientizar la fotosíntesis en gramíneas de 4 a 5 veces más que cuando se encuentran en pleno sol, entre otros (Baumer, 1992; Jaramillo, 1994; Vietmeyer 1985; Escobar, 1996; Domínguez, 1996; Niembro, 1986; Palma y Flores 1997; Simón, 1996).

 

Existe una gran cantidad de árboles y arbustos que se utilizan como fuente de alimento para animales domésticos en zonas áridas, semiáridas y tropicales, entre las que destacan especies de leguminosas, entre ellas Acacia spp, Albizia spp, Leucaena spp. Eysenhardtia polystachya, Gliricidia sepium, Erythrina spp, Prosopis juliflora, P. laevigata, Calliandra spp, Pithecelobium spp, y Caesalpinia spp entre otras (Palma y Flores, 1997; Zaragoza y Castrellón 1999; Román, 1997; Román y Palma, 1998). Así como otras especies de otras familias como: mojo ó ramón Brosimum alicastrum, Ficus spp, Zizyphus mexicana, Quercus spp, Atriplex, spp, éste último localizado en zonas áridas y semiáridas (Cervantes, 1988; Palma y Flores, 1997; Zaragoza y Castrellón, 1999).

 

Según Holechek et al. (1989), los arbustos tienen mayor tasa de digestión que los zacates debido a diferencias en sus constituyentes de la pared celular, resistentes a la degradación por los microorganismos del rumen, por otra parte Arthun et al. (1992), mencionaron que esta diferencia consiste en la cantidad de contenido celular a favor de los arbustos.

 

Los animales consumen del 15 a 25% de forraje de arbóreas en invierno y hasta 60% en verano como regla general (Botero y Botero 1996). A este respecto Guevara (1998) señaló, el consumo de especies leñosas en zonas áridas de Mendoza, Argentina, indicando que el ramoneo durante la época de lluvias fue únicamente de un 10% para las especies leñosas, incrementándose al inicio del periodo de lluvias de un 31 hasta un 49% durante la época seca, los bovinos prefieren consumir pastos, pero a medida que estos maduran la preferencia de la dieta se concentra en especies leñosas.

3.5 Clasificación de los sistemas silvopastoriles

 

La clasificación de estos sistemas se pudiera ubicar dentro de las siguientes posibilidades: Pastoreo en plantaciones forestales, asociación de árboles en potreros, uso de cercas vivas y bancos de proteína.

 

Sistema silvopastoril. Foto de aquí.

3.5.1 Los sistemas silvopastoriles como alternativa para la ganadería

 

Estos sistemas son utilizados tradicionalmente, la más antigua cita de este sistema, es el árbol de olivo donde también se cultivaban cereales y pastoreaban rebaños de ovinos. En África, por ejemplo, los agricultores cultivan campos y crían sus ganados bajo árboles o entre ellos. En las áreas al norte y sur del Ecuador son conocidos especialmente los montes de Acacia albida que resguardan y fertilizan los campos y dan sustento al ganado en la estación seca (Poulsen, 1985). En México en gran parte de las zonas tropicales y subtropicales es muy frecuente observar ganado bovino pastoreando en praderas cultivadas de zacate guinea Panicum maximum, zacate estrella Cynodon plectostachyus y zacate llanero Andropogon gayanus, en combinación en muchos casos cor árboles dispersos en potreros o especies multipropósitos como cercas vivas. La repercusión de las plantas arbóreas en el agro ecosistema radica en las ventajas de su uso; la sombra difusa que proyectan, constituye un elemento estabilizador del microclima en cuanto a temperatura ambiente, humedad relativa, incidencia de la radiación solar sobre la superficie y movimiento del aire inferior, esto se traduce en un mejoramiento de las características forrajeras del pastizal, un mayor tiempo de estancia de los animales en el potrero, mejor aprovechamiento del pasto y mayor excreción animal en el campo, lo que condiciona un ciclo cerrado de reciclaje de nutrientes (Pentón et al., 1998a).

3.5.2 Asociaciones de árboles en potreros

 

En esta combinación, los árboles están distribuidos en toda la superficie o área de pastoreo, con beneficios para la gramínea y el suelo, sobre todo si son leguminosos (Milera e Iglesias, 1996). El objetivo principal es la producción ganadera y el secundario la producción de madera, leña, frutas, cercos vivos y sombra (Bustamante y Romero, 1991; Clavero, 1996), los animales consumen principalmente pasto y otras hierbas, pero también ramonean el follaje, las flores y los frutos de los árboles, sistema común en zonas tropicales y subtropicales, por la presencia en forma nativa de árboles con potencial forrajero dentro de los potreros, como el mojo o ramón Brosimum alicastrum, la guacima Guazuma ulmifolia, habillo Hura polyandra, parota Enterolobium cyclocarpum, el cacanahual o mata ratón Gliricidia sepium y el guaje Leucaena leucocephala, entre otras especies (Baumer, 1992; Kass et al., 1992; Preston, 1992; Simón, 1996; Ojeda, 1996; Palma y Flores, 1997, Román et al., 2004). En Costa Rica Bustamante y Romero (1991) señalaron que la Gliricidia sepium, es utilizada con éxito para la rehabilitación de praderas degradadas.

 

La vegetación nativa se aprovecha como fuente de forraje, pero no todas las especies en un área tienen aceptación por el ganado, al respecto Kaitho et al. (1996) señalaron la gustosidad de borregos por árboles multipropósitos dentro de los cuales por su alto valor nutritivo y alta gustosidad indicaron a Leucaena leucocephala y Sesbania sesban, otras especies poco conocidas tuvieron baja preferencia entre ellas Casuarina glauca, Erythrina burana, Acacia spp. y Tamarindus indica y de mediana gustosidad indicaron especies como Gliricidia sepium y Calliandra calothyrsus.

3.5.3 Pastoreo en plantaciones forestales

 

Pastoreo en plantaciones forestales. Foto de aquí.

Pastoreo en Plantaciones de maderables o frutales.

  • Asociación de maderables: (Pinus sp).
  • Asia y Oceanía: Elaeis guineensis (palma aceitera), Cocos nucifera (cocotero), Hevea brasiliensis (hule).
  • América Tropical: Anacardium occidentalis (marañon), cítricos, mango, cocotero.

Ganadería como Complemento de la Actividad Forestal.

Ventajas:

• Incremento de Ingresos

• Aprovechamiento más uniforme de la mano de obra

• Manejo aplicado

• Mayor estabilización del suelo

• Rendimientos más altos

Desventajas:

• Competencia por luz, agua y nutrientes

• Las forrajeras pueden atraer plagas o ser vectores de enfermedades que atacan a las leñosas

• Los animales pueden causar daño

• Aplicación de algunas prácticas de manejo

• Caída de ramas o árboles pueden dañar cercas

• La reposición natural de las leñosas se puede ver interferida por el consumo animal o la competencia de la vegetación herbácea

 

Efectos de la caída de hojas y ramas en sistemas de pastoreo en plantaciones.

 

Favorables

• Reciclaje de nutrimentos.

• Protección contra la erosión.

• Mejora la estructura del suelo.

• Mejora en la tasa de infiltración de agua.

 

Desfavorables

• Interfiere paso de luz a la vegetación.

• Impide libre movimiento de animales.

• Limita el acceso de animales.

• Pueden provocar daños a los animales.

 

Efecto del pastoreo sobre las leñosas 

Daños en etapas juveniles:

• El consumo de follaje, ramas y hojas afecta el crecimiento.

• La defoliación de la yema apical en el tallo principal provocará malformaciones del tronco o ramificaciones a baja altura (pérdida del valor comercial).

• El raspado del tronco (con los dientes o al rascarse) provoca ruptura de la corteza.

• Pisoteo puede provocar ruptura de tallos, pérdida de plantas.

• El pisoteo puede contribuir a compactar el suelo, lo cual interfiere con el desarrollo radicular y la infiltración de agua.

 

¿Cómo prevenir los daños causados por los animales?

 

• Ingresar los animales cuando las ramas superiores están por encima de la altura de ramoneo

• Ingresar a ovinos en las primeras etapas de plantación

• En lo posible no emplear cabras

• Asegurarse que haya un balance adecuado entre la oferta de la vegetación herbácea y la capacidad de consumo de los herbívoros que pastorean en la plantación.

 

3.5.4 Cercas vivas 

Cerca viva en El Salvador. Foto de aquí.

El establecimiento de cercas vivas es una de las técnicas forestales más utilizadas, para controlar el movimiento de fauna silvestre y animales domésticos y/o personas en los sistemas silvopastoriles, sin embargo, sirven también para delimitar las propiedades, producir forraje para animales domésticos y silvestres, mejorar la fertilidad y la humedad del suelo, por la adición de pequeñas hojas, productores de leña, madera, flores de donde se obtiene néctar y polen para la apicultura, frutos, postes, entre otros (Budowski, 1990; Montaginini et al., 1992; Villanueva et al., 1993).

Las cercas vivas producen servicios importantes como sombra para el ganado, controlan la erosión sobre todo en áreas con pendientes pronunciadas y sirven como cortina rompevientos, principalmente en zonas secas y de fuertes vientos (McLennan y Bazil, 1995). Esta modalidad se utiliza también para disminuir los costos por construcción de cercas. En diferentes estudios, se demostró el aprovechamiento de especies con rápido crecimiento para cercos vivos, al respecto (Febles et al., 1995), señalaron que la selección de especies para cercas vivas debe reunir características de gran crecimiento, facilidad de reproducción vegetativa, rapidez en el rebrote después de la poda, capacidad para la formación de una cerca densa, ausencia de problemas graves de plagas y enfermedades, además proporcionar otros beneficios como leña, madera, follaje, productos insecticidas, entre otros.

 

Dentro de estas características se pueden mencionar algunas especies, entre ellas: el cuajiote Bursera simaruba, cacanahual Gliricidida sepium y Erythrina berteroana, de las cuales, Chana y Romero (1990) hicieron diferentes frecuencias de poda en las últimas dos especies, obteniendo mayores rendimientos de biomasa comestible de Erythrina berteroana (7.3 t MS/km. de cerca, con 23% de proteína cruda y 57% DIVMS). Martínez y Ureña (1993) indicaron al colorín Erythrina americana y el sauz Salix sp por su amplio rango de adaptación y supervivencia.

 

Dentro de las especies vegetales que se han utilizado con éxito en la construcción de cercas vivas están Opuntia spp, Indigofera sp., Guazuma ulmifolia, Brosimum alicastrum, Erythrina sp, Bursera simaruba, Gliricidia sepium y Jatropha simpetala (Villanueva et al., 1993; Alonso et al.,1998; Guevara et al., 1998; González et al., 1998).

 

Budowski (1994) mencionó que tal vez sea Costa Rica el país donde se ha utilizado más esta práctica, con aproximadamente 10, 000 kilómetros lineales de cercas vivas, siendo la especie que predomina Gliricidia sepium, generalmente establecida con estacas de 2.00 a 2.50 m de largo, las cuales provienen de ramas de cercas vivas próximas, que retoñan con facilidad y pueden durar hasta 20 años o más.

En nuestro país es el estado de Tabasco con esta misma especie donde se tiene una mayor superficie de cercas vivas. El uso de cercas vivas en los sistemas silvopastoriles, se presenta como una práctica de uso de la tierra, requiriendo bajos manejos con un equilibrio tanto económico como ecológico.

3.5.5 Bancos de proteína 

Ganado comiendo Leucaena. Fot de aquí.

Milera (1992) definió a un banco de proteína como la utilización de un 20 a 30% del área total disponible en un rancho ganadero, ocupada por leguminosas puras o asociadas con gramíneas, donde las leguminosas, constituyen la principal fuente de proteína en la explotación ganadera. Para el establecimiento del banco de proteína se deben considerar los siguientes aspectos: suelos que no retengan la humedad, ni provoquen encharcamientos, preparar el suelo de acuerdo al pasto establecido donde se va introducir la leguminosa, que el área del banco este cerca de las instalaciones, disponer de la semilla necesaria y el inóculo o cepa específica para la especie y tener una buena división de potreros del área a establecer (Milera, 1991).

 

En un banco de proteína el ganado tiene acceso libre o controlado al banco, en el primer caso no existe línea divisoria entre la gramínea y la leguminosa, mientras que en el segundo caso el pastoreo de la leguminosa se reduce a tan solo unas horas al día (Ugarte, 1996).

 

Por otra parte, Jordán (1992) señaló que los bancos de proteína, permiten un manejo diferenciado para las leguminosas asegurando su persistencia junto con la gramínea. Al respecto Corbea (1994) indicó, que la vía más eficaz de mantener la estabilidad en una asociación, es el empleo de leguminosas arbóreas y arbustivas solas o combinadas con leguminosas herbáceas, las cuales mostraron resultados satisfactorios, al aumentar la producción de leche y carne.

 

Por otro lado Ojeda (1996) mencionó, que en la producción de leche, el forraje de árboles constituye solo una parte de la dieta volumétrica de las vacas lecheras, por lo que siempre existe otro alimento base, que garantiza el nivel nutritivo de ingestión de materia seca. Dentro de los sistemas de bancos de proteína, la especie más utilizada es el guaje Leucaena leucocephala, tanto para ganado productor de leche como de carne. Asimismo Jordán et al. (1995) señalaron que el comportamiento de la vaca lechera en la época seca en un banco de proteína de L. leucocephala, fueron suficientes dos horas de pastoreo para cubrir los requerimientos de proteína por los animales.

 

En Venezuela se hizo un estudio comparativo con vacas productoras de leche en un banco de proteína de L. leucocephala, Gliricidia sepium y 3.5 Kg de concentrado, siendo los tratamientos Leucaena leucocephala, pasto más Gliricidia sepium y pasto más 3.5 Kg de concentrado, el acceso al banco fue de tres horas después de la ordeña de la tarde, los resultados mostraron no haber diferencias entre el uso de las leguminosas y el empleo de concentrados en la producción (Soler et al., 1996).

 

El uso de Leucaena en las explotaciones de bovinos de carne representa mayores incrementos en la producción, así, Castillo et al. (1989) señalaron que en la producción bovina en un pastizal de guinea Panicum maximum y un área asociada de Leucaena leucocephala, con libre acceso al banco, las ganancias en el sistema fueron significativamente mayores que en el de guínea sola.

 

En otro estudio, en un sistema silvopastoril, donde la Leucaena se sembró asociada con pastos nativos, permitió ganancias individuales de 715 g/animal/día en la engorda inicial de añojos de la raza cebuina (Hernández et al., 1986). Por otro lado Castillo et al. (1992) indicaron aumentos en la producción de carne de toretes ¾ Cebú x ¼ de Holstein alimentados con Leucaena leucocephala y Panicum maximum en raciones de 50:50, 40:60 y 30:70, con un promedio de ganancia en todo el año de 471.7, 405.7 y 362.5 kg/ha, respectivamente.

 

3.6 Interacciones en los sistemas silvopastoriles

 

Los árboles han sido utilizados por la humanidad durante miles de años para diversos fines, Clavero (1996) mencionó que el uso directo, especialmente de leguminosos es sin duda la producción de forraje, cuya principal ventaja es el alto contenido de proteína, del follaje y de los frutos, siendo un alimento importante, principalmente en la época seca. Por otro lado, la interacción entre los componentes suelo, pasto, animal y especies leñosas puede ser benéfico y perjudicial. La magnitud de estas interacciones dependerá, principalmente, de las especies seleccionadas, de la densidad de la plantación, del arreglo espacial y del manejo aplicado (Bustamante y Romero, 1991; Febles et al., 1995; Simón, 1996; Pezo e Ibrahim, 1996).

3.6.1 Interacciones positivas 

Entre las interacciones benéficas se pueden citar las siguientes: La presencia de los árboles produce un efecto de sombra y favorece el establecimiento de un microclima, al atenuar la intensidad lumínica y la temperatura foliar de las plantas, mejora también el contenido de proteína bruta de los pastos acompañantes. El ciclo de renovación orgánica se incrementa al retornar al suelo residuos vegetales y animales (Febles et al., 1995).

Reciclado y fijación de nitrógeno por sus raíces y mayor diversidad en el consumo de alimentos (Clavero, 1996). En el caso de plantaciones de árboles, la ganadería contribuye a la utilización y control de pastos y malezas que compiten con el desarrollo de árboles jóvenes. En el caso de los frutales o Palmae, la limpia que hace el ganado facilita la cosecha y posterior aprovechamiento de los productos del sistema (Bustamante y Romero, 1991).

Otro efecto positivo es la reducción en la velocidad de caída de las gotas de agua al suelo, debido a los árboles, que con sus copas interceptan la lluvia y ésta cae menos violenta, lo cual favorece la infiltración evitando los fuertes escurrimientos y de esta manera se reduce la erosión y los riesgos de inundaciones (Eckholm, 1977).

 

Con el uso de los árboles, se logra una mejor utilización del espacio vertical. Se simulan los modelos encontrados en la naturaleza, en cuanto a la estructura y la forma de vida, se purifica el aire, el agua y se embellece el paisaje (Febles et al., 1995).

 

Blanco (1992) indicó el efecto del impacto animal con una carga animal adecuada, en un sistema silvopastoril donde el ganado, rompe la superficie del suelo expuesto a la intemperie, con el pisoteo incorpora las heces y el mantillo orgánico al suelo, acelerando el reciclaje de nutrientes y ayuda al establecimiento de las plántulas.

 

3.6.2 Interacciones negativas

 

Febles et al. (1995) mencionaron desventajas de los sistemas silvopastoriles, entre ellas la competencia por la luz, debido a la sombra que los árboles ejercen sobre los estratos inferiores, lo que en algunos casos afecta los rendimientos y la calidad del forraje en la asociación, principalmente de gramíneas heliófitas y fotoperiódicas. Estos efectos se pueden atenuar con la regulación de la entrada de luz, mediante una adecuada densidad de árboles y la utilización de aquellos que proyecten sombra difusa y de plantas como zacate guínea Panicum maximum y otras que responden bien a determinada intensidad de luz.

En el caso de ecosistemas con lluvias marginales, la competencia por agua y nutrientes puede perjudicar fuertemente a las plantas herbáceas. El descanso y sombreo del ganado bajo los árboles, produce la disminución de la cobertura herbácea y causa compactación al suelo, también produce daño físico a los árboles jóvenes al rascarse en el tallo, raspar la corteza y/o que consuman intensamente los rebrotes (Pezo e Ibrahim, 1996). Otra desventaja que presentan estos sistemas son las prácticas mecanizadas de cultivos, henificados o ensilado que se ven afectadas por la interferencia de árboles a menos que la plantación de éstos se planifique con estos fines, ya sea usando líneas simples o franjas.

3.6.3 Efectos de los árboles sobre los suelos 

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Plantación de especies nativas en Sudamérica. Foto de aquí.

Actualmente se cree que la agroforestería tiene un potencial considerable como alternativa importante del manejo del suelo para su conservación, fertilidad y productividad en los trópicos. Esta creencia se apoya en datos científicos de que los árboles y demás tipos de vegetación mejoran el suelo que se encuentra próximo a ellos. Se han identificado un número de puntos que apoyan esta hipótesis:

  • Desde tiempo inmemorial, los agricultores han sabido que obtendrán un buen cultivo plantando en claros del bosque. Se sabe que los suelos que se desarrollan de áreas arbóreas y bosques están bien estructurados, con una buena capacidad de retención de humedad y alto contenido de materia orgánica.
  • A diferencia de los sistemas agrícolas, un ecosistema forestal es un sistema relativamente cerrado en términos de transferencia de nutrientes, almacenamiento y reciclaje.
  • La capacidad de los árboles para restaurar la fertilidad del suelo, se puede ilustrar con las experiencias en muchos países en desarrollo, que indican que la mejor manera de recuperar tierras degradadas, es mediante la forestación o mediante un tipo similar de uso basado en el árbol.
  • La conversión de los ecosistemas naturales a sistemas agrícolas arables, conduce a una disminución de la fertilidad y una degradación de otras propiedades del suelo, a menos que se tomen medidas correctivas apropiadas, frecuentemente caras; y Las cualidades de enriquecimiento del micrositio de los árboles como el Faidherbia (Acacia) albida en África Occidental y el Prosopis cineraria en la India han sido reconocidas durante mucho tiempo en muchos sistemas agrícolas tradicionales.

Efectos benéficos 

Adicionales al suelo:

  • Mantenimiento o aumento de materia orgánica.
  • Fijación de nitrógeno.
  • Extracción de nutrientes. Esto es probable pero no ha sido demostrado. La hipótesis es que en general, los árboles son más eficientes que las plantas herbáceas en tomar nutrientes liberados por el desgaste de los horizontes más profundos del suelo. El potasio, fósforo, bases y micronutrientes son liberados por el desgaste de rocas particularmente en los horizontes B/C y C del suelo que de manera frecuente son penetrados por las raíces de los árboles.
  • El insumo atmosférico. La deposición atmosférica hace una importante contribución al ciclo de nutrientes, más en las regiones húmedas, que en las secas. Consiste en los nutrientes disueltos en la lluvia (deposición húmeda) y de los contenidos en el polvo (deposición seca). Los árboles reducen la velocidad del viento considerablemente y así proveen condiciones favorables para la deposición seca.

Reducción de pérdida de suelo 

  • Protección de la Erosión. El efecto más serio de la erosión es la pérdida de materia orgánica y nutrientes del suelo y la consecuente reducción del rendimiento del cultivo. La cubierta forestal reduce la erosión a niveles bajos, principalmente mediante la cubierta de hojarasca de la superficie y de la vegetación de las subcapas, la protección proporcionada por la canopia del árbol es relativamente pequeña.
  • Recuperación de nutrientes (eficiencia mejorada del uso de nutrientes), esto esta relacionado con la captación de nutrientes.

Comúnmente se supone que los sistemas raíz-árbol interceptan, absorben y reciclan nutrientes del suelo, que de otra manera se perderían por lixiviación, haciendo por consiguiente un ciclo de nutrientes más cerrado.

Efectos sobre las propiedades físicas y químicas de los suelos 

Efecto sobre las propiedades físicas del suelo 

  • Mantenimiento o mejoramiento de las propiedades físicas. El mejoramiento de propiedades tales como la estructura del suelo, porosidad, retención de humedad y resistencia a la erosión bajo la cubierta forestal.
  • Modificación de los extremos de la temperatura del suelo: Los estudios de labranza mínima muestran que las temperaturas altas del suelo afectan adversamente el crecimiento del cultivo y otras propiedades biológicas, incluyendo la población microbiana. Además, la cubierta de hojarasca de la superficie reduce las temperaturas sobre todo en los trópicos donde en ocasiones exceden los 50ºC.

Efectos sobre las propiedades químicas de los suelos 

  • Reducción de la acidez: Los árboles tienden a moderar los efectos de la lixiviación mediante la adición de bases a la superficie del suelo. Sin embargo, se duda si la hojarasca del árbol desempeña una parte importante para elevar el pH de los suelos ácidos, excepto mediante la liberación de bases sintetizadas durante muchos años del crecimiento del árbol.
  • Reducción de la salinidad: La forestación ha sido usada para recuperar suelos salinos y alcalinos. Por ejemplo Acacia nilotica y Eucaliptus sp en la región Kamal de la India. En este tipo de recuperación, el mejoramiento de las propiedades químicas del suelo está indudablemente apoyado por una mejor infiltración.
  • Efectos de la sombra. La sombra reduce la temperatura de la superficie del terreno, que puede reducir la proporción de pérdida de materia orgánica del suelo por oxidación.

Efectos adversos

  • Pérdida de materia orgánica y nutrientes en la cosecha de árboles. Los árboles acumulan grandes cantidades de nutrientes en su biomasa, parte de la cual es recogida en la cosecha. El problema es más grave cuando hay una cosecha completa de árboles (por ejemplo la recolección de ramas pequeñas y hojarasca).
  • Competencia de nutrientes entre árboles y cultivos: Este problema probablemente es más serio cuando los árboles tienen un sistema radical establecido, que domina al de los cultivos anuales recién plantados. Idealmente, los sistemas radicales de los árboles en los sistemas agroforestales deberían tener penetración profunda y una dispersión lateral limitada.
  • Competencia por humedad entre árboles y cultivos. En las zonas de las sabanas secas y semiáridas, este es posiblemente el problema más serio que se ha encontrado en la agroforestería
  • Producción de sustancias que inhiben la germinación o el crecimiento. Algunas especies de Eucaliptos producen toxinas que pueden inhibir la germinación o el crecimiento de algunas hierbas anuales. Se ha sugerido también que la producción de sustancias alelopáticas de las raíces de los árboles pudiera presentar problema en la agroforestería, pero hay poca evidencia de esto.

Entender la magnitud y la proporción de los efectos benéficos así como de los efectos adversos de los árboles sobre los suelos, es la clave para el diseño y manejo exitoso de los sistemas agroforestales.

 

3.7 Otros sistemas y prácticas agroforestales


3.7.1 Agroforestería para la producción de leña

 

https://www.researchgate.net/profile/Rene_Reyes/publication/284655121/viewer/AS:299698662461443@1448465137990/background/7.png
Leña. Foto de aquí.

Eckholm (1975), citado Nair, 1997, señaló el problema de la escasez de leña como la “otra crisis energética”. Estimó que a principios y mitad de los setenta), “no menos de 1.5 mil millones de personas en los países en desarrollo derivan por lo menos 90% de sus requerimientos energéticos de la madera y el carbón y otros mil millones satisfacen por lo menos 50% de sus necesidades energéticas de esa misma manera; este recurso esencial está seriamente amenazado; y el mundo en desarrollo está enfrentando una carencia crítica de leña tan seria como la crisis petrolera”. También se ha generado mucha preocupación acerca del impacto ambiental potencial del problema de la leña. La recolección de leña se cita frecuentemente como un factor que contribuye a diezmar los bosques tropicales.

 

Aunque estas aseveraciones son raramente verificadas, hay una fuerte evidencia que sugiere que el uso de madera para leña es en cierto modo un elemento que contribuye a la degradación de los recursos naturales, en las regiones agrícolas, donde las presiones sobre los recursos son grandes.

A pesar de la carencia de un acuerdo sobre los puntos específicos del problema, se acepta universalmente que la escasez de leña es un problema muy serio que afecta no sólo a las unidades familiares, sino también al uso y conservación de los recursos nacionales e internacionales. Una de las medidas que se han tomado para enfrentar este problema, es la de promover la plantación de árboles para la producción de leña. Varios programas se promovieron en donde se incluían la plantación de árboles por los agricultores en sus propias fincas o en las tierras de propiedad comunal o pública, se conocen generalmente como proyectos sociales forestales o agroforestales (para la producción de leña).

Algunos observadores creen que la clave para resolver el problema de la leña, es alentar a las familias para que cultiven suficientes árboles para satisfacer sus propios requerimientos y generar excedentes para vender. Sin embargo, estos proyectos no han sido alentadores, dado que el pequeño agricultor le interesa tener árboles de usos múltiples, no importa que tan seria sea la escasez de leña.

Producción de leña

 

El éxito ha sido también bloqueado por el hecho de que muchas parcelas de bosque fueron plantadas en tierras comunales, sin un claro entendimiento de quien exactamente mantendría las plántulas y quien tendría los derechos para los eventuales productos del bosquete.

Leña de monte. Fotod de aquí.

Adicionalmente, la población local, no considera la escasez de leña como un problema actual ya que la leña es reemplazada por alternativas como rastrojo, estiércol, ramitas, cortezas, etc. Otras carencias (como la escasez de materiales de construcción y forraje), son vistas frecuentemente más importantes que la escasez de leña. Así, los proyectos establecidos en la India, finalmente los productos obtenidos son postes de alto valor o madera para pulpa en lugar de leña. Por lo anterior se observa que la gente esta más interesada en satisfacer sus necesidades de forraje y otras necesidades, siendo la leña un beneficio subsidiario en lugar de ser un primer motivo.

Rastrojo de maíz. Foto de aquí.

Un punto importante es el tipo de especies que se prefieren para la leña, por ejemplo en Níger, se prefiere leña de la especie Combreatum, así que especies como Azadirachta indica y Eucaliptus que se han promovido extensivamente en el Sahel por más de 20 años, todavía no son tan populares. De igual manera, los mercados de leña en la India están dominados por Acacia nilotica, Tamarindus indica, Prosopis y otras especies locales, a pesar de los esfuerzos de plantar árboles a gran escala para producción de leña por las agencias estatales usando especies exóticas como Leucaena, Casuarina y Eucaliptus. En nuestro país, sin embargo la preferencia de uso para leña se concentra principalmente en el mezquite Prosopis sp, palo brasil Haematolylon brasiletto, diferentes tipos de huizaches Acacia spp y sobre todo se prefiere los encinos Quercus spp, también para la elaboración del carbón, entre otras especies nativas.

Estas experiencias sugieren que:

  • Los agricultores rara vez comparten las preocupaciones de las agencias de desarrollo y de los gobiernos para la amenazante crisis que representa la escasez de leña.
  • Aunque existe un gran potencial para mejorar su producción a través de programas agroforestales (y silvicultura social), para que éstos tengan éxito, la leña debería ser promovida como un beneficio adicional, más que como un producto principal; y,
  • Los pequeños propietarios y las comunidades, seleccionaran consistentemente árboles localmente adaptados y generadores de ingresos aceptables que producen múltiples artículos, de preferencia a aquellos que sólo proporcionan leña.

Árboles para leña

 

Gran número de especies leñosas han sido identificadas para leña. Se podría argumentar que cualquier material leñoso puede serlo y por lo tanto cualquier planta leñosa puede ser utilizada como combustible. Pero el término “especies para leña (o madera para fuego)”, se refiere a plantas adecuadas que proporcionan madera para cocinar, calentar y algunas veces alumbrar. Existen dos volúmenes de Firewood Crops (NAS, 1980,1983), en el cual se identificaron 1200 especies para leña, de las cuales a 700 se les dio el rango máximo, significando que eran potencialmente más valiosas que las otras. En estos reportes se dio especial consideración a las plantas que:

  • Tienen otros usos diferentes al de proveer leña;
  • Son fácilmente establecidas y requieren poco cuidado;
  • Se adaptan bien a diferentes condiciones ecológicas, incluyendo problemas ambientales como suelos tóxicos o deficientes en nutrimentos, áreas con pendiente pronunciada, zonas áridas y tierras altas tropicales;
  • Tengan características deseables, como capacidad para fijar nitrógeno, crecimiento rápido, capacidad para regenerarse; leña que tenga alto valor calorífico y que arda sin chispas o humo tóxico.

3.7.2. Entomoforestería 

La entomoforestería se refiere a cultivar árboles en combinación interactiva con insectos para obtener productos útiles al hombre. Los sistemas principales son la apicultura, (cultivo de abejas para la producción de miel y otros productos asociados como la jalea real, polen), sericultura (producción de seda) y la producción de laca (relación árbol-insecto parásito).

3.7.2.1 Apicultura 

Apicultor mexicano. Foto de aquí.

En general, la apicultura en Latinoamérica esta bien desarrollada con una cantidad substancial de producción de miel para consumo local, así como para la exportación. En México, donde la apicultura es una práctica muy difundida, más de 45 mil familias dependen para su sobrevivencia de la producción de miel.

 

La apicultura consiste de colmenas hechas de troncos de madera, donde reside la colonia de abejas. Las abejas hacen miel del néctar y facilitan una mejor polinización. La apicultura, requiere un conocimiento técnico especializado para cuidar las abejas, los movimientos de las colmenas, las cosechas y el procesamiento. Las familias que se especializan en el cultivo de abejas tienen un conocimiento tradicional o reciben entrenamiento.

Hay dos clases de práctica apícola: de subsistencia y comercial. La apicultura de subsistencia es una producción a pequeña escala con 15 a 20 colmenas de abejas, que se mantienen permanentemente en el mismo lugar, ya sea en el huerto casero o en la finca familiar. La apicultura comercial consiste de un gran número de colmenas, con un rango normal de 300 a 500 o más, difundidas en varios lugares, transportadas y reubicadas en distintas áreas, en diferentes temporadas, de acuerdo con los patrones de cambio de la floración. Las áreas preferidas para la apicultura en México son las plantaciones de cítricos y café, las áreas arboladas con una alta diversidad de especies herbáceas.

 

Producción y servicios de la apicultura. La miel, el polen, la jalea real, el propóleo y la cera son los principales productos de la apicultura. La miel es un alimento muy completo ya que contiene vitaminas, minerales, aromatizantes, hormonas, aminoácidos y otras propiedades que benefician al organismo humano. El polen y la jalea real, son otros productos que se obtienen de las abejas. El polen son pequeños gránulos que las abejas juntan de las flores y almacenan en los panales para su alimentación. El polen tiene alrededor de 35% de proteínas además de grasas, minerales, vitaminas, enzimas y hormonas vegetales. La jalea real es una sustancia pastosa de color blanco que es producida por las glándulas de las abejas jóvenes. La jalea real se utiliza para alimentar a las larvas de las abejas y es el alimento especial para la abeja reina. Es muy empleada por la industria farmacéutica para revitalizar al ser humano.

 

La miel además de ser un alimento sano y puro que no requiere preparación alguna ni conservadores artificiales, está perfectamente balanceada para ayudar al cuerpo humano a mantenerlo sano. Es un antiséptico que ayuda a prevenir enfermedades respiratorias, rehumatismo, enfermedades estomacales entre otras.

 

3.7.2.2 Sericultura

 

Gusanos de seda. Foto de aquí.

La sericultura, cría de gusanos de seda para producción de seda, es una antigua práctica y está bien desarrollada desde las regiones templadas hasta las regiones subtropicales de Asia. La tecnología requiere conocimiento especializado y generalmente se practica como una tradición familiar. Se practica como una industria a pequeña escala y todos los miembros de la familia participan en algún tipo de actividades relacionadas con la sericultura. En las áreas donde la sericultura es practicada, el ingreso familiar depende casi exclusivamente de esta industria aldeana.

 

La tecnología sericultural consiste en la crianza de gusanos de seda (Bombix mori) dándoles de comer una gran cantidad de hojas de árbol de mora (Morus alba). El gusano de seda es un insecto metamórfico que experimenta cuatro etapas de crecimiento y desarrollo: huevecillo, larva, pupa y mariposa. A las larvas, mantenidas en camas de cría se les alimenta con hojas cortadas en trozos de mora a intervalos regulares. La larva madura deja de consumir y empieza a segregar la seda para envolver a los capullos, en esta etapa se colocan en montajes para envolver a los capullos. Los capullos forman la materia prima para la industria de la seda. La principal fuente de alimento para el gusano de seda es el árbol de mora que crece bien bajo condiciones húmedas hasta los 2000 m aunque es también tolerante a las sequías y al calor. El árbol de mora es una especie de usos múltiples que provee madera fina, corteza para papel de alta calidad y ramas para fabricar herramientas. Sus usos adicionales son: hortaliza, pienso, melífero, leña, rompevientos, conservación del suelo, setos vivos, sombra y ornamental.

 

La tecnología sericultural tiene el potencial para mejorar el bienestar económico de las familias rurales y puede considerarse como una opción agroforestal apropiada en situaciones específicas.

 

3.7.2.3 Producción de laca

 

La producción de laca es otra tecnología entomoforestal practicada principalmente por agricultores de escasos recursos en el sureste de Asia. Los piojos lac (Laccifer lacca) son insectos con una relación parasitaria con los árboles, que producen laca. La laca se usa en la fabricación de joyería y en la industria de gramófonos. También se usa para aislar barnices y para recubrir superficies.

 

Las siguientes son algunas de las plantas hospederas preferidas por los piojos lac: Acacia catechu, Albizia lebbeck, Annona squamosa, Cajanus cajan, Ficus glomerata, Ficus viren y Zizyphus mauritania. Los insectos desarrollan una relación parasitaria con las plantas hospederas, y la gente rural va y recolecta las ramas infectadas y cosecha la laca para el mercado local. El alcance de esta tecnología es limitado ya que provee ingresos monetarios limitados para las familias rurales de pocos recursos en ciertas áreas.


3.8 Otros sistemas asociados a los bosques

 

Actualmente se desarrollan otros sistemas dentro de las áreas naturales que pudieran interpretarse como sistemas agroforestales; sin embargo, existe una amplia discución sobre si estos sistemas se deben considerar como tales, dado las consecuencias negativas que traen a los bosques cuando no se realizan con el control y el ordenamiento adecuados.

 

3.8.1 Agricultura Migratoria

 

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Agricultura migratoria. Foto de aquí.

El término de agricultura migratoria se refiere a la agricultura o sistemas agrícolas donde la tierra con vegetación natural (bosque o pradera arbolada) es desmontada, cultivada por unos cuantos años y después abandonada. Se le conoce también como agricultura de roza, tumba y quema. Son sistemas de subsistencia orientados a satisfacer necesidades de alimentación, combustible y habitación. La agricultura migratoria es un ejemplo de agroforestería en rotación. Esta tecnología se práctica en países tropicales forestales, por personas que cortan y queman áreas forestales naturales para plantar cultivos temporales. Las primeras estaciones de cultivo son muy buenas porque las plantas se benefician del suelo residual forestal, que es rico en nutrientes. Sin embargo, este tipo de suelo es susceptible a la erosión cuando se queda descubierto y su fertilidad disminuye rápidamente, cuya variación dura de 2 a 3 años, siendo abandonado por los agricultores para que se restablezca la vegetación, denominándose a este lapso “barbecho”, el cual puede durar de 5 a 20 años.

Tales costumbres nómadas tienen las siguientes consecuencias graves:

1. El barbecho, que sirve para restaurar la fertilidad del suelo, es idéntico a la vegetación natural, que permanece al margen de todo control humano, y sin posibilidades de mejora. 2. Por lo tanto, los recursos edáficos y forestales se van perdiendo por obra del fuego, la erosión y otros factores. 3. El hombre no tiene el menor estímulo para intensificar su agricultura, o emprender mejoras a largo plazo en su tierra.

4. La necesidad de cambiar periódicamente de lugar le impide la acumulación de bienes materiales permanentes.

5. La densidad de población no puede pasar de cierto límite crítico, puesto que, cuando dicho límite está a punto de alcanzarse, se degrada todo el suelo y el hambre dispersa a la población.

6. Por lo mismo, no se pueden formar núcleos o aglomeraciones de población, y no hay urbanización posible, todo lo cual significa que los cultivadores tienen que permanecer, económicamente, en un nivel de subsistencia, sin la menor diferenciación profesional, ni intercambio o especialización, en una palabra, sin posibilidad de progreso.

7. La experiencia enseña que, allí donde se han introducido cultivos comerciales, en el afán por elevar el nivel de vida de los agricultores, sin, alterar los métodos de cultivo, los efectos destructivos de la agricultura migratoria se han intensificado.

Cuando la presión de la población es baja, la agricultura migratoria está en equilibrio con el medio ambiente natural. Cuando la densidad de población es alta, las áreas que van a ser deforestadas llegan a ser raras o están alejadas y se puede observar una reducción en el tiempo de rotación. Las parcelas donde el bosque se ha regenerado parcialmente, se talan otra vez. La fertilidad del suelo no se restablece en estas parcelas y después de varias rotaciones, o de un período demasiado largo de cultivo, el bosque se regenera cada vez menos y se convierte en sabana. El mismo fenómeno puede observarse cuando los agricultores practican la agricultura migratoria en áreas de aserraderos y de este modo obtienen acceso a muchas parcelas parcialmente desmontadas y a suelos ya empobrecidos y manejados defectuosamente.

 

Si la agricultura migratoria es o no agroforestería se puede discutir. De hecho, los árboles recolonizan la parcela abandonada espontáneamente y el agricultor no toma una acción deliberada que conduzca a esto. Sin embargo, la interacción entre árboles y cultivos es clara, porque los cultivos pueden ser plantados en la tierra que ha sido restaurada por el barbecho de árboles. Algunos autores no consideran a la agricultura migratoria como agroforestería a menos que el agricultor tome una acción deliberada para introducir o favorecer ciertos árboles en barbecho o que ciertos árboles se abandonen voluntariamente en la parcela en el momento del desmonte.

 

Las limitaciones ambientales y sociales. La agricultura migratoria era sostenible cuando la tasa de población era baja y la tierra abundante, lo que permitía dejarla un largo periodo de barbecho, con el aumento de la población local, se aumenta el periodo de cultivo y se reduce el del barbecho, lo que origina:

  • Deforestación acelerada en las regiones tropicales.
  • Emisión incrementada de carbono a la atmósfera (debido a las quemas de la biomasa forestal, se contribuye a la emisión de gases de invernadero). Se estima que el 25% del calentamiento global es atribuido a la quema de los bosques tropicales (EPA, 1990, citado por Krishnamurthy y Ávila, 1999).
  • Pérdida de la biodiversidad (Se estima que casi la mitad de los números globales de especies se encuentran en los bosques tropicales y hay millones de especies que no han sido estudiadas que pudieran representar grandes beneficios a la humanidad
  • Baja productividad de la tierra.

En casi todos los esquemas de clasificación de agricultura migratoria se designan grados diferentes de intensificación del cultivo que puede ser evaluado sobre la base del factor uso de la tierra (L):

 

Durante las etapas tempranas de la agricultura migratoria, cuando los períodos de barbecho son largos, L>10. Sin embargo, cuando se alcanza una etapa sedentaria y permanente de cultivo, como en los huertos caseros, L=1. Además los diferentes sistemas de agricultura migratoria están entretejidos en el paisaje agrícola. Así dentro del patrón general de ciclos alternativos de barbecho y cultivo, la naturaleza del cultivo migratorio varía de un lugar a otro.

 

Generalmente, se acepta que el cultivo tradicional migratorio con periodos de barbecho adecuadamente largos, es un método seguro de manejo del suelo, bien adaptado al ambiente local, ecológico y social. Antes de que el bosque sea desmontado, existe un ciclo cerrado de nutrientes, en el sistema bosque-suelo. Dentro de este sistema, la mayor parte de los nutrientes son almacenados en la biomasa y en el suelo superficial y opera un ciclo constante de transferencia de nutrientes desde un sistema a otro, a través de procesos biológicos y físicos ocasionados por la lluvia (filtración por follaje), caída de hojas, descomposición de raíces y absorción por la planta.

El desmonte y la quema de la vegetación interrumpen este ciclo cerrado de nutrientes. Durante la operación de la quema, aumenta la temperatura del suelo, y después la mayor radiación solar que cae sobre la superficie desnuda del suelo da por resultado temperaturas más altas de éste y el aire. Esta variación en el régimen de la temperatura causa cambios en la actividad biológica del suelo. La adición de ceniza a través de la quema causa importantes cambios en las propiedades químicas del suelo y en el contenido de materia orgánica.

 En general las bases intercambiables y el fósforo disponible aumentan ligeramente después de la quema; los valores del pH también aumentan, aunque generalmente sólo en forma temporal. Estos cambios en el suelo después del desmonte y de la quema dan por resultado un aumento grande de los nutrientes disponibles, así que el primer año de cultivo que se planta se beneficia considerablemente. Después, el suelo se vuelve menos y menos productivo y el rendimiento del cultivo empieza a disminuir. Las principales razones de la disminución en los rendimientos son: el agotamiento de la fertilidad del suelo, infestación enorme de malezas, deterioro de las propiedades físicas del suelo y ataque creciente de insectos y enfermedades.

Finalmente los agricultores se dan cuenta de que seguir cultivando estos campos será difícil y poco remunerativo por lo que abandonan este sitio y se van a otros, saben también que en el período de descanso, vuelve a establecerse vegetación natural, mejorando la fertilidad y productividad y pueden regresar a este mismo sitio después de algunos años.

Se han identificado como base de investigación para identificar los sistemas alternativos del uso de la tierra para la agricultura de roza, tumba y quema.

  • La agroforestería y los sistemas agropastoriles que acumulan biomasa rápidamente y producen enormes reservorios de carbono al suelo, aumentando el secuestro de carbono y disminuyendo las emisiones de bióxido a la atmósfera.
  • Las intervenciones agroforestales que mantienen o mejoran la fertilidad del suelo y disminuyen la invasión de malezas prolongaran la productividad de la tierra recién deforestada, reduciendo la necesidad de nuevos desmontes. Además, las intervenciones que permitan a los agricultores cultivar una amplia variedad de productos para diversificar su producción agrícola, aumentará la seguridad alimentaría familiar y mejorará la condición nutricional.
  • El desarrollo de alternativas sostenibles para la agricultura de roza, tumba y quema, que consiste del uso productivo de un número creciente de especies vegetales, llevará grandes beneficios a los agricultores y a la sociedad y al mismo tiempo reducirá la pérdida de la biodiversidad, minimizando una posterior desforestación.

3.8.2 Libre pastoreo en bosques

 

Libre pastoreo en bosques. Foto de aquí.

En este modelo, se utilizan terrenos con cultivos ya establecidos de especies forestales, la finalidad puede ser la producción de madera, leña, frutas, sombra y carbón, en donde son incluidos animales para pastorear, los cuales consumen los zacates y otras hierbas que crecen en el estrato herbáceo. Al respecto Bustamante y Romero (1991) indicaron que el principal objetivo de este sistema consiste en obtener algunos de los productos antes mencionados y reducir riesgos de incendio. Como objetivo secundario, se tienen ingresos económicos a corto plazo con la producción ganadera. En países como Costa Rica, se tienen pasturas en áreas de bosque, con especies maderables como el laurel Cordia alliodora, cedro amargo Cedrella odorata y caobilla Guaream sp., combinadas con leguminosas como Gliricidia sepium y Erythrina sp (Pezo e Ibrahim, 1996).

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CURSO DE AGROFORESTERÍA 2. CONCEPTOS Y DEFINICIONES

2.1 Definición de Agroforestería 

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Por agroforestería se entiende tradicionalmente, todos aquellos sistemas donde hay una combinación de especies arbóreas con especies arbustivas o herbáceas, generalmente cultivadas. Este término es muy amplio pues incluye desde la simple presencia de algunos árboles (p.e. frutales) en combinación con cultivos de vegetales o cereales, hasta sistemas complejos con múltiples especies en varios estratos. Otros autores expertos y científicos (citados por Krishnamurthy y Avila, 1999) indican que: La agroforestería es un sistema de uso de la tierra que implica una integración aceptable, en términos sociales y ecológicos, de árboles con cultivos y/o animales, simultánea o secuencialmente, de tal manera que se incrementa la productividad total de plantas y animales de una forma sustancial por unidad de producción o finca, especialmente bajo condiciones de bajos niveles de insumos tecnológicos y en tierras marginales. (P.K.R. Nair, ICRAF). La agroforestería es un manejo sostenible de la tierra que incrementa su rendimiento integral, combina la producción de cultivos (incluidos cultivos arbóreos) y plantas forestales y/o animales, simultánea o secuencialmente, en la misma unidad de tierra y aplica prácticas de manejo compatibles con las habituales de la población local (K.F.S. King y M.T. Chandler, ICRAF).

La agroforestería es cualquier sistema de uso de la tierra que: Produce combustibles y productos provenientes de árboles y arbustos (o los beneficios ambientales que surgen del cultivo de árboles y arbustos) Implica cultivos múltiples, mixtos o zonales, con o sin producción animal, en los cuales las especies leñosas perennes son utilizadas para más de un propósito, junto con cultivos herbáceos o pastos.

Mediante estas combinaciones, la agroforestería tiene el objetivo de: maximizar el uso de energía radiante, minimizar las pérdidas de nutrimentos de las plantas en el sistema, optimizar la eficiencia en el uso de agua y minimizar las escorrentías y las pérdidas del suelo (P.A. Huxley, ICRAF).

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Somarriba (1992) usó los mismos conceptos propuestos por varios autores al hacer la siguiente protodefinición. La agroforestería es una forma de uso de la tierra donde las perennes leñosas interactúan biológica y económicamente en la misma área con cultivos y/o animales. Estos elementos pueden asociarse simultanea o secuencialmente en zonas intermezclados. Los sistemas de producción agroforestal son apropiados tanto para sistemas frágiles como estables, a escalas que varían de fincas a regiones y niveles de subsistencia o comerciales. Los objetivos son: diversificar la producción, mejorar la agricultura migratoria, aumentar los niveles de materia orgánica del suelo, fijar el nitrógeno atmosférico, reciclar los nutrientes, modificar el microclima y optimizar la productividad del sistema, respetando el concepto de producción sostenible. La agroforestería debe ser compatible con las prácticas socioculturales y servir para mejorar las condiciones de vida de la región.

Lundgren, 1987, define “Agroforestería”, como un nombre colectivo para todos los sistemas y prácticas de uso de la tierra, donde plantas leñosas perennes se siembran deliberadamente en la misma unidad de tierra con cultivos agrícolas y/o animales, en combinaciones espaciales o en secuencia temporal. Deberá haber una interacción ecológica y económica importante entre los componentes leñosos y no leñosos. Las plantas leñosas, algunas veces llamadas plantas lignarias, son plantas que contienen lignina, una sustancia orgánica que impregna y une las células y fibras de la planta, cuyos tejidos están arreglados de tal manera que toman las características de la madera. Las plantas leñosas son en su gran mayoría especies longevas, y se suelen dividir de acuerdo a las características de sus hojas en perennes y caducifolias. Los árboles, que son plantas perennes leñosas que tienen un solo tallo principal, constituyen la mayor parte de las plantas lignarias. Es generalmente aceptado que para ser llamado árbol, la planta necesita tener un tamaño mínimo de alrededor de 7 metros. Las perennes leñosas que tienen menos de 7 m de alto se pueden llamar árboles pequeños (arbolitos). Los arbustos son plantas leñosas, pero que se bifurcan desde la base, por lo general son pequeños, aunque se han encontrado arbustos de más de 6 m de altura. Un matorral es un arbusto bajo con una densa ramificación.

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Las enredaderas leñosas son también plantas lignarias y generalmente requieren un apoyo o espaldera. En agroforestería se considera que los bambús son plantas perennes leñosas, aunque no contienen lignina.

A los árboles u otras perennes leñosas, plantas de temporal, y animales se les llama componentes o elementos de la agroforestería. Las plantas de temporal son generalmente herbáceas y a menudo se les llama cultivos o “cultivos anuales”. La segunda parte de la definición de agroforestería muestra que, para ser benéfica, la yuxtaposición de los diferentes componentes debe tener un efecto positivo en todo el sistema del uso de la tierra, por medio de las interacciones ecológicas y económicas entre estos componentes. Las interacciones, ya sean ecológicas y económicas, pueden ser positivas o negativas. La interacción es complementaria si la presencia de un componente aumenta el rendimiento de la otra, negativa, si la interacción de un componente perjudica a otro y neutral si una no tiene efecto en la otra. El objetivo de la agroforestería es identificar interacciones positivas y maximizarlas, y reducir las negativas.

Las principales interacciones ecológicas con respecto al clima son: (luz, temperatura, humedad, viento); en el suelo (materia orgánica, nutrientes, erosión), y recursos biológicos (plantas y animales) y el espacio disponible para el crecimiento.

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La interacción positiva o negativa entre árboles y cultivos puede traducirse a términos económicos. El monocultivo se compara a un caso en el cual los árboles ocupan el 25% de la tierra cultivada. Se supone que hay una acción directa negativa del árbol en los cultivos (luz y competencia radical) en una distancia de 2 m. El área donde el árbol interactúa directamente con los cultivos (no siempre negativamente) se le llama interfase de cultivo/árbol.

En este ejemplo, el factor tiempo no se toma en cuenta. En realidad es más probable que la interacción entre árboles y cultivos cambie a través del tiempo. Una asociación puede tener interacciones negativas o neutrales al principio, pero estas pueden pronto convertirse en positivas, por ejemplo, la fertilidad del suelo ha mejorado y la erosión ha sido controlada a través de la presencia de los árboles. Las interacciones entre cultivos y animales no son suficientes para construir un sistema agroforestal del uso de la tierra: la presencia de perennes leñosas es necesaria para que el sistema se considere agroforestal.

En términos técnicos, la agroforestería es una ciencia que se distingue así misma de la silvicultura como de la agricultura. Su objetivo es optimizar interacciones positivas entre los componentes leñosos y no leñosos, de tal manera que el sistema de producción pueda ser más sostenible y diversificado que el enfoque convencional bajo las condiciones agroecológicas y socioeconómicas dadas (Lundgren, 1987).

La mezcla de árboles cultivos y/o animales, pueden tomar muchos modelos y formas, desde los surcos alternos de cultivo y árboles podados para cercas, hasta animales pastando bajo los árboles, sin mencionar la acuacultura en áreas de manglares, la apicultura en árboles, árboles en barbecho, barreras rompevientos, cercas o setos vivos y jardines domésticos.

2.2 Ventajas de los Sistemas Agroforestales

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Una adecuada utilización de los recursos naturales, con un equilibrio entre factores biofísicos, ambientales y socioculturales lo constituyen los Sistemas Agroforestales, definidos como “la combinación infinita en tiempo y espacio de especies de árboles, con cultivos y animales o ambos”, en los cuales el aprovechamiento se realiza en los diferentes estratos, de una manera integral y sostenible, manejando en forma técnica, la biodiversidad que existe en los ecosistemas (Budowski, 1977; Manidool, 1984; Benavides, 1994).

Los sistemas agroforestales son formas de uso y manejo de los recursos naturales, en los cuales las especies leñosas (árboles y/o arbustos), son utilizadas en asociaciones con cultivos agrícolas o con animales en el mismo terreno, de manera simultánea o en secuencia temporal (Montagnini et al., 1992), esto responde a las condiciones generales de un sistema agropecuario, en donde los componentes son árboles, cultivos y animales.

Por otro lado (Kass et al., 1992), destacaron los objetivos principales de los sistemas agroforestales entre ellos: Aumentar la productividad vegetal y animal Asegurar la sostenibilidad a través de un apropiado uso de la tierra Diversificar la producción de alimentos Producir madera, leña y otros materiales diversos que sirvan para la subsistencia del agricultor, el uso industrial o la exportación Disminuir los riesgos del agricultor Mitigar los efectos perjudiciales del sol, el viento y la lluvia, sobre los suelos, minimizar la escorrentía del agua y la pérdida del suelo, combinar lo mejor de la experiencia tradicional, con los conocimientos modernos.

Condiciones para que exista un sistema agroforestal 

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Estos sistemas incluyen diversas modalidades y prácticas agrícolas con interacciones ecológicas y económicas entre los componentes árboles, animales y cultivos y/o pastos. Somarriba (1990) señaló que la agroforestería es una forma de cultivo múltiple, que tiene tres condiciones: Que existan al menos dos especies de plantas que interactúen biológicamente Que al menos uno de los componentes sea una leñosa perenne y Que uno de los componentes sea una planta manejada con fines agrícolas

(incluyendo pastos).

La agroforesteria combina la producción y el servicio. Los principales productos de los árboles de usos múltiples son combustibles leñosos, forraje y alimentos. Otros productos, que se encuentran menos frecuentemente, incluyen las sustancias médicas, gomas y resinas, aceites esenciales, fibras y ceras (Von Carlowitz, 1986).

2.3 Las Especies Vegetales y Animales en Agroforestería

Las especies que mayormente se han utilizado en sistemas silvopastoriles son el guaje Leucaena leucocephala, Gliricidia sepium y Crytalia argentea, así como otras especies no leguminosas como el mojo o ramón Brosimum alicastrum y guacima Guazuma ulmifolia. Dentro de los sistemas de producción se manejan:

Sistemas Agroforestales Pecuarios

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a) Pastoreo en bosques naturales: Sistemas silvopastoriles más antiguos y se han practicado desde hace mucho tiempo en Europa y en América desde la colonización. En el caso particular de España, las “dehesas”, se han desarrollado como una silvicultura pastoral especializada, con un manejo de los encinos (Quercus spp) mediante podas que favorezcan la producción de bellotas y de forraje tanto de los árboles como del pasto.

b) Pastoreo en plantaciones forestales para madera: De manera creciente se está considerando la integración de un componente ganadero en las plantaciones forestales comerciales por dos motivos: para proporcionar ingresos durante el tiempo que los árboles no se explotan y para reducir los riesgos de los incendios forestales.

c) Pastoreo en huertos: En la zona del Mediterráneo es tradicional el pastoreo en los olivares para control de malezas y reducción de incendios. En las zonas tropicales el mayor interés ha sido en la integración de ovinos en los huertos de cítricos.

d) Pastoreo de plantaciones de árboles con fines industriales: El pastoreo tanto de ovinos en plantaciones de caucho, como de ovinos y bovinos en plantaciones de palma de aceite, es una práctica que esta aumentando principalmente en el sudeste asiático. Existe un potencial enorme de producción ovina y vacuna basada en los recursos forrajeros que crecen en las plantaciones mismas tanto para caucho como para palma de aceite y coco, este último sobre todo, es muy común en las costas del Pacífico Mexicano.

e) Praderas con árboles o arbustos forrajeros en la pradera: Consiste en la incorporación de árboles o arbustos forrajeros o multipropósito en las praderas naturales o artificiales. Las modalidades pueden incluir los cercos vivos, los bancos de proteína (generalmente de leguminosas) y la inclusión de forrajeras arbustivas o arbóreas directamente en las praderas. En ciertos casos el componente de gramíneas se ve reducido a un mínimo, especialmente cuando hay varios estratos de plantas en sistemas silvopastoriles especializados, para la producción pecuaria. Estos sistemas están aun poco difundidos, pero representan el potencial mayor en cuanto a su posible impacto a nivel de la producción animal en Latinoamérica tropical. Sistemas agroforestales especializados para la producción animal intensiva. Estos sistemas se basan en la producción intensiva de forrajes de alto valor nutritivo (Morus, Hibiscus, Malvaviscus) en combinación con leguminosas para reducir los aportes externos de abonos o fertilizantes nitrogenados (Benavides, 1994). Estos forrajes de alta calidad, pueden reemplazar completamente los concentrados a base de cereales y tortas de oleaginosas sin reducción de la calidad ni la cantidad de leche, y por tanto permiten niveles muy altos de intensificación sin alta dependencia de insumos externos.

Ventajas de los Sistemas Silvopastoriles especializados para la Producción Pecuaria 

Las ventajas de los sistemas silvopastoriles dirigidos específicamente a intensificar la producción animal en comparación con los sistemas basados en monocultivo de pastos se exponen a continuación:

a) Mayor cantidad y variedad de alimento con mejor calidad

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El aprovechar la capacidad fotosintética de estratos múltiples de plantas destinadas específicamente a proporcionar alimento para los animales, representa uno de las mayores oportunidades para intensificar la producción pecuaria de manera sostenible, sin la dependencia de recursos externos.

Uno de los objetivos a alcanzar sería el establecer una comunidad secundaria estable, con varios estratos de plantas productoras de follaje o frutos, con valor nutritivo complementario. Aunque las combinaciones posibles son ilimitadas, dependiendo de las especies vegetales y animales involucradas y las condiciones de suelo y clima, la siguiente estructura vegetal daría buenos resultados en muchos lugares:

  • Estrato arbóreo alto. Este estrato compuesto de un número determinado de individuos repartidos uniformemente, además de proporcionar una media sombra que favorece la creación de un micro-clima en el cual se mantienen los forrajes de calidad por periodos más prolongados, también ayudan con la extracción de nutrientes del subsuelo, y pueden proporcionar tanto frutos como follaje caducifolio, que los animales aprovechan en ciertas épocas del año. Este estrato es clave para la estabilidad del sistema, pero es el que tarda más tiempo en establecerse. También pueden compartir este estrato palmas que proporcionan frutos comestibles, y otros productos, y que en ocasiones no son eliminadas como el resto de la vegetación arbórea, o dadas sus características propias pueden ser transplantadas con facilidad aún siendo individuos adultos. Especies para este estrato podrían incluir Albizia saman, Albizia lebbeck, Enterolobium cyclocarpum, Erythrina poeppigiana, Prosopis spp. etc., y entre las palmas Roystonea regia, Eleais guineensis, Bactris gasipaes y Mauritia flexuosa.
  • Estrato medio arbóreo. Compuesto de árboles y arbustos para ramoneo, constituye el componente forrajero más importante. Idealmente, está formado de una combinación de leguminosas (Leucaena leucocephala, Gliricidia sepium, Sesbania spp, Erythrina berteroana) y de plantas con follaje de alta calidad (Morus alba, Hibiscus rosa-sinensis, Malvaviscus arboreus, Trichanthera gigantea).
  • Estrato medio trepador. Formado de leguminosas trepadoras como (Neonotonia wightii, Centrosema pubescens, Clitoria ternatea, Teramnus labialis) junto con otras son las especies de este estrato.
  • Estrato Herbáceo. Este está compuesto de pastos (Panicum maximum, Paspalum spp, Brachiaria spp, Setaria spp), leguminosas (Arachis pintoi, Stylosanthes guianensis, etc) y otras forrajeras herbáceas.
  • En forma resumida los follajes proporcionan nitrógeno y otros nutrientes necesarios para el adecuado funcionamiento ruminal en dietas basadas en forrajes de baja calidad; son una fuente excelente de energía digestible; y pueden proporcionar proteína sobrepasante necesaria para asegurar una respuesta productiva (en ganancia de peso o en aumento de producción de leche) en los animales alimentados con forrajes.

b) Micro-ambiente favorable para los animales

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El micro-clima que se crea bajo los árboles beneficia también a los animales domésticos que se mantienen más frescos a la media sombra, que bajo el fuerte sol tropical. Aunque en las condiciones de pastoreo en praderas artificiales, los bovinos tienden a pastar preferiblemente en las horas más frescas, ciertamente su consumo se ve limitado tanto por razones de regulación del balance térmico, como por restricciones del horario de pastoreo.

c) Expansión de la biodiversidad

Sistema silvopastoril tradicional en el Chaco montañoso de Bolivia. J. Jacobi
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Estos bosques diseñados para la producción animal también favorecerán gradualmente el aumento de la biodiversidad de especies animales silvestres, y la recuperación de los nutrientes presentes en la vegetación original, a partir de la extracción de los mismos del subsuelo.

d) Potencial de fijación de carbono 

Aunque recientemente se ha calculado el potencial de fijación de carbono atmosférico en praderas con pastos “mejorados”, la capacidad de fijar carbono, y con esto contribuir a reducir el efecto invernadero, de los sistemas silvopastoriles con varios estratos, será significativamente superior a cualquier monocultivo de pastos. 5. Ventajas adicionales a nivel de finca La introducción de especies arbóreas y arbustivas en la finca, proporcionan además beneficios adicionales como protección de mini-cuencas, incluyendo la protección del suelo contra la erosión, principalmente en áreas de pendiente; producción de postes, estacas y madera; protección del viento; y embellecimiento del paisaje, lo que repercute también en un valor mayor para la finca.

Interacciones entre los Sistemas Silvopastoriles

Los árboles han sido utilizados por la humanidad durante miles de años para diversos fines, Clavero (1996) mencionó que el uso directo, especialmente de leguminosos es sin duda la producción de forraje, cuya principal ventaja es el alto contenido de proteína del follaje y de los frutos, principalmente en la época seca. Por otro lado, la interacción entre los componentes suelo, pasto, animal y especies leñosas puede ser benéfico y perjudicial.

La magnitud de estas interacciones dependerá, principalmente, de las especies seleccionadas, de la densidad de la plantación, del arreglo espacial y del manejo aplicado (Bustamente y Romero, 1991; Febles et al., 1995; Simón, 1996; Pezo e Ibrahim, 1996). Entre las interacciones dependerá, principalmente, de las especies seleccionadas, de la densidad de la plantación, del arreglo espacial y del manejo aplicado (Bustamante y Romero, 1991; Febles et al., 1995; Simón, 1996; Pezo e Ibrahim, 1996).

Entre las interacciones benéficas se pueden citar las siguientes:

  • La presencia de los árboles produce un efecto de sombra y favorece el establecimiento de un microclima, al atenuar la intensidad lumínica y la temperatura foliar de las plantas, mejora también el contenido de proteína bruta delos pastos acompañantes.
  • El ciclo de renovación orgánica, se incrementa al retornar al suelo residuos vegetales y animales (Febles et al., 1995). Reciclado y fijación de nitrógeno por sus raíces y mayor diversidad en el consumo de alimentos (Clavero, 1996).
  • En el caso de plantaciones de árboles, la ganadería contribuye a la utilización y control de pastos y malezas que compiten con el desarrollo de árboles jóvenes.
  • En el caso de los frutales o Palmae, la limpia que hace el ganado facilita la cosecha y posterior aprovechamiento de los productos del sistema (Bustamante y Romero, 1991).
  • Reducción en la velocidad de caída de las gotas de agua al suelo, debido a los árboles, que con sus copas interceptan la lluvia y ésta cae menos violenta, lo cual favorece la infiltración, evitando los fuertes escurrimientos y de esta manera se reduce la erosión y los riesgos de inundaciones (Eckholm, 1977).
  • Con el uso de los árboles, se logra una mejor utilización del espacio vertical. Se simulan los modelos encontrados en la naturaleza en cuanto a la estructura y la forma de vida, se purifica el aire, el agua y se embellece el paisaje (Febles et al., 1995).
  • Blanco (1992) indicó el efecto del impacto animal en un sistema silvopastoril donde éste, rompe la superficie del suelo expuesto a la intemperie, con el pisoteo incorpora las heces y el mantillo orgánico al suelo, acelerando el reciclaje de nutrientes y ayuda al establecimiento de las plántulas.

Limitantes para el Desarrollo de los Sistemas Silvopastoriles Especializados

Las principales limitantes para el desarrollo y la adopción de los sistemas silvopastoriles especializados, se exponen a continuación. Esta no es una lista exhaustiva, y seguramente en cada localidad habrá algunas limitantes específicas no incluidas aquí. El orden de importancia de las limitantes también variará para cada situación.

1. Identificación de especies vegetales idóneas para cada estrato.

Se requerirá investigación, consulta con campesinos (conocimiento tradicional) y un análisis de las experiencias en otros lugares, con condiciones similares, para determinar las especies por incluir en los sistemas silvopastoriles. Debido a que los costos de introducción de las especies arbóreas y arbustivas puede ser considerable, y el tiempo requerido para su desarrollo, la adecuada selección de especies es muy importante.

2. Tecnología de incorporación de las especies.

La factibilidad técnica y económica para el establecimiento de las diferentes especies en la pradera, será determinante para la adopción de los sistemas silvopastoriles. En Cuba, Albizia lebbeck ha sido seleccionada por su facilidad de reproducción natural en los potreros de pastos. 3. Metodologías para la conversión a nivel de finca.

La planificación de la reconversión por potreros debe ser cuidadosamente realizada para asegurar la disponibilidad de forraje para los animales a través del año, durante el período de transición. 4. Financiamiento para las Inversiones La rentabilidad de la conversión hacia sistemas silvopastoriles, debe determinarse si se quiere interesar a los organismos financieros a proporcionar el crédito necesario para las inversiones. La rentabilidad debe incluir los componentes de biodiversidad, protección ambiental y perspectivas de desarrollo rural. Asimismo Febles et al. (1995) mencionaron otras desventajas de los sistemas silvopastoriles, entre ellas: La competencia por la luz, debido a la sombra que los árboles ejercen sobre los estratos inferiores, lo que en algunos casos afecta los rendimientos y la calidad del forraje en la asociación, principalmente de gramíneas heliófitas y fotoperiódicas. Estos efectos se pueden atenuar con la regulación de la entrada de luz, mediante una adecuada densidad de árboles y la utilización de aquellos que proyecten sombra difusa y de plantas como zacate guínea Panicum maximum y otras que responden bien a determinada intensidad de luz. En el caso de ecosistemas con lluvias marginales, la competencia por agua y nutrientes puede perjudicar fuertemente a las plantas herbáceas. El descanso y sombreo del ganado bajo los árboles, produce la disminución de la cobertura herbácea y causa compactación al suelo, también produce daño físico a los árboles jóvenes al rascarse en el tallo, raspar la corteza y/o que consuman intensamente los rebrotes (Pezo e Ibrahim, 1996).

Otra desventaja, que presentan estos sistemas son las prácticas mecanizadas de cultivos, henificados o ensilado que se ven afectadas por la interferencia de árboles, a menos que la plantación de éstos se planifique con estos fines, ya sea usando líneas simples o franjas.

2.4 Criterios para la Clasificación de Sistemas y Prácticas Agroforestales 

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Un sistema agroforestal se define como un “conjunto de componentes agroforestales interdependientes (árboles con cultivos y/o animales) representando un tipo común de uso de tierra en cierta región”. Dependiendo del interés y énfasis de las estrategias para el desarrollo de los sistemas mejorados, la naturaleza de un marco dado variará. En consecuencia, cualquier esquema de clasificación debería:

  • Incluir una manera lógica para agrupar los factores principales de los cuales dependerá la producción del sistema
  • Indicar como el sistema es manejado (señalando las posibilidades de las intervenciones de manejo para mejorar la eficiencia del sistema)
  • Ofrecer la flexibilidad para reagrupar la información; y ser práctico

La complejidad de estos requerimientos sugiere que un solo esquema de clasificación no puede satisfactoriamente acomodar a todos ellos; quizá sea necesaria una serie de clasificaciones, cada una basada en un criterio definido para servir a un propósito diferente. Los criterios más obvios y fáciles de usar para la clasificación de sistemas agroforestales son el arreglo temporal y espacial de componentes, la importancia y rol de éstos, los objetivos de la producción del sistema, y el escenario económico-social.

Estos criterios corresponden a la estructura, función, naturaleza socioeconómica o rango ecológico del sistema. Por lo tanto los sistemas agroforestales pueden caracterizarse de acuerdo a:

  • Base estructural: Se refiere a la distribución, arreglo espacial, estratificación vertical y arreglo temporal de los diferentes componentes,
  • Base funcional: Se refiere a la función principal o papel del sistema, generalmente condicionado por los componentes leñosos (estos pueden ser de naturaleza de servicio o de protección, ejem. rompevientos, cinturón de protección, conservación de suelos),
  • Base socioeconómica: Se refiere al nivel de insumos de manejo (baja inversión, alta inversión) o la intensidad o escala de administración y metas comerciales (de subsistencia, comercial, intermedia),
  • Base ecológica: Se refiere a la condición ambiental y la adaptabilidad ecológica de los sistemas, con base en el supuesto de que ciertos tipos de sistemas pueden ser más apropiados para ciertas condiciones ecológicas; ejem. Puede haber un conjunto de sistemas agroforestales para tierras áridas y semiáridas, tierras altas tropicales, trópicos húmedos de tierras bajas, etc.

Clasificación estructural de sistemas

La estructura del sistema se puede definir en términos de sus componentes y el papel o función esperado de cada uno, manifestado por sus rendimientos. Sin embargo, es importante considerar el arreglo de los componentes en adición a sus tipos.

2.4.1 Basados en la naturaleza de sus componentes

En los sistemas agroforestales hay tres conjuntos básicos de elementos o componentes que son manejados por el hombre, principalmente, los árboles o perennes leñosos, herbáceas (cultivos agrícolas que incluyen especies de pasturas) y animales. Para que un sistema de uso de la tierra sea designado como un sistema agroforestal, este debe contener siempre una perenne leñosa.

Cuadro 1. Principales enfoques para la clasificación de los sistemas y prácticas agroforestales

2.4.2 Basados en el arreglo de sus componentes

 

Se refiere a los componentes vegetales del sistema (especialmente si el sistema incluye componentes vegetales y animales). Tal arreglo de las plantas en combinaciones multiespecies puede incluir las dimensiones de espacio y tiempo. Los arreglos espaciales de plantas en las mezclas agroforestales varían desde conjuntos mixtos densos (como en los huertos caseros) hasta conjuntos mixtos dispersos (como en la mayoría de los sistemas silvopastoriles).

 

Los arreglos temporales de plantas en la agroforestería pueden tomar varias formas. Un ejemplo extremo, son los ciclos de agricultura migratoria tradicional, que incluyen de 2 a 4 años de cultivo, seguidos por más de 15 años de un ciclo de barbecho, cuando una especie leñosa seleccionada o mezcla de especies es plantada o se permite que se regenere naturalmente. De igual manera, algunos sistemas silvopastoriles pueden incluir parcelas de pastos en rotación con especies leñosas, con las mismas especies de pastos que quedan en la tierra por varios años durante esta fase. Estos arreglos temporales de componentes en la agroforestería, han sido descritos con términos tales como: coincidentes, concomitantes, separados, interpolados, etc.

 

Cuadro 2. Arreglo de los componentes en los sistemas agroforestales

 

Fuente: Nair, 1985ª (Citado por Nair, 1997).

2.4.3 Clasificación basada en la función de los sistemas

 

Producción y protección (que es la piedra angular de la sostenibilidad) son, teóricamente, dos atributos fundamentales de todos los sistemas agroforestales. Esto implica que los sistemas agroforestales tienen una función productiva, generando uno o más productos que generalmente satisfacen las necesidades básicas, así como también un papel de servicio (ejem. Protegiendo y manteniendo los sistemas de producción).

Un sistema de uso de la tierra a pesar de su grado de comercialización, puede ser descrito y evaluado en términos de producción para las necesidades básicas relevantes tales como alimentos, energía, techo, materias primas y dinero. Adicionalmente se reconoce el papel de servicio de las perennes leñosas como factores que contribuyen a la producción para una o más de estas necesidades básicas. Por ejemplo la conservación de suelos afectada por prácticas agroforestales apropiadas, puede ser expresada en términos de contribución para aumentar la sostenibilidad de la producción de cultivos.

De igual manera, el mejoramiento del microclima a través de arreglos bien diseñados de árboles y cultivos (ejem. Cinturones de protección) puede ser evaluado en términos de sus efectos sobre los rendimientos de cultivos. Todos los sistemas agroforestales producen más de un artículo para las necesidades básicas (en gran parte, por la naturaleza de usos múltiples del componente perenne leñoso asociado). Por lo tanto, todos los sistemas agroforestales cumplen tanto un papel productivo como uno protector, aunque en varios grados. Dependiendo del dominio del rol particular, el sistema puede ser nombrado productivo o protector.

 

2.4.4 Clasificación basada en condiciones ecológicas

 

Las descripciones de sistemas actuales, así como también las recomendaciones de tecnologías agroforestales potenciales, para zonas agroecológicas específicas, incluyen una mezcla de varias formas de agroforestería (en términos de la naturaleza así como también del arreglo de los componentes); puede haber sistemas agrisilvicolas, silvopastoriles o agrosilvopastoriles en cualesquiera de las regiones ecológicas.

En resumen, la mayoría de los sistemas agroforestales se pueden encontrar en todas las zonas agroecológicas, por lo tanto, la zonificación agroecológica per se no puede tomarse como una base satisfactoria para la clasificación de los sistemas agroforestales. Sin embargo, las características agroecológicas pueden usarse como una base para diseñar los sistemas agroforestales, porque se pueden encontrar regiones ecológicas similares en diferentes regiones geográficas y los sistemas agroforestales en zonas ecológicas, similares en diferentes regiones geográficas son estructuralmente similares.

2.4.5 Clasificación basada en criterios socioeconómicos 

Foto de aquí.

Los criterios socioeconómicos como la escala de producción, nivel de inversión y manejo tecnológico, también han sido usados para clasificar los sistemas agroforestales. El término comercial es usado cuando la meta mayor del sistema es la producción (generalmente, una sola mercancía) para la venta. En estos sistemas, la escala de operaciones frecuentemente es de media a grande y la propiedad de la tierra puede ser gubernamental, corporativa o privada, la mano de obra generalmente es pagada y contratada. Los sistemas agroforestales “intermedios” son aquellos que están entre la escala comercial y de subsistencia de producción y administración. Las principales características que distinguen el sistema intermedio del sistema comercial por una parte y del sistema de subsistencia por la otra, son el tamaño de la finca y el nivel de prosperidad económica. Los antropólogos definen a los agricultores de subsistencia como aquellos que producen la mayor parte de lo que consumen, o consumen la mayor parte de lo que producen. Los sistemas de agroforestería de subsistencia son aquellos donde el uso de la tierra esta dirigido a satisfacer las necesidades básicas y es administrada por el propietario o el ocupante y su familia. La mayor parte de los sistemas agroforestales practicados en varias partes de los países en desarrollo se colocan bajo la categoría de subsistencia.

Agrupar los sistemas agroforestales de acuerdo con estos criterios socioeconómicos y de manejo, es otra manera de estratificar los sistemas para un plan de acción. Tal enfoque será útil en esfuerzos de desarrollo, por ejemplo. Sin embargo, hay algunos inconvenientes si estos criterios son aceptados como la base primaria para clasificar los sistemas. Primero, los criterios para definir las diferentes clases no son fácilmente cuantificables; las normas puestas para tal diferenciación reflejarán la situación general socioeconómica de una cierta localidad. Además estas fronteras de clases también cambiarán con el tiempo.

 

Un Marco para la clasificación:

 

Lo anterior revela que los criterios comúnmente usados para clasificar los sistemas y prácticas agroforestales son:

 

Estructura del sistema (naturaleza y arreglo de los componentes), Función del sistema (rol y producción de componentes), Zonas agroecológicas donde existe el sistema o es adoptable, y Escalas socioeconómicas y niveles de manejo del sistema.

Puesto que solamente hay tres conjuntos básicos de componentes que son manejados por el hombre en todos los sistemas agroforestales (perennes leñosas, plantas herbáceas y animales), un primer paso lógico en la clasificación de la agroforestería se debería basar en la naturaleza de estos componentes. Como se discutió previamente, hay tres categorías principales:

  1. Agrisilvicultural
  2. Silvopastoril
  3. Agrosilvopastoril

El sistema puede ser agrupado de acuerdo con cualquiera de los criterios de orientación por propósitos mencionados anteriormente. Cada uno de los grupos resultantes puede tener cualquiera de las tres categorías mencionadas con un prefijo, por ejemplo: Sistema silvopastoril para producción de ganado en sabanas tropicales, Sistema agrisilvicola para la conservación del suelo y la producción de alimentos en las tierras altas tropicales.

Sistemas agrisilvicolas: cultivos- incluyendo arbustos/enredaderas/cultivos de árboles- y árboles.

Sistemas silvopastoriles (árboles + pasturas y/o animales)

 

Sistemas Agrosilvopastoriles (árboles +cultivos + pasturas / animales)

 

Fuente: Nair, 1991 (Citado por Nair, 1997)

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1.- ANTECEDENTES HISTÓRICOS A NIVEL MUNDIAL

 

En América Tropical: Muchas sociedades desde tiempos prehispánicos, han estimulado las condiciones forestales para obtener los efectos benéficos del ecosistema forestal. Por ejemplo, en Centroamérica en parcelas no mayores de una décima de hectárea, era común entre los agricultores el cultivo de decenas de plantas, donde un agricultor, plantaba árboles frutales como papayas, en otro estrato arbustos frutales o maderables, una capa de anuales de diferentes alturas como el maíz y finalmente una extensa superficie cubierta de calabaza (Wilken, 1977).

https://leavingthesafeharbor.wordpress.com/2012/02/25/mayan-milpa/

 

En Asia, los Hanunóo de las Filipinas practicaban un tipo complejo de cultivos “alternos”. Al limpiar el bosque para uso agrícola, dejaban deliberadamente árboles que al final de la temporada del cultivo de arroz, proporcionaban un dosel parcial de nuevo follaje para prevenir la exposición excesiva del suelo al sol. Los árboles eran una parte indispensable del sistema agrícola Hanunóo y eran plantados o conservados en el bosque original, para proporcionar alimentos, medicina o madera para construcción y cosméticos (Conklin, 1957).

http://www.fao.org/docrep/x5385s/x5385s05.htm

En África fue un poco diferente, en el sur de Nigeria se cultivaron juntos ñame, maíz, calabaza y fríjol bajo una cubierta de árboles dispersos. Los Yoruba del oeste de Nigeria, que han practicado durante mucho tiempo un sistema intensivo de herbáceas, arbustos y cultivos arbóreos mezclados, proclaman que este sistema intensivo, es un medio para conservar la energía humana, haciendo un uso completo del espacio limitado, que se ganó al bosque espeso. Los Yoruba también sostienen que este sistema es un medio económico para mantener la fertilidad del suelo, así como para combatir la erosión y la filtración de nutrientes (Ojo, 1966).

https://es.pinterest.com/pin/364017582353738362/

Por otro lado Krishnamurthy y Avila (1999), mencionan que las Chinampas de México, es un buen ejemplo de un sistema agroforestal tradicional, practicado sobre los lagos poco profundos en elevadas altitudes o en áreas pantanosas de tierras bajas, por los nativos de Mesoamérica desde hace siglos. Las chinampas son las parcelas de campo elevadas que varían de 3 a 10 metros de ancho, de longitud variable y hasta de 50 a 100 cm. arriba del nivel del agua, construidas de lodo excavado de las áreas adyacentes y amontonado sobre la parcela, formando una estera gruesa con materiales orgánicos. La Chinampa es un sistema de enrejado dividido por largos canales cruzados con “calles” ríos. Todos los lados de las Chinampas están reforzados por sauces (Salix spp), cuyas raíces estabilizan las orillas de la parcela. Los árboles también funcionan como rompevientos y como barrera para controlar la movilización de plagas de insectos.

http://www.xataka.com.mx/ciencia/desechos-organicos-podrian-ser-la-clave-para-rehabilitar-chinampas-de-xochimilco

Las Chinampas, son un sistema integrado de producción de alimentos, que incluye la producción de peces y otros animales acuáticos en los canales, cultivos básicos, hortalizas y una variedad de flores en las parcelas elevadas; ganado de establo, diversos árboles frutales y producción de miel en los huertos familiares. La diversidad de los componentes de producción y la productividad de las chinampas son notables. La sostenibilidad de las Chinampas, aún después de un cultivo continúo de más de 1000 años, es ejemplar. Los logros hechos al diseñar y sostener este sistema agroforestal tradicional, indican el ingenio humano para vencer las restricciones de producción, impuestas por las limitaciones ambientales.

 

Los huertos caseros, un antiguo sistema de subsistencia de producción de alimentos alrededor de las viviendas, es otra ilustración de un sistema agroforestal tradicional, que se encuentra comúnmente en todas las condiciones biofísicas y situaciones socioeconómicas. El sistema de huertos caseros, incluye un manejo deliberado, de árboles y arbustos de usos múltiples, en asociación estrecha con cultivos y ganado dentro del perímetro de los hogares, con trabajo familiar, realizado con herramientas simples, la producción se destina generalmente para el consumo del hogar. Los huertos caseros proporcionan una seguridad nutricional significativa para las familias de escasos recursos y contribuyen a la protección del paisaje rural.

 

http://www.cuexcomate.com/2016/05/como-se-conservan-las-semillas-en.html

La agricultura de roza-tumba y quema o la agricultura migratoria: Practicados ampliamente en los trópicos, es otro ejemplo de tradición agroforestal. Los agricultores rozan, tumban dejan secar y queman la vegetación, luego plantan cultivos o los convierten en potreros, utilizando las cenizas como fertilizantepara enriquecer el suelo. El área es cultivada tanto tiempo, como la tierra permita una buena producción, generalmente dos o tres ciclos de cultivo, y luego dejan en barbecho la misma área, para que crezcan especies de árboles, pasando un período entre 10 y 25 años, hasta que se acumula suficientes nutrientes. Los agricultores regresan al sitio, lo rozan, tumban y queman, y el ciclo se reinicia.

http://gubiler.blogspot.mx/2012_03_01_archive.html

Hay varios ejemplos de prácticas tradicionales de uso del suelo que incluye una producción combinada de árboles y especies agrícolas, en la misma porción de tierra, en varias partes del mundo.

Estos son ejemplos de lo que se conoce como Agroforesteria. Los árboles eran parte integral de estos sistemas agrícolas, se retenían deliberadamente en estas áreas, para apoyar a la agricultura. El objetivo fundamental de estas prácticas no era la producción de árboles sino la producción de alimentos. El uso de combinaciones de diferentes árboles forrajeros y maderables con diversas formas de desarrollo, podría incrementar el recurso de la tierra y de la producción animal, debido a que algunas especies tienen la habilidad de explotar recursos que son inalcanzables para otros, a la capacidad que tienen algunas especies para tolerar las épocas de sequía y mantener su producción de follaje durante todo el año, permitiendo así, que el animal tenga la oportunidad de corregir las deficiencias nutricionales que se presentan durante estos periodos. En el contexto del sistema de producción de finca, estos sistemas son importantes como proveedores de un ingreso adicional al productor, debido a la producción de un rango variado de productos. Adicionalmente, la diversidad de estos sistemas podría contribuir a reducir los riesgos de vulnerabilidad de plagas y enfermedades. Por otro lado, los árboles que se encuentran dentro de las pasturas en arreglos de estratos múltiples, podrían ser importantes en la sostenibilidad, productividad y conservación de los recursos y la biodiversidad, y por lo tanto, es importante evaluar y determinar la sostenibilidad de la producción de la pastura, la productividad animal y por ende la sostenibilidad de los sistemas de producción de fincas que incluyen vegetaciones de estratos múltiples.

 

Sin embargo, hacia el final del siglo XIX, el establecimiento de un bosque o una plantación agrícola se volvió un objetivo importante para la práctica de la agroforestería. Al principio el cambio no fue deliberado, se inicio en Myanmar (Birmania) por el Imperio Británico, con una plantación de teca (Tectona grandis), usando un método que se llamó “Taungya”.

 

Como resultado de las preocupaciones de los silvicultores sobre los bosques y las fincas forestales, el principal objetivo de la investigación emprendida por ellos en tales sistemas mezclados fue asegurar que: poco o ningún daño ocurriera a las especies forestales, las tasas de crecimiento de las especies forestales no fueran indebidamente inhibidas por competencia con los cultivos agrícolas, se determinara el tiempo y la secuencia óptima de plantación del árbol o del cultivo agrícola para asegurar la sobrevivencia y rápido crecimiento del árbol, se identificaran las especies forestales que podían soportar la competencia con las especies agrícolas y se determinaran los espaciamientos óptimos de plantación para el crecimiento subsecuente del árbol.

La investigación, en un principio, fue emprendida para la silvicultura por los silvicultores. Parece que los silvicultores nunca vieron el sistema capaz de hacer una contribución significativa al desarrollo agrícola por estas prácticas.

Muchos factores y acontecimientos, durante los años setenta, contribuyeron a la aceptación general de la agroforestería como un sistema de manejo de la tierra que es aplicable tanto a la agricultura como al bosque. Estos factores incluyen:

  • La re-evaluación de las políticas de desarrollo por el Banco Mundial,
  • Una re-examinación de las políticas forestales por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
  • Un despertar del interés científico tanto por los cultivos intercalados como por los sistemas de fincas, La deteriorada situación alimenticia en muchas áreas del mundo en desarrollo,
  • La difusión creciente de la deforestación y la degradación ecológica,
  • La crisis energética de los setenta y la consecuente escalada de precios y la escasez de fertilizantes, y El establecimiento por el Centro de Investigación de Desarrollo Internacional del Canadá (IDRC) de un proyecto para la identificación de las prioridades de investigación forestal tropica.

1.1 Agroforestería y desarrollo sustentable

En base al arículo de “Bases y estrategias ecológicas para una agricultura sustentable” de Miguel A. Altiere (Universidad de California, Berkely, el cual se toma en forma íntegra). Considera que en la mayoría de los círculos agrícolas científicos, se ha llegado a la percepción general de que la agricultura moderna enfrenta una crisis ambiental (Conway y Barbier, 1990). La raíz de esta crisis radica en el uso de prácticas agrícolas intensivas basadas en altos insumos que llevan a la degradación de los recursos naturales a través de procesos de erosión de suelos, salinización, contaminación con pesticidas, desertificación y pérdida de la biomasa, lo que finalmente repercute en reducciones progresivas de la productividad. La pérdida de rendimiento por plagas en muchos cultivos, a pesar del incremento substancial en el uso de pesticidas es un síntoma de esta crisis (Pimentel et al., 1980). Es bien sabido que las plantas cultivadas en monocultivos genéticamente homogéneos no poseen las defensas necesarias para resistir o tolerar el impacto de poblaciones de insectos fitófagos (Altieri y Letourneau, 1982).

 

Resultado de imagen para monocultivo
Monocultuvo. Foto aquí.

Los cultivos han sido seleccionados para altos rendimientos y alta palatabilidad, haciéndolos más susceptibles a las plagas. Por otro lado, la mayoría de las prácticas agrícolas afectan negativamente a los enemigos naturales, los que a su vez no encuentran los recursos ambientales necesarios en los monocultivos para dar una respuesta funcional efectiva (Price, 1989). Es así que mientras se mantenga el monocultivo como estructura básica de los sistemas agrícolas, las plagas serán el resultado de un espiral negativo que tiende a autorreforzarse.

Resultado de imagen para cultivo con plaga
Uso de plaguicidas. Foto de aquí.

El desarrollo del concepto de Agricultura Sustentable es una respuesta relativamente reciente a la preocupación por la degradación de los recursos naturales asociada a la agricultura moderna. Hoy en día, la problemática contemporánea de la producción agrícola ha evolucionado de una dimensión meramente técnica a dimensiones más sociales, económicas, políticas, culturales y ambientales. El concepto de sustentabilidad es útil porque captura un conjunto de preocupaciones sobre la agricultura, concebida como un sistema tanto económico, como un sistema social y ecológico. La comprensión de estos tópicos más amplios sobre la agricultura, requiere entender la relación entre la agricultura y el ambiente global, ya que el desarrollo agrícola depende de la interacción de subsistemas biofísicos, técnicos y socioeconómicos. Este concepto ha provocado mucha discusión y ha promovido la necesidad de realizar ajustes en la agricultura convencional para que ésta se vuelva ambiental, social y económicamente viable y compatible (Edwards et al., 1990). La idea es desarrollar agroecosistemas con mínima dependencia de altos insumos agroquímicos y energéticos y que enfaticen las interacciones y sinergismos entre los varios componentes biológicos de los agroecosistemas, mejorando así la eficiencia biológica, y económica y también la protección del medio ambiente (Altieri, 1987).

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Agricultura sustentable. Foto de aquí.

A pesar de cientos de proyectos de investigación, del impulso que se le ha dado al desarrollo tecnológico para lograr la sustentabilidad agrícola, y las muchas lecciones que se han aprendido, el enfoque sigue siendo dominantemente tecnológico, enfatizando por un lado la biotecnología con el desarrollo de variedades transgénicas resistentes a herbicidas u otros factores, y por el otro, una agricultura orgánica de sustitución de insumos, que promociona un reemplazo de insumos de agroquímicos tóxicos y caros, por insumos alternativos (biofertilizantes y biopesticidas) más benignos ambientalmente. Estos enfoques no hacen nada por ir a la raíz de los problemas ambientales que la agricultura ocasiona, ni cuestionan la estructura del monocultivo, que es la base ecológica de la inestabilidad de la agricultura moderna.

Alcances teóricos de la agroecología

 

La disciplina científica que enfoca el estudio de la agricultura desde una perspectiva ecológica se denomina “agroecología” y se define como un marco teórico cuyo fin es analizar los procesos agrícolas del modo más amplio, permitiendo entender la problemática agrícola en forma integral y holística. El enfoque agroecológico considera a los ecosistemas agrícolas como las unidades fundamentales de estudio; y en estos sistemas, los ciclos minerales, las transformaciones de la energía, los procesos biológicos y las relaciones socioeconómicas, son investigados y analizados como un todo (Altieri, 1987).

Resultado de imagen para agroecología
Agroecología. Foto de aquí.

En la búsqueda por reincorporar una racionalidad más ecológica a la producción agropecuaria, los científicos y practicantes agrícolas han ignorado un punto crucial en el desarrollo de una agricultura más autosuficiente y sostenible: el entendimiento profundo de la naturaleza de los agroecosistemas y los principios que gobiernan su funcionamiento. En este sentido la agroecología se perfila como una disciplina única que delinea los principios ecológicos básicos para estudiar, diseñar, manejar y evaluar agroecosistemas desde un punto de vista integral, incorporando dimensiones culturales, socioeconómicas, biofísicas y técnicas. La agroecología va más allá de una visión uni-dimensional de los agroecosistemas, de su genética, edafología o agronomía, para abarcar una perspectiva que interrelacione los niveles ecológicos y sociales de coevolución, estructura y función de la agricultura.

 

Resultado de imagen para agricultura y biodiversidad
La agroecología fomenta la agrodiversidad. Foto de aquí.

La agroecología, estimula a los investigadores a capitalizar en el conocimiento y habilidades de los agricultores y a identificar el potencial ilimitado que resulta de ensamblar la biodiversidad para crear sinergismos benéficos que provean a los agroecosistemas de la capacidad de permanecer y aún retornar a un estado innato de estabilidad natural. La agroecología define los principios ecológicos necesarios para desarrollar sistemas de producción sostenibles dentro de marcos socioeconómicos y culturales específicos. La producción sostenible se deriva del balance apropiado de suelos, cultivos, nutrientes, luz solar, humedad y de los sinergismos entre organismos existentes. El agroecosistema es productivo cuando este balance y las condiciones óptimas prevalecen y cuando las plantas cultivadas son resistentes para tolerar el stress y la adversidad.

Pero la protección y producción estables no son el único propósito de la agroecología. De hecho, en el contexto de la agricultura campesina, la sustentabilidad no es posible sin la preservación de la diversidad cultural que ha nutrido a las agriculturas locales, y una producción estable es sólo posible en el contexto de una organización social que proteja la integridad de los recursos naturales y que estimule la interacción armónica entre las personas, el agroecosistema y el ambiente.

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Agricultura campesina. Foto de aquí.

La agricultura sustentable hace referencia a un modo de agricultura que intenta proporcionar rendimientos sostenidos a largo plazo, mediante el uso de tecnologías de manejo que integren los componentes del predio, de manera de mejorar la eficiencia biológica del sistema, la capacidad productiva del agroecosistema, la preservación de la biodiversidad y la capacidad del agroecosistema para auto mantenerse y autorregularse.

Aunque existen muchas definiciones de agricultura sostenible, varios objetivos sociales, económicos y ambientales son comunes a la mayoría de las definiciones:

  • Producción estable y eficiente de recursos productivos Seguridad y autosuficiencia alimentaria
  • Uso de prácticas agroecológicas o tradicionales de manejo
  • Preservación de la cultura local y de la pequeña propiedad
  • Asistencia de los más pobres a través de un proceso de autogestión
  • Un alto nivel de participación de la comunidad en decidir la dirección de su propio desarrollo agrícola
  • Conservación y regeneración de los recursos naturales
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Agricultoras campesinas. Foto de aquí.

Una característica importante de la sustentabilidad, es la capacidad del agroecosistema para mantener un rendimiento que no decline a lo largo del tiempo, dentro de una amplia gama de condiciones. La mayoría de los conceptos de sustentabilidad requieren a la vez, un rendimiento constante y la prevención de la degradación ambiental. Estas dos demandas, a menudo se perciben como si fueran mutuamente incompatibles, ya que la producción agrícola demanda un nivel de utilización de recursos, mientras que la protección ambiental requiere un cierto nivel de conservación (Conway y Babiere, 1990). Los requisitos básicos de un agroecosistema sustentable son la conservación de los recursos renovables, la adaptación del cultivo al ambiente y el mantenimiento de un nivel, aunque estable, de productividad. Para enfatizar la sustentabilidad ecológica a largo plazo, más que la productividad a corto plazo, el sistema debe (Altieri, 1987):

  • Reducir el uso de energía, la degradación de recursos y las pérdidas de nutrientes
  • Emplear métodos de producción que restablezcan los mecanismos homeostáticos conducentes a la estabilidad de la comunidad, optimizar las tasas de reciclaje de materia orgánica y nutrientes, utilizar al máximo la capacidad multiuso del sistema y asegurar un flujo eficiente de energía
  • Fomentar la producción local de productos alimenticios adaptados al entorno socioeconómico y natural
  • Reducir los costos y aumentar la eficiencia y la viabilidad económica, fomentando así un sistema agrícola potencialmente diverso.
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Sistema agroecológico. Foto tomada de aquí.

Desde el punto de vista de manejo, los componentes básicos de un agroecosistema sustentable incluyen: (Heilchel, 1987; Edwards et al., 1993).

1) Cubierta vegetativa como medida efectiva de conservación del suelo y el agua, mediante el uso de prácticas de cero-labranza, cultivos con “mulch”, uso de cultivos de cobertura, etc.

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Mulch o acolchado. Foto de aquí.

2) Suplementación regular de materia orgánica, mediante la incorporación continúa de abono orgánico y composta, incrementando la actividad biótica del suelo.

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Composta para el huerto. Foto de aquí.

3) Mecanismos de reciclado de nutrientes mediante el uso de rotaciones de cultivos, sistemas de mezclas cultivo/ganado, sistemas agroforestales y de intercultivos basados en leguminosas, etc.

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Rotación de cultivos. Foto de aquí.

4) Regulación de plagas, asegurada mediante la actividad estimulada de los agentes de control biológico, alcanzada mediante la manipulación de la biodiversidad y por introducción y/o la conservación de los enemigos naturales.

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Manejo ecológico de plagas. Foto de aquí.

El grado en que un agroecosistema aumenta en su sustentabilidad dependerá básicamente de un manejo agroecológico que conlleve a la optimización de los siguientes procesos (Altieri, 1987; Reinjtjes et al., 1992).

1. Disponibilidad y equilibrio del flujo de nutrientes: la productividad de un agroecosistema está directamente relacionada con la magnitud del flujo, movilización y conservación de nutrientes, lo que a su vez, depende del suministro continuo de materia orgánica y la promoción de la actividad biológica del suelo.

2. Protección y conservación de la superficie del suelo: el manejo de la cubierta vegetal mediante el uso de cultivos de cobertura, mulch, cero labranza, etc. que minimizan la erosión, es una medida eficaz para la conservación del suelo y del agua. La cubierta protectora debe además proteger al suelo de la oxidación u otro deterioro químico El deterioro físico debido a la compactación y pérdida de estructura producto de las precipitaciones, puede ser igualmente desastroso, reduciendo el potencial productivo. El cultivo continuado o la cubierta con residuos de cultivo provenientes de sistemas manejados apropiadamente, es crucial para mantener el potencial productivo.

3. Utilización eficiente de los recursos de agua, luz y suelo: es importante reducir al mínimo las pérdidas debido a los flujos de radiación solar, aire y agua, por medio de un manejo del microclima, del agua y del control de la erosión

4. Manutención de un nivel alto de biomasa total y residual: con el fin de sostener la biología del suelo y la productividad animal y vegetal, es de vital importancia una fuente alta de carbono que aporte energía y facilite la retención de nutrientes. Esto se logra adicionando materia orgánica, con el uso de leguminosas, la integración animal y removiendo en la cosecha una porción pequeña de nutrientes en relación a la biomasa total

5. Explotación de la adaptabilidad y complementariedad en el uso de recursos genéticos de animales y vegetales: esto implica la utilización de variedades y razas autóctonas y rústicas adaptadas a la heterogeneidad ambiental persistente y que responden a un manejo de bajos insumos.

 

6. Preservación e integración de la biodiversidad: la eficiencia del reciclaje de nutrientes y la estabilidad frente al ataque de plagas y enfermedades al sistema, dependen de la cantidad y tipo de biodiversidad presente, así como también de su organización espacial y temporal (diversidad, estructural), y en especial, de sus interacciones y sinergismos (diversidad funcional). Los agroecosistemas tradicionales, especialmente aquellos en ambientesmarginales, poseen a menudo una estabilidad y una elasticidad significativa, como resultado del alto nivel de diversidad estructural y funcional que se deriva del uso de policultivos, sistemas agroforestales y sistemas mixtos cultivos-animales.

 

a) Sustentabilidad:

Capacidad para mantener el nivel de productividad de los cultivos a través del tiempo, sin arriesgar los componentes estructurales y funcionales de los agroecosistemas.

 

b) Contaminación de recursos naturales:

Alteración de la calidad del aire, agua y suelo causada por las prácticas agrícolas, los insumos químicos o productos de los agroecosistemas.

 

c) Calidad del paisaje agrícola:

Las diversas formas en que los modelos agrícolas de uso de la tierra modifican el entorno e influencian los procesos ecológicos. En el Cuadro 1 se observa los atributos biofísicos, sociales y económicos entre agroecosistemas convencionales y agroecosistemas alternativos.

Cuadro 1. Comparación de atributos biofísicos, sociales y económicos entre agroecosistemas convencionales y alternativos (NRC. 1989).

Situación actual de los recursos naturales

El deterioro de la capacidad productiva de la tierra, se debe en gran parte a la deforestación y al uso inapropiado de los recursos; esos problemas surgen, en parte, del aumento de la demanda por el uso de la tierra, el aumento demográfico, las presiones económicas para intensificar la producción agrícola con el propósito de obtener ganancias inmediatas y el manejo inadecuado de los recursos, motivan a una mayor demanda por el uso de los mismos. El incremento de los precios de ciertos productos agropecuarios en el mercado internacional como por ejemplo la carne o la soya, estimulan la apertura de nuevas fronteras, a menudo no aptas para la producción de estos bienes. En consecuencia para aumentar el área de terreno disponible se incrementa la deforestación.

 

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Deforestación. Foto de aquí.

Cuando se menciona la deforestación, a menudo solo se piensa en la pérdida de bosques, con el consiguiente menoscabo comercial o estético. Sin embargo, la tala indiscriminada también tiene otras consecuencias: La deforestación puede causar la eliminación de especies de árboles y otras plantas valiosas desde el punto de vista medicinal, también malograr recursos genéticos, pues son eliminadas especies o variedades que podrían resultar importantes para el mejoramiento de especies existentes. Asimismo una tasa elevada de deforestación puede ocasionar escasez de leña donde esta es la principal fuente de energía para la población.

 

Además, cuando es eliminada la cubierta del bosque, los suelos se encuentran más expuestos a los efectos de las lluvias, el sol y los vientos; a ello puede sumarse el impacto de las prácticas relacionadas con el uso de los suelos para la agricultura o la ganadería. Todos estos factores hacen que los suelos sean más propensos a la erosión y además en zonas muy lluviosas, a los deslaves.

 

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Deslave en Puebla por Huracán Earl. Foto de aquí.

La deforestación causa también pérdida de la capacidad de retención de agua, disminución de la calidad del agua en las cuencas hidrográficas y la degradación de cuencas, reservorios, ríos y estuarios, debido al aumento de la cantidad de sedimentos y turbidez de las aguas, entre otros factores. La utilización inadecuada de la tierra puede llevar a la disminución de la fertilidad, a causa de la reducción del contenido de materia orgánica y de los nutrimentos. El resultado general es el deterioro de la capacidad productiva de los suelos. Los problemas de degradación de la tierra también pueden comenzar o intensificarse con la ganadería. Cuando no se tiene en cuenta las condiciones del suelo, la disponibilidad de forraje y la carga animal adecuada, puede surgir problemas de degradación, tales como erosión y compactación de los suelos, ello provoca la inutilización de terrenos que a veces son difíciles de recuperar. Tales tendencias son mayores cuando condiciones ambientales como el clima, el suelo o la pendiente, se vuelven críticas, es decir, mientras más marginales sean estos terrenos para la explotación agropecuaria, en comparación con condiciones más propicias, habrá mayores problemas de degradación.

La destrucción de selvas, bosques, matorrales, sabanas, palmares etc., con la consecuente drástica reducción o pérdida de especies de plantas y animales, para la implantación de praderas artificiales, ha sido una verdadera tragedia para el medio ambiente. Considerando además que los niveles de productividad en las praderas tropicales son bajos y que los beneficiarios no han sido la población rural en general, sino sectores privilegiados de poblaciones urbanas y los países desarrollados importadores de carne, esta modalidad de producción animal tiene que ser modificado urgentemente (Sánchez, 1998).

 

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Tasas de deforestación en el Estado de San Luis Potosí, México desde 1993 a 2007. foto de aquí.

La vegetación original de la mayor parte de los ecosistemas tropicales húmedos es rica en variedad de especies y en cantidad total de biomasa distribuida en múltiples estratos, con una alta capacidad fotosintética. Los nutrientes minerales y el material orgánico están distribuidos principalmente en las plantas. Los suelos lixiviados y generalmente pobres, no tienen la capacidad de retener los nutrientes presentes en el ecosistema una vez que la abundante vegetación ha sido removida, y reemplazada por una relativamente ligera cubierta compuesta de pastos (Sánchez, 1998).

 

La producción primaria de las praderas artificiales es baja comparada con la que existía originalmente, y la producción de carne y leche por unidad de área, a pesar de variedades de pastos mejorados y fuerte fertilización, ha llegado a un límite que parece insuperable con las estrategias de la revolución verde: monocultivo de pastos y altos insumos (fertilizantes) derivados de los combustibles fósiles.

 

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Ganadería en zonas tropicales. Foto de aquí.

Las leguminosas rastreras introducidas en algunos casos han tenido una contribución significativa a los rendimientos del pastizal, pero en general han probado ser difíciles de manejar y mantener, es claro que las mejoras en los sistemas de producción animal en el trópico no hay que buscarlas mirando hacia abajo (buscando pastos y leguminosas rastreras), sino hacia arriba (buscando árboles y arbustos forrajeros). En otras palabras, se tiene que regresar a modelos más cercanos a la vegetación original, pero específicamente diseñados para aumentar la productividad animal de los mismos.

 

Los sistemas agroforestales ofrecen una alternativa sostenible para aumentar la biodiversidad animal y vegetal, y para aumentar los niveles de producción animal, con reducida dependencia de los insumos externos. Con ellos se trata de aprovechar las ventajas de varios estratos de la vegetación y de mejorar la dieta animal proporcionando una diversidad de alimentos, forrajes, flores y frutos, que permiten al animal variar su dieta y aumentar su nivel de producción.


Los árboles y su utilidad

 

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Árboles útiles. Foto de aquí.

Los árboles, componentes importantes de los bosques, constituyen un elemento indispensable en el reciclaje del agua, el oxígeno, el carbono y el nitrógeno.

El agua de lluvia que cae sobre la tierra cubierta de bosques tiende a humedecer el suelo y permanece ahí sin correr, con lo cual se reduce la erosión y las inundaciones, filtrándose lentamente bajo tierra para formar pozos y vertientes (Eckholm, 1977).

 

Una característica principal de los suelos tropicales consiste en el alto grado de alteración de la roca madre, su escasa reserva mineral y débil capacidad de absorber cationes, los hace muy sensibles a la lixiviación, son suelos ácidos y por lo general pobres en nutrimentos importantes, por otro lado, la presencia de los bosques en estas zonas, enriquece su cubierta superior con materia orgánica y bases provenientes de la descomposición de los desechos vegetales y de la hojarasca, cuyos elementos nutritivos pasan directamente a las raíces, sin atravesar el suelo mineral, asimismo, del bosque tropical se obtiene madera para construcción y la industria del papel la materia prima para la fabricación del mismo (Fontaine, 1981). Este mismo autor indicó además que el consumo de leña y madera para la elaboración del carbón era, en 1978, alrededor de 1,420 millones de m3 para el conjunto de los países en desarrollo, cuya mayoría están situados en los trópicos y que esto representa el 40% del consumo energético total de todos los países tropicales. Una tercera parte de la humanidad depende exclusivamente de leña para calefacción y cocción de sus alimentos y realizan prácticas no sostenibles debido a la pobreza y a su baja condición social, pero con el uso de árboles multipropósitos en silvopastoreo, además de los beneficios a la ganadería, le proporcionará leña y se evitará el deterioro ambiental (Botero y Botero, 1996). Por otro lado, Gómez (1985) señaló que la leña junto con el carbón se considera los recursos bioenergéticos en el mundo, representando el 90% de la energía disponible para millones de seres humanos en zonas rurales de países del tercer mundo.

 

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El mesquite, un árbol multipropósito. Foto de aquí.

Frías et al. (1993) mencionaron la importancia que tiene el mezquite Prosopis laevigata, al norte del estado de Guanajuato, donde una de las actividades en la explotación de los recursos naturales lo constituye la recolección de leña con fines energético-doméstico, asimismo, se reconoce su papel en la producción de forraje y madera, importante también en la producción apícola y componente del equilibrio ecológico (formación y retención del suelo, ciclo hidrológico, habitat de especies vegetales y animales) entre otros.

 

Existen diversas producciones basadas en el bosque de uso doméstico como son: postes y estacas para la construcción principalmente, alimentos (frutas), oleaginosas y animales para caza, así como resinas, fibras, taninos y sustancias farmacéuticas, usadas tanto a nivel rural como comercial.

 

Gómez y Del Amo (1994) señalaron que los bosques representan un bien económico tangible para las sociedades de los países más pobres, y por lo tanto, es más probable su respeto, por representar un importante papel en la preservación del habitat de especies y diversidad biológica, sin embargo, la contribución de los bosques en producción y la conservación de la diversidad biológica sólo podrá aprovecharse plenamente dentro de una estrategia integral en el uso de tierras de acuerdo a su ubicación y composición de recursos.

Los árboles y arbustos son fuente importante de alimento para la ganadería y la fauna silvestre, principalmente durante la época seca, el valor forrajero de las hojas y frutos de estas especies es muchas veces superior a plantas herbáceas, particularmente si nos referimos a leguminosas (Baumer, 1992), asimismo proporcionan otros beneficios adicionales, entre ellos; el que sus raíces faciliten la infiltración del agua de lluvia hacia los mantos freáticos; de contribuir con la formación y fijación de los suelos, de mejorar la fertilidad entre otras cosas, por los compuestos nitrogenados que se forman en las raíces de muchas especies o bien por la descomposición que sufren ramas, hojas, flores y frutos al formar el mantillo, que más tarde se convierte en suelo vegetal (Jaramillo, 1994; Crespo et al., 1995; Febles et al., 1995; Niembro, 1986).

 

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Árboles ornamentales. Foto de aquí.

Araya et al. (1994) indicaron un total de 51 especies de plantas que, de acuerdo a conocimientos empíricos, son consumidas por los animales en la región de Puriscal, Costa Rica, de las cuales se obtienen otros usos como; 30 que aportan leña, 15 utilizadas como ornamentales, 14 como cercas vivas, 12 para consumo humano, 11 especies de uso medicinal, 10 utilizadas como sombra, 7 para reforestación, 6 para artesanía, 5 para protección y 4 como alimento para aves y conejos, con lo cual se demuestra la diversidad de usos de las especies arbóreas. Al respecto, se mencionó que la Leucaena leucocephala, es utilizada en agroforestería como fuente de nitrógeno, para reducir costos de fertilización, como lo muestran los trabajos de diferentes autores, entre ellos (Singh et al., 1996; Singh y Toky, 1995).

 

Otro uso de los árboles y arbustos, de especial importancia para países como México, lo constituye la vegetación nectarífera y polinífera que es aprovechada por la apicultura para la generación de recursos económicos a los productores. Por su gran diversidad florística, México ocupa el 5º lugar mundial como productor de miel y el 3º como exportador, dependiendo de esta actividad más de 40 mil productores y sus familias (Villegas et al., 1998; 1999 y 2000). Vietmeyer (1994) mencionó, que el número de especies vegetales utilizadas por el hombre son pocas, y aún menos aquellas domesticadas apropiadamente, lo que indica que existe una barrera entre la ciencia y el adecuado uso de los recursos naturales, por lo que es indispensable el reconocimiento y aprovechamiento de estas especies, que en su mayoría se encuentran en las zonas tropicales y áridas.

BIBLIOGRAFÍA 

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  • Altieri, M.A. 1991. How best can we use biodiversity in agroecosystems. Outlook on Agriculture 20:15-23.
  • Altieri, M.A. 1992. Biodiversidad, agroecología y manejo de plagas. CETAL Ediciones, Valparaíso. Altieri, M.A. y D.K. Letourneau. 1982. Vegetation management and biological control in agroecosystems. Crop Protection: 405-430.
  • Altieri, M.A. y otros 1994. Conversión de viñedos de exportación a un manejo ecológico. Ambiente y Desarrollo (Chile). (En prensa).
  • Altieri, M.A. y otros 1994. Agricultura sustentable: Un caso de simulación para Chile. Editorial Universidad de Talca, Chile.
  • Conklin, H.C. 1957. Hanunoo Agriculture. Rome: FAO.
  • Conway, G.R. 1985. Agroecosystems analysis. Agricultural Administration. 20:31.55.
  • Conway, G.R. and E.B. Barbier. 1990. After the green revolution: sustainable agriculture for development. Earthsan Publications, London.
  • Cox, G.W. y M.D. Atkins. 1979. Agricultural Ecology, W.H. Freeman and Sons, San Francisco.
  • Edwards, C.A. y otros (editores) 1990. Sustainable agriculture systems. Soil and Water Conservation Society, Ankeny, IA.
  • Edwards, C.A. y otros 1993. The role of agroecology in agricultural sustainability. Agriculture, Ecosystems and Environment 46:99-121.
  • Faeth, P. y otros 1991. Paying the farm bill: US agricultural policy and the trasition to sustainable agriculture. World Resources Institute. Washington, D.C.
  • Krishnamurthy, L., & Ávila, M. (1999). Agroforestería básica (Vol. 3). Red de Formación Ambiental.
  • Heichel, G.H. 1987. Stabilizing agricultural energy needs: Role of forages, rotations and nitrogen fixation. Soil and Water Conservation. Noviembre-Diciembre, 279-282.
  • Lal, R. 1994. Methods and guidelines for assessing sustainable use of soil and water reources in the tropics. SMSS Technical Monograph 21. USDA Soil Conservation Service. Washington D.D.
  • National Research Council (NRC) 1989. Alternative Agriculture. National Academy Press. Washington D.C.
  • Ojo, G.J. A. 1966. Yoruba culture. University of Ife and London Press.Ramachandran Nair, P. K. (1997). Agroforestería.
  • Pimentel, D. y otros 1980. Environmental and Social Costs of pesticides: a preliminary assessment. Oikos 34:127-140.
  • Price, P.W. 1989. Relevance of ecological concepts to pratical biological control. En: Biological control in crop production. G.C. Papavizas, ed. Belstville Symposium in Agricultural Research, USDA.
  • Reijntjes, C.B. Haverkort y A. Waters-Bayer 1992. Farming for the future. An introduction to
  • lowexternal input and sustainable agriculture. MacMillan, London.
  • Wilken, G.C. 1977. Integrating forest and small-scale farm systems in Middle America. Agroecosystems 3:291-302.

CURSO DE AGROFORESTERÍA GRATUITO

Hace algunos años (2006) tuve la oportunidad de tomar un curso en línea sobre agroforestería con la CONAFOR, considero que los materiales que se impartieron son muy valiosos y didácticos y con gusto los reproduciré y compartiré a través del blog, poco a poco. Si eres agricultor, ganadero, silvicultor o entusiasta de la permacultura y estás interesado en transformar la manera en que manejas tus recursos, tu rancho, tu finca etc. este curso te abrirá la visión hacia otros paradigmas, así mismo si necesitas asesoría personal no dudes en contactarnos para ayudarte directamente a través del correo: sierramadreoriental@gmail.com.

CURSO DE AGROFORESTERÍA

COMISIÓN NACIONAL FORESTAL

 

Objetivo: Proporcionar conocimientos básicos sobre los sistemas agroforestales, que permitan al alumno desarrollar habilidades técnicas para un mejor manejo de los recursos naturales en los diferentes ecosistemas de una manera integral, económicamente sostenible y ecológicamente viable.

Temario:

1.- ANTECEDENTES HISTÓRICOS A NIVEL MUNDIAL

1.1 Agricultura y Desarrollo Sustentable

1.2 Alcances teóricos de la agroecología

  • a) Sustentabilidad:
  • b) Contaminación de recursos naturales:
  • c) Calidad del paisaje agrícola:

1.3 Situación actual de los recursos naturales

1.4 Los árboles y su utilidad

2. CONCEPTOS Y DEFINICIONES

Conceptos y definiciones

2.1 Definición de Agroforestería

2.2 Ventajas de los Sistemas Agroforestales

Condiciones para que exista un sistema agroforestal

2.3 Las Especies Vegetales y Animales en Agroforestería

Sistemas Agroforestales Pecuarios

Ventajas de los Sistemas Silvopastoriles especializados para la Producción Pecuaria

  • 1. Mayor cantidad y variedad de alimento con mejor calidad
  • 2. Micro-ambiente favorable para los animales
  • 3. Expansión de la biodiversidad
  • 4. Potencial de fijación de carbono
  • 5. Ventajas adicionales a nivel de finca

Interacciones entre los Sistemas Silvopastoriles

Limitantes para el Desarrollo de los Sistemas Silvopastoriles Especializados

  • 1. Identificación de especies vegetales Idóneas para cada estrato
  • 2. Tecnología de incorporación de las especies
  • 3. Metodologías para la conversión a nivel de finca
  • 4. Financiamiento para las Inversiones

2.4 Criterios para la Clasificación de Sistemas y Prácticas Agroforestales

Clasificación estructural de sistemas

2.4.1 Basados en la naturaleza de sus componentes

2.4.2 Basados en el arreglo de sus componentes

2.4.3 Clasificación basada en la función de los sistemas

2.4.4 Clasificación basada en condiciones ecológicas

2.4.5 Clasificación basada en criterios socioeconómicos

Clasificación basada en criterios socioeconómicos

  • Sistemas agrisilvicolas: cultivos- incluyendo arbustos/enredaderas/cultivos de árboles- y árboles.
  • Sistemas silvopastoriles (árboles + pasturas y/o animales)
  • Sistemas agrosilvopastoriles (árboles +cultivos + pasturas / animales)

3. SISTEMAS Y PRÁCTICAS AGROFORESTALES

3.1.- Sistemas AgrosilvÍcolas Rotacionales

3.1.1 Barbechos mejorados

Barbecho con árboles mejorados

Funciones del barbecho

3.1.2 Sistema Taungya

¿Cuáles son las interacciones sobresalientes en estos sistemas?

¿Cuáles son los beneficios socioeconómicos de los sistemas “Taungya”?

3.2.- Sistemas agrisilvícolas, mixto espacial

3.2.1 Huertos Caseros

Estructura de los huertos caseros

Configuración Horizontal y Vertical

Ventajas de los Huertos Caseros

Tipología e Investigación en los Sistemas de Huertos Caseros

Investigación en los sistemas de huertos caseros

3.2.2 Combinaciones Plantación – Cultivo

Sistemas integrados del uso de la tierra en plantaciones

Los sistemas de pequeña propiedad con coco

Cultivos Intercalados bajo cocoteros

Sistemas mixtos de producción animal en pequeñas propiedades

Pastoreo bajo cocoteros

3.3 Sistemas agrisilvicolas zonales

3.3.1 Cultivos en callejones

Aporte de nutrientes

Efecto sobre otras variables

Efecto sobre las propiedades y la conservación del suelo

Efecto sobre los rendimientos del cultivo

Efectos sobre las propiedades y la conservación del suelo

Efecto sobre los rendimientos del cultivo

Direcciones futuras

3.3.2 Barreras rompevientos y cinturones de protección

Función productiva y de protección

Diseño y Manejo

Selección de especies

3.4 Sistemas agroforestales pecuarios

3.4.1 Árboles forrajeros y sistemas silvopastoriles

3.4.2 Efectos de la sombra de los árboles en la biomasa de los pastos

3.4.3 Valor nutritivo de las especies arbóreas y arbustivas

3.4.4 Producción de forraje de especies arbóreas

3.4.5 Especies arbóreas y arbustivas en la alimentación animal

3.5 Clasificación de los sistemas silvopastoriles

3.5.1 Los sistemas silvopastoriles como alternativa para la ganadería

3.5.2 Asociaciones de árboles en potreros

3.5.3 Pastoreo en plantaciones forestales

3.5.4 Cercas vivas

3.5.5 Bancos de proteína

3.6 Interacciones en los sistemas silvopastoriles

3.6.1 Interacciones positivas

3.6.2 Interacciones negativas

3.6.3 Efectos de los árboles sobre los suelos

Efectos benéficos

Reducción de pérdida de suelo

Efecto sobre las propiedades físicas del suelo

Efectos sobre las propiedades químicas de los suelos

Efectos adversos

3.7 Otros sistemas y prácticas agroforestales

3.7.1 Agroforestería para la producción de leña

Producción de leña

Árboles para leña

3.7.2. Entomoforestería

3.7.2.1 Apicultura

3.7.2.2 Sericultura

3.7.2.3 Producción de laca

3.8 Otros sistemas asociados a los bosques

3.8.1 Agricultura Migratoria

Agricultura Migratoria

3.8.2 Libre pastoreo en bosques

4. ESPECIES MULTIPROPÓSITO

Grupos importantes de (AMPs)

  • Árboles Forrajeros
  • Árboles frutales
  • Árboles fijadores de nitrógeno
  • Otros usos.

BIBLIOGRAFÍA

Pasado, presente y futuro de los estudios florísticos por la Dra. Sandra Knapp

La Dra. Sandra Knapp es una botánica inglesa que estudia la familia Solanaceae, la misma familia del tabaco, las papas y los chiles, especialmente los de Mesoamérica,  actualmente trabaja en el Natural History Museum de Londres y nos dio una conferencia magistral en el marco del XX Congreso Mexicano de Botánica en la Ciudad de México el día jueves 8 de septiembre del 2016 sobre porqué los estudios florísticos siempre estarán vigentes entre los estudios de la botánica.

Resulta que inventariar las plantas ha dejado de tener importancia en el gremio de la botánica, debido a que solemos pensar que ya no hay nada qué descubrir o ningún mérito experimental tiene hacer un listado de las plantas en determinada región, incluso hay revistas o journals botánicos que ya no están aceptando estudios florísticos para publicar y esto se ha vuelto una desventaja para quienes estudiamos la florística.

Sin embargo, el estudio de la florística siempre será importante porque las comunidades de plantas no son estáticas, están constantemente en cambio, y más con los factores del antropoceno, saber cuántas, cúales y dónde están las plantas que nos rodean jamás pasará de moda.

Les dejo entonces un video que grabé sobre la conferencia de la Dra. Knapp, gracias al Ing. Gabriel Rubio Méndez por prestarme su tableta para poder transmitirles este video.

 

Mapa de la vegetación primaria, secundaria y usos de suelo de México

México no siempre fue como lo vemos: ¿Te has peguntado si los paisajes que ves cuando transitas por las carreteras de México siempre han sido iguales?, la respuesta es no. Las actividades humanas han transformado profundamente el paisaje, el siguiente mapa nos muestra hasta el 2013 en color verde las áreas con vegetación primaria u original, en naranja las áreas con vegetación original transformada, en rojo las áreas sin vegetación original y donde se desarrollan actividades agropecuarias y en negro los asentamientos humanos y las zonas urbanas e industriales donde la tierra ha sido reemplazada por concreto. ¿Hay zonas de vegetación primaria en el lugar donde habitas?, ¿Qué pasaría si pudiéramos recuperar más extensión de vegetación primaria y regular nuestro crecimiento humano?, ¿Qué pasará cuando ya no haya áreas de vegetación primaria?, estados como Veracruz, Tlaxcala, Aguascalientes, Guanajuato, Puebla y Morelos son los que menos vegetación primaria tienen, mientras que la península de Baja California, Sonora, Chihuahua y Coahuila son los que conservan más vegetación primaria. Observar y cuestionarnos es el primer paso para la acción.

Las selvas del norte de Veracruz, sur de Tamaulipas y oriente de San Luis Potosí

En algún punto de Ozuluama de Mascareñas, Veracruz.

Las selvas que otrora cubrieron la llanura costera del Golfo son ahora un mosaico de potreros, inimaginable que antes este mosaico fue un corredor ininterrumpido de selvas medianas y selvas altas que ahora quedaron rezagadas con mucho esfuerzo en la región de Los Tuxtlas y escondidas entre las cañadas de algunos municipios de la Huasteca como Zontecomatlán en Veracruz, Huazalingo en Hidalgo, Xilitla y Tamasopo en San Luis  y Gómez Farías en Tamaulipas…quizás también algunos otros manchones casi inexistentes en cañadas protegidas.

Entonces, ¿Cómo quejarnos del aumento de la temperatura, de las lluvias tempestuosas que duran minutos y se van, de la sequía, de los cultivos sedientos de agroquímicos, de las cabezas de ganado flacas, de la falta de abejas, de las enfermedades, de los huracanes, de la falta de oportunidades si hemos talado el 99% de las selvas de la llanura costera?

Caña, ganado y petróleo son pilares del arraigo de la llanura huasteca, son sinónimo de orgullo, de identidad y de cultura, sin embargo, en donde casi todos ven vastos cañaverales con su capomo, manadas de vacas gordas que andan en los potreros y sendos pozos petroleros con sus llamas iluminándolo todo día y noche, yo veo monocultivos de agroquímicos causantes de cáncer, pérdida de la biodiversidad de manera irreversible, paisajes fragmentados, contaminación de aire, tierra y suelo por efectos de la extracción de hidrocarburos y por su puesto una simulación de una realidad que no es sostenible. Simplemente para mi las piezas no encajan y me encantaría poder cambiar eso o al menos hacer ver a más personas que la pérdida de los ecosistemas originales es un suicidio.

Sin embargo, siendo una zona tropical, es mucho más sencillo volver a tener ecosistemas muy parecidos a los originales a través de procesos de restauración, solo faltaría la voluntad de las personas en transformar sus ranchos, parcelas, predios de monocultivos y potreros a ecosistemas originales, pero nadie lo haría de ésta forma, a menos que quisieran dedicarse exclusivamente a la conservación, cosa que es muy improbable el día de hoy, pero, siempre existen alternativas, en este caso la agroforestería y la permacultura que con sus técnicas podrían devolverle conectvidad a las selvas de la llanura con las del sureste de México en Campeche , Yucatan y Quintana Roo y ser motor de vida para la biodiversidad, protección contra huracanes, generadoras de agua y tierra fértil. Pero no siguiendo las mismas técnicas que dictan los agrónomos de antaño, sino, adaptándonos a los procesos de la naturaleza, no contrarrestándolos u omitiéndolos.

Si seguimos haciendo las cosas como las hacían nuestros abuelos en el sentido de creer que todo durará para siempre, pronto México será un país de refugiados ambientales.

Ya hay manuales de permacultura tropical, poco a poco iré subiendo información sobre sistemas agroforestales y me sentiré satisfecha si al menos alguien más se atreve a imaginas la llanura Huasteca de nuevo cubierta de selvas, ya es un paso hacia otra visión.

Buscan la creación de un corredor biológico en la Sierra Gorda. Por Esmeralda Trueba

Respecto a las poblaciones de Guacamayas verdes en la Sierra Madre Oriental del estado de Querétaro, les transcribo el siguiente reportaje que me ha parecido excelente. La nota original la puedes leer aquí.

Querétaro cuenta con muchos atractivos turísticos, pero existe uno que poca gente conoce y se trata del Santuario de la Guacamaya Verde, en Arroyo Seco./foto: M.Mallet

La entidad cuenta con muchos atractivos turísticos, pero existe uno que poca gente conoce y se trata del Santuario de la Guacamaya Verde.

Entre las ‘especies bandera’, concretamente en la Reserva de Biosfera de la Sierra Gorda de Querétaro, habita en el llamado ‘Sótano del Barro’, municipio de Arroyo Seco, la guacamaya verde; cuyo nombre científico es: Ara militaris .

Se le denomina “especie bandera” a animales o plantas que son elegidos como símbolos, y que son usados para proteger y preservar su hábitat.

Gracias a esta especie, los habitantes de la comunidad de Santa María de Cocos han logrado un beneficio económico, y con ello una razón para proteger la biodiversidad que habita en la zona; que apoyados por investigadores extranjeros y nacionales, han promovido la conservación de este sitio y con ello buscan la creación de un corredor biológico.

Cabe precisar que el estado de Querétaro cuenta con muchos atractivos turísticos, pero existe uno que poca gente conoce y se trata del Santuario de la Guacamaya Verde que se ubica en esta comunidad, en donde también se tiene el ‘Sótano del Barro’, que es el segundo más grande del mundo con 450 metros de profundidad y 300 metros de diámetro.

Una de las peculiaridades de las guacamayas verdes es que tras el paso de los años, su población no ha incrementado pese a que año con año se registra que tienen crías, sin embargo, desde el 2013 al 2016 el número de aves se ha mantenido entre los 79 y 80 ejemplares.

Esta situación ha intrigado a los científicos y propiciado la investigación para identificar las razones por las cuales no se da un incremento considerable de población.

A través de la asociación United Corridors A.C., dirigida por la bióloga, Jennifer S. Lowry, en 2013 se creó el programa ‘Monitoreo comunitario de la Guacamaya Verde’, que se ha implementado en dos comunidades de la sierra gorda queretana, una de ellas es en Santa María de Cocos y la otra, en Sauz de Guadalupe, municipio de Pinal de Amoles.

Este proyecto, a decir de la directora de United Corridors A.C., consiste en la enseñanza en ciencia y educación ambiental, ecología; el cuidado de la especie y como tomar los datos en sesgos; dirigido directamente a los habitantes de la comunidad.

“Tenemos dos monitores de las comunidades que están tomando datos para checar la calidad de los datos, con esto puedo revisar y darles retroalimentación y como pueden mejorar. Tenemos un método que usamos que se llama “El Doble” alrededor, entonces en cada punto hay dos monitores y con esto vamos midiendo y ver si hay cosas a controlar; tienen cámaras también entonces toman muchas fotos y videos y con esto podemos contar las guacamayas. Es un proyecto de ciencia ciudadana, es un proceso en general y entonces necesitamos aprender de ellos y ellos de nosotros”, indicó.

También se brindan talleres para especificar aspectos que se captan en la experiencia en campo y con ello se especializa a los monitores comunitarios.

Jennifer S. Lowry explicó que aunado a este proyecto base, desde hace un año se implementaron tecnologías de punta en la investigación de esta especie, que consistió en la liberación de una guacamaya en cautiverio -que con permiso de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y con todos los estudios de salud genética-, se le colocó un collar con GPS, para su monitoreo.

“No sabemos realmente como se mueven las guacamayas durante migración, que usualmente es entre dos a tres meses cada año. Esta guacamaya se llama Petra Herrera que liberamos el 15 de septiembre del año pasado y arrojó datos muy interesantes; parece que las guacamayas gastan mucho tiempo durante migración en Guanajuato, el año pasado fue año de piñón e investigando en estas comunidades nos confirmaron que llegaban ahí guacamayas. Esto es uno de los beneficios de ciencia ciudadana”, indicó.

Una de las consecuencias de esta investigación es que con ello, se está iniciando el corredor de conservación, por medio de la caracterización del hábitat, es decir, la identificación de las distintas especies que hay.

La bióloga explicó que el Sótano del Barro es fuente de población para la guacamaya queretana, aunque busca otros sitios (hasta 150 kilómetros) para alimentarse, que son las zonas, donde también se está buscando su conservación.

Afirmó que la tecnología que se aplicó en Petra fue muy efectiva para el estudio de esta especie, ya que baja los datos por medio del satélite y siguen al ave en todo su recorrido de migración.

Algunos otros de los resultados que ha arrojado esta investigación es que parece ser que existen tres parvadas que migran a distintos sitios, sin embargo, es necesario seguir explorando a la especie.

La especialista detalló que tan solo un collar tiene un costo de 4 mil dólares, sumando el costo que representa bajar los datos, que oscila entre 20 y 50 dólares cada mes, y depende la programación del collar.

Las miras de esta investigación siguen con rumbo a identificar qué pasa con la población, y por qué no están aumentando.

“En 2013 tuvimos un conteo de 81, el año pasado fue de 79 y este año 79. Parece estable y es muy interesante porque fue de un estudio publicado en el 99 y fue lo mismo como de 80, y esa es otra cuestión, porque si cada año tenemos como 13 hoyos activos (nidos) ¿Por qué la población no está aumentando? se están dispersando a otras poblaciones, no hay comida suficiente, impactos humanos. Esta es de las preguntas que estamos investigando”, afirmó.

Hasta el momento, Jennifer S. Lowry indicó que solo se tienen especulaciones de lo que puede generar esta situación, que puede ser por depredadores naturales como el halcón cola roja, los coatis o tejones. También pudiera hablarse de fragmentación de bosque y su hábitat, ya que migran para conseguir alimento. E incluso dijo es también atribuible a la tala clandestina, o bien a la caza furtiva, que aseguró se ha detectado.

Si bien los trabajos de conservación se están realizando en conjunto con el Consejo Nacional del Ambiente (CONAM), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), SEMARNAT, las comunidades y los municipios; es indispensable la aportación económica de las distintas instancias, así como de particulares o bien empresas que promuevan el rescate de estas especies que con la evolución, requieren de mayor monitoreo, a sabiendas que la implementación de estas tecnologías son altamente costosas; por ello, dijo, es muy importante la colaboración de las empresas.

Se ha detectado que existen -en mínima cantidad- mutaciones de guacamaya verde, sin embargo, es indispensable continuar con las investigaciones para identificar la raíz de estas modificaciones genéticas, que pudieran atribuirse a minerales que hay en la zona, aunque de momento no existe la certeza, hasta que no se continúe con estos estudios.

En este tenor, Ricardo Benito, colaborador en el proyecto, aseguró que estas investigaciones son tan caras que no están subsidiadas como se requiere; por ello refirió, que mientras la sociedad se involucre en esta conservación, el estado de Querétaro pudiera tener grandes alcances en la preservación de esta y muchas otras especies endémicas.

También afirmó que una de las grandes bondades de esta conservación es que beneficia no solo a las especies, sino a toda una comunidad que en esfuerzo conjunto protegen la zona, que bajo un empoderamiento y sus propios reglas dan acceso al turismo; generando así, una fuente de ingresos y con ello un sistema de conservación bien establecido.

“Cuando la gente del ejido se da cuenta que a través de las guacamayas pueden tener un ingreso, se controla esa gente (turistas), o sea, que no venga la gente a hacer lo que quiera, sino lo que ellos quieren; es un sistema bien establecido. Les genera un ingreso, una actividad, entre otras cosas… es muy interesante para ellos, y entonces viene la conservación, para que haya guacamayas que nos dan de comer, pues hay que cuidar el bosque, sino se van a ir”, narró.

Y es que indicó que los visitantes llegan queriendo hacer lo que les dé “la gana”, se encuentran con tanta naturaleza que no les importa dañar un poco, sin embargo, esta ideología la traen miles de personas al año y genera un gran impacto de gravedad al ambiente.

Esta zona fue decretada como un Área Natural Protegida el 19 de Mayo de 1997, año desde el que se cuida y conserva la biodiversidad y los recursos naturales de la zona y que hoy también es protegida por sus propios pobladores, que ya ven en este atractivo natural una forma más de vida.

Claro ejemplo es Santa María de Cocos, donde se conformó un comité de rescate y protección de la guacamaya verde, presidido por el señor, Ángel Suarez González e integrado por 27 socios.

“El trabajo que tenemos nosotros con las guacamayas es protegerlas, en el comité somos 27 socios y de ahí estamos formando equipos de 5 y cada semana trabaja un equipo, si en esa semana no vienen personas, pues no ganan nada, pero si viene el otro equipo y con ellos si viene gente pues ellos si ganan todo”, afirmó.

Pese a que se trata de una cuestión de suerte dijo, todos tienen responsabilidades, que es hacer la limpieza del albergue; mismo que se creó con la intención de dar hospedaje a los visitantes y que hoy ya cuenta con 18 habitaciones para albergar a cerca de 60 personas.

Para comenzar con la aventura al Sótano del Barro, Santuario de la Guacamaya Verde, indicó, primero se les informa a los visitantes sobre el recorrido que se emprende, ya que el terreno es pedregoso y solo hay dos formas de subirlo: caminando o en mula, aunado a que el recorrido al sitio es de un tiempo aproximado de 2 horas.

En punto de las 4 de la mañana, los turistas deben estar listos para comenzar el viaje, para llegar al despertar de la Guacamaya y vislumbrar su vuelo en la búsqueda de alimento.

“Nosotros les advertimos porque ya yendo a mitad de cerro o antes ya dicen: “¡Ay! me hubiera traído una mulita” pero ya no se puede (…). El recorrido es a las 4 de la mañana para llegar ahí a las 6: 10, descansar un ratito y ver la hora en que salen todas las guacamayas, porque si pueden ir después, pero no les aseguramos que haya hartas guacamayas como en la mañana; pero sí se les asegura que verán un verdadero espectáculo natural, una chulada”, indicó.

El santuario se enaltece con el vuelo de estas aves, que brindan una vista sorprendente al visitante, que a 300 metros de distancia logra ver esta especie que con su colorido plumaje, ofreciendo así, un espectáculo natural.

En la permanencia del sitio solo se percibe el sonido de la guacamaya que junto a otras especies de aves como el colibrí, el halcón, venados, pumas, tigrillos… dan vida a este espacio natural.

En lo que respecta a la afluencia turística, el señor Ángel indicó que en Semana Santa y en el mes de diciembre es la temporada en que más gente visita este santuario y que de acuerdo a su libreta de registro son visitantes del estado de Querétaro, México y de países como Canadá, Estados Unidos, Colombia, Brasil, y hasta de Europa.

El presidente del comité, informó que parte de las acciones que se realizan para la protección de la especie, es permitir que investigadores cuiden de la especie.

“Acá tenemos dos biólogas Jennifer y Karina y ellas consiguen algunos proyectos para monitorear el sótano y aquí hay equipo de muchachas que monitorean, se van hasta dos o tres días”, indicó.

Aunado a ello dijo, se está trabajando con instancias para el apoyo para el crecimiento del albergue y con ello la detonación del turismo. Aunque también hay zona de acampar y renta de cabañas.

A pesar de que se tiene este acceso libre, refirió que la regla que todo turista debe acatar a su llegada es no subir solo al sótano, no introducir drones, no hacer uso de flash y -sobre todo- no tirar piedras al sótano.

El señor Sotero Hernández Montoya, guía turístico, durante el ascenso al sótano relata las experiencias que como comité han transitado, en donde explica que si bien esta representación estaba unida al “Grupo Ecológico Sierra Gorda”, decidieron tomar por su propia cuenta la administración y conservación del sitio y emprender trabajo en conjunto con las instancias federales.

Es por ello que desde hace treinta años se detona y protege este sitio, aunque arrepentido aseguró, antes no valoraban lo que tienen sus tierras:

“Más antes no sabíamos lo que teníamos, la diversión era al contrario, veníamos acá en forma de disfrutar nosotros, bajábamos piedras al abismo, porque se oían como caían y entonces salía mucha guacamaya; estoy hablando de unos treinta y tantos años, hasta que un día el gobierno puso un grupo de voluntariado quienes mandaron a capacitar a la gente y de ahí para adelante supimos valorar lo que tenemos y ahora al contrario es llegar ahí con las manos vacías y guardar respeto”, indicó.

Incluso informa al turista sobre el alimento del ave que puede variar desde chamali, ave del paraíso, mojoque, oshite, capón, la semilla de chaca y frutas.

Invita también a los turistas a regresar en el mes de mayo, que dijo, es cuando en esta zona de Querétaro se festeja el “Día de la Guacamaya Verde”.

Explicó que el pertenecer a este comité representa un trabajo muy arduo de gestión y de amor por la tierra ya que dijo, hay que estar haciendo constantes gestiones para lograr recursos de las diferentes instancias, poder dignificar la zona, los espacios para los turistas. Además de respetar los acuerdos que hay en las tierras, puesto que a diferencia de otros países, en México las áreas naturales y protegidas tienen pequeños propietarios o ejidatarios.